<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Archives des Muerte - La Sketchothèque</title>
	<atom:link href="https://sketchotheque.net/es/category/tema/muerte/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/tema/muerte/</link>
	<description>Les sketchs de Jean-Pierre Martinez</description>
	<lastBuildDate>Wed, 28 May 2025 09:26:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/03/cropped-sketch_carre-32x32.png</url>
	<title>Archives des Muerte - La Sketchothèque</title>
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/tema/muerte/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>La gran partida</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/la-gran-partida/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 May 2025 09:26:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Extraterrestre]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Nacimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Ni siquiera muerto]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Viaje]]></category>
		<category><![CDATA[Cerebro]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<category><![CDATA[Dios]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2647</guid>

					<description><![CDATA[<p>La gran partida, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ni siquiera muerto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-gran-partida/">La gran partida</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre, sentado en la cama, se levanta con una maleta en la mano. Llega una mujer vestida con un traje de extraterrestre.</em><br><strong>Mujer</strong> – Hola, cariño.<br><strong>Hombre</strong> – Pero, no entiendo… ¿Dónde está la…<br><strong>Mujer</strong> – ¿La Muerte? La envié a buscar dos cafés en la máquina expendedora. No pensé que sería tan fácil deshacerme de ella. Pero no tenemos tiempo que perder…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Entonces era cierto? ¿Estoy realmente casado?<br><strong>Mujer</strong> – Tan cierto como que soy una extraterrestre.<br><strong>Hombre</strong> – Pero, ¿cómo es posible?<br><strong>Mujer</strong> – Es una historia un poco complicada… De hecho, es mi madre quien… Pero te la contaré durante el viaje.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Qué viaje?<br><strong>Mujer</strong> – Te voy a llevar al planeta de donde vengo.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Y entonces, qué va a pasar?<br><strong>Mujer</strong> – Créeme, nuestros hospitales son mucho más avanzados que este.<br><strong>Hombre</strong> – Supongo que no hay riesgo de encontrarse con un interno rumano allí.<br><strong>Mujer</strong> – Ninguno.<br><em>Él mira a su alrededor.</em><br><strong>Hombre</strong> – ¿Y nunca volveremos aquí?<br><strong>Mujer</strong> – No me digas que vas a extrañar este lugar.<br><strong>Hombre</strong> – Me estaba acostumbrando.<br><strong>Mujer</strong> – Si prefieres esperar a que la Parca regrese del Servicio de Psiquiatría con su termo y su guadaña de plástico. Después de todo, ya has recibido la extremaunción. Puedes intentarlo con el cura…<br><strong>Hombre</strong> – No confío mucho… La apuesta de Pascal… Nunca he tenido suerte con las apuestas. De hecho, nunca he tenido suerte en general. Incluso la última oportunidad de operación la he fallado, así que la operación del Espírito Santo…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Prefieres confiar en una extraterrestre?<br><strong>Hombre</strong> – Si se parece a mi mujer, ¿por qué no? Entonces, nunca volveremos…<br><strong>Mujer</strong> – Tal vez algún día. Pero no de inmediato.<br><strong>Hombre</strong> – ¿En mucho tiempo, quieres decir?<br><strong>Mujer</strong> – El tiempo… Eso es lo que tendremos que olvidar… Ahora tenemos que irnos, veo que la otra se impacienta allí, con su verdadera guadaña de plástico…<br><strong>Hombre</strong> – Seguro que está decepcionada. Solo le dije que iba a hacer pis…<br><strong>Mujer</strong> – Se imagina que después de morir, la gente sube directamente al Cielo acompañada de su ángel de la guarda. No quisimos contradecirla.<br><strong>Hombre</strong> – Y al final, en mi caso, no está del todo equivocada. Excepto que mi ángel de la guarda es una marciana.<br><strong>Mujer</strong> – Por eso prefiero que nos hayamos ido antes de que ella regrese. Dios es como Papá Noel, el día que lo vemos es el día que dejamos de creer en él. (<em>Le tiende la mano.</em>) ¿Vamos?<br><strong>Hombre</strong> (<em>dudando</em>) – ¿Mi madre estará también allá?<br><strong>Mujer</strong> – Te lo dije… No es el paraíso… Incluso estará la Virgen María.<br><strong>Hombre</strong> – Nunca pensé que escucharía eso algún día. Me pregunto si no me habré vuelto loco.<br><strong>Mujer</strong> – La vida es una terapia larga de la cual no siempre salimos curados.<br><strong>Hombre</strong> – También es una enfermedad larga de la cual siempre salimos muertos. ¿En qué consiste esta operación?<br><strong>Mujer</strong> – Un trasplante de cerebro.<br><strong>Hombre</strong> – Ah… Mejor hacer una copia de seguridad, entonces…<br><strong>Mujer</strong> – Te vamos a trasplantar un cerebro marciano. Desafortunadamente, no podremos recuperar los datos que tienes en tu memoria actualmente.<br><strong>Hombre</strong> – Bueno… De todas formas casi no recordaba nada. Y tampoco todos mis recuerdos eran buenos. Después de todo, no es tan grave. No, no me arrepiento de nada. Comienzo desde cero…<br><strong>Mujer</strong> – Eso me recuerda una canción…<br><strong>Hombre</strong> – Contigo… Iré hasta el fin del mundo… Si así me lo pides…<br><em>Ella le toma la mano.</em><br><strong>Mujer</strong> – Entonces, vamos…<br><em>Salen</em>.<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/">Ni siquiera muerto</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="384" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ni siquiera muerto" class="wp-image-1895" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b-300x288.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-gran-partida/">La gran partida</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La Muerte</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/la-muerte/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 May 2025 09:21:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Ni siquiera muerto]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2644</guid>

					<description><![CDATA[<p>La Muerte, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ni siquiera muerto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-muerte/">La Muerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre está en una cama. Llega una mujer. Está vestida de negro. Y lleva una guadaña.<br></em><strong>Mujer</strong> – ¿Entonces, querido señor? ¿Es hora de partir? No veo su pequeña maleta. Entre nosotros, no la necesitará donde va, pero parece que da tranquilidad…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Es una guadaña real?<br><strong>Mujer</strong> – ¡Ah eso! No, claro que no… Es falsa. Es de plástico. ¡Mira!<br><em>Ella toma la hoja y la retuerce.</em><br><strong>Hombre</strong> – De acuerdo.<br><strong>Mujer</strong> – No, claro que no… Una guadaña real… Alguien podría lastimarse.<br><strong>Hombre</strong> – Especialmente en un hospital.<br><strong>Mujer</strong> – La guadaña es solo un símbolo. Como una escoba para una bruja o un báculo para un obispo. Para que nos reconozcan de inmediato en cuanto nos ven.<br><strong>Hombre</strong> – Es cierto que la reconocí de inmediato.<br><strong>Mujer</strong> – Al menos evita que tengamos que presentarnos. ¿Se imagina la escena…? Hola, soy la Muerte. Vengo a cortar el poco aliento que le queda después de que el contador de este hospital haya segado el poco trigo que le quedaba.<br><strong>Hombre</strong> – Al menos no le falta sentido del humor…<br><strong>Mujer</strong> – Con nosotros no e aburrirá, ya verá. Entonces, ¿está listo?<br><strong>Hombre</strong> – Dios mío… Tan listo como se puede estar. Y ¿qué debo hacer exactamente?<br><strong>Mujer</strong> – Usted no tiene que hacer nada. Yo solo tengo que apagar la luz…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Me acompaña en este último viaje?<br><strong>Mujer</strong> – No, tranquilo. Solo soy el mensajero, por así decirlo. O el cartero, si prefiere. Vengo por el certificado con acuse de recibo. Después…<br><strong>Hombre</strong> – De acuerdo… ¿Me da un minuto más?<br><strong>Mujer</strong> – Si quieres ir a orinar una última vez antes de partir, es ahora. Después, ya no tendrá lo necesario para hacerlo. Créame, llega una edad en la que no solo tiene inconvenientes.<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/">Ni siquiera muerto</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/"><img decoding="async" width="400" height="384" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ni siquiera muerto" class="wp-image-1895" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b-300x288.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-muerte/">La Muerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>En concepto de saldo final</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/en-concepto-de-saldo-final/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 May 2025 09:18:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Contable]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Ni siquiera muerto]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Cerebro]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<category><![CDATA[Paraíso]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2641</guid>

					<description><![CDATA[<p>En concepto de saldo final, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ni siquiera muerto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/en-concepto-de-saldo-final/">En concepto de saldo final</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre se despierta en su cama. Llega una mujer con bata blanca.<br></em><strong>Mujer</strong> – Buenos días, señor.<br><strong>Hombre</strong> – Buenos días, doctora.<br><strong>Mujer</strong> – Esta vez no le pregunto si está bien. Es una de esas preguntas que se hacen automáticamente, antes de darse cuenta de que no deberían.<br><strong>Hombre</strong> – ¿No ha visto a un notario salir de esta habitación con un testamento firmado con tinta invisible?<br><strong>Mujer</strong> – Mi querido señor, creo que en el estado en el que nos encontramos… Quiero decir, en la etapa terminal en la que se encuentra… No tiene sentido engañarnos, ¿verdad?<br><strong>Hombre</strong> – ¿Debo entender que aún no tiene buenas noticias que darme?<br><strong>Mujer</strong> – Todavía nos debe bastante dinero. Le debo al menos la verdad. Fue, como se dice, la operación de última oportunidad. <em>Lamentablemente, la operación no tuvo éxito. Realmente lo siento.</em><br><strong>Hombre</strong> – No me sorprende. Nunca he tenido suerte…<br><strong>Mujer</strong> – No tenga ningún remordimiento. En nuestro jerga, cuando hablamos de una operación de última oportunidad, nos referimos a una operación que no tiene ninguna posibilidad de éxito.<br><strong>Hombre</strong> – Entiendo.<br><strong>Mujer</strong> – Lo de la operación de última oportunidad es solo una artimaña de los médicos para hacer esperar a la familia, y al paciente mismo, mientras esperan el desenlace fatal.<br><strong>Hombre</strong> – Sí, creo que entiendo la idea general…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Conoce a muchos pacientes que hayan sobrevivido después de una operación de última oportunidad?<br><strong>Hombre</strong> – No, lo admito…<br><strong>Mujer</strong> – Exacto… Y como no se puede creer que todos los pacientes sean tan desafortunados…<br><strong>Hombre</strong> – Entonces, estoy condenado.<br><strong>Mujer</strong> – No usaría términos tan brutales, pero… Sí, querido señor, ha llegado el momento de hacer un balance de su vida… y saldar cuentas con la sociedad. Empezando por la que es accionista mayoritaria en este hospital…<br><strong>Hombre</strong> – Le agradezco su franqueza, Doctora Ionesco.<br><strong>Mujer</strong> – Lamentablemente, tendré que pedirle que deje de llamarme Doctora.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Ah sí?<br><strong>Mujer</strong> – Después de revisar mis diplomas y la tasa de mortalidad en mi departamento de cirugía, la dirección de este hospital ha considerado preferible reasignarme a contabilidad.<br><strong>Hombre</strong> – Lo entiendo, pero entonces… ¿qué hace aquí exactamente?<br><strong>Mujer</strong> – Bueno… Cuando hablaba de saldar cuentas, no era una metáfora… Vengo por la pequeña factura, querido señor… Cierto, nos dejará, pero no piense que lo dejaremos ir sin pagar. ¿Y no le han recomendado tener un seguro complementario?<br><strong>Hombre</strong> – ¿Y si no tengo los medios para pagar?<br><strong>Mujer</strong> – Eso podría afectar seriamente la salvación de su alma. Sabe, ahora… nuestro Servicio de Recuperación es extremadamente eficiente.<br><strong>Hombre</strong> – Más que su Servicio de Cirugía, al menos.<br><strong>Mujer</strong> – Digamos que… los rumanos que empleamos en este hospital son mucho más eficientes en el área de recuperación de deudas que en la cirugía cerebral… Y nuestros accionistas ahora tienen conexiones muy altas.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Quiere decir… allá arriba?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué podemos hacer? Los fondos soberanos que nos gobiernan ya estaban siendo gestionados por muertos vivientes. Empezaron comprando residencias de ancianos, hospitales, iglesias, cementerios… Lógicamente, terminaron adquiriendo participaciones en el cielo y el infierno.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Mujer</strong> – Entonces es su elección… Pero debe saber que los morosos son mal vistos en el cielo.<br><em>Negro.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/">Ni siquiera muerto</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/"><img decoding="async" width="400" height="384" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ni siquiera muerto" class="wp-image-1895" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b-300x288.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/en-concepto-de-saldo-final/">En concepto de saldo final</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Tinta invisible</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/tinta-invisible/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 May 2025 09:14:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Extraterrestre]]></category>
		<category><![CDATA[Herencia]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Ni siquiera muerto]]></category>
		<category><![CDATA[Notario]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Testamento]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2639</guid>

					<description><![CDATA[<p>Tinta invisible, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ni siquiera muerto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/tinta-invisible/">Tinta invisible</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre está sentado en una cama, con la mirada perdida. Llega una mujer, con un atuendo bastante estricto, llevando un maletín en la mano.<br></em><strong>Mujer</strong> – Buenos días, Señor. Disculpe mi retraso. Un contratiempo.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Nos conocemos?<br><strong>Mujer</strong> – Perdón, olvidé presentarme. Nunca tuve el placer de encontrarle todavía. Soy la Señora Eugenia Ionesco, su notaria.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Eugenia Ionesco?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Ese nombre le suena de algo?<br><strong>Hombre</strong> – Déjame pensar… No, definitivamente, la primera idea que me viene a la mente es que estoy realmente jodido.<br><em>La mujer abre su carpeta y saca algunos papeles.</em><br><strong>Mujer</strong> – A propósito, precisamente. Como acordado, he preparado los documentos que me pidió.<br><strong>Hombre</strong> – Ah sí…?<br><strong>Mujer</strong> – Hablo de su testamento, ¿recuerda?<br><strong>Hombre</strong> – No.<br><strong>Mujer</strong> – De todas maneras, siempre es bueno poner sus asuntos en orden. Por si acaso…<br><strong>Hombre</strong> – Sí, un cura también me lo dijo hace no mucho tiempo.<br><strong>Mujer</strong> – Nadie es eterno, ¿verdad? Yo misma, al venir aquí, tuve un pequeño accidente con mi coche. Un conductor imprudente. Podría haber sido mucho más grave. De hecho, esa es la razón de mi retraso.<br><strong>Hombre</strong> – Así que por eso el notario llega después del cura. Me parecía extraño…<br><strong>Mujer</strong> – El tiempo de firmar el parte… Ese tonto no quería reconocer que tenía la culpa. Era un cura, precisamente… Así que resulta que un cura también puede ser terco…<br><strong>Hombre</strong> – Un cura que extrañamente se parecía mucho a mi mujer, supongo.<br><strong>Mujer</strong> – Pero no quisiera retenerlo mucho tiempo. Y en cuanto a mí, todo esto me ha retrasado mucho… (<em>Le tiende un paquete de hojas y un bolígrafo</em>.) Aquí tiene, si quiere firmar y poner sus iniciales. Por supuesto, no está obligado a leerlo todo.<br><em>El hombre duda un poco antes de tomar el documento y el bolígrafo.</em><br><strong>Hombre</strong> – Bueno, supongo que no tengo elección. Me siento como si estuviera firmando mi sentencia de muerte…<br><em>Intenta firmar pero se detiene después de varios intentos fallidos.</em><br><strong>Mujer</strong> – ¿Hay algún problema?<br><strong>Hombre</strong> – Su bolígrafo no funciona.<br><strong>Mujer</strong> – Déjeme ver… (<em>Se inclina sobre el documento.</em>) Ah, no… Es solo que… se me olvidó advertirle. Es tinta invisible.<br><strong>Hombre</strong> – Tinta invisible?<br><strong>Mujer</strong> – Jugo de limón, si prefiere.<br><strong>Hombre</strong> – De acuerdo…<br><strong>Mujer</strong> – Adelante, firme. (<em>Mientras él pone sus iniciales y firma</em>) Comprenda que los notarios no siempre son bienvenidos en las Unidades de Cuidados Paliativos.<br><strong>Hombre</strong> – Qué extraño.<br><strong>Mujer</strong> – Sin embargo, me han dicho que incluso traen payasos, con la esperanza de aliviar el sufrimiento de algunos pacientes haciéndolos reír hasta la muerte. Personalmente, encuentro que no hay nada más triste que un payaso, ¿no le parece?<br><strong>Hombre</strong> – Un notario, tal vez…<br><strong>Mujer</strong> – El circo en general. Es siniestro. Siempre he pensado que huele a muerte. Sin mencionar las ferias, por supuesto.<br><strong>Hombre</strong> – Creo que hablaba de jugo de limón…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué se le va a hacer? Siempre hay personas más desconfiadas que otras. Algunos familiares se preguntan si no vamos a hacer que su ser querido firme cualquier cosa en su lecho de muerte para despojarlo de sus ahorros y privarlos de su herencia.<br><strong>Hombre</strong> – Así que si se encuentra con uno de esos en su salida, podrá mostrarle este testamento y decirle: ve, no firmó nada.<br><strong>Mujer</strong> – Exacto.<br><strong>Hombre</strong> – Y una vez que vuelva a su oficina, pasará el documento por una vela para caramelizar el limón. Yo solía hacer eso cuando era niño.<br><strong>Mujer</strong> – Todos hemos sido niños, ¿verdad?<br><strong>Hombre</strong> – Pero solo los notarios han conservado su alma de niño…<br><strong>Mujer</strong> – Tengo que irme. Tengo otros moribundos que ver antes de esta noche.<br><strong>Hombre</strong> – Por pura curiosidad… ¿Qué dice este testamento, en resumen?<br><strong>Mujer</strong> – Usted lega todos sus bienes a una fundación cuyo objetivo es establecer contacto con civilizaciones extraterrestres.<br><strong>Hombre</strong> – Si al menos me permite volver a tener contacto con mi esposa.<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/">Ni siquiera muerto</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="384" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ni siquiera muerto" class="wp-image-1895" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b-300x288.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/tinta-invisible/">Tinta invisible</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El Fénix</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-fenix/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 May 2025 09:08:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Banquero]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Dinero]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Ni siquiera muerto]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Bolsa]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2634</guid>

					<description><![CDATA[<p>El Fénix, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ni siquiera muerto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-fenix/">El Fénix</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>En la cama, un hombre va recobrando poco a poco el conocimiento. Llega una mujer al estilo ejecutiva, con un ordenador portátil en una funda en la mano.</em><br><strong>Mujer</strong> – ¡Estimado señor, buenos días!<br><strong>Hombre</strong> – Buenos días…<br><strong>Mujer</strong> – Disculpe un momento, no será largo.<br><strong>Hombre</strong> – Por supuesto…<br><em>Ella saca la computadora portátil de la maleta, la enciende y la coloca en la mesita de noche para que él pueda ver la pantalla.</em><br><strong>Mujer</strong> – ¿Recuerda el código para el wifi?<br><strong>Hombre</strong> – Ni siquiera recuerdo mi nombre.<br><strong>Mujer</strong> – No importa, prescindiremos de él. (<em>Después de aclararse la garganta</em>) Estimado señor, he querido reunirme con usted sin demora porque tengo buenas noticias que anunciarle.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Un nuevo remedio, tal vez? ¿Una cura milagrosa? Algo que pueda salvarme la vida.<br><strong>Mujer</strong> – Me está quitando las palabras de la boca, estimado señor. En efecto, los nuevos productos financieros que tengo para ofrecerle podrían cambiar su vida.<br><strong>Hombre</strong> – Supongo que no es médico entonces.<br><strong>Mujer</strong> – Soy su asesora financiera. ¿Es usted titular de una cuenta en el Banco Espírito Santo, verdad?<br><strong>Hombre</strong> – Sí, tal vez.<br><strong>Mujer</strong> – Y puedo asegurarle que es usted uno de nuestros mejores clientes.<br><strong>Hombre</strong> – Menos mal. Porque ni siquiera estoy seguro de ser un buen católico…<br><strong>Mujer</strong> – Tranquilo, eso no es obligatorio para especular en la bolsa. Y como cliente privilegiado de nuestro banco, he querido ofrecerle en primicia nuestras nuevas oportunidades de inversión, con un rendimiento absolutamente excepcional.<br><strong>Hombre</strong> – Ah, sí…<br><strong>Mujer</strong> – Mire este gráfico. (<em>Le muestra una curva.</em>) Nuestro nuevo fondo de inversión, El Fénix en Acciones, ha ganado un 27% en seis meses.<br><strong>Hombre</strong> – El Fénix, ¿ah sí? Suena prometedor. ¿Pero por qué ese nombre?<br><strong>Mujer</strong> – El año anterior, desafortunadamente, El Fénix perdió un 73% de su valor en bolsa. Es una inversión arriesgada, reservada para los inversionistas más audaces, ¡pero siempre renace de sus cenizas!<br><strong>Hombre</strong> – No estoy seguro de poder decir lo mismo.<br><strong>Mujer</strong> – Vamos, estoy segura de reconocer en usted a un luchador. La bolsa es una inversión siempre ganadora a largo plazo.<br><strong>Hombre</strong> – Sabes, a largo plazo, para mí… ¿Le dije que acabo de recibir la extremaunción?<br><strong>Mujer</strong> – Iba a llegar a eso, querido señor. No le voy a ocultar que debe decidirse rápidamente. Es una oportunidad excepcional, pero no habrá para todos. Solo podremos atender a nuestros clientes más receptivos.<br><strong>Hombre</strong> – No estoy seguro de estar aún muy receptivo, incluso a los tratamientos médicos. De hecho, me pregunto si no estoy ya muerto…<br><em>Ella abre su maletín y saca un folleto que le ofrece con una sonrisa comercial.</em><br><strong>Mujer</strong> – Tranquilícese… También tenemos toda una gama de productos en seguros de vida y decesos.<br><strong>Hombre</strong> (<em>tomando el documento</em>) – Gracias…<br><strong>Mujer</strong> – Le dejo que lo piense, querido señor. No vamos a acosarlo, ¿verdad? Estamos aquí principalmente para asesorarlo…<br><strong>Hombre</strong> – Así es, voy a pensar en ello.<br><strong>Mujer</strong> – Le dejo, tengo otros posibles inversores que visitar en este establecimiento. Por cierto, ¿qué es esto? ¿Una especie de casa de retiro?<br><strong>Hombre</strong> – Una Unidad de Cuidados Paliativos.<br><strong>Mujer</strong> – Claro, entonces nos vemos pronto. Pero piense rápido, querido señor. En su caso, sobre todo, no tiene tiempo que perder… y sería una lástima perder una oportunidad como esta.<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/">Ni siquiera muerto</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="384" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ni siquiera muerto" class="wp-image-1895" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b-300x288.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-fenix/">El Fénix</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Último sacramento</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/ultimo-sacramento/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 May 2025 09:04:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Ni siquiera muerto]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Sacerdote]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2632</guid>

					<description><![CDATA[<p>Último sacramento, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ni siquiera muerto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ultimo-sacramento/">Último sacramento</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre está sentado en su cama. Mira al vacío. Llega una mujer vestida de sacerdote.<br></em><strong>Mujer</strong> – Buenos días, hijo mío.<br><strong>Hombre</strong> (<em>apenas sorprendido</em>) – Buenos días, padre…<br><strong>Mujer</strong> – Soy la capellana de este hospital.<br><strong>Hombre</strong> – Hola, padre.<br><strong>Mujer</strong> – Vine enseguida cuando me llamó.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Está segura de que fui yo quien le llamó?<br><strong>Mujer</strong> – Alguien me dijo que viniera a verle. Tenía un ligero acento rumano.<br><strong>Hombre</strong> – Ah, sí… Es mi cirujana…<br><strong>Mujer</strong> – Parece que era algo urgente. Pero si cree que no está listo, puedo volver más tarde.<br><strong>Hombre</strong> – No, no, por favor. Además, así estará hecho. Por si acaso. Bueno, no sé cuánto tiempo es válido…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Válido?<br><strong>Hombre</strong> – Quiero decir la extremaunción. Si no morimos de inmediato, ¿cuánto tiempo es válida después? ¿Tres meses, imagino? Como un certificado médico.<br><strong>Mujer</strong> – La verdad es que… Nunca me habían hecho esa pregunta. Y como todavía no se ha presentado ese caso para mí…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Quieres decir que ninguno de sus feligreses ha sobrevivido después de recibir la extremaunción?<br><strong>Mujer</strong> – Bueno, es que… En efecto…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Y está segura de que soy católico?<br><strong>Mujer</strong> – Vaya… Debo admitir que nunca he pensado en exigir un certificado de bautismo en este tipo de circunstancias. No puedo imaginar a un moribundo mintiendo sobre su religión para obtener una extremaunción de último minuto. ¿No está seguro de ser católico, hijo mío?<br><strong>Hombre</strong> – Tampoco recuerdo ser judío o musulmán. Y como no estoy circuncidado. ¿Está segura de que no estoy circuncidado?<br><strong>Mujer</strong> – ¡Dios mío…<br><strong>Hombre</strong> – Disculpe, la incomodo con todas mis preguntas. Pero sabe, no tengo mucha experiencia en esto. Es mi primera extremaunción…<br><strong>Mujer</strong> – Sí, lo entiendo… ¿Al menos quieres confesarse, hijo mío?<br><strong>Hombre</strong> – No sé, es… ¿Es obligatorio?<br><strong>Mujer</strong> – Digamos que es altamente recomendable. Por la salvación de su alma.<br><strong>Hombre</strong> – Bueno… Después de todo, ¿qué riesgo tengo?<br><strong>Mujer</strong> – Lo escucho, hijo mío.<br><em>El hombre reflexiona, luego la mira como si la descubriera.</em><br><strong>Hombre</strong> – Debo admitir que…<br><strong>Mujer</strong> – Sí.<br><strong>Hombre</strong> – Es un poco embarazoso.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y por qué eso, hijo mío?<br><strong>Hombre</strong> – Se parece tanto a mi esposa.<br><strong>Mujer</strong> – Ya veo…<br><strong>Hombre</strong> – Comprenderá que para un hombre casado, tener la impresión de que su confesor se parece a su esposa…<br><strong>Mujer</strong> – Tranquilo, hijo mío. Incluso si yo fuera su esposa, estaría obligada por el secreto de la confesión…<br><strong>Hombre</strong> – Bueno… Pero, no sé muy bien por dónde empezar…<br><strong>Mujer</strong> – Puede empezar por el final.<br><strong>Hombre</strong> – Es muy difícil confesarse cuando se ha perdido la memoria, ya sabe…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Al menos se siente culpable, hijo mío? Sería un comienzo…<br><strong>Hombre</strong> – No lo sé… ¿Se sigue siendo culpable cuando se ha perdido incluso el recuerdo de sus pecados?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Realmente no recuerda nada?<br><strong>Hombre</strong> – Ni siquiera recuerdo dónde estacioné mi auto.<br><strong>Mujer</strong> – Dado que no está en condiciones de confesar sus pecados, le doy de todos modos la absolución. Por el beneficio de la duda…<br><strong>Hombre</strong> – Gracias por confiar en mí, padre. Intentaré no decepcionarle.<br><strong>Mujer</strong> – Pero no olvide regularizar su situación tan pronto como pueda.<br><strong>Hombre</strong> – Lo prometo.<br><em>Ella lo bendice con la señal de la cruz.</em><br><strong>Mujer</strong> – En el nombre del padre, de la madre y del hijo.<br><strong>Hombre</strong> – Amén.<br><em><strong>Negro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/">Ni siquiera muerto</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="384" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ni siquiera muerto" class="wp-image-1895" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b-300x288.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ultimo-sacramento/">Último sacramento</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Doctor Ionesco</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/doctor-ionesco/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 May 2025 16:23:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Extraterrestre]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Ni siquiera muerto]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Cerebro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2629</guid>

					<description><![CDATA[<p>Docteur Ionesco, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ni siquiera muerto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/doctor-ionesco/">Doctor Ionesco</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una habitación de hospital. Un hombre se despierta. Llega una mujer, con bata blanca de médico.<br></em><strong>Mujer</strong> – Entonces, señor, ¿cómo se siente hoy?<br><strong>Hombre</strong> – Estoy bien… Bueno… ¿Pero qué hace usted en mi habitación?<br><strong>Mujer</strong> – Ah… Esa simple pregunta parece indicar que aún no ha recuperado completamente su memoria inmediata.<br><strong>Hombre</strong> – No recuerdo nada… excepto que ya me lo ha dicho antes.<br><strong>Mujer</strong> – No se preocupe, es muy común después de este tipo de intervención. Tan pronto como se toca el cerebro…<br><strong>Hombre</strong> – El cerebro… Ya veo…<br><strong>Mujer</strong> – Si todavía ve, al menos es algo… Escuche, no vamos a engañarnos, su estado… es muy preocupante.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Quiere decir preocupante para mí, supongo?<br><strong>Mujer</strong> – Me hubiera gustado poder darle buenas noticias, pero qué quiere que le diga… No soy Dios Padre…<br><strong>Hombre</strong> – Lo cual en sí mismo sería una buena noticia para mí.<br><strong>Mujer</strong> – ¿En serio lo cree?<br><strong>Hombre</strong> – Despertar de una operación cerebral y ver a Dios Padre…<br><strong>Mujer</strong> – Claro… Entonces, los resultados de nuestros primeros análisis no son muy alentadores… para usted.<br><strong>Hombre</strong> – Lo entiendo.<br><strong>Mujer</strong> – Si todavía entiende, al menos es algo…<br><strong>Hombre</strong> – Y dice que… es grave.<br><strong>Mujer</strong> – Dios mío… No necesariamente…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Cómo así?<br><strong>Mujer</strong> – Lo grave es que… no sabemos en absoluto qué tiene.<br><strong>Hombre</strong> – Ah… Y supongo que eso… es grave para usted.<br><strong>Mujer</strong> – Si no sabemos qué tiene, tampoco sabemos cómo tratarle. En resumen, no sabemos qué hacer… Y cuando no sabemos qué hacer, no sabemos qué decir. Francamente, querido señor, no sé qué decirle…<br><strong>Hombre</strong> – Escuche, Doctora… ¿Puedo llamarla Doctora?<br><strong>Mujer</strong> – Obtuve mi título de medicina en Rumania pero… Claro, por supuesto. Llámeme Doctora.<br><strong>Hombre</strong> – Sé que se preocupa mucho por mí, pero en mi caso… me preocupa más el estado mental de mi esposa.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Su esposa? Vaya…<br><strong>Hombre</strong> – Es difícil de creer, pero… resulta que mi esposa se cree una marciana.<br><strong>Mujer</strong> – Vaya, vaya…<br><strong>Hombre</strong> – No parece sorprenderle.<br><strong>Mujer</strong> – Claro, pero para decirle la verdad… (<em>Consulta una carpeta.</em>) Ignoraba que estuviera casado… En cualquier caso, no está indicado en su expediente médico.<br><strong>Hombre</strong> – Tal vez consideraron que no era una enfermedad lo suficientemente grave como para ser mencionada.<br><em>Ella ríe de manera un poco forzada.</em><br><strong>Mujer</strong> – En cualquier caso, ha recuperado su sentido del humor. Y eso es una buena señal, ¿verdad? ¿Conoce a Ionesco?<br><strong>Hombre</strong> – No personalmente.<br><strong>Mujer</strong> – Era rumano, como yo. Y tengo el honor de llevar el mismo apellido que él. Según mi madre, somos vagamente parientes.<br><strong>Hombre</strong> – ¿En serio?<br><strong>Mujer</strong> (<em>en tono de confidencia</em>) – Entre nosotros, siempre he pensado que los rumanos estaban más hechos para el teatro del absurdo que para la cirugía cerebral.<br><strong>Hombre</strong> – Gracias, Doctora Ionesco. Son precisamente el tipo de comentarios reconfortantes que un paciente quiere escuchar de boca de su cirujano en la sala de recuperación…<br><strong>Mujer</strong> – Pero por supuesto. Estoy aquí para eso. Si tiene alguna otra pregunta que hacerme, no dude en decírmelo.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Y… para mi esposa, puede hacer algo?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Su esposa? Dios mío… Primero deberíamos asegurarnos de que realmente tiene una esposa…<br><strong>Hombre</strong> – Oh sí, obviamente.<br><strong>Mujer</strong> – Y luego, de que su esposa no sea realmente una extraterrestre.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Cómo así?<br><strong>Mujer</strong> – Concederá que si su presunta esposa es realmente marciana, no se puede considerar loca si afirma venir del planeta Marte.<br><strong>Hombre</strong> – Es cierto, visto de esa manera…<br><strong>Mujer</strong> – En cualquier caso, eso es lo que nos enseñan en las facultades de medicina en Rumania.<br><em>Él la mira como si la descubriera en ese momento.</em><br><strong>Hombre</strong> – Es increíble, Doctora Ionesco…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué es lo increíble?<br><strong>Hombre</strong> – Lo mucho que se parece a mi esposa. Bueno, lo que se parecería a mi esposa si estuviera casado.<br><strong>Mujer</strong> – Y sin embargo… le aseguro que yo no vengo del planeta Marte.<br><strong>Hombre</strong> – No, usted viene de Rumania. Y… ¿fue usted quien me operó, verdad?<br><strong>Mujer</strong> – Lamentablemente para usted… Supongo que un médico de otro lugar de la galaxia podría haberlo salvado.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Usted lo cree…?<br><strong>Mujer</strong> – Según dicen, esa gente es mucho más avanzada que nosotros. En cualquier caso, se puede suponer razonablemente que sus médicos están mejor formados que simples internos que estudiaron en Bucarest…<br><strong>Hombre</strong> – Sí, bueno…<br><strong>Mujer</strong> – Tiene razón… A este nivel de especulación, me pregunto si aún se puede hablar de supuestos razonables, ¿verdad? Lo dejaré descansar… Pasaré más tarde…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Puedo pedirle otro favor?<br><strong>Mujer</strong> – Mientras no sea que le salve la vida…<br><strong>Hombre</strong> – Si se encuentra con mi esposa, dígale que no estoy casado.<br><strong>Mujer</strong> – No dejaré de hacerlo.<br><strong>Hombre</strong> – Gracias.<br><em>Ella se dispone a salir pero se voltea una última vez hacia él.</em><br><strong>Mujer</strong> – ¿Puedo pedirle algo yo también?<br><strong>Hombre</strong> – Mientras no sea preguntarme cómo me llamo.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Podría llamarme una vez más «Doctora»?<br><strong>Hombre</strong> – Gracias, Doctora Ionesco. Adiós, Doctora.<br><em>Se oscurece.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/">Ni siquiera muerto</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="384" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ni siquiera muerto" class="wp-image-1895" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b-300x288.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/doctor-ionesco/">Doctor Ionesco</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Levántate y anda</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/levantate-y-anda/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 May 2025 16:12:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Ni siquiera muerto]]></category>
		<category><![CDATA[Niño]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Manzana]]></category>
		<category><![CDATA[Sueño]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2619</guid>

					<description><![CDATA[<p>Levántate y anda, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ni siquiera muerto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/levantate-y-anda/">Levántate y anda</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre está acostado en la cama, con un pijama de rayas. Duerme. Entra una mujer que podría ser su madre (ropa anticuada, ausencia de maquillaje, andar poco dinámico). Se acerca a la cama.<br></em><strong>Mujer</strong> – Es hora… (<em>Como él no responde, eleva la voz y lo sacude enérgicamente</em>.) ¡Es hora!<br><em>El hombre se despierta sobresaltado y la mira, un poco confundido.</em><br><strong>Hombre</strong> – ¿Mamá? ¿Pero qué haces aquí?<br><strong>Mujer</strong> – Es hora, hijo.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Hora? ¿De qué?<br><strong>Mujer</strong> – No lo sé. Pero es hora.<br><strong>Hombre</strong> – Pero vamos… ¿Hora de qué?<br><em>Hace un esfuerzo para levantarse, pero se interrumpe para recobrar fuerzas.</em><br><strong>Mujer</strong> – ¡Vamos, holgazán! Haz un esfuerzo, por favor. ¡Levántate y anda!<br><em>Recupera un poco la claridad mental.</em><br><strong>Hombre</strong> – Tengo la sensación de haber escuchado eso antes.<br><strong>Mujer</strong> – Desafortunadamente, tengo que repetírtelo todas las mañanas. (<em>El hombre mira a su madre con una expresión sorprendida</em>.) ¿Estás bien? Te ves raro…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Y tú me lo dices a mí? Mira, mamá, no lo tomes a mal, pero…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué?<br><strong>Hombre</strong> – Te creía muerta…<br><strong>Mujer</strong> – Pero… lo estoy.<br><em>Por un tiempo.</em><br><strong>Hombre</strong> – Ya sabía yo que algo te había cambiado.<br><strong>Mujer</strong> (<em>con un gesto de desprecio</em>) – ¿Ah sí?<br><strong>Hombre</strong> – No, pero… para mejor, te lo aseguro. ¿Y papá?<br><strong>Mujer</strong> – También está muerto. ¿Y tú, estás seguro de que no estás muerto?<br><strong>Hombre</strong> – No lo creo…<br><strong>Mujer</strong> – Entonces no estás seguro.<br><strong>Hombre</strong> – Supongo que cuando uno está muerto, lo sabe, ¿no?<br><strong>Mujer</strong> – Vaya… ¿Al menos comes bien?<br><strong>Hombre</strong> – No lo sé… ¿Por qué?<br><strong>Mujer</strong> – Si comes, es que no estás muerto.<br><em>Ella busca en el bolsillo de su abrigo y saca una manzana, que le ofrece.</em><br><strong>Mujer</strong> – Toma, te he traído esto.<br><em>Él coge la manzana con cierta desconfianza.</em><br><strong>Hombre</strong> – Una manzana… Como la bruja de Blancanieves…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Te crees Blancanieves?<br><strong>Hombre</strong> – Desconfío, eso es todo.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Desconfías de tu propia madre?<br><strong>Hombre</strong> – Te recuerdo que se supone que estás muerta.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Me tomas por una bruja, es eso?<br><strong>Hombre</strong> – En absoluto…<br><em>La mujer mira a su alrededor.</em><br><strong>Mujer</strong> – No es un lugar muy alegre, ¿verdad?<br><em>Él parece descubrir el lugar a su vez.</em><br><strong>Hombre</strong> – No… ¿Dónde estamos?<br><strong>Mujer</strong> – Parece un manicomio.<br><strong>Hombre</strong> – Supongo que si estuviera loco, me habrían puesto una camisa de fuerza.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y tu mujer? ¿Viene a verte de vez en cuando?<br><strong>Hombre</strong> – No… Bueno, no recuerdo bien… ¿Estoy casado?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y tus amigos? ¿Tienes amigos al menos?<br><strong>Hombre</strong> – No lo sé. No he visto a nadie.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué quieres? Así es como es… Desde que eras pequeño… nunca has sido muy popular…<br><strong>Hombre</strong> – Gracias… Eso me anima…<br><strong>Mujer</strong> – Incluso yo me pregunto por qué vine. ¡Ni siquiera estás muerto!<br><strong>Hombre</strong> – Lo siento por decepcionarte una vez más.<br><strong>Mujer</strong> – Definitivamente, lo habrás arruinado todo en tu vida. (<em>Se levanta, comienza a irse pero se gira una última vez</em>.) Incluso tu muerte.<br><em>Ella se va. Él mira la manzana. Da un mordisco y vuelve a poner el resto en la mesita de noche. Mastica un momento antes de tragar el trozo.</em><br><strong>Hombre</strong> – Así que no estoy muerto…<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/">Ni siquiera muerto</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ni-siquiera-muerto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="384" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ni siquiera muerto" class="wp-image-1895" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/ni-siquiera-muerto-jean-pierre-martinez-b-300x288.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/levantate-y-anda/">Levántate y anda</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Una bella muerte</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/una-bella-muerte/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 May 2025 16:04:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Interactivo]]></category>
		<category><![CDATA[La Barra]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2616</guid>

					<description><![CDATA[<p>Una bella muerte, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'La Barra' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/una-bella-muerte/">Una bella muerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un bar. Una mesa en la que está sentada una mujer. No hay ninguna consumición delante de ella. Llega otra mujer.<br></em><strong>Una</strong> (<em>levantándose</em>) – Ah, has venido…<br><strong>Dos</strong> – ¿Tenía elección?<br><em>Incómodas, dudan en besarse, pero desisten. Se sientan.</em><br><strong>Una</strong> – ¿Quieres algo?<br><strong>Dos</strong> – Pedí un café de paso.<br><strong>Una</strong> – Aunque sepamos que no estamos aquí para siempre… Te afecta…<br><strong>Dos</strong> – A su edad… Sabíamos que estaba en período de preaviso, ¿verdad?<br><strong>Una</strong> – Aparentemente, ocurrió mientras dormía.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Una</strong> – Al menos no sufrió… Ni siquiera se dio cuenta de que se iba.<br><strong>Dos</strong> – Una muerte hermosa, como dicen… No reemplaza una vida hermosa, pero siempre es mejor que nada…<br><strong>Una</strong> – Siempre hizo lo que quiso…<br><strong>Dos</strong> – ¿Eso es suficiente para tener una vida hermosa…?<br><strong>Una</strong> – Era otra época.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Silencio incómodo. La segunda se levanta.</em><br><strong>Dos</strong> – Voy a ver qué hacen con mi café… Parece que me olvidaron… ¿Quieres algo más?<br><strong>Una</strong> – Todavía no me trajeron lo que pedí…<br><em>La segunda se acerca a la barra. La primera se retoca el maquillaje. La otra vuelve con dos tazas de café.</em><br><strong>Dos</strong> – Las tenían preparadas, pero se olvidaron de traérnoslas…<br><strong>Una</strong> – Espero que todavía esté caliente…<br><strong>Dos</strong> (<em>dando un sorbo</em>) – En todo caso, está fuerte… Despertaría a un muerto…<br><em>La otra le lanza una mirada sorprendida, preguntándose si es una broma o no.</em><br><strong>Una</strong> – Ni siquiera pudimos despedirnos de él.<br><strong>Dos</strong> – ¿Despedirnos?<br><strong>Una</strong> – Decirle adiós, si prefieres…<br><strong>Dos</strong> – No sé qué prefiero, pero bueno…<br><strong>Una</strong> – Aun así… Si hubiéramos sabido…<br><strong>Dos</strong> – Incluso si hubiéramos sabido la fecha y la hora… Entre nosotras, ¿qué habría cambiado?<br><strong>Una</strong> – Podríamos haberle dicho una última palabra…<br><strong>Dos</strong> – ¿Una última palabra? ¿Como qué, por ejemplo?<br><strong>Una</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – En lo que a mí respecta, no estoy seguro de que la última palabra que le podría haber dicho le habría sido de gran consuelo…<br><strong>Una</strong> – Ya no sirve de nada rumiar el pasado… Ahora que ya no está…<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón… Miremos resueltamente hacia el futuro… Entonces, ¿qué hacemos con el cuerpo?<br><strong>Una</strong> – Hablas como si fuéramos nosotros quienes lo hubiéramos asesinado…<br><strong>Dos</strong> – Estaba pensando en la cremación…<br><strong>Una</strong> – ¿Crees que eso es lo que él hubiera querido?<br><strong>Dos</strong> – Bueno… No recuerdo haber tenido ese tipo de conversación con él… De hecho, no recuerdo haber tenido nunca una conversación real con él… ¿Y tú?<br><strong>Una</strong> – No, yo tampoco…<br><strong>Dos</strong> – En ese caso, nos toca decidir a nosotros. Personalmente, nunca he sido muy fan del lado mausoleo. Excepto para los grandes hombres, por supuesto. No vamos a embalsamarlo como a Stalin… Y como no tengo la intención de ir a dejarle flores todos los años en el Día de Todos los Santos.<br><strong>Una</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – Hablo por mí… Pero sobre todo no quiero privarte del placer de ir a poner flores en su tumba una vez al año… Si crees que es mejor invertir en la piedra… Haremos lo que tú quieras.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Una</strong> – ¿Y qué haríamos con las cenizas?<br><strong>Dos</strong> – Las compartimos. Como es todo lo que nos dejó.<br><strong>Una</strong> – No podemos hacer eso…<br><strong>Dos</strong> – Si prefieres esparcirlo todo en tu césped entre la barbacoa y la piscina, estoy dispuesta a dejarte mi parte, tranquila…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Una</strong> – ¿Cómo puedes ser tan dura…?<br><em>La emoción se apodera de ella.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo hemos llegado a esto? Esa es la pregunta…<br><strong>Una</strong> – Así es… No es culpa de nadie…<br><strong>Dos</strong> – ¡Es culpa de alguien, necesariamente!<br><strong>Una</strong> – Ya es demasiado tarde, de todos modos.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Una</strong> – ¿Y tú, cómo estás?<br><strong>Dos</strong> – Estoy bien.<br><strong>Una</strong> – ¿Eso es todo?<br><strong>Dos</strong> – Sería demasiado largo…<br><em>Su teléfono suena, ella responde.</em><br><strong>Dos</strong> – Sí… Ah, eres tú… No, no… Sí, sí, pero… Escucha, estoy en una reunión ahora. Bueno… más bien, una reunión familiar. No, tampoco es realmente una fiesta familiar, te contaré. ¿Puedo llamarte después? Vale, nos vemos luego… Yo también…<br><em>Guarda su teléfono.</em><br><strong>Dos</strong> – Perdona… ¿Y tú, cómo estás?<br><strong>Una</strong> – Ha pasado tanto tiempo… No sé por dónde empezar…<br><em>El teléfono de la otra suena de nuevo.</em><br><strong>Dos</strong> – Perdón… (<em>Contesta la llamada.</em>) Sí… Ah, entendido. No, no, no es grave. ¿No? Pero te dije que… Vale, estaré allí en una hora.<br><em>Guarda su teléfono.</em><br><strong>Dos</strong> – Lo siento mucho… ¿De qué estábamos hablando?<br><strong>Una</strong> – No importa.<br><strong>Dos</strong> – Mira, sinceramente, si puedes ocuparte de eso por… A mí me supera… Haz lo que creas conveniente, para mí no hay problema… Y por supuesto, compartimos los gastos…<br><em>Se levanta.</em><br><strong>Dos</strong> – Realmente tengo que irme ahora… No había planeado… Pero podemos almorzar juntas uno de estos días…<br><strong>Una</strong> – Por qué no.<br><em>Comienza a sacar un billete de su bolso para pagar.</em><br><strong>Dos</strong> – Déjalo, pagaré cuando me vaya. Tienes mi número, ¿me mantienes informada?<br><strong>Una</strong> – De acuerdo…<br><em>Esta vez se besan, torpemente. La segunda se va. La primera vuelve a sentarse y termina su café.</em><br><strong>Dos</strong> – Y ahí lo tienes, ahora está frío…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/">La Barra</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="352" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1875" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b-300x264.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/una-bella-muerte/">Una bella muerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Entrevista de trabajo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/entrevista-de-trabajo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 May 2025 16:15:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Director]]></category>
		<category><![CDATA[La Barra]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Pobreza]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Racismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2604</guid>

					<description><![CDATA[<p>Entrevista de trabajo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'La Barra' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/entrevista-de-trabajo/">Entrevista de trabajo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>En un bar, una mesa en la que está sentada una mujer de tipo ejecutiva comercial. Llega una chica rubia con estilo de estudiante. La mujer se levanta y le da la mano.<br></em><strong>Mujer</strong> – Siéntate, por favor… (<em>Un poco sorprendida</em>) ¿Entonces eres la señorita…?<br><strong>Joven</strong> – Ben Salah. Fatima Ben Salah…<br><strong>Mujer</strong> – Eso es… Y… eres rubia…<br><strong>Joven</strong> – Sí, lo sé, me lo dicen a menudo… En realidad, es mi bisabuelo que… Pero normalmente, tranquiliza a mis empleadores. Cuando logro llegar a la entrevista de trabajo, por supuesto… ¿Hay algún problema?<br><strong>Mujer</strong> – En absoluto…<br><strong>Joven</strong> – La oferta decía que estaban buscando a una vendedora…?<br><strong>Mujer</strong> – De primas de seguros, sí… Vendemos pólizas de seguros funerarios. Un mercado ya muy saturado… Estamos buscando a alguien para prospectar en los suburbios…<br><strong>Joven</strong> – ¿Por qué no una rubia?<br><strong>Mujer</strong> – Para puerta a puerta en los barrios… Pensamos que una rubia… Bueno, causaría menos empatía…<br><strong>Joven</strong> (<em>entregándole una hoja</em>) – Tengo antecedentes, ¿sabes? Quiero decir, un currículum…<br><strong>Mujer</strong> – Hay que ser muy hábil para colocar este tipo de productos. Cuando no sabes cómo vas a pagar el alquiler a fin de mes, obviamente, no piensas todas las mañanas al beber tu café en tomar un crédito a 50 años para financiar tu última morada…<br><strong>Joven</strong> – Es cierto…<br><strong>Mujer</strong> – Al principio, estábamos en la edición. Tampoco fue fácil. Vender una enciclopedia en 28 volúmenes a personas que en su mayoría no saben leer. Al menos que no saben leer español…<br><strong>Joven</strong> – Aún hay ilustraciones en las enciclopedias…<br><strong>Mujer</strong> – Después, probamos un poco con el seguro de salud complementario. Pero con la competencia… No, la póliza de seguro funerario, hoy en día, es lo más rentable… Es el futuro…<br><strong>Joven</strong> – No estamos seguros de enfermarnos, pero estamos seguros de morir algún día… Todos… Incluso los analfabetos…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Esto no es una operación de prueba, verdad?<br><strong>Joven</strong> – ¿Perdón…?<br><strong>Mujer</strong> – ¿No te has teñido de rubia para luego acusarnos de discriminación?<br><strong>Joven</strong> – Tranquilícese, soy una rubia de verdad…<br><strong>Mujer</strong> – No somos racistas, ¿sabes? Es solo que en este caso… Planeábamos confiarte el desarrollo de un nuevo mercado – lo que llamamos en nuestra jerga el seguro funerario halal. Un sector en fuerte expansión. La consecuencia lógica del gran flujo de inmigración de los años 50.<br><strong>Joven</strong> – Puedo ponerme el acento árabe…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Sabrías hacer eso?<br><strong>Joven</strong> – Con un pequeño curso de actualización…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Crees que funcionaría?<br><strong>Joven</strong> – Si me pongo una burka…<br><em>La mujer reflexiona.</em><br><strong>Mujer</strong> – Bueno… Me has convencido… Cuando solicitas un puesto de vendedora, debes empezar por saber venderte… Y créeme, venderme una rubia no fue fácil. (<em>Levantándose</em>) ¡Bravo! Te tomo a prueba.<br><strong>Joven</strong> – Gracias.<br><strong>Mujer</strong> – Y si funcionas, en tres meses, pasarás a tener una concesión perpetua…<br><strong>Joven</strong> – ¿Quieres decir un contrato a tiempo indefinido?<br><strong>Mujer</strong> (<em>levantándose con una sonrisa satisfecha</em>) – Es agradable ver a jóvenes que aún tienen ganas de trabajar.<br><em>Salen</em>.<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/">La Barra</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="352" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1875" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b-300x264.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/entrevista-de-trabajo/">Entrevista de trabajo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Último cigarrillo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/ultimo-cigarrillo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 13:04:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Nicotina]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Adicción]]></category>
		<category><![CDATA[Cigarrillo]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<category><![CDATA[Seducción]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2585</guid>

					<description><![CDATA[<p>Último cigarrillo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Nicotina' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ultimo-cigarrillo/">Último cigarrillo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Antonio vuelve. Poco después llega Clara.<br></em><strong>Clara</strong> – ¿Todavía estás aquí?<br><strong>Antonio</strong> – Nadie me espera en casa. Parece que tú tampoco.<br><strong>Clara</strong> – No.<br><strong>Antonio</strong> – Pero esta es la última vez que hago horas extras. Hay algunos expedientes que cerrar antes de irme.<br><strong>Clara</strong> – ¿Irte?<br><strong>Antonio</strong> – Hoy he presentado mi renuncia.<br><strong>Clara</strong> – Espero que no sea por mi culpa.<br><strong>Antonio</strong> – ¿Por qué sería por tu culpa?<br><strong>Clara</strong> – ¿Para evitar que trabajemos en la misma empresa en el improbable caso de que tengamos relaciones sexuales juntos? En ese caso, es una lástima. Realmente no hacía falta.<br><strong>Antonio</strong> – ¿Estás tan segura de que nunca vamos a acostarnos juntos?<br><strong>Clara</strong> – Sobre todo porque estoy trabajando como temporal. Mi misión aquí termina esta noche de todos modos…<br><strong>Antonio</strong> – Entonces, ambos vamos a ser desempleados.<br><strong>Clara</strong> (<em>irónica</em>) – Nada se opone ya a nuestro amor…<br><em>Él la besa y ella se deja llevar.</em><br><strong>Antonio</strong> – He actualizado un poco mis métodos de seducción. Y he dejado de hacer bromas.<br><strong>Clara</strong> – Ya veo…<br><strong>Antonio</strong> – Digamos que soy un poco más directo.<br><strong>Clara</strong> – No me desagrada.<br><strong>Antonio</strong> – Ya está oscureciendo. Pronto veremos las estrellas.<br><em>Clara ve algo contra una de las paredes de la terraza, que puede permanecer invisible.</em><br><strong>Clara</strong> – ¿Qué son esas placas con esas inscripciones?<br><strong>Antonio</strong> – Ah, no estás al tanto, ¿verdad? Es cierto que estás como temporal. Son epitafios.<br><strong>Clara</strong> – ¿Epitafios?<br><strong>Antonio</strong> – Hay empresas que proporcionan guarderías para sus empleados. Bueno, los propietarios de esta torre proporcionan a los empleados un jardín del recuerdo para las cenizas de los difuntos.<br><strong>Clara</strong> – Un jardín del recuerdo…<br><strong>Antonio</strong> – Una terraza del recuerdo, si lo prefieres. Los familiares del difunto pueden esparcir sus cenizas desde lo alto de la torre. O si no, lo hace el jefe.<br><strong>Clara</strong> – Y esta terraza del recuerdo también sirve como zona para fumadores…<br><strong>Antonio</strong> – Con el precio de la vivienda en la ciudad… Y así, nuestros queridos difuntos fumadores tienen la sensación de estar un poco en pausa.<br><strong>Clara</strong> – Una pausa definitiva.<br><strong>Antonio</strong> – El tabaco ha contribuido ampliamente a la solución definitiva del problema de las pensiones…<br><strong>Clara</strong> – Y el cementerio se ha convertido en una dependencia de la oficina. ¿Qué dice en esas lápidas?<br><em>Antonio se acerca para leer algunas.</em><br><strong>Antonio</strong> – Veamos… (<em>Leyendo</em>) «No estoy aquí, pero pueden dejarme un mensaje»… «El cambio es ahora»… «Mañana dejo de fumar»…<br><strong>Clara</strong> – Edificante…<br><strong>Antonio</strong> – Escucha esto, parece un aforismo: «A diferencia de las partículas, los testículos no pueden estar en dos lugares diferentes al mismo tiempo»…<br><em>Intercambian una mirada.</em><br><strong>Clara</strong> – Es cierto que este lugar es muy romántico, pero quizás no deberíamos quedarnos mucho tiempo.<br><strong>Antonio</strong> – ¿Puedo fumar un último cigarrillo?<br><strong>Clara</strong> (<em>decidida</em>) – Si quieres seguirme, es ahora.<br><strong>Antonio</strong> – Vale. (<em>Se dirigen hacia la salida</em>) ¿Dónde vives?<br><strong>Clara</strong> – Justo al lado. ¿Quieres tomar algo en casa?<br><strong>Antonio</strong> – De acuerdo. Pero te advierto, nunca duermo en la primera cita.<br><strong>Clara</strong> – Ahí vas de nuevo con tus bromas.<br><em>Se van juntos. Llega un personaje (hombre o mujer). Vapea un momento antes de dirigirse al público.</em><br><strong>Personaje</strong> – Este es mi último cigarrillo. Se acabó. Lo dejo. No sé por qué les estoy contando esto. De todos modos, mañana será sin mí. Dudé mucho tiempo, pero al final me decidí. Nunca es el momento adecuado, ¿verdad? No todos los días es fácil encontrar una buena razón para seguir adelante. Pero créanme, es aún más difícil detenerse aquí, sin razón. No sé cómo lo hacen todas esas personas que dejan una pequeña nota detrás de ellas. Una carta de renuncia. ¿Qué esperan aún? ¿Un poco de comprensión? Me voy en silencio. ¿Qué podría decirles? ¿Qué podrían entender? Ni siquiera yo me entiendo. La vida ya no me entiende. ¿Y si me respondieran? ¿Qué se puede responder a los ausentes? Me voy sin decir una palabra. Sin previo aviso. Dejo mi lugar. Porque seré reemplazado, claro está. También ustedes. No sueñen. En la multitud, nadie es irremplazable. Cuando ya no estás aquí, llega otro. Aquí o en otro lugar. Un poco más tarde o justo después. (<em>Aplasta su cigarrillo o guarda su vaporizador.</em>) No, si pudiera decirles algo antes de irme, les diría solamente: no se preocupen, me fundiré en la multitud. Ya no estoy aquí. (<em>Una pausa</em>) No es la muerte. Es solo una nueva vida que comienza…<br><em>El personaje se va.</em><br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nicotina</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="437" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Nicotina" class="wp-image-1900" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b-275x300.webp 275w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ultimo-cigarrillo/">Último cigarrillo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Pequeña depresión</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/pequena-depresion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 12:58:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[4 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Artista]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Nicotina]]></category>
		<category><![CDATA[Aburrimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Depresión]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Risa]]></category>
		<category><![CDATA[Sentido de la vida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2581</guid>

					<description><![CDATA[<p>Pequeña depresión, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Nicotina' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/pequena-depresion/">Pequeña depresión</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Llegan otros dos y se ponen a fumar.<br></em><strong>Fred</strong> – ¿Qué tal?<br><strong>Al</strong> – Bien… Bueno, la verdad, no…<br><strong>Fred</strong> – ¿Qué pasa? ¿Problemas personales?<br><strong>Al</strong> – Bueno, no. No tengo ningún problema personal. De hecho, no tengo vida personal.<br><strong>Fred</strong> – Entonces, ¿qué te pasa?<br><strong>Al</strong> – No lo sé… Una sensación de vacío… La sensación de no estar en mi lugar… Siento que mientras estoy aquí, mi vida está pasando en otra parte. Sin mí. ¿Alguna vez has sentido eso?<br><strong>Fred</strong> – Es solo un pequeño bajón. Deberías ver a un médico. Él te dará algo. No te quedes así, ya sabes. No se debe jugar con eso.<br><strong>Al</strong> – Para eso, puedo tranquilizarte enseguida. Ya no juego desde hace mucho tiempo. Es más, ni siquiera recuerdo la última vez que me reí.<br><strong>Fred</strong> – Entonces, ¿qué piensas hacer? No vas a hacer una tontería al menos. Quiero decir, ¿como renunciar?<br><strong>Al</strong> – No lo sé… La vida es curiosa. Al principio, pensamos que tenemos problemas, pero que los resolveremos uno por uno, y que después estaremos tranquilos. Y luego, nos damos cuenta de que una vez resueltos esos problemas, surgen otros. Y siempre habrá más problemas por resolver. El tiempo pasa y a partir de cierta edad, empezamos a pensar que todos esos problemas, un día, ya no serán nuestros. Porque simplemente no estaremos aquí. Creo que he alcanzado esa edad. No trae serenidad, pero permite cierta distancia. ¿Sabías que el Papa ha muerto?<br><strong>Fred</strong> – No me digas que eso es lo que te pone así… ¿Lo conocías personalmente?<br><strong>Al</strong> – No…<br><strong>Fred</strong> – No sabía que te interesaba tanto la religión. ¿Crees en Dios?<br><strong>Al</strong> – No. ¿Y tú?<br><em>Se van. Llegan otros dos.</em><br><strong>Mok</strong> – ¿Has oído eso? El Papa ha muerto.<br><strong>Zac</strong> – ¿El Papa?<br><strong>Mok</strong> – El Papa.<br><strong>Zac</strong> – ¿Y de qué murió?<br><strong>Mok</strong> – Cáncer de pulmón.<br><strong>Zac</strong> – No sabía que el Papa fumaba.<br><strong>Mok</strong> – Aparentemente, fumaba a escondidas.<br><strong>Zac</strong> – El tabaco, es una verdadera mierda.<br><strong>Mok</strong> – Fidel Castro o Winston Churchill, igual. Si no hubieran fumado tanto y hubieran hecho más deporte, tal vez estarían vivos todavía.<br><strong>Zac</strong> – Y si Hendrix hubiera tocado el violín en una orquesta filarmónica, seguramente seguiría con nosotros hoy.<br><strong>Mok</strong> – Me pregunto qué estaría haciendo, ¿eh?<br><strong>Zac</strong> – Estaría jugando al scrabble en su residencia de ancianos con Jim Morrison, James Dean y Janis Joplin.<br><strong>Mok</strong> – Tienes razón, sería extraño… ¿Crees que no vale la pena dejar de fumar?<br><strong>Zac</strong> – Pero todas esas personas de las que hablamos, ya habían alcanzado la cumbre de su arte. Nosotros todavía estamos buscando en qué podríamos ser buenos.<br><strong>Mok</strong> – Creo que si fuéramos genios, ya se sabría.<br><strong>Zac</strong> – Cervantes escribió Don Quijote después de los cincuenta. Todavía tenemos esperanza.<br><strong>Mok</strong> – Entonces, ¿hay que ser un genio para tener derecho a arruinar la salud, verdad?<br><strong>Zac</strong> – ¿Qué quieres que te diga? Somos de la raza de los jodidos. Así son las cosas.<br><em>Se van.</em><br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nicotina</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="437" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Nicotina" class="wp-image-1900" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b-275x300.webp 275w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/pequena-depresion/">Pequeña depresión</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Muerto por las Finanzas</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/muerto-por-las-finanzas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 12:37:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[4 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Dinero]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Nicotina]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Bolsa]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Fuego]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Marihuana]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2575</guid>

					<description><![CDATA[<p>Muerto por las Finanzas, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Nicotina' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/muerto-por-las-finanzas/">Muerto por las Finanzas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Llegan dos personajes más.<br></em><strong>Jo</strong> – ¿Tienes noticias de él?<br><strong>Nic</strong> – Ha muerto.<br><strong>Jo</strong> – Mierda. Entonces no era tan leve después de todo. No sabía que se podía morir de risa.<br><strong>Nic</strong> – De hecho, murió de agotamiento. Estaba sacudido por una risa incontrolable todo el día. Y también por la noche. Ya no podía dormir. Fue el corazón el que cedió. No pudo disfrutar mucho de su baja médica.<br><strong>Jo</strong> – ¿Y los médicos no pudieron hacer nada para salvarlo?<br><strong>Nic</strong> – Intentaron de todo para que dejara de reír. Incluso lo llevaron al teatro. Pero la enfermedad ya estaba demasiado avanzada…<br><em>Se oye el ruido atenuado de una alarma de incendios. Llega una tercera persona, afligida y en ropa interior.</em><br><strong>Mat</strong> – ¡Hay un incendio en la planta baja!<br><strong>Jo</strong> – ¿Un incendio?<br><strong>Mat</strong> – Trabajo en el primero pero subí al séptimo por… Bueno, preferí refugiarme en el último piso. Tal vez nos rescaten en helicóptero antes de que el fuego se propague hasta aquí.<br><strong>Nic</strong> – Ves demasiado la tele…<br><strong>Mat</strong> – ¡Dios mío, dejé todos mis archivos en mi oficina! Y ya la empresa para la que trabajo no está muy bien. El precio de las acciones está en caída libre…<br><strong>Jo</strong> – Aunque, si todos morimos carbonizados…<br><strong>Nic</strong> – Si quieres, haremos grabar en tu tumba el logo de tu empresa, con la inscripción «muerto por el sistema financiero».<br><strong>Mat</strong> – Tienes razón… Si salimos de esta, te aseguro que ya no me lo tomaré todo tan trágicamente… Al fin y al cabo, solo se vive una vez, ¿no?<br><strong>Jo</strong> – Excepto los gatos, que tienen siete vidas…<br><em>El segundo echa un vistazo a la pantalla de su móvil para leer el mensaje de texto que acaba de recibir.</em><br><strong>Nic</strong> – Acabo de recibir un mensaje de un compañero que trabaja en el primero.<br><strong>Mat</strong> – ¿Los bomberos han sido avisados?<br><strong>Nic</strong> – Es solo un simulacro de incendio.<br><strong>Mat</strong> (<em>haciendo la señal de la cruz</em>) – Gracias a Dios…<br><strong>Jo</strong> – Sí… Casi podríamos hablar de un milagro…<br><strong>Mat</strong> – Tengo que volver inmediatamente. Mi jefe se preguntará dónde he estado.<br><em>Se va.</em><br><strong>Nic</strong> – El día a día nos atrapa rápidamente…<br><strong>Jo </strong>– Sí.<br><strong>Nic</strong> – Desde la guardería deberíamos haber protestado.<br><strong>Jo</strong> – Sí… Pero no abrimos la boca.<br><strong>Nic</strong> – Luego siguió con la escuela.<br><strong>Jo</strong> – Nos dimos cuenta de que ya estábamos aburridos a tiempo completo, pero pensamos que iría mejor cuando termináramos nuestros estudios.<br><strong>Nic</strong> – Y luego comenzamos a trabajar y pensamos que iría mejor cuando estuviéramos jubilados.<br><strong>Jo</strong> – Y fue entonces cuando eliminaron las pensiones.<br><em>Empiezan a irse.</em><br><strong>Nic</strong> – ¿Y por cierto, qué piensas de la recién llegada?<br><strong>Jo</strong> – ¿La recién llegada?<br><strong>Nic</strong> – No me digas que no la has notado…<br><em>Se van. Llega un personaje solo.</em><br><strong>Ben</strong> – No fue un simulacro de incendio. Era yo. Intentaba fumar discretamente un porro en los baños. Como cuando estaba en el colegio. Pero en aquella época, el único detector de humo que teníamos era el conserje… Ahora, el conserje es Big Brother, con sensores por todas partes. Así es como estamos. Todavía tenemos que escondernos para fumar. A nuestra edad.<br><em>Enciende un porro y fuma.</em><br><strong>Ben</strong> – Qué mierda… No esperaba ganar la lotería, ¿eh? No juego. Y además, el que gana la lotería… Es demasiado azar. Algo que no has hecho nada para conseguir. Pero un pequeño empujón del destino. Solo un poco de suerte. Suficiente para que te facilite un poco la vida… No demasiado, para que puedas decir: Vale, tuve un golpe de suerte, pero aún así lo merecía. Pero la suerte no existe. No hay milagros. O tal vez, cuando tuve mi oportunidad, no supe aprovecharla. Así que fumo. Para ver la vida en rosa.<br><em>Llega otro personaje.</em><br><strong>Ben</strong> (<em>ofreciéndole su porro</em>) – ¿Quieres?<br><strong>Charlie</strong> – Gracias, dejé. (<em>Empieza a vapear</em>) ¿En qué trabajas?<br><strong>Ben</strong> – Oh, en varias cosas. Pero en general, puedo decir que principalmente estoy en la mierda. ¿Y tú?<br><strong>Charlie</strong> – Soy… Bueno, era contador. Mi jefe acaba de pillarme con su secretaria en los baños de la oficina.<br><strong>Ben</strong> – ¿Está prohibido por el reglamento interior de tu empresa acostarse con la secretaria del jefe?<br><strong>Charlie</strong> – Solo si el jefe ya se acuesta con su secretaria.<br><strong>Ben</strong> – Ya veo. Derecho de prelación. Así que te han despedido.<br><strong>Charlie</strong> – Sin previo aviso. Tengo que despejar mi escritorio antes de esta noche.<br><strong>Ben</strong> – ¿Y qué vas a hacer?<br><strong>Charlie</strong> – ¿Sabes qué? Creo que este despido es una oportunidad para mí.<br><strong>Ben</strong> – ¿Ah, sí? Entonces eres de los que ven el lado positivo…<br><strong>Charlie</strong> – Nunca hubiera tenido el valor de renunciar. Voy a montar mi propia empresa.<br><strong>Ben</strong> – Una empresa de contabilidad, supongo.<br><strong>Charlie</strong> – Cuando sales de la cárcel, no sueñas con convertirte en carcelero. No, voy a montar un restaurante. No sé por qué, siempre he querido tener un restaurante. Aunque ni siquiera sé cocinar.<br><strong>Ben</strong> – Ah, sí. Sin embargo, eso puede ayudar cuando quieres dedicarte a la restauración…<br><strong>Charlie</strong> – ¿Tú trabajas en la restauración?<br><strong>Ben</strong> – En informática.<br><strong>Charlie</strong> – Voy a necesitar un chef… ¿Sabes cocinar?<br><strong>Ben</strong> – Sé hacer pasta.<br><strong>Charlie</strong> – Podríamos abrir un restaurante italiano.<br><strong>Ben</strong> – ¿Dónde vais a montarlo, este restaurante?<br><strong>Charlie</strong> – En el Sur… Ya que estamos… Ya conoces la canción. Si tengo que acabar en la miseria, será menos penoso bajo el sol.<br><strong>Ben</strong> – Y además, cuando montas un restaurante, al menos tienes la seguridad de no morir de hambre.<br><em>El otro se prepara para irse.</em><br><strong>Charlie</strong> – Venga, voy a meter todas mis cosas de oficina en una caja, como en las series americanas, y me largo.<br><strong>Ben</strong> – Voy a bajar contigo…<br><strong>Charlie</strong> – ¿Al Sur?<br><strong>Ben</strong> – Al ascensor, para empezar.<br><em>Salen.</em><br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nicotina</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="437" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Nicotina" class="wp-image-1900" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b-275x300.webp 275w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/muerto-por-las-finanzas/">Muerto por las Finanzas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Nada de qué reírse</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/nada-de-que-reirse/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 12:25:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Funeraria]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Nicotina]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2569</guid>

					<description><![CDATA[<p>Nada de qué reírse, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Nicotina' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/nada-de-que-reirse/">Nada de qué reírse</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El Presidente llega acompañado de otro ejecutivo, hombre o mujer. El CEO está descalzo.<br></em><strong>Sasha</strong> – Es increíble. ¡Las acciones de la empresa cayeron un 20% en dos horas!<br><strong>Presidente</strong> – Sí, lo sé.<br><strong>Sasha</strong> – No parece preocuparle…<br><strong>Presidente</strong> – Una caída en las acciones también es una oportunidad de compra. Compré el 10% de la compañía cuando las acciones estaban en su punto más bajo. (<em>Consulta la pantalla de su teléfono.</em>) De hecho, nuestras acciones acaban de recuperar un 15%.<br><em>El otro también mira su pantalla de teléfono.</em><br><strong>Sasha</strong> – Al parecer, era un rumor sobre la muerte del Presidente…<br><strong>Presidente</strong> – Infundado, como pueden ver. Ya ven, ¡nunca me he sentido mejor!<br><em>El otro lo mira con sospecha.</em><br><strong>Sasha</strong> – Entiendo… (<em>Nota que el Presidente está descalzo</em>.) Pero, ¿qué ha hecho con sus zapatos?<br><strong>Presidente</strong> – ¿Mis zapatos?<br><em>El Presidente finge ver sus zapatos, que había dejado intencionalmente antes en el borde del escenario.</em><br><strong>Presidente</strong> – ¡Ahí están! Temía haberlos perdido para siempre.<br><em>Se acerca al borde del escenario y se pone los zapatos. Luego golpea el hombro del otro.</em><br><strong>Presidente</strong> – Es un milagro, amigo. Créanme, Dios existe.<br><em>Salen. Llegan dos personajes más. El segundo está riendo y continuará durante toda la escena.</em><br><strong>Max</strong> – Pareces muy contento. ¿Qué te causa tanta alegría?<br><strong>Pat</strong> – ¿No te lo he dicho?<br><strong>Max</strong> – No. ¿Te vas de vacaciones?<br><strong>Pat</strong> – Dejo la empresa. Definitivamente.<br><strong>Max</strong> – ¿Te han despedido?<br><strong>Pat</strong> – ¡Mejor que eso!<br><strong>Max</strong> – ¿Has ganado la lotería?<br><strong>Pat</strong> – Me diagnosticaron una enfermedad genética muy rara. Los médicos han estado dando vueltas durante meses, pero finalmente me diagnosticaron. Había una oportunidad entre veinte millones de que me tocara a mí, ¿te das cuenta? Me voy esta noche de baja por enfermedad prolongada.<br><strong>Max</strong> – Ah, sí, entiendo tu hilaridad. Es mucho mejor que ganar la lotería, efectivamente.<br><strong>Pat</strong> – Pero, no es una enfermedad mortal, ¿eh? Solo es una enfermedad que… me hace extremadamente eufórico todo el día.<br><strong>Max</strong> – Ah, sí…<br><strong>Pat</strong> – No dejo de reír desde la mañana hasta la noche.<br><strong>Max</strong> – Claro que en nuestro trabajo puede ser incómodo.<br><strong>Pat</strong> – ¿Te imaginas que le diga a un cliente: «entonces, también tenemos este modelo en roble macizo. Es un poco más caro, por supuesto, pero es lo mejor que tenemos actualmente en ataúdes…» ¡Y luego me ría justo después de decir eso!<br><strong>Max</strong> – Seguro que en los servicios funerarios se podría considerar la risa constante como una enfermedad profesional… ¿Y realmente no puedes evitarlo?<br><strong>Pat</strong> – Es genético, te lo digo. Es una enfermedad huérfana muy rara. No tiene ningún tratamiento.<br><strong>Max</strong> – ¿Y tu familia, cómo lo está llevando?<br><strong>Pat</strong> – Muy mal. Llevamos veinte años sin hablarnos, y de repente me río todo el día. Mis amigos, igual. Todos están convencidos de que me estoy burlando de ellos.<br><strong>Max</strong> – Y ahora mismo, ¿estás seguro de que no te estás burlando de mí, por casualidad?<br><strong>Pat</strong> – Pero no, te lo aseguro.<br><em>El otro guarda su cigarrillo electrónico.</em><br><strong>Max</strong> – Bueno, suficiente risa. Yo tengo que volver a trabajar. Y créeme, no es para reírse. Así que diviértete, ¿vale?<br><strong>Pat</strong> – Pero espera…<br><em>Él se ríe. El otro se va disgustado.</em><br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nicotina</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="437" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Nicotina" class="wp-image-1900" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b-275x300.webp 275w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/nada-de-que-reirse/">Nada de qué reírse</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un golpe del destino</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/un-golpe-del-destino/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 12:12:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Nicotina]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Cigarrillo]]></category>
		<category><![CDATA[Fuego]]></category>
		<category><![CDATA[Gato]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2561</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un golpe del destino, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Nicotina' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/un-golpe-del-destino/">Un golpe del destino</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Llegan dos personajes, hombres o mujeres. Encienden un cigarrillo, posiblemente electrónico. Un silencio algo incómodo.<br></em><strong>Claudio</strong> – ¿Lo conocías?<br><strong>Domi</strong> – Sí, bueno… Así, de vista… Lo veía de vez en cuando aquí durante su pausa para fumar… ¿Y tú?<br><strong>Claudio</strong> – Trabajaba en la oficina justo al lado de la mía.<br><strong>Domi</strong> – Mmm…<br><strong>Claudio</strong> – Si hubiéramos sospechado algo…<br><strong>Domi</strong> – ¿Sospechado de qué?<br><strong>Claudio</strong> – Pues de lo que le iba a pasar.<br><strong>Domi</strong> – Mmm… ¿Y qué habríamos podido hacer?<br><strong>Claudio</strong> – No lo sé… Podríamos haber intentado algo…<br><strong>Domi</strong> – Ah sí… ¿Y qué, por ejemplo?<br><strong>Claudio</strong> – Tienes razón, no podríamos haber hecho nada.<br><strong>Domi</strong> – Exacto.<br><strong>Claudio</strong> – Es el destino.<br><strong>Domi</strong> – Así que no tenemos nada de qué arrepentirnos.<br><em>Un momento. Fuman.</em><br><strong>Claudio</strong> – Su mujer ha decidido incinerarlo. Eso es lo que él quería, parece.<br><strong>Domi</strong> – Sí, claro…<br><strong>Claudio</strong> – ¿Por qué? ¿Te lo había mencionado?<br><strong>Domi</strong> – Se prendió fuego a sí mismo… Se puede deducir que tenía cierta preferencia por la cremación.<br><strong>Claudio</strong> – Mmm…<br><strong>Domi</strong> – Y además, para la incineración, ya está hecho lo más duro.<br><strong>Claudio</strong> – Bueno, en realidad no se prendió fuego deliberadamente. Fue un accidente.<br><strong>Domi</strong> – Un accidente… Reconocerás que a ese nivel de torpeza, aún podríamos hablar de un acto fallido, ¿no?<br><strong>Claudio</strong> – Es cierto que encender un cigarrillo mientras estás llenando el depósito de gasolina con una garrafa… Es suicida.<br><strong>Domi</strong> – Especialmente cuando ocurre en el arcén de una autopista. (<em>Un momento</em>) ¿Fue antes o después que el camión lo golpeó?<br><strong>Claudio</strong> – ¿Antes de qué?<br><strong>Domi</strong> – Antes de que se prendiera fuego como una antorcha.<br><strong>Claudio</strong> – Creo que después. Empezó a correr como si quisiera cruzar la autopista. El conductor del camión intentó esquivarlo, pero no pudo.<br><strong>Domi</strong> – Menos mal que el camión no se incendió también.<br><strong>Claudio</strong> – Era un camión de bomberos. Podemos decir que tuvo suerte en su desgracia. Pudo recibir los primeros auxilios de inmediato.<br><strong>Domi</strong> – Lamentablemente, ya era demasiado tarde.<br><strong>Claudio</strong> – Qué idea cruzar así, sin mirar. Como un loco.<br><strong>Domi</strong> – Aunque, ya estaba envuelto en llamas.<br><strong>Claudio</strong> – Quién sabe qué estaba buscando al otro lado de la autopista.<br><strong>Domi</strong> – Eso… nunca lo sabremos…<br><strong>Claudio</strong> – Mmm… Se llevará su secreto a la tumba… O más bien a su urna…<br><strong>Domi</strong> – Seguramente por eso hablan del secreto de las urnas.<br><strong>Claudio</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Domi</strong> – No, estoy bromeando…<br><strong>Claudio</strong> – Eso me parecía…<br><strong>Domi</strong> – Pero tenías razón antes. Si hubiéramos sospechado algo, aún podríamos haber hecho algo.<br><strong>Claudio</strong> – ¿Qué?<br><strong>Domi</strong> – Podríamos haber intentado convencerlo de que dejara de fumar.<br><strong>Claudio</strong> – ¡Los cigarrillos… deberían estar prohibidos! ¿Sabes cuántas personas mueren cada año por culpa del tabaco?<br><strong>Domi</strong> – Bueno, él no murió directamente por los efectos nocivos del tabaco en la salud…<br><strong>Claudio</strong> – Si no hubiera encendido un fósforo sobre su garrafa después de quedarse sin gasolina en la autopista yendo a buscar a su suegra, hoy estaría fumando un cigarrillo con nosotros.<br><strong>Domi</strong> – Es el destino, te digo. Bueno, ¿vamos?<br><em>Están a punto de irse.</em><br><strong>Claudio</strong> – Parece que encontraron un gato negro en la mediana de la autopista. Me pregunto si eso le trajo mala suerte.<br><strong>Domi</strong> – ¿Y el gato, sobrevivió?<br><strong>Claudio</strong> – ¿El gato? No sabemos si está vivo o muerto.<br><strong>Domi</strong> – Tal vez intentó cruzar las vías para salvar al gato…<br><em>Salen</em>.<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nicotina</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="437" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Nicotina" class="wp-image-1900" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b-275x300.webp 275w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/un-golpe-del-destino/">Un golpe del destino</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Resurrección</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/resurreccion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 10:10:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Tranquilo!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Viejo]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2527</guid>

					<description><![CDATA[<p>Resurrección, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Tranquilo!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/resurreccion/">Resurrección</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><strong>Uno</strong> – Prométeme que no te vas a poner nervioso…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – Me he cruzado con el señor Martín en el supermercado.<br><strong>Dos</strong> – ¿El señor Martín? ¡Pero no es posible! Lo enterramos la semana pasada…<br><strong>Uno</strong> – Por eso te pedí que no entraras en pánico. Pero te digo que cuando lo vi, me dio un vuelco el corazón.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás seguro de que era él?<br><strong>Uno</strong> – Me saludó desde lejos. Pero era él, ¡te lo juro! Lo vi como te estoy viendo ahora.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y dijo algo?<br><strong>Uno</strong> – Estaba tan paralizado que no me atreví a acercarme.<br><strong>Dos</strong> – No pudo haber resucitado de todas formas.<br><strong>Uno</strong> – Sobre todo porque lo incineraron.<br><strong>Dos</strong> – Sí… La incineración hace que la resurrección de los cuerpos sea mucho menos probable.<br><strong>Uno</strong> – Imagina que hubieran incinerado a Jesucristo después de la crucifixión.<br><strong>Dos</strong> – Sería mucho menos creíble que saliera de su tumba tres días después.<br><strong>Uno</strong> – ¿Te imaginas a Jesucristo saliendo de su urna…?<br><strong>Dos</strong> – Como un genio saliendo de su lámpara.<br><strong>Uno</strong> – Sí, eso le daría al cristianismo un toque más oriental.<br><strong>Dos</strong> – No sé si esa historia habría tenido tanto éxito.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, en cualquier caso, esa no es la cuestión.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y cuál es la cuestión, entonces?<br><strong>Uno</strong> – El señor Martín fue incinerado, ¡y acabo de cruzármelo en la sección de congelados del supermercado! Esa es la cuestión.<br><strong>Dos</strong> – No puede ser un milagro. ¿Por qué Dios, si existe, resucitaría al señor Martín?<br><strong>Uno</strong> – Sí, sobre todo porque no era precisamente un lumbreras.<br><strong>Dos</strong> – Se podría decir que era un imbécil.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y nadie más en el supermercado parecía sorprendido?<br><strong>Dos</strong> – Incluso escuché a la cajera decirle: «Hola, señor Martín, ¿cómo está hoy?»<br><strong>Uno</strong> – En ese caso, solo veo una solución. El señor Martín no está muerto.<br><strong>Dos</strong> – ¿No está muerto? Pero entonces… ¿a quién enterramos la semana pasada?<br><strong>Uno</strong> – Vete tú a saber.<br><strong>Dos</strong> – Pero recibimos una esquela, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y dónde está esa esquela?<br><strong>Uno</strong> – Eso… No la guardé. Si tuviera que guardar todas las esquelas que recibo…<br><strong>Dos</strong> – Es verdad que a nuestra edad, cada vez recibimos más esquelas.<br><strong>Uno</strong> – Sobre todo esquelas de defunción.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, el señor Martín no está muerto.<br><strong>Uno</strong> – Al parecer, no.<br><strong>Dos</strong> – Pero entonces, ¿quién ha muerto?<br><strong>Uno</strong> – Ni idea.<br><strong>Dos</strong> – ¿Te das cuenta? Hay alguien de nuestro entorno que ha muerto, fuimos a su funeral, ¡y no sabemos quién es!<br><strong>Uno</strong> – Sí. Alguien lo suficientemente cercano como para que nos enviaran una esquela.<br><strong>Dos</strong> – Y como no guardaste la esquela, ya no hay manera de saber quién es…<br><strong>Uno</strong> – Es un problema… Imagina que nos encontramos con la vecina de abajo y le preguntamos cómo está su marido. Cuando en realidad asistimos a su funeral hace una semana.<br><strong>Dos</strong> – Y como lo incineraron, ni siquiera podemos ir a ver qué nombre pone en la tumba.<br><strong>Uno</strong> – Sí… Conocía la tumba del soldado desconocido, pero esto…<br><strong>Dos</strong> – Sabemos que el muerto es alguien que conocemos, pero no sabemos quién…<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, no es el señor Martín. Lo acabo de ver en el supermercado.<br><strong>Dos</strong> – Lo que podemos hacer es una lista de todas las personas que veamos. Al final, el que no volvamos a ver será seguramente el que ha muerto.<br><strong>Uno</strong> – Vamos a hacerlo así…<br><strong>Dos</strong> – Empecemos ahora. ¿A quién más viste en el supermercado?<br><em>Oscuro</em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¡Tranquilo!</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/"><img loading="lazy" decoding="async" width="500" height="330" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg" alt="Tranquilo" class="wp-image-2492" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg 500w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau-300x198.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/resurreccion/">Resurrección</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Humo rosa</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/humo-rosa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 07:13:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Tranquilo!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Papa]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Feminismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2498</guid>

					<description><![CDATA[<p>Humo rosa, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Tranquilo!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/humo-rosa/">Humo rosa</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><strong>Uno</strong> – Prométeme que no te vas a poner nervioso…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – El Papa ha muerto.<br><strong>Dos</strong> – No puede ser… ¿Pero cuántos años tenía?<br><strong>Uno</strong> – Ciento dos.<br><strong>Dos</strong> – Ya ves… Siempre son los mejores los que se van primero.<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Dos</strong> – No, quiero decir… A veces los peores son los últimos en irse. Bueno, ya me entiendes.<br><strong>Uno</strong> – Y como se dice, allá arriba, los primeros serán los últimos.<br><strong>Dos</strong> – Le echaremos de menos, ya verás.<br><strong>Uno</strong> – Sí, porque nada garantiza que el próximo… Sabemos lo que tenemos, no lo que encontraremos.<br><strong>Dos</strong> – Más vale pájaro en mano que ciento volando.<br><strong>Uno</strong> – Aun así, era un Papa progresista.<br><strong>Dos</strong> – Estaba a favor de la paz mundial y del amor entre los hombres.<br><strong>Uno</strong> – Sí, bueno, el amor entre los hombres…<br><strong>Dos</strong> – Es verdad que estaba en contra del matrimonio gay.<br><strong>Uno</strong> – También estaba en contra del preservativo, incluso para protegerse del SIDA.<br><strong>Dos</strong> – Y contra el aborto, incluso en casos de violación o incesto.<br><strong>Uno</strong> – Pero bueno… Era un Papa progresista… en comparación con sus predecesores.<br><strong>Dos</strong> – Es cierto que la Iglesia ha evolucionado bastante en muchas cuestiones.<br><strong>Uno</strong> – Ya no condena a las brujas a la hoguera.<br><strong>Dos</strong> – Sí… Hoy en día, las brujas pueden circular libremente.<br><strong>Uno</strong> – O incluso crear su propio negocio.<br><strong>Dos</strong> – La Iglesia ha renunciado a las cruzadas.<br><strong>Uno</strong> – Ya no fomenta abiertamente las guerras de religión.<br><strong>Dos</strong> – Aunque la religión sigue siendo la causa de la mayoría de las guerras.<br><strong>Uno</strong> – La Iglesia aboga por un alto el fuego en Oriente Medio.<br><strong>Dos</strong> – Desde hace casi un siglo. Sin resultados, pero bueno…<br><strong>Uno</strong> – Lo importante es la intención.<br><strong>Dos</strong> – Dicen que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones.<br><strong>Uno</strong> – La Iglesia ha renunciado a los Tribunales de la Inquisición.<br><strong>Dos</strong> – Sí. Hoy en día, un científico puede afirmar libremente que la Tierra gira alrededor del sol sin riesgo de acabar en prisión, como Galileo.<br><strong>Uno</strong> – ¿No es eso un progreso?<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Los actores ya no son excomulgados.<br><strong>Dos</strong> – Tienen derecho a ser enterrados en el cementerio.<br><strong>Uno</strong> – Eso también es un progreso, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Y la Iglesia también ha evolucionado mucho en cuanto a política.<br><strong>Uno</strong> – Sí. En caso de golpe de estado, la Iglesia ya no se pone sistemáticamente del lado de la dictadura. Como en la Italia de Mussolini, la España de Franco, el Chile de Pinochet o la Argentina de Videla…<br><strong>Dos</strong> – Es cierto que ya no hay tantos golpes de estado como antes, pero bueno…<br><strong>Uno</strong> – También en cuestiones sociales…<br><strong>Dos</strong> – La Iglesia sigue prohibiendo la ordenación de mujeres y mantiene el celibato sacerdotal, pero…<br><strong>Uno</strong> – Por fin acepta reprender discretamente a los curas que han cometido abusos sexuales a menores.<br><strong>Dos</strong> – Después del plazo de prescripción, pero bueno… es un comienzo.<br><strong>Uno</strong> – Y propone indemnizar generosamente a las víctimas con el óbolo de los fieles.<br><strong>Dos</strong> – No se puede decir que la Iglesia no evolucione, pero…<br><strong>Uno</strong> – Tampoco se puede decir que esté adelantada a su tiempo…<br><strong>Dos</strong> – No, eso tampoco se puede decir.<br><strong>Uno</strong> – Digamos que solo lleva uno o dos siglos de retraso.<br><strong>Dos</strong> – Después de media docena de papas progresistas, quizás algún día se ponga al día.<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, este acaba de morir.<br><strong>Dos</strong> – Esperemos que no lo reemplace otro un poco más conservador, porque a este ritmo…<br><strong>Uno</strong> – Sí, no saldremos del atolladero.<br><strong>Dos</strong> – Imagínate lo que sería después de media docena de papas tradicionalistas.<br><strong>Uno</strong> – Ya hoy en día, en Estados Unidos, algunos afirman que la Tierra es plana y que los primeros hombres vivieron junto a los dinosaurios.<br><strong>Dos</strong> – Sí, si volvemos a la tradición, como en Polonia, las brujas y los médicos que practican el aborto tendrían de qué preocuparse.<br><strong>Uno</strong> – Dicen que no hay humo sin fuego… En lo que respecta a la brujería, para la Iglesia, más bien no hay fuego sin humo.<br><strong>Dos</strong> – Mientras tanto, solo queda esperar el humo blanco…<br><strong>Uno</strong> – ¿Ahora incineran a los papas?<br><strong>Dos</strong> – ¡El humo blanco! ¡El que anuncia la elección del nuevo papa!<br><strong>Uno</strong> – Ah, sí… Esperemos que sea otro papa progresista.<br><strong>Dos</strong> – ¿Quieres decir un anciano célibe y senil, elegido por un centenar de viejos señores con túnica… que les diga a las mujeres jóvenes lo que no pueden hacer con su cuerpo?<br><strong>Uno</strong> – Sí, no parece muy prometedor…<br><strong>Dos</strong> – Creeré en el progresismo de la Iglesia cuando el humo sea rosa. Para anunciar que el nuevo papa es una mujer.<br><em>Oscuro</em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¡Tranquilo!</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/"><img loading="lazy" decoding="async" width="500" height="330" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg" alt="Tranquilo" class="wp-image-2492" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg 500w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau-300x198.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/humo-rosa/">Humo rosa</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Primer vuelo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/primer-vuelo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 May 2025 15:22:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Tranquilo!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Amigo]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Avión]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Cumpleaños]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2494</guid>

					<description><![CDATA[<p>Primer vuelo, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Tranquilo!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/primer-vuelo/">Primer vuelo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><strong>Uno</strong> – Prométeme que no te vas a poner nervioso…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – Acabamos de perder un motor.<br><strong>Dos</strong> – ¿No…? ¿Y cuántos motores tiene este avión?<br><strong>Uno</strong> – Dos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y se puede volar con un solo motor?<br><strong>Uno</strong> – Sí… Siempre y cuando el otro no falle también.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y cuál es la probabilidad de que los dos motores fallen al mismo tiempo?<br><strong>Uno</strong> – La misma que ganar la lotería, supongo…<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ves? No hay motivo para entrar en pánico.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Uno</strong> – ¿Juegas a la lotería?<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – ¿Alguna vez has ganado?<br><strong>Dos</strong> – No.<br><strong>Uno</strong> – Pues ya ves… No hay motivo para entrar en pánico.<br><strong>Dos</strong> – Vale. ¿Entonces qué hacemos?<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Damos la vuelta y volvemos a aterrizar.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ya has aterrizado esta cosa con un solo motor?<br><strong>Uno</strong> – No.<br><strong>Dos</strong> – Y pensar que es la primera vez que me subo a un avión.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Dos</strong> – Vaya primer vuelo… Espero que no sea el último.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Uno</strong> – ¿Me prometes que no te vas a poner nervioso?<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa ahora?<br><strong>Uno</strong> – Hemos perdido el segundo motor.<br><strong>Dos</strong> – ¿No…? ¿Y este avión puede volar sin ningún motor?<br><strong>Uno</strong> – Puede planear.<br><strong>Dos</strong> – Entonces podemos aterrizar, incluso sin motor…<br><strong>Uno</strong> – Si el aeródromo no está demasiado lejos, sí, pero…<br><strong>Dos</strong> – ¿Pero…?<br><strong>Uno</strong> – Estamos demasiado lejos para poder planear hasta allí.<br><strong>Dos</strong> – No sé… Podemos aterrizar en una carretera o en un campo. Como en las películas…<br><strong>Uno</strong> – Llevamos sobrevolando Los Pirineos un buen cuarto de hora.<br><strong>Dos</strong> – Nunca más me subiré a un avión.<br><strong>Uno</strong> – Por desgracia, es una posibilidad bastante real…<br><strong>Dos</strong> – ¿Entonces qué hacemos?<br><strong>Uno</strong> – Hay una carretera, pero es muy sinuosa. Y está muy concurrida. Es fin de semana, la gente va a esquiar.<br><strong>Dos</strong> – ¿Aún tenemos alguna posibilidad de salir de esta?<br><strong>Uno</strong> – No está claro, pero… ¿Confías en mí?<br><strong>Dos</strong> – ¿Tengo otra opción?<br><strong>Uno</strong> – No.<br><strong>Dos</strong> – Vale… ¿Puedo hacer algo?<br><strong>Uno</strong> – ¿Tienes cobertura?<br><strong>Dos</strong> – ¿Quieres que llame para pedir ayuda?<br><strong>Uno</strong> – Desafortunadamente, no serviría de nada.<br><strong>Dos</strong> – ¿Entonces por qué me preguntas si tengo cobertura?<br><strong>Uno</strong> – Por si quieres hacer una última llamada…<br><strong>Dos</strong> – ¿Una última llamada? ¿A quién? ¿A mi abogado?<br><strong>Uno</strong> – No sé… A tu mujer.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué podría decirle?<br><strong>Uno</strong> – Que la amas, por ejemplo.<br><strong>Dos</strong> – Estamos en proceso de divorcio. Descubrí que tenía una aventura con mi mejor amigo.<br><strong>Uno</strong> – Llama a tu mejor amigo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Para decirle que lo quiero?<br><strong>Uno</strong> – Para insultarlo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y eso para qué serviría?<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón. Es mejor conservar la dignidad hasta el final.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Siempre puedes llamarlo para decirle que lo perdonas.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – Es extraño. Sigo escuchando un zumbido a ambos lados del avión… ¿Qué es eso?<br><strong>Uno</strong> – Son los dos motores.<br><strong>Dos</strong> – Pero entonces…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué día es hoy?<br><strong>Dos</strong> – El 27 de diciembre, ¿por qué?<br><strong>Uno</strong> – ¿El 27 de diciembre, estás seguro?<br><strong>Dos</strong> – Sí. Es el día en que nací. Quería darme el lujo de volar por primera vez para mi cumpleaños<br><strong>Uno</strong> – ¿El 27 de diciembre…? Ah, mierda… Lo siento, pensé que ya era el Día de los Inocentes…<br><em>Oscuro</em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¡Tranquilo!</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/"><img loading="lazy" decoding="async" width="500" height="330" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg" alt="Tranquilo" class="wp-image-2492" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg 500w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau-300x198.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/primer-vuelo/">Primer vuelo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Fuera</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/fuera/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 13:03:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Casa]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Aburrimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Carta]]></category>
		<category><![CDATA[Espera]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2423</guid>

					<description><![CDATA[<p>Fuera, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/fuera/">Fuera</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ella y él están sentados confortablemente. Él lee y ella hace punto, o al revés.</em><br><strong>Ella</strong> – Sienta bien eso de poder estar por fin un poco tranquilos.<br><strong>Él</strong> – Sí.<br><strong>Ella</strong> – Con todo ese jaleo de fuera.<br><strong>Él</strong> – Sí.<br><strong>Ella</strong> – Se está mucho mejor en casa.<br><strong>Él</strong> – Sí.<br><strong>Ella</strong> – Ya ni siquiera me acuerdo de cuando fue…<br><strong>Él</strong> – ¿El qué?<br><strong>Ella</strong> – La última vez que salí yo por ahí.<br><strong>Él</strong> – Ah, sí, salir.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y tú?<br><strong>Él</strong> – ¿Yo?<br><strong>Ella</strong> – ¿Cuándo fue?<br><strong>Él</strong> – ¿La última vez que saliste?<br><strong>Ella</strong> – La última vez que saliste tú.<br><strong>Él</strong> – Ah, yo. Salir… No sé… Eso debió de ser… Para sacar al perro.<br><strong>Ella</strong> – ¿El perro? El perro está muerto.<br><strong>Él</strong> – No me digas.<br><strong>Ella</strong> – Ya hace años.<br><strong>Él</strong> – Así decía yo… Se me hace que este perro no mea muy a menudo.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y?<br><strong>Él</strong> – ¿Y qué?<br><strong>Ella</strong> – Que cuándo saliste por última vez ¿Te acuerdas?<br><strong>Él</strong> – ¿Yo? Ah, sí, salir… Eso debió de ser… Para tirar la basura.<br><strong>Ella</strong> – ¿La basura?<br><strong>Él</strong> – ¿Porque no?<br><strong>Ella</strong> – Tenemos tragabasuras.<br><strong>Él</strong> – Ah, si, ya me decía yo… Este cubo no se llena nunca. Y el perro, donde lo hemos enterrado?<br><strong>Ella</strong> – En el jardín.<br><strong>Él</strong> – Supongo que habré tenido que salir para enterrar al perro. El jardín está fuera, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Va, déjalo.<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><strong>Ella</strong> – ¿Sabes qué?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué de qué?<br><strong>Ella</strong> – Te va a parecer raro pero no estoy segura de haber salido nunca en realidad. El perro se meaba en el césped. Antes de que lo enterráramos debajo, naturalmente.<br><strong>Él</strong> – Mmmm… Yo tampoco. No, desde luego, que yo me acuerde. Porque me acordaría, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Probable.<br><strong>Él</strong> – De todas formas, ¿qué podríamos ir a hacer fuera?<br><strong>Ella</strong> – Con lo tranquilito que se está aquí.<br><em>Suena un timbre. Los dos parecen muy sorprendidos</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Qué es?<br><strong>Él</strong> – El timbre.<br><strong>Ella</strong> – A saber qué podrá ser…<br><strong>Él</strong> – Voy a ver.<br><em>Se va y vuelve en un momento.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Y?<br><strong>Él</strong> – El cartero.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué ha dicho?<br><strong>Él</strong> – Nada, ya se había ido. Pero dejó una carta.<br><strong>Ella</strong> – Los carteros, es lo que suelen hacer. No me gustan las cartas, siempre tengo miedo de que sea una mala noticia. ¿Es una mala noticia?<br><em>Mira la carta.</em><br><strong>Él</strong> – Es una partida de…<br><strong>Ella</strong> – ¿De?<br><strong>Él</strong> – De defunción.<br><strong>Ella</strong> – Ay, ¿sí?<br><em>Abre la carta.</em><br><strong>Él</strong> – Señor y señora Domínguez.<br><strong>Ella</strong> – ¿Los dos?<br><strong>Él</strong> – Aparentemente sí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Los conocemos?<br><strong>Él</strong> – Como que me suenan.<br><em>Se para un momento a pensar, luego saca su cartera y de ella su carnet.</em><br><strong>Él</strong> – Te vas a reír, pero el señor Domínguez soy yo.<br><strong>Ella</strong> – Entonces yo soy la señora Domínguez?<br><strong>Él</strong> – Probable.<br><strong>Ella</strong> – ¿Estamos casados?<br><em>Él mira de nuevo a la carta.</em><br><strong>Él</strong> – Solo dicen que estamos muertos.<br><strong>Ella</strong> – Habría que escribirles para hacerles ver que es un error.<br><strong>Él</strong> – Sí.<br><strong>Ella</strong> – Pero para eso habría que salir.<br><strong>Él</strong> – No sé si me animaré.<br><strong>Ella</strong> – Con lo bien que se está en casa.<br><strong>Él</strong> – ¿Crees que será un error?<br><em>Ella hace señas como de no saber.</em><br><em>Vuelven ambos a sus respectivas tareas.<br><strong>Oscuro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/fuera/">Fuera</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Consulta</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/consulta/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 12:23:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Consultorio médico]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Mujer de la limpieza]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Coche]]></category>
		<category><![CDATA[Depresión]]></category>
		<category><![CDATA[Escoba]]></category>
		<category><![CDATA[Malentendido]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2414</guid>

					<description><![CDATA[<p>Consulta, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/consulta/">Consulta</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre entra en una sala de consulta. El médico está sentado a la mesa ocupado en rellenar papeles.</em><br><strong>Médico</strong> (<em>sin alzar los ojos</em>) – Siéntese, por favor.<br><strong>Paciente</strong> – Gracias.<br><em>El médico dirige a su cliente una mirada cansada que pretende, a pesar de todo, ser atenta.</em><br><strong>Médico</strong> – Dígame, ¿qué le trae por aquí?<br><strong>Paciente</strong> – Pues… No sé cómo decírselo, pero creo que he atrapado la Muerte.<br><strong>Médico</strong> – Ah bueno, ya se sabe. En fin, en este momento, es lo que hay. Se trata de un virus que anda por ahí. Pero créame, eso se pasa. Es lo de siempre. La nariz como un grifo… Un picor intenso en la garganta… Un como cansancio…<br><strong>Paciente</strong> – No, no, doctor, todo va muy bien… No estoy enfermo… Lo que quiero decir es que… Realmente he atrapado a la muerte.<br><em>El médico parece un poco fuera de órbita.</em><br><strong>Médico</strong> – Sí… Bueno, le voy a recetar un pequeño tratamiento preventivo, caso que… (<em>Saca una receta que empieza a rellenar</em>) Un coctel de vitaminas para despertar ese sistema inmunitario un poco adormecido por el frío, un jarabe para aliviar la garganta, aspirina para el dolor de cabeza… (<em>Dirige la receta hacia el paciente</em>) Con esto, pasará el invierno sin más problemas…<br><em>Pero el paciente no recoge la receta.</em><br><strong>Paciente</strong> – Ya sabía yo que no iba a ser tan fácil.<br><strong>Médico</strong> – Se trata de un tratamiento corriente cien por cien. Como los que prescribo 30 veces al día mínimum.<br><strong>Paciente</strong> – Doctor, he atrapado a la Muerte, está encerrada en el Seat Ibiza que está aparcado en mi garaje en Albacete.<br><em>El médico sale poco a poco de su estupor, creyendo casi reconocer al típico paciente gracioso capaz de romper la rutina de una jornada tan anodina como las demás.</em><br><strong>Médico</strong> – Sí… Cuénteme usted eso…<br><strong>Paciente</strong> – Bien, ayer por la tarde decidí poner fin a mis días.<br><strong>Médico</strong> – Mmmm<br><strong>Paciente</strong> – Las armas de fuego no son mi estilo en absoluto. El gas, creo que es peligroso para los vecinos. Hay que pensar también en los que quedan.<br><strong>Médico</strong> – Cierto.<br><strong>Paciente</strong> – Por consiguiente, me he dirigido al garaje. He taponado bien la puerta con toallas mojadas tal como he visto hacer a menudo en las teleseries. Y después, he arrancado mi Seat Ibiza, con mucho esfuerzo por otra parte. Echa humo como un tractor y hace casi el mismo ruido. Es el convertidor. Tendría que cambiarlo, pero bueno, para mi propósito era más bien una ventaja. Entonces me he sentado al volante. He encendido la radio y he dejado calentar el motor. Resumiendo, empezaba a adormecerme tranquilamente para el que debía ser mi último sueño, cuando la he visto en el retrovisor, sentada tras de mí…<br><strong>Médico</strong> – ¿A quién<br><strong>Paciente</strong> – ¡A la muerte!<br><strong>Médico</strong> – Claro, por supuesto.<br><strong>Paciente</strong> – Bueno, no debería haberme sorprendido hasta ese punto puesto que la muerte, yo estaba haciendo todo lo necesario para encontrarla. ¿Pero sabe lo que me ha asombrado?<br><strong>Médico</strong> – No.<br><strong>Paciente</strong> – Pues que ella se parecía muchísimo a la imagen que tenemos de ella.<br><strong>Médico</strong> – Es decir…<br><strong>Paciente</strong> – Gran capa negra, guadaña, ¡toda la panoplia completa, vamos! Se dice que todo eso, bueno, no es más que una imagen, un cliché. Nadie la ha visto nunca. La muerte tal vez existe, de acuerdo, pero nadie la ha visto nunca, es como Dios. Quizás nos la encontremos un día allá arriba pero nadie ha vuelto nunca con fotos para que sepamos exactamente a qué se parece. Por consiguiente sospechamos que aunque exista no sea exactamente un venerable anciano de cabellos largos y barba blanca, alguien que se pareciera vagamente a papá Noel.<br><strong>Médico</strong> – No, desde luego.<br><strong>Paciente</strong> – Pues bien, eso es lo que me ha jodido vivas las neuronas, ya está dicho. Verla así, exactamente como la había imaginado.<br><strong>Médico</strong> – Sí, claro. Eso ha debido ser un choque.<br><strong>Paciente</strong> – Sea como fuere, créame, ello me ha despertado. No sé que me ha pasado, que he parado el motor en seco, he bajado del coche como un loco dando un portazo. Y en ese momento he tenido, por suerte, el gran reflejo.<br><strong>Médico</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Paciente</strong> – Todavía tenía la llave del Seat Ibiza en la mano. Me he apoyado acto seguido sobre él para cerrar con llave las puertas, es lo único que funciona en este coche pero al menos, eso todavía funciona. Era uno de los primeros modelos equipados con cierre automático de la época, incluso dudé en tomar esta opción ya que no soy demasiado manitas, pero ya sabe usted cómo son las cosas. Era el único modelo disponible de inmediato en el taller. Era esto o esperar la entrega del pedido durante meses…<br><strong>Médico</strong> – Sí, ya sé lo que es eso, acabo de cambiar mi Mercedes y he tenido que cargar con un encendedor de puros cuando ya hace 5 años que he dejado de fumar. ¿Y sabe usted cuanto cuesta la opción encendedor de puros en una máquina como ésa? Casi el precio de un Seat Ibiza de ocasión. Bueno, ¿y qué pasó?<br><strong>Paciente</strong> – Que me había salvado. Ella estaba encerrada en mi coche, ante mis ojos, digo. La veía clarísimamente aplastar su especie de burka completamente negro contra el cristal para intentar salir. Pero no, estaba bien atrapada en el cepo. ¿Se da usted cuenta? En mi Seat Ibiza.<br><strong>Médico</strong> (<em>volviendo a su recetari</em>o) – Así pues, ¿no va a querer el jarabe?<br><strong>Paciente</strong> – ¿Pero es que no comprende lo que le digo? ¡He atrapado a la Muerte!<br><strong>Médico</strong> – Sí, sí. Puedo recomendarle a un colega, ¿qué le parece? Espere, debo tener la dirección por ahí, en mi agenda.<br><em>Busca sin encontrar nada, por lo que descuelga el teléfono.</em><br><strong>Médico</strong> – Sí, Dolores, ¿Puede darme el número de teléfono del doctor Martinez? El psiquiatra… (Garrapatea algo en un papel) Gracias, Dolores. (<em>Cuelga y alarga el papel al paciente</em>) Ya está, va a verlo de mi parte y le explica lo que le pasa, ¿de acuerdo? Estoy seguro de que le interesará muchísimo.<br><strong>Paciente</strong> – Gracias ¿Y qué hago con mi Seat Ibiza?<br><strong>Médico</strong> – ¿Dígame?<br><strong>Paciente</strong> – Bueno, voy a necesitarlo ahora. Ahora que he decidido no suicidarme con monóxido de carbono, me explico. ¿Qué hago? Si abro la portezuela, va a aprovechar para largarse, la muerte. Y se va a poner a segar en seco.<br><strong>Médico</strong> – ¿Segar?<br><strong>Paciente</strong> – ¡La muerte, con su guadaña!<br><strong>Médico</strong> – Ah, claro, por supuesto.<br><strong>Paciente</strong> – Es una responsabilidad, desde luego. Ahora que me acuerdo, ¿usted lo ha visto? Ayer en los informativos, ningún deceso de celebridad alguna al final de sus días, se anunció. Ningún temblor de tierra en cualquier país subdesarrollado, ni un mal accidente de transporte escolar. Lo cual es evidente, ya que la muerte está encerrada en mi coche.<br><strong>Médico</strong> (<em>sin que se sepa si bromea o habla en serio</em>) – Por otra parte, si ella se queda allí mucho tiempo, ya comprenderá usted las implicaciones: Será una verdadera catástrofe para los medios de comunicación, las ONG, las pompas fúnebres, el sistema de pensiones, los impuestos sobre la herencia patrimonial…<br><strong>Paciente</strong> – Creo que no se lo está tomando en serio…<br><strong>Médico</strong> – No se tome a mal lo que yo le diga, no estoy poniendo en cuestión la veracidad de los que me acaba de contar, sólo que ¿está usted seguro de que no había nadie más en el asiento de atrás? No sé, su mujer por ejemplo.<br><strong>Paciente</strong> – Mi mujer no lleva burka y por otra parte, nos hemos divorciado el año pasado. Eso me ha hecho polvo, lo reconozco. Es una de las razones por las que quería suicidarme.<br><strong>Médico</strong> – Eso es, ya lo ve, usted mismo lo está diciendo. Comenzaba a estar usted mareado. La falta de oxígeno puede provocar alucinaciones. En el momento de la muerte, usted ha pensado en su mujer, seguro, en los buenos momentos que habéis pasado juntos y ella se le ha aparecido de esta guisa…<br><strong>Paciente</strong> – ¿Con un burka y una guadaña?<br><em>El médico hace un gesto de perplejidad, el paciente parece esforzarse por reflexionar.</em><br><strong>Paciente</strong> – Pensándolo bien, el burka. Bien pudiera ser una especie de pañuelo negro que ella se ponía alrededor del cuello. Y la guadaña, ya no estoy seguro del todo. A lo mejor pudo ser una escoba. Las brujas también tienen escobas y se ponen un pañuelo negro.<br><strong>Médico</strong> – Si.<br><strong>Paciente</strong> – ¿Entonces cómo se explica usted que esta mañana cuando volví al garaje después de una noche bien dormida, estuviera todavía allí, detrás de la luna trasera de mi Seat Ibiza? Incluso ha intentado decirme algo.<br><strong>Médico</strong> – ¿Ah, si?<br><strong>Paciente</strong> – Como no le oía, me ha garabateado algo en lenguaje cabalístico en un papel, algo que parecía portugués y me lo ha colocado contra el parabrisas.<br><strong>Médico</strong> – ¿Portugués?<br><strong>Paciente</strong> – Eso también me ha sorprendido.<br><strong>Médico</strong> – ¿Qué es lo que le ha puesto en ese papel?<br><strong>Paciente</strong> – Bueno, yo no sé nada, no entiendo el portugués Tendría que preguntarle a mi asistenta, justamente es portuguesa. Pero es raro, esta mañana no ha venido como de costumbre. No. se lo juro, doctor, he atrapado a la muerte.<br><strong>Médico</strong> – Mmm… Voy al menos a prescribirle un laxantito mientras tanto. Le hará relajarse.<br><strong>Paciente</strong> – ¿Usted cree?<br><em>El médico asiente y empieza a garrapatear algo en una receta.<br><strong>Oscuro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/consulta/">Consulta</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Oración funesta</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/oracion-funesta/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 12:17:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Funeraria]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Niño]]></category>
		<category><![CDATA[Profesor]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Venganza]]></category>
		<category><![CDATA[Ataúd]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2411</guid>

					<description><![CDATA[<p>Oración funesta, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/oracion-funesta/">Oración funesta</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre (o una mujer) se recoge ante un ataúd abierto. Otro (u otra) llega. Un jarrón con flores sobre un velador.</em><br><strong>Dos</strong> – Hola, buenos días… (<em>Vacilante</em>) ¿Me reconoces…?<br><em>El otro no parece reconocerle.</em><br><strong>Dos</strong> – Rafael…<br><strong>Uno</strong> – Ah, sí, por supuesto… Hace tanto tiempo…<br><strong>Dos</strong> – Vine en cuanto me enteré.<br><strong>Uno</strong> – Sí. Yo también…<br><strong>Dos</strong> – No le había vuelto a ver desde el colegio. No sé si le hubiera reconocido. Ha cambiado, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Sí. Está muerto…<br><strong>Dos</strong> – Fue un profesor inolvidable, ¿verdad ?<br><strong>Uno</strong> – Han pasado más de treinta años, y todavía le recordamos.<br><strong>Dos</strong> – Hay profesores así, que te marcan con su impronta de por vida.<br><strong>Uno</strong> – Es cierto…<br><strong>Dos</strong> – No estoy seguro que, sin él, todavía me acordara de memoria de mis declinaciones alemanas.<br><strong>Uno</strong> – Era un excelente pedagogo…<br><strong>Dos</strong> – Mmm… Algo severo quizás…<br><strong>Uno</strong> – Adolfo…<br><strong>Dos</strong> – El Fürher, como le llamábamos.<br><strong>Uno</strong> – Lo decíamos en broma…<br><strong>Dos</strong> – Los chicos son crueles, a veces… Era sólo para divertirse un poco…<br><strong>Uno</strong> – Seguro que él no nos daba muchas ocasiones para reírse…<br><strong>Dos</strong> – ¿Te acuerdas de cuando casi te rompió un dedo con su regla porque te había sorprendido metiéndotelo en la nariz?<br><strong>Uno</strong> – Y que lo digas… (<em>Enseñándole su mano</em>) Mira, todavía se puede ver la cicatriz… Y tú, cuando dejó colgado en el perchero durante toda la hora de clase porque habías confundido el dativo con el genitivo…<br><strong>Dos</strong> – Mira, me ha quedado una marca roja alrededor del cuello…<br><strong>Uno</strong> – Es lo que tu decías: hay profesores que te marcan con su impronta de por vida…<br><strong>Dos</strong> – Verle así tendido aquí dentro, con su bigotito… Treinta años después…<br><strong>Uno</strong> – Sí… Yo tampoco, me lo habría perdido por nada del mundo… Ahora vivo en París. ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – En Los Ángeles.<br><strong>Uno</strong> – Así que tú tampoco tendrás muchas oportunidades de sacar provecho de tu perfecto conocimientos de las declinaciones alemanas… (<em>Suspiros</em>) Bueno… Todo eso era hace mucho tiempo.<br><strong>Dos</strong> – Sí. Era otra época…<br><strong>Uno</strong> – Tampoco vamos a cabrearle, ya que no está aquí para defenderse.<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón… Que en paz descanse.<br>Permanecen un momento en silencio, mirando fijamente hacia el interior del ataúd, con recogimiento.<br><strong>Uno</strong> – ¿No tenía los ojos cerrados cuando hemos llegado…?<br><strong>Dos</strong> – No sé… Sí, es posible… Me parece que sí…<br><strong>Uno</strong> – Tengo la sensación de que nos está mirando…<br><strong>Dos</strong> – Con la misma mirada aviesa de antes…<br><strong>Uno</strong> – Y si no estuviera realmente muerto…<br><em>El otro coge el jarrón, le quita las flores, y asesta un golpe en el cráneo del muerto. Luego repone las flores en el jarrón y el jarrón en el velador.</em><br><strong>Dos</strong> – Bien. Ahora sí que está muerto.<br><strong>Uno</strong> – Que descanse en paz (<em>Después de un momento</em>) No creo que tengamos problemas ¿no?<br><strong>Dos</strong> – No podíamos arriesgarnos a que fuera incinerado vivo.<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón. Es el último favor que podíamos hacerle…<br><em>Se disponen a irse.</em><br><strong>Dos</strong> – No le gustaban mucho los judíos, si no recuerdo mal.<br><strong>Uno</strong> – Quieres decir que era totalmente antisemita… (<em>Se van</em>) Y por otra parte… ¿has vuelto a ver otra gente del colegio ?<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/oracion-funesta/">Oración funesta</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Champán</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/champan/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 12:14:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Adulterio]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Policía]]></category>
		<category><![CDATA[Venganza]]></category>
		<category><![CDATA[Champán]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2409</guid>

					<description><![CDATA[<p>Champán, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/champan/">Champán</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una mujer toma una copa de champán. Alguien llama a la puerta.</em><br><strong>Dos</strong> (<em>desde fuera</em>) – ¡Policía!<br><em>La mujer abre la puerta.</em><br><strong>Uno</strong> – Entre, por favor. Le estaba esperando.<br><em>La segunda mujer entra.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Ha venido sola?<br><strong>Dos</strong> – Es que estamos cortos de personal por ahora… Mi colega tenía algo que resolver…<br><strong>Uno</strong> – ¿Nada grave, espero?<br><strong>Dos</strong> – No… Un accidente en un circo. Un tigre que mordió a su domador.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ha muerto?<br><strong>Dos</strong> – ¿Quién? ¿El tigre? Lo decía de broma… Sin embargo, la fiera le había cogido la nalga, y no quería dejarla. Tuvimos que anestesiarlo…<br><strong>Uno</strong> – ¿A quién? ¿Al domador? Lo decía de broma…<br><em>Se ríen las dos.</em><br><strong>Dos</strong> – Está abajo, en el coche celular… Me refiero al tigre. Espero que no se despierte demasiado pronto… (Después de un momento) Bueno… ¿Dónde es?<br><strong>Uno</strong> – Aquí al lado, en la habitación.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, si no le molesta, voy a echar un vistazo…<br><em>La policía desaparece un momento por el lado de la habitación.</em><br><strong>Dos</strong> (<em>desde fuera</em>) – Ah, sí…<br><em>Vuelve en seguida.</em><br><strong>Dos</strong> – Y… si me permite la indiscreción, ¿cómo hizo usted eso? Porque viéndola así, tan… delgadita.<br><strong>Uno</strong> – Con un cuchillo de sierra.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un cuchillo de sierra…?<br><strong>Uno</strong> – Un cuchillo eléctrico. De pilas. Para cortar el pan… o el jamón.<br><strong>Dos</strong> (<em>impresionada</em>) – Y pensaba… trasladar los trozos. ¿Ponerlos en una bolsa de basura, quizás?<br><strong>Uno</strong> – No les habría llamado a ustedes…<br><strong>Dos</strong> – Claro.<br><strong>Uno</strong> – ¿Un poco de champán?<br><strong>Dos</strong> – Es decir que… Bueno, ¿por qué no?<br><em>Ella le sirve una copa.</em><br><strong>Uno</strong> – Gracias. Bueno, pues… Salud…<br><em>Beben</em>.<br><strong>Uno</strong> – ¿No me pone las esposas?<br><strong>Dos</strong> – ¿Cuántos esposos tenía usted?<br><strong>Uno</strong> – Sólo uno.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, no hay ningún riesgo de que reincida en seguida, ¿verdad?<br><em>Las dos sonríen y beben de nuevo.</em><br><strong>Dos</strong> – Está bien fresquito, eh… Perdón, pero una última pregunta. Sólo por saber… ¿Por qué solo dos trozos? ¿Se agotaron las pilas…?<br><strong>Uno</strong> – Mi marido no conseguía escoger entre su amante y yo. Por lo tanto, opté por una partición equitativa.<br><strong>Dos</strong> – Los hombres, todos son iguales…<br><strong>Uno</strong> – ¿Está usted casada?<br><strong>Dos</strong> – Viuda.<br><strong>Uno</strong> – Perdón… Lo siento…<br><strong>Dos</strong> – No, por favor… No vale la pena, se lo aseguro…<br><strong>Uno</strong> – No me diga que usted también…<br><strong>Dos</strong> – Qué va… No hubiera podido entrar en la policía… Ya no son tan estrictos como antes, pero si ya tienes algún antecedente, claro, lo tienen en cuenta… No, mi marido murió estúpidamente… Por culpa de la cerveza… Al salir de un bar…<br><strong>Uno</strong> – ¿Tenía un problema con la bebida…?<br><strong>Dos</strong> – ¡Ni siquiera! Estúpidamente, he dicho… Le atropelló un camión de San Miguel.<br><strong>Uno</strong> – Qué pena… Como digo yo: hay que aprovechar las cosas buenas de la vida mientras se pueda… ¿Un poco más de champán?<br><strong>Dos</strong> (<em>tendiendo su copa</em>) – ¿Entiende usted ahora por qué no le pongo las esposas…?<br><em>La primera llena otra vez la copa de la segunda.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿La conocía usted?<br><strong>Uno</strong> – ¿A quién?<br><strong>Dos</strong> – A la amante de su marido…<br><strong>Uno</strong> – Personalmente, no. Solo sé que es policía.<br><strong>Dos</strong> – Una colega, entonces… Bueno, hay guarras en todas partes. Y créame, todavía más en la policía…<br><strong>Uno</strong> – ¿Le puedo hacer una pregunta?<br><strong>Dos</strong> – Cómo no…<br><strong>Uno</strong> – ¿Usted cree en el azar?<br><strong>Dos</strong> – Bueno, en este oficio…<br><strong>Uno</strong> – Entonces, créame, usted no está aquí por casualidad.<br><strong>Dos</strong> – ¿Francisco?<br><strong>Uno</strong> – Es mi marido, sí. Bueno, era…<br><strong>Dos</strong> – ¡Si me había dicho que era viudo, se lo juro!<br><strong>Uno</strong> – Eso prueba que todo el mundo puede equivocarse…<br><strong>Dos</strong> – Dios mío. Ni siquiera le había reconocido al verlo así. En dos trozos… Así que usted me tiene que odiar, por supuesto…<br><strong>Uno</strong> – Le mintió a usted, también, ¿no es cierto…?<br><strong>Dos</strong> – El muy cabrón… Si me permite… ¿Y ahora qué?<br><strong>Uno</strong> – Pues como le he dicho. Compartimos. ¿Tiene usted alguna parte preferida?<br><strong>Dos</strong> – Es que… No va a ser tan sencillo… Tengo que escribir un informe. Y me va a costar hacer pasar esto por un accidente doméstico…<br><strong>Uno</strong> – ¿Un suicidio?<br><strong>Dos</strong> – ¿Un tipo que se hace harakiri con un cuchillo de sierra a pilas…?<br><strong>Uno</strong> – Entonces no hay más remedio que hacer desaparecer el cuerpo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Alguna idea?<br><strong>Uno</strong> – ¿El tigre…? Tendrá hambre ¿no…? Si quería comerse a su domador…<br><strong>Dos</strong> – Es un tigre muy viejo… Sólo le quedan dos o tres dientes… Por eso escogió la parte más blanda…<br><strong>Uno</strong> – Voy a comprar más pilas…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/champan/">Champán</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Florilegio</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/florilegio/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 12:10:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Animal]]></category>
		<category><![CDATA[Cumpleaños]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Flor]]></category>
		<category><![CDATA[Malentendido]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2407</guid>

					<description><![CDATA[<p>Florilegio, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/florilegio/">Florilegio</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos mujeres miran dos tumbas que imaginamos. La primera echa un vistazo hacia la segunda.<br></em><strong>Un</strong> – ¡Enhorabuena! Eso sí que es una tumba bien florida… De verdad que es magnífica.<br><strong>Dos</strong> – Gracias… Pero es mucho trabajo, sabes… Aunque cuando se ve el resultado, se olvida todo lo demás…<br><strong>Un</strong> – Claro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y las tuyas, se las compraste al florista de al lado?<br><strong>Un</strong> – Qué va… yo misma las cultivo. Y escúchame bien… ¡sin abonos químicos, faltaría más!<br><strong>Dos</strong> – Lo que yo te diga… Las flores biológicas, no hay nada mejor.<br><strong>Un</strong> – Confieso que pensé en incinerar al mío, pero bueno, la incineración. No resulta muy ecológico, ¿verdad?<br><strong>Dos</strong> – Por supuesto… Y el suyo, ¿murió hace tiempo…?<br><strong>Un</strong> – Hará veinte años el 24 diciembre…<br><strong>Dos</strong> – ¡Dios mío! ¿El 24 de diciembre?<br><strong>Un </strong>– Pues sí… La nochebuena… Ya te puedes imaginar lo animada que estaba para celebrarla…<br><strong>Dos</strong> – ¿Un hueso de pavo que se le atragantó..?<br><strong>Un</strong> – No… Le atropelló un coche… Un borracho que ni siquiera tenía el carné.<br><strong>Dos</strong> – A ellos habría que matarlos…<br><strong>Un</strong> – Por lo menos, no sufrió. ¿Y el tuyo?<br><strong>Dos</strong> – Cinco años exactamente. Es su cumpleaños…<br><strong>Un</strong> – Deja un gran vacío, ¿verdad?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Tengo otro, pero bueno. No es igual…<br><strong>Un</strong> – Claro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y tú, tienes otro?<br><strong>Un</strong> – No. Ni siquiera tuve ganas. Sabía que no podía ser sustituido… Tengo un gato. Pero un gato… no es igual.<br><strong>Dos</strong> – A pesar de todo… hay que seguir viviendo. ¿Tienes hijos?<br><strong>Un</strong> – Tres. Pero bueno… Tampoco es igual, ¿verdad ? No hay sustitución posible.<br><strong>Dos</strong> – Sobre todo cuando crecen. Y se marchan de casa.<br><strong>Un</strong> – Ellos, de no haber muerto prematuramente, nunca nos habrían abandonado.<br><strong>Dos</strong> – Claro… Pero no viven tanto tiempo como nosotras, lo sabemos. Tendríamos que estar preparadas…<br><strong>Un</strong> – Si… Y a pesar de todo, cuando ocurre, es un trauma. ¿Como encontraste el tuyo?<br><strong>Dos</strong> – Por internet.<br><strong>Un</strong> – Ah sí… En mi caso, hace veinte años. Todo ese rollo aún no existía. Recogí el de la vecina. Ya no lo quería…<br><strong>Dos</strong> – Es horrible… Hay mujeres así… Escogen uno, y luego se dan cuenta de que no es exactamente lo que habían imaginado… Así que prefieren abandonarle… Afortunadamente, estabas allí para recogerle… Estoy segura de que fue muy feliz contigo el tiempo que vivió…<br><strong>Un</strong> – ¿Tienes una foto?<br><strong>Dos</strong> – Mira, ahí hay una, en su sepultura.<br><strong>Un</strong> – Ah, sí, no la había visto. Dios mío, qué mono era. Con esas orejas. Son tan grandes que casi le tapan los ojos…<br><strong>Dos</strong> – Si lo hubieras visto con unos años menos. Con más pelo. ¿Y el tuyo?<br><strong>Un</strong> (<em>enseñándole una foto</em>) – Mira…<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí… Con el pelo rizado… Muy cariñoso, ¿verdad?<br><strong>Un</strong> – Un amor… (<em>Suspiran</em>) Bueno, ya me tengo que ir. Creo que nos están esperando para cerrar las puertas.<br><strong>Dos</strong> – ¿Vienes muy a menudo?<br><strong>Un</strong> – En cuanto puedo. Pero se me hace lejos… ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – Yo, afortunadamente, vivo justo enfrente. La verdad es que de la ventana de mi cocina, puedo verlo…<br><strong>Un</strong> – Qué suerte… Así que nos volveremos a ver…<br><strong>Dos</strong> – Si Dios quiere.<br><em>Empiezan a irse.</em><br><strong>Un </strong>– ¿Y el tuyo, de que murió?<br><strong>Dos</strong> – Una larga enfermedad, como dicen cuando no saben. Al final, sufría tanto… Tuve que llevarlo a que le pusieran la inyección.<br><strong>Un</strong> – Vamos, piensa que donde están ahora, ya no sufren más.<br><strong>Dos</strong> – ¿Crees que hay un paraíso para ellos también?<br><strong>Un</strong> – Vete a saber… Puesto que ya hay cementerios…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/florilegio/">Florilegio</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>The end</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/the-end-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 10:37:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Artista]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Música]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2403</guid>

					<description><![CDATA[<p>The end, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/the-end-2/">The end</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre mirando fijamente hacia la sala. Otro llega. Parece que busca por dónde ir.</em><br><strong>Dos</strong> – Perdona. La tumba de Jim Morrison, ¿sabes dónde se encuentra…?<br><strong>Uno</strong> (<em>saliendo de sus pensamientos</em>) – Ni idea.<br><em>El otro mira a su alrededor.</em><br><strong>Dos</strong> – La última vez que estuve aquí fue para el funeral, pero estaba tan colocado… No recuerdo nada… (<em>Mirando también hacia la sala</em>) ¿Lo conocías?<br><strong>Uno</strong> – ¿A Morrison?<br><strong>Dos</strong> – A ése… al que están enterrando ahora… Mucha gente… ¿Era famoso?<br><strong>Uno</strong> – Un filósofo… que también escribía obras de teatro.<br><strong>Dos</strong> (<em>comentando con ironía una oración fúnebre que no se oye</em>) – Era un sabio pensador, un profesor generoso, un amigo fiel… Bla bla bla… No me extrañaría que escribiera libros aburridos, manoseara a sus alumnos, y debiera dinero a todo quisque… (<em>El otro le mira con curiosidad</em>) Los cabrones también mueren ¿no? Y encima, casi siempre más viejos que los demás. Pero al final también la palman. Pero ¿dónde los entierran? Mira todos esos epitafios. A mi querido esposo… A nuestro amado padre… A nuestro adorado jefe… Y a los tíos que engañaban a su mujer, que pegaban a sus hijos y explotaban a sus empleados ¿dónde los entierran? No me explico de dónde viene esa extraña costumbre de santificar a los cabrones cuando han muerto.<br><strong>Uno</strong> – Supongo que será por la gratitud de los que dejan atrás por habérselo quitado de encima.<br><strong>Dos</strong> – En todo caso, aunque sólo fuera por eso, valdría la pena asistir a sus propios funerales. Para poder oír a los que no te tragaban estando vivo proclamar hasta qué punto eras un tipo formidable…<br><em>El otro le mira con interés.</em><br><strong>Dos</strong> – ¡Joder… y ahora el minuto de silencio! No nos habrán ahorrado nada.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – Una obra de teatro escrita por un filósofo debe de ser un coñazo ¿no?<br><em>El otro parece un poco ofuscado.</em><br><strong>Dos</strong> – Perdón… ¿Quizá era un amigo… o un pariente?<br><strong>Uno</strong> – Yo tampoco quería perderme mi entierro… (<em>Presentándose, tendiendo la mano</em>) Jean-Paul…<br><strong>Dos</strong> (<em>apretando la mano que el otro le tiende</em>) – Jim…<br><strong>Uno</strong> – No te habría reconocido. Por entonces tenías el pelo largo ¿no…?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Y tú bizqueabas un poco.<br><strong>Un</strong> – Sólo de un ojo. (<em>Suspirando con filosofía</em>) Pero ya no somos más que esencia, ¿verdad…?<br><em>Jim saca un cigarrillo.</em><br><strong>Dos</strong> – Ya podemos fumar sin miedo al cáncer… Come on, baby, light my fire.<br><em>Jean-Paul enciende el cigarrillo.</em><br><strong>Uno</strong> – Lo siento, pero no conozco mucho su discografía…<br><strong>Dos</strong> – Yo tampoco leí tus libros… El existencialismo, ¿no era eso?<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Dos</strong> (<em>irónico</em>) – Ser o no ser…<br><em>Jean-Paul parece preguntarse si Jim le esta tomando el pelo o no.</em><br><strong>Uno</strong> – Esa es de otro dramaturgo, pero bueno… ¿Estás seguro de que enterraron a Morrison en el cementerio de Montparnasse?<br><strong>Dos</strong> – ¿No?<br><strong>Uno</strong> – Yo diría más bien en el de Père Lachaise….<br><strong>Dos</strong> – Joder, no me acuerdo de nada. Estaría colocadísimo…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/the-end-2/">The end</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Dead line</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/dead-line-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 10:18:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Administración]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2395</guid>

					<description><![CDATA[<p>Dead line, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/dead-line-2/">Dead line</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre sentado frente a una mujer instalada delante de un ordenador.</em><br><strong>Ella</strong> (<em>mirando la pantalla</em>) – Pues… según los datos que me ha dado, tendría que ocurrir el… 27 de diciembre de 2041.<br><strong>Él</strong> – ¿A qué hora?<br><strong>Ella</strong> (<em>con una sonrisa</em>) – Bueno, nuestro programa todavía no ha llegado a ese grado de precisión. Digamos por la noche.<br><strong>Él</strong> – Ah…<br><strong>Ella</strong> – ¿Algún problema? Si no me equivoco, usted tendrá 76 años y 3 meses… No será muy mayor, claro, pero… teniendo en cuenta su higiene de vida, y su alojamiento insalubre… Se lo aseguro… No podía esperar nada mejor…<br><strong>Él</strong> – Sí, lo entiendo, por supuesto, pero es que… El 27 de diciembre… Cae justo en medio de las fiestas, entre Nochebuena y Año Nuevo… No me viene bien. Mi mujer y yo, llevamos una tienda de chocolate. Realizamos la mitad de nuestro volumen de ventas durante esta última semana del año…<br><em>Gesto de ella para significar que lo siente, pero que no puede hacer nada.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Y si yo dejara de fumar…?<br><strong>Ella</strong> – Bueno, en ese caso… Vamos a ver… (<em>Golpeteando en su teclado</em>) No fumador… ¿Así que definitivamente no piensa cambiar de casa…?<br><strong>Él</strong> – Vivimos con mi madre. Justo encima de la tienda. Y no pagamos nada.<br><strong>Ella</strong> – Bien… Lo que nos daría… El 29 de febrero de 2044… Es un año bisiesto…<br><strong>Él</strong> – Mmmm…<br><strong>Ella</strong> – Usted ganaría casi tres años.<br><strong>Él</strong> – No sé si vale la pena…<br><strong>Ella</strong> – Usted verá…<br><strong>Él</strong> – ¿Y si dejara también el coñac…?<br><strong>Ella</strong> – Tampoco tiene uno que dejar de vivir sólo para morir un poco más tarde…<br><strong>Él </strong>– Claro… ¿Y mi mujer…?<br><strong>Ella</strong> – Bueno, eso, la verdad, no tiene mucha incidencia. Más bien sería bueno para el corazón… y para la próstata. El sexo… Sin exceso, claro…<br><strong>Él</strong> – No, quiero decir… Mi mujer… ¿Para cuándo…?<br><strong>Ella</strong> – Ah, sí… perdón… Pero, no… Lo siento… Estas previsiones son únicamente individuales, y tienen que permanecer estrictamente confidenciales…<br><strong>Él</strong> – Lo entiendo, pero… ¿Antes o después de mí…?<br><strong>Ella</strong> – Aunque lo supiera, no se lo podría decir… No insista, por favor…<br><strong>Él</strong> – Mmmm… (<em>Pensativo</em>) Ella no fuma…<br><strong>Ella</strong> – Bueno, eso no significa nada… Además, hay que tener en cuenta el tabaquismo pasivo…<br><strong>Él</strong> – Mi esposa me obliga a salir al balcón para fumar…<br><strong>Ella</strong> – Podría tener un accidente de coche… Digo, sin usted a bordo…<br><strong>Él</strong> – No tiene el carné…<br><strong>Ella</strong> – A lo mejor, quién sabe, puede ser atropellada cruzando la calle… Sin hablar de los accidentes domésticos… No se imagina usted los horrores que pueden acontecer en una cocina… O en una casa en general. Todavía más si es muy antigua y muy mal cuidada como la suya. Un escape de gas… Una caída por las escaleras…<br><strong>Él</strong> (<em>pensativo</em>) – Un secador cayendo accidentalmente en la bañera…<br><strong>Ella</strong> – ¿Pero por qué le preocupa tanto que su esposa muera antes que usted? (Cómplice) ¿Quiere evitarle la pena de sobrevivirle…?<br><strong>Él</strong> – No, no es eso… Es… por lo del panteón…<br><strong>Ella</strong> – ¿Sí…?<br><strong>Él</strong> – Desde que mi padre falleció, no queda más que un sitio libre en este panteón…<br><strong>Ella</strong> – ¿Y…?<br><strong>Él</strong> – Pues… Yo, la verdad, es que me llevaba muy mal con mi padre… Así que no querría… Usted me entiende… De modo que si mi mujer iba a marcharse primero, lo arreglaría todo… Le dejo el último sitio libre en el panteón, y yo, me puedo instalar adonde sea. Un poco más lejos de mi padre… Sin armar follón…<br><strong>Ella</strong> – Claro…<br><strong>Él</strong> – ¿Y si me pongo a hacer deporte…?<br><strong>Ella</strong> – Si no se trata de un deporte demasiado violento… ¿En cual pensaba?<br><strong>Él</strong> – Yo que sé… ¿ Algo de pesca…?<br><strong>Ella</strong> – Un barco siempre se puede hundir…<br><strong>Él</strong> – Puedo pescar en la playa…<br><strong>Ella</strong> – Prevén un maremoto en la costa en 2040…<br><em>El suspira, y parece resignarse.</em><br><strong>Él</strong> – Bueno, pues… Tendré que conformarme con el 27 de diciembre del 41…<br><em>Se levanta para marcharse.</em><br><strong>Él</strong> – Se me olvidó preguntarle… ¿ De qué muero, exactamente…? ¿Cáncer de pulmón?<br><strong>Ella</strong> – Ah, es verdad… Espere un momento…<br><em>Ella lo averigua en su ordenador.</em><br><strong>Ella</strong> – Ya le había avisado de que su alojamiento es insalubre…<br><em>El no entiende.</em><br><strong>Ella</strong> – El balcón… Se desploma… Creo que, decididamente, usted debería dejar de fumar…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/dead-line-2/">Dead line</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Pésame (mucho)</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/pesame-mucho/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 10:13:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Adulterio]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Vaudeville]]></category>
		<category><![CDATA[Venganza]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Cigarrillo]]></category>
		<category><![CDATA[Fuego]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2391</guid>

					<description><![CDATA[<p>Pésame (mucho), un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/pesame-mucho/">Pésame (mucho)</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre se recoge delante de una tumba. Otro llega.</em><br><strong>Dos</strong> – Disculpe, busco la tumba de Velázquez…<br><strong>Uno</strong> – ¿Diego Velázquez? ¿Está enterrado aquí?<br><strong>Dos</strong> – Perdón… Quería decir, Consuelo, claro… Ando un poco despistado…<br><strong>Uno</strong> – Consuelo…<br><strong>Dos</strong> – Consuelo Velázquez… Ya sabe… (<em>Cantando</em>) : Bésame, bésame mucho…<br><strong>Uno</strong> – Ah, sí… La cantante… Pues, no sé…<br><em>El otro empieza a irse, pero luego se detiene, echando un vistazo a la tumba que el primero está mirando.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿La conocía…?<br><strong>Uno</strong> – Era mi amante…<br><strong>Dos</strong> – Ah… Lo siento.<br><strong>Uno</strong> – No vale la pena, sabe… Era una puta…<br><strong>Dos</strong> – Vamos, no diga eso…<br><em>Los dos quedan silenciosos un momento, recogiéndose delante de la tumba.</em><br><strong>Dos</strong> – Por eso habrá venido después de la ceremonia y no antes… Para no encontrarse con el marido…<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Dos</strong> – ¿No la habrá matado usted, verdad?<br><strong>Uno</strong> – No, no, qué va… La atropelló un tranvía… Justo cuando salía de mi casa… para recoger mi mechero que me había dejado en el coche… Y al cruzar de nuevo la calle para volver… Habían inaugurado la línea el día de antes. Pero se le olvidó…<br><strong>Dos</strong> – Ese es el problema con los nuevos tranvías eléctricos. Son ecológicos, claro, pero como no hay motor, no se les oye llegar…<br><em>El primero saca un cigarrillo y se lo pone en la boca.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Tiene fuego…? Como ya no tengo mechero…<br><strong>Dos</strong> – Claro, como no…<br><strong>Uno</strong> – ¿No estará prohibido, verdad?<br><strong>Dos</strong> (<em>dándole fuego</em>) – Los cementerios, son los únicos lugares donde todavía tienes derecho a fumar.<br><em>El primero enciende su cigarrillo.</em><br><strong>Uno</strong> – Así es como su marido se enteró de que era cornudo… Ella le decía que iba a ver a su abuela al asilo. La vieja no se acordaba nunca de nada. Era cómodo. Pero como el tranvía le pasó por encima enfrente de mi casa… El marido tuvo que sospechar algo…<br><strong>Dos</strong> – Ya ve… Enterarse al mismo tiempo de que eres viudo y eras cornudo…<br><strong>Uno</strong> – Desde entonces, voy andando…<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo dice…?<br><strong>Uno</strong> – ¡Enterró a su mujer con mis llaves! Para vengarse, supongo…<br><strong>Dos</strong> – ¿Sus llaves?<br><strong>Uno</strong> – ¡Las de mi coche! Que le había dado a ella para que me fuera a buscar el mechero…<br><strong>Dos</strong> – Claro…<br><strong>Uno</strong> – Fui a la presentación del cuerpo, y las vi que le salían un poco del bolsillo… Pero como había tanta gente… No pude hacer nada… Y ahora…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y no las tenía duplicadas…?<br><strong>Uno</strong> – Sí… Pero el otro juego lo tiene mi mujer…<br><strong>Dos</strong> – Pues le dice a su mujer que ha perdido las suyas, y ya está.<br><strong>Uno</strong> – Nos separamos… (<em>Enseñando la tumba</em>) Esa puta le acababa de contar que la engañaba con ella… Así que… ¡como para pedirle las llaves…!<br><strong>Dos</strong> – Claro…<br><strong>Uno</strong> – Pronto se hará de noche… ¿No tendría una pala por casualidad?<br><strong>Dos</strong> – ¿Lo dice en serio?<br><strong>Uno</strong> – Así que no tiene pala… ¿Y lleva coche?<br><strong>Dos</strong> – ¿Quiere que le deje en alguna parte?<br><strong>Uno</strong> – Muy amable. ¿Hacia dónde va?<br><strong>Dos</strong> – Hacia el hospital. Vivo justo enfrente. Soy médico.<br><strong>Uno</strong> – Qué raro, ahí vivía también ella. Y su marido era cirujano…<br><strong>Dos</strong> – Sí… Soy su marido…<br><strong>Uno</strong> – Claro. Ahora lo entiendo… He tenido mis dudas al ver el mechero…<br><em>El primero saca el mechero de su bolsillo.</em><br><strong>Dos</strong> – Disculpe… Se lo devuelvo, por supuesto… No sabía de quién era… Y también me sorprendió encontrarlo en su mano cuando me la devolvieron. Como no fuma… Bueno, no fumaba…<br><strong>Uno</strong> – Gracias. (<em>Echando un vistazo al mechero</em>) Fíjese. Ni un rasguño…<br><strong>Dos</strong> – Mi mujer, en cambio…<br><strong>Uno</strong> – Lo quiero mas que a la niña de mis ojos… (<em>Poniendo el mechero en el bolsillo</em>) Ella me lo regaló…<br><strong>Dos</strong> – En cuanto a sus llaves… Le juro que no sabía nada, lo siento… No se me ocurrió hurgarle en los bolsillos…<br><strong>Uno</strong> – Le creo, no se preocupe… ¿Para qué me mentiría ahora…?<br><em>Se disponen a irse.</em><br><strong>Uno</strong> – Pero yo creía que usted estaba buscando la tumba de Velázquez… Por eso no desconfié… ¿Era una trampa…?<br><strong>Dos</strong> – De ningún modo… Pero comprenderá que durante esa interminable ceremonia no tuve tiempo de recogerme en la tumba de Consuelo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Su mujer no se llamaba Carmen?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Sí, sí… Ahora me refiero a Consuelo Velázquez… Bésame mucho… ¿No recuerda?<br><strong>Uno</strong> – Ah, sí…<br><strong>Dos</strong> – Es mi cantante favorita… Como sabía que estaba enterrada aquí… Me dije que volvería más tarde para visitarla tranquilamente… No importa, lo haré otro día… Siempre me pregunté qué podían hacer con los muertos cuando los cementerios están llenos…<br><strong>Uno</strong> – Se les olvida, supongo… Aparte de algunas celebridades…<br><strong>Dos</strong> – Eso debe de ser la inmortalidad. Una perpetua concesión…<br><em>Se alejan.</em><br><strong>Uno</strong> – Es verdad que es un lugar un muy agradable…<br><strong>Dos</strong> – Ella quería ser enterrada aquí…<br><strong>Uno</strong> – Le habrá costado un huevo ¿No? Es muy cursi…<br><strong>Dos</strong> – ¡Y que lo diga!… Ese era su lado esnob…<br><em>Salen</em>.<br><strong>Dos</strong> – Tiene razón, era una puta…<br><strong>Uno</strong> – Vamos, no diga eso…<br><em>Oscuro</em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/pesame-mucho/">Pésame (mucho)</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los tres golpes</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/los-tres-golpes/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 10:08:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Creatividad]]></category>
		<category><![CDATA[En el teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Herencia]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2386</guid>

					<description><![CDATA[<p>Los tres golpes, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/los-tres-golpes/">Los tres golpes</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes entreabren la cortina del teatro para mirar discretamente a los espectadores ya instalados en el patio de butacas en espera del comienzo del espectáculo.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Quién es esa vieja de la primera fila con audífono?<br><strong>Dos</strong> – La de los derechos…<br><strong>Uno</strong> – ¿La de los derechos?<br><strong>Dos</strong> – Sí, la sobrinita del autor, a la que hemos tenido que pedir autorización para representarlo. Y te aseguro que los herederos son a veces más moscas cojoneras que el propio autor cuando vivía.<br><strong>Uno</strong> (<em>con un suspiro</em>) – Para qué montamos autores muertos si hay que pagar a los herederos.<br><strong>Dos</strong> – Bueno, éste, 10 años más y ya estará libre de derechos.<br><strong>Uno</strong> – Esperemos al menos que le guste la función.<br><strong>Dos</strong> – Ese trigo no está todavía vendido. Ten en cuenta que ella asistió al nacimiento de la obra en 1927 y por consiguiente tiene sus puntos de vista propios.<br><strong>Uno</strong> – ¿Para qué ha venido entonces?<br><strong>Dos</strong> – Para contar la entrada y verificar que no la vamos a engañar en su 10%. Y pensar que la hemos tenido que invitar para hacerle la pelota.<br><strong>Uno</strong> – Por ahora tiene los ojos cerrados, ¿se concentra o duerme?<br><strong>Dos</strong> – A lo mejor está muerta.<br><strong>Uno</strong> – No, está roncando.<br><strong>Dos</strong> – A lo mejor convendría despertarla. Vamos a dar los tres golpes de aviso.<br><strong>Uno</strong> – Voy a pedir que los den algo más fuertes que de costumbre.<br><strong><em>Oscuro</em></strong>. <br><em><strong>Se oyen los tres golpes.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/los-tres-golpes/">Los tres golpes</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Seguro contra pinchazos</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/seguro-contra-pinchazos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 May 2025 08:41:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[Funeraria]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Memorias de una maleta]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Ataúd]]></category>
		<category><![CDATA[Coche]]></category>
		<category><![CDATA[Maleta]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2379</guid>

					<description><![CDATA[<p>Seguro contra pinchazos, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Memorias de una maleta' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/seguro-contra-pinchazos/">Seguro contra pinchazos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está presente. Otro llega con una maleta.<br></em><strong>Dos</strong> – Buenos días, he reservado en línea un coche de alquiler…<br><em>Le entrega al otro un papel, que este último examina rápidamente.</em><br><strong>Uno</strong> – Muy bien… ¿Puedo ver su licencia de conducir?<br><em>El otro le entrega su licencia.</em><br><strong>Dos</strong> – Aquí la tiene…<br><strong>Uno</strong> – Es una licencia de barco.<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, perdón.<br><em>Retoma el primer documento y le entrega otro.</em><br><strong>Uno</strong> – Entonces… ¿Desea alquilar… un coche fúnebre, ¿verdad?<br><strong>Dos</strong> – Sí, eso es.<br><strong>Uno</strong> – De acuerdo… ¿Y por cuánto tiempo?<br><strong>Dos</strong> – Un día será suficiente.<br><strong>Uno</strong> – ¿Es para acompañar a un ser querido hasta su última morada, supongo?<br><strong>Dos</strong> – Sí, en cierto modo…<br><strong>Uno</strong> – ¿En cierto modo?<br><strong>Dos</strong> – En realidad, es para mí.<br><strong>Uno</strong> – De acuerdo… Y… ¿es para ir…?<br><strong>Dos</strong> – De mi casa al cementerio. Como elegí un ataúd para armar uno mismo, pensé que un coche fúnebre de alquiler, que conduciría yo mismo…<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto…<br><strong>Dos</strong> – Dudé en tomar un Uber, y luego…<br><strong>Uno</strong> – Vale. Entonces, imagino que no está interesado en la opción de kilometraje ilimitado, ¿verdad?<br><strong>Dos</strong> – No creo que sea necesario.<br><strong>Uno</strong> – Veo que tampoco ha contratado la opción Asistencia Serenidad…<br><strong>Dos</strong> – Yo… No… ¿Qué es eso?<br><strong>Uno</strong> – Bueno… En caso de avería, nos hacemos cargo de todo, y si es necesario, le proporcionamos gratuitamente un vehículo de cortesía. Bueno… un coche fúnebre de cortesía.<br><strong>Dos</strong> – Yo… No sé… Solo son cinco kilómetros… El riesgo es bastante limitado.<br><strong>Uno</strong> – Ah, ya sabe, por definición, las averías… También pueden ser un accidente.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un accidente? ¿Conduciendo yo mismo el coche fúnebre para ir a mi propio entierro?<br><strong>Uno</strong> – Sería realmente mala suerte, lo admito.<br><strong>Dos</strong> – A menos que sea un accidente mortal, por supuesto.<br><strong>Uno</strong> – También puede ser simplemente un pinchazo…<br><strong>Dos</strong> – ¿Un pinchazo?<br><strong>Uno</strong> – No es obligatorio, pero sería más prudente.<br><strong>Dos</strong> – ¿No me diga que la rueda de repuesto también es opcional?<br><strong>Uno</strong> – No, por supuesto… Bueno, creo que no… En fin, usted decide…<br><strong>Dos</strong> – Creo que voy a correr el riesgo.<br><strong>Uno</strong> – En ese caso, aquí tiene las llaves.<br><em>El segundo toma las llaves.</em><br><strong>Dos</strong> – Muy bien.<br><strong>Uno</strong> – Solo me queda desearle un buen viaje.<br><strong>Dos</strong> – Gracias.<br><strong>Uno</strong> – Y… tenga cuidado en la carretera.<br><em>El otro sale con su maleta.<br><strong>Oscuridad</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/memorias-de-una-maleta/">Memorias de una maleta</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/memorias-de-una-maleta/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="362" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Memorias de una maleta" class="wp-image-1884" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b-300x272.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/seguro-contra-pinchazos/">Seguro contra pinchazos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Séptimo cielo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/septimo-cielo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 May 2025 08:32:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Administración]]></category>
		<category><![CDATA[Cliente]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Memorias de una maleta]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Recepcionista]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2374</guid>

					<description><![CDATA[<p>Séptimo cielo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Memorias de una maleta' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/septimo-cielo/">Séptimo cielo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está ahí. El otro llega con una maleta.<br></em><strong>Dos</strong> – Hola, vengo por… Bueno, ya sabes…<br><em>El otro no parece saber.</em><br><strong>Uno</strong> – Ah, sí, el suicidio asistido. No, es que… Te reirás, pero también hacemos donación de esperma. (El otro no se ríe.) Perdón, por tu expresión debería haber adivinado que no venías por…<br><strong>Dos</strong> – No.<br><strong>Uno</strong> – Y además, para una donación de esperma, no se viene con una maleta.<br><strong>Dos</strong> – No.<br><em>El otro le entrega un papel.</em><br><strong>Uno</strong> – Aquí, tienes que llenar el formulario. Espera, voy a verificar que no me equivoqué con el otro… No, no me equivoqué, es este… Entonces, nombre, dirección, teléfono…<br><strong>Dos</strong> – ¿Teléfono?<br><strong>Uno</strong> – Bueno, no es obligatorio ponerlo… Claro, no van a llamarte después… En fin… Número de seguro social, persona a notificar en caso de no muerte…<br><strong>Dos</strong> – ¿En caso de no muerte, estás seguro?<br><strong>Uno</strong> – En principio, es cien por ciento confiable, pero ya sabes… La perfección no existe. ¿Trajiste el cheque y una foto de identidad?<br><strong>Dos</strong> – Aquí están… (<em>Le entrega los documentos en cuestión.</em>) La foto no es muy reciente, pero…<br><em>El otro mira la foto.</em><br><strong>Uno</strong> – Ah, sí, en efecto… Pero, ¿qué edad tenías?<br><strong>Dos</strong> – Seis meses.<br><strong>Uno</strong> – Después de todo, no especificaron «foto reciente». ¿Fuiste recomendado?<br><strong>Dos</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Uno</strong> – Si alguien que ya ha utilizado nuestros servicios te recomendó, la mitad de los costos se destinará a su familia, ¿no lo sabías?<br><strong>Dos</strong> – No.<br><strong>Uno</strong> – Lástima, podrías haber beneficiado a tus seres queridos. ¿No tienes a nadie en tu entorno con tendencias suicidas?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé…<br><strong>Uno</strong> – De todos modos, es un poco tarde. Será para la próxima vez… Quiero decir… Bueno, también hay que hacer la pequeña prueba…<br><em>El otro le entrega otro formulario.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿No me digas que hay que tener un CI superior al promedio para tener derecho a la ayuda al suicidio?<br><strong>Uno</strong> – No, tranquilo. Todos tienen derecho a quitarse la vida. Incluso los tontos. Solo es para asegurarnos de que estás en pleno uso de tus capacidades intelectuales y que sabes exactamente lo que estás haciendo.<br><strong>Dos</strong> – Bueno…<br><strong>Uno</strong> – Solo tienes que marcar las casillas correctas. Verás, no es tan complicado. Hasta ahora, no hemos rechazado a nadie.<br><em>Él mira la prueba y comienza a marcar las respuestas correctas.</em><br><strong>Dos</strong> – Ah sí, en efecto… ¿Cuánto es 1 más 1? ¿Cuál es el color del caballo blanco de Felipe IV? ¿Hay vida después de la muerte?<br><strong>Uno</strong> – Debes responder al menos dos preguntas de las tres.<br><strong>Dos</strong> – En ese caso, para la última, volveré más tarde a darte la respuesta.<br><strong>Uno</strong> – Ah, te advierto, aún no hemos previsto un servicio postventa.<br><em>Le devuelve la prueba completada.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Es todo en cuanto a la formalidad?<br><strong>Uno</strong> – Casi… ¿Redactaste una carta de desmotivación?<br><strong>Dos</strong> – No…<br><strong>Uno</strong> – Estoy bromeando, tranquilo.<br><strong>Dos</strong> – Y ahora, ¿qué hacemos?<br><strong>Uno</strong> – Todo está en orden. Voy a anunciarte…<br><strong>Dos</strong> – ¿Anunciarme? ¿Quieres decir… allá arriba?<br><strong>Uno</strong> – Sí, si quieres… Está en el séptimo…<br><strong>Dos</strong> – ¿El séptimo cielo?<br><strong>Uno</strong> – ¡El séptimo piso! El servicio encargado de…<br><strong>Dos</strong> – Ah sí, perdón.<br><em>Él toma su teléfono.</em><br><strong>Uno</strong> – Sí, Cristina, tu cita ha llegado… De acuerdo, le digo que espere… (<em>Vuelve a poner el teléfono.</em>) Estamos un poco retrasados en nuestro horario. En invierno, para nosotros, es temporada alta… Y este año, con el clima… Es tan deprimente…<br><strong>Dos</strong> – Tengo todo el tiempo del mundo…<br><strong>Uno</strong> – Yo no, desafortunadamente… Tengo un día ajetreado… Pero primero, voy a arrastrarme hasta la máquina de café. No tuve tiempo de tomar uno esta mañana. Mi despertador no sonó. ¿Quieres uno?<br><strong>Dos</strong> – Sí, por qué no…<br><strong>Uno</strong> – No te preocupes. Si ya no estás cuando regrese, lo beberé en tu honor… Quiero decir, en tu lugar.<br><strong>Dos</strong> – Gracias por todo.<br><strong>Uno</strong> – De nada. Y… ¿la maleta es para qué?<br><em>El otro parece un poco indeciso.</em><br><strong><em>Obscuridad</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/memorias-de-una-maleta/">Memorias de una maleta</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/memorias-de-una-maleta/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="362" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Memorias de una maleta" class="wp-image-1884" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b-300x272.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/septimo-cielo/">Séptimo cielo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Desesperado</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/desesperado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 May 2025 08:28:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Memorias de una maleta]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Dentista]]></category>
		<category><![CDATA[Medicina]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2371</guid>

					<description><![CDATA[<p>Desesperado, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Memorias de una maleta' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/desesperado/">Desesperado</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El primer personaje está allí, al borde del escenario, con una maleta en la mano, ligeramente inclinado hacia adelante y mirando hacia abajo. El segundo llega apresuradamente.<br></em><strong>Dos</strong> – ¿No me vas a saltar por encima?<br><strong>Uno</strong> – Eh… No… No si puedo evitarlo…<br><strong>Dos</strong> – Perdona, quería decir… ¿no vas a saltar por encima… de la barandilla ?<br><strong>Uno</strong> – Ah… Eh… No… No si puedo evitarlo…<br><strong>Dos</strong> – Qué lástima… O sea, ¡mejor así!<br><em>Silencio incómodo.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Tengo aspecto tan desesperado?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé… ¿Y yo?<br><strong>Uno</strong> – Sí, un poco… Parece que acabas de salir de…<br><strong>Dos</strong> – Acabo de salir del dentista.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y… te dolió?<br><strong>Dos</strong> – De cierto modo… Me plantó.<br><strong>Uno</strong> – ¿Sales con tu dentista?<br><strong>Dos</strong> – No, quiero decir… Canceló la cita.<br><strong>Uno</strong> – Vale… ¿Y por qué?<br><strong>Dos</strong> – Le dolían los dientes.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah sí? Bueno, es cierto. Siempre me he preguntado a dónde van los dentistas cuando les duelen los dientes.<br><strong>Dos</strong> – Y los peluqueros, ¿dónde van a cortarse el pelo?<br><strong>Uno</strong> – Ya sabes lo que dicen… Siempre son los zapateros los peor calzados.<br><strong>Dos</strong> – De todos modos, siempre me duelen los dientes… ¿Y tú?<br><strong>Uno</strong> – No, a mí los dientes me van bien… Diría incluso que por ahora, los dientes son prácticamente lo único que va bien en mí.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿es por eso que pensabas en…<br><strong>Uno</strong> – ¿En…?<br><strong>Dos</strong> – Bueno, en… saltar.<br><strong>Uno</strong> – Mi plan no estaba tan avanzado… En realidad, solo quería asegurarme de que si saltaba, fuera lo suficientemente alto como para tener una oportunidad razonable de acabar con mi vida de mierda. Porque si es para terminar solo lisiado…<br><strong>Dos</strong> – ¿Te imaginas? Estás deprimido, te suicidas y al final, quedas parapléjico.<br><strong>Uno</strong> – Eso sería aún más deprimente.<br><strong>Dos</strong> – Seguro.<br><strong>Uno</strong> – Por eso prefería verificar.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estabas haciendo una investigación preliminar, en resumen?<br><strong>Uno</strong> – Exacto.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y?<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – ¿Es lo suficientemente alto?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé… ¿Qué piensas tú?<br><strong>Dos</strong> – No tengo mucha experiencia…<br><em>Se acerca y mira.</em><br><strong>Uno</strong> – Ten cuidado de todos modos…<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón, sería demasiado tonto.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Dos</strong> – No es muy alto… Saltando de cabeza, tal vez…<br><strong>Uno</strong> – Y además es césped.<br><strong>Dos</strong> – Si fuera cemento, al menos.<br><strong>Uno</strong> – El césped es bastante blando. Sobre todo cuando ha llovido mucho.<br><strong>Dos</strong> – Es cierto que últimamente no hemos tenido mucha suerte con el clima.<br><strong>Uno</strong> – No. Es realmente deprimente.<br><strong>Dos</strong> – De todos modos, asegúrate de no fallar. Porque si no, no tendrás una segunda oportunidad.<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Dos</strong> – Cuando te disparas, si fallas con el primer intento, siempre puedes compensarlo con el segundo. Solo tienes que apretar el gatillo nuevamente. Pero cuando saltas al vacío…<br><strong>Uno</strong> – Es cierto.<br><strong>Dos</strong> – ¿Te ves subiendo las escaleras con una pierna rota y una fractura en el cráneo para lanzarte de nuevo al vacío?<br><strong>Uno</strong> – No…<br><strong>Dos</strong> – Sé que lo ridículo no mata, pero bueno… hay límites…<br><strong>Uno</strong> – Sí, preferiría morir con dignidad.<br><strong>Dos</strong> – Bueno, tengo que dejarte. Disculpa, pero realmente me duelen mucho los dientes.<br><strong>Uno</strong> – De todos modos, gracias por tus consejos.<br><strong>Dos</strong> – De nada. ¿Sabes dónde hay una farmacia de guardia por aquí? Es para mi dolor de dientes…<br><strong>Uno</strong> – Sí, creo que… Voy a ir contigo… Probaré los medicamentos, mejor…<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón… La ventaja de los medicamentos es que si fallas…<br><strong>Uno</strong> – Siempre tienes derecho a una segunda oportunidad…<br><em>Salen juntos.<br><strong>Oscuridad.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/memorias-de-una-maleta/">Memorias de una maleta</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/memorias-de-una-maleta/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="362" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Memorias de una maleta" class="wp-image-1884" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b-300x272.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/desesperado/">Desesperado</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Muerto de miedo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/muerto-de-miedo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 May 2025 13:22:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[En el teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Entre Bastidores]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Molière]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2301</guid>

					<description><![CDATA[<p>Muerto de miedo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Entre Bastidores' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/muerto-de-miedo/">Muerto de miedo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje (hombre o mujer) está en escena. Llega otro (también de sexo indiferente).<br></em><strong>Dos</strong> – Vaya cara… ¿Estás bien?<br><strong>Uno</strong> – Es la escena en la que muero…<br><strong>Dos</strong> – ¿Perdona?<br><strong>Uno</strong> – La escena que vamos a hacer ahora. Es la escena en la que mi personaje muere de una embolia pulmonar.<br><strong>Dos</strong> – OK… Y… ¿tu médico te ha diagnosticado riesgo de embolia pulmonar? Quiero decir, ¿en la vida real…?<br><strong>Uno</strong> – No. Que yo sepa, no.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Uno</strong> – No sé… Siempre me pasa algo cuando muero en escena. ¿A ti no?<br><strong>Dos</strong> – No.<br><strong>Uno</strong> – Vale, lo finjo, pero… ¿Y si muriera de verdad?<br><strong>Dos</strong> – ¿Te encuentras mal?<br><strong>Uno</strong> – No, no, estoy bien, pero… Estoy tan metido en mi personaje… ¿Y si en el momento en que él muere, yo muriera con él?<br><strong>Dos</strong> – Sería llevar el profesionalismo demasiado lejos. Ni en el Actors Studio pedían a los actores identificarse tanto con el personaje como para morirse con él.<br><strong>Uno</strong> – Es irracional, lo sé, pero estoy muerto de miedo.<br><strong>Dos</strong> – El teatro no son los juegos del circo. No cambiamos de actores cada vez que se matan entre ellos en escena o se los come un león. En el teatro, las espadas son de madera y los leones de cartón.<br><strong>Uno</strong> – Nunca se sabe… Basta una sola vez…<br><strong>Dos</strong> – Justamente. Esta es la cuarta función. Tu personaje ya ha muerto tres veces. Muere cada noche sobre las diez y treinta y cinco. Y sin embargo, tú sigues aquí.<br><strong>Uno</strong> – Entonces debe de ser eso. El síndrome de la cuarta.<br><strong>Dos</strong> – ¿El síndrome de la cuarta? ¿Qué es eso?<br><strong>Uno</strong> – Molière murió después de la cuarta representación de El enfermo imaginario. ¿Y sabes de qué murió?<br><strong>Dos</strong> – Del pulmón.<br><strong>Uno</strong> – Exacto. Del pulmón.<br><strong>Dos</strong> – Bueno… ya no estamos en el siglo XVII.<br><strong>Uno</strong> – ¿Tú crees que hoy en día ya no se muere de embolia pulmonar?<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero hoy los actores ya no son excomulgados. Al menos a ti no te van a negar un sitio en el cementerio entre los buenos cristianos.<br><strong>Uno</strong> – Gracias, me dejas mucho más tranquilo…<br><strong>Dos</strong> – Era una broma. No sabía que fueras tan supersticioso.<br><strong>Uno</strong> – Tengo que dejar de hacer personajes que mueren, simplemente.<br><strong>Dos</strong> – En todas las tragedias, el protagonista muere al final. No te va a quedar mucho margen.<br><strong>Uno</strong> – Entonces solo haré comedias.<br><strong>Dos</strong> – El enfermo imaginario es una comedia. Argan no se supone que muera al final. Y aun así, Molière murió después de interpretarlo.<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón. Tengo que dejar también la comedia.<br><strong>Dos</strong> – En el teatro, si dejas la tragedia y la comedia, ¿qué te queda por hacer?<br><strong>Uno</strong> – Cine.<br><strong>Dos</strong> – ¿En el cine no se muere nunca?<br><strong>Uno</strong> – Al menos solo mueres una vez. En el teatro, mueres cada noche.<br><strong>Dos</strong> – Incluso en el cine, depende.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo que depende?<br><strong>Dos</strong> – Si la primera toma sale bien, solo mueres una vez. Pero si hay varias tomas…<br><strong>Uno</strong> – Eso es verdad…<br><strong>Dos</strong> – Si hay cuatro, puedes morirte en la cuarta. Como Molière…<br><strong>Uno</strong> – Intentaré hacerlo bien a la primera, entonces.<br><strong>Dos</strong> – No será fácil…<br><strong>Uno</strong> – No…<br><strong>Dos</strong> – Siempre te quedará la tele.<br><strong>Uno</strong> – ¿La tele?<br><strong>Dos</strong> – En la tele hay poco presupuesto. No se pueden permitir repetir muchas veces. Normalmente, la primera toma es la buena.<br><strong>Uno</strong> – ¿Yo en la tele? Antes muerto.<br><em>El otro mira su reloj.</em><br><strong>Dos</strong> – Pues hablando de morirse… nos toca salir a escena. ¿Vamos?<br><strong>Uno</strong> – Vale…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/">Entre Bastidores</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="261" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Entre bastidores" class="wp-image-1864" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b-300x196.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/muerto-de-miedo/">Muerto de miedo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Desaparición</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/desaparicion-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 16:16:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Adulterio]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Ella y Él]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Celos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2257</guid>

					<description><![CDATA[<p>Desaparición, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ella y Él' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/desaparicion-2/">Desaparición</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una pareja sentada en el sofá. No dicen nada y parecen aburrirse. El se pone a buscar algo, sin encontrarlo</em>.<br><strong>Él</strong> – ¿Has visto el mando de la tele? Ha desaparecido…<br><em>Ella le mira sorprendida.</em><br><strong>Ella</strong> – Pero… ¡si ya no tenemos televisión!<br><strong>Él</strong> – ¡Ah, sí, por supuesto…!<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – ¿Qué harías tú si algún día llegara a desaparecer?<br><em>Ella le mira otra vez, desconcertada.</em><br><strong>Ella</strong> – Quieres decir… ¿cómo el telemando?<br><strong>Él</strong> – Como el telemando… ¡Si desapareciera! Definitivamente…<br><strong>Ella</strong> – ¿No te sientes bien?<br><strong>Él</strong> – Sí, sí, me siento muy bien. Es sólo una hipótesis.<br><strong>Ella</strong> – ¿No tienes una hipótesis más divertida?<br><strong>Él</strong> – Soy más viejo que tú… Lógicamente, me iré antes.<br><strong>Ella</strong> – Sólo tenemos tres años de diferencia…<br><strong>Él</strong> – ¡Las mujeres viven más tiempo que los hombres! Además, puedo tener un accidente. Un ataque al corazón. Un cáncer.<br><strong>Ella</strong> – ¡Yo también!<br><strong>Él</strong> – Sí, pero soy yo quien preguntó primero.<br><strong>Ella</strong> – Pues… no sé. Ya veremos. Me queda tiempo para pensarlo, ¿no?<br><strong>Él</strong> – Más vale prevenir que curar…<br><em>Ella le mira desconcertada.</em><br><strong>Él</strong> – Sea lo que sea, más vale que lo sepas. Prefiero ser incinerado.<br><strong>Ella</strong> – ¿A qué me dices esto ahora?<br><strong>Él</strong> – Pues… no te lo voy a decir después, ¿verdad? (<em>Un tiempo</em>) Es mi obsesión, esto. Ser enterrado vivo. ¿Y tú?<br><strong>Ella</strong> – No debe ocurrir a menudo.<br><strong>Él</strong> – Basta que ocurra una vez, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Y ser quemado vivo, ¿no te asusta?<br><em>Él le mira con inquietud.</em><br><strong>Él</strong> – Nunca se me había ocurrido… (<em>Un tiempo</em>) ¿Crees que habrá una vida después de la muerte?<br><strong>Ella</strong> – No sé si realmente es algo que desear…<br><strong>Él</strong> – Por lo que es por el dinero, no tendrías porqué preocuparte, lo sabes…<br><strong>Ella</strong> – ¿Por si acaso hubiera una vida después de la muerte?<br><strong>Él</strong> – ¡Por si fuera a desaparecer!<br><strong>Ella</strong> – ¡Ah, sí…! Pues… no estaba preocupada.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – Si quisieras volverte a casar, claro, lo entendería muy bien…<br><strong>Ella</strong> – Gracias.<br><strong>Él</strong> – Bueno, por lo tanto, tampoco es una obligación casarte con él…<br><strong>Ella</strong> – ¿Él?<br><strong>Él</strong> – ¡El tipo ese! Con quien vivirías si llegara yo a desaparecer. Más vale conservar tu independencia.<br><strong>Ella</strong> – ¿Mi independencia?<br><strong>Él</strong> – Es raro… No consigo imaginarte viviendo con otro…<br><strong>Ella</strong> (<em>ofendida</em>) – ¿Crees que nadie querría vivir conmigo?<br><strong>Él</strong> – Sí, sí. Por eso. A decir verdad… creo que tendría celos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Cuando hayas muerto tendrás celos?<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><strong>Ella</strong> – ¿Y si desapareciera antes?<br><strong>Él</strong> (<em>de mala fe</em>) – Pues nunca lo había pensado. (<em>Un tiempo</em>) Si me volviera yo a casar, ¿te enfadarías?<br><strong>Ella</strong> – No estaría aquí para verlo.<br><strong>Él</strong> – Sí, pero… ¿tendrías celos…?<br><em>Ella le mira, sospechosa, pero no contesta.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Con quién me imaginarías?<br><strong>Ella</strong> – Quieres que te presente una amiga mía, por si acaso. ¿Es eso?<br><strong>Él</strong> – Pues… para lo niños, están los padrinos y las madrinas… Para los diputados, igual, están los suplentes. Si uno muere o dimite, hay en seguida un sustituto. Todo está previsto…<br><strong>Ella</strong> – Sí… y para los coches, hay las ruedas de recambio… (Sospechosa) ¿No me estarás diciendo que ya me has encontrado una sustituta…?<br><strong>Él</strong> – Pues no es tan fácil, fíjate.<br><em>Silencio.</em><br><strong>Él</strong> – Lo bueno de la bigamia es que en caso de defunción uno es viudo sólo a medias.<br><em>Ella le mira atónita.</em><br><strong>Ella</strong> – Sí…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/">Ella y Él</a> </em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="248" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ella y Él" class="wp-image-1860" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b-300x186.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/desaparicion-2/">Desaparición</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Demasiado tiempo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/demasiado-tiempo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 12:25:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Demasiado es demasiado!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Amigo]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Inmortalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Cristóbal Colón]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2205</guid>

					<description><![CDATA[<p>Demasiado tiempo, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Demasiado es demasiado!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-tiempo/">Demasiado tiempo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está aquí. Llega un segundo.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Crees que nos recordarán después de nuestra muerte?<br><strong>Dos</strong> – ¿Quieres decir… las personas que nos conocieron cuando estábamos vivos? La familia, los amigos…<br><strong>Uno</strong> – No, me refiero… después. Cuando todas las personas que nos conocieron también estén muertas.<br><strong>Dos</strong> – Ya veo… ¿Pasaremos a la posteridad?<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué no?<br><strong>Dos</strong> – Tendríamos que haber hecho algo realmente significativo, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Supongamos que hemos hecho algo realmente significativo.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo… Como… acabar con el apartheid como Nelson Mandela.<br><strong>Uno</strong> – Mandela no fue hace tanto tiempo. Todavía hay personas que lo conocieron personalmente… No hay garantía de que dentro de cien años…<br><strong>Dos</strong> – Vale… Entonces estamos hablando de quedarnos para siempre en la memoria colectiva.<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué hay que hacer para acceder a la inmortalidad, a tu parecer…?<br><strong>Dos</strong> – ¿Exterminar a millones de personas, como Hitler o Pol Pot?<br><strong>Uno</strong> – Digamos que dejando un buen recuerdo, si es posible.<br><strong>Dos</strong> – ¿Descubrir América, como Cristóbal Colón…?<br><strong>Uno</strong> – No estoy seguro de que los indios guarden un buen recuerdo… Pero es cierto. Fue hace quinientos años, y todo el mundo aún lo recuerda.<br><strong>Dos</strong> – Fundar una religión, como Jesucristo…<br><strong>Uno</strong> – Fue hace 2000 años.<br><strong>Dos</strong> – Y probablemente lo recuerden durante mucho tiempo más.<br><strong>Uno</strong> – Sí, pero hay personas conocidas desde hace mucho más tiempo.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – ¿Sabes quién es el ser humano más antiguo del que aún se recuerda hoy en día?<br><strong>Dos</strong> – ¿Lucy?<br><strong>Uno</strong> – Lucy no es más que un montón de huesos. El esqueleto ni siquiera está completo. Y no sabemos nada de ella.<br><strong>Dos</strong> – Sabemos que era una mujer.<br><strong>Uno</strong> – Eso es bastante escaso para pasar a la posteridad. Especialmente porque seguramente no se llamaba Lucy cuando estaba viva.<br><strong>Dos</strong> – Bueno… ¿Entonces quién?<br><strong>Uno</strong> – El faraón Narmer. Vivió hace cinco mil años. Es el personaje histórico más antiguo del que aún se recuerda hoy en día, por haber unificado el Alto y el Bajo Egipto.<br><strong>Dos</strong> – Yo no lo recuerdo.<br><strong>Uno</strong> – Los egiptólogos sí lo recuerdan.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y cuando ya no haya más egiptólogos?<br><strong>Uno</strong> – Siempre habrá algunos egiptólogos, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – ¿Siempre, crees? ¿Y cuando la Tierra sea destruida por la locura de los hombres?<br><strong>Uno</strong> – Seguro que aún quedará algún egiptólogo entre los sobrevivientes.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y cuando el Sol absorba la Tierra, dentro de cinco mil millones de años?<br><strong>Uno</strong> – Para entonces, quizás los humanos hayan encontrado la manera de colonizar otro planeta.<br><strong>Dos</strong> – ¿Llevando consigo a un egiptólogo? No estoy seguro de que los escojan para salvarlos en primer lugar…<br><strong>Uno</strong> – De todas formas, seguirá en los libros de egiptología.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y cuando el universo se autodestruya, ya sea por el big crunch o el big freeze, según la teoría que se verifique en ese momento?<br><strong>Uno</strong> – Sí… Para entonces, seguro que no habrá nadie que se acuerde de nosotros.<br><strong>Dos</strong> – Aunque ya hay mucha gente que nos ha olvidado y aún no estamos muertos.<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón… ¿Para qué molestarse en intentar hacer algo significativo para acceder a la inmortalidad? Si, de todas formas, a largo plazo, todos estamos condenados a caer en el olvido.<br><em>Silencio.</em><br><strong>Dos</strong> – Vamos a tomar otra copa para olvidar esta triste realidad…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">¡Demasiado es demasiado!</a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="237" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Demasiado es demasiado" class="wp-image-1850" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b-300x178.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-tiempo/">Demasiado tiempo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Demasiado bueno</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/demasiado-bueno/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 10:00:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Demasiado es demasiado!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Sacerdote]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Aburrimiento]]></category>
		<category><![CDATA[IA]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús]]></category>
		<category><![CDATA[Paraíso]]></category>
		<category><![CDATA[Sentido de la vida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2182</guid>

					<description><![CDATA[<p>Demasiado bueno, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Demasiado es demasiado!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-bueno/">Demasiado bueno</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está allí, vestido de negro con un cuello blanco de cura. Llega otro, vestido en un estilo muy popular.<br></em><strong>Dos</strong> – Buenos días, padre.<br><strong>Uno</strong> – Buenos días, hijo. ¿En qué puedo ayudarte?<br><strong>Dos</strong> – Bueno, verás… Me gustaría saber cómo asegurarme de ir al paraíso.<br><strong>Uno</strong> – ¿Asegurarte…? Sabes, el paraíso no es algo garantizado para nadie, hijo mío.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ni siquiera para las curas?<br><strong>Uno</strong> – Todos somos pobres pecadores. Yo también. ¿Sabes lo que dijo Jesús a aquellos que querían apedrear a una mujer adúltera?<br><strong>Dos</strong> – No… ¿Qué dijo?<br><strong>Uno</strong> – Que el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.<br><strong>Dos</strong> – Vale, pero aparte de evitar lapidar a las mujeres… Tiene que haber algunas cosas para ganar puntos, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Tampoco es un juego con una puntuación que alcanzar, más allá de la cual la entrada sea automática. Es a discreción de Dios.<br><strong>Dos</strong> – Pero seguro que tienes alguna idea, ¿verdad? Después de todo, eres el especialista…<br><strong>Uno</strong> – Claro… Digamos que… Hay que esforzarse por hacer el bien a nuestro alrededor.<br><strong>Dos</strong> – Hacer el bien.<br><strong>Uno</strong> – Hay que ser bueno.<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Parece que eso te sume en la perplejidad, hijo mío.<br><strong>Dos</strong> – Es decir, es por lo que a menudo dice mi mujer.<br><strong>Uno</strong> – ¿Tu mujer?<br><strong>Dos</strong> – De bueno, eres tonto.<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Dos</strong> – De bueno, eres tonto. Eso es lo que me dice mi mujer.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y qué entiendes por eso, hijo mío?<br><strong>Dos</strong> – Bueno… Ella parece insinuar que cuando eres demasiado bueno, los demás se aprovechan.<br><strong>Uno</strong> – Ya veo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué piensas tú al respecto, padre? ¿Crees que se puede ser demasiado bueno?<br><strong>Uno</strong> – ¿Demasiado bueno? Pues…<br><strong>Dos</strong> – Porque yo solo quiero ser lo suficientemente bueno como para ir al paraíso, pero no tanto como para que me tomen por tonto, ¿sabes?<br><strong>Uno</strong> – Lo entiendo.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿cuál es el punto medio?<br><strong>Uno</strong> – Es decir que…<br><strong>Dos</strong> – Tomemos a Jesús, por ejemplo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Jesús?<br><strong>Dos</strong> – ¿No crees que era un poco demasiado bueno?<br><strong>Uno</strong> – Pero vamos… ¿Por qué dices eso?<br><strong>Dos</strong> – Al final, acabó en la cruz…<br><strong>Uno</strong> – Es cierto.<br><strong>Dos</strong> – De bueno, eres tonto, te digo yo. Mi mujer tiene razón.<br><strong>Uno</strong> – Dios mío… Tal vez no esté del todo equivocada.<br><strong>Dos</strong> – ¿Acaso acabó en el paraíso, al menos?<br><strong>Uno</strong> – ¿Quién?<br><strong>Dos</strong> – ¡Jesús!<br><strong>Uno</strong> – ¿Jesús? ¿En el paraíso? Debo admitir que es una pregunta… que nunca me he planteado.<br><strong>Dos</strong> – ¿Pero entonces dónde está?<br><strong>Uno</strong> – ¿Dónde?<br><strong>Dos</strong> – Si no está en el paraíso, ¿dónde está?<br><strong>Uno</strong> – Bueno… No lo sé.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué hace todo el día?<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo ocupa sus días Jesús…? Debo admitir que ahí también me has pillado.<br><strong>Dos</strong> – Voy a preguntarle a Chat GPT sobre esto.<br><em>Saca su móvil y empieza a escribir en el teclado.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Dos</strong> – Según Chat GPT, Jesús espera a que Dios le ordene volver a la Tierra…<br><strong>Uno</strong> – Espera…?<br><strong>Dos</strong> – Espera.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y no hace nada más?<br><strong>Dos</strong> – Es lo que dice Chat GPT.<br><strong>Uno</strong> – Bueno…<br><strong>Dos</strong> – Seguro que hace algo mientras espera. Pero ¿qué?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – Si ni siquiera Chat GPT sabe dónde está Jesús ni qué hace todo el día…<br><strong>Uno</strong> – Por otro lado, hijo mío, ya sabes lo que dicen…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – Grande es el misterio de la fe…<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><em>Un momento.</em><br><strong>Dos</strong> – De bueno, eres tonto, te digo yo…<br><em><strong>Oscuro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">¡Demasiado es demasiado!</a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="237" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Demasiado es demasiado" class="wp-image-1850" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b-300x178.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-bueno/">Demasiado bueno</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Demasiado radical</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/demasiado-radical/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 09:57:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Demasiado es demasiado!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Cliente]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Detective]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilación]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Paranoia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2180</guid>

					<description><![CDATA[<p>Demasiado radical, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Demasiado es demasiado!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-radical/">Demasiado radical</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está allí, vestido de la forma más discreta posible (con un impermeable y gafas oscuras, por ejemplo). Llega un segundo personaje, con estilo muy tradicional. Vacila un poco antes de dirigirse al primero.</em><br><strong>Dos</strong> – Buenos días, soy…<br><strong>Uno</strong> – No tan rápido… ¿Tiene la frase clave?<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí… Es verdad… La frase clave… ¿Qué era…? Se me olvida un poco, ya sabe… Y como me dijo que bajo ningún concepto la anotara en papel. Así que déjeme recordar… ¡Ya está! Una pera al día mantiene al médico alejado…<br><strong>Uno</strong> – Siempre y cuando se apunte bien.<br><strong>Dos</strong> – Eso lo dijo Churchill, ¿verdad? Espero que como él, usted no me proponga solo sangre y lágrimas.<br><strong>Uno</strong> – En realidad… No es una pera, es una manzana, pero bueno… Tampoco hay que ser demasiado rígido.<br><strong>Dos</strong> – Una manzana, claro… No sé por qué dije pera… Debo haber pensado en… una pera de lavativa.<br><strong>Uno</strong> – ¿Una pera de lavativa?<br><strong>Dos</strong> – El médico, la pera de lavativa…<br><strong>Uno</strong> – Muy bien… ¿Y entonces…?<br><em>El otro le extiende la mano para presentarse.</em><br><strong>Dos</strong> – Alex Riviera. Gracias por recibirme…<br><strong>Uno</strong> – Dani Belmonte, de la Agencia de Detectives Belmonte y Belmonte.<br><strong>Dos</strong> – Señor Belmonte…<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto, ese no es mi verdadero apellido.<br><strong>Dos</strong> – Por supuesto.<br><strong>Uno</strong> – Puede llamarme BB.<br><strong>Dos</strong> – ¿BB?<br><strong>Uno</strong> – ¡BB! Belmonte y Belmonte…<br><strong>Dos</strong> – Claro.<br><strong>Uno</strong> – ¿Está seguro de que nadie le ha seguido?<br><strong>Dos</strong> – He cambiado de taxi tres veces para venir aquí, como usted me indicó. Y dejé mi móvil en casa para no ser localizado por GPS.<br><strong>Uno</strong> – Muy bien, entonces le escucho.<br><strong>Dos</strong> – No es fácil de decir, ya sabe… A mi edad, nunca pensé que llegaría a esto algún día…<br><strong>Uno</strong> – No se preocupe, estoy acostumbrado… ¿Entonces de qué se trata? ¿Adulterio? ¿Búsqueda de herederos? ¿Espionaje industrial?<br><strong>Dos</strong> – Me gustaría… que encontrara a alguien para mí.<br><strong>Uno</strong> – Muy bien… ¿Un amigo perdido? ¿Un amor de juventud? ¿Un hijo ilegítimo?<br><strong>Dos</strong> – Más bien… un médico que aún admita nuevos pacientes.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo…<br><strong>Dos</strong> – Sé que mi solicitud puede sorprenderle…<br><strong>Uno</strong> – Usted es el tercero esta semana.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Uno</strong> – Lamentablemente, no hago milagros.<br><strong>Dos</strong> – Lo entiendo. ¿Pero me permitirá al menos tener esperanza…?<br><strong>Uno</strong> – Hoy en día, ya sabe, encontrar un médico para un paciente sano es más difícil que encontrar al amante de su esposa para un cornudo.<br><strong>Dos</strong> – Me lo imagino. Pero he intentado de todo, créame. Incluso he consultado a una vidente.<br><strong>Uno</strong> – Ya veo…<br><strong>Dos</strong> – Ella me encontró un viejo médico en un pueblo de Extremadura. Estaba incluso dispuesto a mudarme allí.<br><strong>Uno</strong> – ¿En Extremadura?<br><strong>Dos</strong> – Sí, eso pensé yo también, era un poco radical, pero bueno… Ni siquiera tuve que tomar esa difícil decisión. Murió unos días después.<br><strong>Uno</strong> – A veces los médicos también tienen una salud frágil.<br><strong>Dos</strong> – Tenía 102 años.<br><strong>Uno</strong> – Ah, ya veo…<br><strong>Dos</strong> – Incluso hice una peregrinación a Lourdes, pero allí también…<br><strong>Uno</strong> – Es un desierto médico…<br><strong>Dos</strong> – Usted es mi última esperanza…<br><strong>Uno</strong> – Es decir, hoy en día… para que un médico acepte un nuevo paciente, tiene que morir uno de sus propios pacientes antes que él.<br><strong>Dos</strong> – Soy perfectamente consciente de eso.<br><strong>Uno</strong> – Y para ocupar el lugar del difunto, también debe ser el primero en enterarse de su fallecimiento.<br><strong>Dos</strong> – Eso es lo que entendí.<br><strong>Uno</strong> – Lo cual, por cierto, no siempre es muy tranquilizador.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y por qué no?<br><strong>Uno</strong> – Elegir a un médico cuyos pacientes caen como moscas…<br><strong>Dos</strong> – Es verdad, no lo había pensado.<br><strong>Uno</strong> – Si quiere, puedo recomendarle a un colega.<br><strong>Dos</strong> – ¿Otro detective, quiere decir? Especializado más en medicina.<br><strong>Uno</strong> – Pensaba más bien… en un asesino a sueldo.<br><strong>Dos</strong> – No estoy seguro de entender…<br><strong>Uno</strong> – Como le dije, para que se libere una plaza…<br><strong>Dos</strong> – Tiene que morir un paciente.<br><strong>Uno</strong> – Entonces, si es usted quien encarga la ejecución, por supuesto…<br><strong>Dos</strong> – Seré el primero en enterarme de que se ha liberado una plaza…<br><strong>Uno</strong> – Y al menos, en ese caso, la responsabilidad de la muerte de ese paciente no recaerá en su médico.<br><strong>Dos</strong> – Lo que me permitiría tener la esperanza de que no es necesariamente un mal médico.<br><strong>Uno</strong> – Eso es todo lo que puedo ofrecerle, desafortunadamente.<br><strong>Dos</strong> – Voy a tomarme un tiempo para pensarlo.<br><strong>Uno</strong> – No mucho, porque ya sabe… incluso los asesinos a sueldo están empezando a estar un poco ocupados. Al menos los más profesionales entre ellos.<br><strong>Dos</strong> – Los más profesionales…?<br><strong>Uno</strong> – Hay que elegir a alguien lo suficientemente discreto. No vaya a ser que termine usted en la cárcel por haber contratado un asesinato.<br><strong>Dos</strong> – Aunque… en la cárcel, al menos, probablemente tendría un médico.<br><strong>Uno</strong> – Eso, querido amigo, no está para nada garantizado.<br><strong>Dos</strong> – Bueno… optaré por un asesino a sueldo… ¿Tiene a alguien de confianza que pueda recomendarme?<br><em>El otro le entrega una tarjeta de visita.</em><br><strong>Dos</strong> – Domínguez y Domínguez, asesinos a sueldo graduados.<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto, supongo que esos tampoco son sus nombres reales.<br><strong>Dos</strong> – Curiosamente, sí lo son.<br><strong>Uno</strong> – Bien. Gracias, Doctor. Quiero decir, gracias, Señor Belmonte…<br><strong>Dos</strong> – A su disposición…<br><strong>Uno</strong> – Y por cierto… ¿no sabrá de casualidad de un buen dentista…? (El otro lo mira, pero no responde) De acuerdo…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">¡Demasiado es demasiado!</a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="237" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Demasiado es demasiado" class="wp-image-1850" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b-300x178.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-radical/">Demasiado radical</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El gato y el ratón</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-gato-y-el-raton/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 15:53:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Casa]]></category>
		<category><![CDATA[De verdad y de broma]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Gato]]></category>
		<category><![CDATA[Ratón]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2149</guid>

					<description><![CDATA[<p>El gato y el ratón, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'De verdad y de broma' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-gato-y-el-raton/">El gato y el ratón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Te acuerdas? Te dije que tenía un ratón en casa.<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Me aconsejaste que consiguiera un gato para deshacerme de él.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Uno</strong> – Funcionó. Ya no tengo ratón.<br><strong>Dos</strong> – Genial.<br><strong>Uno</strong> – Sí. (<em>Silencio</em>) Pero, ¿cómo me deshago del gato ahora?<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">De verdad y de broma</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="297" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1845" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b-300x223.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-gato-y-el-raton/">El gato y el ratón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Una ratonera</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/una-ratonera/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 15:51:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[De verdad y de broma]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sin techo]]></category>
		<category><![CDATA[Ratón]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2147</guid>

					<description><![CDATA[<p>Una ratonera, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'De verdad y de broma' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/una-ratonera/">Una ratonera</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes, que parecen vagabundos pero que podrían llevar máscaras de ratones, miran fijamente hacia delante.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Ves ese queso, ahí?<br><strong>Dos</strong> – No veo otra cosa desde hace rato.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué no nos hemos lanzado aún sobre él?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé. Desconfío.<br><strong>Uno</strong> – Yo también.<br><strong>Dos</strong> – Es demasiado bueno para ser verdad.<br><strong>Uno</strong> – Ese queso está un poco demasiado fresco.<br><strong>Dos</strong> – Parece que acaba de salir del frigorífico.<br><strong>Uno</strong> – No se parece a los trozos de queso que encontramos en el suelo o en los cubos de basura.<br><strong>Dos</strong> – En los cubos, solo hay costras.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Uno</strong> – Y además, ¿qué es ese cacharro?<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué cacharro?<br><strong>Uno</strong> – Ese trozo de queso, está puesto sobre una tablita.<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí… Estaba tan fascinado por el queso que no había visto la tablita.<br><strong>Uno</strong> – Una pequeña tabla, con una barra de metal amarilla.<br><strong>Dos</strong> – Amarilla como el oro.<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – Brilla, es bonita.<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué podría ser?<br><strong>Dos</strong> – ¿Una bandeja para queso?<br><strong>Uno</strong> – Normalmente tenemos que conformarnos con las migas bajo la mesa, y ahora nos lo ponen en bandeja.<br><strong>Dos</strong> – ¿A qué estamos esperando para ir?<br><strong>Uno</strong> – A la vez, no es muy grande ese trozo de queso. No hay para dos.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Venga, te lo dejo a ti.<br><strong>Dos</strong> – No sé… ¿Y si fuera una trampa?<br><strong>Uno</strong> – No vamos a dejarlo ahí, sería una pena.<br><strong>Dos</strong> – Creo que me voy a dejar tentar.<br><strong>Uno</strong> – Después de todo… solo se vive una vez.<br><strong>Dos</strong> – Voy…<br><em>Negro</em>.<br><em>Sonido seco de la trampa que se activa.<br>Luz.</em><br><em>Solo queda en escena el segundo personaje.</em><br><strong>Uno</strong> – Sí, solo se vive una vez… Y a veces, ni siquiera mucho tiempo. Bueno… ahora voy a poder quedarme con ese trozo de queso…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">De verdad y de broma</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="297" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1845" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b-300x223.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/una-ratonera/">Una ratonera</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La fiesta de los muertos</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/la-fiesta-de-los-muertos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 15:43:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Automovilista]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[De verdad y de broma]]></category>
		<category><![CDATA[Distopía]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Champán]]></category>
		<category><![CDATA[Coche]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2140</guid>

					<description><![CDATA[<p>La fiesta de los muertos, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'De verdad y de broma' de Jean-Pierre Martinez </p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-fiesta-de-los-muertos/">La fiesta de los muertos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una tumba, con un retrato del difunto y una placa que dice «En memoria de Jacky». En el suelo, un periódico viejo. Dos personajes llegan uno tras otro, cada uno con una maceta de flores, que colocan torpemente frente a la tumba. Parecen no conocerse, y están visiblemente incómodos. Silencio.<br></em><strong>Uno</strong> – Mis condolencias.<br><strong>Dos</strong> – Gracias…<br><strong>Uno</strong> – Usted es de la familia, supongo…<br><strong>Dos</strong> – Eh… no, no exactamente. ¿Y usted?<br><strong>Uno</strong> – Yo tampoco.<br><em>Miran a su alrededor para comprobar que están solos.</em><br><strong>Dos</strong> – Quizás hemos llegado temprano.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Dos</strong> – O tarde.<br><strong>Uno</strong> – Es sorprendente que haya tan poca gente.<br><strong>Dos</strong> – Sin embargo… era alguien muy apreciado.<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Le conocía? Quiero decir… ¿le conocía bien?<br><strong>Uno</strong> – No mucho, la verdad… ¿Y usted?<br><strong>Dos</strong> – Yo tampoco. De hecho, le confieso que no sé muy bien qué hago aquí.<br><strong>Uno</strong> – Eso es lo que solemos pensar cuando asistimos a un entierro, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Venimos por compromiso y luego… terminamos preguntándonos qué hacemos aquí.<br><strong>Uno</strong> – Y pensar que me había jurado a mí mismo no asistir a ningún otro entierro.<br><strong>Dos</strong> – Sí, yo también… Salvo al mío, claro.<br><strong>Uno</strong> – Hemos hecho bien en venir… de lo contrario, no habría habido nadie.<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Dos</strong> – Es muy triste…<br><strong>Uno</strong> – No es una edad para morir, eso seguro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué edad tenía exactamente?<br><strong>Uno</strong> – Exactamente… no lo sé. Pero no era tan mayor, ¿no? Al menos por su foto…<br><strong>Dos</strong> – Quizás es una foto antigua.<br><strong>Uno</strong> – Puede ser… ¿Se ha dado cuenta? Cuando ponen una foto en una tumba, generalmente eligen una del difunto cuando era joven y saludable.<br><strong>Dos</strong> – Es cierto. Una foto de él antes de su enfermedad o… su accidente.<br><strong>Uno</strong> – O… su decadencia.<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Dos</strong> – Por cierto, ¿de qué murió exactamente?<br><strong>Uno</strong> – Ah, no lo sé…<br><strong>Dos</strong> – Lo que sabemos es que está muerto.<br><strong>Uno</strong> – Es lo único que sabemos con certeza.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – Sus flores son muy bonitas.<br><strong>Uno</strong> – Las suyas también.<br><strong>Dos</strong> – Son las mismas, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Deben de ser del mismo sitio.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Las encontré en una tumba, no muy lejos de aquí. No pensé en comprar flores, así que… las cogí al pasar.<br><strong>Dos</strong> – Ah, ya veo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Y usted?<br><strong>Dos</strong> – Lo mismo. No tenía dinero… Las recogí de una tumba, un poco más allá.<br><strong>Uno</strong> – Las flores se han vuelto tan caras hoy en día.<br><strong>Dos</strong> – Además, el dueño original no se va a quejar a la policía.<br><em>La mirada del otro se posa en el periódico del suelo.</em><br><strong>Uno</strong> – No sé qué hace aquí este periódico… Podrían haberlo recogido…<br><em>Levanta el periódico y mira la portada.</em><br><strong>Dos</strong> – Este cementerio no está muy bien cuidado. No sé si hay un guardián. Cualquiera puede robar flores de la tumba de un desconocido.<br><strong>Uno</strong> – Qué curioso, aquí está su foto en la primera página…<br><strong>Dos</strong> – ¿Su foto?<br><strong>Uno</strong> – Hablan de su muerte…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y entonces? ¿Cómo murió?<br><em>El otro lee el artículo.</em><br><strong>Uno</strong> – Un choque múltiple, al parecer.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Uno</strong> – Tenía tres gramos de alcohol en la sangre, iba demasiado rápido, cruzó una línea amarilla y chocó de frente con el coche que venía en sentido contrario.<br><strong>Dos</strong> – Vaya, qué desastre.<br><strong>Uno</strong> – El coche que venía justo detrás tampoco tuvo tiempo de frenar.<br><strong>Dos</strong> – Varias víctimas, entonces…<br><strong>Uno</strong> – Con él, suman tres.<br><strong>Dos</strong> – Todo por culpa de un conductor imprudente…<br><strong>Uno</strong> – Si lo hubiera sabido… no estoy seguro de que hubiera venido.<br><strong>Dos</strong> – No, yo tampoco…<br><strong>Uno</strong> – Pero, ¿teníamos otra opción?<br><em>Se miran con expresión enigmática. Nuevo silencio. Aparece un tercer personaje.</em><br><strong>Dos</strong> – Ah… ahí viene alguien más.<br><strong>Uno</strong> – La familia, probablemente.<br><em>El tercer personaje se acerca. Es el mismo cuyo retrato está en la tumba.</em><br><strong>Dos</strong> – Debe ser su hermano, se parece un poco.<br><strong>Tres</strong> – Hola… Gracias por estar aquí… Quiero decir…<br><strong>Dos</strong> – No, no… Es lo mínimo.<br><em>Guardan un momento de silencio.</em><br><strong>Tres</strong> – Espero que no me guarden mucho rencor…<br><em>Los otros dos intercambian una mirada desconcertada.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué íbamos a guardarle rencor? No fue usted quien lo mató, ¿verdad?<br><strong>Tres</strong> – No, claro que no… Aunque, de alguna manera…<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Tres</strong> – De todas formas, gracias por las flores.<br><strong>Dos</strong> – No hay de qué, de verdad…<br><strong>Uno</strong> – Es lo mínimo que podíamos hacer… (<em>Pausa</em>) Usted es… Quiero decir, era…<br><strong>Dos</strong> – ¿Le conocía bien…?<br><em>El tercer personaje parece un poco sorprendido.</em><br><strong>Tres</strong> – Sí, se puede decir que sí.<br><strong>Dos</strong> – Es una pena irse tan joven…<br><strong>Tres</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Sin mencionar a las otras dos víctimas que no tenían nada que ver.<br><strong>Dos</strong> – El alcohol al volante, qué plaga… Nunca se dirá lo suficiente…<br><em>Incómodos</em>.<br><strong>Tres</strong> – Bueno, ahora no podemos hacer nada al respecto, ¿así que para qué lamentarnos? (Pausa) ¿Les sirvo algo?<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Tres</strong> – ¿Un refresco? ¿Una copita…?<br><em>Un momento de sorpresa.</em><br><strong>Dos</strong> – Vale, una copita. Después de todo, nos levantará un poco el ánimo…<br><strong>Tres</strong> – Y además, ahora, ¿qué arriesgamos?<br><em>El tercer personaje se aleja.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué no…? Se estila beber a la salud del difunto, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Querrá decir en su memoria, claro. Porque beber a la salud de un muerto…<br><strong>Uno</strong> – Sí, claro…<br><strong>Dos</strong> – Y además, generalmente no se brinda directamente sobre su tumba, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Creo que en México lo hacen, el Día de los Muertos.<br><strong>Dos</strong> – Es verdad… pero no estamos en México.<br><strong>Uno</strong> – Y tampoco es el Día de los Muertos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Está seguro?<br><strong>Uno</strong> – ¿De qué?<br><strong>Dos</strong> – De que no es el Día de los Muertos.<br><strong>Uno</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – En cualquier caso, no estamos en México… ¿O sí?<br><em>Silencio. El tercero regresa con tres copas de champán en una bandeja, que ofrece con una gran sonrisa. En la otra mano sostiene una botella de champán que coloca sobre la tumba.</em><br><strong>Tres</strong> – Adelante, por favor…<br><em>Cada uno toma una copa.</em><br><strong>Dos</strong> – Gracias.<br><em>Todos parecen un poco incómodos.</em><br><strong>Uno</strong> – Bueno, pues… a la memoria de… (<em>Mirando la placa</em>) Jacky.<br><strong>Tres</strong> – Eso es.<br><em>Levantan las copas y las vacían.</em><br><strong>Dos</strong> – Está bien fresco.<br><strong>Uno</strong> – Sí, es bueno.<br><em>El segundo coge la botella y mira la etiqueta, intrigado.</em><br><strong>Dos</strong> – La Veuve Clicquot…?<br><strong>Tres</strong> – Aquí, las viudas ya no existen… En el cementerio, todas las parejas terminan encontrándose tarde o temprano.<br><strong>Uno</strong> – Claro…<br><em>Un momento de desconcierto. Vuelven a beber.</em><br><strong>Tres</strong> – Sería aún mejor con unos canapés, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – No se moleste, nos quedamos de pie.<br><em>El tercero muestra una amplia sonrisa.</em><br><strong>Tres</strong> – Ah, sí, no, me refería a canapés…<br><strong>Dos</strong> – Sí, lo entendí… Estaba bromeando…<br><strong>Tres</strong> – Voy a buscarlos…<br><em>El tercero sale otra vez, llevándose la bandeja.</em><br><strong>Uno</strong> – Canapés… Es una locura, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué quería decir con eso de la viuda?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé…<br><strong>Uno</strong> – De todos modos, este entierro no está tan mal, ¿verdad?<br><strong>Dos</strong> – Sí, parece más una barbacoa entre amigos.<br><strong>Uno</strong> – Excepto que nadie se conoce.<br><strong>Dos</strong> – No entendí bien quién era… Quiero decir, con respecto al difunto.<br><em>Nuevo silencio. Mira la tumba y el retrato.</em><br><strong>Uno</strong> – Se parece un poco, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Diría que se parece mucho…<br><strong>Uno</strong> – ¿Cree que es él?<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo podría ser él? Está muerto…<br><strong>Uno</strong> – No lo sé.<br><em>El tercero regresa con los canapés en una bandeja.</em><br><strong>Tres</strong> – ¡Aquí están! Por favor, sírvanse…<br><strong>Uno</strong> – Gracias.<br><em>Se sirven uno tras otro.</em><br><strong>Dos</strong> – Creo que probaré este.<br><strong>Uno</strong> – Sí, están muy buenos.<br><strong>Dos</strong> – Y además, son originales estos canapés, en forma de…<br><strong>Uno</strong> – En forma de ataúdes.<br><strong>Tres</strong> – Pensé que para esta ocasión…<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Mastican sus canapés.</em><br><strong>Uno</strong> – Esto da sed…<br><strong>Tres</strong> – Voy a buscar a su hermana pequeña…<br><strong>Dos</strong> – ¿Su hermana pequeña?<br><strong>Tres</strong> – ¡Otra botella!<br><strong>Uno</strong> – Ah, claro…<br><em>Se aleja nuevamente. Los otros miran el retrato.</em><br><strong>Dos</strong> – Es él, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Parece que sí.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿no estaría muerto?<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – O entonces, es que nosotros también estamos muertos.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Se miran incómodos.</em><br><strong>Uno</strong> – Perdón, un momento… (<em>Se aleja y vuelve</em>) Esto es una locura…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Uno</strong> – Ahí está la mía también…<br><strong>Dos</strong> – ¿La suya?<br><strong>Uno</strong> – Mi tumba.<br><strong>Dos</strong> – ¿Está seguro?<br><strong>Uno</strong> – Mi nombre está grabado en la lápida.<br><strong>Dos</strong> – Ah, claro…<br><strong>Uno</strong> – Y también mi retrato. Cuando era joven…<br><strong>Dos</strong> – ¿Cuál es?<br><em>El otro señala una tumba con el dedo.</em><br><strong>Uno</strong> – Es la tumba de donde cogí esta maceta de flores. No me había dado cuenta…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – En ese caso… seguramente esté la mía también.<br><strong>Uno</strong> – Es posible… (<em>Pausa</em>) Entonces, esto no es… una despedida.<br><strong>Dos</strong> – Más bien sería una bienvenida.<br><strong>Uno</strong> – Por no decir una inauguración.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – ¿Usted recuerda…?<br><strong>Uno</strong> – ¿El qué?<br><strong>Dos</strong> – Pues… Cómo morimos…<br><strong>Uno</strong> – No estoy seguro, pero…<br><em>Coge el periódico y lo mira de nuevo.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Uno</strong> – Hay una foto del accidente.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué?<br><strong>Uno</strong> – Los coches son un montón de chatarra pero… me pregunto si no reconozco mi Twingo roja ahí…<br><strong>Dos</strong> – Déjeme ver… (<em>Coge el periódico y mira</em>) Ah, sí… yo no habría reconocido la mía, pero… es mi matrícula.<br><strong>Uno</strong> – Entonces en los coches de enfrente éramos nosotros…<br><strong>Dos</strong> – Al parecer…<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – Y espera que le perdonemos con su champán…<br><strong>Dos</strong> – Y sus aperitivos en forma de ataúdes.<br><strong>Uno</strong> – Vaya morro…<br><strong>Dos</strong> – Lo voy a matar.<br><strong>Uno</strong> – Ya está muerto.<br><strong>Dos</strong> – Y nosotros también…<br><em>El tercero regresa, con una gran sonrisa y otra botella de champán en la mano.</em><br><strong>Tres</strong> – ¿Les sirvo un poco más?<br><em>Los otros dos le lanzan una mirada asesina.<br><strong>Negro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">De verdad y de broma</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="297" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1845" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b-300x223.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-fiesta-de-los-muertos/">La fiesta de los muertos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Nuestro padre que estás en nosotros</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/nuestro-padre-que-estas-en-nosotros/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 13:34:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Como un pez en el aire]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Monólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Niño]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Viejo]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2130</guid>

					<description><![CDATA[<p>Nuestro padre que estás en nosotros, Monólogo de Jean-Pierre Martinez, extracto del recopilatorio 'Como un pez en el aire'</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/nuestro-padre-que-estas-en-nosotros/">Nuestro padre que estás en nosotros</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Monólogo de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p>Si nos cruzáramos en la calle tal como seremos dentro de treinta años, ¿crees que nos reconoceríamos? No estoy seguro… Pero no estoy hablando de ustedes y yo. Apenas nos conocemos. Es poco probable que me acuerde de ustedes. Especialmente porque en treinta años habrán envejecido bastante. Serán irreconocible. Si todavía están aquí… No, me refiero a mí mismo, si mañana me encontrara casualmente a mí mismo tal como seré con treinta años más… ¿Mi cabeza me diría algo? Hace treinta años, tenía el pelo largo, andaba en moto y leía Rock &amp; Folk. Si me encontrara hoy en el metro, con la cabeza despejada, leyendo la Vida Financiera, ¿haría la conexión? ¿Al menos pensaría: «Es curioso, la cara de ese viejo imbécil me resulta familiar. Se parece un poco a mi padre». En ese caso, ya no tendría ninguna gana de hablarme a mí mismo… Cambiamos bastante en treinta años. Por lo general, para peor. ¿Seguimos siendo exactamente los mismos… o inevitablemente tendemos a convertirnos en nuestro propio padre? Todos tenemos miedo de morir algún día, pero estamos equivocados al preocuparnos por eso. No se muere en un día. O solo por accidente. Cuando mueres de vejez, mueres un poco todos los días. E incluso llegas a olvidarte de ti mismo. Todos estamos destinados a convertirnos en soldados desconocidos. Si tienes la suerte de vivir otros treinta años, no serás tú a quien entierren, será otra persona. Alguien a quien no conoces, a quien nunca has conocido y a quien nunca conocerás. Un extraño que quizás ni te caiga bien. Porque hay que mirar las cosas de frente: rara vez mejoramos a medida que envejecemos. Piensa que si ya no te gustas mucho hoy en día, dentro de treinta años probablemente odies a la persona en la que te has convertido. Incluso es posible que desees su muerte. ¿Quién no desea más o menos la muerte de su padre? Le reprocharás que no te haya cuidado como a un hijo. Y él te culpará por no haber sabido cumplir sus sueños. Para entender a nuestro padre, habría que haberlo conocido cuando era niño. Y aun así… Por la mañana, me miro en el espejo, ya me cuesta reconocerme y no encuentro nada interesante que decirme. Así que si tuviera delante a un tipo como yo con treinta años más… Un tipo que quizás nunca llegue a existir, por cierto. Si supiéramos la fecha de nuestra muerte cuando nacemos, sabríamos cuándo hemos vivido la mitad de nuestra vida… No, la comunicación intergeneracional, incluso con uno mismo, no es fácil. Pero te doy un consejo: si te cruzas contigo mismo mañana tal como serás dentro de treinta, cuarenta, cincuenta años, reza esta oración: Nuestro padre que estás en nosotros, que nuestro nombre te siga siendo familiar, que tu declive sea tranquilo, que tu falta de voluntad no condene nuestros sueños, danos cada día una razón para vivir hasta tu edad, perdona nuestras derrotas como nosotros también deberemos perdonar tu renuncia, permítenos caer en la tentación y líbranos de los remordimientos.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><strong><em>Como un pez en el aire</em></strong></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="205" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Como un pez en el aire" class="wp-image-1837" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b-300x154.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/nuestro-padre-que-estas-en-nosotros/">Nuestro padre que estás en nosotros</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Érase una última vez</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/erase-una-ultima-vez/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 12:57:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Como un pez en el aire]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Monólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2112</guid>

					<description><![CDATA[<p>Érase una última vez, Monólogo de Jean-Pierre Martinez, extracto del recopilatorio 'Como un pez en el aire'</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/erase-una-ultima-vez/">Érase una última vez</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Monólogo de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p>En la vida, hay que esperar cualquier cosa. Mantenerse preparado. Por la mañana, uno se levanta. Como todos los días. Nunca se sabe si no será la última mañana del último día de su vida. Bueno, a veces se puede intuir un poco, ¿verdad…? Cuando ni siquiera puedes levantarte, por ejemplo. Cuando estás luchando contra una larga enfermedad, una larga enfermedad que se acerca a su fin, ya ves, y el capellán del hospital pasó a preguntarte si realmente necesitabas algo. Ahí es cuando piensas que si no es para hoy, al menos no tardará mucho. Cuando te preparas para saltar de un avión en pleno vuelo, mirando al cielo para no ver abajo, e imaginas lo que pasaría si el paracaídas no se abriera. Entonces verificas una última vez que el anillo no está atascado. Que la tela no está rota. Que por accidente no te dispones a lanzarte al vacío con tu saco de dormir. Incluso si no se es creyente, se hace la señal de la cruz por si acaso. No cuesta nada. Y luego, sin ningún remordimiento, siempre se puede decidir no saltar. Permanecer en el avión, llamar a la azafata y pedir un whisky. Esperar a que el avión aterrice suavemente. O que se estrelle. Pero todos juntos. Cuando se es un matador y se está a punto de matar a seis toros seguidos, de cinco a siete. ¿Y si uno de ellos no está de acuerdo? Podría rebelarse. ¿Cuánto tiempo más sobreviviremos a esta carnicería al aire libre? Desde la noche de los tiempos, matar para vivir es un trabajo peligroso. En el corredor de la muerte, cuando se escuchan pasos detrás de la puerta en las primeras horas y el servicio de habitaciones te trae un desayuno continental en una bandeja de fina porcelana en lugar del jugo corriente en una lata de hojalata. Entonces sabes que debes liberar la habitación antes del mediodía, que la factura no tardará en llegar y que no te librarás de ella. Cuando saltas en bungee y sabes que la cuerda puede romperse. Cuando cedes y saltas sin cuerda. Cuando te lanzas con un condón y se rompe. Cuando te lanzas sin condón. Cuando te levantas por la mañana y ya no sabes por qué. Cuando piensas que sobrevivir no sería vivir. Cuando prefieres morir por algo en lugar de vivir por nada. Cuando mueres de hambre, cuando ya no pesas nada y no puedes hacer nada más. Cuando te han dicho demasiadas veces que te vayas al diablo. Sí. Hay momentos en los que se puede intuir que no habrá una próxima vez. Y luego están los momentos en los que no se ve venir. Los momentos en los que uno se va como llegó. Por accidente. Donde uno muere como vivió. Tontamente. Los momentos en los que uno fallece por casualidad. Sin previo aviso. Donde uno muere por error. Sin anuncio. Un día uno se levanta por la mañana, y no habrá más. Y no lo sabe.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><strong><em>Como un pez en el aire</em></strong></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="205" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Como un pez en el aire" class="wp-image-1837" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b-300x154.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/erase-una-ultima-vez/">Érase una última vez</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Las horas pequeñas</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/las-horas-pequenas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 12:52:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Como un pez en el aire]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Monólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Sueño]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2108</guid>

					<description><![CDATA[<p>Las horas pequeñas, Monólogo de Jean-Pierre Martinez, extracto del recopilatorio 'Como un pez en el aire'</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/las-horas-pequenas/">Las horas pequeñas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Monólogo de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p>¿Las horas pequeñas? ¿Las conoces? Uno, dos, tres, cuatro… Con cinco, ya estaríamos fuera de peligro. Solo tendríamos que esperar un poco escuchando la radio. Pero nos despertamos y miramos por la ventana. Ni un resplandor. Escuchamos atentamente. Ni un canto de pájaro. Los diurnos todavía duermen, los nocturnos ya están acostados. No hay esperanza de una mañana cercana. Estamos en la oscuridad más profunda, en el territorio de nadie, en la noche de los insomnes despiertos. Por supuesto, un esfuerzo sería suficiente para levantarse y caminar. Pero sería prematuro. Casi antinatural. Ver la noche antes de haber visto el día… Así que debemos dar marcha atrás. Cruzar la frontera de nuevo. Volver a donde nada puede alcanzarnos aún. Donde nada puede esperarnos. Donde nadie puede oírnos. El más allá es el más acá de una eternidad reversible. Cuento hasta cien. Al revés. Noventa y nueve, noventa y ocho… Esperando que antes de que termine esta cuenta atrás, deje de contar. En las noches de insomnio extremo, empiezo en siete mil millones. Seiscientos noventa y nueve millones novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve más antes de que llegue mi turno en esta vasta sala de espera al aire libre que es el mundo de los vivos. ¿Cuánto tiempo para deshojar una por una todas estas existencias que no son la mía, para reconocerme en esa multitud y encontrar mi sueño? Una noche para saber quién eres. Lo que te distingue de los demás. Una vida para descubrir todo lo que no eres. Morir. Fundirse nuevamente en lo indistinto. Dormir. Dejar ir. Con miedo de despertar siendo otro. En una oscuridad que sería una pesadilla sin esperanza de amanecer. Lo que me mantiene con vida, lo que me mantiene despierto, es el miedo de caer en una mala noche, en un mal sueño, en el cansancio eterno. El insomnio es una carrera inmóvil contra el tiempo. Una victoria temporal. Cuatro, tres, dos, uno… Entre el letargo de la noche y la brutalidad del despertar, las horas pequeñas cuentan el tiempo contado de los insomnes.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><strong><em>Como un pez en el aire</em></strong></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="205" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Como un pez en el aire" class="wp-image-1837" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b-300x154.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/las-horas-pequenas/">Las horas pequeñas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Diván</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/divan-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 12:50:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Como un pez en el aire]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Monólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Psicólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Arbol]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Huevo]]></category>
		<category><![CDATA[Lengua]]></category>
		<category><![CDATA[Psicoanálisis]]></category>
		<category><![CDATA[Sentido de la vida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2106</guid>

					<description><![CDATA[<p>Diván, Monólogo de Jean-Pierre Martinez, extracto del recopilatorio 'Como un pez en el aire'</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/divan-2/">Diván</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Monólogo de Jean-Pierre Martinez</em></p>



<p>¿Me acuesto o…? Vale… No sé muy bien por dónde empezar… Encontré sus datos en la guía telefónica… Puedes preguntar a un amigo si conoce a un buen dentista que no sea muy caro y que no duela, pero… alguien como usted. Así que consulté la guía… Y luego elegí su nombre al azar de la lista… La lista era bastante larga, ¿verdad? Un trabajo en efectivo, en estos tiempos… Dicen que no necesitas un título para hacer su trabajo. Que solo necesitas haber sido cliente para trabajar por tu cuenta… ¿Es cierto? Entonces, yo también, después, si quiero… Consideraré que estoy en formación. Pero, ¿no se preocupe que todos sus clientes se conviertan en competidores potenciales? ¿Se lo imagina? Voy a ver a mi carnicero, compro una cabeza de ternero y al salir abro una carnicería justo enfrente… No creo que eso pase, por supuesto. Además, odio la carne… Incluso con los huevos, tengo problemas. Bueno, de vez en cuando como uno, pero… Dicen que las aves son descendientes de los dinosaurios… Entonces, ¿un huevo es un poco como un feto de dinosaurio, no? En realidad, no elegí su nombre completamente al azar… Usted fue el último en la lista… Como su apellido comienza con una Z… Probablemente quise corregir una injusticia… Es mi lado Zorro. Sí, imagino que los demás siempre eligen el primero de la lista… Sr. Aa, Sra. Ab o Sr. Bb… Puedo imaginar lo que debió haber sufrido durante sus estudios… Si es que los hizo… Siempre el último en ser llamado… Yo estoy en la categoría M… Más bien en la parte de atrás, pero bueno… Es curioso, a mí me toca la Z al final de mi nombre… Mi padre era español… No sé por qué digo «era», porque todavía lo es… Quiero decir, está vivo. Bueno, creo… Pero, ¿se puede decir que todavía es español? Fue naturalizado… Naturalizado francés, quiero decir… No embalsamado… O congelado… Es increíble, todas esas mujeres que meten a sus hijos en el congelador, ¿verdad? Entre el pescado empanizado y los helados… Si solo los niños pudieran hacer lo mismo con sus padres… Conservarlos en el congelador hasta que sepa qué hacer con ellos… ¿Por qué estoy contándole todo esto? Ah, sí, la Z. Entonces, ¿tengo que contarle todo desde el principio, verdad? De la A a la Z. O más bien de la M a la Z… Porque para mí, empieza con M… Nunca me ha gustado mi nombre… Mauricio. ¿Ha notado en la televisión y en las películas? El tonto del servicio siempre se llama Mauricio… Como en «Mi Bella Genio», por ejemplo. ¿La conoce? Pero sí, el idiota en la historia es él. Ella pasa todo el día tratando de evitar la vergüenza de que se le vea como el tonto que realmente es. Y ella apenas tiene suficientes poderes mágicos para evitarlo. Bueno, ella ama a su Mauricio, porque es amable. Amable, pero tonto. Esa es la idea general que se tiene de los Mauricios, en general. Yo también tengo una hija. Debería haberla llamado Tabata. No quiero decir que mi esposa sea una bruja. Más bien es un hada… Para poder soportarme… Eso es lo que siempre le dice mi madre: ¿Cómo haces para soportarlo? Mi madre es normanda. Como las vacas. Entonces, leche, mantequilla, crema… ¡Cuánto hemos comido de eso! No digiero la mantequilla, eso lo heredé de mi padre. En España, es más bien aceite de oliva. Mi padre siempre le decía: ¿Por qué pones tanta crema en la sopa? Debería haberle preguntado por qué no ponía más sopa en su crema… Parecía que no podía evitarlo… El atavismo… Al final, mi padre encontró a alguien más para servirle la sopa… Ahora en casa, soy yo quien cocina. Así, al menos, sé lo que estoy comiendo. No dice nada, ¿verdad? Pero seguro que lo está pensando. Seguro que se pregunta por qué he venido a verla. Si lo supiera, supongo que no habría venido. Bueno, sí, hay algo. ¿Cómo se lo digo? Cuanto más pasa el tiempo… más me siento cercano a lo mineral. No sé por qué. ¿Conoce la expresión: cuanto más conozco a los hombres, más quiero a mi perro? Pues a mí, cuanto más pasa el tiempo, más me aburre la gente. También los perros, por cierto. Con las piedras es con las que realmente me siento cómodo… Una vida humana… ¿no es demasiado corta, verdad? Entonces, una vida de perro… Una piedra, por lo menos, no envejece… Incluso los árboles ya no me dicen nada. Aunque algunos tienen más de mil años. Pero un árbol también puede morir. Incluso puede tener enfermedades. Y luego es comido por los gusanos, como el resto. Al final, vuelve a la cadena alimentaria. Una piedra, no. ¡Nadie come piedras! A excepción de las gallinas, es cierto… Para hacer la cáscara de sus huevos. Es verdad, tampoco se puede decir que las piedras sean realmente eternas… ¿Cree que los dinosaurios también comían piedras para hacer sus huevos? En ese caso, ¿por qué molestarse en ser una piedra? Si al final vas a terminar como una cáscara vacía después de una tortilla… Entonces, ¿por qué me gustan las piedras, doctor? Quiero decir, Sr. Z.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><strong><em>Como un pez en el aire</em></strong></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="205" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Como un pez en el aire" class="wp-image-1837" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b-300x154.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/divan-2/">Diván</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Autoestop</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/autoestop/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 12:45:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Autor]]></category>
		<category><![CDATA[Carretera]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Como un pez en el aire]]></category>
		<category><![CDATA[Creatividad]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Monólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Coche]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Sentido de la vida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2103</guid>

					<description><![CDATA[<p>Autoestop, Monólogo de Jean-Pierre Martinez, extracto del recopilatorio 'Como un pez en el aire'</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/autoestop/">Autoestop</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Monólogo de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p>¿A dónde vas? ¿No lo sabes…? Bueno, sube, te llevaré. ¿Solo tienes eso como equipaje? Tienes razón. Cuando no sabes a dónde vas, no vale la pena cargar mucho. Yo solo tengo una pequeña bolsa. Un cepillo de dientes. Calcetines de repuesto. Un traje de baño, por si acaso… No olvides abrocharte el cinturón, a veces hay controles. De hecho, yo tampoco sé muy bien a dónde voy. Tomé unos días. Voy a intentar encontrar un lugar tranquilo para reflexionar. Tengo una vaga idea para una novela… Con las computadoras portátiles, ahora es conveniente. Se puede escribir donde sea. Incluso en casa. Tengo internet también. Cuando salgo de casa, me llevo el buzón. ¿No está mal este lugar, verdad? Lástima que pronostiquen mal tiempo. Me gusta conducir así. Haberse ido ya, aún no haber llegado. Siento que existo un poco. Debe ser por eso que nunca termino nada. ¡La cantidad de novelas que he comenzado! Cuando era niño, lo que más me gustaba era el trayecto entre mi casa y la escuela. Prolongaba el placer yendo lo más despacio posible. Pero… aunque te tomes tu tiempo, siempre terminas llegando a algún lugar. Definitivamente, necesito poner gasolina aquí. ¿Me avisas si ves una estación de servicio? Sí… Cuando era niño, me aterraba la certeza de que algún día iba a morir. Es el destino de todos, ¿verdad? Así que primero intenté convencerme de que no era como todos los demás. Pero muy pronto tuve que resignarme a la idea de que no era Jesucristo. Solo un tiempo elástico me separaba de una muerte segura. ¡Tal vez incluso prematura! No solo estaba seguro de que iba a morir, sino que no sabía cuándo. En resumen, era urgente reducir la velocidad para no morir precipitadamente. ¿Por qué este tipo toca la bocina así? ¡Adelanta si tienes tanta prisa! ¿Qué estaba diciendo? Sí, entonces, como no podía detener el tiempo, intenté retener cada momento. Para que pasara más despacio, ¿ves? Con la esperanza secreta de que un recuerdo más denso eventualmente frenaría el reloj de arena. Para empezar, elegí un momento al azar y decidí arbitrariamente guardarlo para siempre. ¡Y funcionó! La primera vez… Un momento inolvidable, aunque absolutamente insignificante… Nunca pude repetir esa hazaña. De todos modos, con el tiempo, he cambiado mi perspectiva sobre la existencia, ¿verdad? Sí, morimos, por supuesto, pero nunca desaparecemos por completo. Nada se pierde, nada se crea. Lamentablemente, con el tiempo, la certeza de un eterno retorno me aterra aún más que la idea de un final definitivo. ¿Así que esto nunca se detendrá? ¿Y qué será de nosotros cuando estemos muertos? Es cierto, la reencarnación es aterradora, si lo piensas. Incluso si no estás completamente satisfecho con tu vida actual, nada garantiza que, una vez resucitado, no termines siendo alguien aún más infeliz que tú… Hay tanta miseria en el mundo. ¿No te da miedo, esta ruleta rusa? No, no sabemos a dónde vamos. Ni siquiera sabemos de dónde venimos. ¿Recuerda una mariposa haber sido una oruga? El hombre ni siquiera recuerda haber sido un simio. ¡Ah, una estación de servicio! Casi pensé que nos quedaríamos sin gasolina. Si quieres estirar las piernas o usar el baño, toma tu tiempo. No tenemos prisa. No sabemos a dónde vamos…</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><strong><em>Como un pez en el aire</em></strong></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="205" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Como un pez en el aire" class="wp-image-1837" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b-300x154.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/autoestop/">Autoestop</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Sin título</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/sin-titulo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 12:41:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Artista]]></category>
		<category><![CDATA[Como un pez en el aire]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Monólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Sentido de la vida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2100</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sin título, Monólogo de Jean-Pierre Martinez, extracto del recopilatorio 'Como un pez en el aire'</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/sin-titulo/">Sin título</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Monólogo de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p>¿Hay alguien aquí? No… Entonces, son como yo. Tampoco han llegado a ser alguien. Ser el hijo de nadie está bien. Algunos incluso se volvieron muy famosos. Pero, ¿quién recuerda a los padres del hijo de nadie? Nadie. Desde que llegué al mundo, siempre me han dicho: si quieres convertirte en alguien en la vida, no hagas cualquier cosa. Y créanme, todos los que me dijeron eso no eran cualquiera. Así que intenté hacer algo de mí mismo. Para convertirme en alguien, como ellos. Pero sé que no logré nada. Nunca supe qué hacer con mi vida. Soy un tipo cualquier, como dicen. Un tipo raro, incluso, según algunos. Debo no haber hecho lo que se suponía que debía hacer. Así que hago lo que puedo. Hago un número, precisamente. Soy un cómico, como dicen: «Oh, ese tipo es un cómico». ¿Puede un payaso realmente convertirse en alguien? Para eso, alguien tendría que tomárselo en serio… Pero ni siquiera yo puedo tomarme en serio. Mi médico, cuando voy a verlo para una licencia médica, siempre me repite: ¡Deje de hacer teatro! Sin mencionar a mi banquero que me toma por un payaso. ¿Prestaría dinero a un payaso, usted? Me dice todo el tiempo. Piedra que rueda no cria moho… Es por eso que los comediantes rara vez terminan siendo dueños de su última morada. Yo tampoco tengo un hogar. Incluso dicen que parezco no saber dónde vivo. Si tan solo hubiera conocido a alguien en la vida. Deberías intentar conocer a alguien, como dicen. Pero si creen que es fácil establecer una relación estable con alguien que ni siquiera sabe exactamente quién es. No estaba pidiendo mucho. No necesariamente alguien… Si al menos hubiera sacado el número correcto. Pero no. Solo saqué números equivocados, créanme. Nunca el número complementario. Entonces, el número ganador… Y ahora, es demasiado tarde, ¿verdad? Sé que no me queda mucho tiempo. Y sé que después de mi desaparición, nadie dirá: ese era alguien. ¿Incluso podemos hablar de desaparición en el caso de alguien que nunca logró convertirse en alguien? No, en mi funeral, dirán: ese era un cómico. Si alguien va a mi funeral, por supuesto. ¿Han notado que en los funerales de las personas famosas siempre hay una multitud de anónimos, como dicen en los periódicos? Pero en la tumba de los desconocidos, nunca hay nadie. Y mucho menos celebridades. O bien, debes ser un soldado sin papeles, morir en el campo de honor y tener mucha suerte póstumamente. No, en tiempos de paz, no hay que soñar. Nadie volverá a encender la llama de todos los muertos que nunca lograron convertirse en alguien mientras estaban vivos…</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><strong><em>Como un pez en el aire</em></strong></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="205" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Como un pez en el aire" class="wp-image-1837" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b-300x154.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/sin-titulo/">Sin título</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El premio mayor</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-premio-mayor/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 10:30:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Aviso de paso]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Cartero]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Portal]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Vecino]]></category>
		<category><![CDATA[Buzón]]></category>
		<category><![CDATA[Carta]]></category>
		<category><![CDATA[Correo]]></category>
		<category><![CDATA[Lotería]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1979</guid>

					<description><![CDATA[<p>El premio mayor, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Aviso de paso' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-premio-mayor/">El premio mayor</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje (hombre o mujer) llega a su buzón de correo para recoger su correspondencia. Abre el buzón, saca algunos sobres y los examina rápidamente.</em><br><strong>Inquilino</strong> – Factura, impuestos, llamada a contribución…<br><em>Otro personaje (hombre o mujer) llega como cartero. Examina los buzones sin encontrar lo que busca.</em><br><strong>Cartero</strong> – Disculpe… ¿Conoce al Sr. Martín?<br><strong>Inquilino</strong> – Sí…<br><strong>Cartero</strong> – No veo su nombre en el buzón. ¿En qué piso vive?<br><strong>Inquilino</strong> – En el séptimo. Pero murió la semana pasada.<br><strong>Cartero</strong> – Ah… Entonces… Se ha mudado.<br><strong>Inquilino</strong> – Se podría decir eso, sí…<br><strong>Cartero</strong> – No, porque tengo un correo certificado para él…<br><strong>Inquilino</strong> – Ah, sí… Qué mala suerte…<br><strong>Cartero</strong> – Entonces, ¿qué debo hacer?<br><strong>Inquilino</strong> – No lo sé…<br><strong>Cartero</strong> – ¿No dejó una dirección?<br><strong>Inquilino</strong> – Está muerto, le digo.<br><strong>Cartero</strong> – Ah, sí… Pero, ¿quién va a firmar mi correo certificado entonces?<br><strong>Inquilino</strong> – Eso…<br><strong>Cartero</strong> – Así que no va a volver…<br><strong>Inquilino</strong> – Es poco probable.<br><strong>Cartero</strong> – No me viene bien.<br><strong>Inquilino</strong> – Siempre hay problemas, ¿sabe? Pero no estoy seguro de que haya muerto simplemente para complicarle la vida…<br><strong>Cartero</strong> – Mmm… Entonces, no sé… ¿Y usted no podría firmar en su lugar?<br><strong>Inquilino</strong> – ¿Por qué haría eso?<br><strong>Cartero</strong> – Entre vecinos… Podemos ayudarnos mutuamente… Así evito tener que volver.<br><strong>Inquilino</strong> – ¿Volver? ¿Para qué?<br><strong>Cartero</strong> – ¡Para entregarle este correo certificado!<br><strong>Inquilino</strong> – ¡Pero si le digo que está muerto! ¡Muerto, entiende? Y hay al menos una ventaja de estar muerto, y es que nos volvemos totalmente e irrevocablemente inaccesibles para los correos certificados de todo tipo.<br><strong>Cartero</strong> – Lo entiendo.<br><strong>Inquilino</strong> – Siempre puede dejarle un aviso de paso.<br><strong>Cartero</strong> – Bueno, sí…<br><strong>Inquilino</strong> – Además, ¿qué tipo de correo certificado es ese? ¿Aviso de impuestos? ¿Aviso de desalojo? ¿Aviso de cancelación?<br><em>El cartero echa un vistazo al sobre.</em><br><strong>Cartero</strong> – Viene de la Lotería Nacional.<br><strong>Inquilino</strong> – ¿La Lotería Nacional?<br><strong>Cartero</strong> – No puede ser una mala noticia.<br><strong>Inquilino</strong> – ¿De verdad cree que cuando uno está muerto, todavía puede distinguir entre una buena y una mala noticia?<br><strong>Cartero</strong> – Por supuesto… Pero aún así…<br><em>El inquilino toma la carta certificada de la mano del cartero.</em><br><strong>Inquilino</strong> – Déjeme ver… Ah sí, de la Lotería Nacional, vaya…<br><strong>Cartero</strong> – ¿Sabe usted si jugaba a la lotería?<br><strong>Inquilino</strong> – No lo sé… Lo conocía muy poco… Nos encontrábamos de vez en cuando… Tenía un perro…<br><strong>Cartero</strong> – ¿Y qué pasó con el perro?<br><strong>Inquilino</strong> – ¿El perro? No sé…<br><strong>Cartero</strong> – Es triste, un perro que se queda solo en la vida así… No entiendo a toda esa gente que adopta una mascota y luego la abandona. <em>Tener una mascota es una responsabilidad. La gente no se da cuenta…</em><br><strong>Inquilino</strong> – ¿Cree usted que ganó el premio mayor?<br><strong>Cartero</strong> – Si es así, no debería tardar en manifestarse. Hay una fecha límite. Si no se reclama el cheque antes, se pierde todo y la suma vuelve a jugarse.<br><strong>Inquilino</strong> – Es cierto, sería una lástima…<br><strong>Cartero</strong> – Entonces, ¿qué hacemos?<br><strong>Inquilino</strong> – ¿Nosotros?<br><strong>Cartero</strong> – Como dices, sería una lástima…<br><strong>Inquilino</strong> – De acuerdo, voy a firmar.<br><strong>Cartero</strong> – Así evito tener que volver.<br><em>El inquilino firma el recibo que le entrega el cartero, abre febrilmente el sobre y lee.</em><br><strong>Cartero</strong> – Entonces, ¿qué dice?<br><strong>Inquilino</strong> – Es un finiquito…<br><strong>Cartero</strong> – ¿No es un cheque?<br><strong>Inquilino</strong> – Trabajaba en la Lotería Nacional. Es solo un aviso de fin de contrato.<br><strong>Cartero</strong> – Además, perdió su trabajo… Es realmente desafortunado. Porque encontrar trabajo en estos tiempos no es fácil.<br><strong>Inquilino</strong> – Especialmente cuando uno está muerto.<br><strong>Cartero</strong> – Y con la crisis además. La deslocalización y todo eso.<br><strong>Inquilino</strong> – Sé cómo es, también estoy desempleado.<br><strong>Cartero</strong> – Ah sí, no tiene suerte… Y obviamente, nunca son personas como nosotros las que ganan en la lotería, ¿verdad? Aquellos que realmente lo necesitan.<br><strong>Inquilino</strong> – No…<br><strong>Cartero</strong> – Leí un artículo ayer en el periódico: «Gana 60 millones en la lotería y sigue viviendo exactamente como antes…» Déjame decirle algo: hay personas que no merecen ganar.<br><strong>Inquilino</strong> – Es cierto…<br><strong>Cartero</strong> – Bueno, eso es todo, tengo que seguir con mi ruta.<br><em>Se dispone a irse. El inquilino sostiene la carta.</em><br><strong>Inquilino</strong> – ¿Qué hago con esto ahora?<br><strong>Cartero</strong> – Eso depende de usted… Mientras yo tenga firmado el recibo, no me importa.<br><em>El cartero se dispone a irse.</em><br><strong>Cartero</strong> – Pero si fuera usted, les escribiría.<br><strong>Inquilino</strong> – ¿A quién?<br><strong>Cartero</strong> – ¡A la Lotería Nacional! Ya que un puesto acaba de quedar vacante…<br><em>El cartero se va. El inquilino vuelve a mirar el paquete certificado, perplejo.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Aviso de paso</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="215" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Aviso de paso" class="wp-image-1800" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b-300x161.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-premio-mayor/">El premio mayor</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Lola</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/lola/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:54:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Animal]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Ética]]></category>
		<category><![CDATA[Paranoia]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1965</guid>

					<description><![CDATA[<p>Lola, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/lola/">Lola</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado a una mesa. Otro llega, con gafas de sol, y se dirige a él.</em><br><strong>Uno</strong> – Volverán las oscuras golondrinas<br><strong>Dos</strong> – En tu ventana sus nidos a colgar…<br><strong>Uno</strong> – Está bien. Pero no es ventana, es balcón.<br><strong>Dos</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Uno</strong> – En tu balcón sus nidos a colgar<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí…<br><strong>Uno</strong> – Siéntese.<br><em>El otro se sienta.</em><br><strong>Dos</strong> – De todos modos, es un poco tonto como contraseña.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y por qué?<br><strong>Dos</strong> – Todo el mundo conoce la segunda parte.<br><strong>Uno</strong> – Al parecer, usted no…<br><strong>Dos</strong> – Perdón, no sabía que los asesinos a sueldo eran tan exigentes con la poesía de Lorca.<br><strong>Uno</strong> – Es de Bécquer.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – Le escucho.<br><strong>Dos</strong> – Quisiera hacer desaparecer a alguien.<br><strong>Uno</strong> – Sí, en general, para eso me llaman… ¿Cómo se llama esa persona?<br><strong>Dos</strong> – Lola.<br><strong>Uno</strong> – ¿Lola?<br><strong>Dos</strong> – Es una perra.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, eso no es asunto mío…<br><strong>Dos</strong> – No, quiero decir que… es realmente una perra.<br><strong>Uno</strong> – ¿Una perra? ¿Quiere decir un animal?<br><strong>Dos</strong> – Sí. Una perra. La hembra del perro.<br><em>El otro se levanta para irse.</em><br><strong>Uno</strong> – Lo siento, pero tenemos cierta ética en nuestro trabajo. Nunca matamos animales.<br><strong>Dos</strong> – Espere… Le ofrezco el doble.<br><em>Intrigado, el otro se sienta de nuevo.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué quiere matarla, para empezar?<br><strong>Dos</strong> – Si la conociera, no diría esa pobre criatura, créame.<br><strong>Uno</strong> – Cuénteme…<br><strong>Dos</strong> – Era la perra de mi esposa.<br><strong>Uno</strong> – ¿Era?<br><strong>Dos</strong> – Ella murió.<br><strong>Uno</strong> – ¿La perra?<br><strong>Dos</strong> – ¡Mi esposa!<br><strong>Uno</strong> – Lo siento.<br><strong>Dos</strong> – No lo sienta… Fui yo quien la mató.<br><strong>Uno</strong> – Y… ¿por qué, si se puede saber?<br><strong>Dos</strong> – En realidad… fue más bien un accidente.<br><strong>Uno</strong> – ¿Un homicidio involuntario, quiere decir?<br><strong>Dos</strong> – Digamos… un acto fallido.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo.<br><strong>Dos</strong> – Estábamos los tres caminando al borde de un acantilado y…<br><strong>Uno</strong> – ¿Los tres?<br><strong>Dos</strong> – Con Lola.<br><strong>Uno</strong> – Ah, claro…<br><strong>Dos</strong> – La empujé un poco, accidentalmente, ella resbaló y se estrelló abajo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y la policía no lo molestó?<br><strong>Dos</strong> – La policía, no. Pero Lola vio todo. Y desde entonces…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – Me mira.<br><strong>Uno</strong> – ¿Lo mira?<br><strong>Dos</strong> – Con una mirada acusadora.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Conoce ese episodio de la Biblia? El ojo estaba en la tumba y miraba a Caín.<br><strong>Uno</strong> – Me suena vagamente. Aunque, ya sabe, en mi trabajo la Biblia no es precisamente mi libro de cabecera.<br><strong>Dos</strong> – Pues para mí es Lola. Todo el día, me clava la mirada. Se ha vuelto insoportable.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo.<br><strong>Dos</strong> – No creo que pueda entenderlo. Si esto sigue, acabaré haciendo una tontería.<br><strong>Uno</strong> – Podría deshacerse de ella usted mismo. Al fin y al cabo, mató a su esposa.<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero tengo miedo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Miedo?<br><strong>Dos</strong> – Hay algo sobrenatural en todo esto, se lo aseguro. No es solo un animal. Es…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – Esa mirada… La mirada de Lola… Es la de mi esposa.<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Uno</strong> – Me ha conseguido dar escalofríos, también a mí. Y, con el trabajo que hago, créame que he visto de todo…<br><strong>Dos</strong> – Deshágase de Lola, se lo ruego.<br><strong>Uno</strong> – Lo siento de verdad, pero… No me dedico a la reencarnación.<br><strong>Dos</strong> – ¿Entonces qué será de mí?<br><strong>Uno</strong> – No sé… ¿Un perro?<br><em>Se levanta y se va. El otro se queda en silencio un momento.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Un perro…? Guau… Guau, guau…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/lola/">Lola</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El Día de los Inocentes</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-dia-de-los-inocentes/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:46:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Hormiga]]></category>
		<category><![CDATA[Malentendido]]></category>
		<category><![CDATA[Máscara]]></category>
		<category><![CDATA[Veneno]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1960</guid>

					<description><![CDATA[<p>El Día de los Inocentes, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-dia-de-los-inocentes/">El Día de los Inocentes</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos sillas y una mesa, con una jarra y un vaso. Un personaje llega con una mascarilla sanitaria. Otro llega también con mascarilla. Tras un momento de duda, el segundo se dirige al primero con aire de conspirador.</em><br><strong>Uno</strong> – Yo soy un hombre sincero.<br><strong>Dos</strong> – De donde crece la palma.<br><strong>Uno</strong> – ¡Que contraseña más estúpida…!<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Bueno. Como le dije, se paga por adelantado.<br><em>El otro le entrega un sobre.</em><br><strong>Dos</strong> – Aquí tiene.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cuál es el nombre de la víctima?<br><strong>Dos</strong> – Juan Martín.<br><strong>Uno</strong> – Vaya, qué curioso.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Uno</strong> – No, nada… Bueno, sí… No debería decírselo porque no está supuesto a saber mi nombre, pero… Es un homónimo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un homónimo?<br><strong>Uno</strong> – Yo también me llamo Juan Martín. En fin, es un nombre bastante común…<br><strong>Dos</strong> – No es un homónimo.<br><strong>Uno</strong> – Le digo que yo también me llamo Juan Martín.<br><strong>Dos</strong> – Sí. Y es a usted a quien hay que eliminar.<br><strong>Uno</strong> – ¿A mí?<br><strong>Dos</strong> – Sí, a usted.<br><strong>Uno</strong> – ¿Me contrata para que me mate a mí mismo?<br><strong>Dos</strong> – Exactamente.<br><strong>Uno</strong> – ¿Pero por qué?<br><strong>Dos</strong> – Un contrato es un contrato, ¿no? Y yo ya le he pagado…<br><strong>Uno</strong> – OK.<br><strong>Dos</strong> – Aquí tiene, hasta le traigo el veneno.<br><em>Le pasa una bolsita.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Qué es esto?<br><strong>Dos</strong> – Veneno para hormigas.<br><strong>Uno</strong> – OK.<br><strong>Dos</strong> – ¿Puedo contar con usted?<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto…<br><em>Se marcha. El otro se queda un momento desconcertado. Se sienta en la silla, reflexiona un instante, luego vierte el contenido de la bolsa en el vaso, añade agua, mezcla y está a punto de beber. El otro vuelve, riéndose, sin mascarilla.</em><br><strong>Uno</strong> – ¡Inocente!<br><em>El que está sentado sale de su estupor y lo reconoce.</em><br><strong>Dos</strong> – Eres un auténtico idiota, Toni.<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-dia-de-los-inocentes/">El Día de los Inocentes</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mala suerte</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/mala-suerte/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:41:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1958</guid>

					<description><![CDATA[<p>Mala suerte, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/mala-suerte/">Mala suerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado en una mesa frente a un vaso lleno y otro vacío. Al lado, hay una cubitera con una botella de champán. Otro personaje llega.</em><br><strong>Uno</strong> – Bond. James Bond.<br><strong>Dos</strong> – I know who you are.<br><strong>Uno</strong> – Es una contraseña para cinéfilos…<br><strong>Dos</strong> – Goldfinger, mi película favorita. Te sirvo un poco.<br><strong>Uno</strong> – Con mucho gusto.<br><em>El otro le sirve. Brindan.</em><br><strong>Dos</strong> – Por nuestro contrato.<br><strong>Uno</strong> – Aún no he dicho que sí. ¿De qué se trata exactamente?<br><strong>Dos</strong> – De matar a alguien.<br><strong>Uno</strong> – Soy asesino a sueldo. Por lo general, para eso me llaman. ¿Pero de quién quieres deshacerte?<br><strong>Dos</strong> – De mí mismo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Dos</strong> – Sí, ya sé, es inusual, pero al fin y al cabo, para ti, ¿qué cambia?<br><strong>Uno</strong> – Nada, es verdad.<br><strong>Dos</strong> – Incluso tiene ventajas. La víctima es voluntaria, nadie vendrá a quejarse, así que tienes la garantía de que no habrá problemas.<br><strong>Uno</strong> – En nuestro trabajo, nunca hay garantías, ¿sabes? La pregunta es… ¿por qué no hacerlo tú mismo?<br><strong>Dos</strong> – Porque simplemente no tengo el valor.<br><strong>Uno</strong> – Lo entiendo. Matar a alguien es una cosa. Quitarse la vida, es otra. Yo mismo, si algún día quisiera acabar, creo que recurriría a un colega.<br><strong>Dos</strong> – Además, no quiero causar dolor a mis seres queridos. Un suicidio siempre es un peso para los que quedan. ¿Por qué no vi las señales? Si lo hubiera sabido, ¿podría haberlo evitado?<br><strong>Uno</strong> – Claro.<br><strong>Dos</strong> – Un accidente, o incluso un asesinato, es mucho más llevadero.<br><strong>Uno</strong> – Debo admitir que cada vez recibimos más solicitudes como la tuya. Al principio me costaba un poco, pero… Cuando puedes ayudar…<br><strong>Dos</strong> – Te aseguro que me harás un gran favor.<br><strong>Uno</strong> – Si se me permite… ¿Por qué?<br><strong>Dos</strong> – Simplemente por agotamiento… La sensación de que lo que tenía que hacer en esta vida ya quedó atrás.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y si cambiaras de opinión?<br><strong>Dos</strong> – Lamentablemente, cada día que pasa me confirma en esta decisión.<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, si cambias de opinión, solo envíame un SMS.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo.<br><em>Saca un sobre de su bolsillo y lo coloca sobre la mesa.</em><br><strong>Dos</strong> – Aquí tienes, como acordamos.<br><strong>Uno</strong> – Muy bien.<br><strong>Dos</strong> – ¿No lo cuentas?<br><strong>Uno</strong> – ¿Allí a donde vas, para qué te servirían unos euros que no me hayas dado?<br><strong>Dos</strong> – Es cierto.<br><strong>Uno</strong> – Pareces buena persona. Me dará pena…<br><strong>Dos</strong> – Tú también me caes bastante bien. Y ya que estamos, me alegra que seas tú quien lo haga…<br><strong>Uno</strong> – Como te dije, me doy un mes para ejecutar el contrato. Puede ser mañana o el mes que viene. No sabrás ni el día, ni la hora, ni el lugar…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y si te pasa algo antes?<br><strong>Uno</strong> – ¿Algo?<br><strong>Dos</strong> – Que mueras antes que yo.<br><strong>Uno</strong> – Es poco probable, pero en ese caso, me temo que tendrás que seguir viviendo un poco más.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, cuídate bien.<br><em>El otro se levanta, hace un gesto de despedida y se va. El que queda termina su copa. Se oye el chirrido de unos neumáticos seguido de un choque.</em><br><strong>Dos</strong> – Vaya. Es el tercero esta semana…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/mala-suerte/">Mala suerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Batalla</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/batalla/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:29:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<category><![CDATA[Máscara]]></category>
		<category><![CDATA[Pandemia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1954</guid>

					<description><![CDATA[<p>Batalla, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/batalla/">Batalla</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una mesa y dos sillas. Un personaje entra por el lado derecho, en guardia. Otro entra por el lado izquierdo, también con cautela. Ambos llevan mascarillas sanitarias.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Es usted el señor Martín?<br><strong>Dos</strong> – Eh… Sí.<br><em>El otro saca una pistola.</em><br><strong>Uno</strong> – Soy asesino a sueldo, y tengo la misión de eliminarle. Lo siento…<br><em>Su interlocutor también saca una pistola.</em><br><strong>Dos</strong> – Batalla. Yo también soy asesino a sueldo, y tengo un contrato para matarte a ti.<br><em>Sorprendido, el otro se quita la mascarilla.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Manolo?<br><strong>Dos</strong> (<em>quitándose la mascarilla también</em>) – ¿Paco?<br><strong>Uno</strong> – Me parecía que había reconocido tu voz.<br><em>Bajan sus armas y se dan un beso en la mejilla.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo estás?<br><strong>Uno</strong> – Bien, me mudé al sur. Ahora vivo en Alicante. Pero de vez en cuando hago algunos trabajos en Madrid.<br><strong>Dos</strong> – Ah, claro… Así que por eso ya no se te ve mucho por aquí. ¿Y cómo va el negocio en Alicante? Es un buen mercado, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Sí, hay bastante trabajo. Pero también mucho amateurismo. La gente prefiere resolver las cosas en familia o entre amigos. Es raro que recurran a un verdadero profesional.<br><strong>Dos</strong> – Resultado, la mitad de las veces acaban en la cárcel.<br><strong>Uno</strong> – Así es… ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – No me puedo quejar. Ahora mismo el trabajo está un poco muerto, pero bueno…<br><strong>Uno</strong> – La gente cuenta con esta epidemia para hacer el trabajo por ellos, sin que les cueste nada.<br><strong>Dos</strong> – Claro, el mercado de las residencias de ancianos y las rentas vitalicias está en crisis.<br><strong>Uno</strong> – Sí… También para nuestra profesión es una época difícil.<br><strong>Dos</strong> – Y no recibimos ninguna ayuda del Estado.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, eso está muy bien, pero ¿qué hacemos?<br><strong>Dos</strong> – Si empezamos a matarnos entre nosotros, ¿a dónde vamos a parar?<br><strong>Uno</strong> – Sí, pero de momento, un contrato es un contrato.<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón.<br><em>Ambos apuntan sus armas de nuevo el uno al otro.</em><br><strong>Uno</strong> – Me alegro de haberte visto una última vez, viejo amigo.<br><strong>Dos</strong> – Yo también…<br><em>Presionan el gatillo al mismo tiempo, y se oyen dos disparos con silenciador. Ambos se desploman juntos.</em><br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/batalla/">Batalla</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El salvador</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-salvador/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 08:17:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1952</guid>

					<description><![CDATA[<p>El salvador, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-salvador/">El salvador</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado en una mesa, frente a una jarra y un vaso. Parece despreocupado. Abre un periódico. Otro personaje llega, con una pistola en la mano, tratando de no ser visto. Mastica chicle. El primero no lo nota, ya que tiene el periódico frente a los ojos. El hombre con la pistola lo apunta, todavía masticando su chicle. Está a punto de disparar cuando se atraganta y empieza a toser, asfixiándose. El otro baja el periódico, lo ve y va en su ayuda. Le da unas palmadas en la espalda.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Estás bien?<br>El hombre con la pistola no responde y sigue asfixiándose. El otro le hace la maniobra de Heimlich, colocándose detrás de él y ejerciendo presión en su pecho. El hombre con la pistola finalmente escupe el chicle y empieza a recuperar el aliento.<br><strong>Uno</strong> – ¿Mejor?<br><strong>Dos</strong> – Me he atragantado con el chicle.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, lo importante es que ya estás bien.<br><strong>Dos</strong> – Si no hubieras estado aquí… (<em>Tose un poco.</em>) Y no hubieras sabido qué hacer…<br><strong>Uno</strong> – Es la maniobra de Heimlich. Dicen que es lo que hay que hacer en estos casos. Lo vi en la tele. Es la primera vez que lo hago, pero parece que funciona.<br><strong>Dos</strong> – En cualquier caso, me has salvado la vida.<br><strong>Uno</strong> – No exageres.<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí…<br><strong>Uno</strong> – ¿Quieres beber algo para recuperarte?<br><strong>Dos</strong> – Intentaré no atragantarme otra vez…<br><em>El otro le sirve un vaso de la jarra. El hombre, que aún tiene la pistola en la mano derecha, toma el vaso con la izquierda y bebe con avidez.</em><br><strong>Dos</strong> – Esto sienta bien.<br><strong>Uno</strong> – Me alegro… (<em>Pausa</em>) Pero si me permites… ¿qué haces con una pistola en la mano?<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, la pistola… Yo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Venías a atracar este bar?<br><strong>Dos</strong> – Es que…<br><strong>Uno</strong> – Un bar de barrio, así… No creo que haya mucho en la caja… ¿Arriesgarte a acabar en la cárcel por unos cuantos euros?<br><strong>Dos</strong> – Claro…<br><strong>Uno</strong> – Si estás pasando por un mal momento, puedo ayudarte.<br><strong>Dos</strong> – ¿Harías eso? Es decir… No, no puedo aceptar, pero…<br><strong>Uno</strong> – ¿Pero qué? Lo hago de buen corazón, ¿sabes?<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Dos</strong> – En realidad soy un asesino a sueldo. Venía para matarte.<br><strong>Uno</strong> – Vaya… ¿Y por qué?<br><strong>Dos</strong> – No es nada personal, te lo aseguro… Es solo mi trabajo.<br><strong>Uno</strong> – Lo entiendo…<br><strong>Dos</strong> – Sí… Pero ahora que me has salvado la vida… Me pone en un aprieto, claro…<br><strong>Uno</strong> – Siento mucho causarte problemas… Quizás no debería haberlo hecho…<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí, pero… (<em>Pausa</em>) Eres una buena persona, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Cuando puedo hacer algo para ayudar al prójimo…<br><strong>Dos</strong> – ¿Por qué alguien querría matar a alguien como tú?<br><strong>Uno</strong> – Contaba un poco con que tú me lo dijeras.<br><strong>Dos</strong> – Nuestros clientes no siempre nos dicen sus motivos. Lo que les importa es el resultado… Y para nosotros, lo que cuenta es que nos paguen. <em>A veces, es mejor no saber, además.</em><br><strong>Uno</strong> – No debe ser un trabajo fácil.<br><strong>Dos</strong> – Eres tan amable… Entiendo que, a la larga, eso pueda molestar a algunos… Pero de ahí a poner un contrato sobre ti…<br><strong>Uno</strong> – No quisiera causarte problemas. Haz lo que tengas que hacer…<br><strong>Dos</strong> (<em>molesto</em>) – Pues sí, pero ahora que me has salvado la vida…<br><strong>Uno</strong> – Lo siento.<br><strong>Dos</strong> – Repite una vez más que lo sientes y te meto una.<br><strong>Uno</strong> – Perdón, es que… ¿Y ahora qué hacemos?<br><strong>Dos</strong> – No sé… Tengo que pensarlo… Un contrato es un contrato…<br><em>Deja la pistola sobre la mesa y empieza a masajearse el brazo derecho.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Estás bien?<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero no sé qué me pasa… Desde esta mañana tengo un poco de dolor en el brazo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo que dolor en el brazo?<br><strong>Dos</strong> – Como… un entumecimiento.<br><strong>Uno</strong> – ¿No tienes problemas de erección?<br><strong>Dos</strong> – ¿De erección?<br><strong>Uno</strong> – Perdón, quería decir de elocución…<br><strong>Dos</strong> – No más de lo habitual.<br><strong>Uno</strong> – ¿Problemas de visión?<br><strong>Dos</strong> – Ahora que lo dices, es verdad que llevo un tiempo viendo un poco borroso…<br><strong>Uno</strong> – No hay que bromear con eso. Puede que estés teniendo un ictus.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un ictus?<br><strong>Uno</strong> – Un accidente cerebrovascular. Los síntomas coinciden. Espero que no sea eso, pero no hay que correr riesgos. Voy a llamar a emergencias…<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás seguro?<br><strong>Uno</strong> – Los ictus son una de las principales causas de mortalidad en nuestro país. Y las primeras horas son decisivas. Si se detecta a tiempo, puedes salir sin secuelas. (<em>Marca un número.</em>) Tengo un mensaje de espera… ¿Estás bien?<br><strong>Dos</strong> – Estoy bien… Vine para matarte y en cinco minutos es la segunda vez que me salvas la vida…<br><strong>Uno</strong> – Ah… (<em>Mira algo bajo la mesa</em>.) Nunca hay dos sin tres… No te muevas…<br><em>Da un golpe con el tacón bajo la mesa, se agacha y levanta una serpiente que muestra al otro.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Qué es eso?<br><strong>Uno</strong> – Una víbora. En la ciudad, es muy raro. Pero podría haberte matado…<br><em>El otro está completamente atónito.</em><br><strong>Dos</strong> – No sé qué decirte…<br><strong>Uno</strong> – No me des las gracias, es lo mínimo.<br><strong>Dos</strong> – No tengo ninguna intención de agradecerte… En cambio, cada vez tengo más ganas de matarte…<br><em>El otro finalmente tiene a alguien en la línea.</em><br><strong>Uno</strong> – Disculpa un momento… ¿Hola, emergencias?<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-salvador/">El salvador</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Elogio fúnebre</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/elogio-funebre/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 08:11:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Ética]]></category>
		<category><![CDATA[Hormiga]]></category>
		<category><![CDATA[Veneno]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1950</guid>

					<description><![CDATA[<p>Elogio fúnebre, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/elogio-funebre/">Elogio fúnebre</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes están sentados a la mesa, con expresión sombría. Silencio.<br></em><strong>Uno</strong> – Y así es. Otro que se nos va.<br><strong>Dos</strong> – Lo vamos a echar de menos.<br><strong>Uno</strong> – Los mejores son los primeros en irse.<br><strong>Dos</strong> – Sí… (<em>Pausa</em>) Aunque en su caso, no sé si se puede decir que formaba parte de los mejores…<br><strong>Uno</strong> – Es cierto, pero bueno… Un compañero es un compañero. Tenemos un trabajo tan difícil.<br><strong>Dos</strong> – Y tan poco reconocido.<br><strong>Uno</strong> – Y además era un tipo entrañable, a pesar de todo.<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – No entendí muy bien. ¿Exactamente cómo murió?<br><strong>Dos</strong> – Accidente laboral.<br><strong>Uno</strong> – ¿Un accidente?<br><strong>Dos</strong> – Se tragó por error el veneno que tenía destinado para una de sus víctimas.<br><strong>Uno</strong> – Vaya… ¿Qué tipo de veneno?<br><strong>Dos</strong> – No te lo vas a creer, pero según me dijeron… veneno para hormigas.<br><strong>Uno</strong> – ¿Hormigas?<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – No, definitivamente, no era el mejor.<br><strong>Dos</strong> – Se puede decir que empañaba la imagen de profesionalismo que queremos que se asocie a nuestro oficio.<br><strong>Uno</strong> – Sí, ya era hora de que lo dejara.<br><strong>Dos</strong> – Le dije tantas veces que cambiara de rumbo. No estaba hecho para esto, era evidente.<br><strong>Uno</strong> – No tienes idea de las tonterías que hizo.<br><strong>Dos</strong> – Me contaron que un día, cuando tenía que asesinar al marido de una mujer, envenenó a su amante.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo terminó eso?<br><strong>Dos</strong> – Pues culparon al cornudo de haber matado a su rival y lo metieron en la cárcel.<br><strong>Uno</strong> – En cierto sentido, logró librarla de su marido.<br><strong>Dos</strong> – Sí… pero su amante estaba muerto.<br><strong>Uno</strong> – Ese tipo era una vergüenza para nuestro oficio.<br><strong>Dos</strong> – No sé, la verdad. Debería haber algún tipo de formación.<br><strong>Uno</strong> – Validada con un diploma.<br><strong>Dos</strong> – Y un Colegio Profesional, para excluir a las ovejas negras.<br><strong>Uno</strong> – En fin, ya no hará daño a nadie.<br><strong>Dos</strong> – No.<br><em>Pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – Aunque, es verdad, era amable.<br><strong>Dos</strong> – Amable, pero idiota.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><em>Vacían sus copas.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/elogio-funebre/">Elogio fúnebre</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Regalo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/regalo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 08:01:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Amigo]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Vaudeville]]></category>
		<category><![CDATA[Venganza]]></category>
		<category><![CDATA[Champán]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<category><![CDATA[Cumpleaños]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Regalo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1945</guid>

					<description><![CDATA[<p>Regalo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/regalo/">Regalo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado en una mesa. Sobre la mesa hay una botella de champán en una cubitera y dos copas. Otro personaje llega.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Llevas mucho tiempo aquí?<br><em>El otro se levanta.</em><br><strong>Dos</strong> – Cinco minutos. ¿Todo bien?<br><em>Se dan un beso en la mejilla y vuelven a sentarse.</em><br><strong>Uno</strong> – Muy bien. ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – Bien.<br><strong>Uno</strong> – ¿Champán? ¿Qué celebramos?<br><strong>Dos</strong> – ¿No lo adivinas?<br><strong>Uno</strong> – Claro… Entonces, ¿qué se siente al tener un año más?<br><strong>Dos</strong> – Te acordaste… Qué detalle.<br><strong>Uno</strong> – Más que eso… (<em>Saca un sobre de su bolsillo y se lo da.</em>) Toma, no sabía qué regalarte, así que… aquí tienes.<br><em>El otro parece un poco a la defensiva.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Un sobre? ¿Qué es?<br><strong>Uno</strong> – Ábrelo y lo verás…<br><strong>Dos</strong> – Brindemos primero, mientras está bien frío.<br><em>Llena las dos copas. Brindan.</em><br><strong>Uno</strong> – ¡Vamos! ¡Feliz cumpleaños!<br><strong>Dos</strong> – ¡Gracias! ¡A tu salud!<br><em>Beben</em>.<br><strong>Uno</strong> – ¿Entonces, abres el sobre?<br><em>El otro sigue sin estar muy emocionado.</em><br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, claro… Me tienes intrigado… ¿Qué puede ser?<br><em>Abre el sobre.</em><br><strong>Uno</strong> – No sabía qué podría gustarte, así que pensé que, al menos, esto sería un regalo original.<br><strong>Dos</strong> – No me digas que es otro bono para un salto en paracaídas o algo parecido…<br><em>Saca un papel del sobre y lo mira.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Y bien?<br><strong>Dos</strong> – Un vale… para un asesino a sueldo.<br><strong>Uno</strong> – Te lo dije… es original.<br><strong>Dos</strong> (<em>siguiendo leyendo</em>) – Elimina a quien quieras…<br><strong>Uno</strong> – Solo tienes que poner el nombre del destinatario en la casilla vacía.<br><strong>Dos</strong> – ¿El destinatario…?<br><strong>Uno</strong> – La persona de la que siempre has soñado librarte.<br><strong>Dos</strong> – Ah, claro…<br><strong>Uno</strong> – Y para asegurarte de que no haya errores, también puedes añadir la dirección y adjuntar una foto.<br><strong>Dos</strong> – Entendido…<br><strong>Uno</strong> – ¿Te gusta?<br><strong>Dos</strong> – Pues sí, es… Es verdad que es original, como regalo.<br><strong>Uno</strong> – Y… ¿ya tienes una idea?<br><strong>Dos</strong> – ¿Una idea?<br><strong>Uno</strong> – ¡El nombre de la persona que vas a poner en la casilla!<br><strong>Dos</strong> – Ah, yo… No, todavía no… Tendré que pensarlo…<br><strong>Uno</strong> – Ojo, solo tienes derecho a un solo nombre. Y no podrás repetirlo nunca. Está claramente especificado en el contrato.<br><strong>Dos</strong> – Ah, claro…<br><strong>Uno</strong> – Después, podría resultar sospechoso, ya sabes.<br><strong>Dos</strong> – Por supuesto. Bueno… Sí, lo pensaré…<br><strong>Uno</strong> – Pero no demasiado, ¿eh? Ya viste que solo es válido durante un año.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – Se comprometen a ejecutar el contrato en los seis meses siguientes a la entrega del formulario. ¡Satisfacción garantizada o te devuelven el dinero!<br><strong>Dos</strong> – No, no, es… Es un gran regalo.<br><strong>Uno</strong> – Seguro que tienes alguna idea… Si solo pudieras eliminar a una persona en este mundo…<br><strong>Dos</strong> – Tengo un nombre en mente, pero…<br><strong>Uno</strong> – Mira, está bien especificado que debe ser una persona común, ¿eh? Nada de un presidente en ejercicio, un presentador de televisión o alguna celebridad. No, alguien de la familia, por ejemplo. Un amigo o…<br><strong>Dos</strong> – ¿Un amigo?<br><strong>Uno</strong> – Un amigo que te haya traicionado.<br><strong>Dos</strong> – ¿Traicionado?<br><strong>Uno</strong> – Un tipo que se haya acostado con tu esposa, por ejemplo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás insinuando que mi esposa me engaña?<br><strong>Uno</strong> – ¡Para nada! Es solo un ejemplo. Puede ser… No sé… Tu suegra, tu jefe, el inspector de hacienda… O tu esposa, vaya.<br><strong>Dos</strong> – ¿Porque me engaña?<br><strong>Uno</strong> – Porque ya no la soportas. Quieres recuperar tu libertad, pero tampoco quieres pagarle una pensión alimenticia el resto de tu vida.<br><strong>Dos</strong> – Me llevo muy bien con mi esposa.<br><strong>Uno</strong> – No me digas que no hay nadie en tu entorno sin el cual tu vida sería más agradable.<br><strong>Dos</strong> – ¿Hasta el punto de matarlo? No, no se me ocurre nadie…<br><strong>Uno</strong> – Qué pesado eres a veces… No sé, alguien que simplemente te saque de quicio.<br><em>El otro empieza a perder la paciencia.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Alguien que me saca de quicio… porque cada año me hace regalos de mierda para mi cumpleaños, por ejemplo?<br><strong>Uno</strong> – ¿Te parece que siempre te hago regalos de mierda?<br><strong>Dos</strong> – El año pasado fue un bono para diez sesiones de prueba con un psicoanalista. ¡Y el año anterior, era para organizar mi propia desaparición!<br><strong>Uno</strong> – Además, ese ni siquiera lo usaste.<br><em>Pausa.</em><br><strong>Dos</strong> – Voy a poner tu nombre…<br><em>El otro lo observa escribir en el papel, con expresión inquieta.</em><br><strong>Uno</strong> – No, pero aún puedes pensarlo un poco… ¿Te sirvo otra copa?<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/regalo/">Regalo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Bloody Mary</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/bloody-mary-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 16:01:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Parodia]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Coqueteo]]></category>
		<category><![CDATA[Hormiga]]></category>
		<category><![CDATA[Veneno]]></category>
		<category><![CDATA[Vino]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1941</guid>

					<description><![CDATA[<p>Bloody Mary, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/bloody-mary-2/">Bloody Mary</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una mujer bastante sofisticada está sentada sola en una mesa con un vaso de cóctel vacío. Un hombre se acerca.</em><br><strong>Él</strong> – Hola, ¿puedo invitarte a una copa?<br><strong>Ella</strong> – Incluso a dos o tres, si quieres.<br><strong>Él</strong> – Ahí no estoy seguro de tener suficiente efectivo encima.<br><strong>Ella</strong> – Empecemos con una, entonces. ¿Cómo te llamas?<br><strong>Él</strong> – Francisco, pero puedes llamarme Paco. ¿Y tú?<br><strong>Ella</strong> – Mary. Pero puedes llamarme como quieras.<br><strong>Él</strong> – Bueno… ¿Y qué te apetecería, Mary?<br><strong>Ella</strong> – Lo mismo. Un Bloody Mary.<br><strong>Él</strong> – Un cóctel… Eso es caro, ¿no? ¿Cuánto cuesta?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé. (<em>Señalando a un hombre en la sala</em>) Ese caballero allí fue quien me lo invitó.<br><strong>Él</strong> – Ah, claro…<br><em>Ella le hace un pequeño gesto al hombre con una sonrisa seductora, antes de volverse de nuevo hacia su interlocutor.</em><br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿qué?<br><strong>Él</strong> – Ah, sí, perdón… (<em>Rebusca en sus bolsillos.</em>) Estoy tan acostumbrado a que me digan que no, que ni siquiera estoy seguro de tener suficiente. Me gasté las pocas monedas que me quedaban en veneno.<br><strong>Ella</strong> – Es verdad que pareces un poco desesperado, pero no creo que el suicidio sea la solución, ¿sabes?<br><strong>Él</strong> – Ah, no, pero… No es para mí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Quieres envenenar a alguien?<br><strong>Él</strong> – Sí, bueno… No… Es veneno para hormigas.<br><strong>Ella</strong> – Ya veo… Puedo pedir un café… si eso se ajusta más a tu presupuesto.<br><strong>Él</strong> – En realidad, creo que no tengo nada de dinero encima.<br><strong>Ella</strong> – ¿Es esa tu técnica para que te inviten a una copa?<br><strong>Él</strong> – A veces funciona.<br><strong>Ella</strong> – Pues digamos que hoy es tu día de suerte. ¿Qué vas a tomar?<br><strong>Él</strong> – Lo mismo que tú.<br><strong>Ella</strong> – Tienes gustos caros para alguien que no puede invitar a una mujer a una copa.<br><strong>Él</strong> – También tengo dinero de vez en cuando, ¿sabes? Pero en mi trabajo, hay altibajos.<br><strong>Ella</strong> – Y… ¿cuál es tu trabajo?<br><strong>Él</strong> – Soy asesino a sueldo.<br><strong>Ella</strong> – Entiendo… Y entonces, ahora mismo, es más bien temporada baja.<br><strong>Él</strong> – Eso es.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y has matado a mucha gente en tu vida?<br><strong>Él</strong> – Unos cuantos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y ahora estás trabajando en algo? Aparte de esas hormigas…<br><strong>Él</strong> – Entenderás que no puedo decirte nada sobre eso.<br><strong>Ella</strong> – Claro… Secreto profesional…<br><strong>Él</strong> – Lo siento.<br><strong>Ella</strong> – No veo al camarero…<br><strong>Él</strong> – Me ocupo de ello.<br><em>Se levanta.</em><br><strong>Ella</strong> – Me tomaré otro contigo… Dile al camarero que ponga todo en la cuenta del señor…<br><em>Ella le indica al hombre en la sala que supuestamente le había invitado. Él se aleja detrás de escena. Ella aprovecha para coquetear un poco con el hombre en la sala. Él regresa con dos Bloody Mary y se sienta.</em><br><strong>Él</strong> – Aquí tienes.<br><strong>Ella</strong> – ¡A tu salud!<br><strong>Él</strong> – ¡A la tuya!<br><em>Él se dispone a beber.</em><br><strong>Ella</strong> – Ah, creo que has llamado la atención.<br><strong>Él</strong> – ¿Perdón?<br><em>Ella le señala una mujer en el público.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿No te has dado cuenta? No deja de mirarte…<br><strong>Él</strong> – ¿Estás segura?<br><em>Él mira a la mujer en el público. Ella aprovecha para intercambiar sus vasos.</em><br><strong>Ella</strong> – Si no funciona conmigo, siempre puedes intentarlo con ella… Parece más de tu nivel.<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué no…?<br><strong>Ella</strong> – Vamos, a la salud de tu próxima víctima.<br><em>Brindan y beben.</em><br><strong>Él</strong> – Gracias por el cóctel.<br><strong>Ella</strong> – Perdona que insista, pero obviamente estoy un poco intrigada. Es la primera vez que conozco a un asesino a sueldo…<br><strong>Él</strong> – Cuando conoces a un asesino a sueldo, sabes que la primera vez suele ser la última…<br><strong>Ella</strong> – ¡Es verdad! No había pensado en eso.<br><em>Él vuelve a beber.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Qué quieres saber?<br><strong>Ella</strong> – Si tuvieras que matar a una mujer, ¿cómo lo harías?<br><strong>Él</strong> – Hay varios métodos, pero para una mujer… Hay que saber ser elegante. Un poco de estricnina en su copa, tal vez…<br><em>Ella sonríe.</em><br><strong>Ella</strong> – Sé para quién trabajas.<br><strong>Él</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Ella</strong> – Y sé que te han contratado para matarme.<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué alguien querría matarte?<br><strong>Ella</strong> – Yo también soy asesina a sueldo. Me llaman Bloody Mary.<br><strong>Él</strong> – Ya veo…<br><strong>Ella</strong> – Eres el tercer asesino a sueldo que me envían. Admito que los otros dos eran menos divertidos que tú.<br><strong>Él</strong> – Y… ¿qué les pasó?<br><strong>Ella</strong> – Murieron. De repente…<br><strong>Él</strong> – Y tú sigues viva…<br><strong>Ella</strong> – Como puedes ver. Estoy en plena forma.<br><strong>Él</strong> – No por mucho tiempo.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué te hace decir eso?<br><strong>Él</strong> – He echado estricnina en tu copa.<br><strong>Ella</strong> – Cambié nuestras copas mientras mirabas a esa fulana.<br><strong>Él</strong> – Ah…<br><strong>Ella</strong> – Tranquilo, será muy rápido.<br><em>Él rebusca en sus bolsillos y saca dos sobres que compara.</em><br><strong>Él</strong> – Mierda…<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué?<br><strong>Él</strong> – Me equivoqué de sobre. Lo que puse en tu copa, bueno, en la que bebí yo, no era estricnina. Era el veneno para hormigas…<br><strong>Ella</strong> – ¿Así que era verdad? ¿También tienes un contrato con un hormiguero?<br><strong>Él</strong> – No, pero tengo muchas hormigas en casa, y es muy molesto, te lo aseguro.<br><strong>Ella</strong> – Por suerte para ti, no eres una hormiga.<br><strong>Él</strong> – Y parece que ni siquiera las hormigas sienten mucho efecto.<br><strong>Ella</strong> – Así que, puedes terminar tu cóctel envenenado.<br><strong>Él</strong> – Me siento un poco raro, de todos modos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Raro, quieres decir… aún más raro de lo habitual?<br><strong>Él</strong> – Siento como… hormigueo en los brazos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Hormigueo?<br><strong>Él</strong> – Al parecer, también es bastante laxante. Perdón, voy a tener que dejarte.<br><strong>Ella</strong> – Ha sido un placer tomar una copa contigo. Hasta la próxima, tal vez…<br><em>Él sonríe y se va apresuradamente.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/bloody-mary-2/">Bloody Mary</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Contrato</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/contrato/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 15:55:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Parodia]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1938</guid>

					<description><![CDATA[<p>Contrato, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/contrato/">Contrato</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes están sentados en la mesa de un bar, cada uno con una copa de vino tinto.</em><br><strong>Uno</strong> – ¡Venga, a tu salud!<br><strong>Dos</strong> – ¡Salud!<br><em>Beben un sorbo. El primero hace una mueca. El otro parece disfrutarlo.</em><br><strong>Uno</strong> – Esto está realmente asqueroso, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero para mí tiene sabor a libertad.<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué? ¿Acabas de salir de la cárcel?<br><strong>Dos</strong> – Casi. Tengo a mis suegros en casa de vacaciones. Logré escapar una hora.<br><strong>Uno</strong> – Vaya, qué mal.<br><strong>Dos</strong> – Les dije que iba a revisar el nivel de aceite del coche.<br><strong>Uno</strong> – ¿No tienes un coche eléctrico?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Ya ves hasta dónde he llegado…<br><strong>Uno</strong> – Ah, claro…<br><strong>Dos</strong> – Solo llevan dos días y ya no los aguanto. Especialmente a mi suegro…<br><em>Silencio.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Quieres que te libre de ellos?<br><strong>Dos</strong> – ¿Quieres llevártelos a tu casa, es eso? Si mi mujer está de acuerdo, te los paso ahora mismo. Estoy dispuesto a pagar, ¿sabes? Llegaría a ofrecerte el doble del precio de una habitación en una casa rural. Porque te aseguro que no es un regalo.<br><strong>Uno</strong> – No, quería decir… hacerlos desaparecer.<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo que desaparecer? ¿Eres ilusionista? Lamentablemente, cuando un ilusionista hace desaparecer a alguien, siempre reaparece al cabo de unos minutos. ¿De qué me serviría? Y tú no eres mago, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – No, claro… No, lo que te propongo es hacerlos desaparecer… definitivamente.<br><em>El otro se queda un momento desconcertado.</em><br><strong>Dos</strong> – Muy gracioso.<br><strong>Uno</strong> – No estoy bromeando.<br><strong>Dos</strong> – ¿Definitivamente…?<br><strong>Uno</strong> – Conozco a alguien que puede encargarse, si quieres.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás de broma?<br><strong>Uno</strong> – Para nada.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un asesino a sueldo, dices?<br><strong>Uno</strong> – Lo haría solo por hacer un favor. Aunque no gratuitamente, claro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tú conoces asesinos a sueldo?<br><strong>Uno</strong> – No, no conozco… asesinos a sueldo. Pero conozco a uno.<br><strong>Dos</strong> – Pues yo no conozco a ninguno, ¿sabes? ¿Dónde conociste a ese tipo?<br><strong>Uno</strong> – En la cárcel.<br><strong>Dos</strong> – ¿En la cárcel?<br><strong>Uno</strong> – Compartimos la misma celda durante tres años.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estuviste en la cárcel?<br><strong>Uno</strong> – Pues sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y por qué?<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué?<br><strong>Dos</strong> – ¿Por qué te metieron en la cárcel? ¿Qué habías hecho?<br><strong>Uno</strong> – Intento de asesinato.<br><strong>Dos</strong> – ¿Intento?<br><strong>Uno</strong> – Fallé. No era muy bueno en eso. Pero él es un profesional, te lo aseguro. Ya ha enfriado a más de uno, te lo garantizo.<br><strong>Dos</strong> – Me estás tomando el pelo…<br><strong>Uno</strong> – Para nada.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás hablando en serio?<br><strong>Uno</strong> – Muy en serio.<br><em>El otro digiere la información.</em><br><strong>Dos</strong> – Esto es una locura. No sabía que existían los asesinos a sueldo, salvo en las películas. Entonces haces un pedido, como si fuera una pizza, y…<br><strong>Uno</strong> – Sí. Se llama contrato.<br><em>El otro vuelve a reflexionar.</em><br><strong>Dos</strong> – Un contrato… ¿Y cuánto costaría? No, lo digo solo por curiosidad, ¿eh?<br><strong>Uno</strong> – Depende…<br><strong>Dos</strong> – ¿Depende de qué?<br><strong>Uno</strong> – Para empezar, ¿es solo uno o los dos? Porque dices que es sobre todo tu suegro el que…<br><strong>Dos</strong> – No sé. ¿Cuánto sería por persona?<br><strong>Uno</strong> – Tendría que preguntarle… Alrededor de 8500 euros, quizá.<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, es bastante preciso, ¿eh?<br><strong>Uno</strong> – Si son los dos, seguro que te hace un descuento.<br><strong>Dos</strong> – ¿Cuánto?<br><strong>Uno</strong> – Para una pareja… unos quince mil.<br><strong>Dos</strong> – Hablamos de IVA incluido, supongo.<br><strong>Uno</strong> – Si no necesitas factura, lo pagas en efectivo, es más sencillo.<br><strong>Dos</strong> (<em>pensativo</em>) – De acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Quieres que le hable de ti?<br><strong>Dos</strong> – No, no, para nada… Dije de acuerdo como podría haber dicho… ya veo. Obviamente, no estoy de acuerdo. (Pausa) Aunque hay que reconocer que es bastante tentador…<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – Y es arriesgado, ¿no? Quiero decir… el crimen perfecto no existe.<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué te hace decir eso?<br><strong>Dos</strong> – No sé… Eso es lo que dicen.<br><strong>Uno</strong> – Por definición, los crímenes perfectos no se clasifican como crímenes. Se hacen pasar por accidentes, muertes naturales, suicidios… Así que un crimen perfecto, no se puede saber si existe. Por eso se dice que no existe.<br><strong>Dos</strong> – Ya veo… Para no despertar vocaciones.<br><strong>Uno</strong> – A lo mejor, de cada cien personas que mueren, diez han sido víctimas de un crimen perfecto y no lo sabemos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, he conocido a bastante gente que ha cometido crímenes perfectos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah sí? ¿Y dónde los conociste?<br><strong>Uno</strong> – En la cárcel.<br><strong>Dos</strong> – Si habían cometido crímenes perfectos, ¿qué hacían en la cárcel?<br><strong>Uno</strong> – No, pero estaban en la cárcel por otra cosa.<br><strong>Dos</strong> – Ya… No es muy tranquilizador, todo esto. Creo que voy a pensarlo un poco más. Además, quince mil euros es una suma, ¿eh?<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y tus suegros, piensan venir de vacaciones a tu casa todos los años?<br><strong>Dos</strong> – Sí… por eso no te digo que no de inmediato…<br><strong>Uno</strong> – Como quieras.<br><strong>Dos</strong> – Por otro lado, no tengo ganas de acabar en la cárcel, como tú.<br><em>Pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – También está el secuestro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un secuestro?<br><strong>Uno</strong> – Es menos definitivo, pero… si te pillan, la condena es menor. Y además, puedes pedir un rescate.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un rescate?<br><strong>Uno</strong> – Y con el rescate, puedes pagar al encargado del secuestro. No te cuesta nada. Si te manejas bien, hasta puedes ganar algo de dinero.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un rescate…? ¿A quién le pediríamos un rescate?<br><strong>Uno</strong> – Eso no lo sé…<br><strong>Dos</strong> – ¿Quién estaría dispuesto a pagar un rescate para liberar a mi suegro? Mi suegra, quizá, y tampoco es seguro. Además, ella no tiene dinero.<br><strong>Uno</strong> – ¿No tienen otros hijos?<br><strong>Dos</strong> – Sí, mi cuñado. Y mi cuñada. Llegan la semana que viene.<br><strong>Uno</strong> – ¿También pasan las vacaciones en tu casa?<br><strong>Dos</strong> – Sí, lamentablemente.<br><strong>Uno</strong> – Vaya…<br><strong>Dos</strong> – Ya lo dices tú.<br><em>Pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – No me digas que también quieres librarte de ellos.<br><strong>Dos</strong> – Depende. Para cuatro, ¿crees que tu amigo me haría una gran rebaja?<br><strong>Uno</strong> – No sé… ¿Hay mucha gente más de la que querrías librarte así?<br><strong>Dos</strong> – A mis padres tampoco los soporto… Sin hablar de mis dos hermanas y sus imbéciles de maridos.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ellos también vienen de vacaciones a tu casa?<br><strong>Dos</strong> – Ah, no. A ellos no los he invitado. Pero aun así me fastidian. Y cuando se acaben las vacaciones, está mi jefe…<br><strong>Uno</strong> – Bueno, mi amigo es solo un asesino a sueldo. No se dedica a las matanzas, como en Estados Unidos.<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón, de todas formas, mientras quede alguien para fastidiarme… No, no voy a meterme en este lío, no acabaría nunca. Y además, no tengo los medios…<br><em>El otro se levanta.</em><br><strong>Uno</strong> – En ese caso, voy a irme.<br><strong>Dos</strong> – Sí, yo también. Tengo gente esperándome en casa…<br><strong>Uno</strong> – Bueno, pues… Que tengas unas buenas vacaciones.<br><strong>Dos</strong> – Gracias…<br><strong>Uno</strong> – Y si cambias de opinión, tienes mi número.<br><strong>Dos</strong> – OK… ¿Tú con quién pasas las vacaciones?<br><strong>Uno</strong> – Solo con mi esposa.<br><strong>Dos</strong> – No me digas que los otros…<br><strong>Uno</strong> – Si te lo dijera… ya no sería el crimen perfecto.<br><em>Se va. El otro se queda un instante pensativo y se va también.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/contrato/">Contrato</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Final</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/final/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 15:35:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Albán y Eva]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia ficción]]></category>
		<category><![CDATA[Distopía]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Medio ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Apocalipsis]]></category>
		<category><![CDATA[Fin del mundo]]></category>
		<category><![CDATA[Humanidad]]></category>
		<category><![CDATA[Manzana]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1934</guid>

					<description><![CDATA[<p>Final, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Albán y Eva' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/final/">Final</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Albán y Eva.<br></em><strong>Albán</strong> – Esta vez, ya está.<br><strong>Eva</strong> – Somos los últimos.<br><strong>Albán</strong> – Es la última noche del último día.<br><strong>Eva</strong> – ¿Cuánto tiempo nos queda?<br><strong>Albán</strong> – Una hora más de electricidad.<br><strong>Eva</strong> – Luego, el aire acondicionado se detendrá.<br><strong>Albán</strong> – Vamos a morir de calor.<br><strong>Eva</strong> – Ya estamos muriendo de calor, ¿no crees?<br><strong>Albán</strong> – Pero ahora será de verdad…<br><strong>Eva</strong> – Tengo sed. ¿Queda algo para beber?<br><strong>Albán</strong> – Queda una manzana.<br><em>Ella toma la manzana y se la ofrece.</em><br><strong>Eva</strong> – ¿La compartimos?<br><strong>Albán</strong> – Me dejaré tentar…<br><em>Ella corta la manzana por la mitad, y ambos comen su parte en silencio.</em><br><strong>Eva</strong> – Nuestra última cena. A solas.<br><strong>Albán</strong> – La última manzana, del último manzano. Antes de que el jardín sea devorado por las llamas del infierno.<br><strong>Eva</strong> – Nos quedará su sabor en la boca durante unos minutos. Y luego, por un instante más, el recuerdo de esta última manzana, compartida entre tú y yo.<br><strong>Albán</strong> – Antes de que incluso la idea de la manzana y de la tentación desaparezcan con nosotros.<br><strong>Eva</strong> – ¿Y después?<br><strong>Albán</strong> – ¿Después?<br><strong>Eva</strong> – No habrá después…<br><strong>Albán</strong> – Habrá un después, quizás en otro lugar, pero sin nosotros.<br><strong>Eva</strong> – Es como morir, entonces. No somos los primeros.<br><strong>Albán</strong> – No. Somos los últimos.<br><strong>Eva</strong> – Los últimos en vivir.<br><strong>Albán</strong> – Los últimos en morir.<br><strong>Eva</strong> – Y con nosotros muere la humanidad.<br><strong>Albán</strong> – ¿Y después?<br><strong>Eva</strong> – Ya no habrá un antes.<br><strong>Albán</strong> – No habrá más recuerdos.<br><strong>Eva</strong> – No habrá testigos.<br><strong>Albán</strong> – Ni pasado ni futuro.<br><strong>Eva</strong> – Solo el presente.<br><strong>Albán</strong> – El mundo sobrevivirá a nosotros, sin notarlo.<br><strong>Eva</strong> – Los planetas seguirán girando.<br><strong>Albán</strong> – Esto no es el fin del mundo.<br><strong>Eva</strong> – Es el fin de una historia. Nuestra historia.<br><strong>Albán</strong> – Una historia que empezó bien y terminó mal.<br><strong>Eva</strong> – Cuando una historia termina bien, es porque otra empieza.<br><strong>Albán</strong> – Nuestra historia será la última.<br><strong>Eva</strong> – Ya no queda nada por contar.<br><strong>Albán</strong> – Ni nadie a quien contárselo.<br><strong>Eva</strong> – ¿Quién será el último?<br><strong>Albán</strong> – ¿El último?<br><strong>Eva</strong> – El último en quedarse. El último en irse. ¿Tú? ¿Yo?<br><strong>Albán</strong> – Siempre hay un último. El otro seguirá.<br><strong>Eva</strong> – Fuimos felices. Fuimos infelices.<br><strong>Albán</strong> – Nos queda un pasado descompuesto.<br><strong>Eva</strong> – Nos queda una hora.<br><strong>Albán</strong> – Si el aire acondicionado aguanta hasta entonces.<br><strong>Eva</strong> – ¿Y después?<br><strong>Albán</strong> – Después…<br><strong>Eva</strong> – Después de nosotros, el diluvio.<br><strong>Albán</strong> – Y ningún arca para salvarnos ni repoblar el mundo. Después.<br><strong>Eva</strong> – Si es que hay un después.<br><strong>Albán</strong> – Podríamos dejar una nota.<br><strong>Eva</strong> – La palabra «fin».<br><strong>Albán</strong> – Una letra.<br><strong>Eva</strong> – La letra Z.<br><strong>Albán</strong> – Un testamento.<br><strong>Eva</strong> – Somos los últimos, no tenemos herederos.<br><strong>Albán</strong> – Con nosotros se extingue la línea de los hombres. <br><strong>Eva</strong> –Y de las mujeres.<br><strong>Albán</strong> – No tenemos nada que legar, ni siquiera la vida.<br><strong>Eva</strong> – Ni siquiera un mundo donde estar muertos.<br><strong>Albán</strong> – El testamento de la humanidad, entonces. Para otra humanidad futura.<br><strong>Eva</strong> – ¿Qué podríamos decirles? ¿Que no supimos seguir vivos?<br><strong>Albán</strong> – Nos queda un cuarto de hora. Quizás menos.<br><strong>Eva</strong> – ¿Qué podríamos hacer?<br><strong>Albán</strong> – Hablar no sirve de nada.<br><strong>Eva</strong> – Pensar no sirve de nada.<br><strong>Albán</strong> – Hace tanto calor…<br><strong>Eva</strong> – ¿Qué podemos hacer todavía?<br><strong>Albán</strong> – ¿Amor? Una última vez…<br><strong>Eva</strong> – Hace tanto calor. Ya ni siquiera recuerdo tu nombre.<br><strong>Albán</strong> – Albán. ¿Y tú?<br><strong>Eva</strong> – Eva…<br><strong>Albán</strong> – Tenía que tocarnos a nosotros…<br><strong>Eva</strong> – Sí.<br><strong>Albán</strong> – Entonces…<br><strong>Eva</strong> – No sé. Ya no sé. ¿Por qué?<br><strong>Albán</strong> – Podríamos habernos amado. Casarnos. Tener un hijo.<br><strong>Eva</strong> – Aún podríamos tener un hijo.<br><strong>Albán</strong> – Sí.<br><strong>Eva</strong> – Pero no tendría sentido.<br><strong>Albán</strong> – No hablaba de tener un hijo. Solo de…<br><strong>Eva</strong> – Lo siento… Es un principio. Nunca la última noche.<br><strong>Albán</strong> – Los principios son todo lo que nos queda de humanidad.<br><strong>Eva</strong> – Para no volver a ser animales.<br><strong>Albán</strong> – Antes de dejar de ser humanos.<br><strong>Eva</strong> – Y empezar a ser cosas.<br><em>Albán y Eva se preparan para salir.</em><br><strong>Albán</strong> – Después de ti.<br><strong>Eva</strong> – Gracias.<br><strong>Albán</strong> – Dejaremos esta isla para sumergirnos en las profundidades del mar.<br><strong>Eva</strong> – O será el mar quien nos sumerja.<br><strong>Albán</strong> – Antes de ascender lentamente, paso a paso, hacia la superficie.<br><strong>Eva</strong> – Cuando haya pasado una eternidad.<br><strong>Albán</strong> – Paso a paso, abandonaremos el reino de las tinieblas.<br><strong>Eva</strong> – Y resurgiremos de nuevo de los abismos para volver a la luz.<br><strong>Albán</strong> – Habiendo olvidado todo.<br><strong>Eva</strong> – Un mundo desaparecerá.<br><strong>Albán</strong> – Otro renacerá.<br><strong>Eva</strong> – ¿Será mejor que este?<br><strong>Albán</strong> – Donde sea que estemos, estaré contigo.<br><strong>Eva</strong> – Quienesquiera que seamos, seremos al menos dos.<br><strong>Albán</strong> – Para empezar…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Albán y Eva</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="323" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Albán y Eva" class="wp-image-1788" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b-300x242.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/final/">Final</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Permanencia</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/permanencia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 15:29:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Albán y Eva]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Inmortalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1932</guid>

					<description><![CDATA[<p>Permanencia, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Albán y Eva' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/permanencia/">Permanencia</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Albán y Eva.</em><br><strong>Albán</strong> – Seguimos aquí.<br><strong>Eva</strong> – ¿Dónde podríamos estar?<br><strong>Albán</strong> – Podríamos ya no estar aquí.<br><strong>Eva</strong> – ¿Y dónde estaríamos?<br><strong>Albán</strong> – No estaríamos.<br><strong>Eva</strong> – O seríamos otra persona.<br><strong>Albán</strong> – ¿Yo sería tú y tú serías yo?<br><strong>Eva</strong> – Pero seguiríamos aquí.<br><strong>Albán</strong> – Estamos bien aquí.<br><strong>Eva</strong> – Estamos en el paraíso.<br><strong>Albán</strong> – Estamos en el infierno.<br><strong>Eva</strong> – Estamos en la Tierra.<br><strong>Albán</strong> – Para toda la eternidad.<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Albán y Eva</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="323" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Albán y Eva" class="wp-image-1788" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b-300x242.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/permanencia/">Permanencia</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Carne</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/carne/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 14:57:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Albán y Eva]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Jardín]]></category>
		<category><![CDATA[Medio ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Animal]]></category>
		<category><![CDATA[Manzana]]></category>
		<category><![CDATA[Vegetarianismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1916</guid>

					<description><![CDATA[<p>Carne, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Albán y Eva' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/carne/">Carne</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Albán y Eva siguen allí.<br></em><strong>Albán</strong> – Es increíble. Todo crece en este jardín.<br><strong>Eva</strong> – Ni siquiera necesitamos sembrar semillas.<br><strong>Albán</strong> – Ni regar.<br><strong>Eva</strong> – Y la cosecha es milagrosa. Solo tenemos que extender el brazo para recoger la fruta.<br><strong>Albán</strong> – Y agacharnos para recoger las verduras.<br><strong>Eva</strong> – Y todo es absolutamente ecológico.<br><strong>Albán</strong> – Sí… Eso, ¿qué significa, por cierto?<br><strong>Eva</strong> – ¿Qué cosa?<br><strong>Albán</strong> – Ecológico.<br><strong>Eva</strong> – Ni idea.<br><strong>Albán</strong> – ¿Qué podrían ser frutas y verduras que no sean ecológicas?<br><strong>Eva</strong> – No lo sé.<br><strong>Albán</strong> – En todo caso, es ecológico.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Eva</strong> – A veces me canso un poco de comer verduras, ¿y tú?<br><strong>Albán</strong> – Sí. Pero ¿qué más podríamos comer?<br><strong>Eva</strong> – ¿Qué se puede comer aquí, aparte de las plantas?<br><strong>Albán</strong> – No vamos a comer tierra…<br><strong>Eva</strong> – No vamos a comer aire.<br><strong>Albán</strong> – No vamos a beber agua del mar.<br><strong>Eva</strong> – Y no vamos a comernos el uno al otro.<br><strong>Albán</strong> – Pues no…<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Eva</strong> – Podríamos comernos a los animales.<br><strong>Albán</strong> – ¿A los animales?<br><strong>Eva</strong> – No, era broma.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – Bueno, quizás estén buenos.<br><strong>Eva</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Albán</strong> – No es muy apetitoso.<br><strong>Eva</strong> – Pero es verdad que sería algo diferente.<br><strong>Albán</strong> – ¿Cómo podemos saber si no está bueno…?<br><strong>Eva</strong> – Nunca lo hemos intentado.<br><strong>Albán</strong> – Y… ¿nos los comeríamos vivos?<br><strong>Eva</strong> – ¿Qué significa vivos?<br><strong>Albán</strong> – Como las frutas.<br><strong>Eva</strong> – Quieres decir crudos.<br><strong>Albán</strong> – Eso. Naturales, vamos. En ensalada.<br><strong>Eva</strong> – ¿Tú crees que se dejarían comer crudos?<br><strong>Albán</strong> – Tienes razón, tal vez sería mejor matarlos primero.<br><strong>Eva</strong> – ¿Matarlos?<br><em>Silencio incómodo.</em><br><strong>Albán</strong> – ¿Has matado a alguien alguna vez?<br><strong>Eva</strong> – ¿Te refieres a un animal?<br><strong>Albán</strong> – Pues sí. No a una persona. Como solo somos dos, si ya hubieras matado a alguien, yo no estaría aquí para preguntarlo.<br><strong>Eva</strong> – No… Bueno, no intencionadamente…<br><strong>Albán</strong> – Si no lo hacemos a propósito, ¿es menos grave, no?<br><strong>Eva</strong> – Sí, es… un homicidio involuntario.<br><strong>Albán</strong> – Si matáramos a un animal. Sin querer. Podríamos comérnoslo después. Para ver qué sabor tiene.<br><strong>Eva</strong> – Sí… Si no lo hacemos a propósito…<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – Esta conversación empieza a darme miedo…<br><strong>Eva</strong> – A mí también…<br><strong>Albán</strong> – Además, los animales son como nosotros, solo hay una pareja de cada especie.<br><strong>Eva</strong> – Nos comemos uno cada uno y enseguida, se extingue la especie.<br><strong>Albán</strong> – Mejor me sirvo un poco más de ensalada.<br><em>Mascullan cada uno una hoja de ensalada sin entusiasmo.</em><br><strong>Eva</strong> – ¿Quieres una manzana para el postre?<br><strong>Albán</strong> – Venga…<br><em>Comen una manzana.</em><br><strong>Eva</strong> – Empiezo a estar un poco harta de las manzanas.<br><strong>Albán</strong> – Sí… Yo también…<br><strong>Eva</strong> – Mira, había un gusano en esta manzana.<br><strong>Albán</strong> – ¿En serio?<br><strong>Eva</strong> – Pues me he comido la mitad. Sin darme cuenta…<br><strong>Albán</strong> – ¿Y qué tal?<br><strong>Eva</strong> – No está mal…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Albán y Eva</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="323" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Albán y Eva" class="wp-image-1788" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b-300x242.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/carne/">Carne</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un corazón nuevo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/un-corazon-nuevo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:59:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Artista]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Divorcio]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<category><![CDATA[Veganismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1702</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un corazón nuevo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/un-corazon-nuevo/">Un corazón nuevo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño está detrás del mostrador, el cliente (o la cliente) llega.</em><br><strong>Dueño</strong> – Señor, ¿qué le sirvo?<br><strong>El otro</strong> – ¿No me reconoce?<br><strong>Dueño</strong> – Se ve tanta gente… ¿Qué le pongo?<br><strong>El otro</strong> – No un Licor de las Carmelitas Descalzas, eso seguro…<br><strong>Dueño</strong> – ¿En serio…? No le había reconocido. Vaya… Parece que ese licor le ha hecho bien después de todo. Parece veinte años más joven.<br><strong>El otro</strong> – Sí… el licor. Y también el corazón completamente nuevo que me trasplantaron hace unos meses.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Por fin encontró un donante?<br><strong>El otro</strong> – Tenía razón, esta calle es realmente peligrosa…<br><strong>Dueño</strong> – Vamos, invito yo. ¿Qué le sirvo?<br><strong>El otro</strong> – Un refresco de limón…<br><strong>Dueño</strong> – Ya no puede tomar alcohol…<br><strong>El otro </strong>– Sí… pero he decidido renunciar. Es un sacrificio que me impongo… para agradecer al destino.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Al destino?<br><strong>El otro</strong> – Alguien murió para que yo pudiera vivir. Debo cuidar su corazón.<br><strong>Dueño</strong> – Pero ni siquiera sabe quién es…<br><strong>El otro</strong> – No… y no estoy seguro de querer saberlo. Pero después de todo, podría haber sido un musulmán. Razón de más para dejar de beber alcohol.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Entonces ya no come jamón tampoco?<br><strong>El otro</strong> – Me hice vegano, es aún más sencillo. Y usted, ¿cómo está?<br><strong>Dueño</strong> – Mi esposa acaba de dejarme.<br><strong>El otro </strong>– ¿Murió? No me diga que es su corazón el que late en mi pecho…<br><strong>Dueño</strong> – Preferiría eso. Me costaría menos. Viudo, se es dos veces más rico. Divorciado, se es dos veces más pobre.<br><strong>El otro</strong> – Eso son cuatro buenas razones para preferir la viudez…<br><strong>Dueño</strong> – Tendré que vender el café para darle su parte.<br><strong>El otro</strong> – Lo siento…<br><strong>Dueño</strong> – En el fondo, es mejor así. Vender alcohol y tabaco… El tabaco ya me costó un pulmón.<br><strong>El otro</strong> – Entonces, ¿qué va a hacer?<br><strong>Dueño</strong> – No lo sé…<br><strong>El otro </strong>– Debería dedicarse al teatro.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Al teatro?<br><strong>El otro</strong> – ¿Nunca le han dicho que tiene cara de actor de teatro?<br><strong>Dueño</strong> – No… Aunque, para quedarse detrás de un mostrador todo el día y responder a todo tipo de clientes, uno ya tiene que ser un poco actor…<br><strong>El otro</strong> – Es cierto… Yo mismo voy al café a menudo para escribir.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué es lo que escribe?<br><strong>El otro</strong> – Obras de teatro.<br><strong>Dueño</strong> – He escuchado tantas historias. Habría mucho material. Comedias, dramas, tragedias…<br><strong>El otro</strong> – Tendrá que contármelo.<br><em>Un momento de silencio.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Todavía hay algo que le preocupe?<br><strong>El otro </strong>– Éramos dos esperando un trasplante. Solo había un donante disponible. Me enteré de que el otro murió unos días después de mi operación…<br><strong>Dueño</strong> – Ah sí…<br><strong>El otro </strong>– Parece que yo tenía un expediente mejor.<br><strong>Dueño</strong> – Como dices… Es el destino.<br><strong>El otro</strong> – Sí… Tal vez era un buen tipo.<br><strong>Dueño</strong> – O tal vez un sinvergüenza… Quién sabe…<br><em>El otro se levanta para irse.</em><br><strong>El otro</strong> – Gracias por la limonada… Toma, aquí tienes mi tarjeta. Estoy buscando a alguien como tú para un pequeño papel en mi próxima obra. Un dueño de bar. Serán tus primeros pasos en el escenario…<br><em>Se va. El dueño mira la tarjeta.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/un-corazon-nuevo/">Un corazón nuevo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>De buen corazón</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/de-buen-corazon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:56:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Camello]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Donación de órganos]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1700</guid>

					<description><![CDATA[<p>De buen corazón, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/de-buen-corazon/">De buen corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño espera detrás de su mostrador. Llega un hombre de apariencia mafiosa o traficante y se sienta en el bar.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué le sirvo?<br><strong>El otro</strong> – Un descafeinado. Largo. Con una gota de leche, por favor.<br><em>El dueño echa un vistazo al cliente, cuya apariencia no coincide bien con su pedido.</em><br><strong>Dueño</strong> – Veré qué puedo hacer…<br><em>Prepara su café.</em><br><strong>El otro</strong> – Esta calle es peligrosa. Casi me atropella un autobús.<br><strong>Dueño</strong> – Sí… Ayer una mujer fue atropellada…<br><strong>El otro</strong> – ¿Está grave?<br><strong>Dueño</strong> – Murió… Bueno, es casi lo mismo.<br><strong>El otro</strong> – ¿La conocía usted?<br><strong>Dueño</strong> – Era una clienta… Acababa de salir de aquí y, según los análisis, tenía tres gramos de alcohol en la sangre.<br><strong>El otro</strong> – Tanto en su trabajo como en el mío, es mejor no apegarse demasiado a los clientes.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Es nuevo en el barrio?<br><strong>El otro </strong>– Estoy de paso.<br><strong>Dueño</strong> – Todos estamos de paso en la Tierra…<br><strong>El otro </strong>– Temo que el mío termine antes de lo previsto.<br><strong>Dueño</strong> – Si tiene cuidado al cruzar la calle…<br><strong>El otro</strong> – Acabo de salir del hospital. Estoy esperando un trasplante de corazón…<br><strong>Dueño</strong> – Ah, usted también…<br><strong>El otro</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Dueño</strong> – Nada, es una historia que escuché… Espero que haya encontrado al cirujano adecuado…<br><em>El Dueño coloca el café en el mostrador.</em><br><strong>Dueño</strong> – Aquí tiene, su descafeinado.<br><strong>El otro</strong> – ¿Cómo van los negocios?<br><strong>Dueño</strong> – Está tranquilo. ¿Y usted?<br><strong>El otro</strong> – Yo también… En este momento está bastante tranquilo…<br><strong>Dueño</strong> – ¿En qué rubro está usted?<br><strong>El otro</strong> – Tráfico de drogas. Heroína, más bien.<br><strong>Dueño</strong> – Ah, entiendo… Entonces sabe lo que es perder un cliente.<br><strong>El otro</strong> – Afortunadamente, las donaciones de órganos son anónimas, porque no sé quién estaría dispuesto a donar su corazón a un traficante.<br><strong>Dueño</strong> – O a un estanquero.<br><strong>El otro</strong> – Tiene razón. Al final, ambos hacemos un poco el mismo trabajo…<br><strong>Dueño</strong> – Mmm…<br><strong>El otro </strong>– Acaban de ingresar un donante en el hospital.<br><strong>Dueño</strong> – Entonces es su día de suerte.<br><strong>El otro</strong> – No lo sé… Hay otro interesado en el asunto.<br><strong>Dueño</strong> – Ah…<br><strong>El otro</strong> – ¿Usted me daría su corazón? Si estuviera muerto, quiero decir… Y sabiendo lo que hago.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Por qué no? Entre traficantes, si no nos ayudamos un poco.<br><strong>El otro</strong> – Le prometí una maleta llena de billetes a mi cirujano si encontraba un corazón nuevo para mí. Billetes usados y en pequeños cortes. ¿Cree que eso puede ayudar?<br><strong>Dueño</strong> – Depende del cirujano, supongo.<br><strong>El otro</strong> – Este tiene la reputación de saltar sobre todo lo que se mueve.<br><strong>Dueño</strong> – Ya veo… ¿Le sirvo otro descafeinado? Lo invito yo.<br><strong>El otro</strong> – Vamos… Solo se vive una vez…<br><strong>Dueño</strong> – Y si su corazón falla al salir, no será por lo que haya bebido aquí.<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/de-buen-corazon/">De buen corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El corazón en la mano</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-corazon-en-la-mano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:51:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Donación de órganos]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1697</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un sketch de Jean-Pierre Martinez El dueño cabecea adormilado detrás de su mostrador. Dos personajes (hombres o mujeres) llegan y [&#8230;]</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-corazon-en-la-mano/">El corazón en la mano</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño cabecea adormilado detrás de su mostrador. Dos personajes (hombres o mujeres) llegan y se sientan en una mesa.</em><br><strong>Uno</strong> – También parece estar en un coma profundo…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué hacemos? ¿Lo despertamos?<br><strong>Uno</strong> – Vamos a esperar a que se despierte por sí solo.<br><strong>Dos</strong> – Un milagro siempre es posible.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Uno</strong> – Y respecto a ella, ¿qué hacemos?<br><strong>Dos</strong> – Sinceramente… no sé qué pensar al respecto.<br><strong>Uno</strong> – Tendremos que tomar una decisión. El médico dijo que debíamos actuar rápido.<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto, la lógica diría que digamos que sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿La lógica? Es nuestra hermana, después de todo…<br><strong>Uno</strong> – Sí… ¿La has oído alguna vez hablar de este tema delante de nosotros?<br><strong>Dos</strong> – Hace años que no nos vemos… e incluso antes, no solíamos tener ese tipo de conversaciones.<br><strong>Uno</strong> – Así que nos toca decidir. Como si fuera para nosotros.<br><strong>Dos</strong> – ¿Quieres decir… como si necesitáramos un trasplante?<br><strong>Uno</strong> – ¡Como si estuviéramos en su lugar! En lugar del fallecido… ¿Qué harías tú? Si pudieras decidir donar tus órganos o llevarlos contigo a la tumba…<br><strong>Dos</strong> – Por supuesto, en principio… Si vamos a morir, si podemos salvar una vida…<br><strong>Uno</strong> – Por otro lado…<br><strong>Dos</strong> – Imaginar que le abriremos el pecho y le tomaremos el corazón para ponerlo en el pecho de alguien más…<br><strong>Uno</strong> – Alguien a quien ni siquiera conocemos.<br><strong>Dos</strong> – Menos mal… No nos faltaría más conocerlo. ¿Tú preferirías conocerlo?<br><strong>Uno</strong> – Preferiría que ella no estuviera muerta.<br><em>Un momento de silencio.</em><br><strong>Dos</strong> – Además, ¿podemos decir realmente que está muerta?<br><strong>Uno</strong> – Según los médicos, está en estado de muerte cerebral.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué significa exactamente? ¿Lo sabes tú?<br><strong>Uno</strong> – Básicamente, la casa aún está en pie, la calefacción aún no se ha apagado, pero no hay nadie adentro. El propietario se fue, tiró la llave y nunca volverá.<br><strong>Dos</strong> – Entiendo.<br><strong>Uno</strong> – Entonces se trata de recuperar la caldera para instalarla en otra casa donde la caldera esté averiada, para que el propietario pueda seguir viviendo adentro sin pasar frío.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ya has terminado con tus metáforas de fontanero?<br><strong>Uno</strong> – Te lo explico…<br><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿tú estás a favor?<br><strong>Uno</strong> – Tú también, ¿no? Sabías que eventualmente llegaríamos a esto.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>El otro saca un papel.</em><br><strong>Uno</strong> – Vamos, terminemos esto… (<em>Le ofrece el papel</em>) Hay que firmar aquí.<br><strong>Dos</strong> – Firma tú… Yo no podré hacerlo…<br><strong>Uno</strong> – No, pero se necesitan nuestras dos firmas.<br><strong>Dos</strong> – Finge la mía entonces.<br><strong>Uno</strong> – Pero será una falsificación…<br><strong>Dos</strong> – ¿De qué tienes miedo? ¿Que te demande por imitar mi firma?<br><strong>Uno</strong> – Pero si estás de acuerdo, ¿por qué no firmas?<br><strong>Dos</strong> – Estoy de acuerdo, pero no podré firmar, eso es todo. ¿Puedes entender eso, no? (<em>Se levanta para salir</em>) ¡Por una vez que te pido algo!<br><strong>Uno</strong> – Pero vamos… la odiabas.<br><strong>Dos</strong> – Justamente… Si fuera un gesto de amor, aún… Sería más fácil para mí. Pero así… no me siento capaz de decidir por ella. (<em>El dueño emerge detrás de su mostrador.</em>) Mira, él se despertó… ¡Nunca se está a salvo de un milagro!<br><em>El personaje sale, dejando al otro perplejo. El dueño se acerca.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué les sirvo?<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-corazon-en-la-mano/">El corazón en la mano</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Dolor de corazón</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/dolor-de-corazon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:36:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Camarero]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Donación de órganos]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1689</guid>

					<description><![CDATA[<p>Dolor de corazón, , un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/dolor-de-corazon/">Dolor de corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño está detrás del mostrador. El hombre (o la mujer) llega distraído/a.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué le sirvo?<br><strong>La otra persona</strong> – No sé… Lo que quiera…<br><strong>Dueño</strong> – ¿Lo que yo quiera? ¿Está seguro/a?<br><strong>La otra persona </strong>– En el punto en el que estoy… ¿Qué riesgo corro? Sorpréndame…<br><strong>Dueño</strong> – Entonces le sirvo un Licor de las Carmelitas Descalzas. Tiene el rostro pálido, le hará bien.<br><em>Prepara la bebida.</em><br><strong>La otra persona</strong> – ¿Un Licor de las Carmelitas Descalzas? Ni siquiera sabía que existiera?<br><strong>Dueño</strong> – Le confieso que no lo vendo muy a menudo… y no tengo intención de volver a pedirlo.<br><strong>La otra persona</strong> – Suponiendo que todavía hayan Carmelitas Descalzas para fabricarla. No habrá pasado la fecha de caducidad, ¿verdad?<br><strong>Dueño</strong> – Me dijo «lo que quiera», ¡hay que decidirse! ¿Entonces lo toma o no?<br><strong>La otra persona</strong> – Si puedo ayudarle a liquidar su inventario…<br><em>El dueño le sirve el licor.</em><br><strong>Dueño</strong> – No parece estar muy bien…<br><strong>La otra persona</strong> – No… Estoy buscando un corazón disponible.<br><strong>Dueño</strong> – Todos estamos en eso, ¿sabe? A partir de cierta edad… hay más demandas que ofertas.<br><strong>La otra persona</strong> – No sabe lo cierto que está.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Es viudo/a?<br><strong>La otra persona</strong> – Pronto lo será mi esposa/o… si no encuentro rápidamente a alguien que me done su corazón.<br><strong>Dueño</strong> – No estoy seguro de entenderle…<br><strong>La otra persona</strong> – Acabo de salir del hospital. Estoy esperando un trasplante. Por ahora, no hay donante.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Un donante? Ah sí…<br><strong>La otra persona</strong> – Por supuesto, no se dona el corazón como se dona sangre. El donante tiene que estar muerto y todas las condiciones deben cumplirse.<br><strong>Dueño</strong> – Lo entiendo…<br><strong>La otra persona</strong> – Que el donante sea joven, por lo tanto, más probablemente muerto en un accidente. Que el corazón esté en buen estado. Que la familia esté de acuerdo.<br><em>Se prepara para beber.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Está seguro/a de que quiere beber eso?<br><strong>La otra persona</strong> – Hay que morir de algo…<br><em>Prueba el licor y hace una mueca.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Y bien?<br><strong>La otra persona</strong> – Sí, es mejor tener un corazón fuerte… ¿Usted nunca lo ha probado?<br><strong>Dueño</strong> – Estaba esperando ver el efecto que tenía en un conejillo de indias.<br><strong>La otra persona</strong> – Si todavía estoy vivo mañana por la mañana, vendré a decírselo.<br><strong>Dueño</strong> – Si lo hubiera sabido, le habría servido otra cosa. Debería haberme dicho, ahora me voy a preocupar.<br><strong>La otra persona</strong> – Me pregunto si no sería más fácil así. Ya veo mi foto en la sección de noticias: desesperado/a por no encontrar un corazón compatible con el suyo, pone fin a su vida al ingerir un Licor de las Carmelitas Descalzas caducado desde… (<em>Mirando la etiqueta de la botella vacía</em>) ¡1984!<br><strong>Dueño</strong> – Vaya, eso sí que es mucho tiempo… Aunque, hay que reconocer que estamos ante un gran añada… Venga, no hay que perder la esperanza. Un accidente puede suceder rápidamente.<br><strong>La otra persona </strong>– ¿Un accidente?<br><strong>Dueño</strong> – ¡Para su donante! La calle de enfrente es muy peligrosa. Con todos esos camiones. Hay un proyecto de rotonda, pero bueno… Casi todos los meses alguien es atropellado en el paso de peatones. Y como el hospital está justo al frente…<br><strong>La otra persona</strong> – Gracias… Me ha levantado un poco el ánimo hablar con usted.<br><strong>Dueño</strong> – Así es la vida… La rueda gira… La desgracia de unos…<br><strong>La otra persona</strong> – Creo que al final no voy a terminar esto. ¿Cuánto le debo?<br><strong>Dueño</strong> – Es por mi cuenta. ¿Quiere tomar algo más? Para quitar el sabor del licor…<br><strong>La otra persona</strong> – Gracias, está bien.<br><strong>Dueño</strong> – Bueno, hasta la próxima…<br><strong>La otra persona</strong> – ¿Quién sabe?<br><em>Se levanta para irse.</em><br><strong>Dueño</strong> – Tenga cuidado al cruzar la calle.<br><em>Sale. El dueño toma la taza y huele el aroma que sale de ella. Arruga la nariz con expresión de disgusto.</em><br><strong>Dueño</strong> – Ah sí, definitivamente…<br><em>Se escucha el sonido de frenos seguido de un estruendo de chapas abolladas. Levanta la cabeza y mira hacia la cuarta pared, representando la ventana del café que da a la calle.</em><br><strong>Dueño</strong> – Ah sí, definitivamente…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/dolor-de-corazon/">Dolor de corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Corazón disponible</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/corazon-disponible/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 03 May 2025 16:32:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Camarero]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1662</guid>

					<description><![CDATA[<p>Corazón disponible, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazon-disponible/">Corazón disponible</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un bistró. El dueño está detrás de la barra, secando vasos. Una mujer llega. No parece muy alegre. Sin mirarlo, se sienta en la barra. El dueño la observa por un momento de reojo.</em><br><strong>Dueño</strong> – Señora… ¿Qué le gustaría tomar?<br><strong>Ella</strong> – ¿Tiene arsénico?<br><strong>Dueño</strong> – ¿Para llevar o consumir aquí?<br><strong>Ella</strong> – Todavía lo estoy considerando…<br><strong>Dueño</strong> – Tome un café mientras tanto. Con un vasito de coñac, le subirá el ánimo. El coñac es para mí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Un coñac? ¿A esta hora?<br><strong>Dueño</strong> – Sepa que el coñac es conocido desde la Antigüedad por sus propiedades antidepresivas. Receto todos los días a mis clientes y hasta ahora nadie se ha suicidado.<br><strong>Ella</strong> – Es amable, pero me conformaré con el café. Trabajo en el hospital, justo enfrente.<br><em>Él prepara su café.</em><br><strong>Dueño</strong> – Auxiliar de enfermería… No debe ser divertido todos los días…<br><strong>Ella</strong> – Cirujana.<br><strong>Dueño</strong> – Ah… Disculpe, Doctora…<br><strong>Ella</strong> – Pagan un poco más, pero no necesariamente es más divertido.<br><strong>Dueño</strong> – Lo entiendo…<br><strong>Ella</strong> – Y eso que solo le hablo de mi trabajo. Afortunadamente, trabajo día y noche. No tener vida privada no solo tiene desventajas, ¿sabe? cuando una tiene una vida de mierda…<br><em>Le entrega un periódico.</em><br><strong>Dueño</strong> – Eche un vistazo a su horóscopo, tal vez pronostique una mejora temporal.<br><em>Ella echa un vistazo al periódico.</em><br><strong>Ella</strong> (<em>leyendo</em>) – «Entregará su corazón a un desconocido»…<br><em>Reposa el periódico en la barra.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¡Es una buena noticia, ¿no?!<br><strong>Ella</strong> – Depende.<br><strong>Dueño</strong> – No hay que darle el corazón a cualquiera, eso seguro.<br><strong>Ella</strong> – Y sobre todo, es mejor darlo estando vivo.<br><strong>Dueño</strong> – No estoy seguro de entender…<br><strong>Ella</strong> – «Entregarás tu corazón a un desconocido»… Mira, no está en la sección de amor, está en la sección de salud…<br><strong>Dueño</strong> – Debe de ser un error…<br><strong>Ella</strong> – Tengo un paciente que espera un trasplante de corazón. Solo nos falta un donante sano. Pero preferiblemente muerto.<br><strong>Dueño</strong> – Ah, sí…<br><strong>Ella</strong> – No podemos hacer otra cosa que esperar… Alguien tendrá que morir para que otro viva.<br><strong>Dueño</strong> – Es el destino…<br><strong>Ella</strong> – Un accidente puede suceder tan rápido. Después de todo, tal vez sea yo. Ya que está en mi horóscopo.<br><em>Él coloca el café frente a ella.</em><br><strong>Dueño</strong> – Definitivamente, no tiene una naturaleza optimista…<br><strong>Ella</strong> – No he tenido hijos, sería mi última oportunidad de dar vida…<br><strong>Dueño</strong> – ¿Está realmente segura de que no quiere ese coñac?<br><strong>Ella</strong> – Nunca durante el servicio… Si aparece un donante y debo operar en una hora…<br><strong>Dueño</strong> – Si usted es la donante, ya no habrá nadie para realizar esa operación.<br><strong>Ella</strong> – En el caso de los trasplantes de corazón, son los donantes los que faltan, no los cirujanos. Esas operaciones son excepcionales. Conozco a quienes estarían dispuestos a matar por hacer su primer trasplante.<br><strong>Dueño</strong> – Bueno, entonces seré yo quien tome ese coñac, y le ofrezco el café.<br><strong>Ella</strong> – Usted es un dueño de café muy peculiar. Así no va a ganar mucho dinero.<br><em>El dueño se sirve un coñac y se lo bebe de un trago.</em><br><strong>Dueño</strong> – Hace mucho que renuncié a la idea de hacer fortuna. Y además, no ofrezco café a todo el mundo, ¿sabe?<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué yo? No se puede decir que sea una persona agradable.<br><strong>Dueño</strong> – Siempre he desconfiado de las personas demasiado amables. Tengo mis preferencias, eso es todo. Hay quienes me caen bien y otros no.<br><strong>Ella</strong> – Entonces, supongo que tengo suerte…<br><strong>Dueño</strong> – Fíjese, no nos conocemos… Tal vez yo sea su apuesto desconocido…<br><strong>Ella</strong> – Quién sabe… Bueno, tengo que irme…<br><strong>Dueño</strong> – ¿Otra vida que salvar?<br><strong>Ella</strong> – No, pero estacioné en un lugar para discapacitados.<br><strong>Dueño</strong> – Con su emblema en el parabrisas, puedes estacionar en cualquier lugar sin recibir una multa, ¿no? Solo por eso, me habría gustado estudiar medicina.<br><strong>Ella</strong> – Gracias por el café…<br><strong>Dueño</strong> – Ten cuidado al cruzar la calle.<br><strong>Ella</strong> – Apenas nos conocemos y ya es como una madre para mí. Si aún estoy soltera dentro de diez años, recuérdeme que le case.<br><strong>Dueño</strong> – Lamentablemente… ¿quién querría casarse con su madre? (<em>Ella sale.</em>) Ese es el drama de mi vida…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazon-disponible/">Corazón disponible</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
