<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Archives des Código - La Sketchothèque</title>
	<atom:link href="https://sketchotheque.net/es/tag/codigo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://sketchotheque.net/es/tag/codigo/</link>
	<description>Les sketchs de Jean-Pierre Martinez</description>
	<lastBuildDate>Fri, 09 May 2025 09:57:54 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/03/cropped-sketch_carre-32x32.png</url>
	<title>Archives des Código - La Sketchothèque</title>
	<link>https://sketchotheque.net/es/tag/codigo/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Demasiado radical</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/demasiado-radical/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 09:57:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Demasiado es demasiado!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Cliente]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Detective]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilación]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Paranoia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2180</guid>

					<description><![CDATA[<p>Demasiado radical, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Demasiado es demasiado!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-radical/">Demasiado radical</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está allí, vestido de la forma más discreta posible (con un impermeable y gafas oscuras, por ejemplo). Llega un segundo personaje, con estilo muy tradicional. Vacila un poco antes de dirigirse al primero.</em><br><strong>Dos</strong> – Buenos días, soy…<br><strong>Uno</strong> – No tan rápido… ¿Tiene la frase clave?<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí… Es verdad… La frase clave… ¿Qué era…? Se me olvida un poco, ya sabe… Y como me dijo que bajo ningún concepto la anotara en papel. Así que déjeme recordar… ¡Ya está! Una pera al día mantiene al médico alejado…<br><strong>Uno</strong> – Siempre y cuando se apunte bien.<br><strong>Dos</strong> – Eso lo dijo Churchill, ¿verdad? Espero que como él, usted no me proponga solo sangre y lágrimas.<br><strong>Uno</strong> – En realidad… No es una pera, es una manzana, pero bueno… Tampoco hay que ser demasiado rígido.<br><strong>Dos</strong> – Una manzana, claro… No sé por qué dije pera… Debo haber pensado en… una pera de lavativa.<br><strong>Uno</strong> – ¿Una pera de lavativa?<br><strong>Dos</strong> – El médico, la pera de lavativa…<br><strong>Uno</strong> – Muy bien… ¿Y entonces…?<br><em>El otro le extiende la mano para presentarse.</em><br><strong>Dos</strong> – Alex Riviera. Gracias por recibirme…<br><strong>Uno</strong> – Dani Belmonte, de la Agencia de Detectives Belmonte y Belmonte.<br><strong>Dos</strong> – Señor Belmonte…<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto, ese no es mi verdadero apellido.<br><strong>Dos</strong> – Por supuesto.<br><strong>Uno</strong> – Puede llamarme BB.<br><strong>Dos</strong> – ¿BB?<br><strong>Uno</strong> – ¡BB! Belmonte y Belmonte…<br><strong>Dos</strong> – Claro.<br><strong>Uno</strong> – ¿Está seguro de que nadie le ha seguido?<br><strong>Dos</strong> – He cambiado de taxi tres veces para venir aquí, como usted me indicó. Y dejé mi móvil en casa para no ser localizado por GPS.<br><strong>Uno</strong> – Muy bien, entonces le escucho.<br><strong>Dos</strong> – No es fácil de decir, ya sabe… A mi edad, nunca pensé que llegaría a esto algún día…<br><strong>Uno</strong> – No se preocupe, estoy acostumbrado… ¿Entonces de qué se trata? ¿Adulterio? ¿Búsqueda de herederos? ¿Espionaje industrial?<br><strong>Dos</strong> – Me gustaría… que encontrara a alguien para mí.<br><strong>Uno</strong> – Muy bien… ¿Un amigo perdido? ¿Un amor de juventud? ¿Un hijo ilegítimo?<br><strong>Dos</strong> – Más bien… un médico que aún admita nuevos pacientes.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo…<br><strong>Dos</strong> – Sé que mi solicitud puede sorprenderle…<br><strong>Uno</strong> – Usted es el tercero esta semana.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Uno</strong> – Lamentablemente, no hago milagros.<br><strong>Dos</strong> – Lo entiendo. ¿Pero me permitirá al menos tener esperanza…?<br><strong>Uno</strong> – Hoy en día, ya sabe, encontrar un médico para un paciente sano es más difícil que encontrar al amante de su esposa para un cornudo.<br><strong>Dos</strong> – Me lo imagino. Pero he intentado de todo, créame. Incluso he consultado a una vidente.<br><strong>Uno</strong> – Ya veo…<br><strong>Dos</strong> – Ella me encontró un viejo médico en un pueblo de Extremadura. Estaba incluso dispuesto a mudarme allí.<br><strong>Uno</strong> – ¿En Extremadura?<br><strong>Dos</strong> – Sí, eso pensé yo también, era un poco radical, pero bueno… Ni siquiera tuve que tomar esa difícil decisión. Murió unos días después.<br><strong>Uno</strong> – A veces los médicos también tienen una salud frágil.<br><strong>Dos</strong> – Tenía 102 años.<br><strong>Uno</strong> – Ah, ya veo…<br><strong>Dos</strong> – Incluso hice una peregrinación a Lourdes, pero allí también…<br><strong>Uno</strong> – Es un desierto médico…<br><strong>Dos</strong> – Usted es mi última esperanza…<br><strong>Uno</strong> – Es decir, hoy en día… para que un médico acepte un nuevo paciente, tiene que morir uno de sus propios pacientes antes que él.<br><strong>Dos</strong> – Soy perfectamente consciente de eso.<br><strong>Uno</strong> – Y para ocupar el lugar del difunto, también debe ser el primero en enterarse de su fallecimiento.<br><strong>Dos</strong> – Eso es lo que entendí.<br><strong>Uno</strong> – Lo cual, por cierto, no siempre es muy tranquilizador.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y por qué no?<br><strong>Uno</strong> – Elegir a un médico cuyos pacientes caen como moscas…<br><strong>Dos</strong> – Es verdad, no lo había pensado.<br><strong>Uno</strong> – Si quiere, puedo recomendarle a un colega.<br><strong>Dos</strong> – ¿Otro detective, quiere decir? Especializado más en medicina.<br><strong>Uno</strong> – Pensaba más bien… en un asesino a sueldo.<br><strong>Dos</strong> – No estoy seguro de entender…<br><strong>Uno</strong> – Como le dije, para que se libere una plaza…<br><strong>Dos</strong> – Tiene que morir un paciente.<br><strong>Uno</strong> – Entonces, si es usted quien encarga la ejecución, por supuesto…<br><strong>Dos</strong> – Seré el primero en enterarme de que se ha liberado una plaza…<br><strong>Uno</strong> – Y al menos, en ese caso, la responsabilidad de la muerte de ese paciente no recaerá en su médico.<br><strong>Dos</strong> – Lo que me permitiría tener la esperanza de que no es necesariamente un mal médico.<br><strong>Uno</strong> – Eso es todo lo que puedo ofrecerle, desafortunadamente.<br><strong>Dos</strong> – Voy a tomarme un tiempo para pensarlo.<br><strong>Uno</strong> – No mucho, porque ya sabe… incluso los asesinos a sueldo están empezando a estar un poco ocupados. Al menos los más profesionales entre ellos.<br><strong>Dos</strong> – Los más profesionales…?<br><strong>Uno</strong> – Hay que elegir a alguien lo suficientemente discreto. No vaya a ser que termine usted en la cárcel por haber contratado un asesinato.<br><strong>Dos</strong> – Aunque… en la cárcel, al menos, probablemente tendría un médico.<br><strong>Uno</strong> – Eso, querido amigo, no está para nada garantizado.<br><strong>Dos</strong> – Bueno… optaré por un asesino a sueldo… ¿Tiene a alguien de confianza que pueda recomendarme?<br><em>El otro le entrega una tarjeta de visita.</em><br><strong>Dos</strong> – Domínguez y Domínguez, asesinos a sueldo graduados.<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto, supongo que esos tampoco son sus nombres reales.<br><strong>Dos</strong> – Curiosamente, sí lo son.<br><strong>Uno</strong> – Bien. Gracias, Doctor. Quiero decir, gracias, Señor Belmonte…<br><strong>Dos</strong> – A su disposición…<br><strong>Uno</strong> – Y por cierto… ¿no sabrá de casualidad de un buen dentista…? (El otro lo mira, pero no responde) De acuerdo…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">¡Demasiado es demasiado!</a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="237" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Demasiado es demasiado" class="wp-image-1850" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b-300x178.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-radical/">Demasiado radical</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Código de acceso</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/codigo-de-acceso/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 10:10:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Aviso de paso]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Portal]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Cita]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Coqueteo]]></category>
		<category><![CDATA[Seducción]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1971</guid>

					<description><![CDATA[<p>Código de acceso, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Aviso de paso' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/codigo-de-acceso/">Código de acceso</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una mujer llega al vestíbulo, lo atraviesa y, perpleja, se coloca frente al código de acceso de la puerta que da acceso a las escaleras. Un hombre llega también y se dirige hacia la misma puerta para ingresar el código.<br></em><strong>Mujer</strong> – Disculpe… ¿Puedo entrar con usted? No tengo el código…<br><strong>Hombre</strong> – Eh… Sí… Bueno… ¿Quiere decir que no tiene el código?<br><strong>Mujer</strong> – Sí… Eso es lo que acabo de decir, ¿no?<br><strong>Hombre</strong> – Es decir… En principio, se debe tener el código para ingresar a este edificio. Ese es precisamente el principio…<br><strong>Mujer</strong> – ¿El principio?<br><strong>Hombre</strong> – Aquellos que tienen el código tienen derecho a entrar, los demás no. ¿De qué sirve tener un código si no?<br><strong>Mujer</strong> – Ah, entiendo…<br><strong>Hombre</strong> – Pues sí…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Entonces no quiere dejarme entrar?<br><strong>Hombre</strong> – Pues no…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Me toma por una ladrona, es eso?<br><strong>Hombre</strong> – No sé… Si viviera en este edificio, ¿por qué no tendría el código?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Por qué? El código podría haber cambiado sin que me hayan informado.<br><strong>Hombre</strong> – El código no ha cambiado en veinte años.<br><strong>Mujer</strong> – ¡Podría haberlo olvidado!<br><strong>Hombre</strong> – Ese es el tipo de código que no se olvida, créame. Muchas personas mayores viven en este edificio, así que elegimos algo fácil de recordar. Incluso un paciente con Alzheimer en estado terminal olvidaría su fecha de nacimiento antes que el código de este edificio…<br><strong>Mujer</strong> – No sé… ¿0007?<br><strong>Hombre</strong> – Entonces, no vive en este edificio…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y usted? ¿Se acuerda de su fecha de nacimiento?<br><strong>Hombre</strong> – Si no vive aquí, ¿a quién viene a visitar?<br><strong>Mujer</strong> – ¡Pero vamos, eso no es asunto suyo! ¿Es usted policía?<br><strong>Hombre</strong> – No. Pero es mi edificio.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Este edificio es suyo?<br><strong>Hombre</strong> – Soy copropietario. Cuido de la seguridad de las personas que viven aquí. Y de la integridad de sus propiedades.<br><strong>Mujer</strong> – Ya veo… Es una especie de miliciano, ¿verdad?<br><strong>Hombre</strong> – Solo dígame qué viene a hacer aquí.<br><strong>Mujer</strong> – Vengo a asesinar a alguien, ¿le parece bien?<br><strong>Hombre</strong> – ¿En qué piso?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Porque eso cambia algo?<br><strong>Hombre</strong> – Solo para verificar que no esté mintiendo.<br><strong>Mujer</strong> – La anciana del quinto.<br><strong>Hombre</strong> – En el quinto, hay una pareja homosexual y una madre soltera.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Una madre soltera? ¿Pero en qué época vive usted? ¿A finales del siglo XIX?<br><strong>Hombre</strong> – Sí, bueno, está bien… Me refería a una mujer que vive sola con su hijo….<br><strong>Mujer</strong> – Hoy en día se dice una familia monoparental, pero bueno…<br><strong>Hombre</strong> – De todos modos, ¡no se dice la anciana del quinto! ¡Así que está mintiendo!<br><strong>Mujer</strong> – Por supuesto que miento. Si hubiera venido a asesinar a alguien, ¿realmente cree que le especificaría el piso?<br><strong>Hombre</strong> – Eso no me dice qué viene usted a hacer aquí.<br><strong>Mujer</strong> – Al principio no vine a matar a nadie, es cierto. Pero debo admitir que después de conocerlo, me dan ganas de cometer un asesinato…<br><strong>Hombre</strong> – Muy bien, puede ironizar todo lo que quiera. Pero mientras no sepa qué viene a hacer aquí, no pienso dejarla entrar.<br><strong>Mujer</strong> – Vale… Vengo a ver a alguien, ¿le parece bien?<br><strong>Hombre</strong> – Ah, sí. ¿Y quién sería?<br><strong>Mujer</strong> – El dentista.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Le duelen los dientes?<br><strong>Mujer</strong> – Es más complicado que eso…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Qué dentista? Hay al menos tres o cuatro en el edificio.<br><strong>Mujer</strong> – No conozco su nombre. Quiero decir, su verdadero nombre.<br><strong>Hombre</strong> – Qué conveniente…<br><strong>Mujer</strong> – No, precisamente, no es conveniente. Es alguien que conocí en línea. Solo sé su seudónimo.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Un seudónimo?<br><strong>Mujer</strong> – Me citó en su casa, pero se olvidó de darme el código.<br><strong>Hombre</strong> – La cita en su casa, pero no le da el código…<br><strong>Mujer</strong> – ¡Se olvidó, le digo!<br><strong>Hombre</strong> – Podrías llamarlo por teléfono.<br><strong>Mujer</strong> – No tengo su número.<br><strong>Hombre</strong> – Ah, tampoco le dio su número. Aparentemente, es alguien que valora mucho su privacidad… ¿Está usted realmente segura de que la invitó a ir a su casa? Quiero decir, no le dio el código…<br><strong>Mujer</strong> – Me dio la dirección, me dijo que vivía en el tercer piso y que era dentista. Creo que si no quisiera verme…<br><strong>Hombre</strong> – Dentista, en el tercer piso… Entonces esa es la dirección de su consultorio. No su casa.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y qué importa?<br><strong>Hombre</strong> – Eso explica por qué se olvidó de darle el código.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y por qué sería eso?<br><strong>Hombre</strong> – Porque durante el día no hay código.<br><strong>Mujer</strong> – Entonces sí hay un dentista en el tercer piso.<br><strong>Hombre</strong> – Sí.<br><strong>Mujer</strong> – Entonces usted ve que no estoy mintiendo.<br><strong>Hombre</strong> – Al mismo tiempo, está indicado en la placa.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué placa?<br><strong>Hombre</strong> – La placa que está afuera, en la entrada de este edificio.<br><strong>Mujer</strong> – De acuerdo… Entonces, ¿aún no quiere dejarme entrar?<br><strong>Hombre</strong> – Depende… ¿Cuál es su seudónimo?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Hombre</strong> – Dijo que solo conoce a este dentista por su seudónimo. Imagino que él también la conoce solo por un nombre en clave.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y por qué le daría mi seudónimo? Es muy personal, ¿no? Más personal que el código de acceso a un edificio, al menos…<br><strong>Hombre</strong> – Digamos que es un intercambio justo.<br><strong>Mujer</strong> – Alex343.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Alex343?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué? ¿Tampoco le gusta?<br><strong>Hombre</strong> – No, no… Alex343, es un nombre muy bonito. (Cambiando de tono) Para una persona muy hermosa… Da ganas de conocer a las otras 342 Alex.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Ahora me está coqueteando? ¡No tiene vergüenza!<br><strong>Hombre</strong> – Empezamos con el pie equivocado, pero permítame presentarme: Soy Domi459.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Domi459? ¿Entonces es usted?<br><strong>Hombre</strong> – Espero que no se decepcione demasiado…<br><strong>Mujer</strong> – No, no, pero… No lo imaginaba así…<br><strong>Hombre</strong> – Disculpe por el código, pero como durante el día no hay…<br><strong>Mujer</strong> – Claro.<br><strong>Hombre</strong> – Y uno nunca sabe con quién está tratando.<br><strong>Mujer</strong> – Tiene razón. Nunca se es demasiado prudente.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Encontró fácilmente?<br><strong>Mujer</strong> – Sí, sí… Hasta que llegué a esta puerta, al menos…<br><em>Él le muestra la puerta.</em><br><strong>Hombre</strong> – Pero adelante, por favor…<br><strong>Mujer</strong> – Eh…<br><strong>Hombre</strong> – Ah sí, cierto… No tiene el código… Espere, paso primero… 0000, es fácil de recordar…<br><strong>Mujer</strong> – Sí, es práctico…<br><strong>Hombre</strong> – Pero por cierto, olvidé presentarme… Como solo me conoce por mi seudónimo…<br><strong>Mujer</strong> – Su nombre está en la placa de entrada del edificio.<br><strong>Hombre</strong> – ¡Ah sí, cierto! Y usted, ¿cuál es su nombre real?<br><strong>Mujer</strong> – Si me permite, esperaré conocerlo un poco mejor antes de darle el código de acceso…<br><em>Salen.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Aviso de paso</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/"><img decoding="async" width="400" height="215" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Aviso de paso" class="wp-image-1800" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b-300x161.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/codigo-de-acceso/">Código de acceso</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Lola</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/lola/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:54:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Animal]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Ética]]></category>
		<category><![CDATA[Paranoia]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1965</guid>

					<description><![CDATA[<p>Lola, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/lola/">Lola</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado a una mesa. Otro llega, con gafas de sol, y se dirige a él.</em><br><strong>Uno</strong> – Volverán las oscuras golondrinas<br><strong>Dos</strong> – En tu ventana sus nidos a colgar…<br><strong>Uno</strong> – Está bien. Pero no es ventana, es balcón.<br><strong>Dos</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Uno</strong> – En tu balcón sus nidos a colgar<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí…<br><strong>Uno</strong> – Siéntese.<br><em>El otro se sienta.</em><br><strong>Dos</strong> – De todos modos, es un poco tonto como contraseña.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y por qué?<br><strong>Dos</strong> – Todo el mundo conoce la segunda parte.<br><strong>Uno</strong> – Al parecer, usted no…<br><strong>Dos</strong> – Perdón, no sabía que los asesinos a sueldo eran tan exigentes con la poesía de Lorca.<br><strong>Uno</strong> – Es de Bécquer.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – Le escucho.<br><strong>Dos</strong> – Quisiera hacer desaparecer a alguien.<br><strong>Uno</strong> – Sí, en general, para eso me llaman… ¿Cómo se llama esa persona?<br><strong>Dos</strong> – Lola.<br><strong>Uno</strong> – ¿Lola?<br><strong>Dos</strong> – Es una perra.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, eso no es asunto mío…<br><strong>Dos</strong> – No, quiero decir que… es realmente una perra.<br><strong>Uno</strong> – ¿Una perra? ¿Quiere decir un animal?<br><strong>Dos</strong> – Sí. Una perra. La hembra del perro.<br><em>El otro se levanta para irse.</em><br><strong>Uno</strong> – Lo siento, pero tenemos cierta ética en nuestro trabajo. Nunca matamos animales.<br><strong>Dos</strong> – Espere… Le ofrezco el doble.<br><em>Intrigado, el otro se sienta de nuevo.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué quiere matarla, para empezar?<br><strong>Dos</strong> – Si la conociera, no diría esa pobre criatura, créame.<br><strong>Uno</strong> – Cuénteme…<br><strong>Dos</strong> – Era la perra de mi esposa.<br><strong>Uno</strong> – ¿Era?<br><strong>Dos</strong> – Ella murió.<br><strong>Uno</strong> – ¿La perra?<br><strong>Dos</strong> – ¡Mi esposa!<br><strong>Uno</strong> – Lo siento.<br><strong>Dos</strong> – No lo sienta… Fui yo quien la mató.<br><strong>Uno</strong> – Y… ¿por qué, si se puede saber?<br><strong>Dos</strong> – En realidad… fue más bien un accidente.<br><strong>Uno</strong> – ¿Un homicidio involuntario, quiere decir?<br><strong>Dos</strong> – Digamos… un acto fallido.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo.<br><strong>Dos</strong> – Estábamos los tres caminando al borde de un acantilado y…<br><strong>Uno</strong> – ¿Los tres?<br><strong>Dos</strong> – Con Lola.<br><strong>Uno</strong> – Ah, claro…<br><strong>Dos</strong> – La empujé un poco, accidentalmente, ella resbaló y se estrelló abajo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y la policía no lo molestó?<br><strong>Dos</strong> – La policía, no. Pero Lola vio todo. Y desde entonces…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – Me mira.<br><strong>Uno</strong> – ¿Lo mira?<br><strong>Dos</strong> – Con una mirada acusadora.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Conoce ese episodio de la Biblia? El ojo estaba en la tumba y miraba a Caín.<br><strong>Uno</strong> – Me suena vagamente. Aunque, ya sabe, en mi trabajo la Biblia no es precisamente mi libro de cabecera.<br><strong>Dos</strong> – Pues para mí es Lola. Todo el día, me clava la mirada. Se ha vuelto insoportable.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo.<br><strong>Dos</strong> – No creo que pueda entenderlo. Si esto sigue, acabaré haciendo una tontería.<br><strong>Uno</strong> – Podría deshacerse de ella usted mismo. Al fin y al cabo, mató a su esposa.<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero tengo miedo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Miedo?<br><strong>Dos</strong> – Hay algo sobrenatural en todo esto, se lo aseguro. No es solo un animal. Es…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – Esa mirada… La mirada de Lola… Es la de mi esposa.<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Uno</strong> – Me ha conseguido dar escalofríos, también a mí. Y, con el trabajo que hago, créame que he visto de todo…<br><strong>Dos</strong> – Deshágase de Lola, se lo ruego.<br><strong>Uno</strong> – Lo siento de verdad, pero… No me dedico a la reencarnación.<br><strong>Dos</strong> – ¿Entonces qué será de mí?<br><strong>Uno</strong> – No sé… ¿Un perro?<br><em>Se levanta y se va. El otro se queda en silencio un momento.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Un perro…? Guau… Guau, guau…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/lola/">Lola</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El Día de los Inocentes</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-dia-de-los-inocentes/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:46:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Hormiga]]></category>
		<category><![CDATA[Malentendido]]></category>
		<category><![CDATA[Máscara]]></category>
		<category><![CDATA[Veneno]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1960</guid>

					<description><![CDATA[<p>El Día de los Inocentes, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-dia-de-los-inocentes/">El Día de los Inocentes</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos sillas y una mesa, con una jarra y un vaso. Un personaje llega con una mascarilla sanitaria. Otro llega también con mascarilla. Tras un momento de duda, el segundo se dirige al primero con aire de conspirador.</em><br><strong>Uno</strong> – Yo soy un hombre sincero.<br><strong>Dos</strong> – De donde crece la palma.<br><strong>Uno</strong> – ¡Que contraseña más estúpida…!<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Bueno. Como le dije, se paga por adelantado.<br><em>El otro le entrega un sobre.</em><br><strong>Dos</strong> – Aquí tiene.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cuál es el nombre de la víctima?<br><strong>Dos</strong> – Juan Martín.<br><strong>Uno</strong> – Vaya, qué curioso.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Uno</strong> – No, nada… Bueno, sí… No debería decírselo porque no está supuesto a saber mi nombre, pero… Es un homónimo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un homónimo?<br><strong>Uno</strong> – Yo también me llamo Juan Martín. En fin, es un nombre bastante común…<br><strong>Dos</strong> – No es un homónimo.<br><strong>Uno</strong> – Le digo que yo también me llamo Juan Martín.<br><strong>Dos</strong> – Sí. Y es a usted a quien hay que eliminar.<br><strong>Uno</strong> – ¿A mí?<br><strong>Dos</strong> – Sí, a usted.<br><strong>Uno</strong> – ¿Me contrata para que me mate a mí mismo?<br><strong>Dos</strong> – Exactamente.<br><strong>Uno</strong> – ¿Pero por qué?<br><strong>Dos</strong> – Un contrato es un contrato, ¿no? Y yo ya le he pagado…<br><strong>Uno</strong> – OK.<br><strong>Dos</strong> – Aquí tiene, hasta le traigo el veneno.<br><em>Le pasa una bolsita.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Qué es esto?<br><strong>Dos</strong> – Veneno para hormigas.<br><strong>Uno</strong> – OK.<br><strong>Dos</strong> – ¿Puedo contar con usted?<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto…<br><em>Se marcha. El otro se queda un momento desconcertado. Se sienta en la silla, reflexiona un instante, luego vierte el contenido de la bolsa en el vaso, añade agua, mezcla y está a punto de beber. El otro vuelve, riéndose, sin mascarilla.</em><br><strong>Uno</strong> – ¡Inocente!<br><em>El que está sentado sale de su estupor y lo reconoce.</em><br><strong>Dos</strong> – Eres un auténtico idiota, Toni.<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-dia-de-los-inocentes/">El Día de los Inocentes</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mala suerte</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/mala-suerte/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:41:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1958</guid>

					<description><![CDATA[<p>Mala suerte, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/mala-suerte/">Mala suerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado en una mesa frente a un vaso lleno y otro vacío. Al lado, hay una cubitera con una botella de champán. Otro personaje llega.</em><br><strong>Uno</strong> – Bond. James Bond.<br><strong>Dos</strong> – I know who you are.<br><strong>Uno</strong> – Es una contraseña para cinéfilos…<br><strong>Dos</strong> – Goldfinger, mi película favorita. Te sirvo un poco.<br><strong>Uno</strong> – Con mucho gusto.<br><em>El otro le sirve. Brindan.</em><br><strong>Dos</strong> – Por nuestro contrato.<br><strong>Uno</strong> – Aún no he dicho que sí. ¿De qué se trata exactamente?<br><strong>Dos</strong> – De matar a alguien.<br><strong>Uno</strong> – Soy asesino a sueldo. Por lo general, para eso me llaman. ¿Pero de quién quieres deshacerte?<br><strong>Dos</strong> – De mí mismo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Dos</strong> – Sí, ya sé, es inusual, pero al fin y al cabo, para ti, ¿qué cambia?<br><strong>Uno</strong> – Nada, es verdad.<br><strong>Dos</strong> – Incluso tiene ventajas. La víctima es voluntaria, nadie vendrá a quejarse, así que tienes la garantía de que no habrá problemas.<br><strong>Uno</strong> – En nuestro trabajo, nunca hay garantías, ¿sabes? La pregunta es… ¿por qué no hacerlo tú mismo?<br><strong>Dos</strong> – Porque simplemente no tengo el valor.<br><strong>Uno</strong> – Lo entiendo. Matar a alguien es una cosa. Quitarse la vida, es otra. Yo mismo, si algún día quisiera acabar, creo que recurriría a un colega.<br><strong>Dos</strong> – Además, no quiero causar dolor a mis seres queridos. Un suicidio siempre es un peso para los que quedan. ¿Por qué no vi las señales? Si lo hubiera sabido, ¿podría haberlo evitado?<br><strong>Uno</strong> – Claro.<br><strong>Dos</strong> – Un accidente, o incluso un asesinato, es mucho más llevadero.<br><strong>Uno</strong> – Debo admitir que cada vez recibimos más solicitudes como la tuya. Al principio me costaba un poco, pero… Cuando puedes ayudar…<br><strong>Dos</strong> – Te aseguro que me harás un gran favor.<br><strong>Uno</strong> – Si se me permite… ¿Por qué?<br><strong>Dos</strong> – Simplemente por agotamiento… La sensación de que lo que tenía que hacer en esta vida ya quedó atrás.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y si cambiaras de opinión?<br><strong>Dos</strong> – Lamentablemente, cada día que pasa me confirma en esta decisión.<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, si cambias de opinión, solo envíame un SMS.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo.<br><em>Saca un sobre de su bolsillo y lo coloca sobre la mesa.</em><br><strong>Dos</strong> – Aquí tienes, como acordamos.<br><strong>Uno</strong> – Muy bien.<br><strong>Dos</strong> – ¿No lo cuentas?<br><strong>Uno</strong> – ¿Allí a donde vas, para qué te servirían unos euros que no me hayas dado?<br><strong>Dos</strong> – Es cierto.<br><strong>Uno</strong> – Pareces buena persona. Me dará pena…<br><strong>Dos</strong> – Tú también me caes bastante bien. Y ya que estamos, me alegra que seas tú quien lo haga…<br><strong>Uno</strong> – Como te dije, me doy un mes para ejecutar el contrato. Puede ser mañana o el mes que viene. No sabrás ni el día, ni la hora, ni el lugar…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y si te pasa algo antes?<br><strong>Uno</strong> – ¿Algo?<br><strong>Dos</strong> – Que mueras antes que yo.<br><strong>Uno</strong> – Es poco probable, pero en ese caso, me temo que tendrás que seguir viviendo un poco más.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, cuídate bien.<br><em>El otro se levanta, hace un gesto de despedida y se va. El que queda termina su copa. Se oye el chirrido de unos neumáticos seguido de un choque.</em><br><strong>Dos</strong> – Vaya. Es el tercero esta semana…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/mala-suerte/">Mala suerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
