<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Archives des Memoria - La Sketchothèque</title>
	<atom:link href="https://sketchotheque.net/es/tag/memoria/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://sketchotheque.net/es/tag/memoria/</link>
	<description>Les sketchs de Jean-Pierre Martinez</description>
	<lastBuildDate>Wed, 28 May 2025 09:14:23 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/03/cropped-sketch_carre-32x32.png</url>
	<title>Archives des Memoria - La Sketchothèque</title>
	<link>https://sketchotheque.net/es/tag/memoria/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Tinta invisible</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/tinta-invisible/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 May 2025 09:14:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Extraterrestre]]></category>
		<category><![CDATA[Herencia]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Ni siquiera muerto]]></category>
		<category><![CDATA[Notario]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Testamento]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2639</guid>

					<description><![CDATA[<p>Tinta invisible, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ni siquiera muerto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/tinta-invisible/">Tinta invisible</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre está sentado en una cama, con la mirada perdida. Llega una mujer, con un atuendo bastante estricto, llevando un maletín en la mano.<br></em><strong>Mujer</strong> – Buenos días, Señor. Disculpe mi retraso. Un contratiempo.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Nos conocemos?<br><strong>Mujer</strong> – Perdón, olvidé presentarme. Nunca tuve el placer de encontrarle todavía. Soy la Señora Eugenia Ionesco, su notaria.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Eugenia Ionesco?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Ese nombre le suena de algo?<br><strong>Hombre</strong> – Déjame pensar… No, definitivamente, la primera idea que me viene a la mente es que estoy realmente jodido.<br><em>La mujer abre su carpeta y saca algunos papeles.</em><br><strong>Mujer</strong> – A propósito, precisamente. Como acordado, he preparado los documentos que me pidió.<br><strong>Hombre</strong> – Ah sí…?<br><strong>Mujer</strong> – Hablo de su testamento, ¿recuerda?<br><strong>Hombre</strong> – No.<br><strong>Mujer</strong> – De todas maneras, siempre es bueno poner sus asuntos en orden. Por si acaso…<br><strong>Hombre</strong> – Sí, un cura también me lo dijo hace no mucho tiempo.<br><strong>Mujer</strong> – Nadie es eterno, ¿verdad? Yo misma, al venir aquí, tuve un pequeño accidente con mi coche. Un conductor imprudente. Podría haber sido mucho más grave. De hecho, esa es la razón de mi retraso.<br><strong>Hombre</strong> – Así que por eso el notario llega después del cura. Me parecía extraño…<br><strong>Mujer</strong> – El tiempo de firmar el parte… Ese tonto no quería reconocer que tenía la culpa. Era un cura, precisamente… Así que resulta que un cura también puede ser terco…<br><strong>Hombre</strong> – Un cura que extrañamente se parecía mucho a mi mujer, supongo.<br><strong>Mujer</strong> – Pero no quisiera retenerlo mucho tiempo. Y en cuanto a mí, todo esto me ha retrasado mucho… (<em>Le tiende un paquete de hojas y un bolígrafo</em>.) Aquí tiene, si quiere firmar y poner sus iniciales. Por supuesto, no está obligado a leerlo todo.<br><em>El hombre duda un poco antes de tomar el documento y el bolígrafo.</em><br><strong>Hombre</strong> – Bueno, supongo que no tengo elección. Me siento como si estuviera firmando mi sentencia de muerte…<br><em>Intenta firmar pero se detiene después de varios intentos fallidos.</em><br><strong>Mujer</strong> – ¿Hay algún problema?<br><strong>Hombre</strong> – Su bolígrafo no funciona.<br><strong>Mujer</strong> – Déjeme ver… (<em>Se inclina sobre el documento.</em>) Ah, no… Es solo que… se me olvidó advertirle. Es tinta invisible.<br><strong>Hombre</strong> – Tinta invisible?<br><strong>Mujer</strong> – Jugo de limón, si prefiere.<br><strong>Hombre</strong> – De acuerdo…<br><strong>Mujer</strong> – Adelante, firme. (<em>Mientras él pone sus iniciales y firma</em>) Comprenda que los notarios no siempre son bienvenidos en las Unidades de Cuidados Paliativos.<br><strong>Hombre</strong> – Qué extraño.<br><strong>Mujer</strong> – Sin embargo, me han dicho que incluso traen payasos, con la esperanza de aliviar el sufrimiento de algunos pacientes haciéndolos reír hasta la muerte. Personalmente, encuentro que no hay nada más triste que un payaso, ¿no le parece?<br><strong>Hombre</strong> – Un notario, tal vez…<br><strong>Mujer</strong> – El circo en general. Es siniestro. Siempre he pensado que huele a muerte. Sin mencionar las ferias, por supuesto.<br><strong>Hombre</strong> – Creo que hablaba de jugo de limón…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué se le va a hacer? Siempre hay personas más desconfiadas que otras. Algunos familiares se preguntan si no vamos a hacer que su ser querido firme cualquier cosa en su lecho de muerte para despojarlo de sus ahorros y privarlos de su herencia.<br><strong>Hombre</strong> – Así que si se encuentra con uno de esos en su salida, podrá mostrarle este testamento y decirle: ve, no firmó nada.<br><strong>Mujer</strong> – Exacto.<br><strong>Hombre</strong> – Y una vez que vuelva a su oficina, pasará el documento por una vela para caramelizar el limón. Yo solía hacer eso cuando era niño.<br><strong>Mujer</strong> – Todos hemos sido niños, ¿verdad?<br><strong>Hombre</strong> – Pero solo los notarios han conservado su alma de niño…<br><strong>Mujer</strong> – Tengo que irme. Tengo otros moribundos que ver antes de esta noche.<br><strong>Hombre</strong> – Por pura curiosidad… ¿Qué dice este testamento, en resumen?<br><strong>Mujer</strong> – Usted lega todos sus bienes a una fundación cuyo objetivo es establecer contacto con civilizaciones extraterrestres.<br><strong>Hombre</strong> – Si al menos me permite volver a tener contacto con mi esposa.<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/">Ni siquiera muerto</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="384" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ni siquiera muerto" class="wp-image-1895" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b-300x288.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/tinta-invisible/">Tinta invisible</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Feliz acontecimiento</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/feliz-acontecimiento/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 May 2025 09:11:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Adulterio]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Extraterrestre]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Nacimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Ni siquiera muerto]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Pesadilla]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2637</guid>

					<description><![CDATA[<p>Feliz acontecimiento, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ni siquiera muerto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/feliz-acontecimiento/">Feliz acontecimiento</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una persona está acostada en la cama, sin que se pueda ver su rostro. El hombre llega vestido con ropa anticuada y con un ramo de flores en la mano. Al darse cuenta de que la mujer está durmiendo, el hombre coloca el ramo en la mesita de noche y sale. La mujer se despierta y se sienta en la cama. Ella mira las flores. El hombre vuelve con un jarrón lleno de agua.<br></em><strong>Hombre</strong> – No quería despertarte…<br><strong>Mujer</strong> (<em>un poco confundida</em>) – Gracias por las flores.<br><em>El hombre coloca las flores en el jarrón y lo coloca en la mesita de noche.</em><br><strong>Hombre</strong> – ¿Cómo te sientes?<br><strong>Mujer</strong> – Dormí mal… En mi pesadilla, eras tú quien estaba enfermo y yo venía a visitarte.<br><strong>Hombre</strong> – Pero no estás enferma.<br><em>Ella parece sorprendida.</em><br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué hago en una cama de hospital entonces?<br><strong>Hombre</strong> – ¡Pero vamos, cariño! Es la maternidad. Acabas de dar a luz…<br><strong>Mujer</strong> – Ah, sí…<br><strong>Hombre</strong> – Todavía debes estar bajo el efecto de la anestesia.<br><strong>Mujer</strong> – ¿La anestesia?<br><strong>Hombre</strong> – Fue un poco complicado, te lo explicaré. Pero no te preocupes, ahora todo estará bien.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y el bebé?<br><strong>Hombre</strong> – Es una niña.<br><strong>Mujer</strong> – ¡Una niña! Pero es maravilloso…<br><strong>Hombre</strong> – Bueno, cuando digo una niña…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Puedo verla?<br><strong>Hombre</strong> – Fue un poco complicado. Te lo explicaré…<br><strong>Mujer</strong> – ¿No sobrevivió al parto, verdad?<br><strong>Hombre</strong> – No, no murió, tranquila. Bueno, cuando digo tranquila…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué pasa? ¿Tuvo sufrimiento durante el parto? ¿Va a tener secuelas?<br><strong>Hombre</strong> – No… Ella… Aparentemente, no tendrá secuelas. Es solo que…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Es mongólica?<br><strong>Hombre</strong> – No, tampoco. Aunque ahora, ya sabes, se dice más bien trisómica.<br><strong>Mujer</strong> – ¡Pero me da igual lo que se diga o no! ¿Es normal o no?<br><strong>Hombre</strong> – Sí… y no.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Cómo que sí y no? Se es normal o no, ¿no?<br><strong>Hombre</strong> – Digamos que es normal… para una extraterrestre.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Mujer</strong> – Ya entiendo…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Cómo que entiendes? Parece que no te sorprende…<br><strong>Mujer</strong> – Sí, sí, claro, pero… Ahora me está volviendo…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Qué te está volviendo?<br><strong>Mujer</strong> – No es en absoluto lo que piensas, te lo aseguro.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Ah sí?<br><strong>Mujer</strong> – Un niño… no siempre es un papá y una mamá. Piensa en el Niño Jesús y la Virgen María, por ejemplo.<br><strong>Hombre</strong> – ¿La Virgen María? ¿Te estás burlando de mí? No me llamo José, y sé reconocer a una mujer adúltera cuando la veo.<br><strong>Mujer</strong> – Es un poco más complicado que eso…<br><strong>Hombre</strong> – Mi esposa me engañó con un extraterrestre. Acaba de dar a luz a un alíen, ¡cuando se suponía que yo era el padre! Me cuesta imaginar algo más complicado que eso.<br><strong>Mujer</strong> – Y ¿estás seguro de que es normal…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Cómo que normal? Se parece a ET, te digo!<br><strong>Mujer</strong> – Solo me pregunto… cómo un ginecólogo puede saber si un bebé extraterrestre es normal o no. Cuando ni siquiera sabe de qué planeta viene el padre.<br><strong>Hombre</strong> (<em>abatido</em>) – Tienes razón… Especialmente cuando el ginecólogo es de Rumania. Porque al menos eso lo sabemos…<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/">Ni siquiera muerto</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/"><img decoding="async" width="400" height="384" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ni siquiera muerto" class="wp-image-1895" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b-300x288.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/feliz-acontecimiento/">Feliz acontecimiento</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Último sacramento</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/ultimo-sacramento/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 May 2025 09:04:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Ni siquiera muerto]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Sacerdote]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2632</guid>

					<description><![CDATA[<p>Último sacramento, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ni siquiera muerto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ultimo-sacramento/">Último sacramento</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre está sentado en su cama. Mira al vacío. Llega una mujer vestida de sacerdote.<br></em><strong>Mujer</strong> – Buenos días, hijo mío.<br><strong>Hombre</strong> (<em>apenas sorprendido</em>) – Buenos días, padre…<br><strong>Mujer</strong> – Soy la capellana de este hospital.<br><strong>Hombre</strong> – Hola, padre.<br><strong>Mujer</strong> – Vine enseguida cuando me llamó.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Está segura de que fui yo quien le llamó?<br><strong>Mujer</strong> – Alguien me dijo que viniera a verle. Tenía un ligero acento rumano.<br><strong>Hombre</strong> – Ah, sí… Es mi cirujana…<br><strong>Mujer</strong> – Parece que era algo urgente. Pero si cree que no está listo, puedo volver más tarde.<br><strong>Hombre</strong> – No, no, por favor. Además, así estará hecho. Por si acaso. Bueno, no sé cuánto tiempo es válido…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Válido?<br><strong>Hombre</strong> – Quiero decir la extremaunción. Si no morimos de inmediato, ¿cuánto tiempo es válida después? ¿Tres meses, imagino? Como un certificado médico.<br><strong>Mujer</strong> – La verdad es que… Nunca me habían hecho esa pregunta. Y como todavía no se ha presentado ese caso para mí…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Quieres decir que ninguno de sus feligreses ha sobrevivido después de recibir la extremaunción?<br><strong>Mujer</strong> – Bueno, es que… En efecto…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Y está segura de que soy católico?<br><strong>Mujer</strong> – Vaya… Debo admitir que nunca he pensado en exigir un certificado de bautismo en este tipo de circunstancias. No puedo imaginar a un moribundo mintiendo sobre su religión para obtener una extremaunción de último minuto. ¿No está seguro de ser católico, hijo mío?<br><strong>Hombre</strong> – Tampoco recuerdo ser judío o musulmán. Y como no estoy circuncidado. ¿Está segura de que no estoy circuncidado?<br><strong>Mujer</strong> – ¡Dios mío…<br><strong>Hombre</strong> – Disculpe, la incomodo con todas mis preguntas. Pero sabe, no tengo mucha experiencia en esto. Es mi primera extremaunción…<br><strong>Mujer</strong> – Sí, lo entiendo… ¿Al menos quieres confesarse, hijo mío?<br><strong>Hombre</strong> – No sé, es… ¿Es obligatorio?<br><strong>Mujer</strong> – Digamos que es altamente recomendable. Por la salvación de su alma.<br><strong>Hombre</strong> – Bueno… Después de todo, ¿qué riesgo tengo?<br><strong>Mujer</strong> – Lo escucho, hijo mío.<br><em>El hombre reflexiona, luego la mira como si la descubriera.</em><br><strong>Hombre</strong> – Debo admitir que…<br><strong>Mujer</strong> – Sí.<br><strong>Hombre</strong> – Es un poco embarazoso.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y por qué eso, hijo mío?<br><strong>Hombre</strong> – Se parece tanto a mi esposa.<br><strong>Mujer</strong> – Ya veo…<br><strong>Hombre</strong> – Comprenderá que para un hombre casado, tener la impresión de que su confesor se parece a su esposa…<br><strong>Mujer</strong> – Tranquilo, hijo mío. Incluso si yo fuera su esposa, estaría obligada por el secreto de la confesión…<br><strong>Hombre</strong> – Bueno… Pero, no sé muy bien por dónde empezar…<br><strong>Mujer</strong> – Puede empezar por el final.<br><strong>Hombre</strong> – Es muy difícil confesarse cuando se ha perdido la memoria, ya sabe…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Al menos se siente culpable, hijo mío? Sería un comienzo…<br><strong>Hombre</strong> – No lo sé… ¿Se sigue siendo culpable cuando se ha perdido incluso el recuerdo de sus pecados?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Realmente no recuerda nada?<br><strong>Hombre</strong> – Ni siquiera recuerdo dónde estacioné mi auto.<br><strong>Mujer</strong> – Dado que no está en condiciones de confesar sus pecados, le doy de todos modos la absolución. Por el beneficio de la duda…<br><strong>Hombre</strong> – Gracias por confiar en mí, padre. Intentaré no decepcionarle.<br><strong>Mujer</strong> – Pero no olvide regularizar su situación tan pronto como pueda.<br><strong>Hombre</strong> – Lo prometo.<br><em>Ella lo bendice con la señal de la cruz.</em><br><strong>Mujer</strong> – En el nombre del padre, de la madre y del hijo.<br><strong>Hombre</strong> – Amén.<br><em><strong>Negro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/">Ni siquiera muerto</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/"><img decoding="async" width="400" height="384" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ni siquiera muerto" class="wp-image-1895" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b-300x288.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ultimo-sacramento/">Último sacramento</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Doctor Ionesco</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/doctor-ionesco/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 May 2025 16:23:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Extraterrestre]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Ni siquiera muerto]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Cerebro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2629</guid>

					<description><![CDATA[<p>Docteur Ionesco, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ni siquiera muerto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/doctor-ionesco/">Doctor Ionesco</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una habitación de hospital. Un hombre se despierta. Llega una mujer, con bata blanca de médico.<br></em><strong>Mujer</strong> – Entonces, señor, ¿cómo se siente hoy?<br><strong>Hombre</strong> – Estoy bien… Bueno… ¿Pero qué hace usted en mi habitación?<br><strong>Mujer</strong> – Ah… Esa simple pregunta parece indicar que aún no ha recuperado completamente su memoria inmediata.<br><strong>Hombre</strong> – No recuerdo nada… excepto que ya me lo ha dicho antes.<br><strong>Mujer</strong> – No se preocupe, es muy común después de este tipo de intervención. Tan pronto como se toca el cerebro…<br><strong>Hombre</strong> – El cerebro… Ya veo…<br><strong>Mujer</strong> – Si todavía ve, al menos es algo… Escuche, no vamos a engañarnos, su estado… es muy preocupante.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Quiere decir preocupante para mí, supongo?<br><strong>Mujer</strong> – Me hubiera gustado poder darle buenas noticias, pero qué quiere que le diga… No soy Dios Padre…<br><strong>Hombre</strong> – Lo cual en sí mismo sería una buena noticia para mí.<br><strong>Mujer</strong> – ¿En serio lo cree?<br><strong>Hombre</strong> – Despertar de una operación cerebral y ver a Dios Padre…<br><strong>Mujer</strong> – Claro… Entonces, los resultados de nuestros primeros análisis no son muy alentadores… para usted.<br><strong>Hombre</strong> – Lo entiendo.<br><strong>Mujer</strong> – Si todavía entiende, al menos es algo…<br><strong>Hombre</strong> – Y dice que… es grave.<br><strong>Mujer</strong> – Dios mío… No necesariamente…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Cómo así?<br><strong>Mujer</strong> – Lo grave es que… no sabemos en absoluto qué tiene.<br><strong>Hombre</strong> – Ah… Y supongo que eso… es grave para usted.<br><strong>Mujer</strong> – Si no sabemos qué tiene, tampoco sabemos cómo tratarle. En resumen, no sabemos qué hacer… Y cuando no sabemos qué hacer, no sabemos qué decir. Francamente, querido señor, no sé qué decirle…<br><strong>Hombre</strong> – Escuche, Doctora… ¿Puedo llamarla Doctora?<br><strong>Mujer</strong> – Obtuve mi título de medicina en Rumania pero… Claro, por supuesto. Llámeme Doctora.<br><strong>Hombre</strong> – Sé que se preocupa mucho por mí, pero en mi caso… me preocupa más el estado mental de mi esposa.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Su esposa? Vaya…<br><strong>Hombre</strong> – Es difícil de creer, pero… resulta que mi esposa se cree una marciana.<br><strong>Mujer</strong> – Vaya, vaya…<br><strong>Hombre</strong> – No parece sorprenderle.<br><strong>Mujer</strong> – Claro, pero para decirle la verdad… (<em>Consulta una carpeta.</em>) Ignoraba que estuviera casado… En cualquier caso, no está indicado en su expediente médico.<br><strong>Hombre</strong> – Tal vez consideraron que no era una enfermedad lo suficientemente grave como para ser mencionada.<br><em>Ella ríe de manera un poco forzada.</em><br><strong>Mujer</strong> – En cualquier caso, ha recuperado su sentido del humor. Y eso es una buena señal, ¿verdad? ¿Conoce a Ionesco?<br><strong>Hombre</strong> – No personalmente.<br><strong>Mujer</strong> – Era rumano, como yo. Y tengo el honor de llevar el mismo apellido que él. Según mi madre, somos vagamente parientes.<br><strong>Hombre</strong> – ¿En serio?<br><strong>Mujer</strong> (<em>en tono de confidencia</em>) – Entre nosotros, siempre he pensado que los rumanos estaban más hechos para el teatro del absurdo que para la cirugía cerebral.<br><strong>Hombre</strong> – Gracias, Doctora Ionesco. Son precisamente el tipo de comentarios reconfortantes que un paciente quiere escuchar de boca de su cirujano en la sala de recuperación…<br><strong>Mujer</strong> – Pero por supuesto. Estoy aquí para eso. Si tiene alguna otra pregunta que hacerme, no dude en decírmelo.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Y… para mi esposa, puede hacer algo?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Su esposa? Dios mío… Primero deberíamos asegurarnos de que realmente tiene una esposa…<br><strong>Hombre</strong> – Oh sí, obviamente.<br><strong>Mujer</strong> – Y luego, de que su esposa no sea realmente una extraterrestre.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Cómo así?<br><strong>Mujer</strong> – Concederá que si su presunta esposa es realmente marciana, no se puede considerar loca si afirma venir del planeta Marte.<br><strong>Hombre</strong> – Es cierto, visto de esa manera…<br><strong>Mujer</strong> – En cualquier caso, eso es lo que nos enseñan en las facultades de medicina en Rumania.<br><em>Él la mira como si la descubriera en ese momento.</em><br><strong>Hombre</strong> – Es increíble, Doctora Ionesco…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué es lo increíble?<br><strong>Hombre</strong> – Lo mucho que se parece a mi esposa. Bueno, lo que se parecería a mi esposa si estuviera casado.<br><strong>Mujer</strong> – Y sin embargo… le aseguro que yo no vengo del planeta Marte.<br><strong>Hombre</strong> – No, usted viene de Rumania. Y… ¿fue usted quien me operó, verdad?<br><strong>Mujer</strong> – Lamentablemente para usted… Supongo que un médico de otro lugar de la galaxia podría haberlo salvado.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Usted lo cree…?<br><strong>Mujer</strong> – Según dicen, esa gente es mucho más avanzada que nosotros. En cualquier caso, se puede suponer razonablemente que sus médicos están mejor formados que simples internos que estudiaron en Bucarest…<br><strong>Hombre</strong> – Sí, bueno…<br><strong>Mujer</strong> – Tiene razón… A este nivel de especulación, me pregunto si aún se puede hablar de supuestos razonables, ¿verdad? Lo dejaré descansar… Pasaré más tarde…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Puedo pedirle otro favor?<br><strong>Mujer</strong> – Mientras no sea que le salve la vida…<br><strong>Hombre</strong> – Si se encuentra con mi esposa, dígale que no estoy casado.<br><strong>Mujer</strong> – No dejaré de hacerlo.<br><strong>Hombre</strong> – Gracias.<br><em>Ella se dispone a salir pero se voltea una última vez hacia él.</em><br><strong>Mujer</strong> – ¿Puedo pedirle algo yo también?<br><strong>Hombre</strong> – Mientras no sea preguntarme cómo me llamo.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Podría llamarme una vez más «Doctora»?<br><strong>Hombre</strong> – Gracias, Doctora Ionesco. Adiós, Doctora.<br><em>Se oscurece.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/">Ni siquiera muerto</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="384" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ni siquiera muerto" class="wp-image-1895" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b-300x288.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/doctor-ionesco/">Doctor Ionesco</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Sala de recuperación</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/sala-de-recuperacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 May 2025 16:18:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Adulterio]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Extraterrestre]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Matrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Ni siquiera muerto]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Medicina]]></category>
		<category><![CDATA[Mentira]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2624</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sala de recuperación, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ni siquiera muerto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/sala-de-recuperacion/">Sala de recuperación</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre en pijama a rayas está acostado en una cama. Se despierta lentamente. Se incorpora, se sienta y mira a su alrededor, pareciendo no saber por qué está allí. Una mujer entra. Aparenta veinte años menos (ropa más juvenil, labios pintados, aspecto decidido). Lleva en una bandeja un desayuno ligero.<br></em><strong>Mujer</strong> – ¡Hola!<br><em>El hombre claramente tiene dificultades para despertar.</em><br><strong>Hombre</strong> – Hola…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Cómo estás?<br><strong>Hombre</strong> – Estoy bien… Creo.<br><strong>Mujer</strong> – Aquí tienes tu desayuno.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Un desayuno en la cama? Gracias, pero… ¿es por alguna ocasión especial?<br><em>Ella no responde, sonríe con indulgencia y se sienta junto a él.</em><br><strong>Mujer</strong> – No sé qué tal estará el café. Seguro que no es un expreso.<br><strong>Hombre</strong> – No importa, lo tomaré de todos modos… Me siento como si tuviera resaca.<br><em>Comienza a tomar su café y comer una tostada.</em><br><strong>Mujer</strong> – Lo siento, creo que son galletas sin sal…<br><em>Él sonríe y continúa masticando su galleta.</em><br><strong>Hombre</strong> – ¿Sabes lo que estaba pensando?<br><strong>Mujer</strong> – No…<br><strong>Hombre</strong> – No creo que realmente podamos cambiar las cosas.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Las cosas? ¿Quieres decir…<br><strong>Hombre</strong> – O las personas.<br><strong>Mujer</strong> – Ah sí…<br><strong>Hombre</strong> – Yo, por ejemplo, con mi familia… Comprendí de inmediato que no iba a funcionar.<br><strong>Mujer</strong> – Tu familia… Te recuerdo que soy tu esposa…<br><strong>Hombre</strong> – No, no me refiero a eso, por supuesto. Tú eres algo diferente… (<em>Pausa</em>) ¿Y estás segura de que estamos casados?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Por qué me preguntas eso?<br><strong>Hombre</strong> – No sé… Duermo en una cama de una sola plaza…<br><strong>Mujer</strong> – Ah sí…<br><strong>Hombre</strong> – Ni siquiera recuerdo que estoy casado, ¿te das cuenta? El médico me dijo que era normal. Todavía no he recuperado la memoria inmediata.<br><strong>Mujer</strong> – Llevamos casados veinte años…<br><strong>Hombre</strong> (<em>distraído</em>) – Sí, es raro, ¿verdad? Usted aún no ha recuperado la memoria inmediata. Eso es lo último que escuché y solo recuerdo eso… (<em>Pausa</em>) No lo sé… Tal vez venga de ahí…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué?<br><strong>Hombre</strong> – Esta necesidad que siempre he tenido de arruinarlo todo… Para no correr el riesgo de ser decepcionado… (<em>Toma la manzana y la mira</em>) Cuando el gusano está en la manzana, no puede terminar bien para nadie.<br><strong>Mujer</strong> – Excepto para el gusano, quizás… (<em>Él la mira sorprendido, y ella se corrige de inmediato</em>.) Perdona, no sé por qué dije eso…<br><strong>Hombre</strong> – No, tienes razón, es cierto… Nunca pensamos en el gusano.<br><strong>Mujer</strong> – Y además no eres una manzana.<br><strong>Hombre</strong> – No lo sé. Ya no lo sé.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Tomaste tus medicamentos?<br><strong>Hombre</strong> – ¿Qué medicamentos?<br><strong>Mujer</strong> – Voy a buscarte un vaso de agua.<br><em>Ella sale. Él vuelve a morder la manzana. Ella regresa con algo diferente en su apariencia, ya sea en su ropa (un accesorio) o en su peinado (una peluca). No es algo extravagante, pero sí algo llamativo y un poco extraño. Parece que él no nota nada. Ella le ofrece un vaso de agua como si nada.</em><br><strong>Hombre</strong> – Gracias.<em><br>Toma las pastillas que ella le ofrece y las traga. Ella lo mira fijamente.</em><br><strong>Hombre</strong> – ¿Qué pasa? ¿Qué tengo?<br><strong>Mujer</strong> – Tengo que contarte algo.<br><strong>Hombre</strong> – Vale.<br><strong>Mujer</strong> – No es fácil.<br><strong>Hombre</strong> – Me estás asustando…<br><strong>Mujer</strong> – No, pero no es sobre ti. Bueno, sí, pero…<br><strong>Hombre</strong> – Bueno…<br><strong>Mujer</strong> – Bueno, resulta que yo… No soy exactamente… quien crees.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Cómo así? Pero si yo no creo nada.<br><strong>Mujer</strong> – Aun así, soy tu esposa.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Quieres decir que… me estás engañando?<br><strong>Mujer</strong> – No, no es eso en absoluto. Bueno…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Bueno qué?<br><strong>Mujer</strong> – No te estoy engañando, quiero decir que no te he dicho la verdad. Te he mentido.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Sobre qué?<br><strong>Mujer</strong> – Sobre todo. Desde siempre. De hecho, no soy exactamente una mujer…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Estoy casado con un hombre y nunca me di cuenta?<br><strong>Mujer</strong> – Tampoco soy un hombre.<br><strong>Hombre</strong> – De acuerdo… Entre los dos, entonces.<br><strong>Mujer</strong> – Diría más bien que ninguno de los dos.<br><strong>Hombre</strong> – Bueno… entonces es por eso que nunca tuvimos hijos, supongo.<br><strong>Mujer</strong> – Sí… entre otras cosas…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Porque hay algo más?<br><strong>Mujer</strong> – No soy de aquí.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Aquí? Pero, ¿dónde estamos exactamente?<br><strong>Mujer</strong> – Vengo de otro mundo que el tuyo.<br><strong>Hombre</strong> – Eres una bruja…<br><strong>Mujer</strong> – Las brujas no existen. Todo el mundo lo sabe.<br><strong>Hombre</strong> – Entonces, tú tampoco eres una bruja.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Recuerdas a mi madre?<br><strong>Hombre</strong> – No.<br><strong>Mujer</strong> – Ella me dio a luz después de recibir la visita de un extraterrestre.<br><em>Silencio. Él la mira, buscando qué responder.</em><br><strong>Hombre</strong> – Tengo la sensación de haber escuchado una historia así en algún lugar antes.<br><strong>Mujer</strong> – Tal vez en una iglesia. Sobre el embarazo de la Virgen María.<br><strong>Hombre</strong> – Sí… O tal vez es por los medicamentos…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/">Ni siquiera muerto</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="384" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ni siquiera muerto" class="wp-image-1895" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b-300x288.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/sala-de-recuperacion/">Sala de recuperación</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El coxis</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-coxis/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 May 2025 15:53:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[La Barra]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Arbol]]></category>
		<category><![CDATA[Estación]]></category>
		<category><![CDATA[Infancia]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía cotidiana]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2611</guid>

					<description><![CDATA[<p>El coxis, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'La Barra' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-coxis/">El coxis</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>En la barra, dos mujeres miran fijamente a lo lejos. La segunda lleva un gorro en la cabeza del que no sobresale ningún cabello.<br></em><strong>Una</strong> – ¿Viste ese árbol, qué bonito es?<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Una</strong> – Es tan parte del paisaje… que terminamos por no verlo.<br><strong>Dos</strong> – Mmm…<br><strong>Una</strong> – Es un roble. No habíamos nacido aún, y ya estaba aquí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo lo sabes? Ya que no habíamos nacido…<br><strong>Una</strong> – Colgamos una cuerda para columpiarnos de una de sus ramas cuando éramos pequeñas. Ya era tan grande. ¿No recuerdas?<br><strong>Dos</strong> – No.<br><strong>Una</strong> – Yo sí. Me rompí el brazo al caerme de ese maldito columpio.<br><strong>Dos</strong> – Te has roto tantas cosas. ¿Cómo quieres que me acuerde…? Una vez, incluso te rompiste el culo.<br><strong>Una</strong> – El cóccix.<br><strong>Dos</strong> – Al caer de una silla. Es increíble. Me pregunto qué hueso no te has fracturado. (<em>Una pausa</em>) El cóccix… Ni siquiera sabía que existía en ese momento. Y aun ahora, no estoy segura de cómo se escribe.<br><strong>Una</strong> – Lo único que puedo decirte es que suma un montón de puntos en el Scrabble…<br><strong>Dos</strong> – Cuando te imagino de pequeña, te veo con un yeso… Incluso en las fotos de clase, siempre tienes un brazo en cabestrillo, muletas o un gran vendaje. Es de preguntarse cómo lograste llegar aquí entera.<br><strong>Una</strong> – Tú nunca te has roto nada. Como ese árbol, allí…<br><strong>Dos</strong> – Sin embargo, hice las mismas tonterías que tú… También he vivido peligrosamente. Incluso he abierto ostras en Navidad. Y nunca me he atravesado la mano con el cuchillo…<br><strong>Una</strong> – Siempre has tenido más suerte que yo. Te lo he reprochado muchas veces por eso…<br><strong>Dos</strong> – ¿Realmente crees que he tenido suerte…?<br><strong>Una</strong> – Sí, eso es, llámame torpe.<br><strong>Dos</strong> – ¿A dónde quieres llegar con tu árbol?<br><strong>Una</strong> – Ha resistido a todas las tormentas. Ni una rama rota. Como tú. En cien años, seguirá estando aquí.<br><strong>Dos</strong> – Incluso si está en pie, tal vez ya esté carcomido por dentro. Mira, ya no tiene ni una hoja en la cabeza. Como yo, precisamente.<br><strong>Una</strong> – Es normal. Estamos en otoño…<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, es verdad. No me di cuenta de que pasó el verano… Desde mi ventana, en el hospital, tenía vista al estacionamiento de Alcampo.<br><strong>Una</strong> – Las hojas volverán a crecer en primavera, ya verás.<br><em>Un tiempo.</em><br><strong>Dos</strong> – Y mi pelo, ¿crees que volverá a crecer en primavera?<br><strong>Una</strong> (<em>extendiéndole la mano</em>) – En esto me juego el brazo…<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/">La Barra</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="352" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1875" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b-300x264.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-coxis/">El coxis</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Oración funesta</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/oracion-funesta/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 12:17:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Funeraria]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Niño]]></category>
		<category><![CDATA[Profesor]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Venganza]]></category>
		<category><![CDATA[Ataúd]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2411</guid>

					<description><![CDATA[<p>Oración funesta, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/oracion-funesta/">Oración funesta</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre (o una mujer) se recoge ante un ataúd abierto. Otro (u otra) llega. Un jarrón con flores sobre un velador.</em><br><strong>Dos</strong> – Hola, buenos días… (<em>Vacilante</em>) ¿Me reconoces…?<br><em>El otro no parece reconocerle.</em><br><strong>Dos</strong> – Rafael…<br><strong>Uno</strong> – Ah, sí, por supuesto… Hace tanto tiempo…<br><strong>Dos</strong> – Vine en cuanto me enteré.<br><strong>Uno</strong> – Sí. Yo también…<br><strong>Dos</strong> – No le había vuelto a ver desde el colegio. No sé si le hubiera reconocido. Ha cambiado, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Sí. Está muerto…<br><strong>Dos</strong> – Fue un profesor inolvidable, ¿verdad ?<br><strong>Uno</strong> – Han pasado más de treinta años, y todavía le recordamos.<br><strong>Dos</strong> – Hay profesores así, que te marcan con su impronta de por vida.<br><strong>Uno</strong> – Es cierto…<br><strong>Dos</strong> – No estoy seguro que, sin él, todavía me acordara de memoria de mis declinaciones alemanas.<br><strong>Uno</strong> – Era un excelente pedagogo…<br><strong>Dos</strong> – Mmm… Algo severo quizás…<br><strong>Uno</strong> – Adolfo…<br><strong>Dos</strong> – El Fürher, como le llamábamos.<br><strong>Uno</strong> – Lo decíamos en broma…<br><strong>Dos</strong> – Los chicos son crueles, a veces… Era sólo para divertirse un poco…<br><strong>Uno</strong> – Seguro que él no nos daba muchas ocasiones para reírse…<br><strong>Dos</strong> – ¿Te acuerdas de cuando casi te rompió un dedo con su regla porque te había sorprendido metiéndotelo en la nariz?<br><strong>Uno</strong> – Y que lo digas… (<em>Enseñándole su mano</em>) Mira, todavía se puede ver la cicatriz… Y tú, cuando dejó colgado en el perchero durante toda la hora de clase porque habías confundido el dativo con el genitivo…<br><strong>Dos</strong> – Mira, me ha quedado una marca roja alrededor del cuello…<br><strong>Uno</strong> – Es lo que tu decías: hay profesores que te marcan con su impronta de por vida…<br><strong>Dos</strong> – Verle así tendido aquí dentro, con su bigotito… Treinta años después…<br><strong>Uno</strong> – Sí… Yo tampoco, me lo habría perdido por nada del mundo… Ahora vivo en París. ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – En Los Ángeles.<br><strong>Uno</strong> – Así que tú tampoco tendrás muchas oportunidades de sacar provecho de tu perfecto conocimientos de las declinaciones alemanas… (<em>Suspiros</em>) Bueno… Todo eso era hace mucho tiempo.<br><strong>Dos</strong> – Sí. Era otra época…<br><strong>Uno</strong> – Tampoco vamos a cabrearle, ya que no está aquí para defenderse.<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón… Que en paz descanse.<br>Permanecen un momento en silencio, mirando fijamente hacia el interior del ataúd, con recogimiento.<br><strong>Uno</strong> – ¿No tenía los ojos cerrados cuando hemos llegado…?<br><strong>Dos</strong> – No sé… Sí, es posible… Me parece que sí…<br><strong>Uno</strong> – Tengo la sensación de que nos está mirando…<br><strong>Dos</strong> – Con la misma mirada aviesa de antes…<br><strong>Uno</strong> – Y si no estuviera realmente muerto…<br><em>El otro coge el jarrón, le quita las flores, y asesta un golpe en el cráneo del muerto. Luego repone las flores en el jarrón y el jarrón en el velador.</em><br><strong>Dos</strong> – Bien. Ahora sí que está muerto.<br><strong>Uno</strong> – Que descanse en paz (<em>Después de un momento</em>) No creo que tengamos problemas ¿no?<br><strong>Dos</strong> – No podíamos arriesgarnos a que fuera incinerado vivo.<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón. Es el último favor que podíamos hacerle…<br><em>Se disponen a irse.</em><br><strong>Dos</strong> – No le gustaban mucho los judíos, si no recuerdo mal.<br><strong>Uno</strong> – Quieres decir que era totalmente antisemita… (<em>Se van</em>) Y por otra parte… ¿has vuelto a ver otra gente del colegio ?<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/oracion-funesta/">Oración funesta</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Florilegio</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/florilegio/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 12:10:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Animal]]></category>
		<category><![CDATA[Cumpleaños]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Flor]]></category>
		<category><![CDATA[Malentendido]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2407</guid>

					<description><![CDATA[<p>Florilegio, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/florilegio/">Florilegio</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos mujeres miran dos tumbas que imaginamos. La primera echa un vistazo hacia la segunda.<br></em><strong>Un</strong> – ¡Enhorabuena! Eso sí que es una tumba bien florida… De verdad que es magnífica.<br><strong>Dos</strong> – Gracias… Pero es mucho trabajo, sabes… Aunque cuando se ve el resultado, se olvida todo lo demás…<br><strong>Un</strong> – Claro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y las tuyas, se las compraste al florista de al lado?<br><strong>Un</strong> – Qué va… yo misma las cultivo. Y escúchame bien… ¡sin abonos químicos, faltaría más!<br><strong>Dos</strong> – Lo que yo te diga… Las flores biológicas, no hay nada mejor.<br><strong>Un</strong> – Confieso que pensé en incinerar al mío, pero bueno, la incineración. No resulta muy ecológico, ¿verdad?<br><strong>Dos</strong> – Por supuesto… Y el suyo, ¿murió hace tiempo…?<br><strong>Un</strong> – Hará veinte años el 24 diciembre…<br><strong>Dos</strong> – ¡Dios mío! ¿El 24 de diciembre?<br><strong>Un </strong>– Pues sí… La nochebuena… Ya te puedes imaginar lo animada que estaba para celebrarla…<br><strong>Dos</strong> – ¿Un hueso de pavo que se le atragantó..?<br><strong>Un</strong> – No… Le atropelló un coche… Un borracho que ni siquiera tenía el carné.<br><strong>Dos</strong> – A ellos habría que matarlos…<br><strong>Un</strong> – Por lo menos, no sufrió. ¿Y el tuyo?<br><strong>Dos</strong> – Cinco años exactamente. Es su cumpleaños…<br><strong>Un</strong> – Deja un gran vacío, ¿verdad?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Tengo otro, pero bueno. No es igual…<br><strong>Un</strong> – Claro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y tú, tienes otro?<br><strong>Un</strong> – No. Ni siquiera tuve ganas. Sabía que no podía ser sustituido… Tengo un gato. Pero un gato… no es igual.<br><strong>Dos</strong> – A pesar de todo… hay que seguir viviendo. ¿Tienes hijos?<br><strong>Un</strong> – Tres. Pero bueno… Tampoco es igual, ¿verdad ? No hay sustitución posible.<br><strong>Dos</strong> – Sobre todo cuando crecen. Y se marchan de casa.<br><strong>Un</strong> – Ellos, de no haber muerto prematuramente, nunca nos habrían abandonado.<br><strong>Dos</strong> – Claro… Pero no viven tanto tiempo como nosotras, lo sabemos. Tendríamos que estar preparadas…<br><strong>Un</strong> – Si… Y a pesar de todo, cuando ocurre, es un trauma. ¿Como encontraste el tuyo?<br><strong>Dos</strong> – Por internet.<br><strong>Un</strong> – Ah sí… En mi caso, hace veinte años. Todo ese rollo aún no existía. Recogí el de la vecina. Ya no lo quería…<br><strong>Dos</strong> – Es horrible… Hay mujeres así… Escogen uno, y luego se dan cuenta de que no es exactamente lo que habían imaginado… Así que prefieren abandonarle… Afortunadamente, estabas allí para recogerle… Estoy segura de que fue muy feliz contigo el tiempo que vivió…<br><strong>Un</strong> – ¿Tienes una foto?<br><strong>Dos</strong> – Mira, ahí hay una, en su sepultura.<br><strong>Un</strong> – Ah, sí, no la había visto. Dios mío, qué mono era. Con esas orejas. Son tan grandes que casi le tapan los ojos…<br><strong>Dos</strong> – Si lo hubieras visto con unos años menos. Con más pelo. ¿Y el tuyo?<br><strong>Un</strong> (<em>enseñándole una foto</em>) – Mira…<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí… Con el pelo rizado… Muy cariñoso, ¿verdad?<br><strong>Un</strong> – Un amor… (<em>Suspiran</em>) Bueno, ya me tengo que ir. Creo que nos están esperando para cerrar las puertas.<br><strong>Dos</strong> – ¿Vienes muy a menudo?<br><strong>Un</strong> – En cuanto puedo. Pero se me hace lejos… ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – Yo, afortunadamente, vivo justo enfrente. La verdad es que de la ventana de mi cocina, puedo verlo…<br><strong>Un</strong> – Qué suerte… Así que nos volveremos a ver…<br><strong>Dos</strong> – Si Dios quiere.<br><em>Empiezan a irse.</em><br><strong>Un </strong>– ¿Y el tuyo, de que murió?<br><strong>Dos</strong> – Una larga enfermedad, como dicen cuando no saben. Al final, sufría tanto… Tuve que llevarlo a que le pusieran la inyección.<br><strong>Un</strong> – Vamos, piensa que donde están ahora, ya no sufren más.<br><strong>Dos</strong> – ¿Crees que hay un paraíso para ellos también?<br><strong>Un</strong> – Vete a saber… Puesto que ya hay cementerios…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/florilegio/">Florilegio</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>The end</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/the-end-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 10:37:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Artista]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Música]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2403</guid>

					<description><![CDATA[<p>The end, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/the-end-2/">The end</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre mirando fijamente hacia la sala. Otro llega. Parece que busca por dónde ir.</em><br><strong>Dos</strong> – Perdona. La tumba de Jim Morrison, ¿sabes dónde se encuentra…?<br><strong>Uno</strong> (<em>saliendo de sus pensamientos</em>) – Ni idea.<br><em>El otro mira a su alrededor.</em><br><strong>Dos</strong> – La última vez que estuve aquí fue para el funeral, pero estaba tan colocado… No recuerdo nada… (<em>Mirando también hacia la sala</em>) ¿Lo conocías?<br><strong>Uno</strong> – ¿A Morrison?<br><strong>Dos</strong> – A ése… al que están enterrando ahora… Mucha gente… ¿Era famoso?<br><strong>Uno</strong> – Un filósofo… que también escribía obras de teatro.<br><strong>Dos</strong> (<em>comentando con ironía una oración fúnebre que no se oye</em>) – Era un sabio pensador, un profesor generoso, un amigo fiel… Bla bla bla… No me extrañaría que escribiera libros aburridos, manoseara a sus alumnos, y debiera dinero a todo quisque… (<em>El otro le mira con curiosidad</em>) Los cabrones también mueren ¿no? Y encima, casi siempre más viejos que los demás. Pero al final también la palman. Pero ¿dónde los entierran? Mira todos esos epitafios. A mi querido esposo… A nuestro amado padre… A nuestro adorado jefe… Y a los tíos que engañaban a su mujer, que pegaban a sus hijos y explotaban a sus empleados ¿dónde los entierran? No me explico de dónde viene esa extraña costumbre de santificar a los cabrones cuando han muerto.<br><strong>Uno</strong> – Supongo que será por la gratitud de los que dejan atrás por habérselo quitado de encima.<br><strong>Dos</strong> – En todo caso, aunque sólo fuera por eso, valdría la pena asistir a sus propios funerales. Para poder oír a los que no te tragaban estando vivo proclamar hasta qué punto eras un tipo formidable…<br><em>El otro le mira con interés.</em><br><strong>Dos</strong> – ¡Joder… y ahora el minuto de silencio! No nos habrán ahorrado nada.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – Una obra de teatro escrita por un filósofo debe de ser un coñazo ¿no?<br><em>El otro parece un poco ofuscado.</em><br><strong>Dos</strong> – Perdón… ¿Quizá era un amigo… o un pariente?<br><strong>Uno</strong> – Yo tampoco quería perderme mi entierro… (<em>Presentándose, tendiendo la mano</em>) Jean-Paul…<br><strong>Dos</strong> (<em>apretando la mano que el otro le tiende</em>) – Jim…<br><strong>Uno</strong> – No te habría reconocido. Por entonces tenías el pelo largo ¿no…?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Y tú bizqueabas un poco.<br><strong>Un</strong> – Sólo de un ojo. (<em>Suspirando con filosofía</em>) Pero ya no somos más que esencia, ¿verdad…?<br><em>Jim saca un cigarrillo.</em><br><strong>Dos</strong> – Ya podemos fumar sin miedo al cáncer… Come on, baby, light my fire.<br><em>Jean-Paul enciende el cigarrillo.</em><br><strong>Uno</strong> – Lo siento, pero no conozco mucho su discografía…<br><strong>Dos</strong> – Yo tampoco leí tus libros… El existencialismo, ¿no era eso?<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Dos</strong> (<em>irónico</em>) – Ser o no ser…<br><em>Jean-Paul parece preguntarse si Jim le esta tomando el pelo o no.</em><br><strong>Uno</strong> – Esa es de otro dramaturgo, pero bueno… ¿Estás seguro de que enterraron a Morrison en el cementerio de Montparnasse?<br><strong>Dos</strong> – ¿No?<br><strong>Uno</strong> – Yo diría más bien en el de Père Lachaise….<br><strong>Dos</strong> – Joder, no me acuerdo de nada. Estaría colocadísimo…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/the-end-2/">The end</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>En el nombre del padre</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/en-el-nombre-del-padre/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 May 2025 08:36:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Memorias de una maleta]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2377</guid>

					<description><![CDATA[<p>En el nombre del padre, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Memorias de una maleta' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/en-el-nombre-del-padre/">En el nombre del padre</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre maduro está allí, con una maleta. Otro llega, más joven, y empieza a mirarlo, primero de manera furtiva y luego ostensiblemente.<br></em><strong>Uno</strong> – ¿Nos conocemos?<br><strong>Dos</strong> (<em>extendiendo la mano</em>) – ¡Juan!<br><strong>Uno</strong> – ¿Juan? Pero no me llamo Juan…<br><strong>Dos</strong> – ¡Juan! Soy yo, Juan. Hicimos teatro juntos.<br><strong>Uno</strong> – ¿Teatro?<br><strong>Dos</strong> – ¿No haces teatro?<br><strong>Uno</strong> – Sí… Bueno, lo hice… Pero fue hace mucho. Y durante muy poco tiempo.<br><strong>Dos</strong> – En Jerez de la Frontera.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Dos</strong> – En la Escuela de Teatro de Jerez de la Frontera.<br><strong>Uno</strong> – Sí, eso es…<br><strong>Dos</strong> – Trabajamos juntos en una escena de Tirso de Molina, «Don Gil de la Calzas Verdes».<br><strong>Uno</strong> – ¿Don Gil de la Calzas Verdes?<br><strong>Dos</strong> – Yo hacía de Doña Juana.<br><strong>Uno</strong> – ¿En serio?<br><strong>Dos</strong> – El profesor era un poco especial…<br><strong>Uno</strong> – Seguramente por eso no me quedé más tiempo. No recuerdo haber hecho esa escena.<br><strong>Dos</strong> – ¡Pero sí! Te lo aseguro.<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, a ti parece que te marcó.<br><strong>Dos</strong> – Pero sí te acuerdas de mí, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Sí, sí, por supuesto… Pero…<br><strong>Dos</strong> – Ha pasado tiempo, claro… Envejecimos…<br><strong>Uno</strong> – Aún pareces bastante joven.<br><strong>Dos</strong> – Sí, ¿verdad? Pero tú…<br><strong>Uno</strong> – Yo…<br><strong>Dos</strong> – Casi no te reconocía.<br><strong>Uno</strong> – Han pasado algunos años.<br><strong>Dos</strong> – Aun así. Es increíble.<br><strong>Uno</strong> – ¿Increíble?<br><strong>Dos</strong> – Cómo has envejecido.<br><strong>Uno</strong> – Gracias…<br><strong>Dos</strong> – No, pero cambiamos, por supuesto, con el tiempo. Incluso yo he madurado un poco. Pero tú…<br><strong>Uno</strong> – Yo…<br><strong>Dos</strong> – Oh, joder… Has envejecido bastante.<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Pero te recuperarás, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí, perdona… Es solo que… me parece extraño verte así.<br><strong>Uno</strong> – Ya veo.<br><strong>Dos</strong> – Y yo, ¿crees que no he cambiado?<br><strong>Uno</strong> – Perdona, pero… ¿estás realmente seguro de que hicimos teatro juntos?<br><strong>Dos</strong> – Seguro. Soy muy fisonómico. De lo contrario, nunca te habría reconocido. Has envejecido tanto…<br><strong>Uno</strong> – ¿En Jerez de la Frontera, entonces?<br><strong>Dos</strong> – Pues sí… «Don Gil de la Calzas Verdes»…<br><strong>Uno</strong> – Vale… Ahora me acuerdo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – Fui a esa clase solo para ver, porque mi hijo estaba inscrito allí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tu hijo?<br><strong>Uno</strong> – Federico. Seguro que fue con él con quien interpretaste esa escena.<br><strong>Dos</strong> – Federico, ¿no eres tú?<br><strong>Uno</strong> – Es mi hijo. Tiene tu misma edad. Yo solo estuve en la clase durante dos semanas. El tiempo que me di cuenta de que el teatro no era para mí. Y además, hacer teatro con mi hijo… O sea que me fui.<br><strong>Dos</strong> – Seguro que fue en ese momento que llegué. Estaba en lista de espera… A medida que se liberaba un lugar…<br><strong>Uno</strong> – Sí… Y tú interpretaste esa escena con Federico, mi hijo. Es cierto que nos parecemos mucho, pero bueno…<br><strong>Dos</strong> – Ya me lo imaginaba. No se puede envejecer tanto en cinco años, ¿Verdad? Pero entonces, ¿cuántos años tienes en realidad?<br><strong>Uno</strong> – Podría ser tu padre…<br><strong>Dos</strong> – Bueno… Sinceramente, no los aparentas… ¿Y a dónde vas con esa maleta?<br><strong>Uno</strong> – Había ido a ver a mi hijo, precisamente, y ahora regreso… a la residencia de ancianos.<br><em>El otro parece no saber si le está tomando el pelo o no.<br><strong>Oscuridad</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/memorias-de-una-maleta/">Memorias de una maleta</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/memorias-de-una-maleta/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="362" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Memorias de una maleta" class="wp-image-1884" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b-300x272.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/en-el-nombre-del-padre/">En el nombre del padre</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Helados</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/helados/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 May 2025 08:20:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[En el teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Espectador]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Memorias de una maleta]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Espera]]></category>
		<category><![CDATA[Helado]]></category>
		<category><![CDATA[Paranoia]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2369</guid>

					<description><![CDATA[<p>Helados, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Memorias de una maleta' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/helados/">Helados</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes sentados uno al lado del otro. El segundo tiene una maleta en las rodillas.<br></em><strong>Uno</strong> – ¿Has venido aquí antes?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Hace mucho tiempo. ¿Y tú?<br><strong>Uno</strong> – No, es la primera vez. ¿Qué viste?<br><strong>Dos</strong> – No lo recuerdo muy bien… Fue con… ¿Cómo se llamaba… Es un actor muy famoso…?<br><strong>Uno</strong> – Ah sí…<br><strong>Dos</strong> – Creo que falleció.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah, falleció?<br><strong>Dos</strong> – Creo que sí.<br><strong>Uno</strong> – Qué lástima. ¿Y de qué murió?<br><strong>Dos</strong> – Oh, ya sabes… Ya no era muy joven. Y además estaba muy enfermo…<br><strong>Uno</strong> – De todas formas, es triste para la familia. ¿Tenía familia?<br><strong>Dos</strong> – Sí, supongo. Como todo el mundo.<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Y entonces él… era muy famoso…<br><strong>Dos</strong> – Ah sí, bastante… Lo veíamos mucho en el cine. Bueno, después principalmente en la televisión. Al final, casi solo en el teatro.<br><strong>Uno</strong> – Y después murió…<br><strong>Dos</strong> – Cayó un poco en el olvido, como se dice.<br><strong>Uno</strong> – Sucede, desafortunadamente.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – A nuestra edad, ni siquiera sabemos si son las personas famosas las que caen en el olvido, o si somos nosotros los que perdemos la memoria…<br><em>Un momento.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Qué significa «modo avión»?<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – La acomodadora, hace un rato, dijo que apaguemos nuestros teléfonos celulares por completo. «Incluso en modo avión».<br><strong>Uno</strong> – Ah sí, es cierto.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué significa eso?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé… Nunca tomo aviones. ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – Yo tampoco. Además, no tengo teléfono celular.<br><strong>Uno</strong> – Yo tampoco.<br><strong>Dos</strong> – Así que no corremos el riesgo de olvidar apagarlo.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Y trajiste tu maleta contigo?<br><strong>Dos</strong> – Nunca me separo de ella. Desde que…<br><strong>Uno</strong> – ¿Desde cuándo?<br><strong>Dos</strong> – La había olvidado en el tren. Vinieron los desactivadores. Llegué justo a tiempo. ¡Estaban a punto de hacerla explotar!<br><strong>Uno</strong> – ¿No es cierto?<br><strong>Dos</strong> – ¡La pasé tan mal…! ¿Te imaginas si la dejo en casa y los perros de su brigada cinófila vienen a olerla hasta en mi rellano, y los desactivadores derriban la puerta para hacerla explotar?<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón, es mejor que la mantengas contigo… (Un momento) Es cierto que esta maleta tiene un olor extraño…<br><strong>Dos</strong> – ¿En serio crees?<br><strong>Uno</strong> – Debería empezar pronto, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí, es verdad…<br><strong>Uno</strong> – Hace un rato que nos pidieron que apaguemos nuestros teléfonos celulares.<br><strong>Dos</strong> – O tal vez ya empezó.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo podría haber empezado ya? No está pasando nada.<br><strong>Dos</strong> – Ya sabes, con el teatro moderno…<br><strong>Uno</strong> – ¿Crees que esto es teatro moderno?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé… Como es ofrecido por el ayuntamiento…<br><strong>Uno</strong> – Por eso vine también. No sabía que era teatro moderno.<br><strong>Dos</strong> – ¿Crees que habrá un intermedio?<br><strong>Uno</strong> – ¿Aún existen los intermedios?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé… Depende de la duración de la obra, supongo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Crees que esta obra es lo suficientemente larga como para tener un intermedio?<br><strong>Dos</strong> – De todos modos, no estaba indicado en el programa.<br><strong>Uno</strong> – Hace un rato que dura esto, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – De todos modos, hace un rato que estamos esperando que empiece.<br><strong>Uno</strong> – No nos habremos dormido, ¿verdad?<br><strong>Dos</strong> – ¿Los dos al mismo tiempo? No lo creo.<br><strong>Uno</strong> – Tal vez ya es el intermedio…<br><strong>Dos</strong> – O tal vez ya ha terminado.<br><strong>Uno</strong> – ¡No puede haber terminado ya si ni siquiera ha empezado!<br><strong>Dos</strong> – Con el teatro moderno, ya sabes…<br><strong>Uno</strong> – ¿Entonces qué hacemos?<br><strong>Dos</strong> – Esperaremos un poco más… Sería muy tonto…<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Dos</strong> – Si al menos las acomodadoras nos ofrecieran unos helados.<br><strong>Uno</strong> – ¿No es más bien en el cine donde ofrecen helados?<br><strong>Dos</strong> – Ah, no lo sé…<br><strong>Uno</strong> – Yo tampoco.<br><strong>Dos</strong> – Incluso en el cine, hoy en día, no estoy seguro de que las acomodadoras todavía ofrezcan helados.<br><strong>Uno</strong> – Entonces, en el teatro…<br><strong>Dos</strong> – Es una lástima. Estoy seguro de que habría más gente en el teatro si las acomodadoras ofrecieran helados.<br><strong>Uno</strong> – Seguro…<br><strong>Dos</strong> – Esperaremos un poco más…<br><strong>Uno</strong> – Y luego, si todavía no ha comenzado, iremos a tomar un helado.<br><strong>Dos</strong> – ¡Por supuesto! Deberíamos haber ido directamente…<br><strong>Uno</strong> – Te imaginas el helado que podríamos habernos comprado con el precio de la entrada.<br><strong>Dos</strong> – Bueno, eso es cortesía del ayuntamiento.<br><strong>Uno</strong> – Sí… El ayuntamiento… Debería habernos ofrecido helados…<br><strong>Dos</strong> – Bueno, ya está bien.<br><em>Se levantan.</em><br><strong>Uno</strong> – Vamos a por un par de helados.<br><strong>Dos</strong> – ¡Vamos!<br><strong>Uno</strong> – No olvides tu maleta…<br><em>Salen.<br><strong>Oscuridad</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/memorias-de-una-maleta/">Memorias de una maleta</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/memorias-de-una-maleta/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="362" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Memorias de una maleta" class="wp-image-1884" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b-300x272.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/helados/">Helados</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El número correcto</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-numero-correcto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 May 2025 11:49:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Dinero]]></category>
		<category><![CDATA[Escenas callejeras]]></category>
		<category><![CDATA[Herencia]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Pobreza]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sin techo]]></category>
		<category><![CDATA[Desigualdades sociales]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Lotería]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2337</guid>

					<description><![CDATA[<p>El número correcto, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Escenas callejeras' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-numero-correcto/">El número correcto</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una persona (hombre o mujer) sin hogar está allí, mendigando. Un hombre y una mujer llegan. Lo evitan cuidadosamente.</em><br><strong>Ella</strong> – Hay muchos más marginados en este vecindario que antes, ¿no?<br><strong>Él</strong> – Es cierto, cuando vivíamos aquí, no había tanta gente en la calle.<br><em>Se detienen y miran la fachada de un edificio.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Recuerdas?<br><strong>Ella</strong> – Sí.<br><strong>Él</strong> – Estaba en el sexto, ¿verdad?<br><strong>Ella</strong> – En el séptimo.<br><strong>Él</strong> – Ah sí, es cierto.<br><strong>Ella</strong> – Parece tan lejano…<br><strong>Él</strong> – Casi no teníamos muebles.<br><strong>Ella</strong> – No teníamos lavavajillas.<br><strong>Él</strong> – Ni siquiera teníamos banda ancha.<br><strong>Ella</strong> – La vida bohemia…<br><strong>Él</strong> – No teníamos mucho, pero éramos felices.<br><strong>Ella</strong> – ¿Realmente somos más felices ahora?<br><strong>Él</strong> – El dinero no da la felicidad, eso está claro.<br><strong>Ella</strong> – Nos conformábamos con lo que teníamos, y no éramos más infelices por ello.<br><strong>Él</strong> – Éramos jóvenes. Nos amábamos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Todavía somos jóvenes, no? ¿Y todavía nos amamos?<br><strong>Él</strong> – Es cierto, apenas han pasado seis meses.<br><strong>Ella</strong> – ¡Seis meses! Parece que han pasado diez años.<br><strong>Él</strong> – A mí también me lo parece. Casi he olvidado nuestra vida anterior. ¿Estás segura de que es el número correcto, al menos?<br><strong>Ella</strong> – Ah sí, definitivamente. El número 13. No me digas que también olvidaste eso. ¡El número complementario!<br><em>Mirar la fachada en silencio por un momento, con una sonrisa bobalicona en los labios.</em><br><strong>Él</strong> – 60 millones, ¿te das cuenta?<br><strong>Ella</strong> – Cambia la vida, eso es seguro.<br><strong>Él</strong> – Ya no estamos obligados a vivir en el séptimo piso de un edificio.<br><strong>Ella</strong> – Bueno, me gustaba ese apartamento. Tenía una vista muy bonita del Retiro y del Museo del Prado.<br><strong>Él</strong> – Sí. Pero no era muy grande.<br><strong>Ella</strong> – Trescientos metros cuadrados, para los dos, ya era bastante.<br><strong>Él</strong> – Aun así. En el séptimo piso.<br><strong>Ella</strong> – Con ascensor…<br><strong>Él</strong> – ¿Recuerdas cuando se averió? Durante una semana, la empleada tuvo que subir los siete pisos con nuestros packs de agua mineral.<br><strong>Ella</strong> – Pobre…<br><strong>Él</strong> – De todos modos, estoy seguro de que ella es mucho más feliz ahora que vivimos en una villa de una sola planta en los barrios elegantes.<br><strong>Ella</strong> – Vivir en el centro, es muy cómodo, pero resulta ruidoso.<br><strong>Él</strong> – Por eso habíamos elegido este dúplex en el último piso.<br><strong>Ella</strong> – Ah sí, es cierto… Era un dúplex…<br><strong>Él</strong> – Por eso ya no recordaba si era el sexto o el séptimo.<br><strong>Ella</strong> – Tienes razón. De hecho, teníamos los dos pisos.<br><em>Nuevo silencio emocionado.</em><br><strong>Él</strong> – Vamos, volvamos. No vamos a caer en la nostalgia.<br><strong>Ella</strong> – Y además el conductor nos espera.<br><strong>Él</strong> – Para eso le pagan, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿cuántos millones tenemos ahora?<br><strong>Él</strong> – Ya teníamos 10 que venían de mi familia.<br><strong>Ella</strong> – Además 20 que venían de la mía.<br><strong>Él</strong> – Con los 60 millones de la lotería…<br><strong>Ella</strong> – Entonces debe ser alrededor de 80.<br><strong>Él</strong> – Si me permites, diría que son más bien 90…<br><strong>Ella</strong> – Yo y los números, ya sabes… Nunca supe contar.<br><strong>Él</strong> – No eres una mujer de dinero. Por eso te casé.<br><em>Se van evitando cuidadosamente al mendigo.</em><br><strong>Ella</strong> – Tal vez podríamos darle algo…<br><strong>Él</strong> – Solo tengo billetes grandes…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Escenas callejeras </a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="226" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Escenas callejeras" class="wp-image-1869" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-numero-correcto/">El número correcto</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cadáver exquisito</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/cadaver-exquisito/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 May 2025 13:15:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Creatividad]]></category>
		<category><![CDATA[En el teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Entre Bastidores]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Improvisación]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2296</guid>

					<description><![CDATA[<p>Cadáver exquisito, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Entre Bastidores' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/cadaver-exquisito/">Cadáver exquisito</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes (hombres o mujeres) están allí, esperando algo.<br></em><strong>Uno</strong> – No tienes buena cara, ¿tienes miedo escénico?<br><strong>Dos</strong> – No, tengo un blanco…<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo que un blanco? ¿Un lapsus? ¡Si aún no hemos empezado a actuar!<br><strong>Dos</strong> – No me acuerdo qué obra vamos a hacer.<br><strong>Uno</strong> – Es domingo. ¿Los domingos no hacemos Hamlet?<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero los domingos hacemos doble función. Una por la mañana y otra por la noche. Hacemos Hamlet y Un tranvía llamado deseo.<br><strong>Uno</strong> – Por la mañana es Hamlet, y por la noche Un tranvía llamado deseo, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Justo eso es lo que me hace dudar.<br><strong>Uno</strong> – Pues ahora ya dudo yo también.<br><strong>Dos</strong> – Hacemos tantas obras… Ahora mismo estoy en trece a la vez.<br><strong>Uno</strong> – Y yo en quince.<br><strong>Dos</strong> – Y nos sabemos todos los textos al dedillo.<br><strong>Uno</strong> – El problema es que no estoy seguro de cuál toca ahora.<br><strong>Dos</strong> – ¿Hamlet, o no Hamlet?<br><strong>Uno</strong> – That is the question.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué hora es exactamente?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé. Me eché una siesta y el reloj se me paró.<br><strong>Dos</strong> – Yo me dejé el mío en casa.<br><strong>Uno</strong> – ¿Pero estamos en función de tarde o de noche?<br><strong>Dos</strong> – Ya no lo sé… Hace tanto que no veo la luz del día…<br><strong>Uno</strong> – Si es la función de noche, ya habríamos hecho una obra. Deberíamos saber cuál.<br><strong>Dos</strong> – Yo estoy haciendo tres al día ahora mismo. Una a las 15:00, otra a las 19:00 y otra a las 22:00.<br><strong>Uno</strong> – Yo también. Incluso hago un espectáculo infantil a las 10:00.<br><em>Suena la campanilla que avisa a los actores que van a entrar en escena.</em><br><strong>Dos</strong> – Ya es tarde para preguntar qué obra toca. ¿Has oído el timbre? Entramos en un minuto.<br><strong>Uno</strong> – Pero el público, ellos sí saben a qué han venido.<br><strong>Dos</strong> – Claro. Entonces, ¿qué hacemos?<br><strong>Uno</strong> – Propongo esto: salimos al escenario, decimos las dos primeras réplicas de Hamlet y observamos las caras. Si se sorprenden, cambiamos a Un tranvía llamado deseo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tú crees…?<br><strong>Uno</strong> – Solo hay una forma de saberlo.<br><strong>Dos</strong> – Vale.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Quién va?<br><strong>Dos</strong> – ¡No, respondedme! ¡Alto ahí! ¡Identificaos!<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Tienen cara de sorpresa, no?<br><strong>Dos</strong> – OK. Entonces seguimos con Un tranvía llamado deseo…<br><strong>Uno</strong> – Volvemos al principio y enlazamos, ¿de acuerdo?<br><strong>Dos</strong> – Vale.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Quién va?<br><strong>Dos</strong> – ¡No, respondedme! ¡Alto ahí! ¡Identificaos!<br><strong>Uno</strong> – ¡Hola, Stella, mi bebé!<br><strong>Dos</strong> – ¡Deja de gritar así! ¡Hola, Mitch!<br><em>Un momento.</em><br><strong>Uno</strong> – Fluye bastante bien, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí, puede funcionar.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y si siguen con cara de sorpresa?<br><strong>Dos</strong> – No sé…<br><strong>Uno</strong> – Podríamos alternar las réplicas.<br><strong>Dos</strong> – ¿Alternar las réplicas?<br><strong>Uno</strong> – Una réplica de Hamlet, una de Un tranvía llamado deseo, y así sucesivamente.<br><strong>Dos</strong> – Podemos probar.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Quién va?<br><strong>Dos</strong> – ¡Hola, Stella, mi bebé!<br><strong>Uno</strong> – ¡No, respondedme! ¡Alto ahí! ¡Identificaos!<br><strong>Dos</strong> – ¡Deja de gritar así! ¡Hola, Mitch!<br><em>Un momento.</em><br><strong>Dos</strong> – Ya… Pero la obra va a durar el doble.<br><strong>Uno</strong> – Dos obras por el precio de una. ¿Quién se va a quejar?<br><strong>Dos</strong> – Pues sí.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y por la noche?<br><strong>Dos</strong> – Lo mismo, pero empezamos por la otra.<br><strong>Uno</strong> – Lo cual probablemente le dará un sentido muy distinto a estos dos clásicos.<br><strong>Dos</strong> – Acabamos de inventar el cadáver exquisito teatral, nada menos.<br><em>Suena de nuevo la campanilla.</em><br><strong>Uno</strong> – Esta vez tenemos que salir.<br><strong>Dos</strong> – Entonces empezamos con Un tranvía llamado deseo…<br><strong>Uno</strong> – ¿No habíamos dicho Hamlet…?<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/">Entre Bastidores</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="261" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Entre bastidores" class="wp-image-1864" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b-300x196.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/cadaver-exquisito/">Cadáver exquisito</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Reencuentro</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/reencuentro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 16:07:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Ella y Él]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Transegúnte]]></category>
		<category><![CDATA[Beso]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2252</guid>

					<description><![CDATA[<p>Reencuentro, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ella y Él' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/reencuentro/">Reencuentro</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ella llega, con una gran sonrisa.</em><br><strong>Ella</strong> (<em>alegre</em>) – ¿Me conoces?<br><strong>Él</strong> (<em>volviéndose hacia ell</em>a) – No.<br><strong>Ella</strong> (<em>cómplice</em>) – Fue hace años, pero bueno…<br><strong>Él</strong> – ¡Ah, sí!, quizás…<br><strong>Ella</strong> (<em>un poco ofendida</em>) – ¿Quizás?<br><strong>Él</strong> – Sí, sí, ya me acuerdo, sí… ¿Qué tal?<br><strong>Ella</strong> – Bien. ¿Qué haces aquí?<br><strong>Él</strong> – Pues, nada. ¿Y tú?<br><strong>Ella</strong> (<em>preocupada</em>) – ¿He cambiado tanto?<br><strong>Él</strong> – ¡Qué va! ¡No! ¿Por qué?<br><strong>Ella</strong> – Hace poco no me has conocido.<br><strong>Él</strong> – Perdón, es que no esperaba volverte a ver aquí.<br><strong>Ella</strong> – Tú no has cambiado, ¿eh?<br><strong>Él</strong> – Gracias…<br><strong>Ella</strong> – ¿Pues qué? ¿Qué ha sido de tu…?<br><strong>Él</strong> – Bueno… Sigue igual.<br><strong>Ella</strong> – Siempre tan hablador, ¿eh?<br><em>No sabe qué decir.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Has vuelto hace mucho?<br><strong>Él</strong> – ¿De dónde?<br><strong>Ella</strong> – ¡Pues de allá!<br><strong>Él</strong> – ¡Ah, sí…! Pues… no.<br><em>Se sonríen estúpidamente, confusos.</em><br><strong>Ella</strong> (<em>emocionada</em>) – Me ha hecho mucha ilusión volver a verte.<br><strong>Él</strong> – A mí también…<br><strong>Ella</strong> – Me tengo que ir… Alguien me espera…<br><em>Después de una duda.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Un abrazo?<br><strong>Él</strong> – Ok…<br><em>Tomándole por sorpresa, ella le besa en la boca intensamente.</em><br><strong>Ella</strong> (<em>patética</em>) – Hasta otro día, quizás.<br><strong>Él</strong> (<em>confuso</em>) – Quizás, sí…<br><strong>Ella</strong> – Bueno, pues… ¡adiós, Paulo!<br><em>Ella le suelta, casi llorando.</em><br><strong>Él</strong> – Pues, sí… Adiós.<br><em>Ella se marcha. Intercambian señas de lejos para despedirse. El se queda solo.</em><br><strong>Él</strong> (<em>desconcertado</em>) – ¿Paulo?<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/">Ella y Él</a> </em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="248" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ella y Él" class="wp-image-1860" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b-300x186.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/reencuentro/">Reencuentro</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Escena del crimen</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/escena-del-crimen/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 14:00:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Casa]]></category>
		<category><![CDATA[Dramedias]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Policía]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Personaje]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2234</guid>

					<description><![CDATA[<p>Escena del crimen, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Dramedias' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/escena-del-crimen/">Escena del crimen</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ramírez, inspector de policía, entra, seguido por su adjunto, Sánchez. Miran a su alrededor.</em><br><strong>Ramírez</strong> – ¿No has tocado nada?<br><strong>Sánchez</strong> – No… ¿Qué habría podido tocar?<br><strong>Ramírez</strong> – Es verdad que… nunca he visto una escena del crimen tan… desesperadamente vacía.<br><strong>Sánchez</strong> – Sí…<br><strong>Ramírez</strong> – Va a ser complicado encontrar pistas.<br><strong>Sánchez</strong> – No veo qué podríamos mandar al laboratorio… aparte del aire que respiramos.<br><strong>Ramírez</strong> – Fíjate, es una idea…<br><strong>Sánchez</strong> – ¿Quiere que envíe una muestra de aire al laboratorio?<br><strong>Ramírez</strong> – No vemos el arma del crimen… Podría ser una intoxicación por gas.<br><strong>Sánchez</strong> – Solo una autopsia podría decirnos eso…<br><em>Ramírez vuelve a mirar a su alrededor.</em><br><strong>Ramírez</strong> – Una autopsia, de acuerdo, pero… ¿dónde están los cadáveres?<br><em>Sánchez también mira a su alrededor.</em><br><strong>Sánchez</strong> – Aparentemente, tampoco hay cadáveres.<br><strong>Ramírez</strong> – ¿Cómo que no hay cadáveres? Si no hay cadáveres, ¡no hay crimen! Y si no hay crimen, ¡no hay escena del crimen!<br><strong>Sánchez</strong> – Aun así debe haber víctimas. Si no, no estaríamos aquí.<br><strong>Ramírez</strong> – ¿Hay víctimas, pero no cadáveres?<br><strong>Sánchez</strong> – No veo ninguno…<br><strong>Ramírez</strong> – El autor de este crimen ha hecho desaparecer los cuerpos… ¿Pero cómo?<br><strong>Sánchez</strong> – Imagino que estamos aquí para descubrirlo…<br><em>Miran de nuevo a su alrededor y luego al suelo.</em><br><strong>Ramírez</strong> – No veo nada.<br><strong>Sánchez</strong> – Ah, creo que encontré algo.<br><strong>Ramírez</strong> – ¿Qué es?<br><strong>Sánchez</strong> – Un libro.<br><strong>Ramírez</strong> – ¿Un libro?<br><strong>Sánchez</strong> (<em>ojeando el libro</em>) – Un libro de teatro.<br><strong>Ramírez</strong> – ¿Cómo sabes que es un libro de teatro?<br><strong>Sánchez</strong> – Está publicado por las Ediciones La Comediateca.<br><strong>Ramírez</strong> – ¿Crees que esto puede ayudarnos en la investigación?<br><strong>Sánchez</strong> – Quién sabe… (<em>Sigue leyendo</em>.) Es inquietante… Los personajes aquí dentro llevan los mismos nombres que nosotros…<br><strong>Ramírez</strong> – ¿No?<br><strong>Sánchez</strong> – El inspector Ramírez y su adjunto Sánchez…<br><strong>Ramírez</strong> – Déjame ver… (<em>Coge el libro y lee unas páginas</em>.) Y su descripción coincide exactamente con las de las víctimas que estamos investigando.<br><strong>Sánchez</strong> – Entonces… Si consideramos esta hipótesis… ¿Seríamos personajes de teatro?<br><strong>Ramírez</strong> – Peor aún: estaríamos muertos…<br><strong>Sánchez</strong> – ¿Y nos habrían asignado a investigar nuestra propia desaparición…?<br><strong>Ramírez</strong> – Es el caso más extraño que he tenido en toda mi carrera.<br><strong>Sánchez</strong> – ¿Qué tipo de obra es esta? ¿Cómica? ¿Dramática?<br><strong>Ramírez</strong> – Ya sabes, yo del teatro…<br><strong>Sánchez</strong> – ¿Cuál es el título?<br><strong>Ramírez</strong> – «No es un drama.»<br><strong>Sánchez</strong> – No, no digo eso, pero… ¿cuál es el título de la obra?<br><strong>Ramírez</strong> – «No es un drama.» Ese es el título de la obra.<br><em>Se miran, atónitos.</em><br><strong>Sánchez</strong> – ¿Cómo podrían morir unos personajes de teatro? Si ni siquiera existen realmente.<br><strong>Ramírez</strong> – Todo esto es inusual.<br><strong>Sánchez</strong> – Morir en escena, además…<br><strong>Ramírez</strong> – Ah, ¿así que crees… que estamos en una escena de teatro?<br><em>Sánchez se vuelve hacia el público.</em><br><strong>Sánchez</strong> – Mirad a toda esa gente, en la oscuridad… Parece que han venido a vernos…<br><strong>Ramírez</strong> – Mierda, es cierto… ¿Quiénes son, según tú…? ¿Testigos?<br><strong>Sánchez</strong> – Tal vez están aquí para presenciar la reconstrucción.<br><strong>Ramírez</strong> – Es una locura… No me digas que, además, han pagado su entrada.<br><strong>Sánchez</strong> – Puedes preguntarles.<br><strong>Ramírez</strong> – ¿Crees que podemos hablarles?<br><strong>Sánchez</strong> – No sé…<br><strong>Ramírez</strong> – Podría ayudarnos en nuestra investigación…<br><strong>Sánchez</strong> – Tal vez hayan visto algo…<br><em>Ramírez se acerca a un espectador.</em><br><strong>Ramírez</strong> – Usted, ¿ha pagado su entrada?<br><em>Pequeña improvisación en función de la respuesta o la falta de respuesta del espectador.</em><br><strong>Sánchez</strong> – Y, si no… ¿Ha visto algo?<br><strong>Ramírez</strong> – Tendremos que arreglárnoslas solos, como de costumbre.<br><strong>Sánchez</strong> – Sí, porque, al parecer, nuestros personajes no han dejado un gran recuerdo…<br><strong>Ramírez</strong> – Es, lamentablemente, el destino de los mortales comunes. No dejar ningún recuerdo tras su paso por la tierra.<br><strong>Sánchez</strong> – Aun así… Nosotros, personajes de teatro…<br><strong>Ramírez</strong> – Es cierto… Uno esperaría que eso nos diera algo de notoriedad…<br><strong>Sánchez</strong> – La obra sería una porquería. Cuando es una obra maestra, la gente recuerda a los personajes, ¿no?<br><strong>Ramírez</strong> – Especialmente los papeles principales… Algunos personajes llegan a ser incluso más famosos que sus autores.<br><strong>Sánchez</strong> – Sherlock Holmes, por ejemplo. Todo el mundo se acuerda de él. Pero, ¿quién se acuerda del nombre del autor de Sherlock Holmes?<br><strong>Ramírez</strong> – Elemental, querido Watson. Es Conan Doyle.<br><strong>Sánchez</strong> – Lamentablemente, usted no es Sherlock Holmes.<br><strong>Ramírez</strong> – Ni usted el Doctor Watson.<br><strong>Sánchez</strong> – Si no, ya habríamos resuelto este enigma hace rato.<br><strong>Ramírez</strong> – Qué le vamos a hacer… Solo somos personajes secundarios.<br><strong>Sánchez</strong> – Aquellos de los que nadie se acuerda una vez cae el telón… ¿Quién dijo que la vida es un sueño?<br><strong>Ramírez</strong> – La vida… Parece larga, sobre todo al principio. Empiezas a decir tu texto en el primer acto.<br><strong>Sánchez</strong> – Al principio, no te das cuenta de que la obra ya está escrita.<br><strong>Ramírez</strong> – Y, poco a poco, te vas acordando de las palabras mientras las dices.<br><strong>Sánchez</strong> – Hasta que te acuerdas de ellas antes de decirlas.<br><strong>Ramírez</strong> – Y cuando la historia se acerca a su fin… Solo esperas no equivocarte al salir…<br><strong>Sánchez</strong> – Aquí huele a cerrado, ¿no?<br><strong>Ramírez</strong> – Es el olor del teatro.<br><strong>Sánchez</strong> – La buena noticia es que hemos logrado encontrar los cuerpos.<br><strong>Ramírez</strong> – Sí… Y parece que ya empiezan a oler.<br><strong>Sánchez</strong> – El olor de personajes en descomposición… <br><strong>Ramírez</strong> –Los de todas esas obras malas que no duraron en cartel.<br><strong><strong>Sánchez</strong></strong> – Las obras que no supieron encontrar su público, como dicen…<br><strong><strong>Ramírez</strong></strong> – En la que actuamos no debía estar en sintonía con los tiempos… Toma una muestra del aire ambiente. La mandaremos al laboratorio para verificar.<br><em>Sánchez saca una pequeña botella de su bolsillo, destapa el corcho, espera un momento, luego vuelve a tapar y guarda la botella en el bolsillo.</em><br><strong>Sánchez</strong> – Y ya está. La obra ha terminado.<br><strong>Ramírez</strong> – Es el momento de abandonar la escena. Definitivamente. Para nosotros, fue la última función…<br><strong>Sánchez</strong> – Solo queda salir por allí.<br><strong>Ramírez</strong> – Pensar que toda esta pobre gente ha pagado su entrada…<br><strong>Sánchez</strong> – No es un drama.<br><strong>Ramírez</strong> – Deberíamos haber llamado a esto «Autopsia de un fracaso».<br><strong>Sánchez</strong> – Yo habría preferido actuar en una obra maestra… Para pasar a la posteridad.<br><strong>Ramírez</strong> – Tal vez la próxima vez…<br><em>Salen</em>.<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/"><strong>Dramedias</strong></a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="227" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1855" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/escena-del-crimen/">Escena del crimen</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>A puerta cerrada</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/a-puerta-cerrada/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 13:34:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[4 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Casa]]></category>
		<category><![CDATA[Dramedias]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Maleta]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2226</guid>

					<description><![CDATA[<p>A puerta cerrada, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Dramedias' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/a-puerta-cerrada/">A puerta cerrada</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una pareja. Cuatro sillas. Están sentados.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Todo bien?<br><strong>Él</strong> – Todo bien… ¿Y tú?<br><strong>Ella</strong> – Todo bien… (<em>Pausa</em>) ¿Quieres tomar algo?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué?<br><strong>Ella</strong> – ¿Un aperitivo? ¿Unas cacahuetes?<br><strong>Él</strong> – No, gracias, estoy bien.<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Ella</strong> – Se está bien aquí, ¿verdad?<br><strong>Él</strong> – ¿Aquí?<br><strong>Ella</strong> – En esta casa.<br><strong>Él</strong> – Sí… (<em>Pausa</em>) Pero no es nuestra casa.<br><strong>Ella</strong> – Ah, ¿no?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – Es verdad.<br><strong>Él</strong> – ¿Es una casa o un piso?<br><strong>Ella</strong> – Un piso, creo. No lo sé.<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Él</strong> – ¿Te acuerdas dónde está nuestra casa?<br><strong>Ella</strong> – ¿Nuestra casa?<br><strong>Él</strong> – ¡Nuestra verdadera casa! ¡La nuestra!<br><strong>Ella</strong> – No… ¿Y tú?<br><strong>Él</strong> – Yo tampoco. Ni siquiera recuerdo cómo era.<br><strong>Ella</strong> – Nos hemos mudado tantas veces.<br><strong>Él</strong> – Es cierto. Nos mudamos mucho.<br><strong>Ella</strong> – Sí. Cada vez más.<br><strong>Él</strong> – Deberíamos intentar recordar.<br><strong>Ella</strong> – ¿Recordar qué?<br><strong>Él</strong> – Dónde vivimos.<br><strong>Ella</strong> – Todas las casas se parecen un poco.<br><strong>Él</strong> – Incluso cuando es un piso.<br><strong>Ella</strong> – Hay habitaciones. Un comedor. Una cocina.<br><strong>Él</strong> – En la cocina hay un frigorífico, una estufa, una mesa, cajones…<br><strong>Ella</strong> – En los cajones hay tenedores, cuchillos, cucharillas.<br><strong>Él</strong> – En las habitaciones hay niños. A veces…<br><strong>Ella</strong> – Cuando no hay, es porque ya se han ido. A otra casa.<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Él</strong> – ¿Crees que algún día volverán?<br><strong>Ella</strong> – ¿Los niños?<br><strong>Él</strong> – ¡Los propietarios!<br><strong>Ella</strong> – Vete tú a saber… ¿Cuánto tiempo llevamos aquí?<br><strong>Él</strong> – No sé… Bastante tiempo, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Sí.<br><strong>Él</strong> – Siempre tengo miedo de que llamen a la puerta y que sean ellos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Los niños?<br><strong>Él</strong> – ¡Los que viven aquí! Los verdaderos propietarios…<br><strong>Ella</strong> – Ah, claro…<br><strong>Él</strong> – ¿Tú no?<br><strong>Ella</strong> – Sí. Además, me pregunto si funciona.<br><strong>Él</strong> – ¿Qué?<br><strong>Ella</strong> – ¡El timbre! Nunca lo hemos oído.<br><strong>Él</strong> – De todas formas, cuando los que viven aquí regresen, no van a llamar.<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué no?<br><strong>Él</strong> – ¡Es su casa! Tendrán la llave.<br><strong>Ella</strong> – Claro.<br><strong>Él</strong> – Cuando la gente vuelve a su casa, no llama. No tienen ninguna razón para pensar que hay alguien dentro cuando ellos no están.<br><strong>Ella</strong> – Es verdad… ¿Nosotros tenemos la llave?<br><strong>Él</strong> – No sé. ¿Tú tienes la llave?<br><strong>Ella</strong> – No.<br><strong>Él</strong> – Yo tampoco.<br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿cómo entramos aquí?<br><strong>Él</strong> – No me acuerdo.<br><strong>Ella</strong> – Quizás nos abrieron la puerta.<br><strong>Él</strong> – ¿Quién nos iba a abrir la puerta?<br><strong>Ella</strong> – ¿Los propietarios?<br><strong>Él</strong> – ¡Pero si estamos solos en este piso!<br><strong>Ella</strong> – ¿Desde cuándo?<br><strong>Él</strong> – No lo sé…<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Ella</strong> – Seguramente por eso nunca salimos. No podríamos volver a entrar.<br><strong>Él</strong> – No. Porque no tenemos la llave.<br><em>Suena el timbre. Se miran, inquietos.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Crees que son ellos?<br><strong>Él</strong> – Dijimos que si fueran ellos, no llamarían.<br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿quién será?<br><strong>Él</strong> – Vete tú a saber…<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué hacemos?<br><strong>Él</strong> – Habrá que abrir, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Él</strong> – Han visto la luz. Saben que estamos aquí.<br><strong>Ella</strong> – Esta vez sí que sí… Estamos acabados…<br><strong>Él</strong> – Vamos a tener que mudarnos otra vez.<br><strong>Ella</strong> – ¿Pero a dónde vamos a ir?<br><strong>Él</strong> – Voy a hacer nuestra maleta.<br><strong>Ella</strong> – ¿Tenemos una maleta?<br><strong>Él </strong>– Todo el mundo tiene una maleta en casa, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Voy a abrirles…<br><strong>Él</strong> – ¿Qué les vas a decir?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé…<br><strong>Él</strong> – Habrá que decirles algo, para explicar por qué estamos aquí. En su casa.<br><strong>Ella</strong> – Quizás vuelvan de vacaciones.<br><strong>Él</strong> – Voy a ver si tenemos una maleta.<br><em>Ella sale. Él también sale. Ella regresa con otra pareja. Juan lleva una botella en la mano, y Cristina un ramo de flores. Él vuelve con una maleta.</em><br><strong>Ella</strong> – Son Juan y Cristina.<br><strong>Él</strong> – Ah, hola…<br><strong>Juan</strong> – Hola. ¿Qué tal?<br><strong>Él</strong> – Bien, ¿y vosotros?<br><strong>Cristina</strong> – Genial. ¿Os vais de vacaciones?<br><strong>Él</strong> – No, ¿por qué?<br><strong>Juan</strong> – Como tienes una maleta en la mano…<br><strong>Él</strong> – Ah, sí, no, es que… Me disponía a guardarla. Ya sabes cómo es esto de las maletas, uno nunca sabe dónde ponerlas.<br><strong>Ella</strong> – Y una maleta vacía ocupa tanto espacio como una llena.<br><strong>Cristina</strong> – Sí. Pero pesa menos.<br><strong>Juan</strong> – Es cierto. Deberíamos irnos de vacaciones con maletas vacías. Viajaríamos más ligeros.<br><em>Los cuatro ríen un poco forzados.</em><br><strong>Cristina</strong> – Entonces, ¿qué tal?<br><strong>Él</strong> – Bien.<br><strong>Juan</strong> – Mirad, he traído champán para celebrarlo.<br><strong>Él</strong> – ¿Celebrar qué?<br><em>Juan se ríe a carcajadas.</em><br><strong>Juan</strong> – ¿Celebrar qué? Siempre tienes el comentario justo, ¿eh?<br><strong>Cristina</strong> – ¡Es gracioso! Yo he traído flores.<br><strong>Ella</strong> – Ah, sí, eso también está bien.<br><strong>Él</strong> – Voy a buscar copas.<br><strong>Ella</strong> – ¿Crees que tenemos?<br><strong>Juan</strong> – Bueno… ¡No vamos a beber este champán de la botella!<br><strong>Ella</strong> – ¡Por supuesto…!<br><em>Ríen de nuevo.</em><br><strong>Cristina</strong> – ¡Qué graciosa eres!<br><strong>Ella</strong> – Y yo voy a buscar un jarrón. Para las flores.<br><strong>Cristina</strong> – ¿Queréis que os ayudemos?<br><strong>Él</strong> – ¡Ni pensarlo!<br><strong>Ella</strong> – Pero sentaos, por favor.<br><strong>Él</strong> – Poneos cómodos, como en casa.<br><em>Ellos dos salen.</em><br><strong>Juan</strong> (<em>sonriendo</em>) – Qué graciosos son…<br><strong>Cristina</strong> – Sí…<br><strong>Juan</strong> – No han cambiado. Siguen siendo tan…<br><strong>Cristina</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Juan</strong> – ¿Qué?<br><strong>Cristina</strong> – Que no han cambiado.<br><strong>Juan</strong> – Ahora que lo dices, es verdad que…<br><strong>Cristina</strong> – No, pero no se parecen en nada a…<br><strong>Juan</strong> – Sí, un poco sí…<br><strong>Cristina</strong> – Pues…<br><strong>Juan</strong> – Y ya sabes, la gente… Cambia…<br><strong>Cristina</strong> – No tanto… No en una semana…<br><strong>Juan</strong> – ¿Fue hace una semana?<br><strong>Cristina</strong> – Fue la semana pasada. La última vez que los vimos.<br><strong>Juan</strong> – Es verdad que han cambiado mucho.<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Cristina</strong> – O, a lo mejor, no son ellos.<br><strong>Juan</strong> – ¿No son ellos? Pero, ¿qué harían aquí? Si no es su casa…<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Cristina</strong> – ¿Tú crees que podríamos habernos equivocado de puerta?<br><strong>Juan</strong> – No creo… Además, ellos parecen conocernos, ¿no? Si nos conocen, es que nosotros los conocemos también.<br><strong>Cristina</strong> – Sí, claro…<br><em>Él regresa.</em><br><strong>Él</strong> – Lo siento mucho, no he encontrado las copas de champán.<br><strong>Cristina</strong> – Ah, los hombres…<br><strong>Juan</strong> – Solo tienes que preguntar a tu mujer.<br><em>Ella también regresa.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Sabes dónde están las copas de champán, cariño?<br><strong>Ella</strong> – No… Quizás no haya…<br><strong>Cristina</strong> – ¿Cómo? ¿No tenéis copas de champán? Todo el mundo tiene copas de champán, ¿no?<br><strong>Juan</strong> – No importa. Vamos a beberlo en vasos, este champán.<br><strong>Cristina</strong> – Tenéis vasos de vino, ¿verdad?<br><em>Ellos no parecen seguros.</em><br><strong>Él</strong> – No he visto nada…<br><strong>Ella</strong> – Tampoco he encontrado un jarrón.<br><strong>Cristina</strong> – Tazas, al menos. En una cocina…<br><strong>Ella</strong> – No he encontrado la cocina.<br><em>Momento incómodo.</em><br><strong>Juan</strong> – Bueno… ¿Sabéis qué? Vamos a beber este champán a morro. Como los rusos.<br><strong>Cristina</strong> – ¿Los rusos beben champán a morro?<br><strong>Juan</strong> – Los cosacos, seguro. Sin siquiera bajarse del caballo.<br><strong>Ella</strong> – Mientras tanto, sentaos, por favor.<br><em>Se sientan los cuatro. Sonrisas. Silencio incómodo.</em><br><strong>Él</strong> – Y los niños, ¿cómo están? (<em>Juan y Cristina, que visiblemente no tienen hijos, se miran perplejos.</em>) No, quería decir, los niños en general. No especialmente los vuestros. Si no tenéis…<br><em>Silencio incómodo.</em><br><strong>Ella</strong> – Voy a ver si encuentro cacahuetes…<br><em>Sale</em>.<br><strong>Él</strong> – En cualquier caso, está bien que hayáis pasado a vernos.<br><strong>Cristina</strong> – Somos amigos, ¿no?<br><strong>Él</strong> – Claro.<br><em>Juan y Cristina intercambian una mirada incómoda. Cristina le indica a Juan que pregunte.</em><br><strong>Juan</strong> – Mi pregunta te va a parecer tonta, pero… ¿vosotros realmente vivís aquí?<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué preguntas eso?<br><strong>Cristina</strong> – Pues… Nuestros amigos que viven aquí no se parecen en nada a vosotros.<br><strong>Juan</strong> – De hecho, la última vez que vinimos, no se parecían en absoluto a vosotros…<br><em>Ella regresa.</em><br><strong>Ella</strong> – ¡Ya está, encontré los cacahuetes!<br><strong>Cristina</strong> – ¿Encontraste la cocina…?<br><strong>Ella</strong> – Incluso encontré unos vasos.<br><strong>Juan</strong> – ¡Entonces podemos tomar el aperitivo!<br><strong>Cristina</strong> – ¡Vamos…!<br><em>Juan destapa la botella y llena los vasos. Brindan.</em><br><strong>Juan</strong> – ¡A vuestra salud!<br><strong>Él</strong> – ¡Por la amistad!<br><em>Beben</em>.<br><strong>Ella</strong> – Tomad cacahuetes.<br><em>Comen cacahuetes.</em><br><strong>Cristina</strong> – Nunca me he atrevido a preguntar, pero…<br><strong>Él</strong> – ¿Sí…?<br><strong>Cristina</strong> – ¿Dónde os conocisteis vosotros dos? (<em>Silencio incómodo</em>) Perdón por haber sido tan indiscreta. No sé qué me ha pasado…<br><strong>Ella</strong> – No, no, en absoluto, es solo que…<br><strong>Él</strong> – Ya no lo recordamos muy bien.<br><strong>Cristina</strong> – ¿No lo recordáis?<br><strong>Juan</strong> – ¿No recordáis dónde os conocisteis?<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Ella</strong> – Yo diría que aquí, ¿no?<br><strong>Cristina</strong> – ¿Aquí?<br><strong>Ella</strong> – Un día nos dimos cuenta de que vivíamos en el mismo piso.<br><strong>Él</strong> – Sí, es curioso… Creo que así fue como pasó.<br><strong>Ella</strong> – Hace ya un tiempo, claro.<br><strong>Él</strong> – Sí… Una semana, quizás.<br><strong>Ella</strong> – Sí, eso es, hace una semana más o menos.<br><strong>Cristina</strong> – Ah, bueno, vaya…<br><strong>Él</strong> – ¿Y vosotros?<br><strong>Juan</strong> – ¿Nosotros?<br><strong>Ella</strong> – ¿Os conocéis desde hace mucho?<br><strong>Cristina</strong> – No, no mucho…<br><strong>Juan</strong> – Diría que… Sí, no hace mucho.<br><strong>Cristina</strong> – Nos conocimos en el portal del edificio, abajo.<br><strong>Juan</strong> – Yo llevaba una botella de champán en la mano.<br><strong>Cristina</strong> – Y yo un ramo de flores.<br><strong>Juan</strong> – Pensamos que íbamos seguramente al mismo sitio.<br><strong>Cristina</strong> – Como yo no tenía el código…<br><strong>Juan</strong> – Yo tampoco. Toqué varios timbres al azar. Vosotros fuisteis los primeros en abrirnos la puerta.<br><strong>Cristina</strong> – Como él parecía saber a dónde iba, le seguí.<br><strong>Él</strong> – Ah, sí…<br><strong>Ella</strong> – Sí, es… una bonita historia.<br><strong>Él</strong> – Muy romántica.<br><strong>Ella</strong> – Verás que acabará en boda.<br><em>Juan y Cristina intercambian una mirada incómoda.</em><br><strong>Juan</strong> – Entonces, si lo entiendo bien, aquí nadie se conoce realmente.<br><strong>Ella</strong> – Al parecer, no…<br><strong>Cristina</strong> – Y nadie tiene nada que hacer en esta casa.<br><strong>Él</strong> – Aparentemente, no…<br><strong>Juan</strong> – Entonces, ¿de quién es esta casa?<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Cristina</strong> – ¿Queréis un poco más de champán?<br><strong>Ella</strong> – Gracias, pero ya es tarde. Quizás deberíamos dejaros.<br><strong>Él</strong> – En cualquier caso, gracias por vuestra hospitalidad.<br><strong>Juan</strong> – No hay de qué, por favor.<br><em>(Él toma la maleta y se dirige con ella hacia la salida.)</em><br><strong>Cristina</strong> – ¿Os acompaño?<br><strong>Ella</strong> – No os molestéis, conocemos el camino.<br><strong>Juan</strong> – ¿Queréis que os ayude con la maleta?<br><strong>Él</strong> – No… No pesa nada… Está vacía.<br><strong>Cristina</strong> – Bueno… ¡Hasta otra vez, entonces!<br><strong>Juan</strong> – ¡Y gracias por la visita!<br><em>Salen. Juan y Cristina se vuelven a sentar. Silencio.</em><br><strong>Cristina</strong> – ¿Todo bien?<br><strong>Juan</strong> – Todo bien… ¿Y tú?<br><strong>Cristina</strong> – Todo bien… (<em>Pausa</em>) ¿Quieres tomar algo más?<br><strong>Juan</strong> – No, gracias. Estoy bien.<br><strong>Cristina</strong> – ¿Unas cacahuetes?<br><em>Juan toma un puñado de cacahuetes y comienza a masticarlos.</em><br><strong>Cristina</strong> – Se está bien aquí, ¿verdad?<br><strong>Juan</strong> – Sí… (<em>Pausa</em>) Pero esta no es nuestra casa.<br><strong>Cristina</strong> – Es cierto.<br><strong>Juan</strong> – ¿Es una casa o un piso?<br><strong>Cristina</strong> – Un piso, creo.<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/"><strong>Dramedias</strong></a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="227" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1855" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/a-puerta-cerrada/">A puerta cerrada</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Demasiado tiempo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/demasiado-tiempo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 12:25:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Demasiado es demasiado!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Amigo]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Inmortalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Cristóbal Colón]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2205</guid>

					<description><![CDATA[<p>Demasiado tiempo, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Demasiado es demasiado!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-tiempo/">Demasiado tiempo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está aquí. Llega un segundo.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Crees que nos recordarán después de nuestra muerte?<br><strong>Dos</strong> – ¿Quieres decir… las personas que nos conocieron cuando estábamos vivos? La familia, los amigos…<br><strong>Uno</strong> – No, me refiero… después. Cuando todas las personas que nos conocieron también estén muertas.<br><strong>Dos</strong> – Ya veo… ¿Pasaremos a la posteridad?<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué no?<br><strong>Dos</strong> – Tendríamos que haber hecho algo realmente significativo, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Supongamos que hemos hecho algo realmente significativo.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo… Como… acabar con el apartheid como Nelson Mandela.<br><strong>Uno</strong> – Mandela no fue hace tanto tiempo. Todavía hay personas que lo conocieron personalmente… No hay garantía de que dentro de cien años…<br><strong>Dos</strong> – Vale… Entonces estamos hablando de quedarnos para siempre en la memoria colectiva.<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué hay que hacer para acceder a la inmortalidad, a tu parecer…?<br><strong>Dos</strong> – ¿Exterminar a millones de personas, como Hitler o Pol Pot?<br><strong>Uno</strong> – Digamos que dejando un buen recuerdo, si es posible.<br><strong>Dos</strong> – ¿Descubrir América, como Cristóbal Colón…?<br><strong>Uno</strong> – No estoy seguro de que los indios guarden un buen recuerdo… Pero es cierto. Fue hace quinientos años, y todo el mundo aún lo recuerda.<br><strong>Dos</strong> – Fundar una religión, como Jesucristo…<br><strong>Uno</strong> – Fue hace 2000 años.<br><strong>Dos</strong> – Y probablemente lo recuerden durante mucho tiempo más.<br><strong>Uno</strong> – Sí, pero hay personas conocidas desde hace mucho más tiempo.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – ¿Sabes quién es el ser humano más antiguo del que aún se recuerda hoy en día?<br><strong>Dos</strong> – ¿Lucy?<br><strong>Uno</strong> – Lucy no es más que un montón de huesos. El esqueleto ni siquiera está completo. Y no sabemos nada de ella.<br><strong>Dos</strong> – Sabemos que era una mujer.<br><strong>Uno</strong> – Eso es bastante escaso para pasar a la posteridad. Especialmente porque seguramente no se llamaba Lucy cuando estaba viva.<br><strong>Dos</strong> – Bueno… ¿Entonces quién?<br><strong>Uno</strong> – El faraón Narmer. Vivió hace cinco mil años. Es el personaje histórico más antiguo del que aún se recuerda hoy en día, por haber unificado el Alto y el Bajo Egipto.<br><strong>Dos</strong> – Yo no lo recuerdo.<br><strong>Uno</strong> – Los egiptólogos sí lo recuerdan.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y cuando ya no haya más egiptólogos?<br><strong>Uno</strong> – Siempre habrá algunos egiptólogos, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – ¿Siempre, crees? ¿Y cuando la Tierra sea destruida por la locura de los hombres?<br><strong>Uno</strong> – Seguro que aún quedará algún egiptólogo entre los sobrevivientes.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y cuando el Sol absorba la Tierra, dentro de cinco mil millones de años?<br><strong>Uno</strong> – Para entonces, quizás los humanos hayan encontrado la manera de colonizar otro planeta.<br><strong>Dos</strong> – ¿Llevando consigo a un egiptólogo? No estoy seguro de que los escojan para salvarlos en primer lugar…<br><strong>Uno</strong> – De todas formas, seguirá en los libros de egiptología.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y cuando el universo se autodestruya, ya sea por el big crunch o el big freeze, según la teoría que se verifique en ese momento?<br><strong>Uno</strong> – Sí… Para entonces, seguro que no habrá nadie que se acuerde de nosotros.<br><strong>Dos</strong> – Aunque ya hay mucha gente que nos ha olvidado y aún no estamos muertos.<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón… ¿Para qué molestarse en intentar hacer algo significativo para acceder a la inmortalidad? Si, de todas formas, a largo plazo, todos estamos condenados a caer en el olvido.<br><em>Silencio.</em><br><strong>Dos</strong> – Vamos a tomar otra copa para olvidar esta triste realidad…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">¡Demasiado es demasiado!</a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="237" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Demasiado es demasiado" class="wp-image-1850" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b-300x178.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-tiempo/">Demasiado tiempo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Demasiado ocupado</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/demasiado-ocupado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 09:52:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Demasiado es demasiado!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Amigo]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilación]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilado]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Viejo]]></category>
		<category><![CDATA[Cerebro]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Lengua]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2177</guid>

					<description><![CDATA[<p>Demasiado ocupado, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Demasiado es demasiado!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-ocupado/">Demasiado ocupado</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes, bastante mayores, se cruzan. El primero está vestido de manera deportiva y parece lleno de energía. El segundo está vestido de manera más clásica para su edad y parece más apagado. El primero reconoce inmediatamente al segundo.<br></em><strong>Uno</strong> – ¿Pero qué veo? ¿Qué haces aquí?<br><em>El otro parece sorprendido.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Nos conocemos?<br><strong>Uno</strong> – ¿Que si nos conocemos? (<em>Presentándose</em>) ¡Gabi! ¡Trabajamos juntos en la misma empresa durante cuarenta años!<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Uno</strong> – Entonces, viejo, ¿cómo va la jubilación?<br><strong>Dos</strong> – Va bien… ¿Y tú?<br><strong>Uno</strong> – ¿Yo? Pensaba que me iba a aburrir. Pero nada de eso… No tengo ni un minuto libre.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Uno</strong> – Bueno, el lunes tengo mi club de senderismo. La semana pasada escalamos un volcán.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un volcán?<br><strong>Uno</strong> – Un antiguo volcán. Extinto, obviamente. Para bajar bien, pero para subir…<br><strong>Dos</strong> – Sí, es como con las escaleras…<br><strong>Uno</strong> – El martes, doy clases de alfabetización.<br><strong>Dos</strong> – ¿En el instituto?<br><strong>Uno</strong> – En la prisión.<br><strong>Dos</strong> – Ah, ya…<br><strong>Uno</strong> – Hay muchos extranjeros entre los presos, así que, claro, también hay muchos analfabetos…<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí… Como en el instituto, al final.<br><strong>Uno</strong> – Es muy enriquecedor, ¿sabes?<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, porque te pagan?<br><strong>Uno</strong> – Enriquecedor… humanamente, quiero decir. Es voluntariado, obviamente. Les damos mucho, pero nos lo devuelven bien, te lo aseguro. Algunos vienen de países de los que ni siquiera conocía la existencia. Bueno, es un intercambio, eso es. Aprendemos tanto como ellos, ¿sabes? Sobre su idioma… sobre su cultura… Me cuentan su vida… Compartimos recuerdos… Incluso recetas de cocina, a veces…<br><strong>Dos</strong> – Vaya… Debe ser fascinante.<br><strong>Uno</strong> – ¿Dónde me quedé?<br><strong>Dos</strong> – En el miércoles, creo…<br><strong>Uno</strong> – Entonces el miércoles, ¡es sagrado! Cuido de mis nietos. Como los dos padres trabajan. Una verdadera alegría. Tengo suerte, viven justo enfrente de nuestra casa. ¿Tienes nietos tú?<br><strong>Dos</strong> – Tres. Viven en Australia.<br><strong>Uno</strong> – Vaya, qué lástima…<br><strong>Dos</strong> – Sí, bueno…<br><strong>Uno</strong> – Ayer los llevé al zoológico. Te vas a reír, pero nunca habían visto monos en la vida real. ¡Tendrías que haber visto sus caras! Bueno, no nos quedamos mucho tiempo. Eran bonobos…<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí… Y además es primavera.<br><strong>Uno</strong> – Después fuimos al Mac Donald&#8217;s… No es muy de mis principios, pero bueno. Si no queremos alejarnos de los jóvenes, hay que hacer algunos compromisos.<br><strong>Dos</strong> – Seguro…<br><strong>Uno</strong> – El jueves… tengo mi clase de chino.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás aprendiendo chino?<br><strong>Uno</strong> – Es realmente fascinante, te lo juro. Y además no es tan complicado como parece.<br><strong>Dos</strong> – Si tú lo dices…<br><strong>Uno</strong> – ¿Sabes cómo se dice hola en chino?<br><strong>Dos</strong> – Confieso que hasta ahora he logrado sobrevivir sin saberlo.<br><strong>Uno</strong> – Ni hao.<br><strong>Dos</strong> – ¿Miau?<br><strong>Uno</strong> – ¡Ni hao!<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí? ¿Pero por qué chino? ¿Piensas ir a China?<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué no? Si no, siempre podría charlar un rato con el dueño del restaurante chino que acaba de abrir en la ciudad. Las Delicias de Pekín. Ya sabes, justo enfrente del ayuntamiento.<br><strong>Dos</strong> – Las Delicias de Saigón… Creo que es vietnamita.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah sí? Los viernes tengo mi club de lectura…<br><strong>Dos</strong> – ¿Aún tienes tiempo para leer, con todo eso? Bueno, siempre quedan los fines de semana.<br><strong>Uno</strong> – ¿Los fines de semana? ¡Estás bromeando! El sábado tengo mi clase de teatro y el domingo es el coro.<br><strong>Dos</strong> – Vaya… No te aburres, en efecto.<br><strong>Uno</strong> – Eso lo puedes decir… A veces me pregunto si no debería aflojar un poco. Ya no tenemos veinte años, después de todo.<br><strong>Dos</strong> – Es verdad… Aunque yo, a los veinte años, ya no hacía mucho.<br><strong>Uno</strong> – Hay que mantenerse activo si queremos estar en forma. Y sobre todo mantener las neuronas en funcionamiento, porque si no… ¿Has visto? ¡Hace un rato ni siquiera me reconociste!<br><strong>Dos</strong> – Es que…<br><strong>Uno</strong> – ¿Sabías que a partir de los sesenta años, nuestro cerebro pierde 100,000 neuronas al día?<br><strong>Dos</strong> – Entonces no deben quedarme muchas…<br><strong>Uno</strong> – Bueno, y tú, ¡cuéntame!<br><strong>Dos</strong> – ¿Yo?<br><strong>Uno</strong> – ¡Qué haces con tus días!<br><strong>Dos</strong> – ¿Yo…? Nada.<br><strong>Uno</strong> – ¿Nada?<br><strong>Dos</strong> – Me aburro.<br><strong>Uno</strong> – No puede ser… Pero si te apetece, ya sabes…<br><strong>Dos</strong> – No, gracias.<br><strong>Uno</strong> – ¿No, qué?<br><strong>Dos</strong> – No, no me apetece.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah, no?<br><strong>Dos</strong> – Sinceramente, prefiero seguir aburriéndome.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah sí…?<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Cuando me encuentre con los antiguos compañeros de la RENFE, les daré noticias tuyas. ¿Sabes qué me regalaron esos cabrones cuando me jubilé?<br><strong>Dos</strong> – No…<br><strong>Uno</strong> – ¡Un tren eléctrico!<br><strong>Dos</strong> – Ah, esos cabrones…<br><strong>Uno</strong> – Nos reunimos una vez al año en junio para una buena comida y hablar de los viejos tiempos. ¡Podrías venir!<br><strong>Dos</strong> – Eh, sí, ¿por qué no…? Pero sabes, yo hice toda mi carrera en Iberia.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Dos</strong> – Fui piloto de línea.<br><strong>Uno</strong> – OK… No te retengo más. Y además tengo que irme. También ayudo al mediodía en la Cruz Roja. No tengo ni tiempo para comer. Te digo: ¡no tengo ni un minuto libre!<br><strong>Dos</strong> – Sí, debe ser diferente de la RENFE.<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Pues… Adiós Alex…<br><strong>Dos</strong> – Me llamo Dani.<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, disfruta de tu jubilación.<br><strong>Dos</strong> – Sí, tú también. Entonces… Tam biêt.<br><strong>Uno</strong> – ¿Tam biêt…?<br><strong>Dos</strong> – Significa adiós en vietnamita.<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto…<br><em>El primero se aleja, todavía lleno de energía, mientras que el segundo se queda perplejo.<br><strong>Oscuro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">¡Demasiado es demasiado!</a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="237" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Demasiado es demasiado" class="wp-image-1850" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b-300x178.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-ocupado/">Demasiado ocupado</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La fiesta de los muertos</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/la-fiesta-de-los-muertos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 15:43:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Automovilista]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[De verdad y de broma]]></category>
		<category><![CDATA[Distopía]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Champán]]></category>
		<category><![CDATA[Coche]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2140</guid>

					<description><![CDATA[<p>La fiesta de los muertos, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'De verdad y de broma' de Jean-Pierre Martinez </p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-fiesta-de-los-muertos/">La fiesta de los muertos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una tumba, con un retrato del difunto y una placa que dice «En memoria de Jacky». En el suelo, un periódico viejo. Dos personajes llegan uno tras otro, cada uno con una maceta de flores, que colocan torpemente frente a la tumba. Parecen no conocerse, y están visiblemente incómodos. Silencio.<br></em><strong>Uno</strong> – Mis condolencias.<br><strong>Dos</strong> – Gracias…<br><strong>Uno</strong> – Usted es de la familia, supongo…<br><strong>Dos</strong> – Eh… no, no exactamente. ¿Y usted?<br><strong>Uno</strong> – Yo tampoco.<br><em>Miran a su alrededor para comprobar que están solos.</em><br><strong>Dos</strong> – Quizás hemos llegado temprano.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Dos</strong> – O tarde.<br><strong>Uno</strong> – Es sorprendente que haya tan poca gente.<br><strong>Dos</strong> – Sin embargo… era alguien muy apreciado.<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Le conocía? Quiero decir… ¿le conocía bien?<br><strong>Uno</strong> – No mucho, la verdad… ¿Y usted?<br><strong>Dos</strong> – Yo tampoco. De hecho, le confieso que no sé muy bien qué hago aquí.<br><strong>Uno</strong> – Eso es lo que solemos pensar cuando asistimos a un entierro, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Venimos por compromiso y luego… terminamos preguntándonos qué hacemos aquí.<br><strong>Uno</strong> – Y pensar que me había jurado a mí mismo no asistir a ningún otro entierro.<br><strong>Dos</strong> – Sí, yo también… Salvo al mío, claro.<br><strong>Uno</strong> – Hemos hecho bien en venir… de lo contrario, no habría habido nadie.<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Dos</strong> – Es muy triste…<br><strong>Uno</strong> – No es una edad para morir, eso seguro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué edad tenía exactamente?<br><strong>Uno</strong> – Exactamente… no lo sé. Pero no era tan mayor, ¿no? Al menos por su foto…<br><strong>Dos</strong> – Quizás es una foto antigua.<br><strong>Uno</strong> – Puede ser… ¿Se ha dado cuenta? Cuando ponen una foto en una tumba, generalmente eligen una del difunto cuando era joven y saludable.<br><strong>Dos</strong> – Es cierto. Una foto de él antes de su enfermedad o… su accidente.<br><strong>Uno</strong> – O… su decadencia.<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Dos</strong> – Por cierto, ¿de qué murió exactamente?<br><strong>Uno</strong> – Ah, no lo sé…<br><strong>Dos</strong> – Lo que sabemos es que está muerto.<br><strong>Uno</strong> – Es lo único que sabemos con certeza.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – Sus flores son muy bonitas.<br><strong>Uno</strong> – Las suyas también.<br><strong>Dos</strong> – Son las mismas, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Deben de ser del mismo sitio.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Las encontré en una tumba, no muy lejos de aquí. No pensé en comprar flores, así que… las cogí al pasar.<br><strong>Dos</strong> – Ah, ya veo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Y usted?<br><strong>Dos</strong> – Lo mismo. No tenía dinero… Las recogí de una tumba, un poco más allá.<br><strong>Uno</strong> – Las flores se han vuelto tan caras hoy en día.<br><strong>Dos</strong> – Además, el dueño original no se va a quejar a la policía.<br><em>La mirada del otro se posa en el periódico del suelo.</em><br><strong>Uno</strong> – No sé qué hace aquí este periódico… Podrían haberlo recogido…<br><em>Levanta el periódico y mira la portada.</em><br><strong>Dos</strong> – Este cementerio no está muy bien cuidado. No sé si hay un guardián. Cualquiera puede robar flores de la tumba de un desconocido.<br><strong>Uno</strong> – Qué curioso, aquí está su foto en la primera página…<br><strong>Dos</strong> – ¿Su foto?<br><strong>Uno</strong> – Hablan de su muerte…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y entonces? ¿Cómo murió?<br><em>El otro lee el artículo.</em><br><strong>Uno</strong> – Un choque múltiple, al parecer.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Uno</strong> – Tenía tres gramos de alcohol en la sangre, iba demasiado rápido, cruzó una línea amarilla y chocó de frente con el coche que venía en sentido contrario.<br><strong>Dos</strong> – Vaya, qué desastre.<br><strong>Uno</strong> – El coche que venía justo detrás tampoco tuvo tiempo de frenar.<br><strong>Dos</strong> – Varias víctimas, entonces…<br><strong>Uno</strong> – Con él, suman tres.<br><strong>Dos</strong> – Todo por culpa de un conductor imprudente…<br><strong>Uno</strong> – Si lo hubiera sabido… no estoy seguro de que hubiera venido.<br><strong>Dos</strong> – No, yo tampoco…<br><strong>Uno</strong> – Pero, ¿teníamos otra opción?<br><em>Se miran con expresión enigmática. Nuevo silencio. Aparece un tercer personaje.</em><br><strong>Dos</strong> – Ah… ahí viene alguien más.<br><strong>Uno</strong> – La familia, probablemente.<br><em>El tercer personaje se acerca. Es el mismo cuyo retrato está en la tumba.</em><br><strong>Dos</strong> – Debe ser su hermano, se parece un poco.<br><strong>Tres</strong> – Hola… Gracias por estar aquí… Quiero decir…<br><strong>Dos</strong> – No, no… Es lo mínimo.<br><em>Guardan un momento de silencio.</em><br><strong>Tres</strong> – Espero que no me guarden mucho rencor…<br><em>Los otros dos intercambian una mirada desconcertada.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué íbamos a guardarle rencor? No fue usted quien lo mató, ¿verdad?<br><strong>Tres</strong> – No, claro que no… Aunque, de alguna manera…<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Tres</strong> – De todas formas, gracias por las flores.<br><strong>Dos</strong> – No hay de qué, de verdad…<br><strong>Uno</strong> – Es lo mínimo que podíamos hacer… (<em>Pausa</em>) Usted es… Quiero decir, era…<br><strong>Dos</strong> – ¿Le conocía bien…?<br><em>El tercer personaje parece un poco sorprendido.</em><br><strong>Tres</strong> – Sí, se puede decir que sí.<br><strong>Dos</strong> – Es una pena irse tan joven…<br><strong>Tres</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Sin mencionar a las otras dos víctimas que no tenían nada que ver.<br><strong>Dos</strong> – El alcohol al volante, qué plaga… Nunca se dirá lo suficiente…<br><em>Incómodos</em>.<br><strong>Tres</strong> – Bueno, ahora no podemos hacer nada al respecto, ¿así que para qué lamentarnos? (Pausa) ¿Les sirvo algo?<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Tres</strong> – ¿Un refresco? ¿Una copita…?<br><em>Un momento de sorpresa.</em><br><strong>Dos</strong> – Vale, una copita. Después de todo, nos levantará un poco el ánimo…<br><strong>Tres</strong> – Y además, ahora, ¿qué arriesgamos?<br><em>El tercer personaje se aleja.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué no…? Se estila beber a la salud del difunto, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Querrá decir en su memoria, claro. Porque beber a la salud de un muerto…<br><strong>Uno</strong> – Sí, claro…<br><strong>Dos</strong> – Y además, generalmente no se brinda directamente sobre su tumba, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Creo que en México lo hacen, el Día de los Muertos.<br><strong>Dos</strong> – Es verdad… pero no estamos en México.<br><strong>Uno</strong> – Y tampoco es el Día de los Muertos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Está seguro?<br><strong>Uno</strong> – ¿De qué?<br><strong>Dos</strong> – De que no es el Día de los Muertos.<br><strong>Uno</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – En cualquier caso, no estamos en México… ¿O sí?<br><em>Silencio. El tercero regresa con tres copas de champán en una bandeja, que ofrece con una gran sonrisa. En la otra mano sostiene una botella de champán que coloca sobre la tumba.</em><br><strong>Tres</strong> – Adelante, por favor…<br><em>Cada uno toma una copa.</em><br><strong>Dos</strong> – Gracias.<br><em>Todos parecen un poco incómodos.</em><br><strong>Uno</strong> – Bueno, pues… a la memoria de… (<em>Mirando la placa</em>) Jacky.<br><strong>Tres</strong> – Eso es.<br><em>Levantan las copas y las vacían.</em><br><strong>Dos</strong> – Está bien fresco.<br><strong>Uno</strong> – Sí, es bueno.<br><em>El segundo coge la botella y mira la etiqueta, intrigado.</em><br><strong>Dos</strong> – La Veuve Clicquot…?<br><strong>Tres</strong> – Aquí, las viudas ya no existen… En el cementerio, todas las parejas terminan encontrándose tarde o temprano.<br><strong>Uno</strong> – Claro…<br><em>Un momento de desconcierto. Vuelven a beber.</em><br><strong>Tres</strong> – Sería aún mejor con unos canapés, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – No se moleste, nos quedamos de pie.<br><em>El tercero muestra una amplia sonrisa.</em><br><strong>Tres</strong> – Ah, sí, no, me refería a canapés…<br><strong>Dos</strong> – Sí, lo entendí… Estaba bromeando…<br><strong>Tres</strong> – Voy a buscarlos…<br><em>El tercero sale otra vez, llevándose la bandeja.</em><br><strong>Uno</strong> – Canapés… Es una locura, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué quería decir con eso de la viuda?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé…<br><strong>Uno</strong> – De todos modos, este entierro no está tan mal, ¿verdad?<br><strong>Dos</strong> – Sí, parece más una barbacoa entre amigos.<br><strong>Uno</strong> – Excepto que nadie se conoce.<br><strong>Dos</strong> – No entendí bien quién era… Quiero decir, con respecto al difunto.<br><em>Nuevo silencio. Mira la tumba y el retrato.</em><br><strong>Uno</strong> – Se parece un poco, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Diría que se parece mucho…<br><strong>Uno</strong> – ¿Cree que es él?<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo podría ser él? Está muerto…<br><strong>Uno</strong> – No lo sé.<br><em>El tercero regresa con los canapés en una bandeja.</em><br><strong>Tres</strong> – ¡Aquí están! Por favor, sírvanse…<br><strong>Uno</strong> – Gracias.<br><em>Se sirven uno tras otro.</em><br><strong>Dos</strong> – Creo que probaré este.<br><strong>Uno</strong> – Sí, están muy buenos.<br><strong>Dos</strong> – Y además, son originales estos canapés, en forma de…<br><strong>Uno</strong> – En forma de ataúdes.<br><strong>Tres</strong> – Pensé que para esta ocasión…<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Mastican sus canapés.</em><br><strong>Uno</strong> – Esto da sed…<br><strong>Tres</strong> – Voy a buscar a su hermana pequeña…<br><strong>Dos</strong> – ¿Su hermana pequeña?<br><strong>Tres</strong> – ¡Otra botella!<br><strong>Uno</strong> – Ah, claro…<br><em>Se aleja nuevamente. Los otros miran el retrato.</em><br><strong>Dos</strong> – Es él, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Parece que sí.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿no estaría muerto?<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – O entonces, es que nosotros también estamos muertos.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Se miran incómodos.</em><br><strong>Uno</strong> – Perdón, un momento… (<em>Se aleja y vuelve</em>) Esto es una locura…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Uno</strong> – Ahí está la mía también…<br><strong>Dos</strong> – ¿La suya?<br><strong>Uno</strong> – Mi tumba.<br><strong>Dos</strong> – ¿Está seguro?<br><strong>Uno</strong> – Mi nombre está grabado en la lápida.<br><strong>Dos</strong> – Ah, claro…<br><strong>Uno</strong> – Y también mi retrato. Cuando era joven…<br><strong>Dos</strong> – ¿Cuál es?<br><em>El otro señala una tumba con el dedo.</em><br><strong>Uno</strong> – Es la tumba de donde cogí esta maceta de flores. No me había dado cuenta…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – En ese caso… seguramente esté la mía también.<br><strong>Uno</strong> – Es posible… (<em>Pausa</em>) Entonces, esto no es… una despedida.<br><strong>Dos</strong> – Más bien sería una bienvenida.<br><strong>Uno</strong> – Por no decir una inauguración.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – ¿Usted recuerda…?<br><strong>Uno</strong> – ¿El qué?<br><strong>Dos</strong> – Pues… Cómo morimos…<br><strong>Uno</strong> – No estoy seguro, pero…<br><em>Coge el periódico y lo mira de nuevo.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Uno</strong> – Hay una foto del accidente.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué?<br><strong>Uno</strong> – Los coches son un montón de chatarra pero… me pregunto si no reconozco mi Twingo roja ahí…<br><strong>Dos</strong> – Déjeme ver… (<em>Coge el periódico y mira</em>) Ah, sí… yo no habría reconocido la mía, pero… es mi matrícula.<br><strong>Uno</strong> – Entonces en los coches de enfrente éramos nosotros…<br><strong>Dos</strong> – Al parecer…<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – Y espera que le perdonemos con su champán…<br><strong>Dos</strong> – Y sus aperitivos en forma de ataúdes.<br><strong>Uno</strong> – Vaya morro…<br><strong>Dos</strong> – Lo voy a matar.<br><strong>Uno</strong> – Ya está muerto.<br><strong>Dos</strong> – Y nosotros también…<br><em>El tercero regresa, con una gran sonrisa y otra botella de champán en la mano.</em><br><strong>Tres</strong> – ¿Les sirvo un poco más?<br><em>Los otros dos le lanzan una mirada asesina.<br><strong>Negro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">De verdad y de broma</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="297" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1845" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b-300x223.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-fiesta-de-los-muertos/">La fiesta de los muertos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Noche de diapositivas</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/noche-de-diapositivas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 13:40:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Como un pez en el aire]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Monólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Viaje]]></category>
		<category><![CDATA[IA]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<category><![CDATA[Redes sociales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2137</guid>

					<description><![CDATA[<p>Noche de diapositivas, Monólogo de Jean-Pierre Martinez, extracto del recopilatorio 'Como un pez en el aire'</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/noche-de-diapositivas/">Noche de diapositivas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Monólogo de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p>Contar tu vida es un poco como proyectar diapositivas. Las imágenes siempre son menos emocionantes para los demás que los recuerdos que uno guarda para sí mismo. Pero en la era de los selfies, ¿quién recuerda el encanto narcoléptico de las noches de diapositivas de antaño? Para los más jóvenes, una explicación es necesaria. Después de un viaje iniciático al otro lado del mundo, que en aquellos tiempos podría ser Marruecos, Grecia o incluso el sur de Córcega, una pareja de aventureros de las vacaciones pagadas reunía a sus amigos más leales alrededor de un Bufé con sabores de esos lugares lejanos. Para recompensarlos, en el momento del café, proyectaban fotos de las vacaciones en la pared blanca de la sala de estar. Por supuesto, antes de eso, estos grandes reporteros se habían encargado de organizar cientos de diapositivas en diferentes carros, por temas, y habían estudiado cuidadosamente el orden de las fotos para dar aún más sentido al conjunto. Además de dominar el arte de la fotografía, también tenían que sobresalir en el del montaje. Durante el cambio de una diapositiva a otra, ordenado por el maestro de ceremonias con un control remoto con cable, el proyector emitía un sonido como el de una fotocopiadora. Clic clac. Los incidentes eran, por supuesto, frecuentes. Un carro montado al revés o una diapositiva boca abajo requerían detener la proyección para poner todo en orden y no perder ni una pizca del espectáculo ni distorsionar el mensaje en lo más mínimo. La duración de esta interminable sesión de cine a cámara lenta, donde cada imagen de la película era comentada en vivo por el proyeccionista, se alargaba en consecuencia. Se necesitaban amigos de verdad para soportar esta prueba con una sonrisa, aparentando estar emocionados ante tanto exotismo. ¡Qué aventura! Era su turno de devolver el favor. El próximo año, serían ellos quienes impondrían a sus amigos la película de las vacaciones de su vida. Haber visto y ser visto, de vuelta en casa. Para existir un poco, al menos una vez en la vida. Estar en el centro de atención, uno a la vez. Pero siempre entre ellos. Felices aquellos que, como ellos, habían tenido un hermoso viaje. Hoy, en la era del tiempo real, contamos nuestra vida mientras la vivimos. En lugar de vivirla. La existencia de la imagen precede a la esencia del viaje. La idea misma del exotismo ha desaparecido con la globalización. El viaje ya no es más que un desplazamiento. No hay en otro lugar. Ya no hay recuerdos. Y mucho menos futuro. Solo queda un eterno presente. Hasta que, con los hologramas y la inteligencia artificial, podamos estar en todas partes todo el tiempo. Como Dios. Pero, ¿para qué? Vengo de un mundo pasado en el que los únicos hologramas eran una imagen en el espejo de la entrada, y la inteligencia, al igual que la estupidez, aún era completamente natural.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><strong><em>Como un pez en el aire</em></strong></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="205" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Como un pez en el aire" class="wp-image-1837" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b-300x154.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/noche-de-diapositivas/">Noche de diapositivas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Nuestro padre que estás en nosotros</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/nuestro-padre-que-estas-en-nosotros/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 13:34:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Como un pez en el aire]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Monólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Niño]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Viejo]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2130</guid>

					<description><![CDATA[<p>Nuestro padre que estás en nosotros, Monólogo de Jean-Pierre Martinez, extracto del recopilatorio 'Como un pez en el aire'</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/nuestro-padre-que-estas-en-nosotros/">Nuestro padre que estás en nosotros</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Monólogo de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p>Si nos cruzáramos en la calle tal como seremos dentro de treinta años, ¿crees que nos reconoceríamos? No estoy seguro… Pero no estoy hablando de ustedes y yo. Apenas nos conocemos. Es poco probable que me acuerde de ustedes. Especialmente porque en treinta años habrán envejecido bastante. Serán irreconocible. Si todavía están aquí… No, me refiero a mí mismo, si mañana me encontrara casualmente a mí mismo tal como seré con treinta años más… ¿Mi cabeza me diría algo? Hace treinta años, tenía el pelo largo, andaba en moto y leía Rock &amp; Folk. Si me encontrara hoy en el metro, con la cabeza despejada, leyendo la Vida Financiera, ¿haría la conexión? ¿Al menos pensaría: «Es curioso, la cara de ese viejo imbécil me resulta familiar. Se parece un poco a mi padre». En ese caso, ya no tendría ninguna gana de hablarme a mí mismo… Cambiamos bastante en treinta años. Por lo general, para peor. ¿Seguimos siendo exactamente los mismos… o inevitablemente tendemos a convertirnos en nuestro propio padre? Todos tenemos miedo de morir algún día, pero estamos equivocados al preocuparnos por eso. No se muere en un día. O solo por accidente. Cuando mueres de vejez, mueres un poco todos los días. E incluso llegas a olvidarte de ti mismo. Todos estamos destinados a convertirnos en soldados desconocidos. Si tienes la suerte de vivir otros treinta años, no serás tú a quien entierren, será otra persona. Alguien a quien no conoces, a quien nunca has conocido y a quien nunca conocerás. Un extraño que quizás ni te caiga bien. Porque hay que mirar las cosas de frente: rara vez mejoramos a medida que envejecemos. Piensa que si ya no te gustas mucho hoy en día, dentro de treinta años probablemente odies a la persona en la que te has convertido. Incluso es posible que desees su muerte. ¿Quién no desea más o menos la muerte de su padre? Le reprocharás que no te haya cuidado como a un hijo. Y él te culpará por no haber sabido cumplir sus sueños. Para entender a nuestro padre, habría que haberlo conocido cuando era niño. Y aun así… Por la mañana, me miro en el espejo, ya me cuesta reconocerme y no encuentro nada interesante que decirme. Así que si tuviera delante a un tipo como yo con treinta años más… Un tipo que quizás nunca llegue a existir, por cierto. Si supiéramos la fecha de nuestra muerte cuando nacemos, sabríamos cuándo hemos vivido la mitad de nuestra vida… No, la comunicación intergeneracional, incluso con uno mismo, no es fácil. Pero te doy un consejo: si te cruzas contigo mismo mañana tal como serás dentro de treinta, cuarenta, cincuenta años, reza esta oración: Nuestro padre que estás en nosotros, que nuestro nombre te siga siendo familiar, que tu declive sea tranquilo, que tu falta de voluntad no condene nuestros sueños, danos cada día una razón para vivir hasta tu edad, perdona nuestras derrotas como nosotros también deberemos perdonar tu renuncia, permítenos caer en la tentación y líbranos de los remordimientos.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><strong><em>Como un pez en el aire</em></strong></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="205" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Como un pez en el aire" class="wp-image-1837" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b-300x154.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/nuestro-padre-que-estas-en-nosotros/">Nuestro padre que estás en nosotros</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Como antes</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/como-antes/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 13:11:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Como un pez en el aire]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Monólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Humanidad]]></category>
		<category><![CDATA[Mono]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía cotidiana]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2123</guid>

					<description><![CDATA[<p>Como antes, Monólogo de Jean-Pierre Martinez, extracto del recopilatorio 'Como un pez en el aire'</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/como-antes/">Como antes</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Monólogo de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p>¿Recuerdan? Eran buenos tiempos… O eso dicen. Eso creemos. ¿Realmente fue tan bueno antes? En cualquier caso, fue el comienzo. El principio de todo. La primera de las cosas. La religión es la ritualización de una memoria imaginaria. Empezamos soñando frente a los escaparates de los grandes restaurantes, las salas prohibidas para menores de dieciocho años, y cuando finalmente tenemos derecho a entrar, es el hambre del comienzo lo que extrañamos. Los buenos tiempos cuando todavía teníamos apetito. Cuando la curiosidad todavía no era un vicio. La ataraxia no es una enfermedad infantil, es la coartada que ayuda a los viejos a resignarse. Para escapar de esta fatalidad, tendríamos que poder invertir el orden de los platos que la historia nos sirve. Sentarnos a la mesa con el estómago vacío. Que el apetito venga comiendo. Y quedarnos con hambre. Desafortunadamente, por todas partes, son los pequeños arroyos los que forman los grandes ríos. Los pequeños vasos sanguíneos, las grandes arterias. Esperamos toda nuestra vida el accidente feliz que cambiará el curso de las cosas. Y cuando ese evento llega, el corazón ya no está en ello. A menos que sea un ataque al corazón… La vejez es un naufragio que no siempre termina bien. Salva nuestras almas. O encuentra una isla desierta donde varar en la playa. Y comenzar todo de nuevo desde el principio. ¿Dónde demonios pudimos haber metido la pata? Incluso hoy, me hago esta pregunta: ¿es este inmenso desastre el resultado de un malentendido lejano que una explicación franca, incluso tardía, podría haber disipado, o es finalmente solo la consecuencia lógica de un diálogo interminable de sordos? Vamos, si lo pensamos bien, si somos un poco astutos, tal vez podamos recordar haber sido un mono. O incluso una liana. A veces, en esta jungla, recuerdo el tiempo en que yo era tan flexible como una liana. Cuando esa única exaltación era suficiente para convertir mi deseo en una realización.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><strong><em>Como un pez en el aire</em></strong></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="205" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Como un pez en el aire" class="wp-image-1837" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b-300x154.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/como-antes/">Como antes</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>En el alambre</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/en-el-alambre/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 13:06:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Como un pez en el aire]]></category>
		<category><![CDATA[En el teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Monólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Psicólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Improvisación]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Psicoanálisis]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2117</guid>

					<description><![CDATA[<p>En el alambre, Monólogo de Jean-Pierre Martinez, extracto del recopilatorio 'Como un pez en el aire'</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/en-el-alambre/">En el alambre</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Monólogo de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p>Se van a reír, no tengo ni idea de lo que estoy haciendo aquí… ¿Y ustedes? No, quiero decir, ¿y ustedes saben lo que debo hacer? ¿Lo que se supone que debo decir? Si lo saben, no duden en decírmelo, ¿eh? Yo no tengo la menor idea. Estoy aquí plantado como un ordenador al que han desconectado sin previo aviso para enchufar la aspiradora en su lugar. O tal vez sea un corte de suministro. Debería haber hecho una copia de seguridad. Pero, ¿cómo podía adivinar que me iban a cortar la electricidad? Tal vez me olvidé de pagar la factura… No estoy hablando de una simple pérdida de memoria, ¿eh? En ese caso, improvisaría. Hasta que me venga a la mente. Hasta que encuentre el hilo. O le preguntaría al apuntador, vaya. Ah, es cierto, ya no hay apuntador… Ya ni siquiera hay texto ni autor. Reducción de personal. Verán que pronto también eliminarán las redes para los funambulistas y las palabras para expresarse. Cuando supriman las redes para los pescadores y las telarañas para las arañas, entonces habrá que preocuparse de verdad… Recen por nosotros, pobres pescadores. Nos llevan de aquí para allá y aún así tenemos que pagar el combustible. Funambulistas con una araña en el techo… Un poco como nosotros todos, ¿no? Mientras mantengamos el equilibrio y caminemos recto sobre la cuerda floja, todo irá bien. Pero cuando perdemos el hilo… Cuando ya no sabemos qué decir, podemos empezar a decir cualquier tontería. Podemos decir lo que no debíamos. Y después… solo podremos decir: perdón, se me escapó. No era en absoluto lo que quería decir. De hecho, es exactamente lo que quería callar. Se me ocurrió y las palabras salieron de mi boca a pesar de mí. Porque al mismo tiempo, ¿qué se supone que debemos decir, eh? Tenemos que decir algo, ¿verdad? Tenemos que llenar el espacio. El silencio es peor que todo, ya saben. Es completamente intolerable. Especialmente cuando la gente ha venido a escuchar lo que tienes que decir y han pagado sus entradas. Cuando hablo de silencio, no hablo solo de no hablar, ¿vale? Nada es más parlante que un mimo. Y no sé si alguna vez han tomado el autobús con un grupo de sordomudos, pero tienen que ver el follón. No, estar aquí sin hablar es mucho más difícil que hablar por hablar, créanme. Hablar por hablar, eso sí que dice mucho. Un lapsus de memoria es como un tobogán. Como un agujero negro. Sabemos que terminaremos sorprendidos al llegar, pero no sabemos dónde vamos a terminar. Lo único que sabemos es que una vez que comenzamos, no podemos detenernos. Así que es normal que antes de dejarnos deslizar, tengamos un poco de aprehensión, ¿no? ¿Por qué les estoy contando todo esto? ¿A dónde quiero llegar? No dicen nada, ¿verdad? No están ayudando mucho… Aunque, pensándolo bien, estoy acostumbrado. Acabo de salir del consultorio de mi psicólogo. Él tampoco dice nunca nada. Dirán que eso le evita decir tonterías. Curiosamente, todos los psicólogos que he escuchado decir algo me parecieron más trastornados que yo. En serio. A él nunca lo he escuchado hablar en diez años. Así que acabo de decirle que sería mejor dejarlo así, precisamente. No, realmente me costaba demasiado intentar encontrar algo que decirle todas las semanas. Así que cuando pasó a dos veces por semana… Ni les cuento. Y ya no necesito acostarme, ahora que estoy aquí, ¿verdad? Aquí, estoy un poco como en el diván. Con varias filas de psicólogos escuchándome en silencio. Y al menos, ustedes son los que ponen los billetes en cada sesión…</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><strong><em>Como un pez en el aire</em></strong></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="205" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Como un pez en el aire" class="wp-image-1837" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b-300x154.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/en-el-alambre/">En el alambre</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Telón</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/telon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 12:27:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Breves del tiempo perdido]]></category>
		<category><![CDATA[En el teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2097</guid>

					<description><![CDATA[<p>Telón, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Breves del Tiempo perdido' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/telon/">Telón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El primero se vuelve hacia el segundo.</em><br><strong>Un</strong> – Entonces ya está. Se acabó.<br><strong>Dos</strong> – Por lo menos, estamos más cerca del final que del principio…<br><strong>Un</strong> – Bueno… Tenemos que ir entonces.<br><strong>Dos</strong> – Sí. Parece que sí…<br><strong>Un</strong> – No era tan malo… ¿Se puede volver?<br><strong>Dos</strong> – Eso ya…<br><strong>Un</strong> – ¿Y no se recuerda nada?<br><strong>Dos</strong> – Para qué volver, entonces…<br><em>El primero esta para irse, pero notando que el segundo no le sigue, se vuelve hacia él.</em><br><strong>Un</strong> – ¿Usted no viene?<br><strong>Dos</strong> – Tengo que poner todo en orden para la próxima actuación…<br><strong>Un</strong> – Ah, claro… Usted es el…<br><strong>Dos</strong> – Sigue el espectáculo.<br><strong>Un</strong> – Ánimo, entonces…<br><em>El primero se va. El segundo parece un poco desanimado.</em><br><strong>Dos</strong> – A veces, a mi también me gustaría traspasar esta puerta, y olvidarlo todo… Volver una mañana y empezar de nuevo… Como si fuera la primera vez… ¿Y si fuera la última de verdad? ¡Espera, voy contigo…!<br><em>Intenta irse pero no encuentra la salida</em>.<br><strong>Dos</strong> (<em>resignado</em>) – Para mi nunca empezó… Así que nunca terminará… (A los espectadores) Hasta la próxima…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Breves del tiempo perdido</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="241" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Breves del tiempo perdido" class="wp-image-2063" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b-300x181.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/telon/">Telón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Recuerdos y proyectos</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/recuerdos-y-proyectos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 12:13:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Breves del tiempo perdido]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilado]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Plaza]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Banco]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Medicina]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2095</guid>

					<description><![CDATA[<p>Recuerdos y proyectos, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Breves del Tiempo perdido' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/recuerdos-y-proyectos/">Recuerdos y proyectos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un viejo sentado en un banco, apoyado en un paraguas. Una vieja llega. Se sienta a su lado y le coge la mano con cariño. Él parece algo sorprendido.</em><br><strong>Ella</strong> – Se está bien sentado así, ¿verdad…? Con esta tranquilidad…<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><em>Permanecen así sentados en silencio durante un tiempo.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Recuerdas las primeras vacaciones que pasamos juntos…?<br><strong>Él</strong> – No…<br><strong>Ella</strong> – Ahora, para nosotros, todos los días son vacaciones…<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><strong>Ella</strong> – ¿Pensaste en tomar tus pastillas?<br><strong>Él</strong> (<em>sorprendido</em>) – No…<br><strong>Ella</strong> (<em>tendiéndole una cajita</em>) – Toma, te las traje.<br><strong>Él</strong> (<em>cogiendo la cajita</em>) – Gracias… (<em>Traga una pastilla y luego mira la cajita</em>) Son pastillas para el corazón…<br>Ella – Sí.<br><strong>Él</strong> – Pero… Mis pastillas son más bien para la memoria…<br><strong>Ella</strong> – ¡Son las pastillas de mi marido…!<br><strong>Él</strong> – Entonces… será que no soy su marido…<br><em>Ella le mira escandalizada, y saca su mano.</em><br><strong>Ella</strong> – ¡Hubiera podido decirlo antes!<br><em>Ella sigue sentada, enfadada. Él la mira.</em><br><em>En el otro lado del escenario, una chica, sentada en un banco, mirando a los viejos. Un chico llega y se siente al lado de ella, sin decir nada. Permanecen así sentados un momento en silencio.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Nos imaginas cuando tengamos esa edad…?<br><strong>Él</strong> – No…<br><strong>Ella</strong> – Ella esta arregladita…<br><strong>Él</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Ella</strong> – Él tampoco lo ha notado…<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué tiene un paraguas? Si no hay ni una nube…<br><strong>Ella</strong> – Será ella quién le pidió llevárselo. A esa edad, temes a las tormentas… Además, sabe que a él le sirve de bastón. Es más discreto… Es su coquetería…<br><strong>Él</strong> – ¿Has visto? Ella tiene el pelo casi rojo…<br><strong>Ella</strong> – Es bonito, ¿no?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué? ¿Tener el pelo rojo como los punks, a esa edad…?<br><strong>Ella</strong> – Llevarán medio siglo casados, y siguen cogiéndose de la mano…<br><em>La vieja se marcha.</em><br><strong>Él</strong> – ¡Vaya, mira! Se marcha. Y parece enfadada… A lo mejor, hace medio siglo que están riñendo…<br><strong>Ella</strong> – Él le habrá dicho que le parecía demasiado rojo…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Ella</strong> – Me pregunto si al final no va llover… ¿Vamos?<br><strong>Él</strong> – Bueno, sí…<br><em>El se levanta para irse.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Y de qué me querías hablar?<br><strong>Él</strong> – No sé cómo decírtelo, pero bueno… No creo que vayamos a envejecer juntos…<br><strong>Ella</strong> – Ya lo sé…<br><strong>Él</strong> – ¿Y tú, querías decirme algo…?<br><em>Ella se levanta, y se nota que está embarazada.</em><br><strong>Ella</strong> – Que tú también tendrías que haber cogido el paraguas…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Breves del tiempo perdido</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="241" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Breves del tiempo perdido" class="wp-image-2063" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b-300x181.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/recuerdos-y-proyectos/">Recuerdos y proyectos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Memoria</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/memoria/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 12:01:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Breves del tiempo perdido]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2091</guid>

					<description><![CDATA[<p>Memoria, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Breves del Tiempo perdido' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/memoria/">Memoria</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ella y él se abrazan durante un tiempo. Relajan su abrazo, y miran en frente.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Te recuerda de algo?<br><strong>Él</strong> – No… ¿Y tú?<br><strong>Ella</strong> – Tampoco.<br><strong>Él</strong> – Es la primera vez.<br><strong>Ella</strong> – Nada inolvidable.<br><strong>Él</strong> – La primera vez, no se puede comparar. No recuerda nada.<br><strong>Ella</strong> – La primera vez, no se recuerda. Solo se guarda en la memoria.<br><strong>Él</strong> – ¿Qué es la memoria?<br><strong>Ella</strong> – No sé…<br><strong>Él</strong> – ¿Qué es olvidar?<br><strong>Ella</strong> – No recuerdo…<br><strong>Él</strong> – ¿Otra vez?<br><strong>Ella</strong> – De acuerdo.<br><em>Se vuelven a besar, y luego relajan su abrazo.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Y ahora, te recuerda algo?<br><strong>Ella</strong> – La vaga memoria de un “déjà vu”.<br><strong>Él</strong> – Yo también.<br><strong>Ella</strong> – Ya está, lo recuerdo.<br><strong>Él</strong> – Es un principio.<br><strong>Ella</strong> – Sí.<br><strong>Él</strong> – Es la segunda vez.<br><strong>Ella</strong> – No es un principio, entonces.<br><strong>Él</strong> – La primera vez, no se sabe que es un principio, ya que no recuerda nada.<br><strong>Ella</strong> – ¿De qué sirve acordarse?<br><strong>Él</strong> – Hace pasar el tiempo.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y al final? ¿Cómo se sabe que es la última vez?<br><strong>Él</strong> – No se sabe.<br><strong>Ella</strong> – Uno tendría que ser capaz de recordarlo después.<br><strong>Él</strong> – Sólo se recuerda la penúltima.<br><strong>Ella</strong> – Es la vida.<br><strong>Él</strong> – Sí. Entre la segunda vez y la penúltima.<br><strong>Ella</strong> – La vida, es cuando se vuelve a recordar.<br><strong>Él</strong> – Es una historia sin pies ni cabeza.<br><em>Se van cada uno por su lado.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Nos volvemos a llamar?<br><strong>Él</strong> – ¿O borramos la memoria viva?<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Breves del tiempo perdido</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="241" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Breves del tiempo perdido" class="wp-image-2063" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b-300x181.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/memoria/">Memoria</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Promesas de amor</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/promesas-de-amor/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 15:45:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Breves del tiempo perdido]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Beso]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2069</guid>

					<description><![CDATA[<p>Promesas de amor, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Breves del Tiempo perdido' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/promesas-de-amor/">Promesas de amor</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ella y él, sentados al lado uno de otro, con cariño.</em><br><strong>Ella</strong> – Se está bien así, ¿verdad?<br><strong>Él</strong>&#8211; Sí…<br><strong>Ella</strong> – ¿Me quieres?<br><strong>Él</strong> – Sí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Siempre me vas a querer?<br><strong>Él</strong> (<em>sorprendido</em>) – ¿Siempre?<br><strong>Ella</strong> – Pues, no sé… ¿50 años?<br><strong>Él</strong> (<em>espantado</em>) – ¿50 años…?<br><strong>Ella</strong> – ¿40…? (<em>Él parece dudarlo</em>) ¿20…? ¿10…? ¿Un año?<br><strong>Él</strong> – ¿Un año? (<em>Convencido</em>) ¡Claro que sí! ¿Y tú?<br><strong>Ella</strong> (<em>escéptica</em>) – ¿Un año?<br><strong>Él</strong> – Pues, no sé… ¿Un mes? (<em>Ella parece dudarlo</em>) ¿Quince días? ¿Una semana?<br><em>Ella sigue dubitativa.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Me vas a querer hasta mañana?<br><strong>Ella</strong> – ¿Mañana por la mañana? ¿A qué hora?<br><strong>Él</strong> – Bueno… Digamos… hasta las nueve.<br><em>Ella sonríe para significar su acuerdo. Se abrazan.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Pongo el despertador?<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Breves del tiempo perdido</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="241" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Breves del tiempo perdido" class="wp-image-2063" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b-300x181.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/promesas-de-amor/">Promesas de amor</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El agujero del apuntador</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-agujero-del-apuntador/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 13:55:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Breves de escena]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[En el teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Parodia]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Apuntador]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2042</guid>

					<description><![CDATA[<p>El agujero del apuntador, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Breves de escena' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-agujero-del-apuntador/">El agujero del apuntador</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><strong>Uno</strong> – ¿Qué estás buscando?<br><strong>Dos</strong> – El agujero del apuntador.<br><strong>Uno</strong> – ¿El agujero del apuntador? Pero si eso ya no existe desde hace tiempo.<br><strong>Dos</strong> – Antes había un agujero, ¿no? Creo que estaba por aquí.<br><strong>Uno</strong> – Lo han tapado.<br><strong>Dos</strong> – ¿Han tapado el agujero del apuntador?<br><strong>Uno</strong> – Bueno, me imagino que le dejaron salir antes.<br><strong>Dos</strong> – Otro oficio que ha desaparecido.<br><strong>Uno</strong> – Pues sí…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y si tengo un lapsus?<br><strong>Uno</strong> – ¿Un lapsus?<br><strong>Dos</strong> – Si se me olvida el texto.<br><strong>Uno</strong> – ¿Tu texto?<br><strong>Dos</strong> – No me digas que ya no hay texto tampoco.<br><strong>Uno</strong> – No hay texto y tampoco hay apuntador. Es teatro contemporáneo.<br><strong>Dos</strong> – Pero entonces, ¿qué se supone que tenemos que decir?<br><strong>Uno</strong> – Podemos decir cualquier cosa.<br><strong>Dos</strong> – Pues ahora ya no sé qué decir.<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Breves de escena</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="191" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Brevesdeescena-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Breves de escena" class="wp-image-1724" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Brevesdeescena-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Brevesdeescena-jean-pierre-martinez-b-300x143.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-agujero-del-apuntador/">El agujero del apuntador</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Peces rojos</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/peces-rojos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 13:52:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Artista]]></category>
		<category><![CDATA[Breves de escena]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[En el teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Apuntador]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Pez]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2040</guid>

					<description><![CDATA[<p>Peces rojos, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Breves de escena' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/peces-rojos/">Peces rojos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes, uno al lado del otro.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Te sabes el texto?<br><strong>Dos</strong> – Me sé la mitad. ¿Y tú?<br><strong>Uno</strong> – Me lo sabía entero, pero lo he olvidado todo.<br><strong>Dos</strong> – Cuando tienes mala memoria, no deberías hacer obras demasiado largas… O necesitas un apuntador.<br><strong>Uno</strong> – ¿Un coliflor?<br><strong>Dos</strong> – ¡Un apuntador!<br><strong>Uno</strong> – Ah, sí, un apuntador.<br><strong>Dos</strong> – Y además es sordo.<br><strong>Uno</strong> – Cuando tienes mala memoria y encima eres sordo, mejor no hacer teatro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo se llama esta obra? Ya lo he olvidado…<br><strong>Uno</strong> – Los peces rojos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Los guisantes rojos? Qué título más raro…<br><strong>Uno</strong> – ¡No los guisantes! ¡Los peces! ¡Los peces rojos.<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, los peces rojos…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Uno</strong> – ¿Te sabes el texto?<br><strong>Dos</strong> – Me sé la mitad. ¿Y tú?<br><strong>Uno</strong> – Me lo sabía entero, pero lo he olvidado todo.<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Breves de escena</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="191" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Brevesdeescena-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Breves de escena" class="wp-image-1724" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Brevesdeescena-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Brevesdeescena-jean-pierre-martinez-b-300x143.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/peces-rojos/">Peces rojos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Fama</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/fama/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 13:08:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Breves de escena]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2008</guid>

					<description><![CDATA[<p>Fama, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Breves de escena' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/fama/">Fama</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><strong>Uno</strong> – Pero yo le conozco a usted. Es alguien famoso.<br><strong>Dos</strong> – ¿Famoso?<br><strong>Uno</strong> – Sí, usted es una celebridad.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué celebridad?<br><strong>Uno</strong> – Ah, no me acuerdo de su nombre… Ese tipo…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y famoso por qué?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé… Pero le veo por la tele, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Se está equivocando, se lo aseguro.<br><strong>Uno</strong> – ¿Equivocando? ¿Con quién?<br><strong>Dos</strong> – Lo siento, no soy quien usted cree. Pero, ¿sabe? No me sorprende. Me suelen confundir con otra persona.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah sí?<br><strong>Dos</strong> – Sí, con una celebridad, justamente. Pero nunca me han sabido decir cuál.<br><strong>Uno</strong> – Vaya.<br><strong>Dos</strong> – ¿No ve de verdad a quién podría parecerme?<br><strong>Uno</strong> – No… Pero hace un momento lo tenía en la punta de la lengua.<br><strong>Dos</strong> – Qué pena. Si se acuerda, avíseme. Porque, francamente, me encantaría saber a quién me parezco.<br><strong>Uno</strong> – Pues sí… sobre todo si es alguien famoso.<br><strong>Dos</strong> – Usted, en cambio, no me suena de nada.<br><em><strong>Oscuro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Breves de escena</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="191" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Brevesdeescena-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Breves de escena" class="wp-image-1724" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Brevesdeescena-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Brevesdeescena-jean-pierre-martinez-b-300x143.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/fama/">Fama</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Firmas</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/firmas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:58:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Prostituta]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1967</guid>

					<description><![CDATA[<p>Firmas, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/firmas/">Firmas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre y una mujer están sentados a una mesa, de cara al público, cada uno con una pila de libros, como en una sesión de firmas. El título del libro del hombre es Memorias de un asesino a sueldo, y el de la mujer, Memorias de una escort.</em><br><strong>Él</strong> – Podrías haber al menos buscado otro título…<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué yo?<br><strong>Él</strong> – ¡Porque yo realmente fui un asesino a sueldo!<br><strong>Ella</strong> – ¿Y tú qué sabes? Tal vez yo también fui escort…<br><strong>Él</strong> – Claro, claro.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué me asegura que tú realmente fuiste un asesino a sueldo?<br><strong>Él</strong> – De todos modos, fui yo quien tuvo la idea de escribir mis memorias primero.<br><strong>Ella</strong> – Veremos cuál de nuestros libros se vende mejor.<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Él</strong> – Por ahora, no hay mucha gente.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Ella</strong> – ¿Lo has leído, al menos?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué?<br><strong>Ella</strong> – ¡Mi libro!<br><strong>Él</strong> – No. No creerás que voy a comprarlo, ¿verdad?<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Ella</strong> – Anda, te lo regalo.<br><strong>Él</strong> – Vaya regalo. De todos modos, no se vende.<br><strong>Ella</strong> – Mira, hasta te lo dedico.<br><em>Escribe unas palabras en la portada y firma. Él toma el libro y lee la dedicatoria.</em><br><strong>Él</strong> – Qué detalle…<br><strong>Ella</strong> – Es lo que pienso. ¿Y tú?<br><strong>Él</strong> – ¿Yo qué?<br><strong>Ella</strong> – ¿Me dedicas tu libro?<br><em>Él toma uno de sus libros de la pila y le dedica unas palabras. Le pasa el libro, y ella lo abre.</em><br><strong>Ella</strong> – También es bonito…<br><strong>Él</strong> – Pero yo no lo pienso… (<em>Ella frunce el ceño.</em>) ¡Que sí, boba!<br><em>Cada uno se pone a leer el libro del otro.</em><br><strong>Ella</strong> – Es curioso. Después de todos estos años de vida en común, tengo la impresión de que no hemos vivido la misma vida.<br><strong>Él</strong> – Sí, tengo exactamente la misma impresión…<br><strong>Ella</strong> – La tuya parece apasionante.<br><strong>Él</strong> – Menos que la tuya.<br><strong>Ella</strong> – En realidad, habremos vivido juntos una vida apasionante… pero no la misma.<br><strong>Él</strong> – Al menos, tendremos cosas que contarnos hasta el final de nuestros días.<br><strong>Ella</strong> – Sí…<br><em>Música.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/firmas/">Firmas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Memorias</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/memorias/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:51:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Prostituta]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Celos]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Secreto]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1962</guid>

					<description><![CDATA[<p>Memorias, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/memorias/">Memorias</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Él está sentado en una mesa, con un cuaderno frente a él. Parece pensativo. Ella llega.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Estás bien? Tienes cara rara…<br><strong>Él</strong> – Estaba pensando.<br><strong>Ella</strong> – Ah… Debe ser por eso… (<em>Pausa</em>) ¿Y en qué estabas pensando?<br><strong>Él</strong> – Me preguntaba si… no debería escribir mis memorias.<br><strong>Ella</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Él</strong> – Mis memorias…<br><strong>Ella</strong> – ¿Tus memorias?<br><strong>Él</strong> – Pues sí, mis memorias. La historia de mi vida, vamos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Te encuentras bien?<br><strong>Él</strong> – Sí, estoy bien, ¿por qué?<br><strong>Ella</strong> – No sé… Como hablas de escribir tus memorias…<br><strong>Él</strong> – No he dicho que quiera escribir mi testamento, he dicho que quiero escribir mis memorias.<br><strong>Ella</strong> – De acuerdo…<br><strong>Él</strong> – Se puede querer escribir sus memorias sin estar en las últimas. También el testamento, de hecho.<br><strong>Ella</strong> – Pero… Sigues siendo joven para escribir tus memorias, ¿no?<br><strong>Él</strong> – ¿Cuándo quieres que las escriba? ¿Cuando esté muerto? ¿O con Alzheimer?<br><strong>Ella</strong> – ¿Tienes problemas de memoria?<br><strong>Él</strong> – ¡No he dicho que tenga problemas de memoria! ¡He dicho que quiero escribir mis memorias!<br><strong>Ella</strong> – Como has mencionado el Alzheimer…<br><strong>Él</strong> – Lo que digo es que para escribir tus memorias, tienes que tener memoria.<br><strong>Ella</strong> – Claro, pero hace falta tener recuerdos interesantes para contar.<br><strong>Él</strong> – ¿Y tú crees que no los tengo?<br><strong>Ella</strong> – Digamos… ¿Y crees que eso le interesará a alguien?<br><strong>Él</strong> – Gracias por tu apoyo…<br><strong>Ella</strong> – Lo que quiero decir es que… Tú no eres Neil Armstrong. Tú no pisaste la Luna.<br><strong>Él</strong> – Vale, no pisé la Luna, pero me han pasado algunas cosas.<br><strong>Ella</strong> – ¿Ah sí? ¿Cuándo?<br><strong>Él</strong> – No sé… Quizás antes de conocerte.<br><strong>Ella</strong> – De acuerdo.<br><strong>Él</strong> – Claro que depende de cómo se cuente. Incluso si son solo anécdotas, si están bien contadas…<br><em>Pausa.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Y… vas a hablar de mí?<br><strong>Él</strong> – No sé… No necesariamente.<br><strong>Ella</strong> – ¿Vas a escribir tus memorias y no vas a hablar de mí?<br><strong>Él</strong> – Pues claro que hablaré de ti.<br><strong>Ella</strong> – Entonces, vas a hablar de mí.<br><strong>Él</strong> – Sí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué vas a contar de mí?<br><strong>Él</strong> – Eso no lo sé aún.<br><strong>Ella</strong> – Pues a mí me gustaría saberlo, fíjate.<br><strong>Él</strong> – Ni siquiera he empezado a escribir y ya quieres censurarme.<br><strong>Ella</strong> – Es mi vida, ¿no? ¿Y si lo que cuentas de mí no me gusta?<br><strong>Él</strong> – En ese caso, ¡escribe tú también tus memorias! Así la gente podrá comparar y formarse su propia opinión.<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué? ¿Es que crees que no soy capaz de escribir mis memorias?<br><strong>Él</strong> – No he dicho eso.<br><strong>Ella</strong> – Pero lo insinúas. Y también insinúas que mi vida no es tan interesante como la tuya.<br><strong>Él</strong> – ¿Tu vida? ¡Si llevamos años juntos!<br><strong>Ella</strong> – Sí, pero dices que lo más interesante que te ha pasado fue antes de conocerme.<br><strong>Él</strong> – Quizás sí.<br><strong>Ella</strong> – A mí también me pasaron cosas interesantes antes de conocerte, ¿sabes?<br><strong>Él</strong> – ¿Ah sí? ¿Cómo qué, por ejemplo?<br><strong>Ella</strong> – Ahora mismo no sé decirte, pero estoy segura de que, pensándolo bien…<br><strong>Él</strong> – Claro, claro…<br><strong>Ella</strong> – Eres tú quien quiere escribir sus memorias, has tenido tiempo de pensarlo, yo no.<br><strong>Él</strong> – Pues adelante… Piensa. Y cuando te acuerdes, me lo dices. Yo, mientras, me iré a escribir mis memorias en otro sitio, porque aquí no hay manera de concentrarse.<br><em>Se levanta.</em><br><strong>Ella</strong> – Concentrarse. Pobre de ti… (<em>Mira la hoja que él ha dejado en la mesa y lee</em>.) «Memorias de un asesino a sueldo»… ¿Qué significa esto?<br><strong>Él</strong> – Es el título.<br><strong>Ella</strong> – Pero tú no eres un asesino a sueldo.<br><strong>Él</strong> – Pues sí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Durante todos estos años que hemos vivido juntos, eras un asesino a sueldo?<br><strong>Él</strong> – Pues sí.<br><strong>Ella</strong> – Yo pensaba que eras fontanero.<br><strong>Él</strong> – Eso era solo una tapadera…<br><strong>Ella</strong> – ¿Y hay más cosas así que no me has contado?<br><strong>Él</strong> – Solo tendrás que leer mis memorias…<br><strong>Ella</strong> – Claro… ¡Y tú las mías!<br><em>Él sale. Ella se sienta en su lugar, saca una hoja y un bolígrafo y empieza a pensar.</em><br><strong>Ella</strong> – A ver, ¿por dónde empiezo…? Ah, sí, esto no está mal. «Memorias de una escort»…<br><em>Se pone a escribir.</em><br><em><strong>Negro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/memorias/">Memorias</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cara a cara</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/cara-a-cara/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 14:44:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Albán y Eva]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Isla]]></category>
		<category><![CDATA[Jardín]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Aburrimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1909</guid>

					<description><![CDATA[<p>Cara a cara, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Albán y Eva' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/cara-a-cara/">Cara a cara</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El jardín puede haberse encogido. Eva está sentada. Albán da vueltas en círculo.</em><br><strong>Albán</strong> – Este jardín no es muy grande, ¿verdad?<br><strong>Eva</strong> – Es suficientemente grande para los dos.<br><strong>Albán</strong> – ¿No era un poco más grande antes?<br><strong>Eva</strong> – ¿Antes?<br><strong>Albán</strong> – O quizá hemos crecido nosotros.<br><strong>Eva</strong> – No lo sé.<br><strong>Albán</strong> – A veces me gustaría tener un poco más de espacio.<br><strong>Eva</strong> – ¿Para qué?<br><strong>Albán</strong> – Para poder estirar las piernas, para empezar.<br><strong>Eva</strong> – De acuerdo…<br><strong>Albán</strong> – Y luego, no sé… Que quede algo por explorar. Que aún haya cosas por descubrir…<br><strong>Eva</strong> – Siempre puedes descubrir… los detalles.<br><strong>Albán</strong> – ¿Los detalles?<br><strong>Eva</strong> – Las pequeñas cosas.<br><strong>Albán</strong> – Mmm…<br><strong>Eva</strong> – Lo que no se ve a simple vista.<br><strong>Albán</strong> – ¿Qué no se ve a simple vista?<br><strong>Eva</strong> – Mira, un trébol de cuatro hojas, por ejemplo.<br><strong>Albán</strong> – ¿Eso existe, un trébol de cuatro hojas?<br><strong>Eva</strong> – No lo sé. Seguramente.<br><strong>Albán</strong> – A veces me pregunto si la vida vale la pena vivirla.<br><strong>Eva</strong> – Podrías buscar un trébol de cuatro hojas.<br><strong>Albán</strong> – ¿¡Para qué, coño!?<br><strong>Eva</strong> – Para regalármelo, por ejemplo.<br><strong>Albán</strong> – Mmm…<br><strong>Eva</strong> – Nos traería suerte.<br><strong>Albán</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Eva</strong> – En cualquier caso, te mantendría ocupado.<br><strong>Albán</strong> – No sé.<br><em>Silencio.</em><br><strong>Eva</strong> – Al mismo tiempo, me pregunto si no tendrás razón…<br><strong>Albán</strong> – ¿Sobre qué?<br><strong>Eva</strong> – Pues… ¿No nos estamos aburriendo?<br><strong>Albán</strong> – Sí, eso decía yo.<br><strong>Eva</strong> – Es verdad que este jardín lo conocemos de memoria…<br><strong>Albán</strong> – Seguro que por eso nos parece cada vez más pequeño.<br><strong>Eva</strong> – Si al menos pudiéramos irnos de vacaciones de vez en cuando.<br><strong>Albán</strong> – ¿De vacaciones? ¿A dónde?<br><strong>Eva</strong> – A otro sitio…<br><strong>Albán</strong> – Pero otro sitio es…<br><strong>Eva</strong> – Sí… Estamos rodeados de agua y no sabemos nadar.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – ¿No éramos más, antes?<br><strong>Eva</strong> – ¿Antes de qué?<br><strong>Albán</strong> – No sé.<br><strong>Eva</strong> – ¿Más? ¿Te refieres a tres?<br><strong>Albán</strong> – Tres, cuatro… Varios, vamos.<br><strong>Eva</strong> – ¿Varios tú y varios yo? No lo sé.<br><strong>Albán</strong> – Tengo la impresión de que había más gente.<br><strong>Eva</strong> – ¿Dónde?<br><strong>Albán</strong> – ¡A nuestro alrededor!<br><strong>Eva</strong> – Sí, puede ser.<br><strong>Albán</strong> – ¿Y entonces dónde están ahora?<br><strong>Eva</strong> – ¿Más gente? ¿Estás seguro?<br><strong>Albán</strong> – Me pregunto simplemente si…<br><strong>Eva</strong> – ¿Qué?<br><strong>Albán</strong> – ¿Si somos los primeros… o los últimos?<br><strong>Eva</strong> – Por ahora, solo somos dos…<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – Incluso tengo la impresión de que al principio, yo estaba solo.<br><strong>Eva</strong> – ¿Al principio…?<br><strong>Albán</strong> – Creo que tú llegaste después.<br><strong>Eva</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Albán</strong> – Sí.<br><strong>Eva</strong> – Entonces, el primero eras tú.<br><strong>Albán</strong> – Sí.<br><strong>Eva</strong> – Así que, tal vez también seas el primero en irte.<br><strong>Albán</strong> – ¿Irme? ¿A dónde?<br><strong>Eva</strong> – No lo sé. ¿Dónde estaba yo antes de llegar aquí?<br><strong>Albán</strong> – Eso…<br><strong>Eva</strong> – Quizás al otro lado del mar.<br><strong>Albán</strong> – O al fondo.<br><strong>Eva</strong> – No sé si es profundo.<br><strong>Albán</strong> – Lo que está claro es que no podemos caminar sobre el agua.<br><strong>Eva</strong> – Cuando lo intentamos, casi nos ahogamos.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – Es curioso, de todas formas.<br><strong>Eva</strong> – ¿Qué?<br><strong>Albán</strong> – ¿Nunca conocí a alguien más que a ti?<br><strong>Eva</strong> – ¿Conocer? ¿Te refieres a…?<br><strong>Albán</strong> – ¡A conocer!<br><strong>Eva</strong> – ¿Te gustaría conocer a alguien más que a mí?<br><strong>Albán</strong> – No, no especialmente, pero… Saber que es posible. ¿Tú no querrías conocer a alguien más?<br><strong>Eva</strong> – Nunca lo había pensado. Sí, tal vez.<br><strong>Albán</strong> – Saber que tenemos opciones.<br><strong>Eva</strong> – No limitarnos a la primera opción…<br><strong>Albán</strong> – Aquí no elegimos. Como solo somos dos.<br><strong>Eva</strong> – Sí, claro.<br><strong>Albán</strong> – ¿Cómo saber si realmente estamos hechos el uno para el otro?<br><strong>Eva</strong> – Como solo somos dos, estamos necesariamente hechos el uno para el otro.<br><strong>Albán</strong> – Sí, claro…<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Eva</strong> – ¿Varios, en este pequeño jardín…?<br><strong>Albán</strong> – Es verdad que sería difícil caber tres.<br><strong>Eva</strong> – Ya estamos bastante apretados.<br><strong>Albán</strong> – A tres… Creo que estoy empezando a desvariar.<br><strong>Eva</strong> – Anda, mejor búscame un trébol de cuatro hojas…<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Albán y Eva</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="323" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Albán y Eva" class="wp-image-1788" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b-300x242.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/cara-a-cara/">Cara a cara</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
