<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Archives des Teléfono - La Sketchothèque</title>
	<atom:link href="https://sketchotheque.net/es/tag/telefono/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://sketchotheque.net/es/tag/telefono/</link>
	<description>Les sketchs de Jean-Pierre Martinez</description>
	<lastBuildDate>Sat, 24 May 2025 10:11:56 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/03/cropped-sketch_carre-32x32.png</url>
	<title>Archives des Teléfono - La Sketchothèque</title>
	<link>https://sketchotheque.net/es/tag/telefono/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Cráneo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/craneo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 09:55:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Tranquilo!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Jardín]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Paranoia]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<category><![CDATA[Teléfono]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2521</guid>

					<description><![CDATA[<p>Cráneo, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Tranquilo!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/craneo/">Cráneo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><strong>Uno</strong> – Prométeme que no te vas a poner nervioso…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – He encontrado un cráneo en el jardín.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un cráneo? ¿Quieres decir…?<br><strong>Uno</strong> – Un cráneo humano, sí.<br><strong>Dos</strong> – Pero, ¿cómo es posible…?<br><strong>Uno</strong> – Estaba cavando un agujero para plantar esos bambúes que compramos en el mercado. Y me topé con un cráneo.<br><strong>Dos</strong> – Es increíble… ¿Y estás seguro de que es un cráneo humano?<br><strong>Uno</strong> – Había un teléfono móvil justo al lado.<br><strong>Dos</strong> – Entonces no son restos muy antiguos. Quiero decir, no es el cráneo de un hombre de Neandertal. ¿Era un modelo reciente?<br><strong>Uno</strong> – ¿El cráneo?<br><strong>Dos</strong> – ¡El teléfono!<br><strong>Uno</strong> – Ah… Eh… No lo sé… Es un iPhone. (<em>Le tiende el teléfono</em>) Toma, aquí está.<br><em>El otro duda antes de coger el teléfono.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Cogiste el teléfono?<br><strong>Uno</strong> – ¿Habrías preferido que te trajera el cráneo?<br><strong>Dos</strong> – No sé… Esto es una escena del crimen, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – ¿Un crimen? ¿Tú crees?<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo puede acabar enterrado en el fondo de un jardín con su teléfono móvil si no es un crimen?<br><strong>Uno</strong> – Es verdad.<br><strong>Dos</strong> – Y sobre todo, ¿cómo han podido enterrar un cadáver en nuestro jardín sin que nos diéramos cuenta?<br><strong>Uno</strong> – Solo llevamos dos años en la casa. Seguro que es de los antiguos propietarios.<br><strong>Dos</strong> – Quizás sea su mujer.<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué su mujer?<br><strong>Dos</strong> – No es él, porque lo vimos en la notaría.<br><strong>Uno</strong> – Es verdad que ese día no vimos a su mujer.<br><strong>Dos</strong> – De ahí a concluir que es porque la había enterrado en el jardín…<br><strong>Uno</strong> – No tiene sentido. No se vende una casa después de haber enterrado a su mujer en el jardín. Tarde o temprano se descubriría.<br><strong>Dos</strong> – ¿Entonces qué?<br><strong>Uno</strong> – Habría que datar el cadáver. ¿Qué modelo de iPhone es?<br><strong>Dos</strong> – Tiene algo de tierra encima, pero… Es el último modelo.<br><strong>Uno</strong> – No…<br><strong>Dos</strong> – Eso significa que este cadáver fue enterrado muy recientemente.<br><strong>Uno</strong> – Mierda…<br><strong>Dos</strong> – Deberíamos avisar a la policía.<br><strong>Uno</strong> – Sí, pero podríamos meternos en un lío.<br><strong>Dos</strong> – ¿En un lío…?<br><strong>Uno</strong> – ¿Y si nos acusan de este crimen?<br><strong>Dos</strong> – Ahora que hemos encontrado el cráneo, no podemos hacer como si nada.<br><strong>Uno</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Dos</strong> – Ocultación de cadáver. No denunciar un crimen… Es grave.<br><strong>Uno</strong> – Vale… Vamos a llamar a la policía.<br><strong>Dos</strong> – Pues adelante.<br><strong>Uno</strong> – No sé dónde he dejado mi teléfono…<br><em>El teléfono encontrado junto al cráneo empieza a sonar. Ambos se quedan paralizados.</em><br><strong>Dos</strong> – No puede ser… Esto es una pesadilla.<br><strong>Uno</strong> – ¿Quién puede ser?<br><strong>Dos</strong> – A saber…<br><strong>Uno</strong> – Quizás el asesino.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué hacemos?<br><strong>Uno</strong> – Contesta…<br><strong>Dos</strong> – ¿Hola…? Sí… Sí, te lo paso… Es tu madre.<br><strong>Uno</strong> – Mamá… ¿Puedo llamarte luego…? Vale…<br><strong>Dos</strong> – Entonces es tu teléfono.<br><strong>Uno</strong> – Se me debió de caer del bolsillo cuando me agaché para ver el cráneo.<br><strong>Dos</strong> – Ya… ¿Y estás seguro de que es un cráneo humano?<br><strong>Uno</strong> – Pues… Eso pensé cuando vi el teléfono. Pero ahora ya no estoy tan seguro.<br><strong>Dos</strong> – Vamos a echar un vistazo.<br><strong>Uno</strong> – Vale.<br><strong>Dos</strong> – Creo recordar que, en la notaría, dijo que acababa de enterrar a su perro.<br><strong>Uno</strong> – No me llamó la atención en su momento, pero ahora que lo dices…<br><strong>Dos</strong> – Simplemente olvidó decir que lo había enterrado en el jardín.<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – Aun así, entre un cráneo de perro y un cráneo humano… No es lo mismo.<br><strong>Uno</strong> – Debía de ser un perro grande.<br><strong>Dos</strong> – O quizás… ¿un cráneo de niño?<br><strong>Uno</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Dos</strong> – La buena noticia es que has recuperado tu teléfono.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><em>Oscuro</em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¡Tranquilo!</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="500" height="330" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg" alt="Tranquilo" class="wp-image-2492" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg 500w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau-300x198.jpg 300w" sizes="(max-width: 500px) 100vw, 500px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/craneo/">Cráneo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Carnicería</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/carniceria/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 May 2025 12:03:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Carnicero]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Ella y Él]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Maleta]]></category>
		<category><![CDATA[Teléfono]]></category>
		<category><![CDATA[Vegetarianismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2271</guid>

					<description><![CDATA[<p>Carnicería, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ella y Él' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/carniceria/">Carnicería</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Él, sentado en el sofá, mira fijamente al vacío. Ella llega y lo nota.</em><br><strong>Ella</strong> (<em>desconcertada</em>) – ¿A qué miras así?<br><strong>Él</strong> – Pues… estoy mirando la tele.<br><strong>Ella</strong> – ¡Pero si ya no tenemos!<br><strong>Él</strong> – Si, ya lo sé, pero… es como si me hubieran amputado las piernas y siguiera sintiendo un hormigueo en los pies….<br><em>Ella se siente a su lado.</em><br><strong>Ella</strong> – Es raro, he recibido hoy una llamada para ti en el móvil…<br><strong>Él</strong> – ¡Ah sí, perdón!, se me había olvidado avisarte. Dejé el número de tu móvil en mi contestador automático, para que puedan contactarme durante las vacaciones…<br><strong>Ella</strong> – ¿Las vacaciones? ¡Pero si nos marchamos sólo la semana que viene!<br><strong>Él</strong> – Pues… así tendrán el número.<br><strong>Ella</strong> (<em>consternada</em>) – ¿El número de mi móvil? ¿Y mientras tanto, durante toda la semana, recibiré llamadas para ti…?<br><strong>Él</strong> – ¿Y qué…? Les dices que me vuelvan a llamar…<br><strong>Ella</strong> – ¿No crees que sería más simple que te compres uno?<br><strong>Él</strong> – ¿Un móvil? ¡Vaya…! Cuando salgo de casa es para estar tranquilo. No quiero que me acosen…<br><strong>Ella</strong> – ¡Claro! Si soy yo la que recibe tus llamadas profesionales… Estaba en medio de una reunión pedagógica cuando me llamaron para saber de tu artículo: ¿Prohibir o no el tanga en el colegio? ¿Crees que no me molesta a mí?<br><strong>Él</strong> – ¿No desconectas el móvil cuando tienes una reunión?<br><strong>Ella</strong> (<em>irónicamente</em>) – Pues lo siento, se me había olvidado… ¡Vamos! Un móvil es algo muy personal. No se puede prestar. Incluso entre marido y mujer. No sé… ¡Es como un cepillo de dientes!<br><strong>Él</strong> – ¿Un cepillo de dientes? Pues… si quieres utilizar mi cepillo de dientes durante las vacaciones, no hay ningún problema…<br><strong>Ella</strong> – ¡Un ordenador, si prefieres! ¿Me dejarías utilizar tu ordenador si yo no tuviera?<br><em>Él prefiere no contestar.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Y después de la vacaciones?<br><em>El hace que no entiende la pregunta.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Seguiré recibiendo llamadas para ti? Suerte que no tengas nada que esconder…<br><strong>Él</strong> – Después de la vacaciones les diré que lo perdí, ese maldito móvil. O que me lo robaron. Ocurre muy a menudo…<br><strong>Ella</strong> – ¡Perfecto! Y si me llaman, sin embargo, me tratarán de ladrona… ¿Recuerdas que es mío, este móvil?<br><strong>Él</strong> – Bueno, pues… me lo dejas y te vuelves a comprar uno… Y así se arregla todo…<br><strong>Ella</strong> – ¿Y la gente que quiere llamarme a mí, qué?<br><strong>Él</strong> – Les daré el número de tu nuevo móvil, ¡y ya está!<br><strong>Ella</strong> – Claro, es mucho mas fácil que comprarte directamente un móvil para ti. (<em>Sospechosa</em>) No será acaso para evitarte esa molestia que intentas colonizar el mío?<br><em>Están a punto de pelearse. Se dan cuenta y hacen un esfuerzo para calmarse. Silencio.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Sabes cómo me llamó el carnicero esta mañana?<br><em>Ella aparentemente no tiene idea.</em><br><strong>Él</strong> – “El señorito”… (<em>Imitando el carnicero</em>) “¿Y el señorito, qué desea?” Es la primera vez que me llama así…<br><strong>Ella</strong> – ¡Mmmm…! Es el equivalente masculino de “¿Y qué le pongo a la señorita?”.<br><strong>Él</strong> – ¿Da susto, no? Que el carnicero pueda vernos como “el señorito y la señorita”. Suerte que no vamos de compras juntos. Fíjate si nos dijera “la parejita”. (<em>Imitando otra vez el carnicero</em>) “¿Y la parejita, qué desea?”. Me vuelvo vegetariano enseguida. (<em>Un tiempo</em>) La carne siempre me ha dado asco, de todas formas. ¿A ti no? (<em>Ella, que ha vuelto a su libro, no contesta</em>) El pollo, a lo mejor… De verdad, es espantoso, una carnicería, si lo piensas. Esa carne sangrienta expuesta por todas partes. Esas piezas en canal en la cámara frigorífica. Todas estas vacas inocentes que encierran en el campo detrás de alambre de púas, o incluso electrificado. Antes de conducirlas al matadero y desmembrarlas… ¡Qué horror! Por los menos, los animales no saben lo que les espera. Cuando les veo, esos carniceros, con sus grandes sudarios blancos sobre la cabeza, como los del Ku Klux Klan, sacando los cadáveres de sus víctimas del camión…<br><em>Ella sigue sin reacción, leyendo su libro. El se vuelve hacia ella.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Sabías que los sijes eran estrictamente vegetarianos?<br><em>Ella por fin levanta la mirada de su libro.</em><br><strong>Ella</strong> – A propósito, ya no necesitas ir a la ferretería para la bombilla del cuarto de baño. Fui allá esta tarde. (Un tiempo) Me encontré a la vecina. <em>Estaba comprando una maleta…</em><br><em>Él la mira sin entender. El móvil de ella llama.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Sí…?<br><em>Ella cambia de expresión.</em><br><strong>Ella</strong> (<em>con amabilidad afectada</em>) – No, soy su secretaria, pero no se retire, le pongo en comunicación con él enseguida. ¿A quién tengo que anunciar…? (<em>Ella le da su móvil, furiosa</em>) Para ti. Tu madre…<br><em>El coge el móvil como si nada.</em><br><strong>Él</strong> – ¡Dígame…!<br><em>Pero no sabe utilizar el aparato.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Cómo funciona esto…?<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/">Ella y Él</a> </em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/"><img decoding="async" width="400" height="248" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ella y Él" class="wp-image-1860" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b-300x186.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/carniceria/">Carnicería</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El sustituto</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-sustituto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 13:13:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Como un pez en el aire]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Monólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Big Bang]]></category>
		<category><![CDATA[Dios]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús]]></category>
		<category><![CDATA[Lotería]]></category>
		<category><![CDATA[Poder]]></category>
		<category><![CDATA[Teléfono]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2125</guid>

					<description><![CDATA[<p>El sustituto, Monólogo de Jean-Pierre Martinez, extracto del recopilatorio 'Como un pez en el aire'</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-sustituto/">El sustituto</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Monólogo de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p>¡Hola! Soy el sustituto. Así que permítanme presentarme, porque no estoy seguro de que todos me conozcan. Soy Dios. No, pero quédense sentados, ¿de acuerdo? No se preocupen. Lo sé, al principio es un poco impresionante, pero verán que pronto uno se acostumbra a mi presencia. Pronto ni siquiera me verán y actuarán como si no existiera. Como con mi predecesor. Entonces, obviamente, se preguntan cómo se llega a ser Dios, es normal. Piensan, «Bueno, se escapó del manicomio, junto con su amigo que se cree Napoleón». No, pero yo no me hago pasar por Jesucristo, ¿de acuerdo? Todos saben que Jesucristo murió hace 2000 años. Y además, Jesús, yo no tenía el aspecto adecuado. No habría sido creíble. No habría sido real, sobre todo. Pero Dios… No se parece a nada. Está en todas partes, pero no se ve en ninguna parte. Cuando le hablas, no responde. Y entre nosotros, hace mucho tiempo que no hace nada muy significativo, ¿verdad? Solo tienes que ver cómo la Iglesia lucha por homologar un milagro o dos a título póstumo… Y aún así, nada que rompa el molde. Algo así como, perdí las llaves de mi 4&#215;4, y después de ver al Papa en la televisión, milagrosamente volvieron a aparecer en el forro de mi chaqueta… O entonces, tenía cáncer de colon, y después de 23 quimioterapias, una extirpación total del intestino y un viaje a Lourdes, milagrosamente sobreviví con una sonda en el estómago y un ano artificial. Estamos lejos de que el Mar Rojo se abra en dos o de esquiar en el Mar de Galilea, descalzo y sin lancha motora. Eso, entre nosotros, realmente tenía estilo. Se entiende que en ese momento, eso pudiera inspirar vocaciones. Vale, Dios creó el mundo. El Big Bang, Adán y Eva, los dinosaurios, todo eso en una semana. Es cierto que al principio, hizo un buen trabajo. ¿Pero desde entonces…? Ahora, Dios es más bien un título honorífico. Todopoderoso, ¡vamos! Tiene aproximadamente el mismo poder que la Reina de Inglaterra, sí. Entonces pensé, Bernardo, hay un lugar para ti. Sí, no debería decírtelo, pero antes de ser Dios, me llamaba Bernardo… Vale, es un trabajo voluntario, pero bueno… El Papa tampoco lo hace por dinero. No, pero para ser Papa, aún tienes que estudiar. Tienes que presentarte como candidato, hay elecciones… Para ser Dios, no te preocupas por todo eso… Bueno, empezar a ser Dios es como dejar de fumar. Al principio no es fácil… Después, tienes que mantenerte en ello, eso es todo… Es una cuestión de voluntad, ¿saben? Solo tienes que creer en ti mismo. Si no crees en ti mismo… Entonces, sé muy bien por qué han venido, ¿eh? No por la pequeña colecta al final. Lo que esperan de mí cuando me buscan es que les traiga la buena nueva. Por ejemplo, que les susurre la combinación ganadora del próximo sorteo deportivo, si es posible con el número complementario. No, pero no funciona así. Si solo fuera cuestión de pedir, se sabría. No, no haré más que el que estoy reemplazando, pero prometo estar en ello. Tampoco me verán, pero siempre estaré a su lado, como él. Entonces, me hacen una señal un poco antes. Un niño enfermo, un plan de reducción de plantilla en perspectiva, una muerte en la familia… Me llaman y apareceré. De día y de noche. En cualquier clima. Les dejaré mi número de móvil en la recepción. Hay que pagar la llamada, pero bueno… Si no contesto, dejen un mensaje en mi buzón de voz… (<em>Mirando su reloj</em>) Oh, bueno… No es que me esté aburriendo, pero me esperan en otro lugar. Puedo estar en todas partes, de acuerdo, pero no al mismo tiempo, de todos modos. Vamos, se los aseguro: después de una semana o dos, no verán ninguna diferencia con el anterior.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><strong><em>Como un pez en el aire</em></strong></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><img decoding="async" width="400" height="205" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Como un pez en el aire" class="wp-image-1837" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b-300x154.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-sustituto/">El sustituto</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los trastos viejos</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/los-trastos-viejos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 10:21:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Adulterio]]></category>
		<category><![CDATA[Aviso de paso]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Portal]]></category>
		<category><![CDATA[Vaudeville]]></category>
		<category><![CDATA[Basura]]></category>
		<category><![CDATA[Celos]]></category>
		<category><![CDATA[Coqueteo]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Teléfono]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1976</guid>

					<description><![CDATA[<p>Los trastos viejos, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Aviso de paso' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/los-trastos-viejos/">Los trastos viejos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>La escena está vacía excepto por un gran contenedor de basura con ruedas y una tapa amarilla. Una mujer llega arrastrando otro contenedor del mismo tipo pero con tapa verde. Vestida elegantemente y con tacones altos, trata de mantener cierta dignidad en este degradante ejercicio de sacar la basura ella misma. Su teléfono móvil suena y ella contesta.<br></em><strong>Mujer 1</strong> – ¡Hola, sí? ¡Oh, buenas tardes, Juan! No, no me molestas en absoluto. Estaba ordenando algunos papeles y me estaba preparando para tomar un baño… ¿Esta noche a las siete y media? Ah, sí, ¡es absolutamente perfecto! Pero ¿estás seguro de… Tu última paciente? Muy bien. En ese caso, tal vez tengamos tiempo para tomar una copa después, para conocernos un poco. Ah sí, o cenar si prefieres… Conozco un excelente restaurante japonés por aquí… ¡Oh, no te gustan los sushi! No, no, para nada… También me gusta mucho la paella… Perfecto, entonces nos vemos más tarde… No, no te preocupes, tengo la dirección de tu consultorio… ¿Ah, hay un código a partir de las siete de la tarde? Espera, tomo algo para anotar… Estoy en el baño y no tengo nada encima… Quiero decir, no tengo nada para escribir…<br><em>Ella saca un lápiz, pero al darse cuenta de que no tiene papel, abre la tapa de la basura amarilla. Al encontrarla vacía, deja la tapa abierta y abre la tapa de su propio contenedor, de donde saca al azar un paquete de cereales bajos en calorías.</em><br><strong>Mujer 1 </strong>– Listo, te escucho… Oh, vaya, en efecto, es complicado… (<em>Bromeando</em>) ¿No podías elegir el 1492 o 0007 como todos los demás? Ah, es la fecha de defunción de tu suegra… Sí, tienes razón, para un ladrón, obviamente es más difícil de adivinar… Pero ¿puedes repetírmelo más despacio? Solo un segundo, me acomodo un poco más…<br><em>Ella se contorsiona tratando de escribir en el cartón con una mano mientras sostiene el teléfono con la otra, pero luego decide poner el cartón en el borde de la basura amarilla, dejando la tapa abierta. El cartón cae al fondo y al intentar atraparlo, deja caer también su teléfono en la basura vacía.</em><br><strong>Mujer 1</strong> – Oh, no, no puede ser verdad… (<em>Dirigiéndose hacia el fondo de la basura</em>) ¿Hola? ¿Juan? ¿Me escuchas? (<em>Se inclina hacia el fondo de la basura para intentar recuperar el teléfono.</em>) ¿Hola? Te escucho muy mal…<br><em>Finalmente, ella cae dentro del contenedor. Solo sus dos piernas sobresalen, agitándose y emitiendo gritos sofocados. Un hombre llega con un teléfono móvil en la mano.</em><br><strong>Hombre</strong> – ¿Hola? ¿Hola? ¿Me escuchas?<br><em>Su esposa llega por detrás de él.</em><br><strong>Mujer 2</strong> – ¿Juan? ¿Qué estás haciendo aquí?<br><em>Juan guarda inmediatamente su teléfono. Temiendo ser sorprendido en esa posición embarazosa, la mujer atrapada en el contenedor vuelve a meter sus piernas y se calma.</em><br><strong>Hombre</strong> – Bueno, yo… Venía a recoger el contenedor para subirlo… ¿El peluquero no pudo atenderte finalmente?<br><strong>Mujer 2</strong> (<em>secamente</em>) – Sí. Acabo de salir.<br><strong>Hombre</strong> – Ah, muy bien…<br><strong>Mujer 2 </strong>– ¿No olvidaste que esta noche voy a la despedida de mi jefe de servicio?<br><strong>Hombre</strong> – No, no, tranquila… Aprovecharé para ponerme al día con mi contabilidad en la oficina.<br><em>La mujer ve la caja de cereales en el suelo.</em><br><strong>Mujer 2 </strong>– La gente es muy sucia… (<em>Recoge el envase para ponerlo de nuevo en el contenedor</em>) Y tengo la impresión de que los recién llegados son los peores… A propósito, ¿conociste a la nueva vecina?<br><strong>Hombre</strong> – ¿Qué vecina?<br><strong>Mujer 2 </strong>– No me digas que no la has notado… La de pechos grandes…<br><strong>Hombre</strong> – Ah, esa…<br><strong>Mujer 2 </strong>– Ves, que sí te acuerdas.<br><strong>Hombre</strong> – Es cierto que es bastante guapa.<br><strong>Mujer 2</strong> – Yo la encuentro bastante vulgar, pero bueno…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Vulgar?<br><strong>Mujer 2 </strong>– Creo que está divorciada…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Te lo dijo ella?<br><strong>Mujer 2 </strong>– Una mujer que saca ella misma la basura, obviamente vive sola… Y como es demasiado mayor para ser soltera, concluyo que está divorciada… o viuda.<br><strong>Hombre</strong> – No es tan mayor…<br><strong>Mujer 2</strong> – Debe tener más o menos mi edad.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Ah, sí? No se nota…<br><strong>Mujer 2</strong> – Cuando saca la basura por la mañana en bata antes de maquillarse, se nota, créeme… Pero oye, parece que realmente te ha impresionado…<br><strong>Hombre</strong> – Fuiste tú quien me habló de ella… (<em>Pausa</em>) Y además, hoy llamó a la oficina para una limpieza dental…<br><strong>Mujer 2 </strong>– ¿Una limpieza dental? ¿Cuándo?<br><strong>Hombre</strong> – Esta noche.<br><strong>Mujer 2</strong> – Ah, vale… Debe ser una urgencia. Debía tener mucha placa dental…<br><strong>Hombre</strong> – Tal vez tiene una cita importante…<br><strong>Mujer 2</strong> – Sí, claro… En fin… Mientras no la traigas a casa… Porque te advierto, soy capaz de cualquier cosa…<br><strong>Hombre</strong> – Traerla a casa… ¿De dónde sacas eso?<br><em>Comienzan a alejarse.</em><br><strong>Mujer 2</strong> – Bueno, ¿no subes el contenedor?<br><strong>Hombre</strong> – Sí, sí… (<em>Toma el contenedor con ruedas por el asa y sigue a su esposa</em>.) Pero cuando dices capaz de cualquier cosa… No te refieres a matar, ¿verdad?<br><em>Se escucha el timbre de un teléfono procedente del contenedor.</em><br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Aviso de paso</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="215" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Aviso de paso" class="wp-image-1800" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b-300x161.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/los-trastos-viejos/">Los trastos viejos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Coartada</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/coartada/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 15:12:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Adulterio]]></category>
		<category><![CDATA[Albán y Eva]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Vaudeville]]></category>
		<category><![CDATA[Cumpleaños]]></category>
		<category><![CDATA[Mentira]]></category>
		<category><![CDATA[Teléfono]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1922</guid>

					<description><![CDATA[<p>Coartada, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Albán y Eva' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/coartada/">Coartada</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>En una esquina, un cubo con champán, una botella y dos copas. Eva espera, mostrando signos de impaciencia. Suena el timbre.<br></em><strong>Albán</strong> (<em>fuera de escena</em>) – ¿Eva? Soy yo… ¿Estás ahí?<br><em>Albán entra desde el exterior con un maletín en la mano y quiere darle un beso en los labios, pero ella lo esquiva.</em><br><strong>Albán</strong> – Perdona… Una emergencia con un cliente…<br><strong>Eva</strong> – ¿Un cliente o una clienta?<br><em>Él prefiere no responder.</em><br><strong>Albán</strong> – ¿Qué te pasa?<br><strong>Eva</strong> – Nada, todo bien… Es nuestro aniversario de boda, y mi marido lo ha olvidado. Pero, aparte de eso, todo va genial.<br><em>Albán se gira y ve la botella de champán.</em><br><strong>Albán</strong> – Mierda…<br><strong>Eva</strong> – Gracias… Al menos no finges.<br><strong>Albán</strong> – Perdóname, no era eso lo que quería decir…<br><strong>Eva</strong> – El año pasado también llegaste a las diez de la noche. Pero al menos trajiste un ramo de flores.<br><strong>Albán</strong> – Pasé por la floristería, pero ya estaba cerrada.<br><strong>Eva</strong> – Has olvidado nuestro aniversario…<br><strong>Albán</strong> – ¡Claro que no lo he olvidado! Lo he tenido en mente todo el día… Digamos que… en este preciso momento, se me había ido de la cabeza.<br><strong>Eva</strong> – Por supuesto…<br><em>Él deja el maletín y se quita la chaqueta.</em><br><strong>Albán</strong> – He tenido un día horrible, te lo digo… Un cliente cambió una cita en el último momento. Ese americano del que te hablé, ¿te acuerdas?<br><strong>Eva</strong> – En un día como este, podrías haberte hecho reemplazar.<br><strong>Albán</strong> – ¡Era el único en la oficina! Además, era un caso importante…<br><strong>Eva</strong> – Podrías haberme llamado.<br><strong>Albán</strong> – Perdí mi móvil… No sé dónde lo dejé…<br><strong>Eva</strong> – Como siempre, tienes una respuesta para todo…<br><strong>Albán</strong> – Te estoy diciendo la verdad, nada más.<br><strong>Eva</strong> – Mira, Albán, llevamos diez años casados y vivimos en un apartamento modelo.<br><strong>Albán</strong> – Es algo temporal…<br><strong>Eva</strong> – Sí… Ese es el problema. Llevamos diez años viviendo en algo temporal.<br><strong>Albán</strong> – Este apartamento está muy bien. Y no nos molestan los vecinos…<br><strong>Eva</strong> – Claro, porque no hay. Vivimos solos en el último piso de un edificio que ni siquiera está terminado.<br><strong>Albán</strong> – Al menos, el ascensor funciona…<br><strong>Eva</strong> – Por las mañanas, antes de ir al trabajo, tenemos que esconder todas nuestras cosas personales. No podemos dejar nada fuera para no molestar a los visitantes que pasan todo el día.<br><strong>Albán</strong> – Durante el día, ambos trabajamos…<br><strong>Eva</strong> – Incluso la foto de mi madre tengo que guardarla en un cajón, ¡por si espanta a los inversores!<br><strong>Albán</strong> – Pero no pagamos alquiler…<br><strong>Eva</strong> – Aun así, me parece demasiado caro, Albán.<br><strong>Albán</strong> – ¡Tenemos una terraza! (<em>Se dirige al público</em>) ¡Y mira! ¡Qué vistas! (<em>Viendo que ella no se anima</em>). En todo caso, huele bien… ¿Qué has preparado?<br><strong>Eva</strong> – Llegas demasiado tarde, Albán. El champán está caliente y el pavo frío.<br><strong>Albán</strong> – Venga… Ya estoy aquí. (<em>Coge su maletín</em>). Deja que lo guarde y pasaremos una buena noche, ¿vale?<br><em>Él sale. Ella coge la botella del cubo y la deja caer de nuevo. Luego, dirige su atención hacia algo en la sala. Saca unos binoculares de teatro para observar mejor. El móvil de Albán, en el bolsillo de su chaqueta, comienza a sonar. Ella deja los binoculares, duda, y luego coge el teléfono para contestar.</em><br><strong>Eva</strong> – ¿Hola…? Sí… No, soy su mujer. De acuerdo. ¿Ah, sí? No, no… Muy bien, se lo diré… (<em>Termina la llamada, pero intrigada, revisa los mensajes del teléfono</em>) El desgraciado…<br><em>Albán regresa.</em><br><strong>Albán</strong> – Diez años ya… ¿Te lo puedes creer? Parece que fue ayer…<br><strong>Eva</strong> – Creí que habías perdido tu móvil…<br><strong>Albán</strong> – Sí, yo… También lo creía…<br><strong>Eva</strong> – ¿De verdad me tomas por tonta?<br><strong>Albán</strong> – ¿Por qué dices eso?<br><strong>Eva</strong> – Tu móvil acaba de sonar. Estaba en el bolsillo de tu chaqueta…<br><strong>Albán</strong> – ¿No…?<br><strong>Eva</strong> – He contestado. Era tu secretaria…<br><strong>Albán</strong> – Ah, sí… ¿Qué quería?<br><strong>Eva</strong> – Te ha estado buscando desde esta mañana. Es curioso, porque ha pasado toda la tarde en la oficina y no te ha visto…<br><strong>Albán</strong> – No dije que hubiera visto a mi americano en la oficina. Me pidió que lo encontrara en…<br><strong>Eva</strong> – No te esfuerces. Tu secretaria te llamaba para decirte que tu reunión con el americano había sido cancelada. Tuvo un derrame anoche…<br><strong>Albán</strong> – No me dejaste terminar… Me pidió que lo encontrara esta tarde en el hospital.<br><strong>Eva</strong> – Curioso, porque según tu secretaria, murió esta mañana.<br><em>Él parece desconcertado, pero intenta recomponerse.</em><br><strong>Albán</strong> – Vale… Entonces escucha, voy a explicártelo…<br><strong>Eva</strong> – Tienes una amante… Y has esperado nuestro aniversario para decírmelo.<br><strong>Albán</strong> – ¡Pero no! Yo…<br><strong>Eva</strong> – ¡Y yo que iba a decirte que estoy embarazada!<br><strong>Albán</strong> – ¿Qué? ¿Estás esperando un hijo? ¿Mío? ¡Pero eso es fantástico!<br><strong>Eva</strong> – Te dejo, Albán.<br><strong>Albán</strong> – No es en absoluto lo que piensas, te lo aseguro…<br><strong>Eva</strong> – ¿Ah, sí? ¿Y esos mensajes que he visto en tu teléfono?<br><strong>Albán</strong> – Los mensajes…<br><strong>Eva</strong> – Sí, los mensajes. Esos que no tuviste tiempo de borrar… «Tengo ganas de ti, encuéntrate conmigo donde ya sabes». Es bastante explícito, ¿no crees?<br><em>Él parece desconcertado, pero se recompone.</em><br><strong>Albán</strong> – Es un código.<br><strong>Eva</strong> – ¿Perdona?<br><strong>Albán</strong> – Es cierto, te he estado mintiendo durante años, Eva. Lo admito.<br><strong>Eva</strong> – Por fin…<br><strong>Albán</strong> – Llevo una doble vida, en efecto. Pero nunca te he engañado… con una mujer.<br><strong>Eva</strong> – No me irás a decir ahora, después de todos estos años, que eres homosexual…<br><strong>Albán</strong> – No, tranquila. Otra vez, no es en absoluto lo que piensas. De hecho, soy…<br><strong>Eva</strong> – ¿Qué?<br><strong>Albán</strong> – No es fácil de decir…<br><strong>Eva</strong> – Sí, me imagino… Pero puedo ayudarte, si quieres. ¿Soy un imbécil?<br><strong>Albán</strong> – Soy agente secreto.<br><strong>Eva</strong> – ¿Agente secreto?<br><strong>Albán</strong> – Bueno, secreto… hasta hoy.<br><strong>Eva</strong> – ¿Has bebido?<br><strong>Albán</strong> – Para nada.<br><strong>Eva</strong> – ¿Un agente secreto? ¿Un espía, vamos? ¿Eso es lo mejor que se te ha ocurrido?<br><strong>Albán</strong> – No tenía derecho a decírtelo, obviamente. No podía contárselo a nadie. Pero bueno… ahora está en juego nuestra relación.<br><strong>Eva</strong> – Muy bien… ¿Y trabajas para quién? ¿La CIA? ¿Ese americano que era tu jefe y al que el KGB eliminó haciendo pasar su asesinato por un infarto, me equivoco?<br><strong>Albán</strong> – Trabajo… para el MOSSAD.<br><strong>Eva</strong> – ¿El MOSSAD?<br><strong>Albán</strong> – Sí… Los servicios secretos israelíes, si prefieres…<br><strong>Eva</strong> – ¡Pero si ni siquiera eres judío!<br><strong>Albán</strong> – Bueno, un poco sí…<br><strong>Eva</strong> – Si fueras judío, después de todo este tiempo, ¿no crees que ya lo sabría? ¡Soy tu mujer!<br><strong>Albán</strong> – No te fíes de las apariencias, Eva… Es un poco más complicado que eso. Es mi abuela materna quien…<br><strong>Eva</strong> – Entonces, ¿eso es lo mejor que se te ha ocurrido? Pero es patético. Tienes que buscar ayuda, Albán, de verdad. Estás completamente loco.<br><strong>Albán</strong> – Es cierto, Eva. Tienes que creerme.<br><strong>Eva</strong> – Eres un mitómano, Albán. Llevas años mintiéndome. Por cualquier cosa. Pero sobre todo para ocultar tus aventuras. Y hoy me sales con que eres un espía israelí cuando ni siquiera estás circuncidado. ¿Cómo quieres que te crea?<br><strong>Albán</strong> – Esta vez no te estoy mintiendo, te lo juro.<br><strong>Eva</strong> – ¿Esta vez? Me decepcionas, Albán. Me decepcionas mucho. No pensaba que me tomaras tanto por tonta.<br><strong>Albán</strong> – ¿Sabes? Durante nuestro viaje de novios a Eilat, en el Mar Rojo, cuando pasé una hora en el puesto de policía de la aduana…<br><strong>Eva</strong> – Porque no reconociste tu maleta, que llevaba una hora dando vueltas sola en la cinta del aeropuerto, y llamaron a los artificieros para hacerla explotar…<br><strong>Albán</strong> – Fue ese día cuando me propusieron trabajar para ellos.<br><strong>Eva</strong> – ¿Ellos? ¿Quiénes ellos?<br><strong>Albán</strong> – ¡El MOSSAD!<br><em>Eva muestra el teléfono.</em><br><strong>Eva</strong> – «Tengo ganas de ti, encuéntrate conmigo donde ya sabes»… ¿Es un mensaje de tu amigo imaginario del MOSSAD?<br><strong>Albán</strong> – Es un código, te digo. Para una cita.<br><strong>Eva</strong> – ¿Una cita? Sí, eso ya lo había entendido.<br><strong>Albán</strong> – Es para no atraer la atención. Por si nuestros mensajes fueran interceptados. «Tengo ganas de ti» significa que necesito verte. «Donde ya sabes», bueno, significa…<br><strong>Eva</strong> – Donde ya sabes.<br><strong>Albán</strong> – Eso.<br><strong>Eva</strong> – Esta vez no va a ser suficiente, Albán.<br><strong>Albán</strong> – ¿Qué más quieres?<br><strong>Eva</strong> – Pruebas, por ejemplo.<br><strong>Albán</strong> – Lo siento, no las tengo.<br><strong>Eva</strong> – Claro.<br><strong>Albán</strong> – ¡No es un contrato como cualquier otro! Todo esto se hace sin dejar rastro, como podrás imaginar.<br><strong>Eva</strong> – Pero no trabajarás gratis, supongo. Un espía debe ganar bien la vida. ¿Y me dejas vivir en un piso piloto?<br><strong>Albán</strong> – El dinero se deposita en una cuenta numerada, cuya clave recibiré cuando deje mis actividades.<br><em>Eva parece completamente desconcertada.</em><br><strong>Eva</strong> – ¿Y pretendes que me trague esto?<br><strong>Albán</strong> – Sí, por favor, Eva… Por nosotros… Por nuestro hijo… Por última vez, te suplico que me creas… ¡Porque es la verdad!<br><em>Ella duda.</em><br><strong>Eva</strong> – Ya no sé qué decirte, Albán. Estoy cansada. Me voy a la cama…<br>Albán – Tienes razón. Entiendo que necesites un poco de tiempo para asimilar esta noticia. Mientras tanto, no se lo digas a nadie, ¿de acuerdo? Ni siquiera a tu madre. Tiene que seguir siendo un secreto entre nosotros, si no…<br><em>Ella le hace una peineta y se marcha. Él encuentra los binoculares de teatro que ella ha dejado sobre la mesa. Parece sorprendido. Toma los binoculares y empieza a observar algo en dirección al público. Primero por simple curiosidad. Luego con una atención sostenida.<br><strong>Negro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Albán y Eva</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="323" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Albán y Eva" class="wp-image-1788" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b-300x242.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/coartada/">Coartada</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>De improviso</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/de-improviso/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 15:05:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Albán y Eva]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Interactivo]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Seducción]]></category>
		<category><![CDATA[Teléfono]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1920</guid>

					<description><![CDATA[<p>De improviso, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Albán y Eva' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/de-improviso/">De improviso</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Eva está allí, desocupada. Llega Albán, algo incómodo.<br></em><strong>Albán</strong> – Hola… ¿Vives por aquí?<br><strong>Eva</strong> – Se podría decir que sí… ¿Y tú?<br><strong>Albán</strong> – Pasaba por aquí.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Eva</strong> – Y… ¿piensas echar raíces… por aquí?<br><strong>Albán</strong> – Depende.<br><strong>Eva</strong> – ¿De qué depende?<br><strong>Albán</strong> – No sé… Aquí o en otro sitio.<br><strong>Eva</strong> – Tú haz lo que quieras. Estamos en una democracia.<br><strong>Albán</strong> – ¿Qué podría darme ganas de quedarme? Aquí, quiero decir…<br><strong>Eva</strong> (<em>señalando su frente</em>) – ¿Acaso tengo escrito «oficina de turismo»?<br><strong>Albán</strong> – No.<br><strong>Eva</strong> – Bueno. Entonces, ¿qué?<br><strong>Albán</strong> – ¿Qué de qué?<br><strong>Eva</strong> – Decídete: te quedas o te vas, pero ya. Porque, la verdad, estás empezando a ser un poco…<br><strong>Albán</strong> – Está bien, me quedo… Por ahora.<br><strong>Eva</strong> – Perfecto. Entonces, ¿qué hacemos?<br><strong>Albán</strong> – ¿Qué hacemos?<br><strong>Eva</strong> – No te vas a quedar ahí plantado mirándome, ¿no?<br><strong>Albán</strong> – Está bien, está bien… No sé, podríamos hablar…<br><strong>Eva</strong> – Te escucho.<br><strong>Albán</strong> – ¿Fumas?<br><strong>Eva</strong> – ¿Por qué? ¿Prefieres a las no fumadoras? ¿Es una entrevista de trabajo?<br><strong>Albán</strong> – ¡Para nada! Al contrario. Solo quería saber si tenías un cigarro.<br><strong>Eva</strong> – Apenas nos conocemos y ya me quieres mangar un cigarro.<br><strong>Albán</strong> – ¡Para nada! De hecho, no fumo.<br><strong>Eva</strong> – Yo tampoco. Eso ya es algo que tenemos en común.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – Tú… ¿Tienes un número?<br><strong>Eva</strong> – ¿Un número? ¿Por qué? ¿Diriges un circo? ¿Quieres que audicione?<br><strong>Albán</strong> – ¿Un circo? Ah, sí, un… Un número de circo.<br><strong>Eva</strong> – Ya decía yo que tenías un aire de nómada.<br><strong>Albán</strong> – ¿Nómada?<br><strong>Eva</strong> – Los del viaje, ya sabes.<br><strong>Albán</strong> – No, no me refería a un número de circo. Me refería a un número de teléfono.<br><strong>Eva</strong> – Entendido…<br><strong>Albán</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Eva</strong> – Tengo un número, pero no tengo teléfono.<br><strong>Albán</strong> – ¿De qué sirve tener un número si no tienes teléfono?<br><strong>Eva</strong> – Qué listillo eres… O eres realmente tonto, todavía no lo tengo claro. Perdí mi teléfono. Por eso tengo un número, pero no un teléfono. Pero tú, déjame tu número…<br><strong>Albán</strong> – ¿Mi número? Es decir…<br><strong>Eva</strong> – No me digas que tú tienes teléfono, pero no número.<br><strong>Albán</strong> – No, pero…<br><strong>Eva</strong> – Vale… Tú no tienes teléfono, pero aun así me pides mi número. ¿Y cómo pensabas llamarme? ¿Desde una cabina?<br><strong>Albán</strong> – No sé… Yo… Bueno, sí, tengo un teléfono, pero…<br><strong>Eva</strong> – ¿Quieres un consejo?<br><strong>Albán</strong> – No… Bueno, sí…<br><strong>Eva</strong> – Deberías tener cuidado. La improvisación no es lo tuyo.<br><strong>Albán</strong> – De acuerdo. Yo…<br><strong>Eva</strong> – Prepárate un poco el texto para la próxima vez.<br><strong>Albán</strong> – Eso…<br><strong>Eva</strong> – Por lo menos un esquema… Y luego lo rellenas. Pero así, a pelo, sin red… No tienes nivel.<br><strong>Albán</strong> – De acuerdo… Un… Un esquema… Lo tendré en cuenta…<br><strong>Eva</strong> – Y, por cierto, ¿para qué querías mi número?<br><strong>Albán</strong> – ¿Tu número…? No sé… Yo…<br><strong>Eva</strong> – No, porque ya que estamos aquí los dos, si tienes algo que decirme… tal vez no haga falta que me llames.<br><strong>Albán</strong> – No, claro, pero…<br><strong>Eva</strong> – ¿Quieres otro consejo?<br><strong>Albán</strong> – No sé… Sí.<br><strong>Eva</strong> – Con o sin teléfono, intenta cerrar antes de agotar tu saldo.<br><strong>Albán</strong> – ¿Mi saldo…?<br><strong>Eva</strong> – Llevamos cinco minutos hablando y no has dicho nada. En serio, ¡das pena!<br><strong>Albán</strong> – De acuerdo…<br><strong>Eva</strong> – ¿Sabes qué? (<em>Saca un lápiz y anota algo en un papel que le tiende</em>) Aquí tienes mi número. Cuando encuentre mi teléfono, y tú encuentres una cabina, me llamas, y lo hablamos, ¿vale?<br><em>Eva se va. Albán la mira marcharse, luego echa un vistazo al papel. Parece dudar, luego se dirige a alguien del público.</em><br><strong>Albán</strong> – ¿Vives por aquí? ¿Sabes dónde hay una cabina telefónica? ¿Me prestas tu móvil un momento? (<em>Coge el teléfono que alguien le ofrece, y finge marcar el número del papel</em>) Gracias… (<em>Suena en su propio bolsillo. Sorprendido, saca otro teléfono y contesta</em>) ¿Hola? ¿Hola? (<em>Se queda perplejo un instante</em>) Creo que estoy hablando conmigo mismo… (<em>Devuelve el móvil al espectador, y le dice</em>) Es su número… Pero yo tengo su teléfono… (<em>Una pausa</em>) No pensé en decirle que acabo de encontrar uno… Y que tal vez fuera el suyo, el que había perdido… Y ya se ha ido… (<em>Se queda un momento pensativo</em>) Creo que tiene razón, La improvisación no es lo mío…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Albán y Eva</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="323" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Albán y Eva" class="wp-image-1788" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b-300x242.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/de-improviso/">De improviso</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
