<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Archives des Jubilación - La Sketchothèque</title>
	<atom:link href="https://sketchotheque.net/es/category/tema/jubilacion/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/tema/jubilacion/</link>
	<description>Les sketchs de Jean-Pierre Martinez</description>
	<lastBuildDate>Tue, 27 May 2025 16:00:41 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/03/cropped-sketch_carre-32x32.png</url>
	<title>Archives des Jubilación - La Sketchothèque</title>
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/tema/jubilacion/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Como una vieja película</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/como-una-vieja-pelicula/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 May 2025 16:00:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Dinero]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Joven]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilación]]></category>
		<category><![CDATA[La Barra]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Viejo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2614</guid>

					<description><![CDATA[<p>Como una vieja película, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'La Barra' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/como-una-vieja-pelicula/">Como una vieja película</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un bar. Dos mujeres (una joven y una mayor) están sentadas cada una en una mesa. La joven finge trabajar tecleando en una calculadora y anotando cifras en una hoja. La mayor parece desocupada.<br></em><strong>Joven</strong> (<em>con una amabilidad un poco forzada</em>) – Entonces, ¿ya está? Esta es la última…<br><strong>Anciana</strong> – Sí…<br><strong>Joven</strong> – ¿Qué se siente?<br><strong>Anciana</strong> – Es como una película vieja que hemos vuelto a ver demasiado. Al final, ya no entendemos nada…<br><strong>Joven</strong> – Te extrañaremos… ¿Harás una fiesta?<br><strong>Anciana</strong> – ¿Una fiesta?<br><strong>Joven</strong> – ¡Una fiesta de despedida!<br><strong>Anciana</strong> – Ah… No sé… ¿Debería…? (<em>La joven no responde y sigue trabajando</em>) ¿Sabes qué es lo que más extrañaré? El pequeño sabor amargo del café por la mañana. El día que comienza… A mediodía, ya está arruinado…<br><strong>Joven</strong> – ¿Qué vas a hacer… después?<br><strong>Anciana</strong> – Descansar… ¿Es lo que se hace, supongo…<br><strong>Joven</strong> – ¿Y te quedas por aquí, o…?<br><strong>Anciana</strong> – ¿Adónde quieres que vaya…?<br><em>Aire perplejo de la joven, interrumpido por el timbre de su teléfono móvil.</em><br><strong>Joven</strong> – Sí… No… Sí, sí… No, no…<br><em>La joven cuelga y garabatea algo en un papel.</em><br><strong>Anciana</strong> – ¿Llega pronto?<br><strong>Joven</strong> – ¿Quién?<br><strong>Anciana</strong> – ¡Mi sustituta!<br><strong>Joven</strong> – Ah… Creo que el lunes…<br><strong>Anciana</strong> – Entonces no la veré… ¿La conoces?<br><strong>Joven</strong> – No… (<em>Un poco avergonzada</em>) De hecho, soy yo quien te reemplaza…<br><strong>Anciana</strong> (<em>sin hostilidad</em>) – Ah, entiendo… ¡Felicidades…! Y la novata te reemplazará a ti… Tiene lógica…<br><em>El teléfono suena de nuevo. La joven contesta la llamada.</em><br><strong>Joven</strong> – Sí… No… Sí, sí… No, no…<br><strong>Anciana</strong> – ¿Quieres un café?<br><strong>Joven</strong> – Por qué no.<br><em>La anciana le lleva una taza.</em><br><strong>Anciana</strong> – Te dejaré la cafetera, si quieres… En la oficina, quiero decir…<br><strong>Joven</strong> – ¿Cuánto tiempo estuviste aquí?<br><strong>Anciana</strong> – Demasiado tiempo… (<em>Un tiempo</em>) ¿Y tú?<br><strong>Joven</strong> – Apenas llego…<br><strong>Anciana</strong> – ¿Piensas quedarte?<br><strong>Joven</strong> (<em>satisfecha</em>) – Hoy termina mi período de prueba… Mañana, firmo un contrato indefinido… Es automático…<br><strong>Anciana</strong> – En ese caso… ¿Estás contenta, entonces?<br><strong>Joven</strong> – Está bien…<br><em>Ellas sorben su café.</em><br><strong>Anciana</strong> – Está bueno, ¿no? ¿No está demasiado fuerte?<br><strong>Joven</strong> – Está perfecto…<br><strong>Anciana</strong> – En realidad, apenas nos conocemos. ¿Estás casada?<br><strong>Joven</strong> – Todavía no… ¿Y tú?<br><strong>Anciana</strong> – No…<br><strong>Joven</strong> – Bueno… Tengo que volver a eso…<br><strong>Anciana</strong> – Sí, perdón. Para mí, es mi último día, así que ya no tengo mucho que perder. Pero tú. Si tu período de prueba termina solo esta noche. Tendrás todo el tiempo para no hacer nada cuando te contraten de verdad…<br><em>La joven mira a la otra, preguntándose si está bromeando. Luego, vuelve al trabajo. La anciana silba o tararea. La joven, evidentemente molesta por el ruido, le lanza a escondidas una mirada de desaprobación.</em><br><strong>Anciana</strong> – Disculpa… (<em>La joven vuelve al trabajo</em>.) Puedes sentarte en mi lugar cuando me vaya. La mesa es un poco más grande, ¿no…<br><strong>Joven</strong> – Sí… Eso está previsto…<br><strong>Anciana</strong> – Es cierto, soy tonta… Y la nueva ocupará la mesa pequeña. (<em>La presencia ociosa de la anciana parece distraer a la joven.</em>) Perdón, intentaré ocuparme de algo. De hecho, debería pensar en hacer mis cajas… (<em>Rebusca en una gran bolsa.</em>) Bueno, cuando digo cajas… Creo que todo cabrá en una bolsa de plástico… Es increíble… Toda una vida, ¿y qué queda…? Unas cuantas camisas vacías en un armario… No podemos decir que dejamos algo atrás, ¿verdad? ¿No tendrías una bolsa de plástico, por casualidad? (<em>La joven le lanza una mirada para indicarle que no.</em>) Y pensar que ocupaba tu escritorio cuando entré aquí… ¿Sabes en qué soñaba en esa época? (<em>La joven niega con la cabeza</em>.) Escribir… No… No llenar páginas de informes, como he hecho toda mi vida… Escribir… Para no tener que rendir cuentas, precisamente… Me decía que al tomar un trabajo tranquilo, tendría tiempo para ponerme con ello… Y luego, los años pasaron, y nunca lo hice…<br><strong>Joven</strong> – Ahora tendrás tiempo…<br><strong>Anciana</strong> – Sí. La eternidad… Pero, ¿para contar qué? ¿Mi vida? Ya te dije, cabría en una pequeña bolsa de plástico…<br><em>Suena el teléfono.</em><br><strong>Joven</strong> – Sí… No…<br><strong>Anciana</strong> – Tal vez incluso en un preservativo…<br><strong>Joven</strong> – Sí, sí… No, no… (<em>La joven cuelga</em>.) ¿Decías…?<br><strong>Anciana</strong> – Nada…<br><strong>Joven</strong> – ¿Sabes lo que estaba pensando…?<br><strong>Anciana</strong> (<em>llena de esperanza</em>) – No…<br><strong>Joven</strong> – ¿Y si aprovechase para pedir que nos pongan moqueta?<br><strong>Anciana</strong> (<em>sorprendida</em>) – ¿Moqueta?<br><strong>Joven</strong> – ¡Para no molestar a los de abajo! El parqué es bonito, pero… rechina.<br><strong>Anciana</strong> – ¿Ya se quejaron… los de abajo?<br><strong>Joven</strong> – No… Pero de todos modos hay bastante trasiego por aquí…<br><strong>Anciana</strong> – Yo voy a vivir abajo.<br><strong>Joven</strong> – Ah, sí…?<br><strong>Anciana</strong> – Tengo que vivir en algún sitio… Es un poco oscuro, pero… conozco bien la zona… No me sentiré fuera de lugar…<br><strong>Joven</strong> – Y escucharnos caminar así, encima de ti… todo el día… ¿Estás segura de que no te molestará?<br><strong>Anciana</strong> – Me servirá de distracción… Pensaré… Están trabajando allí arriba mientras yo… puedo quedarme en la cama todo el día…<br><strong>Joven</strong> – Bueno… Nada de moqueta entonces…<br><em>La joven vuelve al trabajo.</em><br><strong>Anciana</strong> – ¿Cuáles son tus sueños, entonces?<br><strong>Joven</strong> – ¿Mis sueños?<br><strong>Anciana</strong> – Eres joven. Debes tener aún sueños… Si te ganaras el premio gordo, ¿qué harías?<br><strong>Joven</strong> – Supongo que tomaría unas vacaciones…<br><strong>Anciana</strong> – ¿Y después…?<br><strong>Joven</strong> – Después… ¿Abriría mi propia empresa, tal vez…?<br><strong>Anciana</strong> – ¿Para…?<br><strong>Joven</strong> – ¡Para no tener jefe!<br><strong>Anciana</strong> – Abrir tu propia empresa para no tener jefe… Tan bien no trabajar en absoluto… Es más simple, ¿no?<br><strong>Joven</strong> – Sí, quizás… (<em>Es interrumpida por el timbre del teléfono</em>) No… Sí, sí… No, no… (<em>Cuelga</em>) Bueno, ¿en qué estábamos…?<br><strong>Anciana</strong> – Vete…<br><strong>Joven</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Anciana</strong> – ¡Vete! Antes de que sea demasiado tarde…<br><strong>Joven</strong> – ¿Para ir a dónde?<br><strong>Anciana</strong> – ¿Cuántos años tienes, veinte? ¿Realmente quieres terminar como yo?<br><strong>Joven</strong> – Hay que vivir… ¿Qué propones…?<br><strong>Anciana</strong> (<em>desconcertada</em>) – Nada… Tienes razón…<br><em>La joven vuelve a trabajar.</em><br><strong>Joven</strong> – ¿Sabes lo que creo?<br><strong>Anciana</strong> – No…<br><strong>Joven</strong> – Van a cerrar la empresa.<br><strong>Anciana</strong> – ¿Cómo que cerrar la empresa?<br><strong>Joven</strong> – ¿Sabes lo que fabricamos…<br><strong>Anciana</strong> – No…<br><strong>Joven</strong> – Toda tu vida has trabajado aquí, ¿y no sabes lo que fabricamos?<br><strong>Anciana</strong> – Al principio, creo que lo sabía… Pero ha cambiado tanto… Nos compraron al menos diez veces. Ni siquiera sabía que todavía fabricábamos algo… ¿Qué fabricamos?<br><strong>Joven</strong> – ¡Urnas!<br><strong>Anciana</strong> – ¿Urnas?<br><strong>Joven</strong> – El mercado se está desplomando.<br><strong>Anciana</strong> – ¿La abstención…?<br><strong>Joven</strong> – ¡Urnas funerarias!<br><strong>Anciana</strong> – Ah…<br><strong>Joven</strong> – El boom de la tercera edad ya pasó…<br><strong>Anciana</strong> – ¿Es tan grave?<br><strong>Joven</strong> – Van a cerrar la empresa… y abrirán otra…<br><strong>Anciana</strong> – ¿Deslocalización?<br><strong>Joven</strong> – Ni siquiera. En realidad, probablemente mantendremos los mismos locales…<br><strong>Anciana</strong> – ¿Y el personal?<br><strong>Joven</strong> – Aparte de las salidas naturales, como la tuya, probablemente terminaremos reubicando a todos… Incluso podríamos volver a contratar… Solo tendremos que cambiar el nombre de la empresa para fabricar otra cosa… Tenemos muchas opciones… Con el aumento de la natalidad…<br><strong>Anciana</strong> – Entonces, ¿qué cambia?<br><strong>Joven</strong> – En realidad, no mucho.<br><em>La joven vuelve al trabajo. La anciana permanece pensativa.</em><br><strong>Anciana</strong> – Realmente no hay forma de detener todo esto…<br><strong>Joven</strong> – ¿Qué?<br><strong>Anciana</strong> – No lo sé… De hecho, estoy segura de que si hacemos huelga, nadie lo notaría arriba…<br><strong>Joven</strong> – Eres única…<br><strong>Anciana</strong> – Sí… Una anciana única… ¿Ha notado? Nunca dicen una joven única… Es normal ser única cuando eres joven… Se tolera… Incluso se recomienda… Casi higiénico. Pero al envejecer… Se supone que debes superarlo… El pelo rojo… o los anillos en la nariz. Después de los treinta, es pasado de moda. Entonces, después de cincuenta, es completamente sospechoso… ¿Sabes lo que es envejecer? Es ya no saber cómo inventar la vida todas las mañanas, después de la hora del café… De hecho, morimos por falta de imaginación. No eres muy… anillos en la nariz, ¿verdad…?<br><strong>Joven</strong> – ¿Tienes hijos?<br><strong>Anciana</strong> – No…<br><strong>Joven</strong> – ¿Te hubiera gustado tener alguno?<br><strong>Anciana</strong> – ¿Para qué?<br><strong>Joven</strong> – Por ejemplo, para no envejecer sola.<br><strong>Anciana</strong> – Tengo vecinos. Envejecen conmigo.<br><strong>Joven</strong> – Es bastante deprimente hablar contigo…<br><strong>Anciana</strong> (<em>divertida</em>) – ¿Lo crees…?<br><strong>Joven</strong> – No es tan grave.<br><strong>Anciana</strong> – ¿Que sea deprimente?<br><strong>Joven</strong> – Tal vez pides demasiado.<br><strong>Anciana</strong> – Sí… Eso es lo que me dijeron arriba la última vez que me atreví a pedir un aumento…<br><strong>Joven</strong> – ¿Hace cuánto fue eso…?<br><strong>Anciana</strong> – No sé…<br><strong>Joven</strong> – Ya no hay nadie arriba… ¿Tampoco lo sabías?<br><strong>Anciana</strong> – Cómo que nadie…?<br><strong>Joven</strong> – Nos compraron los fondos de pensiones.<br><strong>Anciana</strong> – ¿Quieres decir… los jubilados?<br><strong>Joven</strong> – Sus viudas, al menos.<br><strong>Anciana</strong> – Entonces, después de que me vaya, ¿seré la jefa de mi empresa?<br><strong>Joven</strong> – Eh, sí… Ves, ni siquiera hace falta jugar a la lotería. Solo hay que esperar…<br><em>La anciana, devastada, permanece en silencio.</em><br><strong>Anciana</strong> – Si organizo una fiesta de despedida, ¿vendrás?<br><strong>Joven</strong> – ¿Por qué no? Envíame una esquela…<br><em>Se escucha a lo lejos el rugido de una sirena.</em><br><strong>Anciana</strong> – Es la hora… Tendré que irme… (<em>Comienza a irse.</em>) Durante años, al escuchar la sirena al mediodía, tenía el reflejo de correr hacia los refugios… Aunque ni siquiera viví la guerra… Pero el bombardeo nunca llegaba. Así que simplemente iba a almorzar… (<em>Se gira una última vez hacia la joven</em>.) Te dejaré mis tickets de restaurante…<br><em>Se va. La joven la sigue poco después.</em><br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/">La Barra</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="352" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1875" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b-300x264.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/como-una-vieja-pelicula/">Como una vieja película</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Jubilación</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/jubilacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 12:55:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[4 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Director]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilación]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilado]]></category>
		<category><![CDATA[Nicotina]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2579</guid>

					<description><![CDATA[<p>Jubilación, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Nicotina' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/jubilacion/">Jubilación</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Vuelve el Presidente acompañado de otro personaje, hombre o mujer.<br></em><strong>Presidente</strong> – Entonces, viejo amigo, ¿qué vas a hacer ahora que estás jubilado?<br><strong>Dany</strong> – Oh, ya sabe, no voy a tener tiempo de aburrirme.<br><strong>Presidente</strong> – ¿De verdad lo cree?<br><strong>Dany</strong> – Haré todo lo que no he tenido tiempo de hacer hasta ahora.<br><strong>Presidente</strong> – ¿Ah, sí? ¿Como qué, por ejemplo?<br><strong>Dany</strong> – No lo sé…<br><strong>Presidente</strong> – ¿Ir de pesca?<br><strong>Dany</strong> – Por qué no, sí…<br><strong>Presidente</strong> – Yo digo que se va a aburrir, viejo, ya verá.<br><strong>Dany</strong> – Al principio, quizás un poco.<br><strong>Presidente</strong> – El trabajo es peor que el tabaco, en cuanto a adicción. Nunca se debería empezar. Después es demasiado tarde.<br><strong>Dany</strong> – Entonces tomaré la jubilación como una desintoxicación.<br><strong>Presidente</strong> – La jubilación no debería existir. De hecho, casi ya no existe. Quizás sea el último en disfrutar de esta aberración.<br><strong>Dany</strong> – ¿Lo cree?<br><strong>Presidente</strong> – Hoy en día, la gente vive más de cien años, y muere en buena salud. ¿Se siente viejo?<br><strong>Dany</strong> – Dios mío…<br><strong>Presidente</strong> – Vale, no tiene el ímpetu de un tipo de veinte años, y nos cuesta mucho más, pero bueno… Podríamos encontrarle un trabajito subalterno pagado con el salario mínimo para que termine su carrera en la Tierra. O incluso un trabajo voluntario. ¿Le gustaría trabajar en la cafetería? Nos falta personal en la fregona.<br><strong>Dany</strong> – Pues…<br><strong>Presidente</strong> – ¡Pero estoy bromeando! ¿Se cree todo lo que le dicen, eh? Eso sí que no es contradictorio. (<em>El Presidente se acerca al borde del escenario</em>.) Hay una vista magnífica desde aquí, nunca lo había notado…<br><em>El otro se acerca por detrás con los brazos extendidos para empujarlo. Pero el Presidente se gira y interpreta su gesto como un intento de beso.</em><br><strong>Presidente</strong> – Vamos, viejo, no sea tan sensible.<br><em>Lo abraza por un momento.</em><br><strong>Presidente</strong> – Le vamos a echar de menos. Ya no hay tipos como usted, por suerte. Disfruta de su jubilación, que ya nos cuesta bastante.<br><strong>Dany</strong> – Gracias, señor presidente.<br><em>El Presidente empieza a alejarse.</em><br><strong>Dany</strong> – ¡Señor presidente!<br><strong>Presidente</strong> – ¿Sí?<br><strong>Dany</strong> – ¡Mierda!<br><strong>Presidente</strong> – ¿Como en el teatro, entonces? Gracias por deseármelo, viejo.<br><em>El Presidente se va.</em><br><strong>Dany</strong> – Ni siquiera pude decirle mierda antes de irme…<br><em>Sale. Llegan dos personajes, hombres o mujeres. Empiezan a vapear.</em><br><strong>Micky</strong> – ¿Cuánto tiempo llevas trabajando aquí?<br><strong>Rafa</strong> – Es mi primer día. ¿Y tú?<br><strong>Micky</strong> – También es mi primer día. Y creo que va a ser el último.<br><strong>Rafa</strong> – ¿Estás de temporal?<br><strong>Micky</strong> – No, acabo de mandar a la mierda a mi jefe.<br><strong>Rafa</strong> – Deberías haber esperado al final del periodo de prueba.<br><strong>Micky</strong> – No es mi estilo esperar. Soy impulsivo.<br><strong>Rafa</strong> – ¿Y ahora qué vas a hacer?<br><strong>Micky</strong> – Tal vez me vaya al extranjero.<br><strong>Rafa</strong> – ¿Ah sí? ¿A dónde?<br><strong>Micky</strong> – No lo sé. Quizás a China.<br><strong>Rafa</strong> – ¿Hablas chino?<br><strong>Micky</strong> – Aprenderé. China es donde está pasando todo ahora, ¿no?<br><strong>Rafa</strong> – Sí, tal vez.<br><strong>Micky</strong> – ¿Quieres comer juntos al mediodía? Gastaré mis últimos tickets restaurant…<br><strong>Rafa</strong> – Vale.<br><strong>Micky</strong> – Comeremos chino.<br><strong>Rafa</strong> – Así podrás empezar a aprender el idioma.<br><em>Se van.</em><br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nicotina</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/"><img decoding="async" width="400" height="437" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Nicotina" class="wp-image-1900" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b-275x300.webp 275w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/jubilacion/">Jubilación</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Liberación</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/liberacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 May 2025 08:45:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilación]]></category>
		<category><![CDATA[Memorias de una maleta]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Viejo]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Maleta]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2381</guid>

					<description><![CDATA[<p>Liberación, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Memorias de una maleta' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/liberacion/">Liberación</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes. El segundo cierra una maleta.<br></em><strong>Uno</strong> – Entonces, ¿hoy es el gran día?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Ha llegado la hora de la liberación.<br><strong>Uno</strong> – Cuarenta años…<br><strong>Dos</strong> – Casi perpetua.<br><strong>Uno</strong> – No es humano. Sea cual sea su crimen, nadie merece esto.<br><strong>Dos</strong> – Y además, yo soy inocente.<br><strong>Uno</strong> – Todos decimos eso…<br><strong>Dos</strong> – ¿Cuánto te queda a ti?<br><strong>Uno</strong> – Veinticinco años, siete meses y tres días.<br><strong>Dos</strong> – ¿No olvidaste los años bisiestos?<br><strong>Uno</strong> – Odio los años bisiestos…<br><strong>Dos</strong> – Ahora, yo los amaré un poco más.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y qué vas a hacer con tu libertad?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé. Ya no estoy acostumbrado…<br><strong>Uno</strong> – ¿No vas a hacer ninguna tontería, verdad?<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué tontería?<br><strong>Uno</strong> – El tipo de tonterías que te traerían de vuelta aquí.<br><strong>Dos</strong> – No, tranquilo.<br><strong>Uno</strong> – ¿No nos olvidarás?<br><strong>Dos</strong> – Claro que no.<br><strong>Uno</strong> – Tampoco te estoy pidiendo que vuelvas a visitarnos.<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón. Nos haría daño a los dos.<br><strong>Uno</strong> – Te echaré de menos.<br><strong>Dos</strong> – Yo también… Aunque habría preferido encontrarnos en otro lugar.<br><strong>Uno</strong> – ¿A qué hora exactamente es la salida?<br><strong>Dos</strong> – A las 17 horas.<br><strong>Uno</strong> – ¿Te vienen a buscar, o…?<br><strong>Dos</strong> – Nadie viene a buscarme. Recojo mis cosas y me voy en metro. Solo…<br><strong>Uno</strong> – Mientras tengamos salud…<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Cuarenta años, y todo eso cabe en esa vieja maleta. ¿Te das cuenta?<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – ¿Estás seguro de que no olvidaste nada?<br><strong>Dos</strong> – Te dejo la cafetera…<br><strong>Uno</strong> – Qué amable.<br><strong>Dos</strong> – Yo, ahora, tomaré café en el bar de la esquina.<br><strong>Uno</strong> – Tienes suerte…<br><strong>Dos</strong> – Lamentablemente, probablemente lo tomaré solo. Después de tanto tiempo, ya no conozco a nadie.<br><strong>Uno</strong> – ¿Estás seguro de que el bar de la esquina no ha cerrado?<br><strong>Dos</strong> – ¿Crees?<br><strong>Uno</strong> – Todos cierran, uno tras otro.<br><strong>Dos</strong> – Cuando era niño, ese café era la casa de los jóvenes. Nos reuníamos alrededor del futbolín. Hicimos tantas tonterías…<br><strong>Uno</strong> – Si no hubiéramos hecho tantas tonterías cuando éramos jóvenes, no habríamos terminado así…<br><strong>Dos</strong> – Es verdad. Habríamos sido banqueros o abogados.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, ya es demasiado tarde… Las cartas están echadas.<br><strong>Dos</strong> – Y la rueda no gira más.<br><strong>Uno</strong> – ¿El director no te ha pedido que vayas a verlo?<br><strong>Dos</strong> – ¿Para qué? ¿Organizar una fiesta de despedida?<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón. Lárgate sin decir adiós.<br><strong>Dos</strong> – Prefiero evitar volver a verlo.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, creo que esta vez es hora.<br><strong>Dos</strong> – Cuando hay que irse, hay que irse.<br><em>Se abrazan con emoción.</em><br><strong>Uno</strong> – Bueno, entonces… ¡Disfruta tu retiro, amigo!<br><strong>Dos</strong> – Lo intentaré…<br><em>El segundo sale con su maleta. El primero se queda allí.</em><br><strong>Uno</strong> – Mierda… Y pensar que aún me quedan veinticinco años.<br><strong><em>Oscuridad</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/memorias-de-una-maleta/">Memorias de una maleta</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/memorias-de-una-maleta/"><img decoding="async" width="400" height="362" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Memorias de una maleta" class="wp-image-1884" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/memorias-de-una-maleta-jean-pierre-martinez-b-300x272.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/liberacion/">Liberación</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Claqueta final</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/claqueta-final/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 May 2025 14:00:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Entre Bastidores]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilación]]></category>
		<category><![CDATA[Rodaje]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Viejo]]></category>
		<category><![CDATA[Aburrimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Animal]]></category>
		<category><![CDATA[Espera]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2317</guid>

					<description><![CDATA[<p>Claqueta final, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Entre Bastidores' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/claqueta-final/">Claqueta final</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes (hombre o mujer) se miran. Permanecen en silencio unos instantes.<br></em><strong>Uno</strong> – Me temo que ha llegado el momento de despedirnos…<br><strong>Dos</strong> – Vamos, no nos pongamos sentimentales. Los dos sabíamos que este momento acabaría llegando.<br><strong>Uno</strong> – Aun así, me afecta.<br><strong>Dos</strong> – Me olvidarás, ya verás.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo quieres que te olvide, si tienes tu busto en el Museo Grévin?<br><strong>Dos</strong> – En París hay muchos museos. Solo tienes que evitar ese. Además, ¿quién va ya al Museo Grévin? Salvo unos cuantos turistas…<br><strong>Uno</strong> – París no es más que un gigantesco Museo Grévin al aire libre, lleno de monumentos polvorientos y figurantes de piel cerosa.<br><strong>Dos</strong> – Ya ni siquiera quedan parisinos de verdad. Todos han vendido sus pisos para convertirlos en Airbnb.<br><strong>Uno</strong> – París ya no es una fiesta, por desgracia… Solo se viene a hacerse selfies.<br><strong>Dos</strong> – ¿Nos hacemos uno, el último?<br><strong>Uno</strong> – Vale…<br><em>Se dan la vuelta al público para hacerse un selfie.</em><br><strong>Voz en off </strong>– Y… ¡corten! Esta ha sido la última escena de Jean-Paul Ramirez.<br><em>Aplausos</em>.<br><strong>Dos</strong> – Gracias.<br><strong>Uno</strong> – Según tengo entendido, también ha sido su última película.<br><strong>Dos</strong> – Hay que saber parar a tiempo. No hacer la película de más.<br><strong>Uno</strong> – No todo el mundo tiene su sensatez, por desgracia.<br><strong>Dos</strong> – He pasado casi toda mi vida delante de una cámara. Quiero tener tiempo de conocer un poco la vida también.<br><strong>Uno</strong> – Puede que se lleve una decepción. ¿Sabe lo que decía Alfred Hitchcock…?<br><strong>Dos</strong> – “El cine es la vida, pero sin los momentos aburridos.”<br><strong>Uno</strong> – Para el espectador, al menos. Porque para nosotros, los actores…<br><strong>Dos</strong> – Es verdad. Para hacer una película de dos horas, el montador a veces ve hasta cien horas de material. Y corta todo lo que no hace avanzar la acción.<br><strong>Uno</strong> – Pero esas cien horas, nosotros tuvimos que rodarlas.<br><strong>Dos</strong> – Sin contar el tiempo que pasamos esperando en el set entre escena y escena.<br><strong>Uno</strong> – ¿Sabía que Marilyn Monroe tejía entre toma y toma?<br><strong>Dos</strong> – Me parece que era Brigitte Bardot.<br><strong>Uno</strong> – Ah, puede ser…<br><strong>Dos</strong> – Creo que Marilyn Monroe hacía crucigramas.<br><strong>Uno</strong> – ¿Marilyn Monroe…?<br><strong>Dos</strong> – O Liz Taylor, ya no recuerdo.<br><strong>Uno</strong> – En fin, todos los actores se aburren entre tomas.<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Por no hablar del tiempo que se pasa esperando entre película y película.<br><strong>Dos</strong> – A mí me pasó estar dos años sin rodar.<br><strong>Uno</strong> – Dos años esperando a que sonara el teléfono…<br><em>Un momento.</em><br><strong>Dos</strong> – Dicen que para un documental de naturaleza, a veces se graban quinientas horas para conseguir una hora de película.<br><strong>Uno</strong> – Pobres animales.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tú crees que a ellos les hacen repetir tomas?<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, para usted ya se ha acabado.<br><strong>Dos</strong> – Sí… Es hora de volver a pensar en todas esas escenas que cortaron en el montaje. Las que forman el grueso de mi carrera cinematográfica.<br><strong>Uno</strong> – Vamos, que te vas a aburrir.<br><strong>Dos</strong> – Gracias por el apoyo.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿La peli se ha acabado, no?<br><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿qué estamos esperando?<br><strong>Uno</strong> – Nada…<br><strong>Dos</strong> – La costumbre…<br><em>Se disponen a marcharse.</em><br><strong>Voz en off</strong> – Lo siento muchísimo, pero hemos tenido un pequeño problema técnico.<br><strong>Uno</strong> – Claro…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y entonces…?<br><strong>Voz en off</strong> – Hay que repetirla…<br><strong>Uno</strong> – Ya ve, al final no se retira todavía.<br><strong>Voz en off </strong>– Cuando queráis…<br><strong>Dos</strong> – Estoy listo.<br><strong>Voz en off</strong> – ¡Silencio, se rueda!<br><strong>Uno</strong> – Me temo que ha llegado el momento de despedirnos…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/">Entre Bastidores</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="261" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Entre bastidores" class="wp-image-1864" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b-300x196.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/claqueta-final/">Claqueta final</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Demasiado radical</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/demasiado-radical/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 09:57:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Demasiado es demasiado!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Cliente]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Detective]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilación]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Paciente]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Paranoia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2180</guid>

					<description><![CDATA[<p>Demasiado radical, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Demasiado es demasiado!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-radical/">Demasiado radical</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está allí, vestido de la forma más discreta posible (con un impermeable y gafas oscuras, por ejemplo). Llega un segundo personaje, con estilo muy tradicional. Vacila un poco antes de dirigirse al primero.</em><br><strong>Dos</strong> – Buenos días, soy…<br><strong>Uno</strong> – No tan rápido… ¿Tiene la frase clave?<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí… Es verdad… La frase clave… ¿Qué era…? Se me olvida un poco, ya sabe… Y como me dijo que bajo ningún concepto la anotara en papel. Así que déjeme recordar… ¡Ya está! Una pera al día mantiene al médico alejado…<br><strong>Uno</strong> – Siempre y cuando se apunte bien.<br><strong>Dos</strong> – Eso lo dijo Churchill, ¿verdad? Espero que como él, usted no me proponga solo sangre y lágrimas.<br><strong>Uno</strong> – En realidad… No es una pera, es una manzana, pero bueno… Tampoco hay que ser demasiado rígido.<br><strong>Dos</strong> – Una manzana, claro… No sé por qué dije pera… Debo haber pensado en… una pera de lavativa.<br><strong>Uno</strong> – ¿Una pera de lavativa?<br><strong>Dos</strong> – El médico, la pera de lavativa…<br><strong>Uno</strong> – Muy bien… ¿Y entonces…?<br><em>El otro le extiende la mano para presentarse.</em><br><strong>Dos</strong> – Alex Riviera. Gracias por recibirme…<br><strong>Uno</strong> – Dani Belmonte, de la Agencia de Detectives Belmonte y Belmonte.<br><strong>Dos</strong> – Señor Belmonte…<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto, ese no es mi verdadero apellido.<br><strong>Dos</strong> – Por supuesto.<br><strong>Uno</strong> – Puede llamarme BB.<br><strong>Dos</strong> – ¿BB?<br><strong>Uno</strong> – ¡BB! Belmonte y Belmonte…<br><strong>Dos</strong> – Claro.<br><strong>Uno</strong> – ¿Está seguro de que nadie le ha seguido?<br><strong>Dos</strong> – He cambiado de taxi tres veces para venir aquí, como usted me indicó. Y dejé mi móvil en casa para no ser localizado por GPS.<br><strong>Uno</strong> – Muy bien, entonces le escucho.<br><strong>Dos</strong> – No es fácil de decir, ya sabe… A mi edad, nunca pensé que llegaría a esto algún día…<br><strong>Uno</strong> – No se preocupe, estoy acostumbrado… ¿Entonces de qué se trata? ¿Adulterio? ¿Búsqueda de herederos? ¿Espionaje industrial?<br><strong>Dos</strong> – Me gustaría… que encontrara a alguien para mí.<br><strong>Uno</strong> – Muy bien… ¿Un amigo perdido? ¿Un amor de juventud? ¿Un hijo ilegítimo?<br><strong>Dos</strong> – Más bien… un médico que aún admita nuevos pacientes.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo…<br><strong>Dos</strong> – Sé que mi solicitud puede sorprenderle…<br><strong>Uno</strong> – Usted es el tercero esta semana.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Uno</strong> – Lamentablemente, no hago milagros.<br><strong>Dos</strong> – Lo entiendo. ¿Pero me permitirá al menos tener esperanza…?<br><strong>Uno</strong> – Hoy en día, ya sabe, encontrar un médico para un paciente sano es más difícil que encontrar al amante de su esposa para un cornudo.<br><strong>Dos</strong> – Me lo imagino. Pero he intentado de todo, créame. Incluso he consultado a una vidente.<br><strong>Uno</strong> – Ya veo…<br><strong>Dos</strong> – Ella me encontró un viejo médico en un pueblo de Extremadura. Estaba incluso dispuesto a mudarme allí.<br><strong>Uno</strong> – ¿En Extremadura?<br><strong>Dos</strong> – Sí, eso pensé yo también, era un poco radical, pero bueno… Ni siquiera tuve que tomar esa difícil decisión. Murió unos días después.<br><strong>Uno</strong> – A veces los médicos también tienen una salud frágil.<br><strong>Dos</strong> – Tenía 102 años.<br><strong>Uno</strong> – Ah, ya veo…<br><strong>Dos</strong> – Incluso hice una peregrinación a Lourdes, pero allí también…<br><strong>Uno</strong> – Es un desierto médico…<br><strong>Dos</strong> – Usted es mi última esperanza…<br><strong>Uno</strong> – Es decir, hoy en día… para que un médico acepte un nuevo paciente, tiene que morir uno de sus propios pacientes antes que él.<br><strong>Dos</strong> – Soy perfectamente consciente de eso.<br><strong>Uno</strong> – Y para ocupar el lugar del difunto, también debe ser el primero en enterarse de su fallecimiento.<br><strong>Dos</strong> – Eso es lo que entendí.<br><strong>Uno</strong> – Lo cual, por cierto, no siempre es muy tranquilizador.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y por qué no?<br><strong>Uno</strong> – Elegir a un médico cuyos pacientes caen como moscas…<br><strong>Dos</strong> – Es verdad, no lo había pensado.<br><strong>Uno</strong> – Si quiere, puedo recomendarle a un colega.<br><strong>Dos</strong> – ¿Otro detective, quiere decir? Especializado más en medicina.<br><strong>Uno</strong> – Pensaba más bien… en un asesino a sueldo.<br><strong>Dos</strong> – No estoy seguro de entender…<br><strong>Uno</strong> – Como le dije, para que se libere una plaza…<br><strong>Dos</strong> – Tiene que morir un paciente.<br><strong>Uno</strong> – Entonces, si es usted quien encarga la ejecución, por supuesto…<br><strong>Dos</strong> – Seré el primero en enterarme de que se ha liberado una plaza…<br><strong>Uno</strong> – Y al menos, en ese caso, la responsabilidad de la muerte de ese paciente no recaerá en su médico.<br><strong>Dos</strong> – Lo que me permitiría tener la esperanza de que no es necesariamente un mal médico.<br><strong>Uno</strong> – Eso es todo lo que puedo ofrecerle, desafortunadamente.<br><strong>Dos</strong> – Voy a tomarme un tiempo para pensarlo.<br><strong>Uno</strong> – No mucho, porque ya sabe… incluso los asesinos a sueldo están empezando a estar un poco ocupados. Al menos los más profesionales entre ellos.<br><strong>Dos</strong> – Los más profesionales…?<br><strong>Uno</strong> – Hay que elegir a alguien lo suficientemente discreto. No vaya a ser que termine usted en la cárcel por haber contratado un asesinato.<br><strong>Dos</strong> – Aunque… en la cárcel, al menos, probablemente tendría un médico.<br><strong>Uno</strong> – Eso, querido amigo, no está para nada garantizado.<br><strong>Dos</strong> – Bueno… optaré por un asesino a sueldo… ¿Tiene a alguien de confianza que pueda recomendarme?<br><em>El otro le entrega una tarjeta de visita.</em><br><strong>Dos</strong> – Domínguez y Domínguez, asesinos a sueldo graduados.<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto, supongo que esos tampoco son sus nombres reales.<br><strong>Dos</strong> – Curiosamente, sí lo son.<br><strong>Uno</strong> – Bien. Gracias, Doctor. Quiero decir, gracias, Señor Belmonte…<br><strong>Dos</strong> – A su disposición…<br><strong>Uno</strong> – Y por cierto… ¿no sabrá de casualidad de un buen dentista…? (El otro lo mira, pero no responde) De acuerdo…<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">¡Demasiado es demasiado!</a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="237" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Demasiado es demasiado" class="wp-image-1850" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b-300x178.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-radical/">Demasiado radical</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Demasiado ocupado</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/demasiado-ocupado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 09:52:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Demasiado es demasiado!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Amigo]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilación]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilado]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Viejo]]></category>
		<category><![CDATA[Cerebro]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Lengua]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2177</guid>

					<description><![CDATA[<p>Demasiado ocupado, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Demasiado es demasiado!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-ocupado/">Demasiado ocupado</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes, bastante mayores, se cruzan. El primero está vestido de manera deportiva y parece lleno de energía. El segundo está vestido de manera más clásica para su edad y parece más apagado. El primero reconoce inmediatamente al segundo.<br></em><strong>Uno</strong> – ¿Pero qué veo? ¿Qué haces aquí?<br><em>El otro parece sorprendido.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Nos conocemos?<br><strong>Uno</strong> – ¿Que si nos conocemos? (<em>Presentándose</em>) ¡Gabi! ¡Trabajamos juntos en la misma empresa durante cuarenta años!<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Uno</strong> – Entonces, viejo, ¿cómo va la jubilación?<br><strong>Dos</strong> – Va bien… ¿Y tú?<br><strong>Uno</strong> – ¿Yo? Pensaba que me iba a aburrir. Pero nada de eso… No tengo ni un minuto libre.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Uno</strong> – Bueno, el lunes tengo mi club de senderismo. La semana pasada escalamos un volcán.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un volcán?<br><strong>Uno</strong> – Un antiguo volcán. Extinto, obviamente. Para bajar bien, pero para subir…<br><strong>Dos</strong> – Sí, es como con las escaleras…<br><strong>Uno</strong> – El martes, doy clases de alfabetización.<br><strong>Dos</strong> – ¿En el instituto?<br><strong>Uno</strong> – En la prisión.<br><strong>Dos</strong> – Ah, ya…<br><strong>Uno</strong> – Hay muchos extranjeros entre los presos, así que, claro, también hay muchos analfabetos…<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí… Como en el instituto, al final.<br><strong>Uno</strong> – Es muy enriquecedor, ¿sabes?<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, porque te pagan?<br><strong>Uno</strong> – Enriquecedor… humanamente, quiero decir. Es voluntariado, obviamente. Les damos mucho, pero nos lo devuelven bien, te lo aseguro. Algunos vienen de países de los que ni siquiera conocía la existencia. Bueno, es un intercambio, eso es. Aprendemos tanto como ellos, ¿sabes? Sobre su idioma… sobre su cultura… Me cuentan su vida… Compartimos recuerdos… Incluso recetas de cocina, a veces…<br><strong>Dos</strong> – Vaya… Debe ser fascinante.<br><strong>Uno</strong> – ¿Dónde me quedé?<br><strong>Dos</strong> – En el miércoles, creo…<br><strong>Uno</strong> – Entonces el miércoles, ¡es sagrado! Cuido de mis nietos. Como los dos padres trabajan. Una verdadera alegría. Tengo suerte, viven justo enfrente de nuestra casa. ¿Tienes nietos tú?<br><strong>Dos</strong> – Tres. Viven en Australia.<br><strong>Uno</strong> – Vaya, qué lástima…<br><strong>Dos</strong> – Sí, bueno…<br><strong>Uno</strong> – Ayer los llevé al zoológico. Te vas a reír, pero nunca habían visto monos en la vida real. ¡Tendrías que haber visto sus caras! Bueno, no nos quedamos mucho tiempo. Eran bonobos…<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí… Y además es primavera.<br><strong>Uno</strong> – Después fuimos al Mac Donald&#8217;s… No es muy de mis principios, pero bueno. Si no queremos alejarnos de los jóvenes, hay que hacer algunos compromisos.<br><strong>Dos</strong> – Seguro…<br><strong>Uno</strong> – El jueves… tengo mi clase de chino.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás aprendiendo chino?<br><strong>Uno</strong> – Es realmente fascinante, te lo juro. Y además no es tan complicado como parece.<br><strong>Dos</strong> – Si tú lo dices…<br><strong>Uno</strong> – ¿Sabes cómo se dice hola en chino?<br><strong>Dos</strong> – Confieso que hasta ahora he logrado sobrevivir sin saberlo.<br><strong>Uno</strong> – Ni hao.<br><strong>Dos</strong> – ¿Miau?<br><strong>Uno</strong> – ¡Ni hao!<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí? ¿Pero por qué chino? ¿Piensas ir a China?<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué no? Si no, siempre podría charlar un rato con el dueño del restaurante chino que acaba de abrir en la ciudad. Las Delicias de Pekín. Ya sabes, justo enfrente del ayuntamiento.<br><strong>Dos</strong> – Las Delicias de Saigón… Creo que es vietnamita.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah sí? Los viernes tengo mi club de lectura…<br><strong>Dos</strong> – ¿Aún tienes tiempo para leer, con todo eso? Bueno, siempre quedan los fines de semana.<br><strong>Uno</strong> – ¿Los fines de semana? ¡Estás bromeando! El sábado tengo mi clase de teatro y el domingo es el coro.<br><strong>Dos</strong> – Vaya… No te aburres, en efecto.<br><strong>Uno</strong> – Eso lo puedes decir… A veces me pregunto si no debería aflojar un poco. Ya no tenemos veinte años, después de todo.<br><strong>Dos</strong> – Es verdad… Aunque yo, a los veinte años, ya no hacía mucho.<br><strong>Uno</strong> – Hay que mantenerse activo si queremos estar en forma. Y sobre todo mantener las neuronas en funcionamiento, porque si no… ¿Has visto? ¡Hace un rato ni siquiera me reconociste!<br><strong>Dos</strong> – Es que…<br><strong>Uno</strong> – ¿Sabías que a partir de los sesenta años, nuestro cerebro pierde 100,000 neuronas al día?<br><strong>Dos</strong> – Entonces no deben quedarme muchas…<br><strong>Uno</strong> – Bueno, y tú, ¡cuéntame!<br><strong>Dos</strong> – ¿Yo?<br><strong>Uno</strong> – ¡Qué haces con tus días!<br><strong>Dos</strong> – ¿Yo…? Nada.<br><strong>Uno</strong> – ¿Nada?<br><strong>Dos</strong> – Me aburro.<br><strong>Uno</strong> – No puede ser… Pero si te apetece, ya sabes…<br><strong>Dos</strong> – No, gracias.<br><strong>Uno</strong> – ¿No, qué?<br><strong>Dos</strong> – No, no me apetece.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah, no?<br><strong>Dos</strong> – Sinceramente, prefiero seguir aburriéndome.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah sí…?<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Cuando me encuentre con los antiguos compañeros de la RENFE, les daré noticias tuyas. ¿Sabes qué me regalaron esos cabrones cuando me jubilé?<br><strong>Dos</strong> – No…<br><strong>Uno</strong> – ¡Un tren eléctrico!<br><strong>Dos</strong> – Ah, esos cabrones…<br><strong>Uno</strong> – Nos reunimos una vez al año en junio para una buena comida y hablar de los viejos tiempos. ¡Podrías venir!<br><strong>Dos</strong> – Eh, sí, ¿por qué no…? Pero sabes, yo hice toda mi carrera en Iberia.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Dos</strong> – Fui piloto de línea.<br><strong>Uno</strong> – OK… No te retengo más. Y además tengo que irme. También ayudo al mediodía en la Cruz Roja. No tengo ni tiempo para comer. Te digo: ¡no tengo ni un minuto libre!<br><strong>Dos</strong> – Sí, debe ser diferente de la RENFE.<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Pues… Adiós Alex…<br><strong>Dos</strong> – Me llamo Dani.<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, disfruta de tu jubilación.<br><strong>Dos</strong> – Sí, tú también. Entonces… Tam biêt.<br><strong>Uno</strong> – ¿Tam biêt…?<br><strong>Dos</strong> – Significa adiós en vietnamita.<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto…<br><em>El primero se aleja, todavía lleno de energía, mientras que el segundo se queda perplejo.<br><strong>Oscuro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">¡Demasiado es demasiado!</a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="237" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Demasiado es demasiado" class="wp-image-1850" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b-300x178.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-ocupado/">Demasiado ocupado</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
