<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Archives des Defensa animal - La Sketchothèque</title>
	<atom:link href="https://sketchotheque.net/es/tag/defensa-animal/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://sketchotheque.net/es/tag/defensa-animal/</link>
	<description>Les sketchs de Jean-Pierre Martinez</description>
	<lastBuildDate>Mon, 12 May 2025 11:57:04 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/03/cropped-sketch_carre-32x32.png</url>
	<title>Archives des Defensa animal - La Sketchothèque</title>
	<link>https://sketchotheque.net/es/tag/defensa-animal/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>En la calle</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/en-la-calle/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 May 2025 11:56:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Escenas callejeras]]></category>
		<category><![CDATA[Niño]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Defensa animal]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2341</guid>

					<description><![CDATA[<p>En la calle, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Escenas callejeras' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/en-la-calle/">En la calle</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre está allí vestido como un niño. Llega una mujer, también vestida como una niña.<br></em><strong>Dos</strong> – ¿Pero qué te pasa? No parece que estés bien.<br><strong>Uno</strong> – No…<br><strong>Dos</strong> – ¿Dónde están tus hijos?<br><strong>Uno</strong> – Mis hijos acaban de abandonarme.<br><strong>Dos</strong> – ¿En plena calle así? ¡Pero es monstruoso! ¿Cómo se puede hacer eso a un adulto? ¿Eran tus hijos biológicos?<br><strong>Uno</strong> – No, fui adoptado. Me habían acogido en la ANDA hace apenas un año…<br><strong>Dos</strong> – ¿La ANDA?<br><strong>Uno</strong> – La Asociación Nacional para la Defensa de los Adultos.<br><strong>Dos</strong> – ¡Ahí está! Los niños han perdido todo sentido de responsabilidad en estos días. Adoptan a un padre o madre por capricho, sin pensar en todas las responsabilidades que implica, alimentarlo, vestirlo, pasearlo… Y cuando ya no les apetece, lo abandonan en la acera. ¡Un adulto no es un objeto, después de todo! ¡No es un juguete!<br><strong>Uno</strong> – ¿No quieres adoptarme tú?<br><strong>Dos</strong> – Pobrecito. Lo haría de corazón, pero ya soy la sirvienta de una familia de cinco hermanos y hermanas. Así que si volviera a casa con un compañero, no estoy segura de que estén de acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – Qué pena. Parecías amable. Y tus hijos, ¿al menos te tratan bien?<br><strong>Dos</strong> – Está bien… Una vez me olvidaron en una gasolinera cuando se fueron de vacaciones, pero no lo hicieron a propósito. Me asusté… ¡También pensé que me habían abandonado! Pero no, volvieron a buscarme una hora después…<br><strong>Uno</strong> – ¿Una hora?<br><strong>Dos</strong> – La siguiente salida estaba a más de cincuenta kilómetros… Entonces, ¿qué vas a hacer ahora?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – ¿Tienes algún tatuaje al menos?<br><strong>Uno</strong> – Sí… Me tatuaron su número de teléfono móvil en el hombro izquierdo…<br><strong>Dos</strong> – Eso demuestra cierta confianza.<br><strong>Uno</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Dos</strong> – Eso significa que al menos al principio, no tenían la intención de abandonarte… Aunque, en el hombro izquierdo, no debe ser fácil para ti leer ese número.<br><strong>Uno</strong> – Afortunadamente, me sé el número de memoria…<br><strong>Dos</strong> – ¿Has intentado llamarlos?<br><strong>Uno</strong> – Me sale el buzón de voz. Tal vez hayan cambiado de número.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás seguro de que lo hicieron a propósito?<br><strong>Uno</strong> – Estábamos en la calle. Yo iba caminando delante. En un momento dado, me giré y ya no estaban.<br><strong>Dos</strong> – Ah sí, los niños a menudo hacen eso cuando quieren deshacerse de sus adultos… Bueno, desafortunadamente, también tendré que dejarte.<br><strong>Uno</strong> – ¿Dejarme?<br><strong>Dos</strong> – Bueno, quiero decir… Mis hijos están en esa tienda de juguetes. Está prohibido para adultos. Pero no tardarán en salir…<br><em>El teléfono del otro suena.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Hola? Ah, eres tú. No, no, pensé que… Bueno, pensé que los había perdido… Ah, también estás en esa tienda? Sí, sí, estoy justo afuera con otro adulto. No, no, te espero. Tómate tu tiempo… (<em>Guarda su teléfono.</em>) Eran ellos…<br><strong>Dos</strong> – Ves, no tenías que tener miedo… Los niños, después de todo, no nos abandonan así.<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón… Me emocioné demasiado rápido… ¿Vives por aquí en el vecindario?<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí… Justo al final de la calle…<br><strong>Uno</strong> – Entonces podremos vernos de vez en cuando…<br><em>Parece ver algo.</em><br><strong>Uno</strong> – Esta vez, realmente tengo que dejarte. Los veo saliendo de la tienda, y odian esperar… (<em>Hacia el escenario</em>) ¡Sí, sí, voy! ¿Entonces encontraron algo que les guste?<br><em>Sale. El otro se queda allí, pensativa.</em><br><strong>Dos</strong> – Qué vida de perro…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Escenas callejeras </a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="226" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Escenas callejeras" class="wp-image-1869" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/en-la-calle/">En la calle</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Partida de pesca</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/partida-de-pesca/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 16:24:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Breves del tiempo perdido]]></category>
		<category><![CDATA[Campo]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Pescador]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Defensa animal]]></category>
		<category><![CDATA[Pez]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2081</guid>

					<description><![CDATA[<p>Partida de pesca, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Breves del Tiempo perdido' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/partida-de-pesca/">Partida de pesca</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje esta pescando. Otro se aproxima y durante un rato la observa en silencio.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Muerde?<br><strong>Un</strong> – Acabo de llegar…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y con qué pescas?<br><strong>Un</strong> – Migas de pan…<br><strong>Dos</strong> – Ah, si…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – Has probado el… Joder, cómo se llama… Se me olvidó… El, éste… Esos bichos que se encuentran en el queso cuando está podrido… ¿Sabes…?<br><strong>Un</strong> – No…<br><strong>Dos</strong> – O en los cadáveres… Bueno, no importa… Luego me acordaré…<br><strong>Un</strong> – ¿Usted es pescador?<br><strong>Dos</strong> – ¿Yo? ¡Qué va! Nunca tendría la paciencia suficiente… Quedarse así inmóvil durante horas, esperando a que muerda… Si por acaso muerde…<br><strong>Un</strong> – Mmmm…<br><strong>Dos</strong> – ¿Nunca te aburres?<br><strong>Un</strong> – Es una manera de estar un poco tranquilo…<br><strong>Dos</strong> – No, yo prefiero la caza.<br><strong>Un</strong> – ¿Usted es cazador?<br><strong>Dos</strong> – Tampoco… Pero si tuviera que escoger… La caza me vendría mejor… Hay más movimiento, ¿verdad? Porque quedarse así sentado todo el día sin hacer nada… Francamente, no entiendo cómo lo puedes aguantar…<br><strong>Un</strong> – Descanso… Escuchando el ruido de la agua que corre…<br><strong>Dos</strong> – ¡Los gusanos! ¡Es la palabra que intentaba recordar! ¿Has probado los gusanos, para pescar?<br><strong>Un</strong> – No.<br><strong>Dos</strong> – Tendrías que hacerlo.<br><strong>Un</strong> – Alguna vez, quizás…<br><strong>Dos</strong> – Un safari… Eso sí que me gustaría… En Kenia, por ejemplo… ¿Conoces Kenia ?<br><strong>Un</strong> – No. ¿Y usted?<br><strong>Dos</strong> – La caza mayor. Una docenas de elefantes arremetiendo contra ti… ¡Zas! ¡Entre los ojos! Pero después, sí que tienes que apartarte… Para que el resto del rebaño no te aplaste…<br><strong>Un</strong> – Ahora, está prohibido, cazar elefantes…<br><strong>Dos</strong> – Sí… He visto un reportaje en la tele acerca de esto… Se ponen a proliferar de nuevo… ¡Y se vuelven agresivos también! Atacan al hombre, así, sin razón… Hubo muertos. Dicen que es porque se acuerdan haber sido cazados hace años. Los que sobrevivieron con una pata herida, una oreja de menos o una bala en la trompa. Y los elefantillos que han visto a sus padres masacrados. Incluso cincuenta años después, se acuerdan, y se ponen a cargar tan pronto como ven a un todo terreno pasando por allí… Y es que vive muchos años, un elefante. Y tiene mucha memoria… ¿No te están picando?<br><strong>Un</strong> – Es el viento…<br><strong>Dos</strong> – Y cuando coges uno, ¿qué haces con él? ¿Lo comes…?<br><strong>Un</strong> – Lo devuelvo al agua…<br><strong>Dos</strong> – Joder, entonces sí que de verdad no sirve para nada… (<em>Un tiempo</em>) Pero estarán bastante heridos ¿no…? Un anzuelo así que te atraviesa la mejilla… Debe ser muy doloroso…<br><em>El otro hace un esfuerzo para permanecer tranquilo.</em><br><strong>Dos</strong> – Dicen que comer pescado, es bueno para la memoria… ¿Tu crees que tiene memoria un pescado…?<br><em>El otro le mira con perplejidad.</em><br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Breves del tiempo perdido</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/"><img decoding="async" width="400" height="241" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Breves del tiempo perdido" class="wp-image-2063" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b-300x181.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/partida-de-pesca/">Partida de pesca</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Relax</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/relax/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 15:19:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Albán y Eva]]></category>
		<category><![CDATA[Campo]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Medio ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Vacaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Abeja]]></category>
		<category><![CDATA[Aburrimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Animal]]></category>
		<category><![CDATA[Defensa animal]]></category>
		<category><![CDATA[Dinosaurio]]></category>
		<category><![CDATA[Hormiga]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1924</guid>

					<description><![CDATA[<p>Relax, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Albán y Eva' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/relax/">Relax</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Albán y Eva.<br></em><strong>Albán</strong> – Qué bien se está de vacaciones…<br><strong>Eva</strong> – Por fin.<br><strong>Albán</strong> – No pensar en nada.<br><strong>Eva</strong> – No hacer nada.<br><strong>Albán</strong> – No ver a nadie.<br><strong>Eva</strong> – Pura felicidad.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – Esto está en el fin del mundo.<br><strong>Eva</strong> – Es lo que queríamos, ¿no? Estar tranquilos.<br><strong>Albán</strong> – Tranquilos estamos, eso seguro.<br><strong>Eva</strong> – Sin ordenador…<br><strong>Albán</strong> – Sin teléfono.<br><strong>Eva</strong> – De todas formas, no hay cobertura.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Eva</strong> – ¿Tú crees que aguantaremos tres semanas?<br><strong>Albán</strong> – Los tres primeros días quizá sean un poco duros. Como cuando dejas de fumar. Después, irá bien.<br><strong>Eva</strong> – Hay que reconocer que esto es precioso.<br><strong>Albán</strong> – Sí. Es un auténtico paraíso.<br><strong>Eva</strong> – El lugar ideal para descansar y olvidarlo todo.<br><strong>Albán</strong> – Uno se pregunta cómo vivimos en la ciudad todo el año.<br><strong>Eva</strong> – Es verdad que un poco de naturaleza…<br><strong>Albán</strong> – Por lo menos, se respira.<br><strong>Eva</strong> – Y ese silencio…<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – Hasta duele un poco en los oídos.<br><strong>Eva</strong> – Cuando ya no estás acostumbrado…<br><strong>Albán</strong> – Y ese cambio de aires.<br><strong>Eva</strong> – Eso seguro.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – ¿No hemos estado ya aquí antes?<br><strong>Eva</strong> – ¿Aquí? Lo recordaríamos…<br><strong>Albán</strong> – Aunque, al fin y al cabo, el campo es siempre igual, ¿no?<br><strong>Eva</strong> – Sí.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – Esto está muy aislado.<br><strong>Eva</strong> – Bueno, al menos no nos molestarán los vecinos.<br><strong>Albán</strong> – Es hasta inquietante. Si tuviéramos algún problema.<br><strong>Eva</strong> – ¿Qué problema podríamos tener? Estamos de vacaciones.<br><strong>Albán</strong> – No sé, un accidente doméstico…<br><strong>Eva</strong> – Ten cuidado al lavar la lechuga.<br><strong>Albán</strong> – Una hemorragia cerebral… Un infarto… Para cuando llegue la ambulancia…<br><strong>Eva</strong> – Tienes razón, deberíamos haber traído un desfibrilador.<br><strong>Albán</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Eva</strong> – Llevamos una vida de locos todo el año. Sería el colmo que nos diera un infarto ahora. ¡No podemos estar más tranquilos que aquí!<br><strong>Albán</strong> – Justamente, el corazón no está acostumbrado. Todo este oxígeno de repente… Me siento como si hubiera fumado un porro.<br><strong>Eva</strong> – Aun así, qué gusto poder respirar. No estar apretados en la oficina como pollos en una granja industrial.<br><strong>Albán</strong> – O como sardinas en el metro.<br><strong>Eva</strong> – Ni una vaca a la vista.<br><em>Albán mira al suelo.</em><br><strong>Albán</strong> – Nuestros únicos vecinos inmediatos son las hormigas.<br><em>Eva también mira al suelo.</em><br><strong>Eva</strong> – Y esas sí que trabajan.<br><strong>Albán</strong> – Sí, no paran.<br><strong>Eva</strong> – Mira, esa lleva el cadáver de una libélula tres veces más grande que ella.<br><strong>Albán</strong> – Igual era una libélula de vacaciones aquí que murió de aburrimiento.<br><strong>Eva</strong> – O que sucumbió a un infarto antes de que llegaran los servicios de emergencia.<br><strong>Albán</strong> – En cualquier caso, no paran.<br><strong>Eva</strong> – Da la impresión de que se pasan de trabajadoras.<br><strong>Albán</strong> – Las hormigas nunca se toman vacaciones.<br><strong>Eva</strong> – Eso está claro. Las vacaciones pagadas son cosa del hombre.<br><strong>Albán</strong> – Bueno, depende. También hay animales muy vagos.<br><strong>Eva</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Albán</strong> – Diría que el mamífero, en general, es muy vago.<br><strong>Eva</strong> – El perezoso, ¿es un mamífero?<br><strong>Albán</strong> – En todo caso, el hombre es un mamífero.<br><strong>Eva</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Albán</strong> – Tú no pones huevos, ¿verdad?<br><strong>Eva</strong> – Los insectos, sobre todo, son los que solo piensan en trabajar.<br><strong>Albán</strong> – Los insectos sociales, como dicen… Las hormigas, las abejas, las termitas…<br><strong>Eva</strong> – Sí… Trabajan de sol a sol, 365 días al año. Les da igual que estemos de vacaciones o no.<br><strong>Albán</strong> – De hecho, les da igual que existamos en general.<br><strong>Eva</strong> – Viven al lado nuestro. Nos ignoran.<br><strong>Albán</strong> – Yo diría incluso que nos desprecian. No les importamos nada.<br><strong>Eva</strong> – El hombre ha conseguido exterminar a casi todos los mamíferos salvajes. A los otros los ha domesticado o los ha convertido en carne roja. Pero los insectos… Ahí siguen, a lo suyo. Actúan como si no estuviéramos.<br><strong>Albán</strong> – Y eso sin hablar de los pájaros.<br><strong>Eva</strong> – ¿Qué pasa con los pájaros?<br><strong>Albán</strong> – ¿No los oyes cantar? Parece que se están riendo de nosotros.<br><strong>Eva</strong> – Si al menos pudiéramos entender lo que dicen…<br><strong>Albán</strong> – Creo que tengo una idea.<br><strong>Eva</strong> – ¿Qué?<br><strong>Albán</strong> – Dicen algo como: Somos dinosaurios, y aquí seguimos.<br><strong>Eva</strong> – Los que estáis en peligro de extinción sois vosotros. Y nos dais igual.<br><strong>Albán</strong> – ¿Tú crees que los dinosaurios volverán a su tamaño normal cuando los humanos desaparezcan?<br><strong>Eva</strong> – Puede ser. Ahora pasan desapercibidos porque estamos aquí.<br><strong>Albán</strong> – Están esperando a que cambie el viento para volver a ser monstruos.<br><strong>Eva</strong> – Por suerte, no estaremos aquí para verlo…<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – Estoy bastante seguro de que ya hemos estado aquí antes.<br><strong>Eva</strong> – ¿Cuándo?<br><strong>Albán</strong> – ¿No fue el año pasado?<br><strong>Eva</strong> – Ah, puede ser… Pero había más gente, ¿no?<br><strong>Albán</strong> – Y menos hormigas…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Albán y Eva</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/"><img decoding="async" width="400" height="323" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Albán y Eva" class="wp-image-1788" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b-300x242.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/relax/">Relax</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Corazón sensible</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/corazon-sensible/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 08:14:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Carnicería]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Restaurante]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Defensa animal]]></category>
		<category><![CDATA[Veganismo]]></category>
		<category><![CDATA[Vegetarianismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1679</guid>

					<description><![CDATA[<p>Corazón sensible, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazon-sensible/">Corazón sensible</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño está detrás de su mostrador. Lee el periódico. Llega un hombre y una mujer. Se sientan en una mesa.</em><br><strong>Ella</strong> – Te advierto que no tengo mucho tiempo… Vuelvo a trabajar en una hora. Y mi jefe solo espera una oportunidad para despedirme…<br><strong>Él</strong> – Gracias por sacrificarme tu hora del almuerzo.<br><strong>Ella</strong> – No, pero no te sacrifico nada… (<em>Mirando el menú</em>) Voy a pedir algo de comer. ¿Y tú?<br><strong>Él</strong> – Sí, sí, claro, quiero decir… Gracias por aceptar almorzar conmigo.<br><em>Ella vuelve a colocar el menú. Un momento de silencio.</em><br><strong>Ella</strong> – Entonces, tenías algo que decirme…<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><em>Incómodo silencio.</em><br><strong>Ella</strong> – Te escucho…<br><em>El dueño les lanza una mirada intrigada.</em><br><strong>Él</strong> – No sé muy bien cómo decirte esto…<br><strong>Ella</strong> – Como no tenemos mucho tiempo, te ayudaré un poco… ¿Quieres salir conmigo, verdad?<br><strong>Él</strong> (<em>sorprendido</em>) – Sí, bueno…<br><em>El dueño llega, interrumpiendo esta escena un tanto patética.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué les sirvo?<br><strong>Ella</strong> – Una ensalada nizarda… sin anchoas ni atún.<br><strong>Él</strong> – Para mí… un bocadillo de jamón… (<em>Bromeando</em>) Sin pan ni jamón… (<em>La mujer no se ríe y el dueño le lanza una mirada fría.</em>) No, estoy bromeando. Un bocadillo de jamón, por favor.<br><strong>Dueño</strong> – Un ensalada nizarda y un bocadillo de jamón. Enseguida.<br><em>El dueño se va.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Comes carne?<br><strong>Él</strong> – Eh… sí. Bueno, no.<br><strong>Ella</strong> – Pero comes jamón…<br><strong>Él</strong> – Sí, pero… El jamón no es realmente carne, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – ¿Has visto las últimas investigaciones sobre la cría de cerdos en jaulas?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – Creo que si lo hubieras visto, ya no comerías jamón…<br><strong>Él</strong> – Perdona, yo… No lo sabía…<br><strong>Ella</strong> – Eso es lo que decían los alemanes después de la guerra sobre los campos de concentración.<br><strong>Él</strong> – ¿Qué decían?<br><strong>Ella</strong> – No lo sabía…<br><strong>Él</strong> – De acuerdo… entonces… eres vegetariana.<br><strong>Ella</strong> – Vegana.<br><strong>Él</strong> – Vale…<br><strong>Ella</strong> – No conoces la diferencia, ¿verdad?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – No como ningún producto de origen animal. Tampoco uso cuero. Y, obviamente, no uso pieles.<br><strong>Él</strong> – Bueno… Pieles… Con el tiempo que hace…<br><strong>Ella</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Él </strong>– No, quiero decir… Yo tampoco uso pieles. Es un comienzo, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Escucha, seré sincera contigo, nunca podría salir con un chico que se come jamón. Pero podemos ser amigos, si quieres… No somos sectarios, después de todo.<br><strong>Él</strong> – ¿Es tan grave? Quiero decir… Es solo una loncha de jamón.<br><strong>Ella</strong> – ¿Sabes en qué condiciones fue criado ese cerdo? ¿Cómo vivió? ¿En qué condiciones fue sacrificado?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – ¿Alguna vez has visitado una granja de cerdos?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – ¿Alguna vez has visitado un matadero?<br><strong>Él</strong> – No… y tú?<br><strong>Ella</strong> – Yo tampoco, pero he visto muchos videos al respecto.<br><strong>Él</strong> – De acuerdo… No, pero… No me importa tanto el jamón… Quiero decir… la carne en general.<br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿podrías volverte vegano solo para salir conmigo?<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué no? ¡Claro! Absolutamente…<br><strong>Ella</strong> – Y si fuera musulmana o judía, y te pidiera que dejaras de comer cerdo y te convirtieras a mi religión, ¿lo harías?<br><strong>Él</strong> – ¿Eres musulmana?<br><strong>Ella</strong> – Es solo una suposición. ¿Y qué?<br><strong>Él</strong> – No lo sé… Tal vez… Soy católico, pero… Es como con la carne, no me importa tanto…<br><strong>Ella</strong> – En realidad eres muy influenciable.<br><strong>Él</strong> – O tal vez… me importa mucho salir contigo.<br><strong>Ella</strong> – Sí… pero no sería por convicción.<br><strong>Él</strong> – ¿Que saldría contigo?<br><strong>Ella</strong> – ¡Que dejarías de comer carne! Sería solo para salir conmigo.<br><strong>Él</strong> – Sí, bueno…<br><strong>Ella</strong> – Y en cuanto te dejara, volverías a comer carne.<br><strong>Él</strong> – Aún no estamos saliendo y ya estás considerando dejarme?<br><em>Un momento.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Cuál ha sido tu peor experiencia culinaria?<br><strong>Él</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Ella</strong> – La peor comida de tu vida, si prefieres.<br><strong>Él</strong> (<em>bromeando</em>) &#8211; Espero que no sea esta… (<em>Ella sigue impasible.</em>) No, no lo sé…<br><strong>Ella</strong> – Bueno, yo puedo decirte la mía.<br><strong>Él</strong> – De acuerdo.<br><em>Eventualmente, una música melodramática acompaña el relato de este episodio traumático.</em><br><strong>Ella</strong> – Debía tener unos diez años. Fuimos invitados con mis padres a casa de unos amigos suyos. Un médico y su esposa. En realidad, no eran realmente amigos. Eran solo nuestros nuevos vecinos. Mi madre los invitó una primera vez para darles la bienvenida al vecindario, y ellos nos devolvieron la invitación. Mis padres son personas muy sencillas. Probablemente les halagaba ser invitados a cenar con un cirujano. Probablemente esperaban que estos grandes burgueses pusieran todo el lujo en la mesa. Así que tomamos el aperitivo, charlamos un poco y nos sentamos a la mesa. Es cierto que la vajilla era de porcelana y el mantel era de un blanco inmaculado. Había tantos cubiertos en la mesa que no sabíamos cuál tomar primero. Llega el plato principal, después de una ensalada verde, ¿y qué pone el cirujano en la mesa?<br><em>La música se detiene abruptamente.</em><br><strong>Él</strong> – Me estás asustando…<br><strong>Ella</strong> – ¡Un corazón!<br><em>Blanco.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Un corazón humano?<br><strong>Ella</strong> – No… Humano, no… Bueno, al menos no creo. Supongo que sería un corazón de vaca.<br><strong>Él</strong> – Un corazón de vaca… Ni siquiera sabía que se podía comer… Lo blando, tal vez… Para los gatos… Creo que es pulmón… ¡Pero un corazón!<br><strong>Ella</strong> – Y esos dos sádicos todavía tuvieron el descaro de preguntarnos si nos gustaba.<br><strong>Él</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Ella</strong> – Mis padres son personas extremadamente educadas… Así que invitados a casa de un médico, ya te puedes imaginar… Entonces mi madre responde cortésmente: «Por supuesto. Nunca lo hemos comido, pero bueno. Tiene que haber una primera vez, ¿verdad?»<br><strong>Él</strong> – ¡Joder…<br><strong>Ella</strong> – Y mi padre añade: «Ah sí, corazón de vaca, eso es original, cambia un poco. Es cierto, nunca se nos ocurre, deberíamos hacerlo más a menudo, ¿no crees, cariño?» Yo siento náuseas, obviamente. Digo que no me gusta. Mi madre insiste: «¡Hasta que no lo pruebas, no puedes decir que no te gusta!» Y el médico nos da una lección: «¿Sabían que en las tribus primitivas, los guerreros se comían el corazón de sus enemigos para apropiarse de su fuerza?» Y la esposa del médico añade: «En cualquier caso, el corazón de vaca es muy bueno para la salud. Está lleno de proteínas. Y no decimos &#8216;fuerte como un buey&#8217;… Y ahí estaba yo con un enorme trozo de corazón en mi plato.<br><strong>Él</strong> – ¿No había nada más para comer?<br><strong>Ella</strong> – Ensalada verde.<br><strong>Él</strong> – Corazón con ensalada…<br><strong>Ella</strong> – No es fácil de cortar, te lo digo. Como una suela de goma, ¿sabes? ¿Alguna vez has comido algo así?<br><strong>Él</strong> – ¿Una suela de goma…?<br><strong>Ella</strong> – Y todos mascando su corazón de vaca antes de forzarse a tragarlo. Todo mientras se habla del tiempo, como si todo esto fuera perfectamente normal.<br><strong>Él</strong> – ¿Y sabe bien? Bueno, quiero decir… ¿Cómo sabe?<br><strong>Ella</strong> – Nada. Tiene la consistencia de un chicle. Desde entonces, nunca más mastiqué chicle. Y sobre todo, de la noche a la mañana, me hice vegana. Incluso antes de que existiera la palabra. Incluso me pregunto si no fui yo quien inventó el concepto…<br><strong>Él</strong> – Ah sí… Definitivamente es suficiente para traumatizar a alguien para siempre…<br><strong>Ella</strong> – Espera… ¿y si tú tenías razón…?<br><strong>Él</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Ella</strong> – Ahora me pregunto si realmente era un corazón de vaca.<br><strong>Él</strong> – ¿No?<br><strong>Ella</strong> – Bueno, era un cirujano, ¿sabes? Cuando trasplantan un nuevo corazón a un paciente, no sabemos realmente qué hacen con el antiguo. Supongo que no hay muchos enfermos que pidan recuperarlo para guardarlo como recuerdo en un frasco.<br><strong>Él</strong> – ¿Crees que hay cirujanos caníbales?<br><em>El camarero vuelve con el sándwich y la ensalada.</em><br><strong>Camarero</strong> – Un bocadillo de jamón y una ensalada nizarda… sin anchoas ni atún. Le he puesto caballa en su lugar. (<em>La chica le lanza una mirada asesina y él continúa con cara seria</em>.) Es broma. ¡Buen provecho!<br><em>El hombre mira su sándwich antes de apartarlo.</em><br><strong>Él</strong> – No, tienes razón. No sería honesto de mi parte.<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué?<br><strong>Él</strong> – Dejar de comer carne solo para salir contigo. Tengo que creer en ello.<br><strong>Ella</strong> – Claro…<br><strong>Él</strong> – El problema es que dejar la carne es como dejar de fumar. Cuando estás enganchado…<br><strong>Ella</strong> – ¿Entonces renuncias a…<br><strong>Él</strong> – Sé lo que tengo que hacer.<br><strong>Ella</strong> – Ahora eres tú quien me da miedo.<br><strong>Él</strong> – Voy a ir a la carnicería justo enfrente. Voy a comprar un corazón de vaca y me lo voy a comer entero. Después, creo que estaré definitivamente asqueado de la carne. Como tú.<br><strong>Ella</strong> – ¿Harías eso por mí? ¿Te comerías un corazón de vaca?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué crees?<br><em>Se levanta. Sorprendida, ella se levanta también.</em><br><strong>Ella</strong> – Pero… ¿vas ahora mismo?<br><strong>Él</strong> – Si pienso demasiado, es posible que no lo logre.<br><strong>Ella</strong> – Y… ¿tienes una receta?<br><strong>Él</strong> – Lo voy a comer crudo. Soy un guerrero, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Bueno…<br><strong>Él</strong> – Vamos, deséame suerte.<br><em>Él la abraza y, jugando con el efecto sorpresa, la besa larga y apasionadamente en los labios. Se va. Ella lo mira partir, desconcertada. El camarero, que ha visto todo, vuelve.</em><br><strong>Camarero</strong> – ¿No le gustó el bocadillo de jamón?<br><strong>Ella</strong> – Decidió volverse vegano.<br><strong>Camarero</strong> – En cualquier caso, parece estar realmente motivado…<br><strong>Ella</strong> – Sí…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazon-sensible/">Corazón sensible</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
