<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Archives des Parentalidad - La Sketchothèque</title>
	<atom:link href="https://sketchotheque.net/es/category/tema/parentalidad/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/tema/parentalidad/</link>
	<description>Les sketchs de Jean-Pierre Martinez</description>
	<lastBuildDate>Tue, 27 May 2025 16:12:52 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/03/cropped-sketch_carre-32x32.png</url>
	<title>Archives des Parentalidad - La Sketchothèque</title>
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/tema/parentalidad/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Levántate y anda</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/levantate-y-anda/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 May 2025 16:12:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Ni siquiera muerto]]></category>
		<category><![CDATA[Niño]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Manzana]]></category>
		<category><![CDATA[Sueño]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2619</guid>

					<description><![CDATA[<p>Levántate y anda, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ni siquiera muerto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/levantate-y-anda/">Levántate y anda</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre está acostado en la cama, con un pijama de rayas. Duerme. Entra una mujer que podría ser su madre (ropa anticuada, ausencia de maquillaje, andar poco dinámico). Se acerca a la cama.<br></em><strong>Mujer</strong> – Es hora… (<em>Como él no responde, eleva la voz y lo sacude enérgicamente</em>.) ¡Es hora!<br><em>El hombre se despierta sobresaltado y la mira, un poco confundido.</em><br><strong>Hombre</strong> – ¿Mamá? ¿Pero qué haces aquí?<br><strong>Mujer</strong> – Es hora, hijo.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Hora? ¿De qué?<br><strong>Mujer</strong> – No lo sé. Pero es hora.<br><strong>Hombre</strong> – Pero vamos… ¿Hora de qué?<br><em>Hace un esfuerzo para levantarse, pero se interrumpe para recobrar fuerzas.</em><br><strong>Mujer</strong> – ¡Vamos, holgazán! Haz un esfuerzo, por favor. ¡Levántate y anda!<br><em>Recupera un poco la claridad mental.</em><br><strong>Hombre</strong> – Tengo la sensación de haber escuchado eso antes.<br><strong>Mujer</strong> – Desafortunadamente, tengo que repetírtelo todas las mañanas. (<em>El hombre mira a su madre con una expresión sorprendida</em>.) ¿Estás bien? Te ves raro…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Y tú me lo dices a mí? Mira, mamá, no lo tomes a mal, pero…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué?<br><strong>Hombre</strong> – Te creía muerta…<br><strong>Mujer</strong> – Pero… lo estoy.<br><em>Por un tiempo.</em><br><strong>Hombre</strong> – Ya sabía yo que algo te había cambiado.<br><strong>Mujer</strong> (<em>con un gesto de desprecio</em>) – ¿Ah sí?<br><strong>Hombre</strong> – No, pero… para mejor, te lo aseguro. ¿Y papá?<br><strong>Mujer</strong> – También está muerto. ¿Y tú, estás seguro de que no estás muerto?<br><strong>Hombre</strong> – No lo creo…<br><strong>Mujer</strong> – Entonces no estás seguro.<br><strong>Hombre</strong> – Supongo que cuando uno está muerto, lo sabe, ¿no?<br><strong>Mujer</strong> – Vaya… ¿Al menos comes bien?<br><strong>Hombre</strong> – No lo sé… ¿Por qué?<br><strong>Mujer</strong> – Si comes, es que no estás muerto.<br><em>Ella busca en el bolsillo de su abrigo y saca una manzana, que le ofrece.</em><br><strong>Mujer</strong> – Toma, te he traído esto.<br><em>Él coge la manzana con cierta desconfianza.</em><br><strong>Hombre</strong> – Una manzana… Como la bruja de Blancanieves…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Te crees Blancanieves?<br><strong>Hombre</strong> – Desconfío, eso es todo.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Desconfías de tu propia madre?<br><strong>Hombre</strong> – Te recuerdo que se supone que estás muerta.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Me tomas por una bruja, es eso?<br><strong>Hombre</strong> – En absoluto…<br><em>La mujer mira a su alrededor.</em><br><strong>Mujer</strong> – No es un lugar muy alegre, ¿verdad?<br><em>Él parece descubrir el lugar a su vez.</em><br><strong>Hombre</strong> – No… ¿Dónde estamos?<br><strong>Mujer</strong> – Parece un manicomio.<br><strong>Hombre</strong> – Supongo que si estuviera loco, me habrían puesto una camisa de fuerza.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y tu mujer? ¿Viene a verte de vez en cuando?<br><strong>Hombre</strong> – No… Bueno, no recuerdo bien… ¿Estoy casado?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y tus amigos? ¿Tienes amigos al menos?<br><strong>Hombre</strong> – No lo sé. No he visto a nadie.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué quieres? Así es como es… Desde que eras pequeño… nunca has sido muy popular…<br><strong>Hombre</strong> – Gracias… Eso me anima…<br><strong>Mujer</strong> – Incluso yo me pregunto por qué vine. ¡Ni siquiera estás muerto!<br><strong>Hombre</strong> – Lo siento por decepcionarte una vez más.<br><strong>Mujer</strong> – Definitivamente, lo habrás arruinado todo en tu vida. (<em>Se levanta, comienza a irse pero se gira una última vez</em>.) Incluso tu muerte.<br><em>Ella se va. Él mira la manzana. Da un mordisco y vuelve a poner el resto en la mesita de noche. Mastica un momento antes de tragar el trozo.</em><br><strong>Hombre</strong> – Así que no estoy muerto…<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/">Ni siquiera muerto</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="384" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ni siquiera muerto" class="wp-image-1895" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b-300x288.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/levantate-y-anda/">Levántate y anda</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los saltimbanquis</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/los-saltimbanquis/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 10:25:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Tranquilo!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Casa]]></category>
		<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Herencia]]></category>
		<category><![CDATA[Mujer de la limpieza]]></category>
		<category><![CDATA[Niño]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Hipocresía social]]></category>
		<category><![CDATA[Lucha de clases]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2545</guid>

					<description><![CDATA[<p>Los saltimbanquis, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Tranquilo!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/los-saltimbanquis/">Los saltimbanquis</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><strong>Uno</strong> – Prométeme que no te vas a poner nervioso…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – Nuestra hija acaba de decirme que quiere ser actriz.<br><strong>Dos</strong> – ¿No?<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Te lo dijo así, sin más?<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿No fue después de una discusión? ¿Solo para llevarte la contraria…?<br><strong>Uno</strong> – Fue esta mañana en el desayuno. Estaba comiendo sus cereales. Me mira y me dice: «Mamá, cuando sea mayor, seré actriz».<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo… Entonces va en serio.<br><strong>Uno</strong> – Solo tiene cinco años, pero bueno… Ya la conoces, es de las que cuando se proponen algo, lo siguen hasta el final.<br><strong>Dos</strong> – ¡Madre mía! ¿Qué hemos hecho para merecer esto?<br><strong>Uno</strong> – Me quedé sin palabras.<br><strong>Dos</strong> – Pero después intentaste hacerla entrar en razón, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Sí, claro. Le dije que no era un trabajo de verdad, que ningún banco le daría una hipoteca, que nunca tendría seguro médico privado, que cobraría una miseria cuando se jubilara…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué dijo ella?<br><strong>Uno</strong> – Nada… Volvió a comer sus cereales.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tú crees que hay que castigarla?<br><strong>Uno</strong> – Ya la conoces, eso solo reforzaría su determinación.<br><strong>Dos</strong> – Bueno, de todas formas… Solo tiene cinco años, todavía tiene tiempo de cambiar de opinión.<br><em>El otro mira su móvil.</em><br><strong>Uno</strong> – Mira, me acaba de mandar un mensaje.<br><strong>Dos</strong> – Quizás sea para disculparse.<br><strong>Uno</strong> – Me pide que la inscriba en una agencia de casting.<br><strong>Dos</strong> – ¿No? ¿Una agencia de casting? ¡Si ni siquiera sabe lo que es!<br><strong>Uno</strong> – Pues parece que sí. Me adjunta una lista de agencias, ordenadas por preferencia.<br><em>El otro parece aturdido.</em><br><strong>Dos</strong> – Hemos creado un monstruo.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Uno</strong> – Al fin y al cabo… de tal palo, tal astilla.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué quieres decir con esa expresión tan absurda?<br><strong>Uno</strong> – Pues que los dos somos actores, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero… Lo nuestro es diferente. No fue una elección. No sabíamos hacer otra cosa.<br><strong>Uno</strong> – Sí, pero… ella ve que no hacemos nada en todo el día, que tenemos una casa grande con piscina, un coche caro, una criada…<br><strong>Dos</strong> – Ya no se dice criada, ¿sabes?<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah, no?<br><strong>Dos</strong> – No es políticamente correcto.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y cómo se dice entonces?<br><strong>Dos</strong> – Creo que ahora se dice auxiliar de vida.<br><strong>Uno</strong> – ¿Pero sigue siendo una criada, no?<br><strong>Dos</strong> – Claro.<br><strong>Uno</strong> – ¿No es más bien para personas dependientes, una auxiliar de vida?<br><strong>Dos</strong> – Nosotros no sabemos hacer nada en casa… Se podría decir que somos personas dependientes, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Creo que para gente como nosotros se dice empleada de hogar.<br><strong>Dos</strong> – Y ya está, vamos a seguir diciendo criada.<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, cuando ella ve que no sabemos hacer nada en la vida, y que nos piden autógrafos en la calle, se dice que ser actriz no es tan mala opción.<br><strong>Dos</strong> – No todos los actores nadan en dinero, ¿eh? No estoy seguro de que lo sepa.<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón, deberíamos mandarla a vivir con una pareja de actores en apuros para que vea lo que realmente es el oficio de actor.<br><strong>Dos</strong> – ¿Conoces a alguno?<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – Actores en apuros.<br><strong>Uno</strong> – No personalmente, pero… Puedo preguntar…<br><strong>Dos</strong> – Bueno, tengo que irme. Juego al golf con un productor danés que insiste en que participe en su próxima película.<br><strong>Uno</strong> – Y yo tengo cita con mi psicoanalista a las diez.<br><strong>Dos</strong> – Te lo juro… El día empieza bien…<br><strong>Uno</strong> – Vamos a internarla, sí.<br><strong>Dos</strong> – Sí… Pero también habrá que despedir a la gobernanta.<br><strong>Uno</strong> – ¿También?<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – Dijiste «habrá que despedir a la gobernanta». Pero vamos a seguir teniendo a la criada, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Claro que sí, vamos a seguir con la criada, no entres en pánico.<br><strong>Uno</strong> – Me has asustado…<br><em>Oscuro</em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¡Tranquilo!</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/"><img decoding="async" width="500" height="330" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg" alt="Tranquilo" class="wp-image-2492" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg 500w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau-300x198.jpg 300w" sizes="(max-width: 500px) 100vw, 500px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/los-saltimbanquis/">Los saltimbanquis</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>En el nombre del padre</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/en-el-nombre-del-padre/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 May 2025 08:36:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Memorias de una maleta]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2377</guid>

					<description><![CDATA[<p>En el nombre del padre, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Memorias de una maleta' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/en-el-nombre-del-padre/">En el nombre del padre</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre maduro está allí, con una maleta. Otro llega, más joven, y empieza a mirarlo, primero de manera furtiva y luego ostensiblemente.<br></em><strong>Uno</strong> – ¿Nos conocemos?<br><strong>Dos</strong> (<em>extendiendo la mano</em>) – ¡Juan!<br><strong>Uno</strong> – ¿Juan? Pero no me llamo Juan…<br><strong>Dos</strong> – ¡Juan! Soy yo, Juan. Hicimos teatro juntos.<br><strong>Uno</strong> – ¿Teatro?<br><strong>Dos</strong> – ¿No haces teatro?<br><strong>Uno</strong> – Sí… Bueno, lo hice… Pero fue hace mucho. Y durante muy poco tiempo.<br><strong>Dos</strong> – En Jerez de la Frontera.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Dos</strong> – En la Escuela de Teatro de Jerez de la Frontera.<br><strong>Uno</strong> – Sí, eso es…<br><strong>Dos</strong> – Trabajamos juntos en una escena de Tirso de Molina, «Don Gil de la Calzas Verdes».<br><strong>Uno</strong> – ¿Don Gil de la Calzas Verdes?<br><strong>Dos</strong> – Yo hacía de Doña Juana.<br><strong>Uno</strong> – ¿En serio?<br><strong>Dos</strong> – El profesor era un poco especial…<br><strong>Uno</strong> – Seguramente por eso no me quedé más tiempo. No recuerdo haber hecho esa escena.<br><strong>Dos</strong> – ¡Pero sí! Te lo aseguro.<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, a ti parece que te marcó.<br><strong>Dos</strong> – Pero sí te acuerdas de mí, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Sí, sí, por supuesto… Pero…<br><strong>Dos</strong> – Ha pasado tiempo, claro… Envejecimos…<br><strong>Uno</strong> – Aún pareces bastante joven.<br><strong>Dos</strong> – Sí, ¿verdad? Pero tú…<br><strong>Uno</strong> – Yo…<br><strong>Dos</strong> – Casi no te reconocía.<br><strong>Uno</strong> – Han pasado algunos años.<br><strong>Dos</strong> – Aun así. Es increíble.<br><strong>Uno</strong> – ¿Increíble?<br><strong>Dos</strong> – Cómo has envejecido.<br><strong>Uno</strong> – Gracias…<br><strong>Dos</strong> – No, pero cambiamos, por supuesto, con el tiempo. Incluso yo he madurado un poco. Pero tú…<br><strong>Uno</strong> – Yo…<br><strong>Dos</strong> – Oh, joder… Has envejecido bastante.<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Pero te recuperarás, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí, perdona… Es solo que… me parece extraño verte así.<br><strong>Uno</strong> – Ya veo.<br><strong>Dos</strong> – Y yo, ¿crees que no he cambiado?<br><strong>Uno</strong> – Perdona, pero… ¿estás realmente seguro de que hicimos teatro juntos?<br><strong>Dos</strong> – Seguro. Soy muy fisonómico. De lo contrario, nunca te habría reconocido. Has envejecido tanto…<br><strong>Uno</strong> – ¿En Jerez de la Frontera, entonces?<br><strong>Dos</strong> – Pues sí… «Don Gil de la Calzas Verdes»…<br><strong>Uno</strong> – Vale… Ahora me acuerdo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – Fui a esa clase solo para ver, porque mi hijo estaba inscrito allí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tu hijo?<br><strong>Uno</strong> – Federico. Seguro que fue con él con quien interpretaste esa escena.<br><strong>Dos</strong> – Federico, ¿no eres tú?<br><strong>Uno</strong> – Es mi hijo. Tiene tu misma edad. Yo solo estuve en la clase durante dos semanas. El tiempo que me di cuenta de que el teatro no era para mí. Y además, hacer teatro con mi hijo… O sea que me fui.<br><strong>Dos</strong> – Seguro que fue en ese momento que llegué. Estaba en lista de espera… A medida que se liberaba un lugar…<br><strong>Uno</strong> – Sí… Y tú interpretaste esa escena con Federico, mi hijo. Es cierto que nos parecemos mucho, pero bueno…<br><strong>Dos</strong> – Ya me lo imaginaba. No se puede envejecer tanto en cinco años, ¿Verdad? Pero entonces, ¿cuántos años tienes en realidad?<br><strong>Uno</strong> – Podría ser tu padre…<br><strong>Dos</strong> – Bueno… Sinceramente, no los aparentas… ¿Y a dónde vas con esa maleta?<br><strong>Uno</strong> – Había ido a ver a mi hijo, precisamente, y ahora regreso… a la residencia de ancianos.<br><em>El otro parece no saber si le está tomando el pelo o no.<br><strong>Oscuridad</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/memorias-de-una-maleta/">Memorias de una maleta</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/memorias-de-una-maleta/"><img decoding="async" width="400" height="362" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Memorias de una maleta" class="wp-image-1884" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b-300x272.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/en-el-nombre-del-padre/">En el nombre del padre</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>En la calle</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/en-la-calle/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 May 2025 11:56:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Escenas callejeras]]></category>
		<category><![CDATA[Niño]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Defensa animal]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2341</guid>

					<description><![CDATA[<p>En la calle, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Escenas callejeras' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/en-la-calle/">En la calle</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre está allí vestido como un niño. Llega una mujer, también vestida como una niña.<br></em><strong>Dos</strong> – ¿Pero qué te pasa? No parece que estés bien.<br><strong>Uno</strong> – No…<br><strong>Dos</strong> – ¿Dónde están tus hijos?<br><strong>Uno</strong> – Mis hijos acaban de abandonarme.<br><strong>Dos</strong> – ¿En plena calle así? ¡Pero es monstruoso! ¿Cómo se puede hacer eso a un adulto? ¿Eran tus hijos biológicos?<br><strong>Uno</strong> – No, fui adoptado. Me habían acogido en la ANDA hace apenas un año…<br><strong>Dos</strong> – ¿La ANDA?<br><strong>Uno</strong> – La Asociación Nacional para la Defensa de los Adultos.<br><strong>Dos</strong> – ¡Ahí está! Los niños han perdido todo sentido de responsabilidad en estos días. Adoptan a un padre o madre por capricho, sin pensar en todas las responsabilidades que implica, alimentarlo, vestirlo, pasearlo… Y cuando ya no les apetece, lo abandonan en la acera. ¡Un adulto no es un objeto, después de todo! ¡No es un juguete!<br><strong>Uno</strong> – ¿No quieres adoptarme tú?<br><strong>Dos</strong> – Pobrecito. Lo haría de corazón, pero ya soy la sirvienta de una familia de cinco hermanos y hermanas. Así que si volviera a casa con un compañero, no estoy segura de que estén de acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – Qué pena. Parecías amable. Y tus hijos, ¿al menos te tratan bien?<br><strong>Dos</strong> – Está bien… Una vez me olvidaron en una gasolinera cuando se fueron de vacaciones, pero no lo hicieron a propósito. Me asusté… ¡También pensé que me habían abandonado! Pero no, volvieron a buscarme una hora después…<br><strong>Uno</strong> – ¿Una hora?<br><strong>Dos</strong> – La siguiente salida estaba a más de cincuenta kilómetros… Entonces, ¿qué vas a hacer ahora?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – ¿Tienes algún tatuaje al menos?<br><strong>Uno</strong> – Sí… Me tatuaron su número de teléfono móvil en el hombro izquierdo…<br><strong>Dos</strong> – Eso demuestra cierta confianza.<br><strong>Uno</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Dos</strong> – Eso significa que al menos al principio, no tenían la intención de abandonarte… Aunque, en el hombro izquierdo, no debe ser fácil para ti leer ese número.<br><strong>Uno</strong> – Afortunadamente, me sé el número de memoria…<br><strong>Dos</strong> – ¿Has intentado llamarlos?<br><strong>Uno</strong> – Me sale el buzón de voz. Tal vez hayan cambiado de número.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás seguro de que lo hicieron a propósito?<br><strong>Uno</strong> – Estábamos en la calle. Yo iba caminando delante. En un momento dado, me giré y ya no estaban.<br><strong>Dos</strong> – Ah sí, los niños a menudo hacen eso cuando quieren deshacerse de sus adultos… Bueno, desafortunadamente, también tendré que dejarte.<br><strong>Uno</strong> – ¿Dejarme?<br><strong>Dos</strong> – Bueno, quiero decir… Mis hijos están en esa tienda de juguetes. Está prohibido para adultos. Pero no tardarán en salir…<br><em>El teléfono del otro suena.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Hola? Ah, eres tú. No, no, pensé que… Bueno, pensé que los había perdido… Ah, también estás en esa tienda? Sí, sí, estoy justo afuera con otro adulto. No, no, te espero. Tómate tu tiempo… (<em>Guarda su teléfono.</em>) Eran ellos…<br><strong>Dos</strong> – Ves, no tenías que tener miedo… Los niños, después de todo, no nos abandonan así.<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón… Me emocioné demasiado rápido… ¿Vives por aquí en el vecindario?<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí… Justo al final de la calle…<br><strong>Uno</strong> – Entonces podremos vernos de vez en cuando…<br><em>Parece ver algo.</em><br><strong>Uno</strong> – Esta vez, realmente tengo que dejarte. Los veo saliendo de la tienda, y odian esperar… (<em>Hacia el escenario</em>) ¡Sí, sí, voy! ¿Entonces encontraron algo que les guste?<br><em>Sale. El otro se queda allí, pensativa.</em><br><strong>Dos</strong> – Qué vida de perro…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Escenas callejeras </a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="226" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Escenas callejeras" class="wp-image-1869" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/en-la-calle/">En la calle</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un par de viejos</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/un-par-de-viejos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 May 2025 12:17:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Casa]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Ella y Él]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Droga]]></category>
		<category><![CDATA[Marihuana]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2273</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un par de viejos, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ella y Él' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/un-par-de-viejos/">Un par de viejos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ella está en el jardín, despidiéndose de su hija, que no se ve. Él está un poco atrás, observando la escena de despedida con una sonrisa en los labios.</em><br><strong>Ella</strong> – Vamos, diviértete. Pero no hagan tonterías. Y no me la traigas muy tarde, ¿vale? Confío en ti.<br><em>La hija se va, y la pareja regresa al centro del escenario, intercambiando una sonrisa llena de insinuaciones, a la vez divertida y conmovedora.</em><br><strong>Ella</strong> – Su primera salida con un chico…<br><strong>Él</strong> – Eso nos hace sentir más viejos.<br><strong>Ella</strong> – Sí…<br><em>Un momento.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Cómo se llama, de nuevo?<br><strong>Ella</strong> – Francisco.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Ella</strong> – Es extraño, ¿verdad?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué?<br><strong>Ella</strong> – Que se llame Francisco Augusto.<br><strong>Él</strong> – Yo me llamo Juan Sebastián.<br><strong>Ella</strong> – ¡Exacto! Es un nombre de viejo…<br><strong>Él</strong> – Tal vez sea un viejo pervertido disfrazado de adolescente con acné. Como los que vemos en la televisión en los anuncios sobre los peligros de Internet. A estas alturas, probablemente esté quitándose la máscara.<br><strong>Ella</strong> (<em>volviéndose</em>) – No bromees con eso…<br><strong>Él</strong> – O tal vez sus padres son de extrema derecha. Por eso lo llamaron Francisco Augusto. Francisco, como Franco. Augusto, como Pinochet.<br><strong>Ella</strong> – Tus padres te llamaron Juan Sebastián, y no tocaban el piano.<br><em>Él hace un gesto para reconfortarla.</em><br><strong>Él</strong> – Vamos, tendrás que acostumbrarte. Esto es solo el comienzo. En uno o dos años, nos encontraremos solos en casa, como un par de viejos.<br><strong>Ella</strong> – Gracias. Eso es exactamente lo que necesitaba para animarme…<br><strong>Él</strong> (<em>juguetón</em>) – He preparado una sorpresa para ayudarte a superar este momento difícil.<br><strong>Ella</strong> – ¿Me estás invitando a cenar?<br><strong>Él</strong> – Algo mejor.<br><em>Saca un porro de su bolsillo y se lo muestra.</em><br><strong>Ella</strong> (<em>tentada pero indecisa</em>) – No… ¿Tú crees? Hace al menos quince años que no fumo, ni siquiera un cigarrillo. La última vez que intenté fumar un Marlboro Light, pensé que iba a morir de una sobredosis…<br><strong>Él</strong> – Nos recordará nuestra juventud. Y recuerda que fumamos nuestro primer porro juntos. ¿Estaríamos casados hoy si no hubiéramos estado completamente colocados cuando nos conocimos?<br><strong>Ella</strong> – Probablemente no…<br><em>Él enciende el porro, inhala con avidez y se lo pasa.</em><br><strong>Él</strong> – Guau… Esto está bien…<br><em>Ella también da una calada al porro y parece estar en el cielo. Pero de repente, su sonrisa de felicidad se desvanece.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Y si le ofrece drogas…?<br><strong>Él</strong> – Llamándose Francisco Augusto…<br><strong>Ella</strong> – Te llamas Juan Sebastián, y fuiste tú quien me hizo fumar mi primer porro.<br><strong>Él</strong> – Quizás esto termine en matrimonio… Vamos, relájate un poco…<br><strong>Ella</strong> – Tienes razón… De todos modos, no podemos hacer nada… Tendremos que vivir con eso…<br><strong>Él</strong> – ¿Quieres decir vivir sin ella?<br><em>El teléfono suena. Ella toma otra calada del porro, se lo pasa a su esposo y responde con desgano, mientras él también toma otra calada.</em><br><strong>Ella</strong> (<em>confundida</em>) – Sí… (<em>Recuperándose de repente</em>) Sí, cariño, ¿qué pasa? ¡Oh, me asustaste! Pensé que habían tenido un accidente… Sí, entiendo. Pero bueno, es menos grave que un accidente de coche. ¿No quieres ir a ver la película de todos modos? Te distraerá… No sé, ¿no quieres preguntarle a una amiga si te acompaña…? Sí, claro, ven. Hablaremos de ello. Vale, te esperamos…<br><em>Ella cuelga.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Ella</strong> – La dejó Francisco Augusto…<br><strong>Él</strong> – No me caía bien ese tipo… Tenías razón. Francisco Augusto es realmente un nombre tonto…<br><strong>Ella</strong> – Por supuesto, está devastada… Su primer desamor…<br><strong>Él</strong> – Bueno, no es tan grave… No será el último… (<em>Le ofrece el porro</em>) Toma, mejor fuma esto. Es de puta madre…<br><strong>Ella</strong> (<em>ignorando el porro</em>) – Ya viene… Soy su madre… Tendré que consolarla… Oh, mierda, me siento mareada… Tengo ganas de vomitar… ¿Por qué me hiciste fumar esta mierda…?<br><em>Él parece completamente colocado y sonríe como un tonto.</em><br><strong>Él</strong> – A mí me sienta de maravilla. No tienes idea…<br><strong>Ella</strong> – Ay, Dios mío… Y ahora toda la casa huele a marihuana…<br><em>Ella intenta dispersar el humo con una revista. Llaman al timbre.</em><br><strong>Ella</strong> – Oh, no… ¡Es ella!<br><strong>Él</strong> – Maldición… ¿No podía esperar hasta después de la película para dejarla? Pensé que finalmente pasaríamos una noche tranquila, por una vez…<br><strong>Ella</strong> – Bueno, no será pronto…<br><em>Vuelven a llamar al timbre.</em><br><strong>Ella</strong> – Abre las ventanas para ventilar un poco. Intentaré retenerla en el rellano un rato… (<em>Vuelven a llamar.</em>) Sí, sí, ya voy, cariño… (<em>Ella se vuelve una última vez hacia él, que todavía tiene el porro en la boca</em>.) ¡Y apaga esa porquería, por el amor de Dios!<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/">Ella y Él</a> </em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="248" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ella y Él" class="wp-image-1860" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b-300x186.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/un-par-de-viejos/">Un par de viejos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿A dónde va uno cuando ha muerto?</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/a-donde-va-uno-cuando-ha-muerto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 May 2025 11:49:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Ella y Él]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2264</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿A dónde va uno cuando ha muerto?, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ella y Él' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/a-donde-va-uno-cuando-ha-muerto/">¿A dónde va uno cuando ha muerto?</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ella y él están sentados en el sofá.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Ya pasó el cartero?<br><strong>Ella</strong> – ¿Esperas algo?<br><strong>Él</strong> – Nada en particular… pero siempre espero un milagro al abrir el buzón. Me dirán que gané un concurso en el que no participé. Que una vieja tía muy rica, que no sabía que tenía, ha muerto sin heredero. Que el Nobel me fue atribuido con anticipación para premiar mi obra futura… Cada día, al abrir el buzón, me siento como un niño delante del árbol el día de Navidad.<br><strong>Ella</strong> – Sí… al envejecer uno ya no cree en el Papá Noel pero sigue creyendo en el cartero. Además hay similitudes… Los dos llevan uniformes. Vienen con una mochila. Te llevan sorpresas que abrir y no se ven ni el uno ni el otro…<br><strong>Él</strong> – Bueno, al cartero, precisamente, lo ves por Navidad. Cuando viene a por su regalo de Año Nuevo… (Suspiro) Odio la Navidad. Cada año hay menos cartas de Navidad en el buzón y más esquelas de defunción. ¿Pero por qué espero al cartero como si fuera el Mesías…? Bueno, el padre del Mesías era probablemente cartero, ¿no? Porque ese cuento de la Inmaculada Concepción… A menos de creer también en Papá Noel…<br><strong>Ella</strong> – Para recibir cartas tienes que escribir algunas. la mayoría de la gente solo recibe respuestas. Si no envías nada, claro que no recibes nada… Creo que nunca recibí una carta de ti…<br><strong>Él</strong> (<em>irónico</em>) – ¿Quieres que nos escribamos de vez en cuando?<br><em>Ella le mira molesta.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Que podríamos decirnos? Sería como escribirme a mí mismo, ¿no? De todas formas, cuando uno escribe, es siempre más o menos a si mismos. Hay gente a quienes escribes cartas interminables… Cuando les ves, te das cuenta que no tienes nada que decirles. Es muy onanista escribir…<br><em>Ella se sirve una copa y enciende un cigarrillo.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Fumas ahora?<br><strong>Ella</strong> (<em>sorprendida</em>) – Sí… hace veinte años más o menos. ¿Nunca lo habías notado?<br><em>Un tiempo.</em><br><strong>Él</strong> – Sabías que cada cigarrillo acorta la vida unos diez minutos? (Ella no contesta) ¿Cuántos cigarrillos fumas tú al día?<br><strong>Ella</strong> (<em>irónica</em>) – Según lo que he calculado, tendría que haber muerto hace seis meses. ¿Qué raro, no?<br><strong>Él</strong> – Igual con el móvil, ¿verdad? No es muy bueno para la salud. Dicen que más allá de un cuarto de hora al día puedes estar seguro de contraer un tumor en el cerebro. Mejor no tener una oferta ilimitada… (Un tiempo) A propósito, ¿sabes lo que me ha preguntado tu hija esta mañana mientras yo me estaba lavando los dientes?<br><strong>Ella</strong> – No.<br><strong>Él</strong> – ¿A dónde va uno cuando ha muerto?<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué le has dicho?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué crees que le he dicho?<br><strong>Ella</strong> – No sé.<br><strong>Él</strong> – Pues eso. Le he dicho que no sé.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué?<br><strong>Él</strong> – Me dijo: Pero papá, ¡cuando uno se muere va al cementerio!<br><strong>Ella</strong> – ¿Y luego?<br><strong>Él</strong> – Luego volvió a comer sus cereales. Parecía muy contenta de haberme enseñado algo. Y un poco sorprendida de que a mi edad todavía no sepa eso… Increíble, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – ¿Que te haya preguntado esto?<br><strong>Él</strong> – Esa capacidad de los niños para aceptar explicaciones simples a interrogaciones simples. Un profesor de Filosofía hubiera hablado de metafísica, de trascendencia, todo el rollo… De Dios, en el peor de los casos. Los niños son mucho más pragmáticos. Además, son naturalmente ateos.<br><strong>Ella</strong> – Creen en Papá Noel.<br><strong>Él</strong> – Bueno… porque sus padres les dicen que va a traerles regalos. Si no, no se les hubiera ocurrido inventarle. Si a ti te dijeran que un bienhechor anónimo iba darte un sobresueldo cada año por Navidad, no tendrías prisa por cuestionar su existencia. Pero Dios nunca nos ha traído nada por Navidad y, a pesar de todo, unos adultos siguen creyendo que existe… ¿Tú crees que existe?<br><strong>Ella</strong> – ¿Papá Noel?<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – Lo increíble también es que no le de miedo la perspectiva de acabar enterrada. A nosotros nos aterroriza, ¿no? ¿Por qué a ella no le asusta? Tendré que preguntarle esta noche lo que entiende exactamente por “cuando uno se muere va al cementerio”… (<em>Un tiempo</em>) ¿Qué crees tú?<br><em>Ella le mira desconcertada.</em><br><strong>Él</strong> – Quiero decir : ¿Qué crees que ella entienda por esto?<br><strong>Ella</strong> – Pues… esto.<br><strong>Él</strong> – ¿Cómo esto?<br><strong>Ella</strong> – Cuando uno se muere va al cementerio.<br><em>El la mira sorprendido.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Así que tú también crees esto?<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué? ¿No te lo crees?<br><strong>Él</strong> – Sí… pero…<br><em>Se ríe.</em><br><strong>Él</strong> – Espera. ¡No me digas que para ti también es tan sencillo!<br><strong>Ella</strong> – Pues… en cierta manera, sí.<br><em>Él la considera con una sonrisa condescendiente.</em><br><strong>Ella</strong> – Hace un rato encontrabas maravilloso no comerse el coco. Estar contento con explicaciones simples a cuestiones complicadas.<br><strong>Él</strong> – Sí, pero… ¡no tienes cinco años!<br><strong>Ella</strong> – Pues vamos. Te lo pregunto: ¿A dónde va uno cuando ha muerto?<br><em>El parece cogido desprevenido.</em><br><strong>Él</strong> – Bueno… no es tan simple como parece, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Te estoy escuchando…<br><strong>Él</strong> – No sé, es.. la cuestión del sujeto…<br><strong>Ella</strong> – ¿la cuestión del sujeto…? Mejor dirías el sujeto de la cuestión…<br><em>El parece desamparado.</em><br><strong>Él</strong> (<em>pensándolo</em>) – ¿A dónde va uno cuando ha muerto? No va a ninguna parte.<br><strong>Ella</strong> – Pues sí…<br><strong>Él</strong> – Bueno, si quieres.<br><strong>Ella</strong> – Incluso si no quiero…<br><strong>Él</strong> – No, pero… uno va al cementerio… ¡no significa nada! También puedes ir al cementerio estando vivo. Dar un paseo, volver a salir e ir al bar a tomar una copa. ¿Qué quiere decir ir al cementerio? Además, puedes muy bien morir y no ir al cementerio. ¡Si no encuentran el cadáver! En este caso no se puede decir: cuando uno muere va al cementerio. ¡Ya ves que no es tan simple como parece!<br><strong>Ella</strong> – Muy bien… y si tu hija vuelve a preguntártelo, ¿qué le vas a decir?<br><strong>Él</strong> – Pues… no sé… le diré:… cuando uno muere va al cementerio… generalmente. Si encuentran el cadáver… Los vivos también pueden ir al cementerio, pero… cuando uno ha muerto es definitivo.<br><strong>Ella</strong> (<em>consternada</em>) – Sí…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/">Ella y Él</a> </em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="248" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ella y Él" class="wp-image-1860" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b-300x186.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/a-donde-va-uno-cuando-ha-muerto/">¿A dónde va uno cuando ha muerto?</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cuarentena</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/cuarentena/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 16:02:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Dinero]]></category>
		<category><![CDATA[Ella y Él]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Cumpleaños]]></category>
		<category><![CDATA[Ecología]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad de consumo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2249</guid>

					<description><![CDATA[<p>Cuarentena, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ella y Él' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/cuarentena/">Cuarentena</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ella está sentada en el sofá. El llega.</em><br><strong>Él</strong> – ¡Otra vez! Acabo de recibir una llamada de un amigo del colegio que me invita a celebrar su cuarenta cumpleaños. ¿Increíble, no?<br><strong>Ella</strong> – Si teníais 20 en la misma época, no es tan raro que 20 años después, tengáis 40 más o menos al mismo tiempo.<br><strong>Él</strong> – Lo que es raro es que no tenía noticias de toda esta gente desde hace años… Y ahora el teléfono no para de sonar.<br><strong>Ella</strong> – ¿Vas a ir?<br><strong>Él</strong> – Me asusta un poco. Hace tanto tiempo. Habrán cambiado, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – ¿Quieres decir físicamente?<br><strong>Él</strong> – Físicamente, moralmente… Espero que no estén demasiado decrépitos.<br><strong>Ella</strong> (<em>haciendo melindres</em>) – ¿Y yo? ¿Estás seguro de que no estoy demasiado decrépita?<br><strong>Él</strong> – Contigo es diferente. Poco a poco, tuve tiempo de acostumbrarme. Pero esta gente, así de repente… Va ser como una nueva versión de “El Regreso de los Muertos Vivientes”… Es raro, ¿no? Esta necesidad de juntarse a la llegada de la cuarentena.<br><strong>Ella</strong> – Se llama un cumpleaños, ¿no ?<br><strong>Él</strong> – Dicen que los animales se aproximan a los hombres al sentir llegar la muerte. Será algo por el estilo. Una manera de instinto gregario. (<em>Un tiempo</em>) ¿Qué le voy regalar a este también?<br><strong>Ella</strong> – ¿Un ataúd?<br><strong>Él</strong> – Es caro, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Lo decía de broma… ¿Y tú?<br><strong>Él</strong> – Yo también.<br><strong>Ella</strong> – No, quiero decir: Y tú, ¿piensas hacer algo para tus 40?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué quieres que haga? ¿Conoces un remedio para evitarlo? En todo caso, por favor, no me prepares una fiesta sorpresa. Si no veo a toda esta gente desde hace 20 años, seguro que es por algo.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – ¿Cuantos años tienes tú exactamente?<br><em>Ella le echa una mirada enfadada, sin contestar.</em><br><strong>Ella</strong> – Tendremos que invitar a los vecinos a cenar algún día.<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué?<br><strong>Ella</strong> – ¡Por nada!<br><strong>Él</strong> – Ellos nunca nos han invitado.<br><strong>Ella</strong> – Si todo el mundo pensara así…<br><strong>Él</strong> – Porque seamos vecinos no tenemos que ser amigos.<br><strong>Ella</strong> – ¡Nuestros amigos viven todos a quinientos kilómetros de aquí! Esta bien tener amigos al lado, ¿no?<br><strong>Él</strong> – Si. Es muy cómodo… Limita los gastos de transporte. O sea, la polución. Así que, se puede decir que es ecológico simpatizar con los vecinos.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – Y él, ¿qué hace exactamente?<br><strong>Ella</strong> – No sé. Cada mañana lo veo salir de casa con un maletín. No sé dónde va. la próxima vez le preguntaré, si quieres…<br><strong>Él</strong> – ¿Y ella?<br><strong>Ella</strong> – Son muy discretos…<br><strong>Él</strong> – Va a ser muy divertida esta cena. Si queremos respetar su discreción.<br><strong>Ella</strong> – Siempre podrás hablar de ti.<br><strong>Él</strong> – Tienen niños, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Cada mañana veo tres salir de su casa para ir a la escuela. Supongo que son suyos.<br><strong>Él</strong> – ¡Ah, sí…! Uno pequeño, uno mediano y uno grande… (<em>Preocupado</em>) ¿Tendremos que invitarles también?<br><strong>Ella</strong> – ¡No! Les diremos que es una recepción estrictamente reservada a los adultos…<br><strong>Él</strong> – ¿Me hablabas de los vecinos de enfrente, verdad?<br><strong>Ella</strong> – ¡De los de al lado! Los vecinos de enfrente se han mudado hace seis meses, después de su divorcio. ¿No has visto el cartel de “Se Vende”?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – Además, no tenían niños.<br><strong>Él</strong> – ¿De verdad?<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Ella</strong> – ¿No olvidaste que hoy es el día de limpieza.<br><strong>Él</strong> (<em>con un suspiro</em>) – La limpieza es el cimiento de la pareja… ¿Sabías que en francés “menaje” quiere decir a la vez limpieza y matrimonio? Y un “menaje a tres”, un triángulo…<br><strong>Ella</strong> – Tres puede ser también una pareja con un niño…<br><strong>Él</strong> – Cada uno con sus fantasmas.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Ella</strong> – ¿Entonces?<br><strong>Él </strong>– ¿De verdad crees que es el momento de tener un niño?<br><strong>Ella</strong> – No es cuestión de dinero, lo sabes muy bien… Además, no somos tan pobres…<br><strong>Él</strong> – ¡Lo seremos, con una retahíla de chavales! Mira lo que pasa en África con la natalidad galopante… Cuantos más niños tiene la gente, más pobre es…<br><strong>Ella</strong> – ¿No crees que es al revés?<br><strong>Él</strong> – Si los pobres no hicieran niños, después de una generación la pobreza habría desaparecido… Mira los chinos, por ejemplo. No tienen derecho más que a un niño. Pues ya están mejor…<br><strong>Ella</strong> – Podemos empezar por uno…<br><strong>Él</strong> – ¿Cuándo tendríamos tiempo para cuidarlo? Ni siquiera tenemos tiempo para hacer la limpieza.<br><strong>Ella</strong> – Contrataremos una asistenta.<br><strong>Él</strong> – ¿Dónde lo pondríamos, al bebé?<br><strong>Ella</strong> – Podrías instalar tu despacho en el sótano.<br><strong>Él</strong> – Empieza muy bien… ¿Y tú? ¿Piensas dejar tu trabajo?<br><strong>Ella</strong> – Contrataremos una nodriza.<br><strong>Él</strong> – ¿Además de la asistenta? Ya no es un triángulo, es una pequeña empresa! No estoy seguro de tener espíritu de empresa…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – No podremos salir más de noche..<br><strong>Ella</strong> – Contrataremos una canguro.<br><strong>Él</strong> – Nunca me había dado cuenta hasta qué punto la natalidad tenía un efecto tan directo sobre el empleo.<br><strong>Ella</strong> – Y sobre el consumo…<br><strong>Él</strong> – Pañales, leche maternizada, juguetes, curas médicas…<br><strong>Ella</strong> – Nuevo coche…<br><strong>Él</strong> – Tienes razón. Este niño es capaz de sacar al país de la crisis…<br><em>Negro.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/">Ella y Él</a> </em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="248" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ella y Él" class="wp-image-1860" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b-300x186.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/cuarentena/">Cuarentena</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Nuestro padre que estás en nosotros</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/nuestro-padre-que-estas-en-nosotros/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 13:34:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Como un pez en el aire]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Monólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Niño]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Viejo]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2130</guid>

					<description><![CDATA[<p>Nuestro padre que estás en nosotros, Monólogo de Jean-Pierre Martinez, extracto del recopilatorio 'Como un pez en el aire'</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/nuestro-padre-que-estas-en-nosotros/">Nuestro padre que estás en nosotros</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Monólogo de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p>Si nos cruzáramos en la calle tal como seremos dentro de treinta años, ¿crees que nos reconoceríamos? No estoy seguro… Pero no estoy hablando de ustedes y yo. Apenas nos conocemos. Es poco probable que me acuerde de ustedes. Especialmente porque en treinta años habrán envejecido bastante. Serán irreconocible. Si todavía están aquí… No, me refiero a mí mismo, si mañana me encontrara casualmente a mí mismo tal como seré con treinta años más… ¿Mi cabeza me diría algo? Hace treinta años, tenía el pelo largo, andaba en moto y leía Rock &amp; Folk. Si me encontrara hoy en el metro, con la cabeza despejada, leyendo la Vida Financiera, ¿haría la conexión? ¿Al menos pensaría: «Es curioso, la cara de ese viejo imbécil me resulta familiar. Se parece un poco a mi padre». En ese caso, ya no tendría ninguna gana de hablarme a mí mismo… Cambiamos bastante en treinta años. Por lo general, para peor. ¿Seguimos siendo exactamente los mismos… o inevitablemente tendemos a convertirnos en nuestro propio padre? Todos tenemos miedo de morir algún día, pero estamos equivocados al preocuparnos por eso. No se muere en un día. O solo por accidente. Cuando mueres de vejez, mueres un poco todos los días. E incluso llegas a olvidarte de ti mismo. Todos estamos destinados a convertirnos en soldados desconocidos. Si tienes la suerte de vivir otros treinta años, no serás tú a quien entierren, será otra persona. Alguien a quien no conoces, a quien nunca has conocido y a quien nunca conocerás. Un extraño que quizás ni te caiga bien. Porque hay que mirar las cosas de frente: rara vez mejoramos a medida que envejecemos. Piensa que si ya no te gustas mucho hoy en día, dentro de treinta años probablemente odies a la persona en la que te has convertido. Incluso es posible que desees su muerte. ¿Quién no desea más o menos la muerte de su padre? Le reprocharás que no te haya cuidado como a un hijo. Y él te culpará por no haber sabido cumplir sus sueños. Para entender a nuestro padre, habría que haberlo conocido cuando era niño. Y aun así… Por la mañana, me miro en el espejo, ya me cuesta reconocerme y no encuentro nada interesante que decirme. Así que si tuviera delante a un tipo como yo con treinta años más… Un tipo que quizás nunca llegue a existir, por cierto. Si supiéramos la fecha de nuestra muerte cuando nacemos, sabríamos cuándo hemos vivido la mitad de nuestra vida… No, la comunicación intergeneracional, incluso con uno mismo, no es fácil. Pero te doy un consejo: si te cruzas contigo mismo mañana tal como serás dentro de treinta, cuarenta, cincuenta años, reza esta oración: Nuestro padre que estás en nosotros, que nuestro nombre te siga siendo familiar, que tu declive sea tranquilo, que tu falta de voluntad no condene nuestros sueños, danos cada día una razón para vivir hasta tu edad, perdona nuestras derrotas como nosotros también deberemos perdonar tu renuncia, permítenos caer en la tentación y líbranos de los remordimientos.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><strong><em>Como un pez en el aire</em></strong></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="205" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Como un pez en el aire" class="wp-image-1837" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b-300x154.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/nuestro-padre-que-estas-en-nosotros/">Nuestro padre que estás en nosotros</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cero</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/cero/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 15:22:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Albán y Eva]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Medio ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1926</guid>

					<description><![CDATA[<p>Cero, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Albán y Eva' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/cero/">Cero</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Albán lee un periódico. Eva duerme ligeramente.<br></em><strong>Albán</strong> – ¿Has visto? Los chinos han renunciado a la política del hijo único.<br><strong>Eva</strong> – Y allá vamos otra vez… Como si no fuéramos ya demasiados en este mundo.<br><strong>Albán</strong> – Y todo eso, contamina y contamina.<br><strong>Eva</strong> – Encima, con sus centrales de carbón.<br><strong>Albán</strong> – La energía nuclear es peligrosa, pero al menos es limpia.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Eva</strong> – ¿Te imaginas? Si en lugar de la política del hijo único, en China adoptaran la política del hijo cero, no habría más chinos en una generación.<br><strong>Albán</strong> – Habría que esperar a que murieran todos los chinos mayores, claro.<br><strong>Eva</strong> – Digamos, en un siglo.<br><strong>Albán</strong> – Aunque hay muchos centenarios en China.<br><strong>Eva</strong> – Incluso los centenarios mueren algún día.<br><strong>Albán</strong> – ¿No es más bien en Japón donde hay muchos centenarios?<br><strong>Eva</strong> – Sí, puede ser.<br><strong>Albán</strong> – Lo que es seguro es que si hubiera menos chinos, habría menos contaminación.<br><strong>Eva</strong> – Aunque seguirían quedando más de mil millones de indios.<br><strong>Albán</strong> – Habría que hacer lo mismo en India.<br><strong>Eva</strong> – Y en África.<br><strong>Albán</strong> – Y en Estados Unidos.<br><strong>Eva</strong> – En realidad, habría que hacerlo en todo el mundo.<br><strong>Albán</strong> – Si no hubiera humanos en absoluto, el problema de la contaminación se solucionaría definitivamente. Y el aire sería más limpio.<br><strong>Eva</strong> – Nada de hijos, como nosotros. Es la única solución.<br><strong>Albán</strong> – Eso ya lo decían los cátaros.<br><strong>Eva</strong> – ¿Los cátaros eran ecologistas?<br><strong>Albán</strong> – Al menos, estaban a favor de prohibir la reproducción.<br><strong>Eva</strong> – Tenían toda la razón.<br><strong>Albán</strong> – En cierto modo, somos un poco como los cátaros.<br><strong>Eva</strong> – Sí… Nuestros hijos no van a influir en la huella de carbono.<br><strong>Albán</strong> – El día que inventen hijos eficientes en energía…<br><strong>Eva</strong> – Hijos de bajo consumo.<br><strong>Albán</strong> – Y completamente reciclables.<br><strong>Eva</strong> – Eso no será mañana.<br><strong>Albán</strong> – ¿Te sirvo un poco más de vino? Es ecológico.<br><strong>Eva</strong> – Si es ecológico, entonces…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Albán y Eva</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="323" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Albán y Eva" class="wp-image-1788" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b-300x242.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/cero/">Cero</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Tres</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/tres/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 14:50:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Albán y Eva]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Conocimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1912</guid>

					<description><![CDATA[<p>Tres, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Albán y Eva' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/tres/">Tres</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Albán camina de un lado a otro frente a Eva, que está sentada, antes de decidirse a hablar.</em><br><strong>Albán</strong> – ¿Sabes algo?<br><strong>Eva</strong> – No.<br><em>Él vuelve a caminar nervioso de un lado a otro y luego se detiene de nuevo frente a ella.</em><br><strong>Albán</strong> – Si supieras algo, me lo dirías.<br><strong>Eva</strong> – Claro… ¿Y tú? ¿Sabes algo?<br><strong>Albán</strong> – Nada. No sé nada.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Eva</strong> – No saber nada, así, es insoportable…<br><strong>Albán</strong> – Pero, si lo supiéramos, ¿no sería peor?<br><strong>Eva</strong> – Quién sabe.<br><strong>Albán</strong> – Tienes razón, quizá sea mejor no saber demasiado.<br><strong>Eva</strong> – Sí… Pero de ahí a no saber nada de nada.<br><strong>Albán</strong> – Es verdad… No sabemos nada.<br><strong>Eva</strong> – Absolutamente nada.<br><strong>Albán</strong> – Ni siquiera sabemos nadar.<br><strong>Eva</strong> – No.<br><strong>Albán</strong> – Y no sabemos caminar sobre el agua.<br><strong>Eva</strong> – No sabemos atarnos los zapatos.<br><strong>Albán</strong> – No tenemos zapatos.<br><strong>Eva</strong> – No sabemos qué hora es.<br><strong>Albán</strong> – No sabemos en qué día estamos.<br><strong>Eva</strong> – No sabemos leer.<br><strong>Albán</strong> – ¿Para qué serviría? No tenemos libros.<br><strong>Eva</strong> – Si quisiéramos libros, tendríamos que escribirlos nosotros mismos.<br><strong>Albán</strong> – Y no sabemos escribir.<br><strong>Eva</strong> – Y todo eso para tener solo un lector.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – ¿Qué sabemos, entonces?<br><strong>Eva</strong> – Algo tenemos que saber, ¿no?<br><strong>Albán</strong> – Déjame pensar… Ah, sí… Sabemos contar.<br><strong>Eva</strong> – Ah, es verdad. Sabemos contar.<br><strong>Albán</strong> – ¿Contamos otra vez? Para ver si no se nos ha olvidado.<br><strong>Eva</strong> – Vale. Empieza tú.<br><strong>Albán</strong> – Uno.<br><strong>Eva</strong> – Más uno.<br><strong>Albán</strong> – Eso hace dos.<br><strong>Eva</strong> – Es cierto.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – Y después del dos, ¿qué viene?<br><strong>Eva</strong> – No lo sé.<br><strong>Albán</strong> – Dos… Es suficiente, ¿no?<br><strong>Eva</strong> – Sí. Por ahora.<br><em>Eva se levanta y se ve que está embarazada</em>.<br><strong>Albán</strong> – Mientras solo seamos dos…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Albán y Eva</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="323" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Albán y Eva" class="wp-image-1788" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b-300x242.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/tres/">Tres</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Retoños</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/retonos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 14:37:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Albán y Eva]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Jardín]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Humanidad]]></category>
		<category><![CDATA[Paraíso]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1905</guid>

					<description><![CDATA[<p>Retoños, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Albán y Eva' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/retonos/">Retoños</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Lo que parece un jardín, que podría ser un Edén. Eva está allí. Llega Albán. Pueden estar vestidos como Adán, o no. Él da unas vueltas alrededor de ella, dudando antes de tenderle la mano.</em><br><strong>Albán</strong> – Hola, me llamo Albán.<br><em>Ella le da la mano.</em><br><strong>Eva</strong> – Eva.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – ¿Follas?<br><strong>Eva</strong> – No sé…<br><strong>Albán</strong> – ¿No sabes cómo se hace?<br><strong>Eva</strong> – También eso, sí.<br><strong>Albán</strong> – Bueno, yo tampoco. Eres la primera mujer que conozco.<br><strong>Eva</strong> – Para mí también… Eres el primero…<br><strong>Albán</strong> – Bueno, cuando digo la primera mujer, debería decir más bien la primera persona.<br><strong>Eva</strong> – ¿La primera persona?<br><strong>Albán</strong> – No sabía que sería una mujer.<br><strong>Eva</strong> – Ya…<br><strong>Albán</strong> – Entonces…<br><strong>Eva</strong> – Estoy un poco indecisa.<br><strong>Albán</strong> – ¿Indecisa?<br><strong>Eva</strong> – ¿Te das cuenta de lo que estamos a punto de desencadenar?<br><strong>Albán</strong> – No…<br><strong>Eva</strong> – Podría ser el comienzo de algo que no controlaremos en absoluto.<br><strong>Albán</strong> – ¿El comienzo de…?<br><strong>Eva</strong> – Una reacción en cadena.<br><strong>Albán</strong> – ¿Algo atómico, dices?<br><strong>Eva</strong> – Podría dar lugar a toda una historia.<br><strong>Albán</strong> – ¿Qué historia?<br><strong>Eva</strong> – ¡La de la humanidad! Nuestro hijo sería el inicio de una interminable línea de descendencia.<br><strong>Albán</strong> – Yo solo hablaba de echar un polvo.<br><strong>Eva</strong> – Miles y miles de humanos que tendrán que trabajar para ganarse el pan con el sudor de su frente. Porque aquí, entre nosotros, apenas hay suficiente para dos.<br><strong>Albán</strong> – Y eso… Sobretodo ensalada y manzanas.<br><strong>Eva</strong> – Así que, evidentemente, tendrán que ponerse a trabajar, todos esos bastardos. A trabajar la tierra.<br><strong>Albán</strong> – Eso seguro.<br><strong>Eva</strong> – Y luego, pelearán entre ellos para poseerla, esa tierra.<br><strong>Albán</strong> – No es imposible.<br><strong>Eva</strong> – Una larga línea de cabroncetes que se masacrarán alegremente durante siglos y siglos.<br><strong>Albán</strong> – Sí…<br><strong>Eva</strong> – Y, por supuesto, ellos también empezarán a fornicar. A multiplicarse. A proliferar, una y otra vez.<br><strong>Albán</strong> – Está claro.<br><strong>Eva</strong> – Y acabarán destruyendo este pequeño rincón de paraíso con sus desechos, sus pedos, sus eructos, y sus gases de efecto invernadero.<br><strong>Albán</strong> – Visto así, claro… No es muy excitante.<br><strong>Eva</strong> – No, la verdad.<br><strong>Albán</strong> – ¿Y estás segura de…?<br><strong>Eva</strong> – Pues sí.<br><strong>Albán</strong> – Bueno…<br><strong>Eva</strong> – Vamos a engendrar generaciones y generaciones de hijos con problemas de Edipo con sus padres. ¡Y que, cada noche, soñarán con una sola cosa: matarlos! Hasta que algunos lo lleven a cabo.<br><strong>Albán</strong> – Ah, ya… Entonces, ¿qué hacemos?<br><strong>Eva</strong> – Creo que voy a pensarlo un poco más.<br><strong>Albán</strong> – Bueno, pues… Avísame… (<em>Se dispone a marcharse</em>) Si no… puedo tener cuidado.<br><strong>Eva</strong> – Cuidado… Eso dicen todos…<br><strong>Albán</strong> – ¿Todos?<br><strong>Eva</strong> – ¿No crees que realmente eres el primero, verdad?<br><strong>Albán</strong> – No, claro, pero… Al mismo tiempo, solo somos dos.<br><strong>Eva</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Albán</strong> – Pues sí… Albán y Eva…<br><strong>Eva</strong> – Ya veo… Entonces, ¿eras tú?<br><strong>Albán</strong> – ¿Yo?<br><strong>Eva</strong> – La última vez. Ya eras tú…<br><strong>Albán</strong> – Sí, al parecer.<br><strong>Eva</strong> – No me dejó gran recuerdo.<br><strong>Albán</strong> – En cierto sentido, mejor así…<br><strong>Eva</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Albán</strong> – No, quiero decir, que no te haya dejado un mal recuerdo… Por lo que decías antes… Nuestro primer hijo, todo eso… Y los miles de descendientes que seguirían.<br><strong>Eva</strong> – Es verdad que da miedo.<br><strong>Albán</strong> – Sí.<br><strong>Eva</strong> – ¿Quieres una manzana mientras tanto?<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Albán y Eva</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="323" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Albán y Eva" class="wp-image-1788" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b-300x242.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/retonos/">Retoños</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
