<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Archives des Sociabilidad - La Sketchothèque</title>
	<atom:link href="https://sketchotheque.net/es/category/tema/sociabilidad/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/tema/sociabilidad/</link>
	<description>Les sketchs de Jean-Pierre Martinez</description>
	<lastBuildDate>Sat, 24 May 2025 10:19:37 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/03/cropped-sketch_carre-32x32.png</url>
	<title>Archives des Sociabilidad - La Sketchothèque</title>
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/tema/sociabilidad/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Aperitivo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/aperitivo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 10:19:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Tranquilo!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Vecino]]></category>
		<category><![CDATA[Hipocresía social]]></category>
		<category><![CDATA[IA]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2541</guid>

					<description><![CDATA[<p>Aperitivo, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Tranquilo!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/aperitivo/">Aperitivo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><strong>Uno</strong> – Prométeme que no te vas a poner nervioso…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – He invitado a los vecinos a tomar el aperitivo.<br><strong>Dos</strong> – ¿No…? ¿No habrás hecho eso?<br><strong>Uno</strong> – No sé qué me pasó… Nos cruzamos en la escalera. No sabía qué decirles. Empezamos a hablar del tiempo. En un momento dado, ya no sabía de qué hablar. Estaba muy incómodo. Y de repente me escuché decir: «Un día de estos, tenéis que venir a tomar el aperitivo a casa».<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué respondieron?<br><strong>Uno</strong> – Respondieron sin dudar: «¿Por qué no el sábado por la noche?».<br><strong>Dos</strong> – ¿El sábado por la noche?<br><strong>Uno</strong> – El sábado por la noche…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué les dijiste?<br><strong>Uno</strong> – Les dije… de acuerdo.<br><strong>Dos</strong> – ¿No?<br><strong>Uno</strong> – Parecían encantados.<br><strong>Dos</strong> – ¡Pero nunca hemos invitado a nadie a tomar el aperitivo!<br><strong>Uno</strong> – No.<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo vamos a hacerlo?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé.<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo lo hace la gente?<br><strong>Uno</strong> – No tengo ni idea. Tampoco nadie nos ha invitado nunca a tomar el aperitivo.<br><strong>Dos</strong> – Creo que una vez nos invitaron, pero dijimos que no podíamos.<br><strong>Uno</strong> – Sí… Nos entró el pánico…<br><strong>Dos</strong> – Un aperitivo… No sé cómo vamos a salir de esta.<br><strong>Uno</strong> – Primero necesitamos algo para beber.<br><strong>Dos</strong> – ¿Como qué?<br><strong>Uno</strong> – Para el aperitivo… Creo que la gente toma whisky.<br><strong>Dos</strong> – ¿Whisky, tú crees? ¿Y dónde vamos a encontrar eso…?<br><strong>Uno</strong> – Y algo para picar.<br><strong>Dos</strong> – ¿Aceitunas, quizás? Una vez en un bar vi a gente comer aceitunas mientras bebían whisky.<br><strong>Uno</strong> – ¿Aceitunas… Negras o verdes?<br><strong>Dos</strong> – Deberías haberles preguntado qué prefieren.<br><strong>Uno</strong> – Siempre puedo llamarlos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tienes su número de teléfono?<br><strong>Uno</strong> – No sé qué me pasó, ya te digo. Les di nuestro número de teléfono y ellos me dieron el suyo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Les diste nuestro número de teléfono?<br><strong>Uno</strong> – Un arrebato…<br><strong>Dos</strong> – Saldremos de esta, no entres en pánico.<br><strong>Uno</strong> – En el peor de los casos, siempre podemos irnos sin dejar dirección y cambiar de número de teléfono.<br><strong>Dos</strong> – ¿De aquí al sábado?<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué día es hoy?<br><strong>Dos</strong> – Viernes.<br><strong>Uno</strong> – Va a estar justo…<br><strong>Dos</strong> – Además, acabamos de mudarnos. La última vez tuvimos que mudarnos para escapar de la fiesta de los vecinos. ¡Y ahora invitas a los nuevos vecinos a tomar el aperitivo!<br><strong>Uno</strong> – Lo sé… Me da vergüenza…<br><strong>Dos</strong> – Bueno, nos apoyaremos mutuamente, ¿no? Estamos casados al fin y al cabo. Para lo bueno y para lo malo.<br><strong>Uno</strong> – Entonces, ¿no nos mudamos?<br><strong>Dos</strong> – Un aperitivo… No puede ser tan terrible.<br><strong>Uno</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Dos</strong> – No. Lo decía para tranquilizarte.<br><strong>Uno</strong> – Voy a preguntar a ChatGPT cómo se organiza un aperitivo entre amigos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Entre amigos?<br><strong>Uno</strong> – Digamos con los vecinos de al lado.<br><strong>Dos</strong> – No olvides preguntar lo de las aceitunas…<br><strong>Uno</strong> – ¿Las aceitunas…?<br><strong>Dos</strong> – ¡Negras o verdes!<br><strong>Uno</strong> – También le pediré una lista de temas de conversación.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo. Mientras tanto, voy a ver si encuentro una empresa de mudanzas y un guardamuebles.<br><strong>Uno</strong> – Sí… Por si realmente entramos en pánico…<br><em>Oscuro</em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¡Tranquilo!</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="500" height="330" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg" alt="Tranquilo" class="wp-image-2492" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg 500w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau-300x198.jpg 300w" sizes="(max-width: 500px) 100vw, 500px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/aperitivo/">Aperitivo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Voyeuristas</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/voyeuristas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 09:39:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Tranquilo!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Vecino]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Paranoia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2509</guid>

					<description><![CDATA[<p>Voyeuristas, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Tranquilo!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/voyeuristas/">Voyeuristas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><strong>Uno</strong> – Prométeme que no te vas a poner nervioso…<br><strong>Dos</strong> – Sinceramente, no puedo prometerte nada.<br><strong>Uno</strong> – Acabo de descubrir que el vecino es un voyeur.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué vecino?<br><strong>Uno</strong> – ¡El de enfrente, ahí!<br><strong>Dos</strong> – No veo nada.<br><strong>Uno</strong> – La ventana, allá.<br><strong>Dos</strong> – Está al menos a cien metros. ¿Cómo puedes ver que nos está observando?<br><strong>Uno</strong> – Con un telescopio.<br><strong>Dos</strong> – ¿El vecino nos observa con un telescopio?<br><strong>Uno</strong> – No, no el vecino, ¡yo! Usé un telescopio. Si no, ¿cómo quieres que vea desde aquí que nos está observando?<br><strong>Dos</strong> – O sea que espiaste al vecino con un telescopio para descubrir que él nos estaba espiando.<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – Y él, ¿cómo hace para vernos desde tan lejos?<br><strong>Uno</strong> – Con unos prismáticos.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo… Entonces tú observas con un telescopio a un voyeur que te está mirando con prismáticos.<br><strong>Uno</strong> – Si no, ¿cómo quieres que vea que nos espía?<br><strong>Dos</strong> – Sácame de una duda. La primera vez que lo miraste con el telescopio, ¿ya te estaba mirando con los prismáticos, o fue después?<br><strong>Uno</strong> – Después, creo.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – Ya veo lo que quieres decir…<br><strong>Dos</strong> – Tal vez, al ver el reflejo de tu telescopio, se preguntó si alguien lo estaba observando. Y como no veía nada, fue a buscar sus prismáticos.<br><strong>Uno</strong> – En ese caso, el voyeur sería yo.<br><strong>Dos</strong> – Es una posibilidad seria…<br><strong>Uno</strong> – O quizás los dos seamos voyeurs.<br><strong>Dos</strong> – Ahora bien… un voyeur que observa a otro voyeur… ¿Sigue siendo voyeurismo?<br><strong>Uno</strong> – Creo que tengo que dejar lo del telescopio.<br><strong>Dos</strong> – Me parece que sí.<br><strong>Uno</strong> – Por otro lado… ya no sabré si sigue observándonos.<br><em>Oscuro</em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¡Tranquilo!</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/"><img decoding="async" width="500" height="330" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg" alt="Tranquilo" class="wp-image-2492" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg 500w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau-300x198.jpg 300w" sizes="(max-width: 500px) 100vw, 500px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/voyeuristas/">Voyeuristas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Salida Nula</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/salida-nula/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 10:24:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Funeraria]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Ataúd]]></category>
		<category><![CDATA[Malentendido]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2397</guid>

					<description><![CDATA[<p>Salida Nula, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/salida-nula/">Salida Nula</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una mujer de luto llega por un lado, una corona fúnebre en la mano. Saca un pañuelo de su bolso y enjuga una lágrima. Se oye el sonido de su móvil. Ella contesta.</em><br><strong>Mujer 1 </strong>(<em>con voz afectada</em>) – ¿Sí…? Ah, eres tú… Sí, sí, ahora mismo estoy en el tanatorio. La verdad es que no lo había visto desde hace años, pero en fin… A pesar de todo, es muy emocionante. Quería verlo por última vez… Para despedirle…<br><em>Otra mujer, de luto también, llega por el otro lado.</em><br><strong>Mujer 1 </strong>– Tengo que dejarte, lo siento. Mi hermana acaba de llegar. Te llamaré más tarde ¿de acuerdo? Gracias por haber llamado…<br><em>Las dos mujeres se abrazan, sin cariño.</em><br><strong>Mujer 2</strong> – Menos mal que me has avisado… Yo ni siquiera recibí la esquela de defunción. (<em>Señalando el otro lado</em>) ¿Está ahí…?<br><strong>Mujer 1</strong> – Sí.<br><strong>Mujer 2</strong> – ¿Le has visto ?<br><strong>Mujer 1 </strong>– Sí.<br><strong>Mujer 2 </strong>– Hace lo menos diez años… Habrá cambiado, ¿no ?<br><strong>Mujer 1</strong> – Claro… Está muerto.<br><strong>Mujer 2 </strong>– Sí… La verdad es que no estoy muy segura de querer entrar ahí. Para verle así… Yo nunca ví a un muerto. Quizás debería quedarme con la imagen de la última vez que lo vi. Lleno de vida…<br><strong>Mujer 1 </strong>– Vamos. Hazlo por él. Estoy segura de que le habría hecho mucha ilusión verte una última vez.<br><strong>Mujer 2 </strong>– Bueno…<br><em>Se dirige sin entusiasmo hacia el lado de la cámara mortuoria y desaparece.<br>Su hermana se queda sola y enjuga otra lágrima.</em><br><strong>Mujer 1</strong> – Dios mío…<br><em>La otra vuelve, un tanto perturbada.</em><br><strong>Mujer 1 </strong>– ¿Ya…?<br><strong>Mujer 2</strong> – ¿Me dijiste que estaba ahí, verdad, por esa puerta a la derecha?<br><strong>Mujer 1 </strong>– Sí… ¿Por qué?<br><strong>Mujer 2</strong> – Si no es él…<br><strong>Mujer 1</strong> – No le has visto desde hace diez años. Por fuerza tiene que haber cambiado.<br><strong>Mujer 2</strong> – ¿Hasta cambiar de sexo…? Es una mujer la que está en el ataúd.<br><strong>Mujer 1 </strong>– ¿Seguro…?<br><strong>Mujer 2</strong> – Una mujer que, encima, no se le parece en nada… ¿No te diste cuenta?<br><strong>Mujer 1</strong> – Mira… Estaba tan conmocionada esta mañana… Se me cayeron las lentillas de contacto en el lavabo. Debe de ser la puerta a la derecha. Hay dos capillas ardientes… Voy a ver.<br><strong>Mujer 2 </strong>– Mejor voy yo, ¿no?<br><em>Desaparece otra vez, dejando su hermana todavía más perturbada. Pero la otra vuelve en seguida.</em><br><strong>Mujer 1 </strong>– ¿Y bien?<br><strong>Mujer 2</strong> – Tampoco es él.<br><strong>Mujer 1 </strong>– ¿Estás segura?<br><strong>Mujer 2 </strong>– A menos que nos haya ocultado toda su vida que era negro… Enséñame la esquela… A lo mejor, te equivocaste de dirección. Tanatorios, hay muchos…<br><strong>Mujer 1 </strong>– Dios mío… Me impresionó tanto saber que había muerto. Y ahora, ni siquiera vamos a poder asistir a su entierro…<br><em>Sale una esquela de su bolso y se la da a su hermana.</em><br><strong>Mujer 2</strong> (<em>echando un vistazo a la esquela</em>) – Pues, no… Aquí está… No lo entiendo… La dirección es correcta… (<em>Leyendo</em>) Comunican con profundo dolor el fallecimiento de… ¡Pero no es su nombre!<br><strong>Mujer 1</strong> – ¡No es posible! Dame eso…<br><em>Coge la esquela de las manos de su hermana, y la mira frunciendo el ceño para compensar la ausencia de sus lentillas.</em><br><strong>Mujer 1</strong> – ¡Joder! Es el apellido de los vecinos… Ocurre al menos una vez por semana…<br><strong>Mujer 2</strong> – ¿El qué?<br><strong>Mujer 1 </strong>– ¡Que el cartero se equivoque! Bueno, Martínez, Ramírez… Se parece mucho, ¿no? Yo tampoco me di cuenta…<br><strong>Mujer 2</strong> (<em>consternada</em>) – Así que no ha muerto…<br><strong>Mujer 1</strong> – Lo siento, de verdad… (<em>Tenso silencio</em>) ¿Y qué hago yo ahora con la corona?<br><strong>Mujer 2</strong> – No esperes que el florista te devuelva el dinero…<br><strong>Mujer 1</strong> – ¡Imagínate si se pusieran a reembolsar las coronas después de los entierros…!<br><strong>Mujer 2</strong> – Pues déjala aquí… Para honrar la memoria del difunto de tus vecinos…<br><strong>Mujer 1 </strong>– Sí… Aunque no parece que se preocupen mucho por él. Ni siquiera han venido a despedirle…<br><strong>Mujer 2</strong> – No tendría que sorprenderte. Tú tienes la esquela de defunción…<br><strong>Mujer 1 </strong>– Dios mío, es verdad. ¿Cómo voy a anunciarles eso ahora…?<br><strong>Mujer 2 </strong>– Sí… Creo que ya vas a necesitar toda la delicadeza de la que seas capaz…<br><strong>Mujer 1 </strong>– Por lo menos, él no ha muerto… Pero bueno… (<em>Suspirando</em>) Con lo que me costó decirle adiós…<br><strong>Mujer 2 </strong>– Pues así, esta hecho. Por si acaso…<br><em>Se van.</em><br><strong>Mujer 2</strong> – ¿Irás a verlo?<br><strong>Mujer 1 </strong>– ¿A quién?<br><strong>Mujer 2 </strong>– ¡A él!<br><strong>Mujer 1 </strong>– ¿Para qué?<br><strong>Mujer 2</strong> – No sé. Como tenías tanto interés en despedirte de él. Así podrías hacerlo mientras está vivo.<br><em><strong>Oscuro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/salida-nula/">Salida Nula</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Sobre ruedas</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/sobre-ruedas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 May 2025 11:38:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Escenas callejeras]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Vecino]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2328</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sobre ruedas, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Escenas callejeras' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/sobre-ruedas/">Sobre ruedas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje llega, tirando de un perro en patines atado a una correa. Otro personaje llega a su vez, con un paquete de cigarrillos en la mano (el texto puede adaptarse ligeramente según el sexo de los dos personajes).<br></em><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿ya has vuelto?<br><strong>Uno</strong> – ¡Ah, hola! Sí, sí, volví esta mañana. ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – Anoche.<br><strong>Uno</strong> – ¿Mucho tráfico en la carretera?<br><strong>Dos</strong> – Salimos temprano, afortunadamente, porque si no…<br><strong>Uno</strong> – Sí… Se acabaron las vacaciones…<br><strong>Dos</strong> – Pero bueno, se dice eso, pero al final no estamos descontentos de volver a casa, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Mmm…<br><strong>Dos</strong> – No se puede estar de vacaciones todo el tiempo. Al final, nos aburriríamos. (<em>Le ofrece al otro su paquete de cigarrillos.</em>) ¿Un cigarrillo?<br><strong>Uno</strong> – Gracias, lo dejé.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Uno</strong> – Las resoluciones de Año Nuevo, ya sabes… Ahora vapeo…<br><em>Saca un cigarrillo electrónico y comienza a vapear. El otro guarda su paquete de cigarrillos.</em><br><strong>Dos</strong> – Bueno, supongo que debería hacer lo mismo… (<em>Saca una caja de pastillas, toma una, se dispone a guardarla pero cambia de opinión</em>.) Oh, perdón, ¿quieres una? Es un relajante suave… En teoría, solo se obtiene con receta, pero son muy ligeros…<br><strong>Uno</strong> – Gracias, también dejé los medicamentos…<br><strong>Dos</strong> – Oh, vaya… Ya no solo hablamos de resoluciones de Año Nuevo, ¿verdad? Es algo serio, dime. ¿Conociste a Dios este verano, te convertiste en monje y solo viniste a recoger tus cosas antes de encerrarte en el monasterio, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Tú, al menos, no has hecho el voto de silencio…<br><strong>Dos</strong> – Bueno, supongo que tienes razón. Yo también debería dejarlo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Dejarlo… de decir tonterías, quieres decir?<br><strong>Dos</strong> – ¡Dejar los medicamentos!<br><strong>Uno</strong> – Ah sí, claro… Es cierto que no tienes muy buen aspecto. Para alguien que regresa de vacaciones…<br><em>El otro muestra cierta señal de fatiga.</em><br><strong>Dos</strong> – Y tu esposa, ¿cómo está?<br><strong>Uno</strong> – En realidad… También he dejado a mi esposa.<br><strong>Dos</strong> – ¿Dejado?<br><strong>Uno</strong> – De todos modos, estábamos discutiendo constantemente… Así que en su lugar, he tomado… algo que se infla.<br><strong>Dos</strong> – Ah sí… Sí, eso… Es menos complicado, eso seguro…<br><strong>Uno</strong> – La inflo todas las noches. Miramos un poco la televisión y luego… ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – ¿Yo? Ah, no, yo… Todavía estoy con mi esposa. A la antigua, ya sabes…<br><strong>Uno</strong> – Entiendo…<br><em>Incómodo silencio.</em><br><strong>Dos</strong> – Y el perro, ¿cómo está?<br><strong>Uno</strong> – ¿El perro? Sobre ruedas.<br><strong>Dos</strong> – Ah sí, no me había dado cuenta, vaya… Entonces también has dejado al perro…<br><strong>Uno</strong> – Este no ladra y al menos no tengo que recoger sus heces.<br><strong>Dos</strong> – Claro… Pero entonces, ¿por qué sigues sacándolo a pasear?<br><strong>Uno</strong> – Supongo que es costumbre… Pero tienes razón, creo que también dejaré de llevar al perro a hacer pis… Así evitaré los encuentros indeseables…<br><em>Nuevo silencio.</em><br><strong>Dos</strong> – Te sugeriría ir a tomar una cerveza, pero ya me imagino cuál será tu respuesta…<br><strong>Uno</strong> – He dejado el alcohol…<br><strong>Dos</strong> – Y ahí lo tienes.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Un café, tal vez?<br><strong>Uno</strong> – He dejado la cafeína.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un descafeinado?<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Con un edulcorante entonces. Y a condición de que me prometas que te calles un poco.<br><strong>Dos</strong> – Eso es lo que siempre le digo a mi esposa. Todo sería mucho más sencillo si la gente dejara de hablar sin decir nada.<br><strong>Uno</strong> – A quién se lo dices…<br><strong>Dos</strong> – A veces… Simplemente no queremos escuchar más sobre el tema.<br><strong>Uno</strong> – Eso no hace falta que me lo digas…<br><em>El otro le lanza una mirada molesta.</em><br><strong>Dos</strong> – Vale, ya no digo más nada.<br><em>Se van.</em><br><strong>Uno</strong> – Vamos, ven, perro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Se llama «perro»?<br><strong>Uno</strong> – ¿No me prometiste que te calmarías un poco?<br><strong>Dos</strong> – Perdón…<br><strong>Uno</strong> – Creo que también voy a dejar de lado a los vecinos…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Escenas callejeras </a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="226" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Escenas callejeras" class="wp-image-1869" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/sobre-ruedas/">Sobre ruedas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cuarentena</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/cuarentena/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 16:02:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Dinero]]></category>
		<category><![CDATA[Ella y Él]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Cumpleaños]]></category>
		<category><![CDATA[Ecología]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad de consumo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2249</guid>

					<description><![CDATA[<p>Cuarentena, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ella y Él' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/cuarentena/">Cuarentena</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ella está sentada en el sofá. El llega.</em><br><strong>Él</strong> – ¡Otra vez! Acabo de recibir una llamada de un amigo del colegio que me invita a celebrar su cuarenta cumpleaños. ¿Increíble, no?<br><strong>Ella</strong> – Si teníais 20 en la misma época, no es tan raro que 20 años después, tengáis 40 más o menos al mismo tiempo.<br><strong>Él</strong> – Lo que es raro es que no tenía noticias de toda esta gente desde hace años… Y ahora el teléfono no para de sonar.<br><strong>Ella</strong> – ¿Vas a ir?<br><strong>Él</strong> – Me asusta un poco. Hace tanto tiempo. Habrán cambiado, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – ¿Quieres decir físicamente?<br><strong>Él</strong> – Físicamente, moralmente… Espero que no estén demasiado decrépitos.<br><strong>Ella</strong> (<em>haciendo melindres</em>) – ¿Y yo? ¿Estás seguro de que no estoy demasiado decrépita?<br><strong>Él</strong> – Contigo es diferente. Poco a poco, tuve tiempo de acostumbrarme. Pero esta gente, así de repente… Va ser como una nueva versión de “El Regreso de los Muertos Vivientes”… Es raro, ¿no? Esta necesidad de juntarse a la llegada de la cuarentena.<br><strong>Ella</strong> – Se llama un cumpleaños, ¿no ?<br><strong>Él</strong> – Dicen que los animales se aproximan a los hombres al sentir llegar la muerte. Será algo por el estilo. Una manera de instinto gregario. (<em>Un tiempo</em>) ¿Qué le voy regalar a este también?<br><strong>Ella</strong> – ¿Un ataúd?<br><strong>Él</strong> – Es caro, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Lo decía de broma… ¿Y tú?<br><strong>Él</strong> – Yo también.<br><strong>Ella</strong> – No, quiero decir: Y tú, ¿piensas hacer algo para tus 40?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué quieres que haga? ¿Conoces un remedio para evitarlo? En todo caso, por favor, no me prepares una fiesta sorpresa. Si no veo a toda esta gente desde hace 20 años, seguro que es por algo.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – ¿Cuantos años tienes tú exactamente?<br><em>Ella le echa una mirada enfadada, sin contestar.</em><br><strong>Ella</strong> – Tendremos que invitar a los vecinos a cenar algún día.<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué?<br><strong>Ella</strong> – ¡Por nada!<br><strong>Él</strong> – Ellos nunca nos han invitado.<br><strong>Ella</strong> – Si todo el mundo pensara así…<br><strong>Él</strong> – Porque seamos vecinos no tenemos que ser amigos.<br><strong>Ella</strong> – ¡Nuestros amigos viven todos a quinientos kilómetros de aquí! Esta bien tener amigos al lado, ¿no?<br><strong>Él</strong> – Si. Es muy cómodo… Limita los gastos de transporte. O sea, la polución. Así que, se puede decir que es ecológico simpatizar con los vecinos.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – Y él, ¿qué hace exactamente?<br><strong>Ella</strong> – No sé. Cada mañana lo veo salir de casa con un maletín. No sé dónde va. la próxima vez le preguntaré, si quieres…<br><strong>Él</strong> – ¿Y ella?<br><strong>Ella</strong> – Son muy discretos…<br><strong>Él</strong> – Va a ser muy divertida esta cena. Si queremos respetar su discreción.<br><strong>Ella</strong> – Siempre podrás hablar de ti.<br><strong>Él</strong> – Tienen niños, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Cada mañana veo tres salir de su casa para ir a la escuela. Supongo que son suyos.<br><strong>Él</strong> – ¡Ah, sí…! Uno pequeño, uno mediano y uno grande… (<em>Preocupado</em>) ¿Tendremos que invitarles también?<br><strong>Ella</strong> – ¡No! Les diremos que es una recepción estrictamente reservada a los adultos…<br><strong>Él</strong> – ¿Me hablabas de los vecinos de enfrente, verdad?<br><strong>Ella</strong> – ¡De los de al lado! Los vecinos de enfrente se han mudado hace seis meses, después de su divorcio. ¿No has visto el cartel de “Se Vende”?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – Además, no tenían niños.<br><strong>Él</strong> – ¿De verdad?<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Ella</strong> – ¿No olvidaste que hoy es el día de limpieza.<br><strong>Él</strong> (<em>con un suspiro</em>) – La limpieza es el cimiento de la pareja… ¿Sabías que en francés “menaje” quiere decir a la vez limpieza y matrimonio? Y un “menaje a tres”, un triángulo…<br><strong>Ella</strong> – Tres puede ser también una pareja con un niño…<br><strong>Él</strong> – Cada uno con sus fantasmas.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Ella</strong> – ¿Entonces?<br><strong>Él </strong>– ¿De verdad crees que es el momento de tener un niño?<br><strong>Ella</strong> – No es cuestión de dinero, lo sabes muy bien… Además, no somos tan pobres…<br><strong>Él</strong> – ¡Lo seremos, con una retahíla de chavales! Mira lo que pasa en África con la natalidad galopante… Cuantos más niños tiene la gente, más pobre es…<br><strong>Ella</strong> – ¿No crees que es al revés?<br><strong>Él</strong> – Si los pobres no hicieran niños, después de una generación la pobreza habría desaparecido… Mira los chinos, por ejemplo. No tienen derecho más que a un niño. Pues ya están mejor…<br><strong>Ella</strong> – Podemos empezar por uno…<br><strong>Él</strong> – ¿Cuándo tendríamos tiempo para cuidarlo? Ni siquiera tenemos tiempo para hacer la limpieza.<br><strong>Ella</strong> – Contrataremos una asistenta.<br><strong>Él</strong> – ¿Dónde lo pondríamos, al bebé?<br><strong>Ella</strong> – Podrías instalar tu despacho en el sótano.<br><strong>Él</strong> – Empieza muy bien… ¿Y tú? ¿Piensas dejar tu trabajo?<br><strong>Ella</strong> – Contrataremos una nodriza.<br><strong>Él</strong> – ¿Además de la asistenta? Ya no es un triángulo, es una pequeña empresa! No estoy seguro de tener espíritu de empresa…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – No podremos salir más de noche..<br><strong>Ella</strong> – Contrataremos una canguro.<br><strong>Él</strong> – Nunca me había dado cuenta hasta qué punto la natalidad tenía un efecto tan directo sobre el empleo.<br><strong>Ella</strong> – Y sobre el consumo…<br><strong>Él</strong> – Pañales, leche maternizada, juguetes, curas médicas…<br><strong>Ella</strong> – Nuevo coche…<br><strong>Él</strong> – Tienes razón. Este niño es capaz de sacar al país de la crisis…<br><em>Negro.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/">Ella y Él</a> </em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="248" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ella y Él" class="wp-image-1860" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b-300x186.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/cuarentena/">Cuarentena</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Él Tiempo de las cerezas</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-tiempo-de-las-cerezas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 15:53:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Casa]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Ella y Él]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Aburrimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Arbol]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2245</guid>

					<description><![CDATA[<p>Él Tiempo de las cerezas, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ella y Él' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-tiempo-de-las-cerezas/">Él Tiempo de las cerezas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ella y él sentados en el sofá.<br></em><strong>Ella</strong> – ¿Ves? El cerezo está en flor.<br><strong>Él</strong> – Ya es otro año…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Ella</strong> – Somos felices, ¿no?<br><strong>Él</strong> – Sí… (<em>Después de un momento</em>) Nos aburrimos, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – ¿Juntos?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué te parece?<br><em>Ella lo piensa.</em><br><strong>Ella</strong> – Podríamos cambiar el sofá…<br><strong>Él</strong> – ¿Qué haríamos con el viejo?<br><strong>Ella</strong> – Ir de vacaciones…<br><strong>Él</strong> – ¿Para ir a dónde?<br><strong>Ella</strong> – ¿Invitar a los vecinos?<br><strong>Él</strong> – ¿Para celebrar qué?<br><strong>Ella</strong> – ¡la floración del cerezo!<br><strong>Él</strong> – Dicen que los japoneses hacen esto en primavera. Invitan a amigos a admirar su cerezo, beborroteando té, sin decir nada…<br><strong>Ella</strong> – Mejor no tardar. Los primeros pétalos ya se caen.<br><strong>Él</strong> – Como mis cabellos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Tus cabellos?<br><strong>Él</strong> – Empieza por uno y luego te vuelves calvo sin darte cuenta… (Después de un momento) ¿A quién podríamos invitar?<br><strong>Ella</strong> – A amigos.<br><strong>Él</strong> – La gente nunca está disponible…<br><strong>Ella</strong> – Si les avisas de antemano.<br><strong>Él</strong> – Les invitas a tomar una copa y sacan sus agendas. En vez de tomar una copa discutimos una posible fecha. A la semana siguiente te llaman para decirte que al final no pueden y fijar otra fecha… A mí cuando me da la gana de tomar algo es enseguida. Dentro de dos o tres semanas, a lo mejor ya no tengo sed ¡No hay más improvisación!<br><strong>Ella</strong> – Quizás justamente porque la gente tiene miedo de aburrirse.<br><strong>Él</strong> – ¡Ya verás! No estarán dispuestos. Te van a proponer una fecha. Mientras tanto, los pétalos del cerezo estarán por el suelo.<br><strong>Ella</strong> – Un tapiz de pétalos es muy bonito también.<br><strong>Él</strong> – Hoy hace buen tiempo. ¿Qué tiempo hará dentro de un mes? Además de hacer coincidir las agendas, tendrías que consultar el servicio meteorológico. Invitar amigos se vuelve más complicado todavía que prever un eclipse. No… en vez de tratar de divertirme con tanta gente dentro de un mes, prefiero todavía estar seguro de aburrirme en seguida contigo.<br><strong>Ella</strong> – Gracias…<br><strong>Él</strong> – Hace poco, mi mejor amigo me deja un mensaje. Hacía seis meses que no tenía noticias suyas. Lo llamo en seguida y le propongo tomar una copa. Me contesta que no está disponible, que me llamará para fijar una fecha. Todavía espero a que me llame. Ni siquiera sé porqué me llamó…<br><strong>Ella</strong> – Quizás estaba un poco deprimido…<br><strong>Él</strong> – No sé si después de su llamada se sintió mejor. Dentro de seis meses, me llamará otra vez y será lo mismo. Eso es lo que llamamos amigos ahora. ¿Internet igual, no? Nos dicen que es “amigable”. No hablas con tu vecino de al lado, pero con esto vas a charlar con los chinos en esperanto. ¿Conoces a muchos chinos tú?<br><strong>Ella</strong> – De pequeña, con mi vecino de enfrente, tratábamos de comunicarnos en Morse, de noche, con linternas de mano. Tampoco funcionaba muy bien…<br><strong>Él</strong> – La gente está siempre agobiada. ¿Qué tendrán que hacer tan interesante para no tener nunca un momento para tomar una copa con su mejor amigo de improviso? Yo trato de permanecer disponible. Pero nunca está nadie libre. Entonces me aburro… ¿No te aburres tú?<br><strong>Ella</strong> – Contigo, jamás…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – ¿Y si a pesar de todo la tomamos igual, esa copita?<br><strong>Ella</strong> – ¿Los dos?<br><strong>Él</strong> – ¿Estarías disponible?<br><strong>Ella</strong> – ¿Cuándo?<br><strong>Él</strong> – ¡Ahora mismo!<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué no?<br><strong>Él</strong> – Voy a buscar los vasos.<br><strong>Ella</strong> – Y yo los cacahuetes.<br><em>Llaman a la puerta.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Esperamos a alguien?<br><strong>Ella</strong> – No… ¿Quién podrá ser a esta hora? Vamos a cenar…<br><em>Él hace un gesto de que tampoco lo sabe.</em><br><strong>Él</strong> – La gente es tan mal educada. No puede uno estar tranquilo cinco minutos, ni siquiera durante el fin de semana.<br><strong>Ella</strong> – Voy a ver quién es…<br><strong>Él</strong> – No estoy para nadie.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y si es un amigo?<br><em>Él lo piensa.</em><br><strong>Él</strong> – Le dices que nuestro cerezo de Japón está floreciendo… Y que vuelva cuando haya cerezas.<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/">Ella y Él</a> </em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="248" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ella y Él" class="wp-image-1860" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b-300x186.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-tiempo-de-las-cerezas/">Él Tiempo de las cerezas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>A puerta cerrada</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/a-puerta-cerrada/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 13:34:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[4 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Casa]]></category>
		<category><![CDATA[Dramedias]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Maleta]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2226</guid>

					<description><![CDATA[<p>A puerta cerrada, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Dramedias' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/a-puerta-cerrada/">A puerta cerrada</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una pareja. Cuatro sillas. Están sentados.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Todo bien?<br><strong>Él</strong> – Todo bien… ¿Y tú?<br><strong>Ella</strong> – Todo bien… (<em>Pausa</em>) ¿Quieres tomar algo?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué?<br><strong>Ella</strong> – ¿Un aperitivo? ¿Unas cacahuetes?<br><strong>Él</strong> – No, gracias, estoy bien.<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Ella</strong> – Se está bien aquí, ¿verdad?<br><strong>Él</strong> – ¿Aquí?<br><strong>Ella</strong> – En esta casa.<br><strong>Él</strong> – Sí… (<em>Pausa</em>) Pero no es nuestra casa.<br><strong>Ella</strong> – Ah, ¿no?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – Es verdad.<br><strong>Él</strong> – ¿Es una casa o un piso?<br><strong>Ella</strong> – Un piso, creo. No lo sé.<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Él</strong> – ¿Te acuerdas dónde está nuestra casa?<br><strong>Ella</strong> – ¿Nuestra casa?<br><strong>Él</strong> – ¡Nuestra verdadera casa! ¡La nuestra!<br><strong>Ella</strong> – No… ¿Y tú?<br><strong>Él</strong> – Yo tampoco. Ni siquiera recuerdo cómo era.<br><strong>Ella</strong> – Nos hemos mudado tantas veces.<br><strong>Él</strong> – Es cierto. Nos mudamos mucho.<br><strong>Ella</strong> – Sí. Cada vez más.<br><strong>Él</strong> – Deberíamos intentar recordar.<br><strong>Ella</strong> – ¿Recordar qué?<br><strong>Él</strong> – Dónde vivimos.<br><strong>Ella</strong> – Todas las casas se parecen un poco.<br><strong>Él</strong> – Incluso cuando es un piso.<br><strong>Ella</strong> – Hay habitaciones. Un comedor. Una cocina.<br><strong>Él</strong> – En la cocina hay un frigorífico, una estufa, una mesa, cajones…<br><strong>Ella</strong> – En los cajones hay tenedores, cuchillos, cucharillas.<br><strong>Él</strong> – En las habitaciones hay niños. A veces…<br><strong>Ella</strong> – Cuando no hay, es porque ya se han ido. A otra casa.<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Él</strong> – ¿Crees que algún día volverán?<br><strong>Ella</strong> – ¿Los niños?<br><strong>Él</strong> – ¡Los propietarios!<br><strong>Ella</strong> – Vete tú a saber… ¿Cuánto tiempo llevamos aquí?<br><strong>Él</strong> – No sé… Bastante tiempo, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Sí.<br><strong>Él</strong> – Siempre tengo miedo de que llamen a la puerta y que sean ellos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Los niños?<br><strong>Él</strong> – ¡Los que viven aquí! Los verdaderos propietarios…<br><strong>Ella</strong> – Ah, claro…<br><strong>Él</strong> – ¿Tú no?<br><strong>Ella</strong> – Sí. Además, me pregunto si funciona.<br><strong>Él</strong> – ¿Qué?<br><strong>Ella</strong> – ¡El timbre! Nunca lo hemos oído.<br><strong>Él</strong> – De todas formas, cuando los que viven aquí regresen, no van a llamar.<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué no?<br><strong>Él</strong> – ¡Es su casa! Tendrán la llave.<br><strong>Ella</strong> – Claro.<br><strong>Él</strong> – Cuando la gente vuelve a su casa, no llama. No tienen ninguna razón para pensar que hay alguien dentro cuando ellos no están.<br><strong>Ella</strong> – Es verdad… ¿Nosotros tenemos la llave?<br><strong>Él</strong> – No sé. ¿Tú tienes la llave?<br><strong>Ella</strong> – No.<br><strong>Él</strong> – Yo tampoco.<br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿cómo entramos aquí?<br><strong>Él</strong> – No me acuerdo.<br><strong>Ella</strong> – Quizás nos abrieron la puerta.<br><strong>Él</strong> – ¿Quién nos iba a abrir la puerta?<br><strong>Ella</strong> – ¿Los propietarios?<br><strong>Él</strong> – ¡Pero si estamos solos en este piso!<br><strong>Ella</strong> – ¿Desde cuándo?<br><strong>Él</strong> – No lo sé…<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Ella</strong> – Seguramente por eso nunca salimos. No podríamos volver a entrar.<br><strong>Él</strong> – No. Porque no tenemos la llave.<br><em>Suena el timbre. Se miran, inquietos.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Crees que son ellos?<br><strong>Él</strong> – Dijimos que si fueran ellos, no llamarían.<br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿quién será?<br><strong>Él</strong> – Vete tú a saber…<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué hacemos?<br><strong>Él</strong> – Habrá que abrir, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Él</strong> – Han visto la luz. Saben que estamos aquí.<br><strong>Ella</strong> – Esta vez sí que sí… Estamos acabados…<br><strong>Él</strong> – Vamos a tener que mudarnos otra vez.<br><strong>Ella</strong> – ¿Pero a dónde vamos a ir?<br><strong>Él</strong> – Voy a hacer nuestra maleta.<br><strong>Ella</strong> – ¿Tenemos una maleta?<br><strong>Él </strong>– Todo el mundo tiene una maleta en casa, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Voy a abrirles…<br><strong>Él</strong> – ¿Qué les vas a decir?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé…<br><strong>Él</strong> – Habrá que decirles algo, para explicar por qué estamos aquí. En su casa.<br><strong>Ella</strong> – Quizás vuelvan de vacaciones.<br><strong>Él</strong> – Voy a ver si tenemos una maleta.<br><em>Ella sale. Él también sale. Ella regresa con otra pareja. Juan lleva una botella en la mano, y Cristina un ramo de flores. Él vuelve con una maleta.</em><br><strong>Ella</strong> – Son Juan y Cristina.<br><strong>Él</strong> – Ah, hola…<br><strong>Juan</strong> – Hola. ¿Qué tal?<br><strong>Él</strong> – Bien, ¿y vosotros?<br><strong>Cristina</strong> – Genial. ¿Os vais de vacaciones?<br><strong>Él</strong> – No, ¿por qué?<br><strong>Juan</strong> – Como tienes una maleta en la mano…<br><strong>Él</strong> – Ah, sí, no, es que… Me disponía a guardarla. Ya sabes cómo es esto de las maletas, uno nunca sabe dónde ponerlas.<br><strong>Ella</strong> – Y una maleta vacía ocupa tanto espacio como una llena.<br><strong>Cristina</strong> – Sí. Pero pesa menos.<br><strong>Juan</strong> – Es cierto. Deberíamos irnos de vacaciones con maletas vacías. Viajaríamos más ligeros.<br><em>Los cuatro ríen un poco forzados.</em><br><strong>Cristina</strong> – Entonces, ¿qué tal?<br><strong>Él</strong> – Bien.<br><strong>Juan</strong> – Mirad, he traído champán para celebrarlo.<br><strong>Él</strong> – ¿Celebrar qué?<br><em>Juan se ríe a carcajadas.</em><br><strong>Juan</strong> – ¿Celebrar qué? Siempre tienes el comentario justo, ¿eh?<br><strong>Cristina</strong> – ¡Es gracioso! Yo he traído flores.<br><strong>Ella</strong> – Ah, sí, eso también está bien.<br><strong>Él</strong> – Voy a buscar copas.<br><strong>Ella</strong> – ¿Crees que tenemos?<br><strong>Juan</strong> – Bueno… ¡No vamos a beber este champán de la botella!<br><strong>Ella</strong> – ¡Por supuesto…!<br><em>Ríen de nuevo.</em><br><strong>Cristina</strong> – ¡Qué graciosa eres!<br><strong>Ella</strong> – Y yo voy a buscar un jarrón. Para las flores.<br><strong>Cristina</strong> – ¿Queréis que os ayudemos?<br><strong>Él</strong> – ¡Ni pensarlo!<br><strong>Ella</strong> – Pero sentaos, por favor.<br><strong>Él</strong> – Poneos cómodos, como en casa.<br><em>Ellos dos salen.</em><br><strong>Juan</strong> (<em>sonriendo</em>) – Qué graciosos son…<br><strong>Cristina</strong> – Sí…<br><strong>Juan</strong> – No han cambiado. Siguen siendo tan…<br><strong>Cristina</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Juan</strong> – ¿Qué?<br><strong>Cristina</strong> – Que no han cambiado.<br><strong>Juan</strong> – Ahora que lo dices, es verdad que…<br><strong>Cristina</strong> – No, pero no se parecen en nada a…<br><strong>Juan</strong> – Sí, un poco sí…<br><strong>Cristina</strong> – Pues…<br><strong>Juan</strong> – Y ya sabes, la gente… Cambia…<br><strong>Cristina</strong> – No tanto… No en una semana…<br><strong>Juan</strong> – ¿Fue hace una semana?<br><strong>Cristina</strong> – Fue la semana pasada. La última vez que los vimos.<br><strong>Juan</strong> – Es verdad que han cambiado mucho.<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Cristina</strong> – O, a lo mejor, no son ellos.<br><strong>Juan</strong> – ¿No son ellos? Pero, ¿qué harían aquí? Si no es su casa…<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Cristina</strong> – ¿Tú crees que podríamos habernos equivocado de puerta?<br><strong>Juan</strong> – No creo… Además, ellos parecen conocernos, ¿no? Si nos conocen, es que nosotros los conocemos también.<br><strong>Cristina</strong> – Sí, claro…<br><em>Él regresa.</em><br><strong>Él</strong> – Lo siento mucho, no he encontrado las copas de champán.<br><strong>Cristina</strong> – Ah, los hombres…<br><strong>Juan</strong> – Solo tienes que preguntar a tu mujer.<br><em>Ella también regresa.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Sabes dónde están las copas de champán, cariño?<br><strong>Ella</strong> – No… Quizás no haya…<br><strong>Cristina</strong> – ¿Cómo? ¿No tenéis copas de champán? Todo el mundo tiene copas de champán, ¿no?<br><strong>Juan</strong> – No importa. Vamos a beberlo en vasos, este champán.<br><strong>Cristina</strong> – Tenéis vasos de vino, ¿verdad?<br><em>Ellos no parecen seguros.</em><br><strong>Él</strong> – No he visto nada…<br><strong>Ella</strong> – Tampoco he encontrado un jarrón.<br><strong>Cristina</strong> – Tazas, al menos. En una cocina…<br><strong>Ella</strong> – No he encontrado la cocina.<br><em>Momento incómodo.</em><br><strong>Juan</strong> – Bueno… ¿Sabéis qué? Vamos a beber este champán a morro. Como los rusos.<br><strong>Cristina</strong> – ¿Los rusos beben champán a morro?<br><strong>Juan</strong> – Los cosacos, seguro. Sin siquiera bajarse del caballo.<br><strong>Ella</strong> – Mientras tanto, sentaos, por favor.<br><em>Se sientan los cuatro. Sonrisas. Silencio incómodo.</em><br><strong>Él</strong> – Y los niños, ¿cómo están? (<em>Juan y Cristina, que visiblemente no tienen hijos, se miran perplejos.</em>) No, quería decir, los niños en general. No especialmente los vuestros. Si no tenéis…<br><em>Silencio incómodo.</em><br><strong>Ella</strong> – Voy a ver si encuentro cacahuetes…<br><em>Sale</em>.<br><strong>Él</strong> – En cualquier caso, está bien que hayáis pasado a vernos.<br><strong>Cristina</strong> – Somos amigos, ¿no?<br><strong>Él</strong> – Claro.<br><em>Juan y Cristina intercambian una mirada incómoda. Cristina le indica a Juan que pregunte.</em><br><strong>Juan</strong> – Mi pregunta te va a parecer tonta, pero… ¿vosotros realmente vivís aquí?<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué preguntas eso?<br><strong>Cristina</strong> – Pues… Nuestros amigos que viven aquí no se parecen en nada a vosotros.<br><strong>Juan</strong> – De hecho, la última vez que vinimos, no se parecían en absoluto a vosotros…<br><em>Ella regresa.</em><br><strong>Ella</strong> – ¡Ya está, encontré los cacahuetes!<br><strong>Cristina</strong> – ¿Encontraste la cocina…?<br><strong>Ella</strong> – Incluso encontré unos vasos.<br><strong>Juan</strong> – ¡Entonces podemos tomar el aperitivo!<br><strong>Cristina</strong> – ¡Vamos…!<br><em>Juan destapa la botella y llena los vasos. Brindan.</em><br><strong>Juan</strong> – ¡A vuestra salud!<br><strong>Él</strong> – ¡Por la amistad!<br><em>Beben</em>.<br><strong>Ella</strong> – Tomad cacahuetes.<br><em>Comen cacahuetes.</em><br><strong>Cristina</strong> – Nunca me he atrevido a preguntar, pero…<br><strong>Él</strong> – ¿Sí…?<br><strong>Cristina</strong> – ¿Dónde os conocisteis vosotros dos? (<em>Silencio incómodo</em>) Perdón por haber sido tan indiscreta. No sé qué me ha pasado…<br><strong>Ella</strong> – No, no, en absoluto, es solo que…<br><strong>Él</strong> – Ya no lo recordamos muy bien.<br><strong>Cristina</strong> – ¿No lo recordáis?<br><strong>Juan</strong> – ¿No recordáis dónde os conocisteis?<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Ella</strong> – Yo diría que aquí, ¿no?<br><strong>Cristina</strong> – ¿Aquí?<br><strong>Ella</strong> – Un día nos dimos cuenta de que vivíamos en el mismo piso.<br><strong>Él</strong> – Sí, es curioso… Creo que así fue como pasó.<br><strong>Ella</strong> – Hace ya un tiempo, claro.<br><strong>Él</strong> – Sí… Una semana, quizás.<br><strong>Ella</strong> – Sí, eso es, hace una semana más o menos.<br><strong>Cristina</strong> – Ah, bueno, vaya…<br><strong>Él</strong> – ¿Y vosotros?<br><strong>Juan</strong> – ¿Nosotros?<br><strong>Ella</strong> – ¿Os conocéis desde hace mucho?<br><strong>Cristina</strong> – No, no mucho…<br><strong>Juan</strong> – Diría que… Sí, no hace mucho.<br><strong>Cristina</strong> – Nos conocimos en el portal del edificio, abajo.<br><strong>Juan</strong> – Yo llevaba una botella de champán en la mano.<br><strong>Cristina</strong> – Y yo un ramo de flores.<br><strong>Juan</strong> – Pensamos que íbamos seguramente al mismo sitio.<br><strong>Cristina</strong> – Como yo no tenía el código…<br><strong>Juan</strong> – Yo tampoco. Toqué varios timbres al azar. Vosotros fuisteis los primeros en abrirnos la puerta.<br><strong>Cristina</strong> – Como él parecía saber a dónde iba, le seguí.<br><strong>Él</strong> – Ah, sí…<br><strong>Ella</strong> – Sí, es… una bonita historia.<br><strong>Él</strong> – Muy romántica.<br><strong>Ella</strong> – Verás que acabará en boda.<br><em>Juan y Cristina intercambian una mirada incómoda.</em><br><strong>Juan</strong> – Entonces, si lo entiendo bien, aquí nadie se conoce realmente.<br><strong>Ella</strong> – Al parecer, no…<br><strong>Cristina</strong> – Y nadie tiene nada que hacer en esta casa.<br><strong>Él</strong> – Aparentemente, no…<br><strong>Juan</strong> – Entonces, ¿de quién es esta casa?<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Cristina</strong> – ¿Queréis un poco más de champán?<br><strong>Ella</strong> – Gracias, pero ya es tarde. Quizás deberíamos dejaros.<br><strong>Él</strong> – En cualquier caso, gracias por vuestra hospitalidad.<br><strong>Juan</strong> – No hay de qué, por favor.<br><em>(Él toma la maleta y se dirige con ella hacia la salida.)</em><br><strong>Cristina</strong> – ¿Os acompaño?<br><strong>Ella</strong> – No os molestéis, conocemos el camino.<br><strong>Juan</strong> – ¿Queréis que os ayude con la maleta?<br><strong>Él</strong> – No… No pesa nada… Está vacía.<br><strong>Cristina</strong> – Bueno… ¡Hasta otra vez, entonces!<br><strong>Juan</strong> – ¡Y gracias por la visita!<br><em>Salen. Juan y Cristina se vuelven a sentar. Silencio.</em><br><strong>Cristina</strong> – ¿Todo bien?<br><strong>Juan</strong> – Todo bien… ¿Y tú?<br><strong>Cristina</strong> – Todo bien… (<em>Pausa</em>) ¿Quieres tomar algo más?<br><strong>Juan</strong> – No, gracias. Estoy bien.<br><strong>Cristina</strong> – ¿Unas cacahuetes?<br><em>Juan toma un puñado de cacahuetes y comienza a masticarlos.</em><br><strong>Cristina</strong> – Se está bien aquí, ¿verdad?<br><strong>Juan</strong> – Sí… (<em>Pausa</em>) Pero esta no es nuestra casa.<br><strong>Cristina</strong> – Es cierto.<br><strong>Juan</strong> – ¿Es una casa o un piso?<br><strong>Cristina</strong> – Un piso, creo.<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/"><strong>Dramedias</strong></a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="227" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1855" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/a-puerta-cerrada/">A puerta cerrada</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Fatal cómico</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/fatal-comico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 12:53:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Autor]]></category>
		<category><![CDATA[Creatividad]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Dramedias]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Depresión]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2218</guid>

					<description><![CDATA[<p>Fatal comique, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Dramedias' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/fatal-comico/">Fatal cómico</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Sobre una mesita, una cafetera, dos tazas y un periódico. Pedro entra en bata. Se sirve una taza de café y toma el periódico para leerlo. María, su esposa, entra.</em><br><strong>María</strong> – ¿Todo bien?<br><strong>Pedro</strong> – Todo bien.<br><em>María se sirve una taza y observa a Pedro.</em><br><strong>María</strong> – Pareces preocupado… ¿Hay algún problema?<br><strong>Pedro</strong> – No… Bueno… Todavía no tengo una idea para mi nueva obra.<br><strong>María</strong> – No te preocupes, ya vendrá… Siempre acaba viniendo, ¿no?<br><strong>Pedro</strong> – Sí… Hasta ahora…<br><strong>María</strong> – ¿No hay una buena historia en el periódico de la que puedas inspirarte?<br><em>Él deja el periódico.</em><br><strong>Pedro</strong> – Las noticias son cada vez más deprimentes… Creo que voy a dejar de leer la prensa. Ya dejé de ver la tele y de escuchar la radio…<br><strong>María</strong> – Es verdad que todo eso no es muy alegre, pero bueno. Por otro lado… por eso siempre necesitaremos autores como tú.<br><strong>Pedro</strong> – ¿Ah, sí? ¿Y qué es un autor como yo?<br><strong>María</strong> – Ya sabes… Alguien que nos haga reír… ¡Un cómico!<br><strong>Pedro</strong> – ¿Un cómico? ¿Entonces así es como me ves? ¡Como un cómico!<br><strong>María</strong> – ¡Se necesitan autores que escriban buenas comedias! Para olvidar un poco nuestras preocupaciones… Hacernos pasar un buen rato sin pensar en nada…<br><strong>Pedro</strong> – ¿Sin pensar en nada?<br><strong>María</strong> – Perdona… Quiero decir… en pensar en otra cosa.<br><strong>Pedro</strong> – Entiendo… Entonces para ti, solo soy un entretenedor… Un tipo que desvía la atención del pueblo de los verdaderos problemas de la sociedad…<br><strong>María</strong> – ¡El pueblo! Ya estás usando grandes palabras… Divertir al público, ¿no es algo digno?<br><strong>Pedro</strong> – No sé… También se puede querer otra cosa…<br><strong>María</strong> – ¿Como qué?<br><strong>Pedro</strong> – Ser útil…<br><strong>María</strong> – Para mí, distraer a la gente, hacerles sonreír, es muy útil. Y no cualquiera tiene ese talento.<br><strong>Pedro</strong> – Sí, claro…<br><strong>María</strong> – ¿Qué?<br><strong>Pedro</strong> – Ya he escrito casi un centenar de comedias.<br><strong>María</strong> – Y siempre han sido un éxito rotundo.<br><strong>Pedro</strong> – Sí, pero empiezo a quedarme sin ideas. Me pregunto si ya no le he dado todas las vueltas posibles.<br><strong>María</strong> – ¿Quieres dejar de escribir?<br><strong>Pedro</strong> – No estoy seguro de poder hacerlo… No, solo me preguntaba si…<br><strong>María</strong> – ¿Si qué?<br><strong>Pedro</strong> – ¿Y si intentara otro género?<br><strong>María</strong> – ¿Una novela, quieres decir? Desde hace años, te digo que deberías intentarlo. Hay novelas muy graciosas también…<br><strong>Pedro</strong> – Desgraciadamente, no soy novelista, lo sé. El teatro, no sé hacer otra cosa.<br><strong>María</strong> – Bueno, entonces solo te queda encontrar un buen tema para una comedia.<br><strong>Pedro</strong> – ¿Y si escribiera… otro tipo de obra?<br><strong>María</strong> – ¿Otro tipo de obra?<br><strong>Pedro</strong> – Algo que no sea necesariamente gracioso, ¿sabes?<br><strong>María</strong> – ¿Una comedia que no sea graciosa?<br><strong>Pedro</strong> – ¡No, precisamente no una comedia!<br><strong>María</strong> – ¿Quieres decir… una comedia dramática?<br><strong>Pedro</strong> – ¡Quiero decir que no sea una comedia en absoluto!<br><strong>María</strong> – ¿Quieres escribir un drama?<br><strong>Pedro</strong> – Un drama, una tragedia… Llámalo como quieras.<br><strong>María</strong> – Vale…<br><strong>Pedro</strong> – ¿Qué?<br><strong>María</strong> – No sé… (<em>Silencio</em>) ¿Estás seguro de que estás bien?<br><strong>Pedro</strong> – Ya no tengo ideas para una comedia. Quisiera intentar escribir otra cosa. ¡Tampoco es un drama!<br><strong>María</strong> – OK… (<em>Una pausa</em>) ¿Quieres más café?<br><strong>Pedro</strong> – No, gracias.<br><strong>María</strong> – Bueno, entonces te dejo reflexionar… sobre tu nueva obra.<br><em>Ella sale. Él suspira y vuelve a abrir el periódico. Suena el teléfono. Él contesta.</em><br><strong>Pedro</strong> – ¿Sí? Ah, sí… No, no, iba a llamarte precisamente… Mira, todavía no sé… No, por ahora estoy sin inspiración. Sí, lo sé, siempre dije que eso no existía. Pero sabes, la inspiración es como Dios. Uno dice que no existe hasta el momento en que realmente la necesita… ¿Y tú, cómo estás? Bueno… Entiendo… De acuerdo… Mira, tengo que dejarte ahora… Nos llamamos y tratamos de almorzar juntos la próxima semana, ¿vale? OK, así lo hacemos… Adiós, un abrazo.<br><em>María vuelve, con un poco de vergüenza.</em><br><strong>María</strong> – Tengo que hacer unas compras, no tardo. ¿Todo bien?<br><strong>Pedro</strong> – Eh… sí. Desde hace un rato, la situación no ha evolucionado mucho, pero sí, estoy bien.<br><strong>María</strong> – Bueno, entonces me voy.<br><strong>Pedro</strong> – Eso es. Hasta luego.<br><em>Ella sale. Él vuelve a leer el periódico, pero apenas empieza cuando suena el timbre de la puerta. Sale un momento para abrir y regresa acompañado de una mujer.</em><br><strong>Alex</strong> – Espero no molestarte.<br><strong>Pedro</strong> – No, no, para nada, estaba… ¿Quieres un café?<br><strong>Alex</strong> – Gracias, no hace falta.<br><strong>Pedro</strong> – Es agradable que pases así, de improviso.<br><strong>Alex</strong> – Cuando uno vive en el mismo edificio que su agente, siempre corre el riesgo de que aparezca sin invitación…<br><strong>Pedro</strong> – Quizás deba mudarme, entonces…<br><em>Silencio incómodo.</em><br><strong>Alex</strong> – ¿En qué estás trabajando ahora?<br><strong>Pedro</strong> – Nada… Estaba hablando por teléfono con… ¿Cómo se llama? Ya sabes, esa actriz que actuaba en… Ahora es editora.<br><strong>Alex</strong> – ¿Editora?<br><strong>Pedro</strong> – Ya sabes cómo es esto. La vida es cruel para las actrices. Especialmente para las protagonistas jóvenes. Pasada la treintena…<br><strong>Alex</strong> – ¿Estás buscando un nuevo editor?<br><strong>Pedro</strong> – No especialmente… Fue ella quien me llamó. Solo quería saber cómo estaba… Esto empieza a preocuparme. Todo el mundo me pregunta si estoy bien hoy…<br><strong>Alex</strong> – ¿Y… estás bien?<br><strong>Pedro</strong> – Sí, gracias… Es una locura…<br><strong>Alex</strong> – ¿Qué?<br><strong>Pedro</strong> – Terminé la conversación diciéndole: “nos llamamos y almorzamos…?” Me salió así. La costumbre. Al final, podríamos haber almorzado juntos al mediodía.<br><strong>Alex</strong> – Qué quieres… Todos estamos ocupadísimos…<br><strong>Pedro</strong> – O no tenemos nada que hacer y fingimos…<br><strong>Alex</strong> – Sí…<br><strong>Pedro</strong> – Tú, por ejemplo. ¿Estás particularmente ocupada hoy? (<em>Silencio</em>) No, obviamente, de lo contrario no estarías aquí. ¿Te imaginas? Aceptas almorzar así, improvisado… Al día siguiente, todos los del gremio sabrían que no tienes nada que hacer en tus días. Que ya nadie quiere trabajar contigo. Que estás en paro. O, peor, que estás en la lista negra… Entonces, ya nadie te llamaría, y serías una auténtica anticuada.<br><strong>Alex</strong> – Sí… (<em>Silencio</em>) Y, entonces, ¿ella está bien?<br><strong>Pedro</strong> – ¿Quién?<br><strong>Alex</strong> – ¡Tu editora!<br><strong>Pedro</strong> – No sé… Tienes razón… Al final, quizá sea ella la que no está bien. Me llamó porque necesitaba hablar con alguien. Y yo casi le colgué… Debería haberle propuesto almorzar con ella al mediodía… Y tú, ¿estás bien?<br><strong>Alex</strong> – Sí, estoy bien…<br><strong>Pedro</strong> – ¿Estás segura de que no quieres café?<br><strong>Alex</strong> – Segura… (<em>Silencio</em>) ¿Estás escribiendo algo ahora?<br><strong>Pedro</strong> – No, no mucho. Creo que he llegado al final de algo. Debería cambiar un poco de estilo.<br><strong>Alex</strong> – Sí, lo sé, me crucé con María en la escalera.<br><strong>Pedro</strong> – No me digas que por eso viniste a verme.<br><strong>Alex</strong> – Así que quieres escribir un drama.<br><strong>Pedro</strong> – Sí, bueno… ¿Por qué no?<br><strong>Alex</strong> – ¿Es una broma?<br><strong>Pedro</strong> – Mira, Alex, ese es mi problema. La simple idea de que considere escribir algo que no sea una comedia, la gente lo toma como una broma.<br><strong>Alex</strong> – Digamos que… no es el tipo de terreno en el que uno suele esperarte.<br><strong>Pedro</strong> – ¿Y?<br><strong>Alex</strong> – Podría sorprender a tu público… Quizás decepcionarlo…<br><strong>Pedro</strong> – ¿Decepcionarlo? Aún no he escrito ni una línea, y ya dices que será decepcionante. Gracias por tu apoyo. Al menos ahora sé por qué tengo un agente.<br><strong>Alex</strong> – Y… ¿tienes algún tema ya?<br><strong>Pedro</strong> – No… Solo es una idea…<br><strong>Alex</strong> – Bueno, entonces solo es una idea.<br><strong>Pedro</strong> – Eso es…<br><strong>Alex</strong> – Perdona, quizás me apresuré un poco.<br><strong>Pedro</strong> – No sé… Pensaba en escribir algo sobre esos migrantes que llegan a nuestras costas. Cuando no mueren ahogados en el trayecto, claro…<br><strong>Alex</strong> – ¿Una comedia, dices? (<em>Pedro le lanza una mirada de reproche.</em>) Perdona, no sé por qué he dicho eso… Entonces, ¿en serio quieres escribir algo…<br><strong>Pedro</strong> – Ya no tengo veinte años… Tú tampoco… Quizás es hora de empezar a reflexionar sobre el mundo que nos rodea, ¿no?<br><strong>Alex</strong> – ¿El mundo que nos rodea?<br><strong>Pedro</strong> – Imagina que después de nuestra muerte, nos reencarnamos. Así, al azar. El mundo está mayormente poblado de gente que lleva una vida de mierda. Si podemos llamar a eso una vida. Si lo piensas bien, aparte de una minoría privilegiada, cuyo grupo de los más afortunados vive en paraísos fiscales, la Tierra es un infierno.<br><strong>Alex</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Pedro</strong> – ¿Y entonces? Estadísticamente, la reencarnación es un infierno asegurado… Si no cambiamos el mundo en vida, tenemos casi asegurado vivir un infierno cuando nos reencarnemos.<br><em>Alex le mira, sorprendida.</em><br><strong>Alex</strong> – Vale…<br><strong>Pedro</strong> – Te dejo reflexionar sobre eso. Voy a vestirme…<br><em>Sale. María regresa.</em><br><strong>María</strong> – ¿Y bien?<br><strong>Alex</strong> – Está muy mal.<br><strong>María</strong> – Te lo dije.<br><strong>Alex</strong> – Está delirando. Habla de la muerte. Del paraíso. Del infierno.<br><strong>María</strong> – ¿En serio?<br><strong>Alex</strong> – Quiere escribir una obra sobre los exiliados.<br><strong>María</strong> – ¿Los exiliados fiscales?<br><strong>Alex</strong> – ¡Los exiliados económicos!<br><strong>María</strong> – ¿Quieres decir… los jubilados que se van a Marruecos, porque la vida es más barata allí?<br><strong>Alex</strong> – ¡Los migrantes! ¡En el Mediterráneo!<br><strong>María</strong> – No puede ser… ¿Te lo ha dicho?<br><strong>Alex</strong> – Traté de hablar con él, pero no quiere saber nada.<br><strong>María</strong> – ¿Dónde está?<br><strong>Alex</strong> – Se fue a vestir.<br><strong>María</strong> – No entiendo… Hasta esta mañana, estaba completamente normal. Bueno… como siempre, vamos…<br><strong>Alex</strong> – Quizás solo sea temporal. Puede que esté algo deprimido. Pero no debemos tomarlo a la ligera.<br><strong>María</strong> – Claro… Me cuesta decirlo, pero… me da la impresión de que tiene tendencias suicidas.<br><strong>Alex</strong> – Quizás deberíamos sugerirle que vea a un médico.<br><strong>María</strong> – ¿Un psiquiatra, quieres decir?<br><strong>Alex</strong> – No lo sé.<br><strong>María</strong> – A veces, con una simple cura de vitaminas… ¿Un homeópata?<br><em>Pedro regresa.</em><br><strong>Pedro</strong> – Ah, ¿has vuelto?<br><strong>Alex</strong> – Voy a dejaros.<br><strong>Pedro</strong> – No, no te estoy echando.<br><strong>Alex</strong> – De todas formas, ya me iba. Tengo… Tengo que irme. Tengo un día muy ocupado. ¿Nos llamamos y almorzamos juntos?<br><em>Sale. María mira a Pedro con un aire incómodo.</em><br><strong>María</strong> – Solo le dije que estabas aquí y que si quería subir a tomar un café…<br><strong>Pedro</strong> – No quiso.<br><strong>María</strong> – ¿Qué?<br><strong>Pedro</strong> – El café. Le ofrecí y no quiso.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>María</strong> – ¿Pero qué es lo que buscas, Pedro, exactamente?<br><strong>Pedro</strong> – No lo sé…<br><strong>María</strong> – ¿No estamos bien juntos?<br><strong>Pedro</strong> – Claro que sí, no es eso.<br><strong>María</strong> – ¿Tienes una amante, es eso?<br><strong>Pedro</strong> – ¡No, para nada!<br><strong>María</strong> – Tenemos la vida que queríamos, ¿no? Haces el trabajo que te gusta. No tienes jefe. Ganas bien.<br><strong>Pedro</strong> – Lo sé.<br><strong>María</strong> – ¿Entonces qué pasa?<br><strong>Pedro</strong> – Todo esto ya no tiene sentido para mí. Necesito… intentar otra cosa.<br><strong>María</strong> – ¿Pero por qué?<br><strong>Pedro</strong> – No lo sé… Para que en mi funeral, la gente no solo diga: ese era un cómico…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>María</strong> – ¿Quieres que nos mudemos?<br><strong>Pedro</strong> – En otro lugar sería lo mismo.<br><strong>María</strong> – No vas a hacer ninguna tontería, ¿verdad?<br><strong>Pedro</strong> – ¿Una tontería? ¿Como qué?<br><em>María intenta ocultar su nerviosismo.</em><br><strong>María</strong> – Te dejo trabajar…<br><em>Ella sale. Pedro se queda un momento pensativo. Toma un cuaderno y un lápiz e intenta escribir, pero claramente la inspiración no está presente. Descuelga el teléfono y marca un número.</em><br><strong>Pedro</strong> – Sí, perdona, soy yo otra vez… Mira, finalmente he conseguido liberarme para esta noche. ¿Puedes venir a cenar a casa? Me gustaría hablar contigo de un nuevo proyecto… Sí, claro, ven con tu marido. OK, a las ocho, perfecto. Bueno, nos vemos esta noche…<br><em>Cuelga. Retoma el cuaderno y el lápiz, y empieza a escribir con entusiasmo. Se detiene y se dirige al público.</em><br><strong>Pedro</strong> – Ya verán. Esta vez, no van a reírse.<br><em>Vuelve a escribir.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/"><strong>Dramedias</strong></a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="227" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1855" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/fatal-comico/">Fatal cómico</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Demasiado rápido</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/demasiado-rapido/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 12:14:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Beso]]></category>
		<category><![CDATA[Consentimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Coqueteo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2199</guid>

					<description><![CDATA[<p>Demasiado rápido, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Demasiado es demasiado!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-rapido/">Demasiado rápido</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Uno personaje está allí. Llega un segundo personaje.</em><br><strong>Uno</strong> – Buenos días. ¿Puedo darte un beso?<br><strong>Dos</strong> – Es amable preguntar antes, pero… ¿no es un poco rápido?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé.<br><strong>Dos</strong> – Me vas a encontrar un poco anticuado pero, para mí es un poco demasiado rápido.<br><strong>Uno</strong> – Perdón. Seguramente tienes razón.<br><strong>Dos</strong> – Después de todo, no nos conocemos.<br><strong>Uno</strong> – Es cierto.<br><strong>Dos</strong> – Para empezar la conversación, admite que es un poco directo.<br><strong>Uno</strong> – Sí, es verdad. Pero entonces… ¿qué podría haber dicho?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé, podrías… haberme pedido fuego, por ejemplo.<br><strong>Uno</strong> – Eso está un poco desactualizado, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí… De hecho, no tengo fuego.<br><strong>Uno</strong> – Y además no fumo.<br><strong>Dos</strong> – Eso es un buen punto a tu favor.<br><strong>Uno</strong> – Ah, ¿sí?<br><strong>Dos</strong> – Pero no te entusiasmes demasiado.<br><strong>Uno</strong> – Perdona…<br><strong>Dos</strong> – Es cierto que eres muy guapo, pero… precisamente.<br><strong>Uno</strong> – ¿Precisamente qué?<br><strong>Dos</strong> – ¿Sabes lo que se dice…?<br><strong>Uno</strong> – No…<br><strong>Dos</strong> – Demasiado bueno para ser verdad.<br><strong>Uno</strong> – Me halagas, pero… Demasiado bueno… No hay que exagerar.<br><strong>Dos</strong> – Y sabes lo que se dice también.<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – El que mucho abarca, poco aprieta.<br><strong>Uno</strong> – Es verdad, me había olvidado de que también se dice eso. En fin, en mi caso, sabes… No abarco mucho, te lo aseguro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Quizás porque no lo haces bien?<br><strong>Uno</strong> – Sí, probablemente.<br><em>Un momento de silencio.</em><br><strong>Dos</strong> – No, en serio, sería un poco precipitado. Pero podemos saludarnos con un beso en la mejilla si quieres…<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón, es mejor empezar despacio.<br><em>Se dan un beso.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Te parece bien, no fue demasiado…?<br><strong>Uno</strong> – No, no, estuvo bien.<br><strong>Dos</strong> – Podríamos habernos limitado a estrecharnos la mano, pero…<br><strong>Uno</strong> – Quizás no habría sido suficiente…<br><strong>Dos</strong> – La próxima vez, quizás.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Dos</strong> – Siempre me he impuesto esa regla, de todos modos. Nunca en la primera cita.<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto… Al mismo tiempo, tiene que haber una primera vez.<br><strong>Dos</strong> – Es cierto…<br><strong>Uno</strong> – No, porque nunca en la primera cita… Tampoco te estaba pidiendo que…<br><strong>Dos</strong> – Está claro.<br><strong>Uno</strong> – En fin, tú decides.<br><strong>Dos</strong> – Entonces crees que fui un poco…<br><strong>Uno</strong> – Francamente, ya no lo sé.<br><strong>Dos</strong> – Es cierto que hay que encontrar un equilibrio.<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón, fui un poco demasiado directo.<br><strong>Dos</strong> – Aunque, por otro lado, al menos dijiste hola antes.<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Dos</strong> – Dijiste: Buenos días. ¿Puedo darte un beso? Así que, al menos dijiste hola. Antes.<br><strong>Uno</strong> – Es verdad.<br><strong>Dos</strong> – Es bastante directo pero… educado, después de todo.<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – Ahora… es verdad que eres muy guapo.<br><strong>Uno</strong> – Demasiado guapo para ser verdad…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y yo?<br><strong>Uno</strong> – ¿Tú?<br><strong>Dos</strong> – No soy un poco… ¿demasiado para ser verdad, quiero decir?<br><strong>Uno</strong> – No, estás bien. Eres… de una belleza bastante creíble.<br><strong>Dos</strong> – No sé muy bien cómo tomarlo…<br><strong>Uno</strong> – Lo siento, no era mi intención…<br><strong>Dos</strong> – Mejor nos quedamos con un beso en la mejilla al final.<br><strong>Uno</strong> – Vale.<br><strong>Dos</strong> – Quizás la próxima vez.<br><em>El segundo personaje se va.</em><br><strong>Uno</strong> – Creo que me he pasado un poco… ¿O quizás no lo suficiente?<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">¡Demasiado es demasiado!</a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="237" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Demasiado es demasiado" class="wp-image-1850" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b-300x178.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-rapido/">Demasiado rápido</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Demasiado cortes</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/demasiado-cortes/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 10:08:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Demasiado es demasiado!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Viejo]]></category>
		<category><![CDATA[Hipocresía social]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Malentendido]]></category>
		<category><![CDATA[Racismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2187</guid>

					<description><![CDATA[<p>Demasiado cortes, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Demasiado es demasiado!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-cortes/">Demasiado cortes</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está ahí, sentado en una silla. Llega otro, aparentando ser mayor.</em><br><strong>Uno</strong> – Buenos días… (<em>Levantándose</em>) Pero por favor, ¡siéntese usted!<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – Tome mi lugar, por favor. Yo puedo perfectamente quedarme de pie.<br><strong>Dos</strong> – ¿Porque le doy la impresión de no poder estar de pie?<br><strong>Uno</strong> – No, no, en absoluto, es solo que…<br><strong>Dos</strong> – ¿No cree que esta actitud es un poco insultante a la larga?<br><strong>Uno</strong> – ¿Insultante?<br><strong>Dos</strong> – ¡Yo llamo a esto edadismo!<br><strong>Uno</strong> – ¿Edadismo?<br><strong>Dos</strong> – ¡Exactamente! Edadismo.<br><strong>Uno</strong> – Ni siquiera sé lo que significa.<br><strong>Dos</strong> – ¡Edadismo! Como el racismo o el machismo, pero contra los mayores.<br><strong>Uno</strong> – Ah, ¿sí?<br><strong>Dos</strong> – Condescendencia, si prefiere. Hacia las mujeres, hacia los negros, hacia los mayores… De todos modos, no es exclusivo, desafortunadamente. ¿Puede imaginarse la humillación que debe sentir una anciana negra a quien un joven imbécil blanco le ofrece dejarle su asiento en un autobús? Por pura condescendencia.<br><strong>Uno</strong> – ¿Una anciana negra… como Rosa Parks, quiere decir?<br><strong>Dos</strong> – ¿Entonces desprecia a los mayores?<br><strong>Uno</strong> – Ah no, pero para nada, le aseguro. Yo adoro a los mayores.<br><strong>Dos</strong> – ¡Ahí lo ve! ¡Adoro a los mayores! Como si los mayores fueran una raza aparte… Eso es racismo anti-mayor.<br><strong>Uno</strong> – Perdón, lo siento mucho…<br><strong>Dos</strong> – Es como si me dijera: adoro a los árabes, por cierto, mi empleada doméstica es marroquí. O adoro a los homosexuales, por cierto, mi peluquero es transgénero.<br><strong>Uno</strong> – Ah, vaya…<br><strong>Dos</strong> – Usted también será mayor algún día, ¿sabe? Nunca será negro, eso seguro. Pero será mayor.<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto, soy perfectamente consciente de eso…<br><strong>Dos</strong> – No lo parece…<br><em>Un momento.</em><br><strong>Uno</strong> – Entonces… ¿no quiere sentarse de verdad?<br><strong>Dos</strong> – Así es, siga así…<br><strong>Uno</strong> – No me molesta, le aseguro. Al contrario, me alegra.<br><strong>Dos</strong> – ¡Deténgase, por favor!<br><strong>Uno</strong> – ¿No quiere sentarse?<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero…<br><strong>Uno</strong> – ¿Pero…?<br><strong>Dos</strong> – Desconfío…<br><strong>Uno</strong> – ¿Se desconfía de mí? No debería, ¡le aseguro! ¿Le doy miedo? Pero vamos… ¿Por qué?<br><strong>Dos</strong> – No sé, es usted… demasiado cortés para ser honesto.<br><strong>Uno</strong> – De acuerdo… Bueno… Pues nada, quédese de pie si quiere.<br><strong>Dos</strong> – ¡Por supuesto que lo haré, no necesito su permiso!<br><em>Un momento.</em><br><strong>Uno</strong> – En cambio, se nota enseguida que usted es honesto.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Uno</strong> – No se le puede acusar precisamente de exceso de cortesía.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah sí? Repita eso a ver.<br><strong>Uno</strong> – Viejo de mierda.<br><strong>Dos</strong> – Gilipollas<br><strong>Uno</strong> – Carcamal.<br><strong>Dos</strong> – Analfabeto.<br><strong>Uno</strong> – Momia.<br><strong>Dos</strong> – Anacoreta.<br><strong>Uno</strong> – ¿Anacoreta? ¿Está seguro de que eso es un insulto?<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah no?<br><strong>Uno</strong> – ¿Sabe lo que significa?<br><strong>Dos</strong> – No, ¿y usted?<br><strong>Uno</strong> – Yo tampoco.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Dos</strong> – Creo que nos hemos dejado llevar un poco.<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – Al final, me voy a sentar.<br><strong>Uno</strong> – Ah, ¿sí? ¿Y cree realmente que le voy a dejar mi asiento ahora?<br><strong>Dos</strong> – ¿No?<br><strong>Uno</strong> – Va a seguir de pie. Así aprenderá.<br><strong>Dos</strong> – Ya lo sabía… Ningún respeto por los mayores…<br><em><strong>Oscuro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">¡Demasiado es demasiado!</a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="237" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Demasiado es demasiado" class="wp-image-1850" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b-300x178.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-cortes/">Demasiado cortes</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Demasiado rico</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/demasiado-rico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 10:04:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Demasiado es demasiado!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Dinero]]></category>
		<category><![CDATA[Justicia]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Lotería]]></category>
		<category><![CDATA[Riqueza]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2184</guid>

					<description><![CDATA[<p>Demasiado rico, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Demasiado es demasiado!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-rico/">Demasiado rico</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está allí. Llega otro, mostrando una amplia sonrisa.</em><br><strong>Dos</strong> – Buenos días, señor, ¡tengo una buena noticia que darle!<br><strong>Uno</strong> – Bueno, empiece por la mala.<br><strong>Dos</strong> – Eh… no, no he dicho que tengo una buena y una mala noticia… Solo una buena noticia.<br><strong>Uno</strong> – Ah, perdón. Cuando no estás acostumbrado… Y… ¿cuál es esa mala noticia?<br><strong>Dos</strong> – ¿Validó usted un boleto de la Lotería hace una semana?<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – Le anuncio que ha ganado.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ganado? ¿Yo? ¿Cuánto?<br><strong>Dos</strong> – 233 millones de euros.<br><strong>Uno</strong> – ¿233 millones?<br><strong>Dos</strong> – 233 millones.<br><strong>Uno</strong> – Ah, sí, es una suma importante.<br><strong>Dos</strong> – Pero parece que no le alegra mucho.<br><strong>Uno</strong> – Sí, sí, claro, pero…<br><strong>Dos</strong> – ¿Pero?<br><strong>Uno</strong> – ¿No es un poco demasiado?<br><strong>Dos</strong> – ¿Demasiado?<br><strong>Uno</strong> – Es decir… un millón está bien. Compro una casa y…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y?<br><strong>Uno</strong> – Tiene razón. Digamos 10 millones entonces. Compro una casa y dejo de trabajar. Pero 233 millones…<br><strong>Dos</strong> – Entiendo que necesite algo de tiempo para acostumbrarse a la idea.<br><strong>Uno</strong> – ¿No podría ser un poco menos?<br><strong>Dos</strong> – ¿Menos?<br><strong>Uno</strong> – No sé… Digamos 33 millones de euros. Le aseguro que no puedo aceptar más…<br><strong>Dos</strong> – Lo siento, pero es eso o nada.<br><strong>Uno</strong> – Tendré que pensarlo.<br><strong>Dos</strong> – Sí, tómese su tiempo para pensarlo. Pero no demasiado. Porque hay un plazo, ¿sabe? Para reclamar el premio, quiero decir…<br><strong>Uno</strong> – Ya sabe cómo es, con cientos de millones de euros, ya no tendría familia. Ni amigos.<br><strong>Dos</strong> – Créame, con tal fortuna, encontrará primos lejanos que pensaba perdidos. Y descubrirá que tenía muchos más amigos de los que creía.<br><strong>Uno</strong> – Sí, pero precisamente eso es lo que me asusta. Estaré rodeado solo de personas interesadas.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Sin mencionar a mi mujer…<br><strong>Dos</strong> – ¿Su mujer?<br><strong>Uno</strong> – ¡Es comunista, mi mujer! Ya me reprochaba por no ser lo suficientemente de izquierdas… Así que cuando le diga que he ganado 233 millones de euros.<br><strong>Dos</strong> – Créame, la experiencia muestra que con 233 millones de euros, una mujer no sigue siendo comunista por mucho tiempo…<br><strong>Uno</strong> – No, de verdad… Mis relaciones con todo mi entorno serán completamente distorsionadas…<br><strong>Dos</strong> – Conocerá a otras personas… Personas tan adineradas como usted.<br><strong>Uno</strong> – No me hago ilusiones, ya sabe. Sé que los verdaderos ricos, los que nacieron así, nunca me aceptarán. Siempre seré el tipo que ganó su fortuna en la lotería para ellos.<br><strong>Dos</strong> – Quizás…<br><strong>Uno</strong> – ¿Y si mi mujer me deja? ¿Cómo encontraré otra?<br><strong>Dos</strong> – ¿Con 233 millones de euros?<br><strong>Uno</strong> – ¡Siempre pensaré que me quieren por mi dinero!<br><strong>Dos</strong> – Por supuesto…<br><strong>Uno</strong> – No, creo que mejor me quedo con otro boleto.<br><strong>Dos</strong> – ¿Otro boleto?<br><strong>Uno</strong> – ¡Un boleto de lotería!<br><strong>Dos</strong> – ¿Para qué? ¡Ya ha ganado!<br><strong>Uno</strong> – Tal vez esta vez tenga la suerte de ganar un poco menos…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">¡Demasiado es demasiado!</a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="237" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Demasiado es demasiado" class="wp-image-1850" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b-300x178.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-rico/">Demasiado rico</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Demasiado bueno</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/demasiado-bueno/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 10:00:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Demasiado es demasiado!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Sacerdote]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Aburrimiento]]></category>
		<category><![CDATA[IA]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús]]></category>
		<category><![CDATA[Paraíso]]></category>
		<category><![CDATA[Sentido de la vida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2182</guid>

					<description><![CDATA[<p>Demasiado bueno, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Demasiado es demasiado!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-bueno/">Demasiado bueno</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está allí, vestido de negro con un cuello blanco de cura. Llega otro, vestido en un estilo muy popular.<br></em><strong>Dos</strong> – Buenos días, padre.<br><strong>Uno</strong> – Buenos días, hijo. ¿En qué puedo ayudarte?<br><strong>Dos</strong> – Bueno, verás… Me gustaría saber cómo asegurarme de ir al paraíso.<br><strong>Uno</strong> – ¿Asegurarte…? Sabes, el paraíso no es algo garantizado para nadie, hijo mío.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ni siquiera para las curas?<br><strong>Uno</strong> – Todos somos pobres pecadores. Yo también. ¿Sabes lo que dijo Jesús a aquellos que querían apedrear a una mujer adúltera?<br><strong>Dos</strong> – No… ¿Qué dijo?<br><strong>Uno</strong> – Que el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.<br><strong>Dos</strong> – Vale, pero aparte de evitar lapidar a las mujeres… Tiene que haber algunas cosas para ganar puntos, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Tampoco es un juego con una puntuación que alcanzar, más allá de la cual la entrada sea automática. Es a discreción de Dios.<br><strong>Dos</strong> – Pero seguro que tienes alguna idea, ¿verdad? Después de todo, eres el especialista…<br><strong>Uno</strong> – Claro… Digamos que… Hay que esforzarse por hacer el bien a nuestro alrededor.<br><strong>Dos</strong> – Hacer el bien.<br><strong>Uno</strong> – Hay que ser bueno.<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Parece que eso te sume en la perplejidad, hijo mío.<br><strong>Dos</strong> – Es decir, es por lo que a menudo dice mi mujer.<br><strong>Uno</strong> – ¿Tu mujer?<br><strong>Dos</strong> – De bueno, eres tonto.<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Dos</strong> – De bueno, eres tonto. Eso es lo que me dice mi mujer.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y qué entiendes por eso, hijo mío?<br><strong>Dos</strong> – Bueno… Ella parece insinuar que cuando eres demasiado bueno, los demás se aprovechan.<br><strong>Uno</strong> – Ya veo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué piensas tú al respecto, padre? ¿Crees que se puede ser demasiado bueno?<br><strong>Uno</strong> – ¿Demasiado bueno? Pues…<br><strong>Dos</strong> – Porque yo solo quiero ser lo suficientemente bueno como para ir al paraíso, pero no tanto como para que me tomen por tonto, ¿sabes?<br><strong>Uno</strong> – Lo entiendo.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿cuál es el punto medio?<br><strong>Uno</strong> – Es decir que…<br><strong>Dos</strong> – Tomemos a Jesús, por ejemplo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Jesús?<br><strong>Dos</strong> – ¿No crees que era un poco demasiado bueno?<br><strong>Uno</strong> – Pero vamos… ¿Por qué dices eso?<br><strong>Dos</strong> – Al final, acabó en la cruz…<br><strong>Uno</strong> – Es cierto.<br><strong>Dos</strong> – De bueno, eres tonto, te digo yo. Mi mujer tiene razón.<br><strong>Uno</strong> – Dios mío… Tal vez no esté del todo equivocada.<br><strong>Dos</strong> – ¿Acaso acabó en el paraíso, al menos?<br><strong>Uno</strong> – ¿Quién?<br><strong>Dos</strong> – ¡Jesús!<br><strong>Uno</strong> – ¿Jesús? ¿En el paraíso? Debo admitir que es una pregunta… que nunca me he planteado.<br><strong>Dos</strong> – ¿Pero entonces dónde está?<br><strong>Uno</strong> – ¿Dónde?<br><strong>Dos</strong> – Si no está en el paraíso, ¿dónde está?<br><strong>Uno</strong> – Bueno… No lo sé.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué hace todo el día?<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo ocupa sus días Jesús…? Debo admitir que ahí también me has pillado.<br><strong>Dos</strong> – Voy a preguntarle a Chat GPT sobre esto.<br><em>Saca su móvil y empieza a escribir en el teclado.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Dos</strong> – Según Chat GPT, Jesús espera a que Dios le ordene volver a la Tierra…<br><strong>Uno</strong> – Espera…?<br><strong>Dos</strong> – Espera.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y no hace nada más?<br><strong>Dos</strong> – Es lo que dice Chat GPT.<br><strong>Uno</strong> – Bueno…<br><strong>Dos</strong> – Seguro que hace algo mientras espera. Pero ¿qué?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – Si ni siquiera Chat GPT sabe dónde está Jesús ni qué hace todo el día…<br><strong>Uno</strong> – Por otro lado, hijo mío, ya sabes lo que dicen…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – Grande es el misterio de la fe…<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><em>Un momento.</em><br><strong>Dos</strong> – De bueno, eres tonto, te digo yo…<br><em><strong>Oscuro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">¡Demasiado es demasiado!</a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="237" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Demasiado es demasiado" class="wp-image-1850" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b-300x178.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-bueno/">Demasiado bueno</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Partida de pesca</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/partida-de-pesca/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 16:24:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Breves del tiempo perdido]]></category>
		<category><![CDATA[Campo]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Pescador]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Defensa animal]]></category>
		<category><![CDATA[Pez]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2081</guid>

					<description><![CDATA[<p>Partida de pesca, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Breves del Tiempo perdido' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/partida-de-pesca/">Partida de pesca</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje esta pescando. Otro se aproxima y durante un rato la observa en silencio.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Muerde?<br><strong>Un</strong> – Acabo de llegar…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y con qué pescas?<br><strong>Un</strong> – Migas de pan…<br><strong>Dos</strong> – Ah, si…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – Has probado el… Joder, cómo se llama… Se me olvidó… El, éste… Esos bichos que se encuentran en el queso cuando está podrido… ¿Sabes…?<br><strong>Un</strong> – No…<br><strong>Dos</strong> – O en los cadáveres… Bueno, no importa… Luego me acordaré…<br><strong>Un</strong> – ¿Usted es pescador?<br><strong>Dos</strong> – ¿Yo? ¡Qué va! Nunca tendría la paciencia suficiente… Quedarse así inmóvil durante horas, esperando a que muerda… Si por acaso muerde…<br><strong>Un</strong> – Mmmm…<br><strong>Dos</strong> – ¿Nunca te aburres?<br><strong>Un</strong> – Es una manera de estar un poco tranquilo…<br><strong>Dos</strong> – No, yo prefiero la caza.<br><strong>Un</strong> – ¿Usted es cazador?<br><strong>Dos</strong> – Tampoco… Pero si tuviera que escoger… La caza me vendría mejor… Hay más movimiento, ¿verdad? Porque quedarse así sentado todo el día sin hacer nada… Francamente, no entiendo cómo lo puedes aguantar…<br><strong>Un</strong> – Descanso… Escuchando el ruido de la agua que corre…<br><strong>Dos</strong> – ¡Los gusanos! ¡Es la palabra que intentaba recordar! ¿Has probado los gusanos, para pescar?<br><strong>Un</strong> – No.<br><strong>Dos</strong> – Tendrías que hacerlo.<br><strong>Un</strong> – Alguna vez, quizás…<br><strong>Dos</strong> – Un safari… Eso sí que me gustaría… En Kenia, por ejemplo… ¿Conoces Kenia ?<br><strong>Un</strong> – No. ¿Y usted?<br><strong>Dos</strong> – La caza mayor. Una docenas de elefantes arremetiendo contra ti… ¡Zas! ¡Entre los ojos! Pero después, sí que tienes que apartarte… Para que el resto del rebaño no te aplaste…<br><strong>Un</strong> – Ahora, está prohibido, cazar elefantes…<br><strong>Dos</strong> – Sí… He visto un reportaje en la tele acerca de esto… Se ponen a proliferar de nuevo… ¡Y se vuelven agresivos también! Atacan al hombre, así, sin razón… Hubo muertos. Dicen que es porque se acuerdan haber sido cazados hace años. Los que sobrevivieron con una pata herida, una oreja de menos o una bala en la trompa. Y los elefantillos que han visto a sus padres masacrados. Incluso cincuenta años después, se acuerdan, y se ponen a cargar tan pronto como ven a un todo terreno pasando por allí… Y es que vive muchos años, un elefante. Y tiene mucha memoria… ¿No te están picando?<br><strong>Un</strong> – Es el viento…<br><strong>Dos</strong> – Y cuando coges uno, ¿qué haces con él? ¿Lo comes…?<br><strong>Un</strong> – Lo devuelvo al agua…<br><strong>Dos</strong> – Joder, entonces sí que de verdad no sirve para nada… (<em>Un tiempo</em>) Pero estarán bastante heridos ¿no…? Un anzuelo así que te atraviesa la mejilla… Debe ser muy doloroso…<br><em>El otro hace un esfuerzo para permanecer tranquilo.</em><br><strong>Dos</strong> – Dicen que comer pescado, es bueno para la memoria… ¿Tu crees que tiene memoria un pescado…?<br><em>El otro le mira con perplejidad.</em><br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Breves del tiempo perdido</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="241" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Breves del tiempo perdido" class="wp-image-2063" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b-300x181.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/partida-de-pesca/">Partida de pesca</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ocupante ilegal</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/ocupante-ilegal/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 12:12:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Aviso de paso]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Portal]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Vecino]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1991</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ocupante ilegal, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Aviso de paso' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ocupante-ilegal/">Ocupante ilegal</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un tipo llega, vacila un momento y se sienta en el suelo frente a los buzones. Comienza a adormilarse. Una inquilina llega y lo ve.<br></em><strong>Inquilina</strong> – Vamos, despiértate, por favor. Entiendo que estés cansado, pero no deberías quedarte aquí, ¿verdad?<br><em>El hombre se despierta.</em><br><strong>Hombre</strong> – ¿Y por qué no?<br><strong>Inquilina</strong> – Pero… porque esto es un vestíbulo de un edificio, no un albergue social. ¿Realmente no sabes a dónde ir?<br><strong>Hombre</strong> – No… En este momento, no tengo un hogar fijo.<br><strong>Inquilina</strong> – ¡Bueno, más razón para irte, amigo! Si no tienes un hogar fijo, ¿por qué diablos querrías establecerte aquí?<br><strong>Hombre</strong> – Tienes razón…<br><em>El tipo se levanta.</em><br><strong>Inquilina</strong> – Gracias por entender, amigo. Pero ¿sabes qué? En el fondo, te envidio.<br><strong>Hombre</strong> – ¿En serio?<br><strong>Inquilina</strong> – A veces, yo también desearía no tener un hogar fijo. No tener que volver a casa todas las noches. Encontrar a la misma persona esperándome en casa.<br><strong>Hombre</strong> – En ese caso, ¿quizás podrías acogerme en tu casa por una noche? Sería una pequeña distracción para ti…<br><strong>Inquilina</strong> – ¿En mi casa?<br><strong>Hombre</strong> – Hace tanto frío afuera.<br><strong>Inquilina</strong> – Sí, lo sé, tuve que ponerme mi ropa térmica esta mañana… Y a pesar de eso, me congelé en la oficina todo el día.<br><strong>Hombre</strong> – Si paso la noche afuera, no estoy seguro de si me despertaré mañana por la mañana.<br><strong>Inquilina</strong> – ¿Estás seguro de que no estás exagerando un poco?<br><strong>Hombre</strong> – ¿Realmente quieres tener mi muerte en tu conciencia?<br><em>La inquilina duda y luego saca un billete de su bolsillo.</em><br><strong>Inquilina</strong> – Vamos, es tu día de suerte. Toma esto y ve a dormir a un hotel.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Diez euros? ¿Cómo esperas que encuentre una habitación de hotel por ese precio?<br><strong>Inquilina</strong> – Bueno, aquí tienes treinta, ¡y lárgate, de acuerdo? Estoy segura de que encontrarás un hotel económico o algo parecido. No querrás dormir en un palacio tampoco, ¿verdad?<br><strong>Hombre</strong> – Está bien. Gracias, señora.<br><strong>Inquilina</strong> – Y si no encuentras un hotel que esté dispuesto a recibirte, al menos podrás comprarte algo de licor para calentarte.<br><strong>Hombre</strong> – Me estás salvando la vida. Dios te lo recompensará…<br><em>Una mujer llega.</em><br><strong>Mujer</strong> – Pero, ¿qué haces aquí?<br><strong>Hombre</strong> – No tenía el código y perdí tu número de celular. Como sabía que no tardarías en llegar… Pero esta señora me acaba de ofrecer amablemente esperar en su casa.<br><strong>Mujer</strong> – Gracias, es muy amable de tu parte.<br><em>La mujer se sorprende pero no lo deja notar.</em><br><strong>Inquilina</strong> – De nada. Entre vecinos, es lo natural…<br><strong>Mujer</strong> – Es cierto, con este frío… Permíteme presentarte a mi hermano. Está pasando unos días en mi casa antes de partir a Paris para un rodaje. Es actor…<br><strong>Inquilina</strong> – Encantado de conocerlo entonces.<br><strong>Hombre</strong> – Los saltimbanquis siempre han tenido mala reputación. En la Edad Media los consideraban ladrones de gallinas e incluso se negaban a enterrarlos en los cementerios junto a los buenos cristianos.<br><strong>Mujer</strong> – Afortunadamente, ya no estamos en la Edad Media… No debería decir esto frente a él, pero es un excelente actor. Verás, tendrá una gran carrera…<br><strong>Inquilina</strong> – No lo dudo…<br><strong>Hombre</strong> – No molestes a la señora con eso, seguro que está deseando regresar a casa para reunirse con su esposo.<br><strong>Inquilina</strong> – Bueno, entonces los dejo.<br><strong>Hombre</strong> – Gracias de nuevo.<br><strong>Inquilina</strong> – De nada.<br><strong>Mujer</strong> – Muy amable, ¿no?<br><strong>Hombre</strong> – Sí, parece que hay un buen ambiente en este edificio.<br><em>Salen</em>.<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Aviso de paso</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="215" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Aviso de paso" class="wp-image-1800" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b-300x161.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ocupante-ilegal/">Ocupante ilegal</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Invitación</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/invitacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 12:02:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[4 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Aviso de paso]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Portal]]></category>
		<category><![CDATA[Psicólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Vecino]]></category>
		<category><![CDATA[Basura]]></category>
		<category><![CDATA[Paranoia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1987</guid>

					<description><![CDATA[<p>Invitación, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Aviso de paso' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/invitacion/">Invitación</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una mujer pasa tirando de un contenedor de basura con ruedas de donde sobresalen pies masculinos y/o femeninos. Otra mujer llega a recoger su correo y saluda a la primera.</em><br><strong>Uno</strong> – ¡Buenos días!<br><strong>Dos</strong> – ¡Ah, buenos días! ¿Cómo estás?<br><em>La otra nota los pies que sobresalen del contenedor.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Hoy es el día de recoger objetos voluminosos? Pensé que era la próxima semana.<br><strong>Dos</strong> – Fue una emergencia…<br><strong>Uno</strong> – ¿La gran limpieza de primavera, entonces?<br><strong>Dos</strong> – Sí, se podría decir eso…<br><em>Ella mete los pies de nuevo en el contenedor para que no sobresalgan.</em><br><strong>Uno</strong> – Yo también debería hacerlo cuando tenga tiempo. Acumulamos tantas cosas a lo largo de los años.<br><strong>Dos</strong> – ¿Podrías sujetarme la puerta?<br><strong>Uno</strong> – ¡Pero por supuesto, no se mueva!<br><em>Ella avanza al escenario para sostener una puerta que posiblemente no se vea.</em><br><strong>Dos</strong> – ¡Qué amable!<br><strong>Uno</strong> – De nada, por favor. ¡Que tengas un buen día!<br><strong>Dos</strong> – ¡Gracias! Igualmente.<br><em>La otra sale con su contenedor de basura.</em><br><em>Otra mujer llega a recoger su correo.</em><br><strong>Uno</strong> – ¡Ah, buenos días! Encantada de conocerte. Soy tu vecina de al lado. Te vi desde lejos mientras te mudabas…<br><strong>Tres</strong> – Tienes razón, es mejor mantener distancia en esos casos. Estoy bromeando…<br><strong>Uno</strong> – Estoy encantada de… Bueno, solo quería decirte… ¡Bienvenida al edificio!<br><strong>Tres</strong> – Gracias, es muy amable de tu parte.<br><strong>Uno</strong> – Entre vecinos…<br><strong>Tres</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Verás, la gente del edificio es muy agradable. Y sobre todo, si necesitas algo…<br><strong>Tres</strong> – Gracias.<br><strong>Uno</strong> – Tengo que irme… Voy a buscar a mi hija a su clase de violín. ¿Tienes hijos?<br><strong>Tres</strong> – Sí… Bueno, no. Quiero decir… Ahora estoy libre de ellos, afortunadamente.<br><strong>Uno</strong> – Libre de ellos…?<br><strong>Tres</strong> – Sí… Los metí en el congelador para estar tranquila.<br><strong>Uno</strong> – Ah, sí…<br><strong>Tres</strong> – Estoy bromeando.<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto.<br><strong>Tres</strong> – Ya son mayores. Ya no viven en casa.<br><strong>Uno</strong> – Es cierto que se siente un vacío cuando se van. Al final, solo queremos que se marchen. Y luego, de repente… Se siente un vacío.<br><strong>Tres</strong> – Pero tu hija todavía vive contigo, ¿verdad? Quiero decir, si la estás yendo a buscar a su clase de violín…<br><strong>Uno</strong> – Sí… Pero me imagino. Debe haber sido un vacío para ti, ¿no?<br><strong>Tres</strong> – Cuando mi hijo menor se fue, al principio dudé en adoptar un perro, pero al final, fue mi suegra quien vino a vivir a casa.<br><strong>Uno</strong> – Es cierto que un perro requiere ser sacado tres veces al día para hacer sus necesidades. Es bastante exigente.<br><strong>Tres</strong> – Tienes razón. Una suegra es mucho más práctica.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Tres</strong> – Hay pañales…<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Tres</strong> – Estoy bromeando…<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto… Bueno, me voy a ir ahora… Mi hija me estará esperando…<br><strong>Tres</strong> – Disculpa por no haber sido más habladora. Pero estoy un poco ocupada en este momento. Con esta mudanza…<br><strong>Uno</strong> – Lo entiendo.<br><strong>Tres</strong> – De todos modos, seguramente tendremos la oportunidad de volver a vernos, ya que somos vecinos de planta.<br><strong>Uno</strong> – Pero pensándolo bien… ¿Por qué no vienes a tomar el aperitivo esta noche?<br><strong>Tres</strong> – Eh… Sí, ¿por qué no?<br><strong>Uno</strong> – ¿A las 19:30?<br><strong>Tres</strong> – Muy bien. (<em>Mira su reloj</em>.) Ahora me toca a mí irme. De lo contrario, mi primer paciente estará esperándome. ¡Nos vemos esta noche!<br><strong>Uno</strong> – ¡Perfecto!<br><em>La otra persona se va. Llega otro personaje.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Sabes qué? Acabo de encontrarme con nuestra nueva vecina de planta. La invité a venir a tomar el aperitivo esta noche.<br><strong>Cuatro</strong> – ¿La invitaste?<br><strong>Uno</strong> – Sí, ¿por qué?<br><strong>Cuatro</strong> – Yo también me encontré con su esposo esta mañana, ¿sabes qué?<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Cuatro</strong> – Es inspector de impuestos.<br><strong>Uno</strong> – Inspector de impuestos… ¿Quieres decir inspecciones fiscales y todo eso?<br><strong>Cuatro</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Aunque bueno, no tenemos nada de qué preocuparnos, ¿no?<br><strong>Cuatro</strong> – Ya verás… ¿Y las estanterías de mi oficina que hice instalar sin declarar por el tipo del quinto?<br><strong>Uno</strong> – No vienen a inspeccionar la casa…<br><strong>Cuatro</strong> – ¡Es su naturaleza, esos tipos!<br><strong>Uno</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Cuatro</strong> – Y además. Imagina que nos enfadamos con ellos.<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué nos enfadaríamos con ellos, si ni siquiera los conocemos?<br><strong>Cuatro</strong> – ¡Justo eso! No sabemos qué puede ofenderlos. No conocemos sus opiniones religiosas o políticas.<br><strong>Uno</strong> – Esa es un poco la idea cuando se invita a la gente para conocerse.<br><strong>Cuatro</strong> – Sí, pero él, si decimos algo que no le gusta, tiene los medios para someternos a una inspección fiscal. Y créeme, esos tipos, cuando buscan, encuentran…<br><strong>Uno</strong> – Oh Dios mío, tienes razón… ¿Por qué la invité? Tal vez podríamos cancelar…<br><strong>Cuatro</strong> – ¡Lo encontrarían sospechoso! Sería incluso peor. O pensarían que no los queremos…<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón… ¿Entonces qué hacemos?<br><strong>Cuatro</strong> – En qué lío nos has metido de nuevo…<br><strong>Uno</strong> – Y ella, ni siquiera sé a qué se dedica. Se me olvidó por completo preguntarle… De todas formas, parece un poco perturbada…<br><strong>Cuatro</strong> – Es psicoanalista…<br><strong>Uno</strong> – ¿En serio? ¿Cómo lo sabes? ¿Su esposo te lo dijo?<br><strong>Cuatro</strong> – La vi colocando su placa frente al edificio esta mañana.<br><strong>Uno</strong> – ¿Psicoanalista? Entonces por eso me hizo un montón de preguntas…<br><strong>Cuatro</strong> – ¿Qué tipo de preguntas?<br><strong>Uno</strong> – Pues… sobre las clases de violín, por ejemplo.<br><strong>Cuatro</strong> – ¿Las clases de violín?<br><strong>Uno</strong> – ¿Crees que tiene algún significado especial para un psicoanalista, las clases de violín?<br><strong>Cuatro</strong> – Bueno, seguro que sí para un inspector de impuestos. Especialmente si las pagas en negro…<br><strong>Uno</strong> – Pero eso es espantoso…<br><strong>Cuatro</strong> – Pero imagínate el calvario de esta reunión. ¡Entre un inspector de impuestos y una psicoanalista!<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón, tendremos que tener cuidado con lo que decimos…<br><strong>Cuatro</strong> – Intentaremos decir lo menos posible.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Cuatro</strong> – Pero no será fácil.<br><strong>Uno</strong> – No, seguro… Cuando se invita a la gente a tomar el aperitivo para conocernos…<br><em>Momento de vacilación.</em><br><strong>Cuatro</strong> – ¿Hoy es el día de la recolección de muebles viejos?<br><strong>Uno</strong> – Será la próxima semana… Por cierto, también me crucé con la vecina del quinto que bajaba su basura, ¿sabes qué?<br><strong>Cuatro</strong> – No me digas que la invitaste a tomar el aperitivo también…<br><strong>Uno</strong> – No, pero creí ver restos humanos asomando de la basura.<br><strong>Cuatro</strong> – ¿No crees que tenemos problemas más urgentes que tratar?<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón… ¿Y si ponemos algo en su aperitivo? Algo así como somníferos, ¿sabes? Para acortar la velada…<br><strong>Cuatro</strong> – ¿Tú crees?<br><em>Salen</em>.<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Aviso de paso</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="215" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Aviso de paso" class="wp-image-1800" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b-300x161.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/invitacion/">Invitación</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El salvador</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-salvador/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 08:17:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1952</guid>

					<description><![CDATA[<p>El salvador, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-salvador/">El salvador</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado en una mesa, frente a una jarra y un vaso. Parece despreocupado. Abre un periódico. Otro personaje llega, con una pistola en la mano, tratando de no ser visto. Mastica chicle. El primero no lo nota, ya que tiene el periódico frente a los ojos. El hombre con la pistola lo apunta, todavía masticando su chicle. Está a punto de disparar cuando se atraganta y empieza a toser, asfixiándose. El otro baja el periódico, lo ve y va en su ayuda. Le da unas palmadas en la espalda.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Estás bien?<br>El hombre con la pistola no responde y sigue asfixiándose. El otro le hace la maniobra de Heimlich, colocándose detrás de él y ejerciendo presión en su pecho. El hombre con la pistola finalmente escupe el chicle y empieza a recuperar el aliento.<br><strong>Uno</strong> – ¿Mejor?<br><strong>Dos</strong> – Me he atragantado con el chicle.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, lo importante es que ya estás bien.<br><strong>Dos</strong> – Si no hubieras estado aquí… (<em>Tose un poco.</em>) Y no hubieras sabido qué hacer…<br><strong>Uno</strong> – Es la maniobra de Heimlich. Dicen que es lo que hay que hacer en estos casos. Lo vi en la tele. Es la primera vez que lo hago, pero parece que funciona.<br><strong>Dos</strong> – En cualquier caso, me has salvado la vida.<br><strong>Uno</strong> – No exageres.<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí…<br><strong>Uno</strong> – ¿Quieres beber algo para recuperarte?<br><strong>Dos</strong> – Intentaré no atragantarme otra vez…<br><em>El otro le sirve un vaso de la jarra. El hombre, que aún tiene la pistola en la mano derecha, toma el vaso con la izquierda y bebe con avidez.</em><br><strong>Dos</strong> – Esto sienta bien.<br><strong>Uno</strong> – Me alegro… (<em>Pausa</em>) Pero si me permites… ¿qué haces con una pistola en la mano?<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, la pistola… Yo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Venías a atracar este bar?<br><strong>Dos</strong> – Es que…<br><strong>Uno</strong> – Un bar de barrio, así… No creo que haya mucho en la caja… ¿Arriesgarte a acabar en la cárcel por unos cuantos euros?<br><strong>Dos</strong> – Claro…<br><strong>Uno</strong> – Si estás pasando por un mal momento, puedo ayudarte.<br><strong>Dos</strong> – ¿Harías eso? Es decir… No, no puedo aceptar, pero…<br><strong>Uno</strong> – ¿Pero qué? Lo hago de buen corazón, ¿sabes?<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Dos</strong> – En realidad soy un asesino a sueldo. Venía para matarte.<br><strong>Uno</strong> – Vaya… ¿Y por qué?<br><strong>Dos</strong> – No es nada personal, te lo aseguro… Es solo mi trabajo.<br><strong>Uno</strong> – Lo entiendo…<br><strong>Dos</strong> – Sí… Pero ahora que me has salvado la vida… Me pone en un aprieto, claro…<br><strong>Uno</strong> – Siento mucho causarte problemas… Quizás no debería haberlo hecho…<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí, pero… (<em>Pausa</em>) Eres una buena persona, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Cuando puedo hacer algo para ayudar al prójimo…<br><strong>Dos</strong> – ¿Por qué alguien querría matar a alguien como tú?<br><strong>Uno</strong> – Contaba un poco con que tú me lo dijeras.<br><strong>Dos</strong> – Nuestros clientes no siempre nos dicen sus motivos. Lo que les importa es el resultado… Y para nosotros, lo que cuenta es que nos paguen. <em>A veces, es mejor no saber, además.</em><br><strong>Uno</strong> – No debe ser un trabajo fácil.<br><strong>Dos</strong> – Eres tan amable… Entiendo que, a la larga, eso pueda molestar a algunos… Pero de ahí a poner un contrato sobre ti…<br><strong>Uno</strong> – No quisiera causarte problemas. Haz lo que tengas que hacer…<br><strong>Dos</strong> (<em>molesto</em>) – Pues sí, pero ahora que me has salvado la vida…<br><strong>Uno</strong> – Lo siento.<br><strong>Dos</strong> – Repite una vez más que lo sientes y te meto una.<br><strong>Uno</strong> – Perdón, es que… ¿Y ahora qué hacemos?<br><strong>Dos</strong> – No sé… Tengo que pensarlo… Un contrato es un contrato…<br><em>Deja la pistola sobre la mesa y empieza a masajearse el brazo derecho.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Estás bien?<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero no sé qué me pasa… Desde esta mañana tengo un poco de dolor en el brazo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo que dolor en el brazo?<br><strong>Dos</strong> – Como… un entumecimiento.<br><strong>Uno</strong> – ¿No tienes problemas de erección?<br><strong>Dos</strong> – ¿De erección?<br><strong>Uno</strong> – Perdón, quería decir de elocución…<br><strong>Dos</strong> – No más de lo habitual.<br><strong>Uno</strong> – ¿Problemas de visión?<br><strong>Dos</strong> – Ahora que lo dices, es verdad que llevo un tiempo viendo un poco borroso…<br><strong>Uno</strong> – No hay que bromear con eso. Puede que estés teniendo un ictus.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un ictus?<br><strong>Uno</strong> – Un accidente cerebrovascular. Los síntomas coinciden. Espero que no sea eso, pero no hay que correr riesgos. Voy a llamar a emergencias…<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás seguro?<br><strong>Uno</strong> – Los ictus son una de las principales causas de mortalidad en nuestro país. Y las primeras horas son decisivas. Si se detecta a tiempo, puedes salir sin secuelas. (<em>Marca un número.</em>) Tengo un mensaje de espera… ¿Estás bien?<br><strong>Dos</strong> – Estoy bien… Vine para matarte y en cinco minutos es la segunda vez que me salvas la vida…<br><strong>Uno</strong> – Ah… (<em>Mira algo bajo la mesa</em>.) Nunca hay dos sin tres… No te muevas…<br><em>Da un golpe con el tacón bajo la mesa, se agacha y levanta una serpiente que muestra al otro.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Qué es eso?<br><strong>Uno</strong> – Una víbora. En la ciudad, es muy raro. Pero podría haberte matado…<br><em>El otro está completamente atónito.</em><br><strong>Dos</strong> – No sé qué decirte…<br><strong>Uno</strong> – No me des las gracias, es lo mínimo.<br><strong>Dos</strong> – No tengo ninguna intención de agradecerte… En cambio, cada vez tengo más ganas de matarte…<br><em>El otro finalmente tiene a alguien en la línea.</em><br><strong>Uno</strong> – Disculpa un momento… ¿Hola, emergencias?<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-salvador/">El salvador</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
