<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Archives des Entierro - La Sketchothèque</title>
	<atom:link href="https://sketchotheque.net/es/category/tema/entierro/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/tema/entierro/</link>
	<description>Les sketchs de Jean-Pierre Martinez</description>
	<lastBuildDate>Tue, 27 May 2025 16:04:31 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/03/cropped-sketch_carre-32x32.png</url>
	<title>Archives des Entierro - La Sketchothèque</title>
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/tema/entierro/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Una bella muerte</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/una-bella-muerte/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 May 2025 16:04:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Interactivo]]></category>
		<category><![CDATA[La Barra]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2616</guid>

					<description><![CDATA[<p>Una bella muerte, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'La Barra' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/una-bella-muerte/">Una bella muerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un bar. Una mesa en la que está sentada una mujer. No hay ninguna consumición delante de ella. Llega otra mujer.<br></em><strong>Una</strong> (<em>levantándose</em>) – Ah, has venido…<br><strong>Dos</strong> – ¿Tenía elección?<br><em>Incómodas, dudan en besarse, pero desisten. Se sientan.</em><br><strong>Una</strong> – ¿Quieres algo?<br><strong>Dos</strong> – Pedí un café de paso.<br><strong>Una</strong> – Aunque sepamos que no estamos aquí para siempre… Te afecta…<br><strong>Dos</strong> – A su edad… Sabíamos que estaba en período de preaviso, ¿verdad?<br><strong>Una</strong> – Aparentemente, ocurrió mientras dormía.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Una</strong> – Al menos no sufrió… Ni siquiera se dio cuenta de que se iba.<br><strong>Dos</strong> – Una muerte hermosa, como dicen… No reemplaza una vida hermosa, pero siempre es mejor que nada…<br><strong>Una</strong> – Siempre hizo lo que quiso…<br><strong>Dos</strong> – ¿Eso es suficiente para tener una vida hermosa…?<br><strong>Una</strong> – Era otra época.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Silencio incómodo. La segunda se levanta.</em><br><strong>Dos</strong> – Voy a ver qué hacen con mi café… Parece que me olvidaron… ¿Quieres algo más?<br><strong>Una</strong> – Todavía no me trajeron lo que pedí…<br><em>La segunda se acerca a la barra. La primera se retoca el maquillaje. La otra vuelve con dos tazas de café.</em><br><strong>Dos</strong> – Las tenían preparadas, pero se olvidaron de traérnoslas…<br><strong>Una</strong> – Espero que todavía esté caliente…<br><strong>Dos</strong> (<em>dando un sorbo</em>) – En todo caso, está fuerte… Despertaría a un muerto…<br><em>La otra le lanza una mirada sorprendida, preguntándose si es una broma o no.</em><br><strong>Una</strong> – Ni siquiera pudimos despedirnos de él.<br><strong>Dos</strong> – ¿Despedirnos?<br><strong>Una</strong> – Decirle adiós, si prefieres…<br><strong>Dos</strong> – No sé qué prefiero, pero bueno…<br><strong>Una</strong> – Aun así… Si hubiéramos sabido…<br><strong>Dos</strong> – Incluso si hubiéramos sabido la fecha y la hora… Entre nosotras, ¿qué habría cambiado?<br><strong>Una</strong> – Podríamos haberle dicho una última palabra…<br><strong>Dos</strong> – ¿Una última palabra? ¿Como qué, por ejemplo?<br><strong>Una</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – En lo que a mí respecta, no estoy seguro de que la última palabra que le podría haber dicho le habría sido de gran consuelo…<br><strong>Una</strong> – Ya no sirve de nada rumiar el pasado… Ahora que ya no está…<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón… Miremos resueltamente hacia el futuro… Entonces, ¿qué hacemos con el cuerpo?<br><strong>Una</strong> – Hablas como si fuéramos nosotros quienes lo hubiéramos asesinado…<br><strong>Dos</strong> – Estaba pensando en la cremación…<br><strong>Una</strong> – ¿Crees que eso es lo que él hubiera querido?<br><strong>Dos</strong> – Bueno… No recuerdo haber tenido ese tipo de conversación con él… De hecho, no recuerdo haber tenido nunca una conversación real con él… ¿Y tú?<br><strong>Una</strong> – No, yo tampoco…<br><strong>Dos</strong> – En ese caso, nos toca decidir a nosotros. Personalmente, nunca he sido muy fan del lado mausoleo. Excepto para los grandes hombres, por supuesto. No vamos a embalsamarlo como a Stalin… Y como no tengo la intención de ir a dejarle flores todos los años en el Día de Todos los Santos.<br><strong>Una</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – Hablo por mí… Pero sobre todo no quiero privarte del placer de ir a poner flores en su tumba una vez al año… Si crees que es mejor invertir en la piedra… Haremos lo que tú quieras.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Una</strong> – ¿Y qué haríamos con las cenizas?<br><strong>Dos</strong> – Las compartimos. Como es todo lo que nos dejó.<br><strong>Una</strong> – No podemos hacer eso…<br><strong>Dos</strong> – Si prefieres esparcirlo todo en tu césped entre la barbacoa y la piscina, estoy dispuesta a dejarte mi parte, tranquila…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Una</strong> – ¿Cómo puedes ser tan dura…?<br><em>La emoción se apodera de ella.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo hemos llegado a esto? Esa es la pregunta…<br><strong>Una</strong> – Así es… No es culpa de nadie…<br><strong>Dos</strong> – ¡Es culpa de alguien, necesariamente!<br><strong>Una</strong> – Ya es demasiado tarde, de todos modos.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Una</strong> – ¿Y tú, cómo estás?<br><strong>Dos</strong> – Estoy bien.<br><strong>Una</strong> – ¿Eso es todo?<br><strong>Dos</strong> – Sería demasiado largo…<br><em>Su teléfono suena, ella responde.</em><br><strong>Dos</strong> – Sí… Ah, eres tú… No, no… Sí, sí, pero… Escucha, estoy en una reunión ahora. Bueno… más bien, una reunión familiar. No, tampoco es realmente una fiesta familiar, te contaré. ¿Puedo llamarte después? Vale, nos vemos luego… Yo también…<br><em>Guarda su teléfono.</em><br><strong>Dos</strong> – Perdona… ¿Y tú, cómo estás?<br><strong>Una</strong> – Ha pasado tanto tiempo… No sé por dónde empezar…<br><em>El teléfono de la otra suena de nuevo.</em><br><strong>Dos</strong> – Perdón… (<em>Contesta la llamada.</em>) Sí… Ah, entendido. No, no, no es grave. ¿No? Pero te dije que… Vale, estaré allí en una hora.<br><em>Guarda su teléfono.</em><br><strong>Dos</strong> – Lo siento mucho… ¿De qué estábamos hablando?<br><strong>Una</strong> – No importa.<br><strong>Dos</strong> – Mira, sinceramente, si puedes ocuparte de eso por… A mí me supera… Haz lo que creas conveniente, para mí no hay problema… Y por supuesto, compartimos los gastos…<br><em>Se levanta.</em><br><strong>Dos</strong> – Realmente tengo que irme ahora… No había planeado… Pero podemos almorzar juntas uno de estos días…<br><strong>Una</strong> – Por qué no.<br><em>Comienza a sacar un billete de su bolso para pagar.</em><br><strong>Dos</strong> – Déjalo, pagaré cuando me vaya. Tienes mi número, ¿me mantienes informada?<br><strong>Una</strong> – De acuerdo…<br><em>Esta vez se besan, torpemente. La segunda se va. La primera vuelve a sentarse y termina su café.</em><br><strong>Dos</strong> – Y ahí lo tienes, ahora está frío…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/">La Barra</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="352" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1875" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b-300x264.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/una-bella-muerte/">Una bella muerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Resurrección</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/resurreccion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 10:10:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Tranquilo!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Viejo]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2527</guid>

					<description><![CDATA[<p>Resurrección, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Tranquilo!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/resurreccion/">Resurrección</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><strong>Uno</strong> – Prométeme que no te vas a poner nervioso…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – Me he cruzado con el señor Martín en el supermercado.<br><strong>Dos</strong> – ¿El señor Martín? ¡Pero no es posible! Lo enterramos la semana pasada…<br><strong>Uno</strong> – Por eso te pedí que no entraras en pánico. Pero te digo que cuando lo vi, me dio un vuelco el corazón.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás seguro de que era él?<br><strong>Uno</strong> – Me saludó desde lejos. Pero era él, ¡te lo juro! Lo vi como te estoy viendo ahora.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y dijo algo?<br><strong>Uno</strong> – Estaba tan paralizado que no me atreví a acercarme.<br><strong>Dos</strong> – No pudo haber resucitado de todas formas.<br><strong>Uno</strong> – Sobre todo porque lo incineraron.<br><strong>Dos</strong> – Sí… La incineración hace que la resurrección de los cuerpos sea mucho menos probable.<br><strong>Uno</strong> – Imagina que hubieran incinerado a Jesucristo después de la crucifixión.<br><strong>Dos</strong> – Sería mucho menos creíble que saliera de su tumba tres días después.<br><strong>Uno</strong> – ¿Te imaginas a Jesucristo saliendo de su urna…?<br><strong>Dos</strong> – Como un genio saliendo de su lámpara.<br><strong>Uno</strong> – Sí, eso le daría al cristianismo un toque más oriental.<br><strong>Dos</strong> – No sé si esa historia habría tenido tanto éxito.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, en cualquier caso, esa no es la cuestión.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y cuál es la cuestión, entonces?<br><strong>Uno</strong> – El señor Martín fue incinerado, ¡y acabo de cruzármelo en la sección de congelados del supermercado! Esa es la cuestión.<br><strong>Dos</strong> – No puede ser un milagro. ¿Por qué Dios, si existe, resucitaría al señor Martín?<br><strong>Uno</strong> – Sí, sobre todo porque no era precisamente un lumbreras.<br><strong>Dos</strong> – Se podría decir que era un imbécil.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y nadie más en el supermercado parecía sorprendido?<br><strong>Dos</strong> – Incluso escuché a la cajera decirle: «Hola, señor Martín, ¿cómo está hoy?»<br><strong>Uno</strong> – En ese caso, solo veo una solución. El señor Martín no está muerto.<br><strong>Dos</strong> – ¿No está muerto? Pero entonces… ¿a quién enterramos la semana pasada?<br><strong>Uno</strong> – Vete tú a saber.<br><strong>Dos</strong> – Pero recibimos una esquela, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y dónde está esa esquela?<br><strong>Uno</strong> – Eso… No la guardé. Si tuviera que guardar todas las esquelas que recibo…<br><strong>Dos</strong> – Es verdad que a nuestra edad, cada vez recibimos más esquelas.<br><strong>Uno</strong> – Sobre todo esquelas de defunción.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, el señor Martín no está muerto.<br><strong>Uno</strong> – Al parecer, no.<br><strong>Dos</strong> – Pero entonces, ¿quién ha muerto?<br><strong>Uno</strong> – Ni idea.<br><strong>Dos</strong> – ¿Te das cuenta? Hay alguien de nuestro entorno que ha muerto, fuimos a su funeral, ¡y no sabemos quién es!<br><strong>Uno</strong> – Sí. Alguien lo suficientemente cercano como para que nos enviaran una esquela.<br><strong>Dos</strong> – Y como no guardaste la esquela, ya no hay manera de saber quién es…<br><strong>Uno</strong> – Es un problema… Imagina que nos encontramos con la vecina de abajo y le preguntamos cómo está su marido. Cuando en realidad asistimos a su funeral hace una semana.<br><strong>Dos</strong> – Y como lo incineraron, ni siquiera podemos ir a ver qué nombre pone en la tumba.<br><strong>Uno</strong> – Sí… Conocía la tumba del soldado desconocido, pero esto…<br><strong>Dos</strong> – Sabemos que el muerto es alguien que conocemos, pero no sabemos quién…<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, no es el señor Martín. Lo acabo de ver en el supermercado.<br><strong>Dos</strong> – Lo que podemos hacer es una lista de todas las personas que veamos. Al final, el que no volvamos a ver será seguramente el que ha muerto.<br><strong>Uno</strong> – Vamos a hacerlo así…<br><strong>Dos</strong> – Empecemos ahora. ¿A quién más viste en el supermercado?<br><em>Oscuro</em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¡Tranquilo!</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/tranquilo/"><img decoding="async" width="500" height="330" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg" alt="Tranquilo" class="wp-image-2492" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau.jpg 500w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/tranquilo_bandeau-300x198.jpg 300w" sizes="(max-width: 500px) 100vw, 500px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/resurreccion/">Resurrección</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Oración funesta</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/oracion-funesta/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 12:17:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Funeraria]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Niño]]></category>
		<category><![CDATA[Profesor]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Venganza]]></category>
		<category><![CDATA[Ataúd]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2411</guid>

					<description><![CDATA[<p>Oración funesta, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/oracion-funesta/">Oración funesta</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre (o una mujer) se recoge ante un ataúd abierto. Otro (u otra) llega. Un jarrón con flores sobre un velador.</em><br><strong>Dos</strong> – Hola, buenos días… (<em>Vacilante</em>) ¿Me reconoces…?<br><em>El otro no parece reconocerle.</em><br><strong>Dos</strong> – Rafael…<br><strong>Uno</strong> – Ah, sí, por supuesto… Hace tanto tiempo…<br><strong>Dos</strong> – Vine en cuanto me enteré.<br><strong>Uno</strong> – Sí. Yo también…<br><strong>Dos</strong> – No le había vuelto a ver desde el colegio. No sé si le hubiera reconocido. Ha cambiado, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Sí. Está muerto…<br><strong>Dos</strong> – Fue un profesor inolvidable, ¿verdad ?<br><strong>Uno</strong> – Han pasado más de treinta años, y todavía le recordamos.<br><strong>Dos</strong> – Hay profesores así, que te marcan con su impronta de por vida.<br><strong>Uno</strong> – Es cierto…<br><strong>Dos</strong> – No estoy seguro que, sin él, todavía me acordara de memoria de mis declinaciones alemanas.<br><strong>Uno</strong> – Era un excelente pedagogo…<br><strong>Dos</strong> – Mmm… Algo severo quizás…<br><strong>Uno</strong> – Adolfo…<br><strong>Dos</strong> – El Fürher, como le llamábamos.<br><strong>Uno</strong> – Lo decíamos en broma…<br><strong>Dos</strong> – Los chicos son crueles, a veces… Era sólo para divertirse un poco…<br><strong>Uno</strong> – Seguro que él no nos daba muchas ocasiones para reírse…<br><strong>Dos</strong> – ¿Te acuerdas de cuando casi te rompió un dedo con su regla porque te había sorprendido metiéndotelo en la nariz?<br><strong>Uno</strong> – Y que lo digas… (<em>Enseñándole su mano</em>) Mira, todavía se puede ver la cicatriz… Y tú, cuando dejó colgado en el perchero durante toda la hora de clase porque habías confundido el dativo con el genitivo…<br><strong>Dos</strong> – Mira, me ha quedado una marca roja alrededor del cuello…<br><strong>Uno</strong> – Es lo que tu decías: hay profesores que te marcan con su impronta de por vida…<br><strong>Dos</strong> – Verle así tendido aquí dentro, con su bigotito… Treinta años después…<br><strong>Uno</strong> – Sí… Yo tampoco, me lo habría perdido por nada del mundo… Ahora vivo en París. ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – En Los Ángeles.<br><strong>Uno</strong> – Así que tú tampoco tendrás muchas oportunidades de sacar provecho de tu perfecto conocimientos de las declinaciones alemanas… (<em>Suspiros</em>) Bueno… Todo eso era hace mucho tiempo.<br><strong>Dos</strong> – Sí. Era otra época…<br><strong>Uno</strong> – Tampoco vamos a cabrearle, ya que no está aquí para defenderse.<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón… Que en paz descanse.<br>Permanecen un momento en silencio, mirando fijamente hacia el interior del ataúd, con recogimiento.<br><strong>Uno</strong> – ¿No tenía los ojos cerrados cuando hemos llegado…?<br><strong>Dos</strong> – No sé… Sí, es posible… Me parece que sí…<br><strong>Uno</strong> – Tengo la sensación de que nos está mirando…<br><strong>Dos</strong> – Con la misma mirada aviesa de antes…<br><strong>Uno</strong> – Y si no estuviera realmente muerto…<br><em>El otro coge el jarrón, le quita las flores, y asesta un golpe en el cráneo del muerto. Luego repone las flores en el jarrón y el jarrón en el velador.</em><br><strong>Dos</strong> – Bien. Ahora sí que está muerto.<br><strong>Uno</strong> – Que descanse en paz (<em>Después de un momento</em>) No creo que tengamos problemas ¿no?<br><strong>Dos</strong> – No podíamos arriesgarnos a que fuera incinerado vivo.<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón. Es el último favor que podíamos hacerle…<br><em>Se disponen a irse.</em><br><strong>Dos</strong> – No le gustaban mucho los judíos, si no recuerdo mal.<br><strong>Uno</strong> – Quieres decir que era totalmente antisemita… (<em>Se van</em>) Y por otra parte… ¿has vuelto a ver otra gente del colegio ?<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/oracion-funesta/">Oración funesta</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Pésame (mucho)</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/pesame-mucho/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2025 10:13:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Adulterio]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Muertos de la risa]]></category>
		<category><![CDATA[Vaudeville]]></category>
		<category><![CDATA[Venganza]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Cigarrillo]]></category>
		<category><![CDATA[Fuego]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2391</guid>

					<description><![CDATA[<p>Pésame (mucho), un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Muertos de la risa' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/pesame-mucho/">Pésame (mucho)</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre se recoge delante de una tumba. Otro llega.</em><br><strong>Dos</strong> – Disculpe, busco la tumba de Velázquez…<br><strong>Uno</strong> – ¿Diego Velázquez? ¿Está enterrado aquí?<br><strong>Dos</strong> – Perdón… Quería decir, Consuelo, claro… Ando un poco despistado…<br><strong>Uno</strong> – Consuelo…<br><strong>Dos</strong> – Consuelo Velázquez… Ya sabe… (<em>Cantando</em>) : Bésame, bésame mucho…<br><strong>Uno</strong> – Ah, sí… La cantante… Pues, no sé…<br><em>El otro empieza a irse, pero luego se detiene, echando un vistazo a la tumba que el primero está mirando.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿La conocía…?<br><strong>Uno</strong> – Era mi amante…<br><strong>Dos</strong> – Ah… Lo siento.<br><strong>Uno</strong> – No vale la pena, sabe… Era una puta…<br><strong>Dos</strong> – Vamos, no diga eso…<br><em>Los dos quedan silenciosos un momento, recogiéndose delante de la tumba.</em><br><strong>Dos</strong> – Por eso habrá venido después de la ceremonia y no antes… Para no encontrarse con el marido…<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Dos</strong> – ¿No la habrá matado usted, verdad?<br><strong>Uno</strong> – No, no, qué va… La atropelló un tranvía… Justo cuando salía de mi casa… para recoger mi mechero que me había dejado en el coche… Y al cruzar de nuevo la calle para volver… Habían inaugurado la línea el día de antes. Pero se le olvidó…<br><strong>Dos</strong> – Ese es el problema con los nuevos tranvías eléctricos. Son ecológicos, claro, pero como no hay motor, no se les oye llegar…<br><em>El primero saca un cigarrillo y se lo pone en la boca.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Tiene fuego…? Como ya no tengo mechero…<br><strong>Dos</strong> – Claro, como no…<br><strong>Uno</strong> – ¿No estará prohibido, verdad?<br><strong>Dos</strong> (<em>dándole fuego</em>) – Los cementerios, son los únicos lugares donde todavía tienes derecho a fumar.<br><em>El primero enciende su cigarrillo.</em><br><strong>Uno</strong> – Así es como su marido se enteró de que era cornudo… Ella le decía que iba a ver a su abuela al asilo. La vieja no se acordaba nunca de nada. Era cómodo. Pero como el tranvía le pasó por encima enfrente de mi casa… El marido tuvo que sospechar algo…<br><strong>Dos</strong> – Ya ve… Enterarse al mismo tiempo de que eres viudo y eras cornudo…<br><strong>Uno</strong> – Desde entonces, voy andando…<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo dice…?<br><strong>Uno</strong> – ¡Enterró a su mujer con mis llaves! Para vengarse, supongo…<br><strong>Dos</strong> – ¿Sus llaves?<br><strong>Uno</strong> – ¡Las de mi coche! Que le había dado a ella para que me fuera a buscar el mechero…<br><strong>Dos</strong> – Claro…<br><strong>Uno</strong> – Fui a la presentación del cuerpo, y las vi que le salían un poco del bolsillo… Pero como había tanta gente… No pude hacer nada… Y ahora…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y no las tenía duplicadas…?<br><strong>Uno</strong> – Sí… Pero el otro juego lo tiene mi mujer…<br><strong>Dos</strong> – Pues le dice a su mujer que ha perdido las suyas, y ya está.<br><strong>Uno</strong> – Nos separamos… (<em>Enseñando la tumba</em>) Esa puta le acababa de contar que la engañaba con ella… Así que… ¡como para pedirle las llaves…!<br><strong>Dos</strong> – Claro…<br><strong>Uno</strong> – Pronto se hará de noche… ¿No tendría una pala por casualidad?<br><strong>Dos</strong> – ¿Lo dice en serio?<br><strong>Uno</strong> – Así que no tiene pala… ¿Y lleva coche?<br><strong>Dos</strong> – ¿Quiere que le deje en alguna parte?<br><strong>Uno</strong> – Muy amable. ¿Hacia dónde va?<br><strong>Dos</strong> – Hacia el hospital. Vivo justo enfrente. Soy médico.<br><strong>Uno</strong> – Qué raro, ahí vivía también ella. Y su marido era cirujano…<br><strong>Dos</strong> – Sí… Soy su marido…<br><strong>Uno</strong> – Claro. Ahora lo entiendo… He tenido mis dudas al ver el mechero…<br><em>El primero saca el mechero de su bolsillo.</em><br><strong>Dos</strong> – Disculpe… Se lo devuelvo, por supuesto… No sabía de quién era… Y también me sorprendió encontrarlo en su mano cuando me la devolvieron. Como no fuma… Bueno, no fumaba…<br><strong>Uno</strong> – Gracias. (<em>Echando un vistazo al mechero</em>) Fíjese. Ni un rasguño…<br><strong>Dos</strong> – Mi mujer, en cambio…<br><strong>Uno</strong> – Lo quiero mas que a la niña de mis ojos… (<em>Poniendo el mechero en el bolsillo</em>) Ella me lo regaló…<br><strong>Dos</strong> – En cuanto a sus llaves… Le juro que no sabía nada, lo siento… No se me ocurrió hurgarle en los bolsillos…<br><strong>Uno</strong> – Le creo, no se preocupe… ¿Para qué me mentiría ahora…?<br><em>Se disponen a irse.</em><br><strong>Uno</strong> – Pero yo creía que usted estaba buscando la tumba de Velázquez… Por eso no desconfié… ¿Era una trampa…?<br><strong>Dos</strong> – De ningún modo… Pero comprenderá que durante esa interminable ceremonia no tuve tiempo de recogerme en la tumba de Consuelo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Su mujer no se llamaba Carmen?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Sí, sí… Ahora me refiero a Consuelo Velázquez… Bésame mucho… ¿No recuerda?<br><strong>Uno</strong> – Ah, sí…<br><strong>Dos</strong> – Es mi cantante favorita… Como sabía que estaba enterrada aquí… Me dije que volvería más tarde para visitarla tranquilamente… No importa, lo haré otro día… Siempre me pregunté qué podían hacer con los muertos cuando los cementerios están llenos…<br><strong>Uno</strong> – Se les olvida, supongo… Aparte de algunas celebridades…<br><strong>Dos</strong> – Eso debe de ser la inmortalidad. Una perpetua concesión…<br><em>Se alejan.</em><br><strong>Uno</strong> – Es verdad que es un lugar un muy agradable…<br><strong>Dos</strong> – Ella quería ser enterrada aquí…<br><strong>Uno</strong> – Le habrá costado un huevo ¿No? Es muy cursi…<br><strong>Dos</strong> – ¡Y que lo diga!… Ese era su lado esnob…<br><em>Salen</em>.<br><strong>Dos</strong> – Tiene razón, era una puta…<br><strong>Uno</strong> – Vamos, no diga eso…<br><em>Oscuro</em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><em>Muertos de la risa</em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/muertos-de-la-risa/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="373" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Muertos de la risa" class="wp-image-1889" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/muertos-de-la-risa-jean-pierre-martinez-b-300x280.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/pesame-mucho/">Pésame (mucho)</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿A dónde va uno cuando ha muerto?</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/a-donde-va-uno-cuando-ha-muerto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 May 2025 11:49:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Ella y Él]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Parentalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2264</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿A dónde va uno cuando ha muerto?, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ella y Él' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/a-donde-va-uno-cuando-ha-muerto/">¿A dónde va uno cuando ha muerto?</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ella y él están sentados en el sofá.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Ya pasó el cartero?<br><strong>Ella</strong> – ¿Esperas algo?<br><strong>Él</strong> – Nada en particular… pero siempre espero un milagro al abrir el buzón. Me dirán que gané un concurso en el que no participé. Que una vieja tía muy rica, que no sabía que tenía, ha muerto sin heredero. Que el Nobel me fue atribuido con anticipación para premiar mi obra futura… Cada día, al abrir el buzón, me siento como un niño delante del árbol el día de Navidad.<br><strong>Ella</strong> – Sí… al envejecer uno ya no cree en el Papá Noel pero sigue creyendo en el cartero. Además hay similitudes… Los dos llevan uniformes. Vienen con una mochila. Te llevan sorpresas que abrir y no se ven ni el uno ni el otro…<br><strong>Él</strong> – Bueno, al cartero, precisamente, lo ves por Navidad. Cuando viene a por su regalo de Año Nuevo… (Suspiro) Odio la Navidad. Cada año hay menos cartas de Navidad en el buzón y más esquelas de defunción. ¿Pero por qué espero al cartero como si fuera el Mesías…? Bueno, el padre del Mesías era probablemente cartero, ¿no? Porque ese cuento de la Inmaculada Concepción… A menos de creer también en Papá Noel…<br><strong>Ella</strong> – Para recibir cartas tienes que escribir algunas. la mayoría de la gente solo recibe respuestas. Si no envías nada, claro que no recibes nada… Creo que nunca recibí una carta de ti…<br><strong>Él</strong> (<em>irónico</em>) – ¿Quieres que nos escribamos de vez en cuando?<br><em>Ella le mira molesta.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Que podríamos decirnos? Sería como escribirme a mí mismo, ¿no? De todas formas, cuando uno escribe, es siempre más o menos a si mismos. Hay gente a quienes escribes cartas interminables… Cuando les ves, te das cuenta que no tienes nada que decirles. Es muy onanista escribir…<br><em>Ella se sirve una copa y enciende un cigarrillo.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Fumas ahora?<br><strong>Ella</strong> (<em>sorprendida</em>) – Sí… hace veinte años más o menos. ¿Nunca lo habías notado?<br><em>Un tiempo.</em><br><strong>Él</strong> – Sabías que cada cigarrillo acorta la vida unos diez minutos? (Ella no contesta) ¿Cuántos cigarrillos fumas tú al día?<br><strong>Ella</strong> (<em>irónica</em>) – Según lo que he calculado, tendría que haber muerto hace seis meses. ¿Qué raro, no?<br><strong>Él</strong> – Igual con el móvil, ¿verdad? No es muy bueno para la salud. Dicen que más allá de un cuarto de hora al día puedes estar seguro de contraer un tumor en el cerebro. Mejor no tener una oferta ilimitada… (Un tiempo) A propósito, ¿sabes lo que me ha preguntado tu hija esta mañana mientras yo me estaba lavando los dientes?<br><strong>Ella</strong> – No.<br><strong>Él</strong> – ¿A dónde va uno cuando ha muerto?<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué le has dicho?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué crees que le he dicho?<br><strong>Ella</strong> – No sé.<br><strong>Él</strong> – Pues eso. Le he dicho que no sé.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué?<br><strong>Él</strong> – Me dijo: Pero papá, ¡cuando uno se muere va al cementerio!<br><strong>Ella</strong> – ¿Y luego?<br><strong>Él</strong> – Luego volvió a comer sus cereales. Parecía muy contenta de haberme enseñado algo. Y un poco sorprendida de que a mi edad todavía no sepa eso… Increíble, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – ¿Que te haya preguntado esto?<br><strong>Él</strong> – Esa capacidad de los niños para aceptar explicaciones simples a interrogaciones simples. Un profesor de Filosofía hubiera hablado de metafísica, de trascendencia, todo el rollo… De Dios, en el peor de los casos. Los niños son mucho más pragmáticos. Además, son naturalmente ateos.<br><strong>Ella</strong> – Creen en Papá Noel.<br><strong>Él</strong> – Bueno… porque sus padres les dicen que va a traerles regalos. Si no, no se les hubiera ocurrido inventarle. Si a ti te dijeran que un bienhechor anónimo iba darte un sobresueldo cada año por Navidad, no tendrías prisa por cuestionar su existencia. Pero Dios nunca nos ha traído nada por Navidad y, a pesar de todo, unos adultos siguen creyendo que existe… ¿Tú crees que existe?<br><strong>Ella</strong> – ¿Papá Noel?<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – Lo increíble también es que no le de miedo la perspectiva de acabar enterrada. A nosotros nos aterroriza, ¿no? ¿Por qué a ella no le asusta? Tendré que preguntarle esta noche lo que entiende exactamente por “cuando uno se muere va al cementerio”… (<em>Un tiempo</em>) ¿Qué crees tú?<br><em>Ella le mira desconcertada.</em><br><strong>Él</strong> – Quiero decir : ¿Qué crees que ella entienda por esto?<br><strong>Ella</strong> – Pues… esto.<br><strong>Él</strong> – ¿Cómo esto?<br><strong>Ella</strong> – Cuando uno se muere va al cementerio.<br><em>El la mira sorprendido.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Así que tú también crees esto?<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué? ¿No te lo crees?<br><strong>Él</strong> – Sí… pero…<br><em>Se ríe.</em><br><strong>Él</strong> – Espera. ¡No me digas que para ti también es tan sencillo!<br><strong>Ella</strong> – Pues… en cierta manera, sí.<br><em>Él la considera con una sonrisa condescendiente.</em><br><strong>Ella</strong> – Hace un rato encontrabas maravilloso no comerse el coco. Estar contento con explicaciones simples a cuestiones complicadas.<br><strong>Él</strong> – Sí, pero… ¡no tienes cinco años!<br><strong>Ella</strong> – Pues vamos. Te lo pregunto: ¿A dónde va uno cuando ha muerto?<br><em>El parece cogido desprevenido.</em><br><strong>Él</strong> – Bueno… no es tan simple como parece, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Te estoy escuchando…<br><strong>Él</strong> – No sé, es.. la cuestión del sujeto…<br><strong>Ella</strong> – ¿la cuestión del sujeto…? Mejor dirías el sujeto de la cuestión…<br><em>El parece desamparado.</em><br><strong>Él</strong> (<em>pensándolo</em>) – ¿A dónde va uno cuando ha muerto? No va a ninguna parte.<br><strong>Ella</strong> – Pues sí…<br><strong>Él</strong> – Bueno, si quieres.<br><strong>Ella</strong> – Incluso si no quiero…<br><strong>Él</strong> – No, pero… uno va al cementerio… ¡no significa nada! También puedes ir al cementerio estando vivo. Dar un paseo, volver a salir e ir al bar a tomar una copa. ¿Qué quiere decir ir al cementerio? Además, puedes muy bien morir y no ir al cementerio. ¡Si no encuentran el cadáver! En este caso no se puede decir: cuando uno muere va al cementerio. ¡Ya ves que no es tan simple como parece!<br><strong>Ella</strong> – Muy bien… y si tu hija vuelve a preguntártelo, ¿qué le vas a decir?<br><strong>Él</strong> – Pues… no sé… le diré:… cuando uno muere va al cementerio… generalmente. Si encuentran el cadáver… Los vivos también pueden ir al cementerio, pero… cuando uno ha muerto es definitivo.<br><strong>Ella</strong> (<em>consternada</em>) – Sí…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/">Ella y Él</a> </em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="248" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ella y Él" class="wp-image-1860" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b-300x186.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/a-donde-va-uno-cuando-ha-muerto/">¿A dónde va uno cuando ha muerto?</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Desaparición</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/desaparicion-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 16:16:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Adulterio]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Ella y Él]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Celos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2257</guid>

					<description><![CDATA[<p>Desaparición, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ella y Él' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/desaparicion-2/">Desaparición</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una pareja sentada en el sofá. No dicen nada y parecen aburrirse. El se pone a buscar algo, sin encontrarlo</em>.<br><strong>Él</strong> – ¿Has visto el mando de la tele? Ha desaparecido…<br><em>Ella le mira sorprendida.</em><br><strong>Ella</strong> – Pero… ¡si ya no tenemos televisión!<br><strong>Él</strong> – ¡Ah, sí, por supuesto…!<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – ¿Qué harías tú si algún día llegara a desaparecer?<br><em>Ella le mira otra vez, desconcertada.</em><br><strong>Ella</strong> – Quieres decir… ¿cómo el telemando?<br><strong>Él</strong> – Como el telemando… ¡Si desapareciera! Definitivamente…<br><strong>Ella</strong> – ¿No te sientes bien?<br><strong>Él</strong> – Sí, sí, me siento muy bien. Es sólo una hipótesis.<br><strong>Ella</strong> – ¿No tienes una hipótesis más divertida?<br><strong>Él</strong> – Soy más viejo que tú… Lógicamente, me iré antes.<br><strong>Ella</strong> – Sólo tenemos tres años de diferencia…<br><strong>Él</strong> – ¡Las mujeres viven más tiempo que los hombres! Además, puedo tener un accidente. Un ataque al corazón. Un cáncer.<br><strong>Ella</strong> – ¡Yo también!<br><strong>Él</strong> – Sí, pero soy yo quien preguntó primero.<br><strong>Ella</strong> – Pues… no sé. Ya veremos. Me queda tiempo para pensarlo, ¿no?<br><strong>Él</strong> – Más vale prevenir que curar…<br><em>Ella le mira desconcertada.</em><br><strong>Él</strong> – Sea lo que sea, más vale que lo sepas. Prefiero ser incinerado.<br><strong>Ella</strong> – ¿A qué me dices esto ahora?<br><strong>Él</strong> – Pues… no te lo voy a decir después, ¿verdad? (<em>Un tiempo</em>) Es mi obsesión, esto. Ser enterrado vivo. ¿Y tú?<br><strong>Ella</strong> – No debe ocurrir a menudo.<br><strong>Él</strong> – Basta que ocurra una vez, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Y ser quemado vivo, ¿no te asusta?<br><em>Él le mira con inquietud.</em><br><strong>Él</strong> – Nunca se me había ocurrido… (<em>Un tiempo</em>) ¿Crees que habrá una vida después de la muerte?<br><strong>Ella</strong> – No sé si realmente es algo que desear…<br><strong>Él</strong> – Por lo que es por el dinero, no tendrías porqué preocuparte, lo sabes…<br><strong>Ella</strong> – ¿Por si acaso hubiera una vida después de la muerte?<br><strong>Él</strong> – ¡Por si fuera a desaparecer!<br><strong>Ella</strong> – ¡Ah, sí…! Pues… no estaba preocupada.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – Si quisieras volverte a casar, claro, lo entendería muy bien…<br><strong>Ella</strong> – Gracias.<br><strong>Él</strong> – Bueno, por lo tanto, tampoco es una obligación casarte con él…<br><strong>Ella</strong> – ¿Él?<br><strong>Él</strong> – ¡El tipo ese! Con quien vivirías si llegara yo a desaparecer. Más vale conservar tu independencia.<br><strong>Ella</strong> – ¿Mi independencia?<br><strong>Él</strong> – Es raro… No consigo imaginarte viviendo con otro…<br><strong>Ella</strong> (<em>ofendida</em>) – ¿Crees que nadie querría vivir conmigo?<br><strong>Él</strong> – Sí, sí. Por eso. A decir verdad… creo que tendría celos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Cuando hayas muerto tendrás celos?<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><strong>Ella</strong> – ¿Y si desapareciera antes?<br><strong>Él</strong> (<em>de mala fe</em>) – Pues nunca lo había pensado. (<em>Un tiempo</em>) Si me volviera yo a casar, ¿te enfadarías?<br><strong>Ella</strong> – No estaría aquí para verlo.<br><strong>Él</strong> – Sí, pero… ¿tendrías celos…?<br><em>Ella le mira, sospechosa, pero no contesta.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Con quién me imaginarías?<br><strong>Ella</strong> – Quieres que te presente una amiga mía, por si acaso. ¿Es eso?<br><strong>Él</strong> – Pues… para lo niños, están los padrinos y las madrinas… Para los diputados, igual, están los suplentes. Si uno muere o dimite, hay en seguida un sustituto. Todo está previsto…<br><strong>Ella</strong> – Sí… y para los coches, hay las ruedas de recambio… (Sospechosa) ¿No me estarás diciendo que ya me has encontrado una sustituta…?<br><strong>Él</strong> – Pues no es tan fácil, fíjate.<br><em>Silencio.</em><br><strong>Él</strong> – Lo bueno de la bigamia es que en caso de defunción uno es viudo sólo a medias.<br><em>Ella le mira atónita.</em><br><strong>Ella</strong> – Sí…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/">Ella y Él</a> </em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="248" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ella y Él" class="wp-image-1860" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b-300x186.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/desaparicion-2/">Desaparición</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La fiesta de los muertos</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/la-fiesta-de-los-muertos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 15:43:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Automovilista]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[De verdad y de broma]]></category>
		<category><![CDATA[Distopía]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Champán]]></category>
		<category><![CDATA[Coche]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2140</guid>

					<description><![CDATA[<p>La fiesta de los muertos, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'De verdad y de broma' de Jean-Pierre Martinez </p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-fiesta-de-los-muertos/">La fiesta de los muertos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una tumba, con un retrato del difunto y una placa que dice «En memoria de Jacky». En el suelo, un periódico viejo. Dos personajes llegan uno tras otro, cada uno con una maceta de flores, que colocan torpemente frente a la tumba. Parecen no conocerse, y están visiblemente incómodos. Silencio.<br></em><strong>Uno</strong> – Mis condolencias.<br><strong>Dos</strong> – Gracias…<br><strong>Uno</strong> – Usted es de la familia, supongo…<br><strong>Dos</strong> – Eh… no, no exactamente. ¿Y usted?<br><strong>Uno</strong> – Yo tampoco.<br><em>Miran a su alrededor para comprobar que están solos.</em><br><strong>Dos</strong> – Quizás hemos llegado temprano.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Dos</strong> – O tarde.<br><strong>Uno</strong> – Es sorprendente que haya tan poca gente.<br><strong>Dos</strong> – Sin embargo… era alguien muy apreciado.<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Le conocía? Quiero decir… ¿le conocía bien?<br><strong>Uno</strong> – No mucho, la verdad… ¿Y usted?<br><strong>Dos</strong> – Yo tampoco. De hecho, le confieso que no sé muy bien qué hago aquí.<br><strong>Uno</strong> – Eso es lo que solemos pensar cuando asistimos a un entierro, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Venimos por compromiso y luego… terminamos preguntándonos qué hacemos aquí.<br><strong>Uno</strong> – Y pensar que me había jurado a mí mismo no asistir a ningún otro entierro.<br><strong>Dos</strong> – Sí, yo también… Salvo al mío, claro.<br><strong>Uno</strong> – Hemos hecho bien en venir… de lo contrario, no habría habido nadie.<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Dos</strong> – Es muy triste…<br><strong>Uno</strong> – No es una edad para morir, eso seguro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué edad tenía exactamente?<br><strong>Uno</strong> – Exactamente… no lo sé. Pero no era tan mayor, ¿no? Al menos por su foto…<br><strong>Dos</strong> – Quizás es una foto antigua.<br><strong>Uno</strong> – Puede ser… ¿Se ha dado cuenta? Cuando ponen una foto en una tumba, generalmente eligen una del difunto cuando era joven y saludable.<br><strong>Dos</strong> – Es cierto. Una foto de él antes de su enfermedad o… su accidente.<br><strong>Uno</strong> – O… su decadencia.<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Dos</strong> – Por cierto, ¿de qué murió exactamente?<br><strong>Uno</strong> – Ah, no lo sé…<br><strong>Dos</strong> – Lo que sabemos es que está muerto.<br><strong>Uno</strong> – Es lo único que sabemos con certeza.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – Sus flores son muy bonitas.<br><strong>Uno</strong> – Las suyas también.<br><strong>Dos</strong> – Son las mismas, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Deben de ser del mismo sitio.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Las encontré en una tumba, no muy lejos de aquí. No pensé en comprar flores, así que… las cogí al pasar.<br><strong>Dos</strong> – Ah, ya veo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Y usted?<br><strong>Dos</strong> – Lo mismo. No tenía dinero… Las recogí de una tumba, un poco más allá.<br><strong>Uno</strong> – Las flores se han vuelto tan caras hoy en día.<br><strong>Dos</strong> – Además, el dueño original no se va a quejar a la policía.<br><em>La mirada del otro se posa en el periódico del suelo.</em><br><strong>Uno</strong> – No sé qué hace aquí este periódico… Podrían haberlo recogido…<br><em>Levanta el periódico y mira la portada.</em><br><strong>Dos</strong> – Este cementerio no está muy bien cuidado. No sé si hay un guardián. Cualquiera puede robar flores de la tumba de un desconocido.<br><strong>Uno</strong> – Qué curioso, aquí está su foto en la primera página…<br><strong>Dos</strong> – ¿Su foto?<br><strong>Uno</strong> – Hablan de su muerte…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y entonces? ¿Cómo murió?<br><em>El otro lee el artículo.</em><br><strong>Uno</strong> – Un choque múltiple, al parecer.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Uno</strong> – Tenía tres gramos de alcohol en la sangre, iba demasiado rápido, cruzó una línea amarilla y chocó de frente con el coche que venía en sentido contrario.<br><strong>Dos</strong> – Vaya, qué desastre.<br><strong>Uno</strong> – El coche que venía justo detrás tampoco tuvo tiempo de frenar.<br><strong>Dos</strong> – Varias víctimas, entonces…<br><strong>Uno</strong> – Con él, suman tres.<br><strong>Dos</strong> – Todo por culpa de un conductor imprudente…<br><strong>Uno</strong> – Si lo hubiera sabido… no estoy seguro de que hubiera venido.<br><strong>Dos</strong> – No, yo tampoco…<br><strong>Uno</strong> – Pero, ¿teníamos otra opción?<br><em>Se miran con expresión enigmática. Nuevo silencio. Aparece un tercer personaje.</em><br><strong>Dos</strong> – Ah… ahí viene alguien más.<br><strong>Uno</strong> – La familia, probablemente.<br><em>El tercer personaje se acerca. Es el mismo cuyo retrato está en la tumba.</em><br><strong>Dos</strong> – Debe ser su hermano, se parece un poco.<br><strong>Tres</strong> – Hola… Gracias por estar aquí… Quiero decir…<br><strong>Dos</strong> – No, no… Es lo mínimo.<br><em>Guardan un momento de silencio.</em><br><strong>Tres</strong> – Espero que no me guarden mucho rencor…<br><em>Los otros dos intercambian una mirada desconcertada.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué íbamos a guardarle rencor? No fue usted quien lo mató, ¿verdad?<br><strong>Tres</strong> – No, claro que no… Aunque, de alguna manera…<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Tres</strong> – De todas formas, gracias por las flores.<br><strong>Dos</strong> – No hay de qué, de verdad…<br><strong>Uno</strong> – Es lo mínimo que podíamos hacer… (<em>Pausa</em>) Usted es… Quiero decir, era…<br><strong>Dos</strong> – ¿Le conocía bien…?<br><em>El tercer personaje parece un poco sorprendido.</em><br><strong>Tres</strong> – Sí, se puede decir que sí.<br><strong>Dos</strong> – Es una pena irse tan joven…<br><strong>Tres</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Sin mencionar a las otras dos víctimas que no tenían nada que ver.<br><strong>Dos</strong> – El alcohol al volante, qué plaga… Nunca se dirá lo suficiente…<br><em>Incómodos</em>.<br><strong>Tres</strong> – Bueno, ahora no podemos hacer nada al respecto, ¿así que para qué lamentarnos? (Pausa) ¿Les sirvo algo?<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Tres</strong> – ¿Un refresco? ¿Una copita…?<br><em>Un momento de sorpresa.</em><br><strong>Dos</strong> – Vale, una copita. Después de todo, nos levantará un poco el ánimo…<br><strong>Tres</strong> – Y además, ahora, ¿qué arriesgamos?<br><em>El tercer personaje se aleja.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué no…? Se estila beber a la salud del difunto, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Querrá decir en su memoria, claro. Porque beber a la salud de un muerto…<br><strong>Uno</strong> – Sí, claro…<br><strong>Dos</strong> – Y además, generalmente no se brinda directamente sobre su tumba, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Creo que en México lo hacen, el Día de los Muertos.<br><strong>Dos</strong> – Es verdad… pero no estamos en México.<br><strong>Uno</strong> – Y tampoco es el Día de los Muertos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Está seguro?<br><strong>Uno</strong> – ¿De qué?<br><strong>Dos</strong> – De que no es el Día de los Muertos.<br><strong>Uno</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – En cualquier caso, no estamos en México… ¿O sí?<br><em>Silencio. El tercero regresa con tres copas de champán en una bandeja, que ofrece con una gran sonrisa. En la otra mano sostiene una botella de champán que coloca sobre la tumba.</em><br><strong>Tres</strong> – Adelante, por favor…<br><em>Cada uno toma una copa.</em><br><strong>Dos</strong> – Gracias.<br><em>Todos parecen un poco incómodos.</em><br><strong>Uno</strong> – Bueno, pues… a la memoria de… (<em>Mirando la placa</em>) Jacky.<br><strong>Tres</strong> – Eso es.<br><em>Levantan las copas y las vacían.</em><br><strong>Dos</strong> – Está bien fresco.<br><strong>Uno</strong> – Sí, es bueno.<br><em>El segundo coge la botella y mira la etiqueta, intrigado.</em><br><strong>Dos</strong> – La Veuve Clicquot…?<br><strong>Tres</strong> – Aquí, las viudas ya no existen… En el cementerio, todas las parejas terminan encontrándose tarde o temprano.<br><strong>Uno</strong> – Claro…<br><em>Un momento de desconcierto. Vuelven a beber.</em><br><strong>Tres</strong> – Sería aún mejor con unos canapés, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – No se moleste, nos quedamos de pie.<br><em>El tercero muestra una amplia sonrisa.</em><br><strong>Tres</strong> – Ah, sí, no, me refería a canapés…<br><strong>Dos</strong> – Sí, lo entendí… Estaba bromeando…<br><strong>Tres</strong> – Voy a buscarlos…<br><em>El tercero sale otra vez, llevándose la bandeja.</em><br><strong>Uno</strong> – Canapés… Es una locura, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué quería decir con eso de la viuda?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé…<br><strong>Uno</strong> – De todos modos, este entierro no está tan mal, ¿verdad?<br><strong>Dos</strong> – Sí, parece más una barbacoa entre amigos.<br><strong>Uno</strong> – Excepto que nadie se conoce.<br><strong>Dos</strong> – No entendí bien quién era… Quiero decir, con respecto al difunto.<br><em>Nuevo silencio. Mira la tumba y el retrato.</em><br><strong>Uno</strong> – Se parece un poco, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Diría que se parece mucho…<br><strong>Uno</strong> – ¿Cree que es él?<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo podría ser él? Está muerto…<br><strong>Uno</strong> – No lo sé.<br><em>El tercero regresa con los canapés en una bandeja.</em><br><strong>Tres</strong> – ¡Aquí están! Por favor, sírvanse…<br><strong>Uno</strong> – Gracias.<br><em>Se sirven uno tras otro.</em><br><strong>Dos</strong> – Creo que probaré este.<br><strong>Uno</strong> – Sí, están muy buenos.<br><strong>Dos</strong> – Y además, son originales estos canapés, en forma de…<br><strong>Uno</strong> – En forma de ataúdes.<br><strong>Tres</strong> – Pensé que para esta ocasión…<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Mastican sus canapés.</em><br><strong>Uno</strong> – Esto da sed…<br><strong>Tres</strong> – Voy a buscar a su hermana pequeña…<br><strong>Dos</strong> – ¿Su hermana pequeña?<br><strong>Tres</strong> – ¡Otra botella!<br><strong>Uno</strong> – Ah, claro…<br><em>Se aleja nuevamente. Los otros miran el retrato.</em><br><strong>Dos</strong> – Es él, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Parece que sí.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿no estaría muerto?<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – O entonces, es que nosotros también estamos muertos.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Se miran incómodos.</em><br><strong>Uno</strong> – Perdón, un momento… (<em>Se aleja y vuelve</em>) Esto es una locura…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Uno</strong> – Ahí está la mía también…<br><strong>Dos</strong> – ¿La suya?<br><strong>Uno</strong> – Mi tumba.<br><strong>Dos</strong> – ¿Está seguro?<br><strong>Uno</strong> – Mi nombre está grabado en la lápida.<br><strong>Dos</strong> – Ah, claro…<br><strong>Uno</strong> – Y también mi retrato. Cuando era joven…<br><strong>Dos</strong> – ¿Cuál es?<br><em>El otro señala una tumba con el dedo.</em><br><strong>Uno</strong> – Es la tumba de donde cogí esta maceta de flores. No me había dado cuenta…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – En ese caso… seguramente esté la mía también.<br><strong>Uno</strong> – Es posible… (<em>Pausa</em>) Entonces, esto no es… una despedida.<br><strong>Dos</strong> – Más bien sería una bienvenida.<br><strong>Uno</strong> – Por no decir una inauguración.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – ¿Usted recuerda…?<br><strong>Uno</strong> – ¿El qué?<br><strong>Dos</strong> – Pues… Cómo morimos…<br><strong>Uno</strong> – No estoy seguro, pero…<br><em>Coge el periódico y lo mira de nuevo.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Uno</strong> – Hay una foto del accidente.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué?<br><strong>Uno</strong> – Los coches son un montón de chatarra pero… me pregunto si no reconozco mi Twingo roja ahí…<br><strong>Dos</strong> – Déjeme ver… (<em>Coge el periódico y mira</em>) Ah, sí… yo no habría reconocido la mía, pero… es mi matrícula.<br><strong>Uno</strong> – Entonces en los coches de enfrente éramos nosotros…<br><strong>Dos</strong> – Al parecer…<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – Y espera que le perdonemos con su champán…<br><strong>Dos</strong> – Y sus aperitivos en forma de ataúdes.<br><strong>Uno</strong> – Vaya morro…<br><strong>Dos</strong> – Lo voy a matar.<br><strong>Uno</strong> – Ya está muerto.<br><strong>Dos</strong> – Y nosotros también…<br><em>El tercero regresa, con una gran sonrisa y otra botella de champán en la mano.</em><br><strong>Tres</strong> – ¿Les sirvo un poco más?<br><em>Los otros dos le lanzan una mirada asesina.<br><strong>Negro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">De verdad y de broma</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="297" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1845" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b-300x223.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-fiesta-de-los-muertos/">La fiesta de los muertos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Diván</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/divan-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 12:50:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Como un pez en el aire]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Monólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Psicólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Arbol]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Huevo]]></category>
		<category><![CDATA[Lengua]]></category>
		<category><![CDATA[Psicoanálisis]]></category>
		<category><![CDATA[Sentido de la vida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2106</guid>

					<description><![CDATA[<p>Diván, Monólogo de Jean-Pierre Martinez, extracto del recopilatorio 'Como un pez en el aire'</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/divan-2/">Diván</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>Monólogo de Jean-Pierre Martinez</em></p>



<p>¿Me acuesto o…? Vale… No sé muy bien por dónde empezar… Encontré sus datos en la guía telefónica… Puedes preguntar a un amigo si conoce a un buen dentista que no sea muy caro y que no duela, pero… alguien como usted. Así que consulté la guía… Y luego elegí su nombre al azar de la lista… La lista era bastante larga, ¿verdad? Un trabajo en efectivo, en estos tiempos… Dicen que no necesitas un título para hacer su trabajo. Que solo necesitas haber sido cliente para trabajar por tu cuenta… ¿Es cierto? Entonces, yo también, después, si quiero… Consideraré que estoy en formación. Pero, ¿no se preocupe que todos sus clientes se conviertan en competidores potenciales? ¿Se lo imagina? Voy a ver a mi carnicero, compro una cabeza de ternero y al salir abro una carnicería justo enfrente… No creo que eso pase, por supuesto. Además, odio la carne… Incluso con los huevos, tengo problemas. Bueno, de vez en cuando como uno, pero… Dicen que las aves son descendientes de los dinosaurios… Entonces, ¿un huevo es un poco como un feto de dinosaurio, no? En realidad, no elegí su nombre completamente al azar… Usted fue el último en la lista… Como su apellido comienza con una Z… Probablemente quise corregir una injusticia… Es mi lado Zorro. Sí, imagino que los demás siempre eligen el primero de la lista… Sr. Aa, Sra. Ab o Sr. Bb… Puedo imaginar lo que debió haber sufrido durante sus estudios… Si es que los hizo… Siempre el último en ser llamado… Yo estoy en la categoría M… Más bien en la parte de atrás, pero bueno… Es curioso, a mí me toca la Z al final de mi nombre… Mi padre era español… No sé por qué digo «era», porque todavía lo es… Quiero decir, está vivo. Bueno, creo… Pero, ¿se puede decir que todavía es español? Fue naturalizado… Naturalizado francés, quiero decir… No embalsamado… O congelado… Es increíble, todas esas mujeres que meten a sus hijos en el congelador, ¿verdad? Entre el pescado empanizado y los helados… Si solo los niños pudieran hacer lo mismo con sus padres… Conservarlos en el congelador hasta que sepa qué hacer con ellos… ¿Por qué estoy contándole todo esto? Ah, sí, la Z. Entonces, ¿tengo que contarle todo desde el principio, verdad? De la A a la Z. O más bien de la M a la Z… Porque para mí, empieza con M… Nunca me ha gustado mi nombre… Mauricio. ¿Ha notado en la televisión y en las películas? El tonto del servicio siempre se llama Mauricio… Como en «Mi Bella Genio», por ejemplo. ¿La conoce? Pero sí, el idiota en la historia es él. Ella pasa todo el día tratando de evitar la vergüenza de que se le vea como el tonto que realmente es. Y ella apenas tiene suficientes poderes mágicos para evitarlo. Bueno, ella ama a su Mauricio, porque es amable. Amable, pero tonto. Esa es la idea general que se tiene de los Mauricios, en general. Yo también tengo una hija. Debería haberla llamado Tabata. No quiero decir que mi esposa sea una bruja. Más bien es un hada… Para poder soportarme… Eso es lo que siempre le dice mi madre: ¿Cómo haces para soportarlo? Mi madre es normanda. Como las vacas. Entonces, leche, mantequilla, crema… ¡Cuánto hemos comido de eso! No digiero la mantequilla, eso lo heredé de mi padre. En España, es más bien aceite de oliva. Mi padre siempre le decía: ¿Por qué pones tanta crema en la sopa? Debería haberle preguntado por qué no ponía más sopa en su crema… Parecía que no podía evitarlo… El atavismo… Al final, mi padre encontró a alguien más para servirle la sopa… Ahora en casa, soy yo quien cocina. Así, al menos, sé lo que estoy comiendo. No dice nada, ¿verdad? Pero seguro que lo está pensando. Seguro que se pregunta por qué he venido a verla. Si lo supiera, supongo que no habría venido. Bueno, sí, hay algo. ¿Cómo se lo digo? Cuanto más pasa el tiempo… más me siento cercano a lo mineral. No sé por qué. ¿Conoce la expresión: cuanto más conozco a los hombres, más quiero a mi perro? Pues a mí, cuanto más pasa el tiempo, más me aburre la gente. También los perros, por cierto. Con las piedras es con las que realmente me siento cómodo… Una vida humana… ¿no es demasiado corta, verdad? Entonces, una vida de perro… Una piedra, por lo menos, no envejece… Incluso los árboles ya no me dicen nada. Aunque algunos tienen más de mil años. Pero un árbol también puede morir. Incluso puede tener enfermedades. Y luego es comido por los gusanos, como el resto. Al final, vuelve a la cadena alimentaria. Una piedra, no. ¡Nadie come piedras! A excepción de las gallinas, es cierto… Para hacer la cáscara de sus huevos. Es verdad, tampoco se puede decir que las piedras sean realmente eternas… ¿Cree que los dinosaurios también comían piedras para hacer sus huevos? En ese caso, ¿por qué molestarse en ser una piedra? Si al final vas a terminar como una cáscara vacía después de una tortilla… Entonces, ¿por qué me gustan las piedras, doctor? Quiero decir, Sr. Z.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><strong><em>Como un pez en el aire</em></strong></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="205" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Como un pez en el aire" class="wp-image-1837" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b-300x154.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/divan-2/">Diván</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Sin título</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/sin-titulo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 12:41:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Artista]]></category>
		<category><![CDATA[Como un pez en el aire]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Monólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Sentido de la vida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2100</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sin título, Monólogo de Jean-Pierre Martinez, extracto del recopilatorio 'Como un pez en el aire'</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/sin-titulo/">Sin título</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Monólogo de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p>¿Hay alguien aquí? No… Entonces, son como yo. Tampoco han llegado a ser alguien. Ser el hijo de nadie está bien. Algunos incluso se volvieron muy famosos. Pero, ¿quién recuerda a los padres del hijo de nadie? Nadie. Desde que llegué al mundo, siempre me han dicho: si quieres convertirte en alguien en la vida, no hagas cualquier cosa. Y créanme, todos los que me dijeron eso no eran cualquiera. Así que intenté hacer algo de mí mismo. Para convertirme en alguien, como ellos. Pero sé que no logré nada. Nunca supe qué hacer con mi vida. Soy un tipo cualquier, como dicen. Un tipo raro, incluso, según algunos. Debo no haber hecho lo que se suponía que debía hacer. Así que hago lo que puedo. Hago un número, precisamente. Soy un cómico, como dicen: «Oh, ese tipo es un cómico». ¿Puede un payaso realmente convertirse en alguien? Para eso, alguien tendría que tomárselo en serio… Pero ni siquiera yo puedo tomarme en serio. Mi médico, cuando voy a verlo para una licencia médica, siempre me repite: ¡Deje de hacer teatro! Sin mencionar a mi banquero que me toma por un payaso. ¿Prestaría dinero a un payaso, usted? Me dice todo el tiempo. Piedra que rueda no cria moho… Es por eso que los comediantes rara vez terminan siendo dueños de su última morada. Yo tampoco tengo un hogar. Incluso dicen que parezco no saber dónde vivo. Si tan solo hubiera conocido a alguien en la vida. Deberías intentar conocer a alguien, como dicen. Pero si creen que es fácil establecer una relación estable con alguien que ni siquiera sabe exactamente quién es. No estaba pidiendo mucho. No necesariamente alguien… Si al menos hubiera sacado el número correcto. Pero no. Solo saqué números equivocados, créanme. Nunca el número complementario. Entonces, el número ganador… Y ahora, es demasiado tarde, ¿verdad? Sé que no me queda mucho tiempo. Y sé que después de mi desaparición, nadie dirá: ese era alguien. ¿Incluso podemos hablar de desaparición en el caso de alguien que nunca logró convertirse en alguien? No, en mi funeral, dirán: ese era un cómico. Si alguien va a mi funeral, por supuesto. ¿Han notado que en los funerales de las personas famosas siempre hay una multitud de anónimos, como dicen en los periódicos? Pero en la tumba de los desconocidos, nunca hay nadie. Y mucho menos celebridades. O bien, debes ser un soldado sin papeles, morir en el campo de honor y tener mucha suerte póstumamente. No, en tiempos de paz, no hay que soñar. Nadie volverá a encender la llama de todos los muertos que nunca lograron convertirse en alguien mientras estaban vivos…</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><strong><em>Como un pez en el aire</em></strong></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/como-un-pez-en-el-aire/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="205" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Como un pez en el aire" class="wp-image-1837" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/comounpeenelaire-jean-pierre-martinez-b-300x154.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/sin-titulo/">Sin título</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Retraso del correo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/retraso-del-correo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 13:50:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Breves de escena]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[Cielo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2038</guid>

					<description><![CDATA[<p>Retraso del correo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Breves de escena' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/retraso-del-correo/">Retraso del correo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes, uno al lado del otro, miran hacia el cielo.<br></em><strong>Uno</strong> – ¿Has visto todas esas estrellas?<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Me pregunto cuántas puede haber.<br><strong>Dos</strong> – Tres mil doscientas veintisiete.<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – Las he contado. Hay tres mil doscientas veintisiete.<br><strong>Uno</strong> – Estás bromeando.<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Aunque pudiéramos contarlas… entre las que aún vemos pero ya están muertas, y las que acaban de nacer pero que todavía no vemos…<br><strong>Dos</strong> – Es como preguntarse cuántos seres humanos hay en la Tierra. Aunque recibiéramos una notificación cada vez, con el retraso del correo, nunca podríamos saber exactamente cuántos hay en ese momento.<br><strong>Uno</strong> – Hablando de eso, el vecino ha muerto.<br><strong>Dos</strong> – ¿El vecino de enfrente?<br><strong>Uno</strong> – El vecino de al lado.<br><strong>Dos</strong> – No lo sabía. ¿Hace mucho?<br><strong>Uno</strong> – Hace un par de semanas. Nos perdimos el entierro. Acabo de recibir la esquela.<br><strong>Dos</strong> – Vivía justo al lado… Habría sido mejor que la dejara directamente en el buzón.<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Breves de escena</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-de-escena/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="191" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Brevesdeescena-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Breves de escena" class="wp-image-1724" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Brevesdeescena-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Brevesdeescena-jean-pierre-martinez-b-300x143.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/retraso-del-correo/">Retraso del correo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Venganza</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/venganza/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 12:16:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Aviso de paso]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Dinero]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Herencia]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Testamento]]></category>
		<category><![CDATA[Venganza]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1993</guid>

					<description><![CDATA[<p>Venganza, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Aviso de paso' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/venganza/">Venganza</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El primero llega. El segundo le sigue y, al ver que el otro parece un poco mal, se acerca con preocupación.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Estás bien?<br><strong>Dos</strong> – Acabo de enterrar a mi padre.<br><strong>Uno</strong> – Enterrar…<br><strong>Dos</strong> – Sí, bueno… no lo hice yo mismo. Contraté a especialistas. Parece que no se puede hacer de otra manera. Además, no es barato.<br><strong>Uno</strong> – Ah, ya veo…<br><strong>Dos</strong> – En fin, acabo de regresar del entierro.<br><strong>Uno</strong> – Lamento mucho eso. Le presento mis más sinceras condolencias…<br><strong>Dos</strong> – Puedes quedarte con tus condolencias. Odiaba a mi padre.<br><strong>Uno</strong> – Siempre hay una buena razón para odiar a tu padre.<br><strong>Dos</strong> – ¿Sabes qué encuentro realmente insoportable en los entierros?<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – Todas esas personas que ni siquiera son parte de la familia, a menudo nunca las has visto en tu vida antes de la ceremonia, y que frente al ataúd comienzan a sollozar más fuerte que los propios hijos del difunto. Como si quisieran hacerlos sentir culpables por no tener ellos mismos el dolor más demostrativo.<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón… Debería haber un orden de precedencia. Un umbral máximo de decibeles permitidos según la cercanía de cada uno con la persona que se entierra.<br><strong>Dos</strong> – Si los herederos directos no consideran necesario llorar frente al ataúd de su querido difunto, los demás también deberían abstenerse, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Sin embargo, parece que la muerte de tu padre no te deja completamente indiferente…<br><strong>Dos</strong> – En efecto… Su desaparición es un golpe duro para mí.<br><strong>Uno</strong> – A pesar de tus diferencias, entonces no habías roto completamente la relación con él…<br><strong>Dos</strong> – No… La última vez que lo vi fue en el despacho del juez…<br><strong>Uno</strong> – ¿Del juez?<br><strong>Dos</strong> – Estaba a punto de ganar el juicio que había iniciado contra mi padre… Ahora que está muerto, obviamente será mucho más difícil…<br><strong>Uno</strong> – Ah, ya veo…<br><strong>Dos</strong> – Temo que el caso se cierre sin más.<br><strong>Uno</strong> – Pero… ¿por qué ese juicio, si me permites preguntar?<br><strong>Dos</strong> – Sería un poco largo de explicar, pero en resumen… le reprocho a mi padre, después de haberme dado a luz, dejarme completamente desamparado frente a la miseria del mundo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Y por qué no hacerle el mismo reproche a tu madre también?<br><strong>Dos</strong> – Nací de una madre desconocida.<br><strong>Uno</strong> – ¿De madre desconocida? Vaya… Ni siquiera sabía que eso era materialmente posible. En mi época… Pero es cierto que ahora, con las nuevas tecnologías…<br><strong>Dos</strong> – Nací en tierra desconocida, de una madre sustituta sin papeles, pagada en efectivo y que prefirió mantener el anonimato.<br><strong>Uno</strong> – Entonces, ¿le reprochabas a tu padre haberte privado del afecto de una madre…<br><strong>Dos</strong> – ¡Ah, no, para nada!<br><strong>Uno</strong> – Entonces, ¿por qué llevarlo a juicio por haberte dado vida? No pareces tener malformaciones particulares…<br><strong>Dos</strong> – Oh, Dios no.<br><strong>Uno</strong> – Diría incluso que estás bastante bien hecho de tu persona…<br><strong>Dos</strong> – Gracias.<br><strong>Uno</strong> – Entonces, ¿por qué?<br><strong>Dos</strong> – ¿Pero has visto el mundo en el que vivimos?<br><strong>Uno</strong> – Sí, no es falso… Con todas esas guerras en diferentes partes del planeta. El terrorismo. El hambre. El cambio climático…<br><strong>Dos</strong> – Sin mencionar el impuesto sobre el patrimonio y el cáncer de próstata.<br><strong>Uno</strong> – Le reprochas a tu padre haberte traído a este valle de lágrimas que es nuestro mundo moderno…<br><strong>Dos</strong> – En realidad, es un poco más complicado que eso…<br><strong>Uno</strong> – Me estás intrigando.<br><strong>Dos</strong> – Antes de morir, mi padre dejó gran parte de su fortuna a una fundación que lucha contra el hambre en el mundo.<br><strong>Uno</strong> – Ah, sí, eso… Eso está bien.<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero mi parte de la herencia se reduce en consecuencia.<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto… Pero… es muy generoso de su parte.<br><strong>Dos</strong> – ¡Pero para nada! ¡Lo hizo a propósito para fastidiarme!<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo que para fastidiarte? Todos están en contra del hambre en el mundo, ¿no? No me digas que estás a favor…<br><strong>Dos</strong> – Te digo que lo hizo con la única intención de desheredarme.<br><strong>Uno</strong> – Sí, entiendo, pero… de todos modos… Esto beneficiará a personas que realmente necesitan ese dinero.<br><strong>Dos</strong> – ¡Exacto! Por eso le estoy haciendo un juicio.<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Dos</strong> – Si hubiera dejado su fortuna a su fontanero o a su inspector fiscal, su intención de perjudicarme no habría estado en duda. Pero esto, es particularmente vil, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – ¿Vil?<br><strong>Dos</strong> – Al desheredarme en beneficio de la lucha contra el hambre en el mundo, él se presenta como el buen tipo, ¿entiendes? Y yo, si me opongo, pareceré un egoísta. Un hijo de papá que preferiría seguir comiendo caviar con la herencia de su padre en lugar de renunciar alegremente para que los desheredados tengan un poco de arroz en sus platos.<br><strong>Uno</strong> – Cuando tienen un plato…<br><strong>Dos</strong> – ¡Ah, pero no me dejaré hacer!<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto… Quiero decir… Entiendo… Pero podría no ser fácil.<br><strong>Dos</strong> – Ya lo sé…<br><strong>Uno</strong> – Como dijiste, ante los jueces, tendrás el papel del villano…<br><strong>Dos</strong> – Y eso es… Pero sigo confiando… Tengo un buen abogado…<br><strong>Uno</strong> – ¿Y qué harás si finalmente obtienes una victoria?<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué quieres que haga? Donaré inmediatamente ese dinero a esa misma fundación.<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Dos</strong> – No tengo elección. Si me quedo con todo ese dinero para mí, pareceré un bastardo. Eso es lo que pensarías tú, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Sí, obviamente…<br><strong>Dos</strong> – ¡Exacto! Cuando te decía que mi padre era un gran pervertido, ahora lo entiendes…<br><strong>Uno</strong> – Eh… Sí… Intento… Pero… ¿estás seguro de que no es un poco complicado todo esto?<br><strong>Dos</strong> – ¿Y por qué sería complicado?<br><strong>Uno</strong> – Si ese dinero finalmente tiene que ir a esa fundación…<br><strong>Dos</strong> – Ah sí, ¡pero no es lo mismo en absoluto! ¡Ahí seré yo quien done!<br><strong>Uno</strong> – Quien dará… el dinero de tu padre.<br><strong>Dos</strong> – ¡Si lo heredo, será mi dinero! Y habré demostrado que no lo hizo por generosidad, sino simplemente para fastidiarme. ¡Y el benefactor de la humanidad seré yo!<br><strong>Uno</strong> – Claro… Bueno… Si eso también te hace sentir mejor…<br><strong>Dos</strong> – Sí… Pero hay algo que me molesta.<br><strong>Uno</strong> – La muerte de tu padre…<br><strong>Dos</strong> – No, el hecho de que incluso si gano este juicio, él nunca lo sabrá…<br><strong>Uno</strong> – Siempre es mucho más difícil vengarse de las personas que ya están muertas.<br><strong>Dos</strong> – Sí… Y es mucho menos gratificante…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Aviso de paso</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="215" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Aviso de paso" class="wp-image-1800" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b-300x161.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/venganza/">Venganza</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
