Las presas

Un sketch de Jean-Pierre Martinez

Uno – ¿Todo bien?
Dos – Sí…
Un tiempo.
Uno – No parece que vaya bien.
Dos – Sí, sí, va bien…
Uno – Vale…
Un tiempo.
Dos – Han detenido al vecino…
Uno – ¿Al vecino?
Dos – Al vecino de la izquierda.
Uno – ¿Cómo sabes que es de izquierdas? Hace tiempo que ya no hablamos de política. Y menos con los vecinos…
Dos – El del rellano, el del piso de la izquierda.
Uno – Ah, sí. El vecino de la izquierda… Y entonces… lo han detenido.
Dos – Sí.
Un tiempo.
Uno – ¿Por qué lo han detenido?
Dos – Vete tú a saber…
Un tiempo.
Uno – Entonces lo han detenido…
Dos – Sí…
Uno – Ah, sí, es…
Dos – Es así.
Uno – ¿Y cómo lo sabes?
Dos – Vi un coche negro aparcar delante del edificio. Luego oí ruido en el rellano. Miré por la mirilla. Llamaron a su puerta. Abrió y lo detuvieron.
Uno – Y entonces se lo llevaron…
Dos – Cuando los vi llegar… creí que iban a llamar a nuestra puerta. Me da un poco de vergüenza, pero… cuando vi que llamaban a la del vecino, me sentí aliviado.
Uno – Lo entiendo…
Un tiempo.
Dos – ¿Crees que también nos detendrán a nosotros?
Uno – ¿Por qué iban a detenernos?
Dos – Vete tú a saber… Porque conocíamos al tipo al que acaban de detener, quizá.
Uno – ¿Tú lo conocías?
Dos – No… Bueno, le dije hola una o dos veces.
Uno – Quizá no deberías haberlo hecho.
Dos – ¿Cómo iba a saber yo…?
Uno – ¿Saber qué…?
Dos – Que lo iban a detener.
Uno – De todos modos, no detienen a alguien solo por haberle dicho hola a otra persona.
Dos – ¿Tú crees…?
Uno – No sé… Yo ya no le digo hola a nadie, así…
Dos – Hay que decir hola a la gente que se conoce.
Uno – Ellos tampoco nos dicen hola a nosotros, te recuerdo.
Dos – Es verdad.
Uno – Además, ya no conocemos a nadie.
Dos – No, a todos los que conocíamos los han detenido.
Uno – Y ahora empiezan a detener a gente que no conocemos.
Dos – Da que pensar por qué a nosotros aún no nos han detenido.
Uno – No tendremos nada que reprocharnos, ¿no?
Dos – No. Bueno, no lo creo… ¿Tú crees que tengamos algo que reprocharnos?
Uno – No lo sé.
Dos – Por mucho que no tengamos nada que reprocharnos…
Uno – Cuando se busca, se encuentra, eso seguro.
Dos – Quizá haríamos mejor en mudarnos…
Uno – ¿Adónde iríamos?
Dos – No lo sé.
Uno – Y además lo encontrarían sospechoso.
Dos – ¿Sospechoso?
Uno – Si nos mudamos es que tenemos algo que reprocharnos.
Dos – De todas formas, acabarían encontrándonos.
Uno – Mudarse está muy bien, pero… hay que instalarse en algún sitio.
Dos – Creo que el vecino de la izquierda acababa de mudarse.
Uno – Por eso no lo conocíamos.
Dos – Y seguramente por eso lo detuvieron.
Uno – Seguramente…
Dos – Tienes razón, será mejor quedarnos aquí.
Uno – Sí… No es el momento de llamar la atención.
Un tiempo.
Dos – ¿Y tú, todo bien?
Uno – Todo bien…
Dos – No parece que vaya bien.
Uno – Sí, sí, va bien…
Dos – Vale…
Oscuro.

Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra. En España SGAE, en Argentina ARGENTORES, en Uruguay AGADU, en México SOGEM.

Contactar con el autor : FORMULARIO DE CONTACTO

Sketch extraído de la recopilación De animales y hombres
Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).

De animales y hombres

Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:
https://jeanpierremartinez.net

Scroll al inicio