<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Archives des Perro - La Sketchothèque</title>
	<atom:link href="https://sketchotheque.net/es/tag/perro/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://sketchotheque.net/es/tag/perro/</link>
	<description>Les sketchs de Jean-Pierre Martinez</description>
	<lastBuildDate>Sat, 24 May 2025 10:11:56 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/03/cropped-sketch_carre-32x32.png</url>
	<title>Archives des Perro - La Sketchothèque</title>
	<link>https://sketchotheque.net/es/tag/perro/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Cráneo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/craneo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 09:55:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Tranquilo!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Jardín]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Paranoia]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<category><![CDATA[Teléfono]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2521</guid>

					<description><![CDATA[<p>Cráneo, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Tranquilo!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/craneo/">Cráneo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><strong>Uno</strong> – Prométeme que no te vas a poner nervioso…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – He encontrado un cráneo en el jardín.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un cráneo? ¿Quieres decir…?<br><strong>Uno</strong> – Un cráneo humano, sí.<br><strong>Dos</strong> – Pero, ¿cómo es posible…?<br><strong>Uno</strong> – Estaba cavando un agujero para plantar esos bambúes que compramos en el mercado. Y me topé con un cráneo.<br><strong>Dos</strong> – Es increíble… ¿Y estás seguro de que es un cráneo humano?<br><strong>Uno</strong> – Había un teléfono móvil justo al lado.<br><strong>Dos</strong> – Entonces no son restos muy antiguos. Quiero decir, no es el cráneo de un hombre de Neandertal. ¿Era un modelo reciente?<br><strong>Uno</strong> – ¿El cráneo?<br><strong>Dos</strong> – ¡El teléfono!<br><strong>Uno</strong> – Ah… Eh… No lo sé… Es un iPhone. (<em>Le tiende el teléfono</em>) Toma, aquí está.<br><em>El otro duda antes de coger el teléfono.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Cogiste el teléfono?<br><strong>Uno</strong> – ¿Habrías preferido que te trajera el cráneo?<br><strong>Dos</strong> – No sé… Esto es una escena del crimen, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – ¿Un crimen? ¿Tú crees?<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo puede acabar enterrado en el fondo de un jardín con su teléfono móvil si no es un crimen?<br><strong>Uno</strong> – Es verdad.<br><strong>Dos</strong> – Y sobre todo, ¿cómo han podido enterrar un cadáver en nuestro jardín sin que nos diéramos cuenta?<br><strong>Uno</strong> – Solo llevamos dos años en la casa. Seguro que es de los antiguos propietarios.<br><strong>Dos</strong> – Quizás sea su mujer.<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué su mujer?<br><strong>Dos</strong> – No es él, porque lo vimos en la notaría.<br><strong>Uno</strong> – Es verdad que ese día no vimos a su mujer.<br><strong>Dos</strong> – De ahí a concluir que es porque la había enterrado en el jardín…<br><strong>Uno</strong> – No tiene sentido. No se vende una casa después de haber enterrado a su mujer en el jardín. Tarde o temprano se descubriría.<br><strong>Dos</strong> – ¿Entonces qué?<br><strong>Uno</strong> – Habría que datar el cadáver. ¿Qué modelo de iPhone es?<br><strong>Dos</strong> – Tiene algo de tierra encima, pero… Es el último modelo.<br><strong>Uno</strong> – No…<br><strong>Dos</strong> – Eso significa que este cadáver fue enterrado muy recientemente.<br><strong>Uno</strong> – Mierda…<br><strong>Dos</strong> – Deberíamos avisar a la policía.<br><strong>Uno</strong> – Sí, pero podríamos meternos en un lío.<br><strong>Dos</strong> – ¿En un lío…?<br><strong>Uno</strong> – ¿Y si nos acusan de este crimen?<br><strong>Dos</strong> – Ahora que hemos encontrado el cráneo, no podemos hacer como si nada.<br><strong>Uno</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Dos</strong> – Ocultación de cadáver. No denunciar un crimen… Es grave.<br><strong>Uno</strong> – Vale… Vamos a llamar a la policía.<br><strong>Dos</strong> – Pues adelante.<br><strong>Uno</strong> – No sé dónde he dejado mi teléfono…<br><em>El teléfono encontrado junto al cráneo empieza a sonar. Ambos se quedan paralizados.</em><br><strong>Dos</strong> – No puede ser… Esto es una pesadilla.<br><strong>Uno</strong> – ¿Quién puede ser?<br><strong>Dos</strong> – A saber…<br><strong>Uno</strong> – Quizás el asesino.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué hacemos?<br><strong>Uno</strong> – Contesta…<br><strong>Dos</strong> – ¿Hola…? Sí… Sí, te lo paso… Es tu madre.<br><strong>Uno</strong> – Mamá… ¿Puedo llamarte luego…? Vale…<br><strong>Dos</strong> – Entonces es tu teléfono.<br><strong>Uno</strong> – Se me debió de caer del bolsillo cuando me agaché para ver el cráneo.<br><strong>Dos</strong> – Ya… ¿Y estás seguro de que es un cráneo humano?<br><strong>Uno</strong> – Pues… Eso pensé cuando vi el teléfono. Pero ahora ya no estoy tan seguro.<br><strong>Dos</strong> – Vamos a echar un vistazo.<br><strong>Uno</strong> – Vale.<br><strong>Dos</strong> – Creo recordar que, en la notaría, dijo que acababa de enterrar a su perro.<br><strong>Uno</strong> – No me llamó la atención en su momento, pero ahora que lo dices…<br><strong>Dos</strong> – Simplemente olvidó decir que lo había enterrado en el jardín.<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – Aun así, entre un cráneo de perro y un cráneo humano… No es lo mismo.<br><strong>Uno</strong> – Debía de ser un perro grande.<br><strong>Dos</strong> – O quizás… ¿un cráneo de niño?<br><strong>Uno</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Dos</strong> – La buena noticia es que has recuperado tu teléfono.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><em>Oscuro</em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¡Tranquilo!</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="500" height="330" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg" alt="Tranquilo" class="wp-image-2492" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg 500w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau-300x198.jpg 300w" sizes="(max-width: 500px) 100vw, 500px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/craneo/">Cráneo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Champán</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/champan/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 12:14:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Adulterio]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Policía]]></category>
		<category><![CDATA[Venganza]]></category>
		<category><![CDATA[Champán]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2409</guid>

					<description><![CDATA[<p>Champán, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/champan/">Champán</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una mujer toma una copa de champán. Alguien llama a la puerta.</em><br><strong>Dos</strong> (<em>desde fuera</em>) – ¡Policía!<br><em>La mujer abre la puerta.</em><br><strong>Uno</strong> – Entre, por favor. Le estaba esperando.<br><em>La segunda mujer entra.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Ha venido sola?<br><strong>Dos</strong> – Es que estamos cortos de personal por ahora… Mi colega tenía algo que resolver…<br><strong>Uno</strong> – ¿Nada grave, espero?<br><strong>Dos</strong> – No… Un accidente en un circo. Un tigre que mordió a su domador.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ha muerto?<br><strong>Dos</strong> – ¿Quién? ¿El tigre? Lo decía de broma… Sin embargo, la fiera le había cogido la nalga, y no quería dejarla. Tuvimos que anestesiarlo…<br><strong>Uno</strong> – ¿A quién? ¿Al domador? Lo decía de broma…<br><em>Se ríen las dos.</em><br><strong>Dos</strong> – Está abajo, en el coche celular… Me refiero al tigre. Espero que no se despierte demasiado pronto… (Después de un momento) Bueno… ¿Dónde es?<br><strong>Uno</strong> – Aquí al lado, en la habitación.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, si no le molesta, voy a echar un vistazo…<br><em>La policía desaparece un momento por el lado de la habitación.</em><br><strong>Dos</strong> (<em>desde fuera</em>) – Ah, sí…<br><em>Vuelve en seguida.</em><br><strong>Dos</strong> – Y… si me permite la indiscreción, ¿cómo hizo usted eso? Porque viéndola así, tan… delgadita.<br><strong>Uno</strong> – Con un cuchillo de sierra.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un cuchillo de sierra…?<br><strong>Uno</strong> – Un cuchillo eléctrico. De pilas. Para cortar el pan… o el jamón.<br><strong>Dos</strong> (<em>impresionada</em>) – Y pensaba… trasladar los trozos. ¿Ponerlos en una bolsa de basura, quizás?<br><strong>Uno</strong> – No les habría llamado a ustedes…<br><strong>Dos</strong> – Claro.<br><strong>Uno</strong> – ¿Un poco de champán?<br><strong>Dos</strong> – Es decir que… Bueno, ¿por qué no?<br><em>Ella le sirve una copa.</em><br><strong>Uno</strong> – Gracias. Bueno, pues… Salud…<br><em>Beben</em>.<br><strong>Uno</strong> – ¿No me pone las esposas?<br><strong>Dos</strong> – ¿Cuántos esposos tenía usted?<br><strong>Uno</strong> – Sólo uno.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, no hay ningún riesgo de que reincida en seguida, ¿verdad?<br><em>Las dos sonríen y beben de nuevo.</em><br><strong>Dos</strong> – Está bien fresquito, eh… Perdón, pero una última pregunta. Sólo por saber… ¿Por qué solo dos trozos? ¿Se agotaron las pilas…?<br><strong>Uno</strong> – Mi marido no conseguía escoger entre su amante y yo. Por lo tanto, opté por una partición equitativa.<br><strong>Dos</strong> – Los hombres, todos son iguales…<br><strong>Uno</strong> – ¿Está usted casada?<br><strong>Dos</strong> – Viuda.<br><strong>Uno</strong> – Perdón… Lo siento…<br><strong>Dos</strong> – No, por favor… No vale la pena, se lo aseguro…<br><strong>Uno</strong> – No me diga que usted también…<br><strong>Dos</strong> – Qué va… No hubiera podido entrar en la policía… Ya no son tan estrictos como antes, pero si ya tienes algún antecedente, claro, lo tienen en cuenta… No, mi marido murió estúpidamente… Por culpa de la cerveza… Al salir de un bar…<br><strong>Uno</strong> – ¿Tenía un problema con la bebida…?<br><strong>Dos</strong> – ¡Ni siquiera! Estúpidamente, he dicho… Le atropelló un camión de San Miguel.<br><strong>Uno</strong> – Qué pena… Como digo yo: hay que aprovechar las cosas buenas de la vida mientras se pueda… ¿Un poco más de champán?<br><strong>Dos</strong> (<em>tendiendo su copa</em>) – ¿Entiende usted ahora por qué no le pongo las esposas…?<br><em>La primera llena otra vez la copa de la segunda.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿La conocía usted?<br><strong>Uno</strong> – ¿A quién?<br><strong>Dos</strong> – A la amante de su marido…<br><strong>Uno</strong> – Personalmente, no. Solo sé que es policía.<br><strong>Dos</strong> – Una colega, entonces… Bueno, hay guarras en todas partes. Y créame, todavía más en la policía…<br><strong>Uno</strong> – ¿Le puedo hacer una pregunta?<br><strong>Dos</strong> – Cómo no…<br><strong>Uno</strong> – ¿Usted cree en el azar?<br><strong>Dos</strong> – Bueno, en este oficio…<br><strong>Uno</strong> – Entonces, créame, usted no está aquí por casualidad.<br><strong>Dos</strong> – ¿Francisco?<br><strong>Uno</strong> – Es mi marido, sí. Bueno, era…<br><strong>Dos</strong> – ¡Si me había dicho que era viudo, se lo juro!<br><strong>Uno</strong> – Eso prueba que todo el mundo puede equivocarse…<br><strong>Dos</strong> – Dios mío. Ni siquiera le había reconocido al verlo así. En dos trozos… Así que usted me tiene que odiar, por supuesto…<br><strong>Uno</strong> – Le mintió a usted, también, ¿no es cierto…?<br><strong>Dos</strong> – El muy cabrón… Si me permite… ¿Y ahora qué?<br><strong>Uno</strong> – Pues como le he dicho. Compartimos. ¿Tiene usted alguna parte preferida?<br><strong>Dos</strong> – Es que… No va a ser tan sencillo… Tengo que escribir un informe. Y me va a costar hacer pasar esto por un accidente doméstico…<br><strong>Uno</strong> – ¿Un suicidio?<br><strong>Dos</strong> – ¿Un tipo que se hace harakiri con un cuchillo de sierra a pilas…?<br><strong>Uno</strong> – Entonces no hay más remedio que hacer desaparecer el cuerpo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Alguna idea?<br><strong>Uno</strong> – ¿El tigre…? Tendrá hambre ¿no…? Si quería comerse a su domador…<br><strong>Dos</strong> – Es un tigre muy viejo… Sólo le quedan dos o tres dientes… Por eso escogió la parte más blanda…<br><strong>Uno</strong> – Voy a comprar más pilas…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/champan/">Champán</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Florilegio</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/florilegio/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 12:10:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Animal]]></category>
		<category><![CDATA[Cumpleaños]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Flor]]></category>
		<category><![CDATA[Malentendido]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2407</guid>

					<description><![CDATA[<p>Florilegio, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/florilegio/">Florilegio</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos mujeres miran dos tumbas que imaginamos. La primera echa un vistazo hacia la segunda.<br></em><strong>Un</strong> – ¡Enhorabuena! Eso sí que es una tumba bien florida… De verdad que es magnífica.<br><strong>Dos</strong> – Gracias… Pero es mucho trabajo, sabes… Aunque cuando se ve el resultado, se olvida todo lo demás…<br><strong>Un</strong> – Claro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y las tuyas, se las compraste al florista de al lado?<br><strong>Un</strong> – Qué va… yo misma las cultivo. Y escúchame bien… ¡sin abonos químicos, faltaría más!<br><strong>Dos</strong> – Lo que yo te diga… Las flores biológicas, no hay nada mejor.<br><strong>Un</strong> – Confieso que pensé en incinerar al mío, pero bueno, la incineración. No resulta muy ecológico, ¿verdad?<br><strong>Dos</strong> – Por supuesto… Y el suyo, ¿murió hace tiempo…?<br><strong>Un</strong> – Hará veinte años el 24 diciembre…<br><strong>Dos</strong> – ¡Dios mío! ¿El 24 de diciembre?<br><strong>Un </strong>– Pues sí… La nochebuena… Ya te puedes imaginar lo animada que estaba para celebrarla…<br><strong>Dos</strong> – ¿Un hueso de pavo que se le atragantó..?<br><strong>Un</strong> – No… Le atropelló un coche… Un borracho que ni siquiera tenía el carné.<br><strong>Dos</strong> – A ellos habría que matarlos…<br><strong>Un</strong> – Por lo menos, no sufrió. ¿Y el tuyo?<br><strong>Dos</strong> – Cinco años exactamente. Es su cumpleaños…<br><strong>Un</strong> – Deja un gran vacío, ¿verdad?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Tengo otro, pero bueno. No es igual…<br><strong>Un</strong> – Claro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y tú, tienes otro?<br><strong>Un</strong> – No. Ni siquiera tuve ganas. Sabía que no podía ser sustituido… Tengo un gato. Pero un gato… no es igual.<br><strong>Dos</strong> – A pesar de todo… hay que seguir viviendo. ¿Tienes hijos?<br><strong>Un</strong> – Tres. Pero bueno… Tampoco es igual, ¿verdad ? No hay sustitución posible.<br><strong>Dos</strong> – Sobre todo cuando crecen. Y se marchan de casa.<br><strong>Un</strong> – Ellos, de no haber muerto prematuramente, nunca nos habrían abandonado.<br><strong>Dos</strong> – Claro… Pero no viven tanto tiempo como nosotras, lo sabemos. Tendríamos que estar preparadas…<br><strong>Un</strong> – Si… Y a pesar de todo, cuando ocurre, es un trauma. ¿Como encontraste el tuyo?<br><strong>Dos</strong> – Por internet.<br><strong>Un</strong> – Ah sí… En mi caso, hace veinte años. Todo ese rollo aún no existía. Recogí el de la vecina. Ya no lo quería…<br><strong>Dos</strong> – Es horrible… Hay mujeres así… Escogen uno, y luego se dan cuenta de que no es exactamente lo que habían imaginado… Así que prefieren abandonarle… Afortunadamente, estabas allí para recogerle… Estoy segura de que fue muy feliz contigo el tiempo que vivió…<br><strong>Un</strong> – ¿Tienes una foto?<br><strong>Dos</strong> – Mira, ahí hay una, en su sepultura.<br><strong>Un</strong> – Ah, sí, no la había visto. Dios mío, qué mono era. Con esas orejas. Son tan grandes que casi le tapan los ojos…<br><strong>Dos</strong> – Si lo hubieras visto con unos años menos. Con más pelo. ¿Y el tuyo?<br><strong>Un</strong> (<em>enseñándole una foto</em>) – Mira…<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí… Con el pelo rizado… Muy cariñoso, ¿verdad?<br><strong>Un</strong> – Un amor… (<em>Suspiran</em>) Bueno, ya me tengo que ir. Creo que nos están esperando para cerrar las puertas.<br><strong>Dos</strong> – ¿Vienes muy a menudo?<br><strong>Un</strong> – En cuanto puedo. Pero se me hace lejos… ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – Yo, afortunadamente, vivo justo enfrente. La verdad es que de la ventana de mi cocina, puedo verlo…<br><strong>Un</strong> – Qué suerte… Así que nos volveremos a ver…<br><strong>Dos</strong> – Si Dios quiere.<br><em>Empiezan a irse.</em><br><strong>Un </strong>– ¿Y el tuyo, de que murió?<br><strong>Dos</strong> – Una larga enfermedad, como dicen cuando no saben. Al final, sufría tanto… Tuve que llevarlo a que le pusieran la inyección.<br><strong>Un</strong> – Vamos, piensa que donde están ahora, ya no sufren más.<br><strong>Dos</strong> – ¿Crees que hay un paraíso para ellos también?<br><strong>Un</strong> – Vete a saber… Puesto que ya hay cementerios…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/florilegio/">Florilegio</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>En la calle</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/en-la-calle/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 May 2025 11:56:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Escenas callejeras]]></category>
		<category><![CDATA[Niño]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Defensa animal]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2341</guid>

					<description><![CDATA[<p>En la calle, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Escenas callejeras' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/en-la-calle/">En la calle</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre está allí vestido como un niño. Llega una mujer, también vestida como una niña.<br></em><strong>Dos</strong> – ¿Pero qué te pasa? No parece que estés bien.<br><strong>Uno</strong> – No…<br><strong>Dos</strong> – ¿Dónde están tus hijos?<br><strong>Uno</strong> – Mis hijos acaban de abandonarme.<br><strong>Dos</strong> – ¿En plena calle así? ¡Pero es monstruoso! ¿Cómo se puede hacer eso a un adulto? ¿Eran tus hijos biológicos?<br><strong>Uno</strong> – No, fui adoptado. Me habían acogido en la ANDA hace apenas un año…<br><strong>Dos</strong> – ¿La ANDA?<br><strong>Uno</strong> – La Asociación Nacional para la Defensa de los Adultos.<br><strong>Dos</strong> – ¡Ahí está! Los niños han perdido todo sentido de responsabilidad en estos días. Adoptan a un padre o madre por capricho, sin pensar en todas las responsabilidades que implica, alimentarlo, vestirlo, pasearlo… Y cuando ya no les apetece, lo abandonan en la acera. ¡Un adulto no es un objeto, después de todo! ¡No es un juguete!<br><strong>Uno</strong> – ¿No quieres adoptarme tú?<br><strong>Dos</strong> – Pobrecito. Lo haría de corazón, pero ya soy la sirvienta de una familia de cinco hermanos y hermanas. Así que si volviera a casa con un compañero, no estoy segura de que estén de acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – Qué pena. Parecías amable. Y tus hijos, ¿al menos te tratan bien?<br><strong>Dos</strong> – Está bien… Una vez me olvidaron en una gasolinera cuando se fueron de vacaciones, pero no lo hicieron a propósito. Me asusté… ¡También pensé que me habían abandonado! Pero no, volvieron a buscarme una hora después…<br><strong>Uno</strong> – ¿Una hora?<br><strong>Dos</strong> – La siguiente salida estaba a más de cincuenta kilómetros… Entonces, ¿qué vas a hacer ahora?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – ¿Tienes algún tatuaje al menos?<br><strong>Uno</strong> – Sí… Me tatuaron su número de teléfono móvil en el hombro izquierdo…<br><strong>Dos</strong> – Eso demuestra cierta confianza.<br><strong>Uno</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Dos</strong> – Eso significa que al menos al principio, no tenían la intención de abandonarte… Aunque, en el hombro izquierdo, no debe ser fácil para ti leer ese número.<br><strong>Uno</strong> – Afortunadamente, me sé el número de memoria…<br><strong>Dos</strong> – ¿Has intentado llamarlos?<br><strong>Uno</strong> – Me sale el buzón de voz. Tal vez hayan cambiado de número.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás seguro de que lo hicieron a propósito?<br><strong>Uno</strong> – Estábamos en la calle. Yo iba caminando delante. En un momento dado, me giré y ya no estaban.<br><strong>Dos</strong> – Ah sí, los niños a menudo hacen eso cuando quieren deshacerse de sus adultos… Bueno, desafortunadamente, también tendré que dejarte.<br><strong>Uno</strong> – ¿Dejarme?<br><strong>Dos</strong> – Bueno, quiero decir… Mis hijos están en esa tienda de juguetes. Está prohibido para adultos. Pero no tardarán en salir…<br><em>El teléfono del otro suena.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Hola? Ah, eres tú. No, no, pensé que… Bueno, pensé que los había perdido… Ah, también estás en esa tienda? Sí, sí, estoy justo afuera con otro adulto. No, no, te espero. Tómate tu tiempo… (<em>Guarda su teléfono.</em>) Eran ellos…<br><strong>Dos</strong> – Ves, no tenías que tener miedo… Los niños, después de todo, no nos abandonan así.<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón… Me emocioné demasiado rápido… ¿Vives por aquí en el vecindario?<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí… Justo al final de la calle…<br><strong>Uno</strong> – Entonces podremos vernos de vez en cuando…<br><em>Parece ver algo.</em><br><strong>Uno</strong> – Esta vez, realmente tengo que dejarte. Los veo saliendo de la tienda, y odian esperar… (<em>Hacia el escenario</em>) ¡Sí, sí, voy! ¿Entonces encontraron algo que les guste?<br><em>Sale. El otro se queda allí, pensativa.</em><br><strong>Dos</strong> – Qué vida de perro…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Escenas callejeras </a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="226" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Escenas callejeras" class="wp-image-1869" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/en-la-calle/">En la calle</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Sobre ruedas</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/sobre-ruedas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 May 2025 11:38:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Escenas callejeras]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Vecino]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2328</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sobre ruedas, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Escenas callejeras' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/sobre-ruedas/">Sobre ruedas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje llega, tirando de un perro en patines atado a una correa. Otro personaje llega a su vez, con un paquete de cigarrillos en la mano (el texto puede adaptarse ligeramente según el sexo de los dos personajes).<br></em><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿ya has vuelto?<br><strong>Uno</strong> – ¡Ah, hola! Sí, sí, volví esta mañana. ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – Anoche.<br><strong>Uno</strong> – ¿Mucho tráfico en la carretera?<br><strong>Dos</strong> – Salimos temprano, afortunadamente, porque si no…<br><strong>Uno</strong> – Sí… Se acabaron las vacaciones…<br><strong>Dos</strong> – Pero bueno, se dice eso, pero al final no estamos descontentos de volver a casa, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Mmm…<br><strong>Dos</strong> – No se puede estar de vacaciones todo el tiempo. Al final, nos aburriríamos. (<em>Le ofrece al otro su paquete de cigarrillos.</em>) ¿Un cigarrillo?<br><strong>Uno</strong> – Gracias, lo dejé.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Uno</strong> – Las resoluciones de Año Nuevo, ya sabes… Ahora vapeo…<br><em>Saca un cigarrillo electrónico y comienza a vapear. El otro guarda su paquete de cigarrillos.</em><br><strong>Dos</strong> – Bueno, supongo que debería hacer lo mismo… (<em>Saca una caja de pastillas, toma una, se dispone a guardarla pero cambia de opinión</em>.) Oh, perdón, ¿quieres una? Es un relajante suave… En teoría, solo se obtiene con receta, pero son muy ligeros…<br><strong>Uno</strong> – Gracias, también dejé los medicamentos…<br><strong>Dos</strong> – Oh, vaya… Ya no solo hablamos de resoluciones de Año Nuevo, ¿verdad? Es algo serio, dime. ¿Conociste a Dios este verano, te convertiste en monje y solo viniste a recoger tus cosas antes de encerrarte en el monasterio, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Tú, al menos, no has hecho el voto de silencio…<br><strong>Dos</strong> – Bueno, supongo que tienes razón. Yo también debería dejarlo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Dejarlo… de decir tonterías, quieres decir?<br><strong>Dos</strong> – ¡Dejar los medicamentos!<br><strong>Uno</strong> – Ah sí, claro… Es cierto que no tienes muy buen aspecto. Para alguien que regresa de vacaciones…<br><em>El otro muestra cierta señal de fatiga.</em><br><strong>Dos</strong> – Y tu esposa, ¿cómo está?<br><strong>Uno</strong> – En realidad… También he dejado a mi esposa.<br><strong>Dos</strong> – ¿Dejado?<br><strong>Uno</strong> – De todos modos, estábamos discutiendo constantemente… Así que en su lugar, he tomado… algo que se infla.<br><strong>Dos</strong> – Ah sí… Sí, eso… Es menos complicado, eso seguro…<br><strong>Uno</strong> – La inflo todas las noches. Miramos un poco la televisión y luego… ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – ¿Yo? Ah, no, yo… Todavía estoy con mi esposa. A la antigua, ya sabes…<br><strong>Uno</strong> – Entiendo…<br><em>Incómodo silencio.</em><br><strong>Dos</strong> – Y el perro, ¿cómo está?<br><strong>Uno</strong> – ¿El perro? Sobre ruedas.<br><strong>Dos</strong> – Ah sí, no me había dado cuenta, vaya… Entonces también has dejado al perro…<br><strong>Uno</strong> – Este no ladra y al menos no tengo que recoger sus heces.<br><strong>Dos</strong> – Claro… Pero entonces, ¿por qué sigues sacándolo a pasear?<br><strong>Uno</strong> – Supongo que es costumbre… Pero tienes razón, creo que también dejaré de llevar al perro a hacer pis… Así evitaré los encuentros indeseables…<br><em>Nuevo silencio.</em><br><strong>Dos</strong> – Te sugeriría ir a tomar una cerveza, pero ya me imagino cuál será tu respuesta…<br><strong>Uno</strong> – He dejado el alcohol…<br><strong>Dos</strong> – Y ahí lo tienes.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Un café, tal vez?<br><strong>Uno</strong> – He dejado la cafeína.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un descafeinado?<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Con un edulcorante entonces. Y a condición de que me prometas que te calles un poco.<br><strong>Dos</strong> – Eso es lo que siempre le digo a mi esposa. Todo sería mucho más sencillo si la gente dejara de hablar sin decir nada.<br><strong>Uno</strong> – A quién se lo dices…<br><strong>Dos</strong> – A veces… Simplemente no queremos escuchar más sobre el tema.<br><strong>Uno</strong> – Eso no hace falta que me lo digas…<br><em>El otro le lanza una mirada molesta.</em><br><strong>Dos</strong> – Vale, ya no digo más nada.<br><em>Se van.</em><br><strong>Uno</strong> – Vamos, ven, perro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Se llama «perro»?<br><strong>Uno</strong> – ¿No me prometiste que te calmarías un poco?<br><strong>Dos</strong> – Perdón…<br><strong>Uno</strong> – Creo que también voy a dejar de lado a los vecinos…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Escenas callejeras </a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="226" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Escenas callejeras" class="wp-image-1869" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/sobre-ruedas/">Sobre ruedas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cambio de decorado</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/cambio-de-decorado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 13:44:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Casa]]></category>
		<category><![CDATA[Dinero]]></category>
		<category><![CDATA[Dramedias]]></category>
		<category><![CDATA[Ladrón]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Mueble]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad de consumo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2231</guid>

					<description><![CDATA[<p>Cambio de decorado, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Dramedias' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/cambio-de-decorado/">Cambio de decorado</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El haz de una linterna en la oscuridad. Luego, un segundo haz. El primero ilumina el rostro del segundo.</em><br><strong>Él</strong> – ¡Ah, eres tú! Me has dado un susto…<br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿todo bien?<br><strong>Él</strong> – Sí, ya está, todo está en el camión.<br><strong>Ella</strong> – ¿Salió todo bien?<br><strong>Él</strong> – Lo de siempre.<br><em>Ella dirige la linterna hacia el público.</em><br><strong>Ella</strong> – Así que, no había nadie…<br><strong>Él</strong> – Con el ruido que hizo el perro cuando llegué… Si hubiera alguien en la casa, ya se habría despertado.<br><strong>Ella</strong> – O, entonces, está muerto.<br><strong>Él</strong> – No digas eso, no me des ideas. ¿Te imaginas? Entras en una casa de noche para robar y te encuentras con un cadáver…<br><strong>Ella</strong> – Con la mala suerte que tengo últimamente, no me sorprendería demasiado.<br><strong>Él</strong> – Sí… Lo vi en una película una vez. No recuerdo cómo se llamaba…<br><strong>Ella</strong> – Me lo cuentas otro día. Y el perro… ¿Todo bien?<br><strong>Él</strong> – Gracias por preocuparte de si me ha mordido o no…<br><strong>Ella</strong> – ¿Te ha mordido?<br><strong>Él</strong> – Me ha roto el pantalón. He tenido que dejarlo inconsciente…<br><strong>Ella</strong> – Si no hay nadie, ¿podemos encender la luz, no?<br><strong>Él</strong> – Adelante, las casas de alrededor están vacías. Son casi todas segundas residencias. Y sin contar a los que ya se han mudado.<br><strong>Ella</strong> – Por los robos, seguramente.<br><strong>Él</strong> – Si esto sigue así, solo quedarán casas vacías para robar en la región.<br><em>Ella enciende un interruptor, y se hace la luz. La ropa del hombre está en harapos</em>.<br><strong>Ella</strong> – Vaya, te ha dejado hecho un cristo. Pobrecillo… ¿No le habrás hecho demasiado daño?<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué? ¿Vas a hacer una denuncia a la protectora de animales?<br><em>Miran a su alrededor.</em><br><strong>Ella</strong> – Has hecho una buena limpieza, ¿eh? No queda nada.<br><strong>Él</strong> – Todo cabe en el camión.<br><strong>Ella</strong> – ¿Cosas interesantes?<br><strong>Él</strong> – Principalmente muebles. Figuritas. De mal gusto, la mayoría.<br><strong>Ella</strong> – Ya veo…<br><strong>Él</strong> – Típico estilo de nuevos ricos.<br><strong>Ella</strong> – Es mejor ser un nuevo rico que un nuevo pobre.<br><strong>Él</strong> – Pero había una caja fuerte.<br><strong>Ella</strong> – ¿En serio?<br><strong>Él</strong> – La abrí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Cuánto?<br><strong>Él</strong> – Todo está en el camión. No he contado.<br><strong>Ella</strong> – Lo veremos luego. No vamos a quedarnos mucho más aquí. ¿Has revisado las otras habitaciones?<br><strong>Él</strong> – He vaciado todo. ¿Has venido con Manolo?<br><strong>Ella</strong> – Me he echado una cabezada en el coche de camino, ni siquiera sé dónde estamos. (Mira a su alrededor otra vez.) Es increíble cómo una casa vacía puede parecerse tanto a otra.<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><strong>Ella</strong> – ¿Estás seguro de que es la casa correcta?<br><strong>Él</strong> – ¿Has visto la cruz abajo en la fachada? Manolo hizo el reconocimiento en la zona la semana pasada.<br><strong>Ella</strong> – Sí… El tipo de cruz que indica objetos de valor, sin alarma, fácil de entrar…<br><strong>Él</strong> – No se equivocó. Excepto con el perro. Seguro que estaba durmiendo cuando pasó.<br><strong>Ella</strong> – Es extraño. Esta casa me resulta vagamente familiar…<br><strong>Él</strong> – Gente que conoces, tal vez…<br><strong>Ella</strong> – Tal vez…<br><em>Ella recoge algo del suelo.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Qué es eso?<br><strong>Ella</strong> – Una factura de la luz.<br><strong>Él</strong> – Se habrá caído de algún cajón.<br><strong>Ella</strong> – Está a mi nombre…<br><strong>Él</strong> – ¿No…?<br><strong>Ella</strong> – Ya me lo parecía…<br><strong>Él</strong> – ¿Quieres decir que…?<br><strong>Ella</strong> – ¡Estamos en mi casa! No me lo puedo creer… ¡Habéis robado en mi casa!<br><strong>Él</strong> – ¡¿Cómo iba yo a saberlo?! Había una cruz en la pared. ¿No le dijiste a Manolo dónde vivías?<br><strong>Ella</strong> – No… ¿Y tú?<br><strong>Él</strong> – Ni se me pasó por la cabeza…<br><strong>Ella</strong> – Joder… Había una posibilidad entre mil…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – Bueno… Entonces la mudanza será más rápida…<br><strong>Ella</strong> – No tenía intención de mudarme.<br><strong>Él</strong> – Entonces, ¿qué hacemos?<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué quieres que hagamos? Solo nos queda volver a colocar los muebles en su sitio. Ya sabes, los muebles y las figuritas de mal gusto. Típico estilo de nuevos ricos…<br><strong>Él</strong> – OK…<br><strong>Ella</strong> – Y también me devuelves mi dinero. Quizá tenga suficiente para comprarme otra caja fuerte con él. Ahora que has roto la mía…<br><strong>Él</strong> – No te preocupes, no has perdido gran cosa. Era una baratija. Me la ventilé en cinco minutos…<br><strong>Ella</strong> – Esto es increíble. Espero que el perro, al menos, esté bien…<br><strong>Él</strong> – ¿Todavía te preocupas por ese maldito perro?<br><strong>Ella</strong> – ¡Es mío! ¡Es mi perro al que has dejado inconsciente!<br><strong>Él</strong> – Ah, sí, es verdad, perdona… Bueno, estará bien.<br><strong>Ella</strong> – Sí… Estaba tumbado delante de su caseta cuando pasé. Me preguntaba por qué no había ladrado al verme.<br><strong>Él</strong> – Reconoció a su dueña, claro.<br><strong>Ella</strong> – Sí… Y yo ni siquiera reconocí mi propia casa…<br><strong>Él</strong> – Y luego dicen que los animales son menos inteligentes que nosotros.<br><strong>Ella</strong> – Bueno, al trabajo. Que todavía tenemos faena, ¿eh…?<br><strong>Él</strong> – Si no, declaras el robo, y el seguro te lo reembolsa todo.<br><strong>Ella</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Él</strong> – Nos deshacemos de todo este lío, si logramos venderlo a alguien. Y aprovechas para cambiar la decoración…<br><strong>Ella</strong> – Sí… Así evitamos otro cambio de decorado al director de escena.<br><strong>Él</strong> – ¿Salimos por el patio o por el jardín?<br><em>Salen</em>.<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/"><strong>Dramedias</strong></a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="227" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1855" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/cambio-de-decorado/">Cambio de decorado</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Qué tal?</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/que-tal/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 16:07:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[De verdad y de broma]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2160</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿Qué tal?, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'De verdad y de broma' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/que-tal/">¿Qué tal?</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes están presentes, el segundo parece perdido en sus pensamientos.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Qué tal?<br><strong>Dos</strong> – Bien.<br><strong>Uno</strong> – No parece que estés bien.<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí, estoy bien… Es solo que…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Dos</strong> – Vas a pensar que estoy loco…<br><strong>Uno</strong> – Dime.<br><strong>Dos</strong> – ¿Conoces esa frase: solo le falta hablar?<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – Pues esta mañana, mi perro me habló.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y qué te dijo?<br><em>El otro lo mira sorprendido.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Qué me dijo?<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – Te digo que mi perro habla, ¿y tú me preguntas qué dijo?<br><strong>Uno</strong> – Pues sí.<br><strong>Dos</strong> – Eh… La noticia es que tengo un perro que habla, no lo que dijo, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – ¿Entonces qué querías que te dijera?<br><strong>Dos</strong> – No sé, podrías haber dicho… no me digas tonterías, un perro no habla.<br><strong>Uno</strong> – Perdona.<br><strong>Dos</strong> – Eres capaz de creerte cualquier cosa, ¿eh?<br><strong>Uno</strong> – Entonces, no es verdad.<br><strong>Dos</strong> – ¡Sí! ¡Es absolutamente verdad!<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Entonces repito mi pregunta: ¿qué dijo? Me gustaría saber qué tienen los perros para decirnos.<br><strong>Dos</strong> – Tampoco fue una declaración oficial, ¿sabes? Fue solo una… conversación banal entre mi perro y yo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Una conversación banal? ¿Sobre qué?<br><strong>Dos</strong> – Pues… le estaba diciendo que…<br><strong>Uno</strong> – ¿Porque le hablas a tu perro?<br><strong>Dos</strong> – ¡Claro! Todo el mundo le habla a su perro. ¿Tú no le hablas al tuyo?<br><strong>Uno</strong> – No tengo perro. A veces me hablo a mí mismo, como todo el mundo, pero… Entonces, estabas hablando con tu perro. ¿Y qué le decías, exactamente?<br><strong>Dos</strong> – Le estaba diciendo… no recuerdo las palabras exactas, pero… era sobre su comida.<br><strong>Uno</strong> – ¿Su comida?<br><strong>Dos</strong> – Sí, le estaba dando su comida, como todos los días, y en algún momento debí decirle algo como… ¿está rica la comida del perrito?<br><strong>Uno</strong> – ¿Está rica la comida del perrito?<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Dos</strong> – Entonces me respondió… «más o menos».<br><strong>Uno</strong> – ¿»Más o menos»?<br><strong>Dos</strong> – «Más o menos». Creo que quería decir, más o menos, no está tan mal.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y luego?<br><strong>Dos</strong> – Luego… se comió su comida.<br><strong>Uno</strong> – ¿Eso es todo lo que dijo?<br><strong>Dos</strong> – ¿No es suficiente?<br><strong>Uno</strong> – De todas formas, no es un perro que tenga mucha conversación, ¿verdad?<br><strong>Dos</strong> – No, no mucha.<br><strong>Uno</strong> – ¿Estás seguro de haber oído bien?<br><strong>Dos</strong> – Te aseguro que dijo «más o menos».<br><strong>Uno</strong> – ¿Y desde entonces no ha dicho nada más?<br><strong>Dos</strong> – Nada.<br><strong>Uno</strong> – Por otro lado… si dijo que más o menos…<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Tal vez deberías intentar hacerle una pregunta menos tonta, para ver qué pasa.<br><strong>Dos</strong> – ¿Como qué?<br><strong>Uno</strong> – No sé…<br><strong>Dos</strong> – Podría decirle… hace buen tiempo hoy, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Dije una pregunta menos tonta…<br><strong>Dos</strong> – ¡No le voy a preguntar qué opina de las elecciones americanas! Después de todo, es solo un perro.<br><strong>Uno</strong> – Me pregunto si lo mejor sería simplemente dejar de hablarle.<br><strong>Dos</strong> – Sí, tal vez. Pero voy a echar de menos no hablarle a mi perro. Hasta ahora le hablaba, él no respondía. Así me iba bien.<br><strong>Uno</strong> – El interlocutor ideal, vaya.<br><strong>Dos</strong> – Y además, debo admitir que tengo un poco de miedo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Miedo? ¿De qué?<br><strong>Dos</strong> – De lo que pueda decirme.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo así?<br><strong>Dos</strong> – ¡Es un perro! Tal vez los perros saben cosas que nosotros no sabemos.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cosas? ¿Como qué, por ejemplo?<br><strong>Dos</strong> – ¡No lo sé! Si lo supiera, no me daría tanto miedo…<br><strong>Uno</strong> – Bueno… sí. Tal vez deberías dejar de hablarle.<br><strong>Dos</strong> – Sí… pero pensará que estoy enfadado con él. La verdad, ya no sé cómo manejar la situación con este perro. Tal vez debería deshacerme de él.<br><strong>Uno</strong> – ¿Deshacerte de él? ¿Quieres decir…<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón, no puedo hacer eso. Abandonar a un perro en una área de servicio ya es una mala acción, pero un perro que habla…<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Dos</strong> – En fin, me ha hecho bien hablar contigo de esto.<br><strong>Uno</strong> – Me alegro…<br><strong>Dos</strong> – Nos vemos.<br><strong>Uno</strong> – Claro.<br><em>Se va. El otro queda un instante pensativo, antes de dirigirse al público.</em><br><strong>Uno</strong> – ¡Guau! ¡Guau, guau! ¡Guau, guau, guau!<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">De verdad y de broma</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="297" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1845" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b-300x223.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/que-tal/">¿Qué tal?</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El premio mayor</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-premio-mayor/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 10:30:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Aviso de paso]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Cartero]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Portal]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Vecino]]></category>
		<category><![CDATA[Buzón]]></category>
		<category><![CDATA[Carta]]></category>
		<category><![CDATA[Correo]]></category>
		<category><![CDATA[Lotería]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1979</guid>

					<description><![CDATA[<p>El premio mayor, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Aviso de paso' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-premio-mayor/">El premio mayor</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje (hombre o mujer) llega a su buzón de correo para recoger su correspondencia. Abre el buzón, saca algunos sobres y los examina rápidamente.</em><br><strong>Inquilino</strong> – Factura, impuestos, llamada a contribución…<br><em>Otro personaje (hombre o mujer) llega como cartero. Examina los buzones sin encontrar lo que busca.</em><br><strong>Cartero</strong> – Disculpe… ¿Conoce al Sr. Martín?<br><strong>Inquilino</strong> – Sí…<br><strong>Cartero</strong> – No veo su nombre en el buzón. ¿En qué piso vive?<br><strong>Inquilino</strong> – En el séptimo. Pero murió la semana pasada.<br><strong>Cartero</strong> – Ah… Entonces… Se ha mudado.<br><strong>Inquilino</strong> – Se podría decir eso, sí…<br><strong>Cartero</strong> – No, porque tengo un correo certificado para él…<br><strong>Inquilino</strong> – Ah, sí… Qué mala suerte…<br><strong>Cartero</strong> – Entonces, ¿qué debo hacer?<br><strong>Inquilino</strong> – No lo sé…<br><strong>Cartero</strong> – ¿No dejó una dirección?<br><strong>Inquilino</strong> – Está muerto, le digo.<br><strong>Cartero</strong> – Ah, sí… Pero, ¿quién va a firmar mi correo certificado entonces?<br><strong>Inquilino</strong> – Eso…<br><strong>Cartero</strong> – Así que no va a volver…<br><strong>Inquilino</strong> – Es poco probable.<br><strong>Cartero</strong> – No me viene bien.<br><strong>Inquilino</strong> – Siempre hay problemas, ¿sabe? Pero no estoy seguro de que haya muerto simplemente para complicarle la vida…<br><strong>Cartero</strong> – Mmm… Entonces, no sé… ¿Y usted no podría firmar en su lugar?<br><strong>Inquilino</strong> – ¿Por qué haría eso?<br><strong>Cartero</strong> – Entre vecinos… Podemos ayudarnos mutuamente… Así evito tener que volver.<br><strong>Inquilino</strong> – ¿Volver? ¿Para qué?<br><strong>Cartero</strong> – ¡Para entregarle este correo certificado!<br><strong>Inquilino</strong> – ¡Pero si le digo que está muerto! ¡Muerto, entiende? Y hay al menos una ventaja de estar muerto, y es que nos volvemos totalmente e irrevocablemente inaccesibles para los correos certificados de todo tipo.<br><strong>Cartero</strong> – Lo entiendo.<br><strong>Inquilino</strong> – Siempre puede dejarle un aviso de paso.<br><strong>Cartero</strong> – Bueno, sí…<br><strong>Inquilino</strong> – Además, ¿qué tipo de correo certificado es ese? ¿Aviso de impuestos? ¿Aviso de desalojo? ¿Aviso de cancelación?<br><em>El cartero echa un vistazo al sobre.</em><br><strong>Cartero</strong> – Viene de la Lotería Nacional.<br><strong>Inquilino</strong> – ¿La Lotería Nacional?<br><strong>Cartero</strong> – No puede ser una mala noticia.<br><strong>Inquilino</strong> – ¿De verdad cree que cuando uno está muerto, todavía puede distinguir entre una buena y una mala noticia?<br><strong>Cartero</strong> – Por supuesto… Pero aún así…<br><em>El inquilino toma la carta certificada de la mano del cartero.</em><br><strong>Inquilino</strong> – Déjeme ver… Ah sí, de la Lotería Nacional, vaya…<br><strong>Cartero</strong> – ¿Sabe usted si jugaba a la lotería?<br><strong>Inquilino</strong> – No lo sé… Lo conocía muy poco… Nos encontrábamos de vez en cuando… Tenía un perro…<br><strong>Cartero</strong> – ¿Y qué pasó con el perro?<br><strong>Inquilino</strong> – ¿El perro? No sé…<br><strong>Cartero</strong> – Es triste, un perro que se queda solo en la vida así… No entiendo a toda esa gente que adopta una mascota y luego la abandona. <em>Tener una mascota es una responsabilidad. La gente no se da cuenta…</em><br><strong>Inquilino</strong> – ¿Cree usted que ganó el premio mayor?<br><strong>Cartero</strong> – Si es así, no debería tardar en manifestarse. Hay una fecha límite. Si no se reclama el cheque antes, se pierde todo y la suma vuelve a jugarse.<br><strong>Inquilino</strong> – Es cierto, sería una lástima…<br><strong>Cartero</strong> – Entonces, ¿qué hacemos?<br><strong>Inquilino</strong> – ¿Nosotros?<br><strong>Cartero</strong> – Como dices, sería una lástima…<br><strong>Inquilino</strong> – De acuerdo, voy a firmar.<br><strong>Cartero</strong> – Así evito tener que volver.<br><em>El inquilino firma el recibo que le entrega el cartero, abre febrilmente el sobre y lee.</em><br><strong>Cartero</strong> – Entonces, ¿qué dice?<br><strong>Inquilino</strong> – Es un finiquito…<br><strong>Cartero</strong> – ¿No es un cheque?<br><strong>Inquilino</strong> – Trabajaba en la Lotería Nacional. Es solo un aviso de fin de contrato.<br><strong>Cartero</strong> – Además, perdió su trabajo… Es realmente desafortunado. Porque encontrar trabajo en estos tiempos no es fácil.<br><strong>Inquilino</strong> – Especialmente cuando uno está muerto.<br><strong>Cartero</strong> – Y con la crisis además. La deslocalización y todo eso.<br><strong>Inquilino</strong> – Sé cómo es, también estoy desempleado.<br><strong>Cartero</strong> – Ah sí, no tiene suerte… Y obviamente, nunca son personas como nosotros las que ganan en la lotería, ¿verdad? Aquellos que realmente lo necesitan.<br><strong>Inquilino</strong> – No…<br><strong>Cartero</strong> – Leí un artículo ayer en el periódico: «Gana 60 millones en la lotería y sigue viviendo exactamente como antes…» Déjame decirle algo: hay personas que no merecen ganar.<br><strong>Inquilino</strong> – Es cierto…<br><strong>Cartero</strong> – Bueno, eso es todo, tengo que seguir con mi ruta.<br><em>Se dispone a irse. El inquilino sostiene la carta.</em><br><strong>Inquilino</strong> – ¿Qué hago con esto ahora?<br><strong>Cartero</strong> – Eso depende de usted… Mientras yo tenga firmado el recibo, no me importa.<br><em>El cartero se dispone a irse.</em><br><strong>Cartero</strong> – Pero si fuera usted, les escribiría.<br><strong>Inquilino</strong> – ¿A quién?<br><strong>Cartero</strong> – ¡A la Lotería Nacional! Ya que un puesto acaba de quedar vacante…<br><em>El cartero se va. El inquilino vuelve a mirar el paquete certificado, perplejo.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Aviso de paso</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="215" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Aviso de paso" class="wp-image-1800" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b-300x161.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-premio-mayor/">El premio mayor</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Lola</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/lola/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:54:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Animal]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Ética]]></category>
		<category><![CDATA[Paranoia]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1965</guid>

					<description><![CDATA[<p>Lola, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/lola/">Lola</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado a una mesa. Otro llega, con gafas de sol, y se dirige a él.</em><br><strong>Uno</strong> – Volverán las oscuras golondrinas<br><strong>Dos</strong> – En tu ventana sus nidos a colgar…<br><strong>Uno</strong> – Está bien. Pero no es ventana, es balcón.<br><strong>Dos</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Uno</strong> – En tu balcón sus nidos a colgar<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí…<br><strong>Uno</strong> – Siéntese.<br><em>El otro se sienta.</em><br><strong>Dos</strong> – De todos modos, es un poco tonto como contraseña.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y por qué?<br><strong>Dos</strong> – Todo el mundo conoce la segunda parte.<br><strong>Uno</strong> – Al parecer, usted no…<br><strong>Dos</strong> – Perdón, no sabía que los asesinos a sueldo eran tan exigentes con la poesía de Lorca.<br><strong>Uno</strong> – Es de Bécquer.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – Le escucho.<br><strong>Dos</strong> – Quisiera hacer desaparecer a alguien.<br><strong>Uno</strong> – Sí, en general, para eso me llaman… ¿Cómo se llama esa persona?<br><strong>Dos</strong> – Lola.<br><strong>Uno</strong> – ¿Lola?<br><strong>Dos</strong> – Es una perra.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, eso no es asunto mío…<br><strong>Dos</strong> – No, quiero decir que… es realmente una perra.<br><strong>Uno</strong> – ¿Una perra? ¿Quiere decir un animal?<br><strong>Dos</strong> – Sí. Una perra. La hembra del perro.<br><em>El otro se levanta para irse.</em><br><strong>Uno</strong> – Lo siento, pero tenemos cierta ética en nuestro trabajo. Nunca matamos animales.<br><strong>Dos</strong> – Espere… Le ofrezco el doble.<br><em>Intrigado, el otro se sienta de nuevo.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué quiere matarla, para empezar?<br><strong>Dos</strong> – Si la conociera, no diría esa pobre criatura, créame.<br><strong>Uno</strong> – Cuénteme…<br><strong>Dos</strong> – Era la perra de mi esposa.<br><strong>Uno</strong> – ¿Era?<br><strong>Dos</strong> – Ella murió.<br><strong>Uno</strong> – ¿La perra?<br><strong>Dos</strong> – ¡Mi esposa!<br><strong>Uno</strong> – Lo siento.<br><strong>Dos</strong> – No lo sienta… Fui yo quien la mató.<br><strong>Uno</strong> – Y… ¿por qué, si se puede saber?<br><strong>Dos</strong> – En realidad… fue más bien un accidente.<br><strong>Uno</strong> – ¿Un homicidio involuntario, quiere decir?<br><strong>Dos</strong> – Digamos… un acto fallido.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo.<br><strong>Dos</strong> – Estábamos los tres caminando al borde de un acantilado y…<br><strong>Uno</strong> – ¿Los tres?<br><strong>Dos</strong> – Con Lola.<br><strong>Uno</strong> – Ah, claro…<br><strong>Dos</strong> – La empujé un poco, accidentalmente, ella resbaló y se estrelló abajo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y la policía no lo molestó?<br><strong>Dos</strong> – La policía, no. Pero Lola vio todo. Y desde entonces…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – Me mira.<br><strong>Uno</strong> – ¿Lo mira?<br><strong>Dos</strong> – Con una mirada acusadora.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Conoce ese episodio de la Biblia? El ojo estaba en la tumba y miraba a Caín.<br><strong>Uno</strong> – Me suena vagamente. Aunque, ya sabe, en mi trabajo la Biblia no es precisamente mi libro de cabecera.<br><strong>Dos</strong> – Pues para mí es Lola. Todo el día, me clava la mirada. Se ha vuelto insoportable.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo.<br><strong>Dos</strong> – No creo que pueda entenderlo. Si esto sigue, acabaré haciendo una tontería.<br><strong>Uno</strong> – Podría deshacerse de ella usted mismo. Al fin y al cabo, mató a su esposa.<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero tengo miedo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Miedo?<br><strong>Dos</strong> – Hay algo sobrenatural en todo esto, se lo aseguro. No es solo un animal. Es…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – Esa mirada… La mirada de Lola… Es la de mi esposa.<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Uno</strong> – Me ha conseguido dar escalofríos, también a mí. Y, con el trabajo que hago, créame que he visto de todo…<br><strong>Dos</strong> – Deshágase de Lola, se lo ruego.<br><strong>Uno</strong> – Lo siento de verdad, pero… No me dedico a la reencarnación.<br><strong>Dos</strong> – ¿Entonces qué será de mí?<br><strong>Uno</strong> – No sé… ¿Un perro?<br><em>Se levanta y se va. El otro se queda en silencio un momento.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Un perro…? Guau… Guau, guau…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/lola/">Lola</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
