<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Archives des 3 personajes - La Sketchothèque</title>
	<atom:link href="https://sketchotheque.net/es/category/reparto/3-personajes/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/reparto/3-personajes/</link>
	<description>Les sketchs de Jean-Pierre Martinez</description>
	<lastBuildDate>Sat, 24 May 2025 13:04:25 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/03/cropped-sketch_carre-32x32.png</url>
	<title>Archives des 3 personajes - La Sketchothèque</title>
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/reparto/3-personajes/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Último cigarrillo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/ultimo-cigarrillo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 13:04:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Nicotina]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Adicción]]></category>
		<category><![CDATA[Cigarrillo]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<category><![CDATA[Seducción]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2585</guid>

					<description><![CDATA[<p>Último cigarrillo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Nicotina' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ultimo-cigarrillo/">Último cigarrillo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Antonio vuelve. Poco después llega Clara.<br></em><strong>Clara</strong> – ¿Todavía estás aquí?<br><strong>Antonio</strong> – Nadie me espera en casa. Parece que tú tampoco.<br><strong>Clara</strong> – No.<br><strong>Antonio</strong> – Pero esta es la última vez que hago horas extras. Hay algunos expedientes que cerrar antes de irme.<br><strong>Clara</strong> – ¿Irte?<br><strong>Antonio</strong> – Hoy he presentado mi renuncia.<br><strong>Clara</strong> – Espero que no sea por mi culpa.<br><strong>Antonio</strong> – ¿Por qué sería por tu culpa?<br><strong>Clara</strong> – ¿Para evitar que trabajemos en la misma empresa en el improbable caso de que tengamos relaciones sexuales juntos? En ese caso, es una lástima. Realmente no hacía falta.<br><strong>Antonio</strong> – ¿Estás tan segura de que nunca vamos a acostarnos juntos?<br><strong>Clara</strong> – Sobre todo porque estoy trabajando como temporal. Mi misión aquí termina esta noche de todos modos…<br><strong>Antonio</strong> – Entonces, ambos vamos a ser desempleados.<br><strong>Clara</strong> (<em>irónica</em>) – Nada se opone ya a nuestro amor…<br><em>Él la besa y ella se deja llevar.</em><br><strong>Antonio</strong> – He actualizado un poco mis métodos de seducción. Y he dejado de hacer bromas.<br><strong>Clara</strong> – Ya veo…<br><strong>Antonio</strong> – Digamos que soy un poco más directo.<br><strong>Clara</strong> – No me desagrada.<br><strong>Antonio</strong> – Ya está oscureciendo. Pronto veremos las estrellas.<br><em>Clara ve algo contra una de las paredes de la terraza, que puede permanecer invisible.</em><br><strong>Clara</strong> – ¿Qué son esas placas con esas inscripciones?<br><strong>Antonio</strong> – Ah, no estás al tanto, ¿verdad? Es cierto que estás como temporal. Son epitafios.<br><strong>Clara</strong> – ¿Epitafios?<br><strong>Antonio</strong> – Hay empresas que proporcionan guarderías para sus empleados. Bueno, los propietarios de esta torre proporcionan a los empleados un jardín del recuerdo para las cenizas de los difuntos.<br><strong>Clara</strong> – Un jardín del recuerdo…<br><strong>Antonio</strong> – Una terraza del recuerdo, si lo prefieres. Los familiares del difunto pueden esparcir sus cenizas desde lo alto de la torre. O si no, lo hace el jefe.<br><strong>Clara</strong> – Y esta terraza del recuerdo también sirve como zona para fumadores…<br><strong>Antonio</strong> – Con el precio de la vivienda en la ciudad… Y así, nuestros queridos difuntos fumadores tienen la sensación de estar un poco en pausa.<br><strong>Clara</strong> – Una pausa definitiva.<br><strong>Antonio</strong> – El tabaco ha contribuido ampliamente a la solución definitiva del problema de las pensiones…<br><strong>Clara</strong> – Y el cementerio se ha convertido en una dependencia de la oficina. ¿Qué dice en esas lápidas?<br><em>Antonio se acerca para leer algunas.</em><br><strong>Antonio</strong> – Veamos… (<em>Leyendo</em>) «No estoy aquí, pero pueden dejarme un mensaje»… «El cambio es ahora»… «Mañana dejo de fumar»…<br><strong>Clara</strong> – Edificante…<br><strong>Antonio</strong> – Escucha esto, parece un aforismo: «A diferencia de las partículas, los testículos no pueden estar en dos lugares diferentes al mismo tiempo»…<br><em>Intercambian una mirada.</em><br><strong>Clara</strong> – Es cierto que este lugar es muy romántico, pero quizás no deberíamos quedarnos mucho tiempo.<br><strong>Antonio</strong> – ¿Puedo fumar un último cigarrillo?<br><strong>Clara</strong> (<em>decidida</em>) – Si quieres seguirme, es ahora.<br><strong>Antonio</strong> – Vale. (<em>Se dirigen hacia la salida</em>) ¿Dónde vives?<br><strong>Clara</strong> – Justo al lado. ¿Quieres tomar algo en casa?<br><strong>Antonio</strong> – De acuerdo. Pero te advierto, nunca duermo en la primera cita.<br><strong>Clara</strong> – Ahí vas de nuevo con tus bromas.<br><em>Se van juntos. Llega un personaje (hombre o mujer). Vapea un momento antes de dirigirse al público.</em><br><strong>Personaje</strong> – Este es mi último cigarrillo. Se acabó. Lo dejo. No sé por qué les estoy contando esto. De todos modos, mañana será sin mí. Dudé mucho tiempo, pero al final me decidí. Nunca es el momento adecuado, ¿verdad? No todos los días es fácil encontrar una buena razón para seguir adelante. Pero créanme, es aún más difícil detenerse aquí, sin razón. No sé cómo lo hacen todas esas personas que dejan una pequeña nota detrás de ellas. Una carta de renuncia. ¿Qué esperan aún? ¿Un poco de comprensión? Me voy en silencio. ¿Qué podría decirles? ¿Qué podrían entender? Ni siquiera yo me entiendo. La vida ya no me entiende. ¿Y si me respondieran? ¿Qué se puede responder a los ausentes? Me voy sin decir una palabra. Sin previo aviso. Dejo mi lugar. Porque seré reemplazado, claro está. También ustedes. No sueñen. En la multitud, nadie es irremplazable. Cuando ya no estás aquí, llega otro. Aquí o en otro lugar. Un poco más tarde o justo después. (<em>Aplasta su cigarrillo o guarda su vaporizador.</em>) No, si pudiera decirles algo antes de irme, les diría solamente: no se preocupen, me fundiré en la multitud. Ya no estoy aquí. (<em>Una pausa</em>) No es la muerte. Es solo una nueva vida que comienza…<br><em>El personaje se va.</em><br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nicotina</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="437" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Nicotina" class="wp-image-1900" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b-275x300.webp 275w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ultimo-cigarrillo/">Último cigarrillo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ministerio del Plan</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/ministerio-del-plan/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 13:01:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Banco]]></category>
		<category><![CDATA[Banquero]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa]]></category>
		<category><![CDATA[Nicotina]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Adicción]]></category>
		<category><![CDATA[Droga]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2583</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ministerio del Plan, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Nicotina' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ministerio-del-plan/">Ministerio del Plan</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Llega un hombre y una mujer.<br></em><strong>Gina</strong> – ¿Ya no fumas?<br><strong>Alán</strong> – No, lo dejé.<br><strong>Gina</strong> – Está bien.<br><em>El otro se prepara una línea de cocaína y la aspira.</em><br><strong>Alán</strong> – En cambio, volví a la cocaína.<br><em>Alán sale. El otro se queda ahí. Llega otra mujer.</em><br><strong>Blanca</strong> – Hola.<br><strong>Gina</strong> – Hola.<br><strong>Blanca</strong> – No puedo dejarlo.<br><strong>Gina</strong> – Yo tampoco.<br><strong>Blanca</strong> – Es el trabajo. Me estresa, así que fumo para desestresarme.<br><strong>Gina</strong> – Es el trabajo el que deberías dejar.<br><strong>Blanca</strong> – Seguro. Pero me pregunto si no me costaría aún más dejar el trabajo.<br><strong>Gina</strong> – El trabajo es una droga dura. Debería estar prohibido.<br><strong>Blanca</strong> – Sí. ¿Y tú en qué trabajas?<br><strong>Gina</strong> – Litigios… (<em>Ante la expresión perpleja de la otra</em>) Recuperación de deudas, ese tipo de cosas.<br><strong>Blanca</strong> – Genial. ¿Te gusta?<br><strong>Gina</strong> – Desde pequeña soñaba con acosar a personas endeudadas y extorsionarles sus últimos ahorros para pagar créditos por productos que no necesitan.<br><strong>Blanca</strong> – Ya veo…<br><strong>Gina</strong> – ¿Y tú? ¿También trabajas para hacer felicidad a la humanidad?<br><strong>Blanca</strong> – Asesora bancaria… Debería estar prohibido llamar asesores bancarios a personas que son comerciales. No estamos aquí para dar consejos, estamos aquí para vender productos.<br><strong>Gina</strong> – Sí… Mi proveedor de internet me llama todas las noches para saber si necesito algo… Es el único, de hecho…<br><strong>Blanca</strong> – ¿Has visto la cantidad de empresas de servicios a domicilio que están proliferando al lado de las tiendas de cigarrillos electrónicos?<br><strong>Gina</strong> – ¿Qué son los servicios a domicilio?<br><strong>Blanca</strong> – Limpieza, cocina, conversación…<br><strong>Gina</strong> – Entonces, ahora para hablar con alguien, hay que pagar.<br><strong>Blanca</strong> – Tranquila, conmigo es gratis. Por ahora.<br><strong>Gina</strong> – Vivimos tiempos extraños…<br><strong>Blanca</strong> – Bueno, tengo que volver al trabajo. Gracias, hablar un rato contigo me ha levantado el ánimo.<br><em>Se van.</em><br><em>Negro</em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nicotina</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/"><img decoding="async" width="400" height="437" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Nicotina" class="wp-image-1900" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b-275x300.webp 275w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ministerio-del-plan/">Ministerio del Plan</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Importación y exportación</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/importacion-y-exportacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 12:32:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Nicotina]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Desigualdades sociales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2573</guid>

					<description><![CDATA[<p>Importación y exportación, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Nicotina' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/importacion-y-exportacion/">Importación y exportación</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes, hombres o mujeres, entran. Empiezan a fumar.<br></em><strong>Kim</strong> – ¿En qué piso trabajas?<br><strong>Sam</strong> – En el quinto…<br><strong>Kim</strong> – ¿Qué empresa hay en el quinto?<br><strong>Sam</strong> – Lo mismo que en el cuarto.<br><strong>Kim</strong> – Ah, ya. Importación-exportación.<br><strong>Sam</strong> – En este momento, sobre todo importación.<br><strong>Kim</strong> – Sí. ¿Qué podríamos exportar?<br><strong>Sam</strong> – Sí.<br><strong>Kim</strong> – No sé.<br><strong>Sam</strong> – Quizás nuestros diputados y senadores.<br><strong>Kim</strong> – Es cierto que, a diferencia del petróleo, de eso no nos falta.<br><strong>Sam</strong> – Los senadores son la única energía que es tanto fósil como renovable.<br><strong>Kim</strong> – ¿Y qué productos importáis?<br><strong>Sam</strong> – Un poco de todo. Pero estamos especializados en productos financieros.<br><strong>Kim</strong> – ¿Productos financieros?<br><strong>Sam</strong> – Importamos capitales.<br><strong>Kim</strong> – ¿Para qué?<br><strong>Sam</strong> – Para pagar los otros productos que importamos.<br><strong>Kim</strong> – Ah, vale… ¿Pero con qué pagamos esos capitales que importamos?<br><strong>Sam</strong> – Ahora hay varios términos muy técnicos para designar ese tipo de productos en el jerga financiera, pero básicamente, podemos llamarlos reconocimientos de deuda.<br><strong>Kim</strong> – Entonces, en realidad, importamos todo lo que consumimos y lo único que exportamos son nuestras deudas.<br><strong>Sam</strong> – Exacto.<br><strong>Kim</strong> – ¿Pero por qué todos esos países que nos mantienen compran nuestras deudas?<br><strong>Sam</strong> – Para que tengamos con qué pagarles. De lo contrario, no podrían exportar. Sería el colapso del sistema.<br><strong>Kim</strong> – Veo… Pero entonces, ¿por qué todos esos países pobres no consumen lo que producen en lugar de exportarlo hacia países ricos que no tienen dinero para pagarles?<br><strong>Sam</strong> – Porque precisamente son países pobres. El nivel de vida es muy bajo y las desigualdades son muy marcadas. No hay clases medias, por lo tanto, no hay mercado interno. Y, por supuesto, los obreros no tienen dinero para comprar lo que producen.<br><strong>Kim</strong> – Es un poco paradójico, ¿no?<br><strong>Sam</strong> – Así es… Todos los economistas te lo dirán.<br><strong>Kim</strong> – Me pregunto por qué aún no se nos ha ocurrido guillotinar a algunos…<br><strong>Sam</strong> – ¡Oh la la! ¿Eres un alterglobalista, verdad?<br><strong>Kim</strong> – Es mi lado Che Guevara…<br><strong>Sam</strong> – Y tú, ¿en qué piso trabajas?<br><strong>Kim</strong> – En el decimotercero. Trabajo para una ONG.<br><strong>Sam</strong> – Pensé que este edificio solo tenía doce pisos.<br><strong>Kim</strong> – Sí, sí, es cierto. Pero trabajo en una ONG ficticia.<br><strong>Sam</strong> – Ah, vale…<br><strong>Kim</strong> – De hecho, tengo que volver.<br><em>Llega una anciana que se parece mucho a la muerte.</em><br><strong>Sam</strong> – ¿Quién es ella?<br><strong>Kim</strong> – La propietaria. No la vemos mucho rondando por aquí…<br><strong>Sam</strong> – ¿La propietaria de esta torre?<br><strong>Kim</strong> – De la torre, sí. Y de todas las empresas que alberga.<br><strong>Sam</strong> – Incluso las empresas ficticias…<br><strong>Kim</strong> – Ella es accionista mayoritaria en el holding que posee todo esto. Antes pertenecíamos a los fondos de pensiones…<br><strong>Sam</strong> – Pero ahora que han eliminado las pensiones…<br><em>Se va. El otro lo sigue.</em><br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nicotina</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/"><img decoding="async" width="400" height="437" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Nicotina" class="wp-image-1900" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b-275x300.webp 275w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/importacion-y-exportacion/">Importación y exportación</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Con o sin filtro</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/con-o-sin-filtro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 12:21:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa]]></category>
		<category><![CDATA[Nicotina]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Cigarrillo]]></category>
		<category><![CDATA[Coqueteo]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2567</guid>

					<description><![CDATA[<p>Con o sin filtro, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Nicotina' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/con-o-sin-filtro/">Con o sin filtro</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre está solo en escena.</em><br><strong>Alán</strong> – Con o sin filtro…<br><em>Llegan dos mujeres, una rubia y otra morena.</em><br><strong>Alán</strong> – Rubia… o morena.<br><em>Las dos mujeres continúan su conversación sin prestarle atención.</em><br><strong>Amalia</strong> – Entonces le dije, ¿pero tú te estás burlando de mí?<br><strong>Nuria</strong> – ¿Y qué te respondió?<br><strong>Amalia</strong> – ¿Qué esperabas que me respondiera?<br><strong>Nuria</strong> – ¿No respondió nada?<br><strong>Amalia</strong> – ¿Y a ti qué te dijo?<br><strong>Nuria</strong> – Lo mismo.<br><strong>Amalia</strong> – ¡No me lo puedo creer!<br><strong>Nuria</strong> – Te lo aseguro.<br><strong>Amalia</strong> – Pero es increíble. ¿De verdad te dijo eso?<br><strong>Nuria</strong> – Me dejó sorprendida.<br><strong>Amalia</strong> – Ah sí, claro, no me extraña. ¿Pero quién se cree que es?<br><strong>Nuria</strong> – Hay que ponerlo en su lugar de vez en cuando, está claro, porque si no…<br><strong>Amalia</strong> – Ah no, te lo juro, hay veces…<br><em>El tipo hace una pose teatral para declamar en estilo shakespeariano.</em><br><strong>Alán</strong> – Fumar… o no fumar.<br><em>Finalmente, las dos mujeres lo ven y se intercambian una mirada de desconfianza.</em><br><strong>Alán</strong> – Esa es la cuestión… Señoras… Que tengan un buen día…<br><em>El tipo se va. Ellas esbozan una leve sonrisa pero no responden. Él sale.</em><br><strong>Nuria</strong> – ¿Quién es ese? ¿Lo conoces?<br><strong>Amalia</strong> – Lo he visto una vez o dos.<br><strong>Nuria</strong> – Se cree mucho, ¿verdad?<br><strong>Amalia</strong> – Ya te digo.<br><strong>Nuria</strong> – ¿Se cree Alán Delon o qué?<br><strong>Amalia</strong> – Claro que no es Alán Delon, ¿verdad?<br><strong>Nuria</strong> – ¿Sabes dónde trabaja?<br><strong>Amalia</strong> – Creo que en el quinto.<br><strong>Nuria</strong> – ¿En el quinto? ¿Qué hacen en el quinto?<br><strong>Amalia</strong> – No lo sé… Supongo que lo mismo que en el sexto.<br><strong>Nuria</strong> – Ah ya, vale. Entonces sí que se cree…<br><em>Fuman un momento.</em><br><strong>Amalia</strong> – Bueno, la verdad es que no está mal…<br><strong>Nuria</strong> – Ya te digo.<br><strong>Amalia</strong> – No es Alán Delon, pero bueno…<br><strong>Nuria</strong> – Hay que ser realistas, es poco probable que veamos a Alán Delon por aquí algún día.<br><strong>Amalia</strong> – Eso está claro…<br><em>Comienzan a irse.</em><br><strong>Nuria</strong> – ¿Y dices que trabaja en el quinto?<br><strong>Amalia</strong> – Creo que sí.<br><strong>Nuria</strong> – ¿Alán Delon no ha fallecido?<br><em>Salen</em>.<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nicotina</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="437" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Nicotina" class="wp-image-1900" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b-275x300.webp 275w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/con-o-sin-filtro/">Con o sin filtro</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¡A barrer!</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/a-barrer/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 May 2025 12:06:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Adivina]]></category>
		<category><![CDATA[Barrendero]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Dinero]]></category>
		<category><![CDATA[Escenas callejeras]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Escoba]]></category>
		<category><![CDATA[Joya]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Lotería]]></category>
		<category><![CDATA[Oreja]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2346</guid>

					<description><![CDATA[<p>¡A barrer!, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Escenas callejeras' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/a-barrer/">¡A barrer!</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos barrenderos. Están barriendo. Uno recoge algo del suelo.<br></em><strong>Uno</strong> – Es increíble todo lo que se puede encontrar en las alcantarillas.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué es?<br><strong>Uno</strong> – Una oreja.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – ¡Una oreja, te digo!<br><strong>Dos</strong> – ¿Una oreja? ¿En serio? Déjame ver… Ah, sí, es una oreja, vaya.<br><em>Comienza a mirar por el suelo.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Qué estás buscando?<br><strong>Dos</strong> – Estoy viendo si no está la segunda.<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué tendría que haber una segunda?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé… Las orejas vienen en pares, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Las orejas vienen en pares… Qué tontería…<br><em>Permanecen perplejos por un momento, apoyados en los mangos de sus escobas.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Qué vamos a hacer con esta oreja?<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué quieres que hagamos?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé. Tal vez deberíamos intentar encontrar a su dueño.<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué crees que hará con ella?<br><strong>Dos</strong> – Me parece que si yo perdiera una oreja y alguien la encontrara, me gustaría que me la devolvieran.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo que si perdieras una oreja? ¡No se pierden las orejas como se pierden las llaves! ¿Cómo puedes perder una oreja sin darte cuenta?<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón… ¿Cómo habrá perdido esa persona una oreja?<br><strong>Uno</strong> – También podría ser una mujer.<br><strong>Dos</strong> – ¿Una mujer? ¿Por qué una mujer?<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué no una mujer? Las mujeres también tienen orejas, ¿no? De lo contrario, ¿dónde colgarían sus pendientes?<br><strong>Dos</strong> – Pero esta oreja no lleva pendientes.<br><strong>Uno</strong> – Tal vez era una mujer que no llevaba pendientes…<br><strong>Dos</strong> – Es horrible…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Dos</strong> – Saber que en algún lugar, hay una mujer caminando por la calle con una sola oreja.<br><strong>Uno</strong> – La mujer de la oreja cortada…<br><em>Justo en ese momento, una mujer se acerca.</em><br><strong>Tres</strong> – Leo las líneas de la mano. ¿Me das la tuya?<br><strong>Uno</strong> – En realidad, estamos buscando a alguien que lea en los lóbulos de las orejas. ¿Sabes hacer eso?<br><strong>Tres</strong> – Habría que ver…<br><em>Le ofrece la oreja.</em><br><strong>Uno</strong> – Aquí tiene, le presto una oreja atenta.<br><strong>Dos</strong> – Lo que realmente queremos saber es a quién pertenece esta oreja.<br><em>La vidente parece concentrarse.</em><br><strong>Tres</strong> – Veo… una escoba.<br><strong>Dos</strong> – ¿Crees que esta oreja podría haber pertenecido a una bruja?<br><strong>Uno</strong> – Una escoba… Por supuesto, somos barrenderos, ¡así que ella ve escobas! Si fuéramos pescaderos, olería a pescado. Y si fuéramos marineros, escucharía el mar…<br><strong>Tres</strong> – Por ahora solo siento malas vibraciones…<br><strong>Dos</strong> – Encontramos esta oreja barriendo las hojas muertas en la alcantarilla.<br><strong>Uno</strong> – El otoño es la temporada alta para los barrenderos… Las orejas muertas se recogen a montones…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué más ves?<br><strong>Tres</strong> – Veo… (<em>Agitando la oreja como en trance</em>) No veo nada, pero escucho.<br><strong>Uno</strong> – Ahora una vidente que escucha…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué escuchas?<br><strong>Uno</strong> – Escucho una voz… que viene de muy lejos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué dice esa voz?<br><strong>Tres</strong> – ¡Escucho… números!<br><strong>Uno</strong> – ¿Números?<br><strong>Dos</strong> – Debe ser un mensaje codificado.<br><strong>Tres</strong> – Cinco números… Y un sexto…<br><strong>Dos</strong> – ¡El número complementario!<br><strong>Tres</strong> – Sí… Sí, eso parece… ¡Se parece a la combinación del próximo sorteo de lotería!<br><strong>Uno</strong> – ¿La lotería?<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué son estos números?<br><em>Ella le devuelve bruscamente la oreja, como si se rompiera el encanto.</em><br><strong>Tres</strong> – Para saberlo, deben pagar por adelantado.<br><strong>Uno</strong> – Claro… ¿Y qué nos garantiza que es la combinación correcta?<br><strong>Tres</strong> – Nada. No están obligados a creerlo. Ustedes verán…<br><strong>Uno</strong> – ¿Nosotros veremos? Pensé que eras tú, la vidente…<br><strong>Dos</strong> – Sin embargo, imagínate… ¿Y si fuera el número correcto?<br><strong>Uno</strong> – ¿Hablas en serio?<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué tenemos que perder?<br><strong>Uno</strong> – Eso, creo que la señora nos lo dirá…<br><strong>Tres</strong> – Cincuenta euros.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cincuenta euros?<br><strong>Tres</strong> – Es tomarlo o dejarlo.<br><strong>Uno</strong> – Y si fuera verdad, ¿por qué no jugarías tú misma la combinación ganadora?<br><strong>Tres</strong> – Ustedes encontraron esa oreja. No yo. Sería contrario a la ética.<br><strong>Dos</strong> – Solo serían 25 euros cada uno…<br><strong>Uno</strong> – Vale, vamos por 40, ¿de acuerdo?<br><strong>Tres</strong> – Está bien.<br><em>Le dan a cada uno un billete de veinte. Ella saca un papel de su bolsillo y se lo entrega.</em><br><strong>Tres</strong> – Aquí están los números ganadores.<br><strong>Dos</strong> – ¡Pero… ya estaban escritos en este papel antes de que escucharas esa voz!<br><strong>Tres</strong> (<em>con énfasis</em>) – El destino siempre está escrito de antemano.<br><em>Se marcha.</em><br><strong>Dos</strong> – No sé por qué, pero yo sí creo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Y cuáles son esos números?<br><em>El otro se dispone a decírselo, pero se detiene.</em><br><strong>Dos</strong> – Mejor venga por aquí… (<em>Mirando al público</em>) Las paredes tienen oídos…<br><em>Se alejan un poco.</em><br><strong>Uno</strong> – Entonces, ¿cuáles son?<br><strong>Dos</strong> – El 13.<br><strong>Uno</strong> – Clásico.<br><strong>Dos</strong> – El 5 bis.<br><strong>Uno</strong> – Vamos a decir el 5.<br><strong>Dos</strong> – Y el 214.<br><strong>Uno</strong> – ¿El 214?<br><strong>Dos</strong> – Vamos a decir el 2, el 1 y el 4.<br><strong>Uno</strong> – Sí, pero eso solo hace 5 números.<br><strong>Dos</strong> – Ah sí, es verdad…<br><strong>Uno</strong> – No nos dio el número complementario, la muy zorra.<br><strong>Dos</strong> – Deberíamos haberle dado los cincuenta euros que nos pedía.<br><strong>Uno</strong> – Claro, ahora va a ser culpa mía.<br><strong>Dos</strong> – Y ¿qué hacemos con esta oreja? No parece muy limpia…<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto, la encontramos en la alcantarilla…<br><strong>Dos</strong> – Sí… (<em>hacia la audiencia</em>) ¿Nadie ha perdido una oreja? Una oreja sucia… Bueno, la dejo aquí, bien a la vista. Si la persona que la perdió quiere recuperarla…<br><strong>Uno</strong> – Bueno, ¿vamos a hacer la boleta o no?<br><strong>Dos</strong> – Vamos… No sé por qué, pero tengo la sensación de que es nuestro día de suerte…<br><em>Salen</em>.<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Escenas callejeras </a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="226" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Escenas callejeras" class="wp-image-1869" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/a-barrer/">¡A barrer!</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La manifestación para nadie</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/la-manifestacion-para-nadie/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 May 2025 12:01:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Escenas callejeras]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Transegúnte]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2343</guid>

					<description><![CDATA[<p>La manifestación para nadie, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Escenas callejeras' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-manifestacion-para-nadie/">La manifestación para nadie</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes están allí con pancartas en las que aún no está escrito nada. Un tercer personaje llega.</em><br><strong>Tres</strong> – Disculpen, ¿aquí es donde comienza la manifestación?<br><strong>Uno</strong> – Sí, sí, aquí es.<br><strong>Tres</strong> – Bueno…<br><strong>Dos</strong> – Partimos desde aquí, y vamos hasta… ¿Hasta dónde exactamente vamos?<br><strong>Uno</strong> – Entonces creo que esta vez es… Escucha, en realidad no sé exactamente. Pero ya veremos, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Después de todo, solo tenemos que seguir a los demás.<br><strong>Tres</strong> – Ah, muy bien…<br><strong>Uno</strong> – ¿Vienes a manifestarte con nosotros?<br><strong>Tres</strong> – Sí, es decir… Espero no haberme equivocado de manifestación.<br><strong>Dos</strong> – ¿Hay otra manifestación hoy?<br><strong>Tres</strong> – Ah, pensé que lo sabían. Hay una contra-manifestación.<br><strong>Uno</strong> – ¿Una contra-manifestación? ¿Sabías que había una contra-manifestación?<br><strong>Dos</strong> – No… Vaya… Esto podría ponerse complicado. Si el recorrido de la contra-manifestación se cruza con el de la manifestación.<br><strong>Uno</strong> – ¿Crees que podríamos encontrarnos?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé… ¿Por dónde pasan ellos?<br><strong>Tres</strong> – No lo sé.<br><strong>Uno</strong> – De todas formas, como nosotros no sabemos por dónde vamos a pasar…<br><strong>Dos</strong> – Sí, bueno, en realidad tienes razón.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Qué has escrito en tu pancarta?<br><strong>Dos</strong> – Aún no he escrito nada. Estoy sin ideas…<br><em>Reflexionan</em>.<br><strong>Tres</strong> – Tal vez pueda ayudarles.<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué no?<br><em>Los tres reflexionan.</em><br><strong>Tres</strong> – Disculpen si les pregunto esto, pero quiero asegurarme de no equivocarme… ¿Ustedes están manifestando por qué, exactamente?<br><strong>Dos</strong> – ¿Por qué? ¿Quieres decir en contra de qué?<br><strong>Tres</strong> – Ah, no sé, yo… Pensé que los demás estaban manifestando en contra…<br><strong>Uno</strong> – ¿Los demás?<br><strong>Tres</strong> – La contra-manifestación…<br><strong>Dos</strong> – Ah, no, la contra-manifestación, ellos están a favor.<br><strong>Tres</strong> – ¿A favor?<br><strong>Uno</strong> – Parece que no estás muy acostumbrado a las manifestaciones, ¿verdad?<br><strong>Tres</strong> – Eh… No, debo admitir que esta es mi primera manifestación.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, entonces te explicamos. Nosotros, en esta manifestación, estamos en contra.<br><strong>Tres</strong> – ¿En contra? ¿En contra de qué?<br><strong>Dos</strong> – Depende de la ocasión, obviamente. Pero estamos en contra en general.<br><strong>Tres</strong> – Ya veo…<br><strong>Uno</strong> – Los demás, en la contra-manifestación, están en contra de que estemos en contra.<br><strong>Tres</strong> – Creo que esta vez entendí… Quiero decir, en general… Pero esta vez, ¿contra qué están manifestando en particular?<br><strong>Uno</strong> – ¿Contra qué? Contra qué estamos manifestando hoy, no me viene a la mente ahora mismo…<br><strong>Dos</strong> – No sé… Todavía no he escrito nada en mi pancarta… Esperaba saber cuál era el lema.<br><strong>Tres</strong> – El lema… Pensé que estaban en contra del orden establecido. ¿Como podéis conformaros con un lema?<br><em>Los otros dos se miran.</em><br><strong>Uno</strong> – Eres astuto, ¿verdad? ¿Estás tratando de confundirnos?<br><strong>Dos</strong> – ¿No serás un policía de civil, por casualidad?<br><strong>Tres</strong> – ¿Un policía?<br><strong>Uno</strong> – ¡Un infiltrado, vamos!<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás aquí para desmoralizarnos, verdad?<br><strong>Tres</strong> – Ah, no, de ninguna manera. No soy policía. Bueno, no tengo nada en contra de la policía. Pero tampoco tengo nada a favor.<br><strong>Dos</strong> – Vale, está bien. ¿Pero qué haces aquí entonces?<br><strong>Tres</strong> – Pues les digo… Tengo ganas de involucrarme más…<br><strong>Uno</strong> – Bueno, en ese caso, eres bienvenido.<br><strong>Tres</strong> – Gracias… Pero me gustaría saber por qué voy a manifestar.<br><strong>Dos</strong> – ¡Pero si le dijimos que aún no tenemos ideas!<br><strong>Tres</strong> – Ah, sí, pero eso es molesto.<br><strong>Uno</strong> – Siempre decidimos en el último momento para evitar que nos manipulen.<br><strong>Tres</strong> – ¿Y la contra-manifestación?<br><strong>Uno</strong> – Aparentemente, hoy nos llevan algo de ventaja…<br><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿estás con nosotros o estás en contra de nosotros?<br><strong>Tres</strong> – Creo que tendré que pensarlo un poco más… Tal vez me emocioné demasiado rápido… En definitiva, me pregunto si realmente estoy listo para comprometerme… ¿Me disculpan?<br><em>Se va.</em><br><strong>Uno</strong> – Hay gente, te lo juro…<br><strong>Dos</strong> – Cuando no se tiene madurez política…<br><strong>Uno</strong> – ¿Estás seguro de que no era un policía?<br><strong>Dos</strong> – Quién sabe…<br><strong>Uno</strong> – Aún así, es extraño.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – Solo somos dos.<br><strong>Dos</strong> – Es cierto, tienes razón.<br><strong>Uno</strong> – ¿Estás seguro de que es hoy la manifestación?<br><strong>Dos</strong> – Ya no lo sé, ahora. Ese tipo me confundió por completo.<br><strong>Uno</strong> – Como no tenemos consignas.<br><strong>Dos</strong> – Tal vez haya habido un cambio de planes.<br><strong>Uno</strong> – Propongo que volvamos mañana, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón. De todas formas, al parecer, la base no estaba lista para una manifestación de esta magnitud.<br><strong>Uno</strong> – Ya sabes lo que dicen: no hay que tener razón demasiado pronto.<br><strong>Dos</strong> – Espero que no nos crucemos con la contra-manifestación, de todos modos, sería vergonzoso…<br><strong>Uno</strong> – Pareceríamos dos idiotas, sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tú crees?<br><em>Salen</em>.<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Escenas callejeras </a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="226" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Escenas callejeras" class="wp-image-1869" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-manifestacion-para-nadie/">La manifestación para nadie</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El número correcto</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-numero-correcto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 May 2025 11:49:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Dinero]]></category>
		<category><![CDATA[Escenas callejeras]]></category>
		<category><![CDATA[Herencia]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Pobreza]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sin techo]]></category>
		<category><![CDATA[Desigualdades sociales]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Lotería]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2337</guid>

					<description><![CDATA[<p>El número correcto, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Escenas callejeras' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-numero-correcto/">El número correcto</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una persona (hombre o mujer) sin hogar está allí, mendigando. Un hombre y una mujer llegan. Lo evitan cuidadosamente.</em><br><strong>Ella</strong> – Hay muchos más marginados en este vecindario que antes, ¿no?<br><strong>Él</strong> – Es cierto, cuando vivíamos aquí, no había tanta gente en la calle.<br><em>Se detienen y miran la fachada de un edificio.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Recuerdas?<br><strong>Ella</strong> – Sí.<br><strong>Él</strong> – Estaba en el sexto, ¿verdad?<br><strong>Ella</strong> – En el séptimo.<br><strong>Él</strong> – Ah sí, es cierto.<br><strong>Ella</strong> – Parece tan lejano…<br><strong>Él</strong> – Casi no teníamos muebles.<br><strong>Ella</strong> – No teníamos lavavajillas.<br><strong>Él</strong> – Ni siquiera teníamos banda ancha.<br><strong>Ella</strong> – La vida bohemia…<br><strong>Él</strong> – No teníamos mucho, pero éramos felices.<br><strong>Ella</strong> – ¿Realmente somos más felices ahora?<br><strong>Él</strong> – El dinero no da la felicidad, eso está claro.<br><strong>Ella</strong> – Nos conformábamos con lo que teníamos, y no éramos más infelices por ello.<br><strong>Él</strong> – Éramos jóvenes. Nos amábamos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Todavía somos jóvenes, no? ¿Y todavía nos amamos?<br><strong>Él</strong> – Es cierto, apenas han pasado seis meses.<br><strong>Ella</strong> – ¡Seis meses! Parece que han pasado diez años.<br><strong>Él</strong> – A mí también me lo parece. Casi he olvidado nuestra vida anterior. ¿Estás segura de que es el número correcto, al menos?<br><strong>Ella</strong> – Ah sí, definitivamente. El número 13. No me digas que también olvidaste eso. ¡El número complementario!<br><em>Mirar la fachada en silencio por un momento, con una sonrisa bobalicona en los labios.</em><br><strong>Él</strong> – 60 millones, ¿te das cuenta?<br><strong>Ella</strong> – Cambia la vida, eso es seguro.<br><strong>Él</strong> – Ya no estamos obligados a vivir en el séptimo piso de un edificio.<br><strong>Ella</strong> – Bueno, me gustaba ese apartamento. Tenía una vista muy bonita del Retiro y del Museo del Prado.<br><strong>Él</strong> – Sí. Pero no era muy grande.<br><strong>Ella</strong> – Trescientos metros cuadrados, para los dos, ya era bastante.<br><strong>Él</strong> – Aun así. En el séptimo piso.<br><strong>Ella</strong> – Con ascensor…<br><strong>Él</strong> – ¿Recuerdas cuando se averió? Durante una semana, la empleada tuvo que subir los siete pisos con nuestros packs de agua mineral.<br><strong>Ella</strong> – Pobre…<br><strong>Él</strong> – De todos modos, estoy seguro de que ella es mucho más feliz ahora que vivimos en una villa de una sola planta en los barrios elegantes.<br><strong>Ella</strong> – Vivir en el centro, es muy cómodo, pero resulta ruidoso.<br><strong>Él</strong> – Por eso habíamos elegido este dúplex en el último piso.<br><strong>Ella</strong> – Ah sí, es cierto… Era un dúplex…<br><strong>Él</strong> – Por eso ya no recordaba si era el sexto o el séptimo.<br><strong>Ella</strong> – Tienes razón. De hecho, teníamos los dos pisos.<br><em>Nuevo silencio emocionado.</em><br><strong>Él</strong> – Vamos, volvamos. No vamos a caer en la nostalgia.<br><strong>Ella</strong> – Y además el conductor nos espera.<br><strong>Él</strong> – Para eso le pagan, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿cuántos millones tenemos ahora?<br><strong>Él</strong> – Ya teníamos 10 que venían de mi familia.<br><strong>Ella</strong> – Además 20 que venían de la mía.<br><strong>Él</strong> – Con los 60 millones de la lotería…<br><strong>Ella</strong> – Entonces debe ser alrededor de 80.<br><strong>Él</strong> – Si me permites, diría que son más bien 90…<br><strong>Ella</strong> – Yo y los números, ya sabes… Nunca supe contar.<br><strong>Él</strong> – No eres una mujer de dinero. Por eso te casé.<br><em>Se van evitando cuidadosamente al mendigo.</em><br><strong>Ella</strong> – Tal vez podríamos darle algo…<br><strong>Él</strong> – Solo tengo billetes grandes…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Escenas callejeras </a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="226" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Escenas callejeras" class="wp-image-1869" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-numero-correcto/">El número correcto</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Al final de la calle</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/al-final-de-la-calle/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 May 2025 08:02:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Adivina]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Escenas callejeras]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Psicólogo]]></category>
		<category><![CDATA[Transegúnte]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2320</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un sketch de Jean-Pierre Martinez Una calle, con una acera y posiblemente un banco. Un personaje (hombre o mujer) llega [&#8230;]</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/al-final-de-la-calle/">Al final de la calle</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una calle, con una acera y posiblemente un banco. Un personaje (hombre o mujer) llega desde un lado, otro personaje llega desde el lado opuesto.<br></em><strong>Uno</strong> – Disculpe, ¿sabe a dónde va esta calle?<br><strong>Dos</strong> – ¿A dónde va? Ah, no… no lo sé exactamente.<br><strong>Uno</strong> – Pero usted viene de ahí, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – ¿De dónde?<br><strong>Uno</strong> – ¡De esta calle!<br><strong>Dos</strong> – Ah, no, yo salgo del número 5, ahí. Es donde vivo… En fin, está justo al comienzo de la calle. En el otro sentido, no sé a dónde va esta calle.<br><strong>Uno</strong> – Ah, sí, es molesto.<br><strong>Dos</strong> – ¿Molesto?<br><strong>Uno</strong> – No voy a tomar esta calle sin saber a dónde va.<br><strong>Dos</strong> – Pero, ¿a dónde va usted?<br><strong>Uno</strong> – Me dijeron que al final de la calle, pero…<br><strong>Dos</strong> – ¿Al final de la calle? ¿Qué calle?<br><strong>Uno</strong> – Me dijeron la calle que baja.<br><strong>Dos</strong> – ¿La calle que baja? Entonces no debe ser esta.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y por qué no?<br><strong>Dos</strong> – Yo diría más bien que esta calle sube, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Ah, ¿sí? ¿Usted piensa eso? Yo pienso más bien que baja.<br><strong>Dos</strong> – O tal vez, no la ha tomado en la dirección correcta…<br><strong>Uno</strong> – Ah, no, para mí baja.<br><em>Un tercer personaje llega.</em><br><strong>Dos</strong> – Disculpe la molestia… ¿Usted cree que esta calle sube o baja?<br><strong>Tres</strong> – ¿Es para una encuesta?<br><strong>Dos</strong> – No…<br><strong>Tres</strong> – Les advierto, no me meto en política.<br><strong>Dos</strong> – No, no, es solo esa persona a la que… le dijeron que al final de la calle que baja y…<br><em>El tercero mira la calle.</em><br><strong>Tres</strong> – Yo diría más bien que esta calle es plana, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Un falso llano, entonces…<br><strong>Uno</strong> – Sí, pero ¿un falso llano que sube o que baja?<br><strong>Tres</strong> – Podemos poner una canica en el suelo de la acera y veremos si sube o baja.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo puede una canica subir?<br><strong>Tres</strong> – ¡No la canica! La calle. Ponemos la canica en el suelo y veremos en qué dirección empieza a rodar.<br><strong>Uno</strong> – Sí, claro, podemos hacer eso…<br><em>Los tres parecen esperar algo.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Tiene usted una canica?<br><strong>Tres</strong> – No.<br><strong>Uno</strong> – Entonces, ¿por qué mencionó lo de poner una canica en el suelo?<br><strong>Tres</strong> – ¡Lo dije así, simplemente! Nunca dije que tenía una canica. ¿Creen que parezco alguien que juega con canicas?<br><strong>Dos</strong> – Habría que encontrar a un niño.<br><strong>Uno</strong> – Un niño con canicas.<br><em>Miran a su alrededor.</em><br><strong>Tres</strong> – Hoy en día, niños que jueguen con canicas…<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Tres</strong> – Es verdad. Eso se ha perdido. Cuando yo era niño, todavía jugábamos con canicas.<br><strong>Dos</strong> – Eran otros tiempos. Parece tan lejano. Ahora, si los niños juegan con canicas, sería a través de una aplicación en su teléfono inteligente.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, eso no me dice si es la calle correcta.<br><strong>Tres</strong> – ¿La calle correcta?<br><strong>Dos</strong> – Le dijeron al final de la calle, pero no le dijeron el nombre de la calle.<br><strong>Tres</strong> – ¿Solo al final de la calle?<br><strong>Uno</strong> – Me dijeron la calle que baja.<br><strong>Tres</strong> – ¿Que baja? ¿Pero en qué dirección?<br><strong>Dos</strong> – Eso es lo que le dije…<br><strong>Tres</strong> – Pero, ¿a dónde exactamente va usted?<br><strong>Uno</strong> – ¡No voy a ningún lado! Estoy buscando mi coche.<br><strong>Tres</strong> – Su coche…<br><strong>Uno</strong> – Mi esposa me dijo que lo había estacionado en una calle que baja, pero no me dijo cuál…<br><strong>Dos</strong> – ¿Fue hace mucho tiempo?<br><strong>Tres</strong> – ¿Por qué? ¿Creen que la pendiente de la calle podría haber cambiado desde entonces?<br><strong>Dos</strong> – Solo baja por esa calle y verá si su coche está estacionado allí.<br><strong>Tres</strong> – Bajarla… o subirla. Esa es la cuestión.<br><strong>Dos</strong> – ¿Le dijo frente a qué número?<br><strong>Uno</strong> – Solo me dijo al final de la calle. En la parte superior.<br><strong>Tres</strong> (<em>escéptico</em>) – ¿En la parte superior? Al final de una calle que baja…<br><strong>Uno</strong> – Tengo un poco de miedo de perderme. Llevo dando vueltas ya unos buenos quince minutos.<br><strong>Tres</strong> – Es cierto que parece girar un poco, al final, esa calle, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Bueno… Eso lo explicaría todo…<br><strong>Tres</strong> – ¿Qué explicaría?<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo se llama la calle de enfrente?<br><strong>Uno</strong> – ¿Esa calle? ¿La que también baja?<br><strong>Tres</strong> – Yo diría más bien que sube, pero bueno…<br><strong>Dos</strong> – Voy a ir a ver…<br><em>Se va a ver. El tercero se gira en la dirección en la que el otro se fue.</em><br><strong>Tres</strong> – No sé a dónde va esa calle, nunca la he tomado… Yo siempre voy al número 214 de la calle Tornafuerte. Dos veces por semana durante más de diez años.<br><em>El otro regresa.</em><br><strong>Dos</strong> – Es increíble, también es la calle Tornafuerte, número 214.<br><strong>Tres</strong> – ¿Esa calle es la calle Tornafuerte?<br>Dos – Sí, como esa otra.<br>Uno – ¿Cómo puede una calle descender en ambas direcciones?<br><strong>Tres</strong> – Bueno, si es una calle circular…<br><strong>Dos</strong> – Puede descender en ambas direcciones perfectamente…<br><strong>Tres</strong> – Por eso su esposa le dijo la calle que baja…<br><strong>Dos</strong> – Y al final de una calle que baja y que es circular, inevitablemente estás en la parte superior de la calle.<br><strong>Uno</strong> – Ah sí, no es falso…<br><strong>Tres</strong> – Es increíble… He estado recorriendo esta calle de punta a punta durante diez años para ir al psicoanalista, girando a la izquierda al salir de la boca, y hoy me doy cuenta de que está justo a la derecha al salir.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué boca?<br><strong>Tres</strong> – ¡La boca del metro!<br><strong>Uno</strong> – Ah sí, eso es realmente dar vueltas.<br><strong>Dos</strong> – Si fuera usted, dejaría el psicoanálisis…<br><strong>Uno</strong> (<em>volviéndose</em>) – Ah, sí, ahí está, justo allí…<br><strong>Tres</strong> – ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – ¡Mi coche!<br><strong>Dos</strong> – Ah, ahí lo tiene.<br><strong>Tres</strong> – Todo está bien cuando termina bien.<br><strong>Uno</strong> – Muchas gracias por su ayuda… Disculpen, tengo que irme, ya estoy retrasado…<br><strong>Dos</strong> – Pero por supuesto.<br><em>El personaje se aleja. Los otros dos lo observan mientras se va.</em><br><strong>Tres</strong> – Vaya historia…!<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Negro.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Escenas callejeras </a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="226" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Escenas callejeras" class="wp-image-1869" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/al-final-de-la-calle/">Al final de la calle</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Claqueta final</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/claqueta-final/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 May 2025 14:00:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Entre Bastidores]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilación]]></category>
		<category><![CDATA[Rodaje]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Viejo]]></category>
		<category><![CDATA[Aburrimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Animal]]></category>
		<category><![CDATA[Espera]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2317</guid>

					<description><![CDATA[<p>Claqueta final, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Entre Bastidores' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/claqueta-final/">Claqueta final</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes (hombre o mujer) se miran. Permanecen en silencio unos instantes.<br></em><strong>Uno</strong> – Me temo que ha llegado el momento de despedirnos…<br><strong>Dos</strong> – Vamos, no nos pongamos sentimentales. Los dos sabíamos que este momento acabaría llegando.<br><strong>Uno</strong> – Aun así, me afecta.<br><strong>Dos</strong> – Me olvidarás, ya verás.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo quieres que te olvide, si tienes tu busto en el Museo Grévin?<br><strong>Dos</strong> – En París hay muchos museos. Solo tienes que evitar ese. Además, ¿quién va ya al Museo Grévin? Salvo unos cuantos turistas…<br><strong>Uno</strong> – París no es más que un gigantesco Museo Grévin al aire libre, lleno de monumentos polvorientos y figurantes de piel cerosa.<br><strong>Dos</strong> – Ya ni siquiera quedan parisinos de verdad. Todos han vendido sus pisos para convertirlos en Airbnb.<br><strong>Uno</strong> – París ya no es una fiesta, por desgracia… Solo se viene a hacerse selfies.<br><strong>Dos</strong> – ¿Nos hacemos uno, el último?<br><strong>Uno</strong> – Vale…<br><em>Se dan la vuelta al público para hacerse un selfie.</em><br><strong>Voz en off </strong>– Y… ¡corten! Esta ha sido la última escena de Jean-Paul Ramirez.<br><em>Aplausos</em>.<br><strong>Dos</strong> – Gracias.<br><strong>Uno</strong> – Según tengo entendido, también ha sido su última película.<br><strong>Dos</strong> – Hay que saber parar a tiempo. No hacer la película de más.<br><strong>Uno</strong> – No todo el mundo tiene su sensatez, por desgracia.<br><strong>Dos</strong> – He pasado casi toda mi vida delante de una cámara. Quiero tener tiempo de conocer un poco la vida también.<br><strong>Uno</strong> – Puede que se lleve una decepción. ¿Sabe lo que decía Alfred Hitchcock…?<br><strong>Dos</strong> – “El cine es la vida, pero sin los momentos aburridos.”<br><strong>Uno</strong> – Para el espectador, al menos. Porque para nosotros, los actores…<br><strong>Dos</strong> – Es verdad. Para hacer una película de dos horas, el montador a veces ve hasta cien horas de material. Y corta todo lo que no hace avanzar la acción.<br><strong>Uno</strong> – Pero esas cien horas, nosotros tuvimos que rodarlas.<br><strong>Dos</strong> – Sin contar el tiempo que pasamos esperando en el set entre escena y escena.<br><strong>Uno</strong> – ¿Sabía que Marilyn Monroe tejía entre toma y toma?<br><strong>Dos</strong> – Me parece que era Brigitte Bardot.<br><strong>Uno</strong> – Ah, puede ser…<br><strong>Dos</strong> – Creo que Marilyn Monroe hacía crucigramas.<br><strong>Uno</strong> – ¿Marilyn Monroe…?<br><strong>Dos</strong> – O Liz Taylor, ya no recuerdo.<br><strong>Uno</strong> – En fin, todos los actores se aburren entre tomas.<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Por no hablar del tiempo que se pasa esperando entre película y película.<br><strong>Dos</strong> – A mí me pasó estar dos años sin rodar.<br><strong>Uno</strong> – Dos años esperando a que sonara el teléfono…<br><em>Un momento.</em><br><strong>Dos</strong> – Dicen que para un documental de naturaleza, a veces se graban quinientas horas para conseguir una hora de película.<br><strong>Uno</strong> – Pobres animales.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tú crees que a ellos les hacen repetir tomas?<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, para usted ya se ha acabado.<br><strong>Dos</strong> – Sí… Es hora de volver a pensar en todas esas escenas que cortaron en el montaje. Las que forman el grueso de mi carrera cinematográfica.<br><strong>Uno</strong> – Vamos, que te vas a aburrir.<br><strong>Dos</strong> – Gracias por el apoyo.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿La peli se ha acabado, no?<br><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿qué estamos esperando?<br><strong>Uno</strong> – Nada…<br><strong>Dos</strong> – La costumbre…<br><em>Se disponen a marcharse.</em><br><strong>Voz en off</strong> – Lo siento muchísimo, pero hemos tenido un pequeño problema técnico.<br><strong>Uno</strong> – Claro…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y entonces…?<br><strong>Voz en off</strong> – Hay que repetirla…<br><strong>Uno</strong> – Ya ve, al final no se retira todavía.<br><strong>Voz en off </strong>– Cuando queráis…<br><strong>Dos</strong> – Estoy listo.<br><strong>Voz en off</strong> – ¡Silencio, se rueda!<br><strong>Uno</strong> – Me temo que ha llegado el momento de despedirnos…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/">Entre Bastidores</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="261" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Entre bastidores" class="wp-image-1864" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b-300x196.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/claqueta-final/">Claqueta final</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Versión original</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/version-original/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 May 2025 13:53:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Entre Bastidores]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Lengua]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2313</guid>

					<description><![CDATA[<p>Versión original, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Entre Bastidores' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/version-original/">Versión original</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje (hombre o mujer) está ahí. Llega otro (también de sexo indiferente).<br></em><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Uno</strong> – I don’t know… (<em>Señalando al público</em>) Look, there’s a crowd gathered. Something must be happening.<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, tiene razón… ¿Qué estarán mirando así?<br><strong>Uno</strong> – Who knows… But when lots of people are looking in the same direction, something must be going on.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y hacia dónde están mirando exactamente?<br><strong>Uno</strong> – Looks like they’re looking… our way.<br><strong>Dos</strong> – Entonces es que pasa algo.<br><strong>Uno</strong> – But what?<br><strong>Voz en off</strong> – ¡Corten!<br><strong>Dos</strong> – ¿Hay algún problema?<br><strong>Voz en off </strong>– Dice que si hay algún problema…<br><strong>Uno</strong> – Well yes, what’s wrong?<br><strong>Voz en off </strong>– Lo que pasa es que uno está doblado y el otro en versión original.<br><strong>Dos</strong> – ¿En versión original?<br><strong>Voz en off </strong>– ¡Y sin subtítulos, además! ¡Eso es lo que pasa!<br><strong>Uno</strong> – That’s right. I didn’t notice…<br><strong>Dos</strong> – Yo tampoco.<br><strong>Uno</strong> – Well, I guess we’ll have to do it again, then.<br><strong>Voz en off </strong>– ¡Silencio, se rueda!<br><em>El segundo va a buscar un montón de carteles. Repiten la misma escena con los mismos diálogos, pero esta vez el que habla en inglés muestra simultáneamente carteles con los subtítulos en español. El interlocutor sigue hablando en español, pero con acento inglés.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Uno</strong> – I don’t know… (<em>Señalando al público</em>) Look, there’s a crowd gathered. Something must be happening.<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, tiene razón… ¿Qué estarán mirando así?<br><strong>Uno</strong> – Who knows… But when lots of people are looking in the same direction, something must be going on.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y hacia dónde están mirando exactamente?<br><strong>Uno</strong> – Looks like they’re looking… our way.<br><strong>Dos</strong> – Entonces es que pasa algo.<br><strong>Uno</strong> – But what?<br><strong>Voz en off</strong> – ¡Corten!<br><strong>Dos</strong> – ¿Otra vez hay un problema?<br><strong>Voz en off </strong>– Él está subtitulado, vale, pero tú sigues hablando en español.<br><strong>Uno</strong> – He still speaks spanish?<br><strong>Dos</strong> – ¿Está seguro?<br><strong>Voz en off</strong> – Con acento inglés, vale, ¡pero sigue siendo español!<br><strong>Uno</strong> – OK… Let’s do it again, then.<br><strong>Voz en off</strong> – ¡Silencio, se rueda!<br><em>El que habla en español también va a buscar una pila de carteles. Repiten la escena con los mismos diálogos, pero esta vez el que habla en español con acento inglés muestra los subtítulos en inglés.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Uno</strong> – I don’t know… (<em>Señalando al público</em>) Look, there’s a crowd gathered. Something must be happening.<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, tiene razón… ¿Qué estarán mirando así?<br><strong>Uno</strong> – Who knows… But when lots of people are looking in the same direction, something must be going on.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y hacia dónde están mirando exactamente?<br><strong>Uno</strong> – Looks like they’re looking… our way.<br><strong>Dos</strong> – Entonces es que pasa algo.<br><strong>Uno</strong> – But what?<br><strong>Voz en off </strong>– ¡Corten!<br><strong>Dos</strong> – Was it alright this time?<br><strong>Voz en off </strong>– ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – ¿Esta vez ha estado bien?<br><strong>Voz en off</strong> – Ya vale así… Tampoco vamos a pasarnos toda la noche con esto…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/">Entre Bastidores</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="261" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Entre bastidores" class="wp-image-1864" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b-300x196.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/version-original/">Versión original</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¡Silencio, se rueda!</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/silencio-se-rueda/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 May 2025 13:40:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Entre Bastidores]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Improvisación]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2309</guid>

					<description><![CDATA[<p>Silencio se rueda, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Entre Bastidores' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/silencio-se-rueda/">¡Silencio, se rueda!</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un Sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes (hombre o mujer) están ahí, esperando. Se escucha una voz en off.<br></em><strong>Voz en off </strong>– ¡Silencio, se rueda!<br><em>Los dos personajes permanecen inmóviles, en la misma actitud. No dicen nada durante un largo momento. La voz en off vuelve a oírse.</em><br><strong>Voz en off</strong> – ¡Silencio, se rueda!<br><em>Los dos personajes siguen inmóviles.</em><br><strong>Voz en of</strong>f – Eeeeh… Cuando queráis…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Voz en off</strong> – Pues… La cámara está grabando… No os vais a quedar ahí sin decir nada…<br><strong>Dos</strong> – Ha dicho «¡Silencio, se rueda!».<br><strong>Voz en off</strong> – Sí, pero lo de «silencio» es para los demás.<br><strong>Uno</strong> – ¿Los demás?<br><strong>Voz en off</strong> – Todos los que están en el set. Los técnicos. Vosotros sois los actores. Se supone que tenéis que decir algo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué quiere que digamos?<br><strong>Voz en off</strong> – Yo qué sé. Vuestro texto, por ejemplo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Nuestro texto?<br><strong>Voz en off </strong>– ¿No tenéis un texto?<br><strong>Dos</strong> – Eso debería decirlo usted.<br><strong>Uno</strong> – Nosotros solo somos los actores. No tenemos voz ni voto.<br><strong>Voz en off</strong> – Eh, que yo solo soy el director de fotografía. Me han pedido que grabe esta escena antes de mediodía. No me han dicho si hay texto o no.<br><strong>Dos</strong> (<em>al otro actor</em>) – ¿A ti te han dado un texto?<br><strong>Uno</strong> – No.<br><strong>Voz en off </strong>– Pues nada… improvisad algo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Improvisar? ¿Improvisar sobre qué?<br><strong>Voz en off</strong> – Joder, no me lo puedo creer…<br><strong>Dos</strong> – Nosotros improvisamos encantados, pero necesitamos al menos una situación de partida. ¿De qué va la escena?<br><strong>Voz en off</strong> – ¡Ah, ni idea! ¡Ese no es mi trabajo! Yo solo me ocupo de la imagen, ¿vale?<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Improvisaremos, entonces.<br><strong>Voz en off</strong> – Eso es… ¿Volvemos a empezar?<br><strong>Dos</strong> – Vamos allá.<br><strong>Voz en off </strong>– ¡Silencio, se rueda!<br><em>Los dos personajes se quedan inmóviles un momento.</em><br><strong>Uno</strong> – Qué silencio…<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Se oiría volar una mosca.<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Uno</strong> – Lástima que no haya moscas.<br><strong>Dos</strong> – No.<br><em>Nuevo silencio.</em><br><strong>Voz en off</strong> – ¡Corten! (<em>Un momento</em>) ¿Eso es todo?<br><strong>Uno</strong> – Yo hago lo que puedo…<br><strong>Dos</strong> – Pues yo también.<br><strong>Uno</strong> – Hay que decir que no me has ayudado mucho, tampoco.<br><strong>Dos</strong> – ¿Yo?<br><strong>Uno</strong> – Podrías haberme dado pie para continuar.<br><strong>Dos</strong> – Improvisar es un arte. No se improvisa como improvisador.<br><strong>Uno</strong> – Pero un actor debería saber improvisar, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás insinuando que no soy buen actor?<br><strong>Uno</strong> – No he dicho eso, pero…<br><strong>Dos</strong> – Y seamos sinceros… «Se oiría volar una mosca… lástima que no haya moscas»… ¿Qué se supone que iba a contestar yo a eso?<br><strong>Uno</strong> – ¡Pues haber empezado tú, si eres tan listo!<br><strong>Dos</strong> – ¡Iba a hacerlo! ¡Me cortaste!<br><strong>Uno</strong> – ¡Si no decías nada!<br><strong>Dos</strong> – ¡Estaba esperando que me viniera algo! ¡Así funciona la impro! Hay que dejar espacio… Y el silencio también es importante.<br><strong>Uno</strong> – ¿El silencio?<br><strong>Dos</strong> – El subtexto, si prefieres. Los diálogos son importantes, sí, pero lo que no se dice… eso es lo más importante.<br><strong>Uno</strong> – Lo que no se dice…<br><strong>Dos</strong> – Sí, lo que no se dice.<br><strong>Uno</strong> – El silencio, vamos.<br><strong>Dos</strong> – Como decía… no sé quién: “el silencio después de Mozart sigue siendo Mozart”.<br><strong>Uno</strong> – Pues entonces yo ya no tengo nada más que decir…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y bien? ¿Esta vez ha estado bien?<br><strong>Voz en off </strong>– ¿Qué?<br><strong>Uno</strong> – Nuestra impro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Cuál impro?<br><strong>Uno</strong> – ¡La que acabamos de hacer!<br><strong>Voz en off</strong> – ¡Ah! Pero si yo no estaba grabando…<br><strong>Dos</strong> – No estaba grabando.<br><strong>Uno</strong> – No me lo puedo creer…<br><strong>Dos</strong> – Dígame que es una broma.<br><strong>Voz en off</strong> – No pasa nada, la repetimos.<br><strong>Uno</strong> – ¡Pero si la repetimos, ya no es una impro!<br><strong>Voz en off </strong>– ¿De verdad queréis fastidiarme la mañana? ¡Ya casi es mediodía! ¡No tengo todo el día!<br><strong>Dos</strong> – Bueno, va… volvamos a empezar…<br><strong>Voz en off </strong>– ¡Silencio, se rueda!<br><em>Silencio</em>.<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/">Entre Bastidores</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/entre-bastidores/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="261" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Entre bastidores" class="wp-image-1864" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/entrebastidores-jean-pierre-martinez-b-300x196.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/silencio-se-rueda/">¡Silencio, se rueda!</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Fatal cómico</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/fatal-comico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 12:53:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Autor]]></category>
		<category><![CDATA[Creatividad]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Dramedias]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Depresión]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2218</guid>

					<description><![CDATA[<p>Fatal comique, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Dramedias' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/fatal-comico/">Fatal cómico</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Sobre una mesita, una cafetera, dos tazas y un periódico. Pedro entra en bata. Se sirve una taza de café y toma el periódico para leerlo. María, su esposa, entra.</em><br><strong>María</strong> – ¿Todo bien?<br><strong>Pedro</strong> – Todo bien.<br><em>María se sirve una taza y observa a Pedro.</em><br><strong>María</strong> – Pareces preocupado… ¿Hay algún problema?<br><strong>Pedro</strong> – No… Bueno… Todavía no tengo una idea para mi nueva obra.<br><strong>María</strong> – No te preocupes, ya vendrá… Siempre acaba viniendo, ¿no?<br><strong>Pedro</strong> – Sí… Hasta ahora…<br><strong>María</strong> – ¿No hay una buena historia en el periódico de la que puedas inspirarte?<br><em>Él deja el periódico.</em><br><strong>Pedro</strong> – Las noticias son cada vez más deprimentes… Creo que voy a dejar de leer la prensa. Ya dejé de ver la tele y de escuchar la radio…<br><strong>María</strong> – Es verdad que todo eso no es muy alegre, pero bueno. Por otro lado… por eso siempre necesitaremos autores como tú.<br><strong>Pedro</strong> – ¿Ah, sí? ¿Y qué es un autor como yo?<br><strong>María</strong> – Ya sabes… Alguien que nos haga reír… ¡Un cómico!<br><strong>Pedro</strong> – ¿Un cómico? ¿Entonces así es como me ves? ¡Como un cómico!<br><strong>María</strong> – ¡Se necesitan autores que escriban buenas comedias! Para olvidar un poco nuestras preocupaciones… Hacernos pasar un buen rato sin pensar en nada…<br><strong>Pedro</strong> – ¿Sin pensar en nada?<br><strong>María</strong> – Perdona… Quiero decir… en pensar en otra cosa.<br><strong>Pedro</strong> – Entiendo… Entonces para ti, solo soy un entretenedor… Un tipo que desvía la atención del pueblo de los verdaderos problemas de la sociedad…<br><strong>María</strong> – ¡El pueblo! Ya estás usando grandes palabras… Divertir al público, ¿no es algo digno?<br><strong>Pedro</strong> – No sé… También se puede querer otra cosa…<br><strong>María</strong> – ¿Como qué?<br><strong>Pedro</strong> – Ser útil…<br><strong>María</strong> – Para mí, distraer a la gente, hacerles sonreír, es muy útil. Y no cualquiera tiene ese talento.<br><strong>Pedro</strong> – Sí, claro…<br><strong>María</strong> – ¿Qué?<br><strong>Pedro</strong> – Ya he escrito casi un centenar de comedias.<br><strong>María</strong> – Y siempre han sido un éxito rotundo.<br><strong>Pedro</strong> – Sí, pero empiezo a quedarme sin ideas. Me pregunto si ya no le he dado todas las vueltas posibles.<br><strong>María</strong> – ¿Quieres dejar de escribir?<br><strong>Pedro</strong> – No estoy seguro de poder hacerlo… No, solo me preguntaba si…<br><strong>María</strong> – ¿Si qué?<br><strong>Pedro</strong> – ¿Y si intentara otro género?<br><strong>María</strong> – ¿Una novela, quieres decir? Desde hace años, te digo que deberías intentarlo. Hay novelas muy graciosas también…<br><strong>Pedro</strong> – Desgraciadamente, no soy novelista, lo sé. El teatro, no sé hacer otra cosa.<br><strong>María</strong> – Bueno, entonces solo te queda encontrar un buen tema para una comedia.<br><strong>Pedro</strong> – ¿Y si escribiera… otro tipo de obra?<br><strong>María</strong> – ¿Otro tipo de obra?<br><strong>Pedro</strong> – Algo que no sea necesariamente gracioso, ¿sabes?<br><strong>María</strong> – ¿Una comedia que no sea graciosa?<br><strong>Pedro</strong> – ¡No, precisamente no una comedia!<br><strong>María</strong> – ¿Quieres decir… una comedia dramática?<br><strong>Pedro</strong> – ¡Quiero decir que no sea una comedia en absoluto!<br><strong>María</strong> – ¿Quieres escribir un drama?<br><strong>Pedro</strong> – Un drama, una tragedia… Llámalo como quieras.<br><strong>María</strong> – Vale…<br><strong>Pedro</strong> – ¿Qué?<br><strong>María</strong> – No sé… (<em>Silencio</em>) ¿Estás seguro de que estás bien?<br><strong>Pedro</strong> – Ya no tengo ideas para una comedia. Quisiera intentar escribir otra cosa. ¡Tampoco es un drama!<br><strong>María</strong> – OK… (<em>Una pausa</em>) ¿Quieres más café?<br><strong>Pedro</strong> – No, gracias.<br><strong>María</strong> – Bueno, entonces te dejo reflexionar… sobre tu nueva obra.<br><em>Ella sale. Él suspira y vuelve a abrir el periódico. Suena el teléfono. Él contesta.</em><br><strong>Pedro</strong> – ¿Sí? Ah, sí… No, no, iba a llamarte precisamente… Mira, todavía no sé… No, por ahora estoy sin inspiración. Sí, lo sé, siempre dije que eso no existía. Pero sabes, la inspiración es como Dios. Uno dice que no existe hasta el momento en que realmente la necesita… ¿Y tú, cómo estás? Bueno… Entiendo… De acuerdo… Mira, tengo que dejarte ahora… Nos llamamos y tratamos de almorzar juntos la próxima semana, ¿vale? OK, así lo hacemos… Adiós, un abrazo.<br><em>María vuelve, con un poco de vergüenza.</em><br><strong>María</strong> – Tengo que hacer unas compras, no tardo. ¿Todo bien?<br><strong>Pedro</strong> – Eh… sí. Desde hace un rato, la situación no ha evolucionado mucho, pero sí, estoy bien.<br><strong>María</strong> – Bueno, entonces me voy.<br><strong>Pedro</strong> – Eso es. Hasta luego.<br><em>Ella sale. Él vuelve a leer el periódico, pero apenas empieza cuando suena el timbre de la puerta. Sale un momento para abrir y regresa acompañado de una mujer.</em><br><strong>Alex</strong> – Espero no molestarte.<br><strong>Pedro</strong> – No, no, para nada, estaba… ¿Quieres un café?<br><strong>Alex</strong> – Gracias, no hace falta.<br><strong>Pedro</strong> – Es agradable que pases así, de improviso.<br><strong>Alex</strong> – Cuando uno vive en el mismo edificio que su agente, siempre corre el riesgo de que aparezca sin invitación…<br><strong>Pedro</strong> – Quizás deba mudarme, entonces…<br><em>Silencio incómodo.</em><br><strong>Alex</strong> – ¿En qué estás trabajando ahora?<br><strong>Pedro</strong> – Nada… Estaba hablando por teléfono con… ¿Cómo se llama? Ya sabes, esa actriz que actuaba en… Ahora es editora.<br><strong>Alex</strong> – ¿Editora?<br><strong>Pedro</strong> – Ya sabes cómo es esto. La vida es cruel para las actrices. Especialmente para las protagonistas jóvenes. Pasada la treintena…<br><strong>Alex</strong> – ¿Estás buscando un nuevo editor?<br><strong>Pedro</strong> – No especialmente… Fue ella quien me llamó. Solo quería saber cómo estaba… Esto empieza a preocuparme. Todo el mundo me pregunta si estoy bien hoy…<br><strong>Alex</strong> – ¿Y… estás bien?<br><strong>Pedro</strong> – Sí, gracias… Es una locura…<br><strong>Alex</strong> – ¿Qué?<br><strong>Pedro</strong> – Terminé la conversación diciéndole: “nos llamamos y almorzamos…?” Me salió así. La costumbre. Al final, podríamos haber almorzado juntos al mediodía.<br><strong>Alex</strong> – Qué quieres… Todos estamos ocupadísimos…<br><strong>Pedro</strong> – O no tenemos nada que hacer y fingimos…<br><strong>Alex</strong> – Sí…<br><strong>Pedro</strong> – Tú, por ejemplo. ¿Estás particularmente ocupada hoy? (<em>Silencio</em>) No, obviamente, de lo contrario no estarías aquí. ¿Te imaginas? Aceptas almorzar así, improvisado… Al día siguiente, todos los del gremio sabrían que no tienes nada que hacer en tus días. Que ya nadie quiere trabajar contigo. Que estás en paro. O, peor, que estás en la lista negra… Entonces, ya nadie te llamaría, y serías una auténtica anticuada.<br><strong>Alex</strong> – Sí… (<em>Silencio</em>) Y, entonces, ¿ella está bien?<br><strong>Pedro</strong> – ¿Quién?<br><strong>Alex</strong> – ¡Tu editora!<br><strong>Pedro</strong> – No sé… Tienes razón… Al final, quizá sea ella la que no está bien. Me llamó porque necesitaba hablar con alguien. Y yo casi le colgué… Debería haberle propuesto almorzar con ella al mediodía… Y tú, ¿estás bien?<br><strong>Alex</strong> – Sí, estoy bien…<br><strong>Pedro</strong> – ¿Estás segura de que no quieres café?<br><strong>Alex</strong> – Segura… (<em>Silencio</em>) ¿Estás escribiendo algo ahora?<br><strong>Pedro</strong> – No, no mucho. Creo que he llegado al final de algo. Debería cambiar un poco de estilo.<br><strong>Alex</strong> – Sí, lo sé, me crucé con María en la escalera.<br><strong>Pedro</strong> – No me digas que por eso viniste a verme.<br><strong>Alex</strong> – Así que quieres escribir un drama.<br><strong>Pedro</strong> – Sí, bueno… ¿Por qué no?<br><strong>Alex</strong> – ¿Es una broma?<br><strong>Pedro</strong> – Mira, Alex, ese es mi problema. La simple idea de que considere escribir algo que no sea una comedia, la gente lo toma como una broma.<br><strong>Alex</strong> – Digamos que… no es el tipo de terreno en el que uno suele esperarte.<br><strong>Pedro</strong> – ¿Y?<br><strong>Alex</strong> – Podría sorprender a tu público… Quizás decepcionarlo…<br><strong>Pedro</strong> – ¿Decepcionarlo? Aún no he escrito ni una línea, y ya dices que será decepcionante. Gracias por tu apoyo. Al menos ahora sé por qué tengo un agente.<br><strong>Alex</strong> – Y… ¿tienes algún tema ya?<br><strong>Pedro</strong> – No… Solo es una idea…<br><strong>Alex</strong> – Bueno, entonces solo es una idea.<br><strong>Pedro</strong> – Eso es…<br><strong>Alex</strong> – Perdona, quizás me apresuré un poco.<br><strong>Pedro</strong> – No sé… Pensaba en escribir algo sobre esos migrantes que llegan a nuestras costas. Cuando no mueren ahogados en el trayecto, claro…<br><strong>Alex</strong> – ¿Una comedia, dices? (<em>Pedro le lanza una mirada de reproche.</em>) Perdona, no sé por qué he dicho eso… Entonces, ¿en serio quieres escribir algo…<br><strong>Pedro</strong> – Ya no tengo veinte años… Tú tampoco… Quizás es hora de empezar a reflexionar sobre el mundo que nos rodea, ¿no?<br><strong>Alex</strong> – ¿El mundo que nos rodea?<br><strong>Pedro</strong> – Imagina que después de nuestra muerte, nos reencarnamos. Así, al azar. El mundo está mayormente poblado de gente que lleva una vida de mierda. Si podemos llamar a eso una vida. Si lo piensas bien, aparte de una minoría privilegiada, cuyo grupo de los más afortunados vive en paraísos fiscales, la Tierra es un infierno.<br><strong>Alex</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Pedro</strong> – ¿Y entonces? Estadísticamente, la reencarnación es un infierno asegurado… Si no cambiamos el mundo en vida, tenemos casi asegurado vivir un infierno cuando nos reencarnemos.<br><em>Alex le mira, sorprendida.</em><br><strong>Alex</strong> – Vale…<br><strong>Pedro</strong> – Te dejo reflexionar sobre eso. Voy a vestirme…<br><em>Sale. María regresa.</em><br><strong>María</strong> – ¿Y bien?<br><strong>Alex</strong> – Está muy mal.<br><strong>María</strong> – Te lo dije.<br><strong>Alex</strong> – Está delirando. Habla de la muerte. Del paraíso. Del infierno.<br><strong>María</strong> – ¿En serio?<br><strong>Alex</strong> – Quiere escribir una obra sobre los exiliados.<br><strong>María</strong> – ¿Los exiliados fiscales?<br><strong>Alex</strong> – ¡Los exiliados económicos!<br><strong>María</strong> – ¿Quieres decir… los jubilados que se van a Marruecos, porque la vida es más barata allí?<br><strong>Alex</strong> – ¡Los migrantes! ¡En el Mediterráneo!<br><strong>María</strong> – No puede ser… ¿Te lo ha dicho?<br><strong>Alex</strong> – Traté de hablar con él, pero no quiere saber nada.<br><strong>María</strong> – ¿Dónde está?<br><strong>Alex</strong> – Se fue a vestir.<br><strong>María</strong> – No entiendo… Hasta esta mañana, estaba completamente normal. Bueno… como siempre, vamos…<br><strong>Alex</strong> – Quizás solo sea temporal. Puede que esté algo deprimido. Pero no debemos tomarlo a la ligera.<br><strong>María</strong> – Claro… Me cuesta decirlo, pero… me da la impresión de que tiene tendencias suicidas.<br><strong>Alex</strong> – Quizás deberíamos sugerirle que vea a un médico.<br><strong>María</strong> – ¿Un psiquiatra, quieres decir?<br><strong>Alex</strong> – No lo sé.<br><strong>María</strong> – A veces, con una simple cura de vitaminas… ¿Un homeópata?<br><em>Pedro regresa.</em><br><strong>Pedro</strong> – Ah, ¿has vuelto?<br><strong>Alex</strong> – Voy a dejaros.<br><strong>Pedro</strong> – No, no te estoy echando.<br><strong>Alex</strong> – De todas formas, ya me iba. Tengo… Tengo que irme. Tengo un día muy ocupado. ¿Nos llamamos y almorzamos juntos?<br><em>Sale. María mira a Pedro con un aire incómodo.</em><br><strong>María</strong> – Solo le dije que estabas aquí y que si quería subir a tomar un café…<br><strong>Pedro</strong> – No quiso.<br><strong>María</strong> – ¿Qué?<br><strong>Pedro</strong> – El café. Le ofrecí y no quiso.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>María</strong> – ¿Pero qué es lo que buscas, Pedro, exactamente?<br><strong>Pedro</strong> – No lo sé…<br><strong>María</strong> – ¿No estamos bien juntos?<br><strong>Pedro</strong> – Claro que sí, no es eso.<br><strong>María</strong> – ¿Tienes una amante, es eso?<br><strong>Pedro</strong> – ¡No, para nada!<br><strong>María</strong> – Tenemos la vida que queríamos, ¿no? Haces el trabajo que te gusta. No tienes jefe. Ganas bien.<br><strong>Pedro</strong> – Lo sé.<br><strong>María</strong> – ¿Entonces qué pasa?<br><strong>Pedro</strong> – Todo esto ya no tiene sentido para mí. Necesito… intentar otra cosa.<br><strong>María</strong> – ¿Pero por qué?<br><strong>Pedro</strong> – No lo sé… Para que en mi funeral, la gente no solo diga: ese era un cómico…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>María</strong> – ¿Quieres que nos mudemos?<br><strong>Pedro</strong> – En otro lugar sería lo mismo.<br><strong>María</strong> – No vas a hacer ninguna tontería, ¿verdad?<br><strong>Pedro</strong> – ¿Una tontería? ¿Como qué?<br><em>María intenta ocultar su nerviosismo.</em><br><strong>María</strong> – Te dejo trabajar…<br><em>Ella sale. Pedro se queda un momento pensativo. Toma un cuaderno y un lápiz e intenta escribir, pero claramente la inspiración no está presente. Descuelga el teléfono y marca un número.</em><br><strong>Pedro</strong> – Sí, perdona, soy yo otra vez… Mira, finalmente he conseguido liberarme para esta noche. ¿Puedes venir a cenar a casa? Me gustaría hablar contigo de un nuevo proyecto… Sí, claro, ven con tu marido. OK, a las ocho, perfecto. Bueno, nos vemos esta noche…<br><em>Cuelga. Retoma el cuaderno y el lápiz, y empieza a escribir con entusiasmo. Se detiene y se dirige al público.</em><br><strong>Pedro</strong> – Ya verán. Esta vez, no van a reírse.<br><em>Vuelve a escribir.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/"><strong>Dramedias</strong></a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="227" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1855" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/fatal-comico/">Fatal cómico</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La fiesta de los muertos</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/la-fiesta-de-los-muertos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 15:43:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Automovilista]]></category>
		<category><![CDATA[Cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[De verdad y de broma]]></category>
		<category><![CDATA[Distopía]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Champán]]></category>
		<category><![CDATA[Coche]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2140</guid>

					<description><![CDATA[<p>La fiesta de los muertos, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'De verdad y de broma' de Jean-Pierre Martinez </p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-fiesta-de-los-muertos/">La fiesta de los muertos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una tumba, con un retrato del difunto y una placa que dice «En memoria de Jacky». En el suelo, un periódico viejo. Dos personajes llegan uno tras otro, cada uno con una maceta de flores, que colocan torpemente frente a la tumba. Parecen no conocerse, y están visiblemente incómodos. Silencio.<br></em><strong>Uno</strong> – Mis condolencias.<br><strong>Dos</strong> – Gracias…<br><strong>Uno</strong> – Usted es de la familia, supongo…<br><strong>Dos</strong> – Eh… no, no exactamente. ¿Y usted?<br><strong>Uno</strong> – Yo tampoco.<br><em>Miran a su alrededor para comprobar que están solos.</em><br><strong>Dos</strong> – Quizás hemos llegado temprano.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Dos</strong> – O tarde.<br><strong>Uno</strong> – Es sorprendente que haya tan poca gente.<br><strong>Dos</strong> – Sin embargo… era alguien muy apreciado.<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Le conocía? Quiero decir… ¿le conocía bien?<br><strong>Uno</strong> – No mucho, la verdad… ¿Y usted?<br><strong>Dos</strong> – Yo tampoco. De hecho, le confieso que no sé muy bien qué hago aquí.<br><strong>Uno</strong> – Eso es lo que solemos pensar cuando asistimos a un entierro, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Venimos por compromiso y luego… terminamos preguntándonos qué hacemos aquí.<br><strong>Uno</strong> – Y pensar que me había jurado a mí mismo no asistir a ningún otro entierro.<br><strong>Dos</strong> – Sí, yo también… Salvo al mío, claro.<br><strong>Uno</strong> – Hemos hecho bien en venir… de lo contrario, no habría habido nadie.<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Dos</strong> – Es muy triste…<br><strong>Uno</strong> – No es una edad para morir, eso seguro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué edad tenía exactamente?<br><strong>Uno</strong> – Exactamente… no lo sé. Pero no era tan mayor, ¿no? Al menos por su foto…<br><strong>Dos</strong> – Quizás es una foto antigua.<br><strong>Uno</strong> – Puede ser… ¿Se ha dado cuenta? Cuando ponen una foto en una tumba, generalmente eligen una del difunto cuando era joven y saludable.<br><strong>Dos</strong> – Es cierto. Una foto de él antes de su enfermedad o… su accidente.<br><strong>Uno</strong> – O… su decadencia.<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Dos</strong> – Por cierto, ¿de qué murió exactamente?<br><strong>Uno</strong> – Ah, no lo sé…<br><strong>Dos</strong> – Lo que sabemos es que está muerto.<br><strong>Uno</strong> – Es lo único que sabemos con certeza.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – Sus flores son muy bonitas.<br><strong>Uno</strong> – Las suyas también.<br><strong>Dos</strong> – Son las mismas, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Deben de ser del mismo sitio.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Las encontré en una tumba, no muy lejos de aquí. No pensé en comprar flores, así que… las cogí al pasar.<br><strong>Dos</strong> – Ah, ya veo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Y usted?<br><strong>Dos</strong> – Lo mismo. No tenía dinero… Las recogí de una tumba, un poco más allá.<br><strong>Uno</strong> – Las flores se han vuelto tan caras hoy en día.<br><strong>Dos</strong> – Además, el dueño original no se va a quejar a la policía.<br><em>La mirada del otro se posa en el periódico del suelo.</em><br><strong>Uno</strong> – No sé qué hace aquí este periódico… Podrían haberlo recogido…<br><em>Levanta el periódico y mira la portada.</em><br><strong>Dos</strong> – Este cementerio no está muy bien cuidado. No sé si hay un guardián. Cualquiera puede robar flores de la tumba de un desconocido.<br><strong>Uno</strong> – Qué curioso, aquí está su foto en la primera página…<br><strong>Dos</strong> – ¿Su foto?<br><strong>Uno</strong> – Hablan de su muerte…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y entonces? ¿Cómo murió?<br><em>El otro lee el artículo.</em><br><strong>Uno</strong> – Un choque múltiple, al parecer.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Uno</strong> – Tenía tres gramos de alcohol en la sangre, iba demasiado rápido, cruzó una línea amarilla y chocó de frente con el coche que venía en sentido contrario.<br><strong>Dos</strong> – Vaya, qué desastre.<br><strong>Uno</strong> – El coche que venía justo detrás tampoco tuvo tiempo de frenar.<br><strong>Dos</strong> – Varias víctimas, entonces…<br><strong>Uno</strong> – Con él, suman tres.<br><strong>Dos</strong> – Todo por culpa de un conductor imprudente…<br><strong>Uno</strong> – Si lo hubiera sabido… no estoy seguro de que hubiera venido.<br><strong>Dos</strong> – No, yo tampoco…<br><strong>Uno</strong> – Pero, ¿teníamos otra opción?<br><em>Se miran con expresión enigmática. Nuevo silencio. Aparece un tercer personaje.</em><br><strong>Dos</strong> – Ah… ahí viene alguien más.<br><strong>Uno</strong> – La familia, probablemente.<br><em>El tercer personaje se acerca. Es el mismo cuyo retrato está en la tumba.</em><br><strong>Dos</strong> – Debe ser su hermano, se parece un poco.<br><strong>Tres</strong> – Hola… Gracias por estar aquí… Quiero decir…<br><strong>Dos</strong> – No, no… Es lo mínimo.<br><em>Guardan un momento de silencio.</em><br><strong>Tres</strong> – Espero que no me guarden mucho rencor…<br><em>Los otros dos intercambian una mirada desconcertada.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué íbamos a guardarle rencor? No fue usted quien lo mató, ¿verdad?<br><strong>Tres</strong> – No, claro que no… Aunque, de alguna manera…<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Tres</strong> – De todas formas, gracias por las flores.<br><strong>Dos</strong> – No hay de qué, de verdad…<br><strong>Uno</strong> – Es lo mínimo que podíamos hacer… (<em>Pausa</em>) Usted es… Quiero decir, era…<br><strong>Dos</strong> – ¿Le conocía bien…?<br><em>El tercer personaje parece un poco sorprendido.</em><br><strong>Tres</strong> – Sí, se puede decir que sí.<br><strong>Dos</strong> – Es una pena irse tan joven…<br><strong>Tres</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Sin mencionar a las otras dos víctimas que no tenían nada que ver.<br><strong>Dos</strong> – El alcohol al volante, qué plaga… Nunca se dirá lo suficiente…<br><em>Incómodos</em>.<br><strong>Tres</strong> – Bueno, ahora no podemos hacer nada al respecto, ¿así que para qué lamentarnos? (Pausa) ¿Les sirvo algo?<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Tres</strong> – ¿Un refresco? ¿Una copita…?<br><em>Un momento de sorpresa.</em><br><strong>Dos</strong> – Vale, una copita. Después de todo, nos levantará un poco el ánimo…<br><strong>Tres</strong> – Y además, ahora, ¿qué arriesgamos?<br><em>El tercer personaje se aleja.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué no…? Se estila beber a la salud del difunto, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Querrá decir en su memoria, claro. Porque beber a la salud de un muerto…<br><strong>Uno</strong> – Sí, claro…<br><strong>Dos</strong> – Y además, generalmente no se brinda directamente sobre su tumba, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Creo que en México lo hacen, el Día de los Muertos.<br><strong>Dos</strong> – Es verdad… pero no estamos en México.<br><strong>Uno</strong> – Y tampoco es el Día de los Muertos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Está seguro?<br><strong>Uno</strong> – ¿De qué?<br><strong>Dos</strong> – De que no es el Día de los Muertos.<br><strong>Uno</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – En cualquier caso, no estamos en México… ¿O sí?<br><em>Silencio. El tercero regresa con tres copas de champán en una bandeja, que ofrece con una gran sonrisa. En la otra mano sostiene una botella de champán que coloca sobre la tumba.</em><br><strong>Tres</strong> – Adelante, por favor…<br><em>Cada uno toma una copa.</em><br><strong>Dos</strong> – Gracias.<br><em>Todos parecen un poco incómodos.</em><br><strong>Uno</strong> – Bueno, pues… a la memoria de… (<em>Mirando la placa</em>) Jacky.<br><strong>Tres</strong> – Eso es.<br><em>Levantan las copas y las vacían.</em><br><strong>Dos</strong> – Está bien fresco.<br><strong>Uno</strong> – Sí, es bueno.<br><em>El segundo coge la botella y mira la etiqueta, intrigado.</em><br><strong>Dos</strong> – La Veuve Clicquot…?<br><strong>Tres</strong> – Aquí, las viudas ya no existen… En el cementerio, todas las parejas terminan encontrándose tarde o temprano.<br><strong>Uno</strong> – Claro…<br><em>Un momento de desconcierto. Vuelven a beber.</em><br><strong>Tres</strong> – Sería aún mejor con unos canapés, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – No se moleste, nos quedamos de pie.<br><em>El tercero muestra una amplia sonrisa.</em><br><strong>Tres</strong> – Ah, sí, no, me refería a canapés…<br><strong>Dos</strong> – Sí, lo entendí… Estaba bromeando…<br><strong>Tres</strong> – Voy a buscarlos…<br><em>El tercero sale otra vez, llevándose la bandeja.</em><br><strong>Uno</strong> – Canapés… Es una locura, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué quería decir con eso de la viuda?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé…<br><strong>Uno</strong> – De todos modos, este entierro no está tan mal, ¿verdad?<br><strong>Dos</strong> – Sí, parece más una barbacoa entre amigos.<br><strong>Uno</strong> – Excepto que nadie se conoce.<br><strong>Dos</strong> – No entendí bien quién era… Quiero decir, con respecto al difunto.<br><em>Nuevo silencio. Mira la tumba y el retrato.</em><br><strong>Uno</strong> – Se parece un poco, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Diría que se parece mucho…<br><strong>Uno</strong> – ¿Cree que es él?<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo podría ser él? Está muerto…<br><strong>Uno</strong> – No lo sé.<br><em>El tercero regresa con los canapés en una bandeja.</em><br><strong>Tres</strong> – ¡Aquí están! Por favor, sírvanse…<br><strong>Uno</strong> – Gracias.<br><em>Se sirven uno tras otro.</em><br><strong>Dos</strong> – Creo que probaré este.<br><strong>Uno</strong> – Sí, están muy buenos.<br><strong>Dos</strong> – Y además, son originales estos canapés, en forma de…<br><strong>Uno</strong> – En forma de ataúdes.<br><strong>Tres</strong> – Pensé que para esta ocasión…<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Mastican sus canapés.</em><br><strong>Uno</strong> – Esto da sed…<br><strong>Tres</strong> – Voy a buscar a su hermana pequeña…<br><strong>Dos</strong> – ¿Su hermana pequeña?<br><strong>Tres</strong> – ¡Otra botella!<br><strong>Uno</strong> – Ah, claro…<br><em>Se aleja nuevamente. Los otros miran el retrato.</em><br><strong>Dos</strong> – Es él, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Parece que sí.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿no estaría muerto?<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – O entonces, es que nosotros también estamos muertos.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Se miran incómodos.</em><br><strong>Uno</strong> – Perdón, un momento… (<em>Se aleja y vuelve</em>) Esto es una locura…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Uno</strong> – Ahí está la mía también…<br><strong>Dos</strong> – ¿La suya?<br><strong>Uno</strong> – Mi tumba.<br><strong>Dos</strong> – ¿Está seguro?<br><strong>Uno</strong> – Mi nombre está grabado en la lápida.<br><strong>Dos</strong> – Ah, claro…<br><strong>Uno</strong> – Y también mi retrato. Cuando era joven…<br><strong>Dos</strong> – ¿Cuál es?<br><em>El otro señala una tumba con el dedo.</em><br><strong>Uno</strong> – Es la tumba de donde cogí esta maceta de flores. No me había dado cuenta…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – En ese caso… seguramente esté la mía también.<br><strong>Uno</strong> – Es posible… (<em>Pausa</em>) Entonces, esto no es… una despedida.<br><strong>Dos</strong> – Más bien sería una bienvenida.<br><strong>Uno</strong> – Por no decir una inauguración.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Dos</strong> – ¿Usted recuerda…?<br><strong>Uno</strong> – ¿El qué?<br><strong>Dos</strong> – Pues… Cómo morimos…<br><strong>Uno</strong> – No estoy seguro, pero…<br><em>Coge el periódico y lo mira de nuevo.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Uno</strong> – Hay una foto del accidente.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué?<br><strong>Uno</strong> – Los coches son un montón de chatarra pero… me pregunto si no reconozco mi Twingo roja ahí…<br><strong>Dos</strong> – Déjeme ver… (<em>Coge el periódico y mira</em>) Ah, sí… yo no habría reconocido la mía, pero… es mi matrícula.<br><strong>Uno</strong> – Entonces en los coches de enfrente éramos nosotros…<br><strong>Dos</strong> – Al parecer…<br><em>Un momento de pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – Y espera que le perdonemos con su champán…<br><strong>Dos</strong> – Y sus aperitivos en forma de ataúdes.<br><strong>Uno</strong> – Vaya morro…<br><strong>Dos</strong> – Lo voy a matar.<br><strong>Uno</strong> – Ya está muerto.<br><strong>Dos</strong> – Y nosotros también…<br><em>El tercero regresa, con una gran sonrisa y otra botella de champán en la mano.</em><br><strong>Tres</strong> – ¿Les sirvo un poco más?<br><em>Los otros dos le lanzan una mirada asesina.<br><strong>Negro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">De verdad y de broma</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="297" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1845" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b-300x223.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-fiesta-de-los-muertos/">La fiesta de los muertos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ocupante ilegal</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/ocupante-ilegal/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 12:12:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Aviso de paso]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Portal]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Vecino]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1991</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ocupante ilegal, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Aviso de paso' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ocupante-ilegal/">Ocupante ilegal</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un tipo llega, vacila un momento y se sienta en el suelo frente a los buzones. Comienza a adormilarse. Una inquilina llega y lo ve.<br></em><strong>Inquilina</strong> – Vamos, despiértate, por favor. Entiendo que estés cansado, pero no deberías quedarte aquí, ¿verdad?<br><em>El hombre se despierta.</em><br><strong>Hombre</strong> – ¿Y por qué no?<br><strong>Inquilina</strong> – Pero… porque esto es un vestíbulo de un edificio, no un albergue social. ¿Realmente no sabes a dónde ir?<br><strong>Hombre</strong> – No… En este momento, no tengo un hogar fijo.<br><strong>Inquilina</strong> – ¡Bueno, más razón para irte, amigo! Si no tienes un hogar fijo, ¿por qué diablos querrías establecerte aquí?<br><strong>Hombre</strong> – Tienes razón…<br><em>El tipo se levanta.</em><br><strong>Inquilina</strong> – Gracias por entender, amigo. Pero ¿sabes qué? En el fondo, te envidio.<br><strong>Hombre</strong> – ¿En serio?<br><strong>Inquilina</strong> – A veces, yo también desearía no tener un hogar fijo. No tener que volver a casa todas las noches. Encontrar a la misma persona esperándome en casa.<br><strong>Hombre</strong> – En ese caso, ¿quizás podrías acogerme en tu casa por una noche? Sería una pequeña distracción para ti…<br><strong>Inquilina</strong> – ¿En mi casa?<br><strong>Hombre</strong> – Hace tanto frío afuera.<br><strong>Inquilina</strong> – Sí, lo sé, tuve que ponerme mi ropa térmica esta mañana… Y a pesar de eso, me congelé en la oficina todo el día.<br><strong>Hombre</strong> – Si paso la noche afuera, no estoy seguro de si me despertaré mañana por la mañana.<br><strong>Inquilina</strong> – ¿Estás seguro de que no estás exagerando un poco?<br><strong>Hombre</strong> – ¿Realmente quieres tener mi muerte en tu conciencia?<br><em>La inquilina duda y luego saca un billete de su bolsillo.</em><br><strong>Inquilina</strong> – Vamos, es tu día de suerte. Toma esto y ve a dormir a un hotel.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Diez euros? ¿Cómo esperas que encuentre una habitación de hotel por ese precio?<br><strong>Inquilina</strong> – Bueno, aquí tienes treinta, ¡y lárgate, de acuerdo? Estoy segura de que encontrarás un hotel económico o algo parecido. No querrás dormir en un palacio tampoco, ¿verdad?<br><strong>Hombre</strong> – Está bien. Gracias, señora.<br><strong>Inquilina</strong> – Y si no encuentras un hotel que esté dispuesto a recibirte, al menos podrás comprarte algo de licor para calentarte.<br><strong>Hombre</strong> – Me estás salvando la vida. Dios te lo recompensará…<br><em>Una mujer llega.</em><br><strong>Mujer</strong> – Pero, ¿qué haces aquí?<br><strong>Hombre</strong> – No tenía el código y perdí tu número de celular. Como sabía que no tardarías en llegar… Pero esta señora me acaba de ofrecer amablemente esperar en su casa.<br><strong>Mujer</strong> – Gracias, es muy amable de tu parte.<br><em>La mujer se sorprende pero no lo deja notar.</em><br><strong>Inquilina</strong> – De nada. Entre vecinos, es lo natural…<br><strong>Mujer</strong> – Es cierto, con este frío… Permíteme presentarte a mi hermano. Está pasando unos días en mi casa antes de partir a Paris para un rodaje. Es actor…<br><strong>Inquilina</strong> – Encantado de conocerlo entonces.<br><strong>Hombre</strong> – Los saltimbanquis siempre han tenido mala reputación. En la Edad Media los consideraban ladrones de gallinas e incluso se negaban a enterrarlos en los cementerios junto a los buenos cristianos.<br><strong>Mujer</strong> – Afortunadamente, ya no estamos en la Edad Media… No debería decir esto frente a él, pero es un excelente actor. Verás, tendrá una gran carrera…<br><strong>Inquilina</strong> – No lo dudo…<br><strong>Hombre</strong> – No molestes a la señora con eso, seguro que está deseando regresar a casa para reunirse con su esposo.<br><strong>Inquilina</strong> – Bueno, entonces los dejo.<br><strong>Hombre</strong> – Gracias de nuevo.<br><strong>Inquilina</strong> – De nada.<br><strong>Mujer</strong> – Muy amable, ¿no?<br><strong>Hombre</strong> – Sí, parece que hay un buen ambiente en este edificio.<br><em>Salen</em>.<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Aviso de paso</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="215" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Aviso de paso" class="wp-image-1800" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b-300x161.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ocupante-ilegal/">Ocupante ilegal</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Diabólico</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/diabolico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 10:35:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Aviso de paso]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Portal]]></category>
		<category><![CDATA[Vecino]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1981</guid>

					<description><![CDATA[<p>Diabólico, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Aviso de paso' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/diabolico/">Diabólico</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje (hombre o mujer) entra llevando una caja claramente muy pesada. Otro personaje llega después.<br></em><strong>Uno</strong> – Parece pesado… ¿Te estás mudando?<br><strong>Dos</strong> – ¿Se nota tanto?<br><em>Coloca la caja sobre otra caja que ya está allí.</em><br><strong>Uno</strong> – Te ayudaría, pero con mi espalda…<br><strong>Dos</strong> – Gracias de todos modos…<br><em>Se sienta sobre las cajas para descansar un momento. El otro saca un paquete de cigarrillos.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Quieres uno?<br><strong>Dos</strong> – Gracias, ya estoy al borde de la apoplejía…<br><em>El otro guarda su paquete.</em><br><strong>Uno</strong> – Tienes razón, debería dejarlo también… Mejor tomaré una pastilla de menta.<br><em>Saca una caja de pastillas de menta.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Quieres una?<br><em>El otro hace un gesto negativo.</em><br><strong>Dos</strong> – Gracias, no. Ya tengo mucha sed.<br><strong>Uno</strong> – He probado de todo, incluso la acupuntura, pero no logro dejarlo por completo.<br><strong>Dos</strong> – Mmm…<br><strong>Uno</strong> – Es curioso, nunca te vi en el edificio… y justo el día que te mudas nos conocemos… Y a dónde te vas con todas estas cajas.<br><strong>Dos</strong> – Me estoy mudando a Madrid.<br><strong>Uno</strong> – Eso te va a cambiar.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Ya no tendremos la oportunidad de volver a vernos…<br><strong>Dos</strong> – Te diría que te voy a extrañar, pero como nunca nos cruzamos hasta ahora. ¿Hace mucho que vives en este edificio?<br><strong>Uno</strong> – Ah, no, pero no vivo aquí.<br><strong>Dos</strong> – Ah, entiendo. Seguro que por eso no nos cruzamos más a menudo…<br><strong>Uno</strong> – Tengo mi consultorio en el tercer piso.<br><strong>Dos</strong> – Ya veo. El dentista.<br><strong>Uno</strong> – Eh, no… Yo estoy justo enfrente. El exorcista.<br><strong>Dos</strong> – ¿El exorcista…?<br><strong>Uno</strong> – Claro, no está escrito en la puerta, obviamente.<br><strong>Dos</strong> – Claro.<br><strong>Uno</strong> – Suelo atender especialmente por las tardes. Incluso de noche, es más discreto.<br><strong>Dos</strong> – Seguramente por eso nunca nos hemos encontrado…<br><strong>Uno</strong> – Las personas que vienen a verme no siempre quieren ser reconocidas…<br><strong>Dos</strong> – Tampoco estoy seguro de que me gustaría encontrarme con tus pacientes en las escaleras después del anochecer…<br><strong>Uno</strong> – No lo crees.<br><strong>Dos</strong> – ¿Se nota tanto?<br><strong>Uno</strong> – No te culpo, pero estás equivocado.<br><strong>Dos</strong> – Tal vez, sí… ¿Y funciona?<br><strong>Uno</strong> – Mira a tu alrededor… ¿No crees que el mercado es inmenso?<br><strong>Dos</strong> – Sí, bueno, no es falso. Pero tú, con todo eso, ¿no has logrado dejar de fumar?<br><strong>Uno</strong> – Aún no he encontrado la fórmula mágica que me libraría de los poderes malignos de la nicotina.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Uno</strong> – Y tú, ¿por qué te estás mudando, si puedo preguntar?<br><strong>Dos</strong> – Bueno… Para estar más cerca de mi trabajo, en primer lugar.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y…?<br><strong>Dos</strong> – Y también… ¿Cómo decirlo? Porque sentía como una presencia diabólica en el apartamento que ocupo en el último piso de este edificio.<br><strong>Uno</strong> – ¿En serio? Deberías haberme hablado de eso antes…<br><strong>Dos</strong> – Desafortunadamente, aún no te conocía.<br><strong>Uno</strong> – Y con presencia diabólica, ¿a qué te refieres exactamente?<br><strong>Dos</strong> – Principalmente… a mi esposa.<br><strong>Uno</strong> – Ya veo… Tengo muchos casos como el tuyo…<br><strong>Dos</strong> – Bueno, eso no es todo, pero tendré que seguir adelante. Ya que no quieres ayudarme…<br><strong>Uno</strong> – Siempre puedo intentar deshechizar a tu cónyuge.<br><strong>Dos</strong> – ¿Podrías hacer eso?<br><strong>Uno</strong> – ¿En qué piso está?<br><strong>Dos</strong> – Octavo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Has bajado todas estas cajas desde el octavo piso sin ascensor?<br><strong>Dos</strong> – Y todavía tengo muchas más que bajar…<br><strong>Uno</strong> – Ah, sí… Octavo sin ascensor… Es realmente diabólico…<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Lo siento, pero creo que ahí… No puedo hacer nada por ti…<br><em>Se aleja, y el otro se queda allí con sus cajas, un poco desconcertado. Decide irse cuando otro personaje (interpretado por quien acaba de irse) con una máscara de carnaval llega. Finge buscar algo, como un nombre en un buzón o una placa profesional.</em><br><strong>Tres</strong> – Disculpe, ¿el exorcista está en qué piso?<br><strong>Dos</strong> – Tercero. Enfrente del dentista.<br><strong>Tres</strong> – Claro, no hay placa abajo.<br><strong>Dos</strong> – Ni en la puerta.<br><strong>Tres</strong> – Gracias…<br><em>Sale. El otro se queda allí, sentado en su caja.</em><br><strong>Dos</strong> – Creo que ya era hora de que me mudara…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Aviso de paso</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="215" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Aviso de paso" class="wp-image-1800" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b-300x161.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/diabolico/">Diabólico</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los trastos viejos</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/los-trastos-viejos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 10:21:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Adulterio]]></category>
		<category><![CDATA[Aviso de paso]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Portal]]></category>
		<category><![CDATA[Vaudeville]]></category>
		<category><![CDATA[Basura]]></category>
		<category><![CDATA[Celos]]></category>
		<category><![CDATA[Coqueteo]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Teléfono]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1976</guid>

					<description><![CDATA[<p>Los trastos viejos, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Aviso de paso' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/los-trastos-viejos/">Los trastos viejos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>La escena está vacía excepto por un gran contenedor de basura con ruedas y una tapa amarilla. Una mujer llega arrastrando otro contenedor del mismo tipo pero con tapa verde. Vestida elegantemente y con tacones altos, trata de mantener cierta dignidad en este degradante ejercicio de sacar la basura ella misma. Su teléfono móvil suena y ella contesta.<br></em><strong>Mujer 1</strong> – ¡Hola, sí? ¡Oh, buenas tardes, Juan! No, no me molestas en absoluto. Estaba ordenando algunos papeles y me estaba preparando para tomar un baño… ¿Esta noche a las siete y media? Ah, sí, ¡es absolutamente perfecto! Pero ¿estás seguro de… Tu última paciente? Muy bien. En ese caso, tal vez tengamos tiempo para tomar una copa después, para conocernos un poco. Ah sí, o cenar si prefieres… Conozco un excelente restaurante japonés por aquí… ¡Oh, no te gustan los sushi! No, no, para nada… También me gusta mucho la paella… Perfecto, entonces nos vemos más tarde… No, no te preocupes, tengo la dirección de tu consultorio… ¿Ah, hay un código a partir de las siete de la tarde? Espera, tomo algo para anotar… Estoy en el baño y no tengo nada encima… Quiero decir, no tengo nada para escribir…<br><em>Ella saca un lápiz, pero al darse cuenta de que no tiene papel, abre la tapa de la basura amarilla. Al encontrarla vacía, deja la tapa abierta y abre la tapa de su propio contenedor, de donde saca al azar un paquete de cereales bajos en calorías.</em><br><strong>Mujer 1 </strong>– Listo, te escucho… Oh, vaya, en efecto, es complicado… (<em>Bromeando</em>) ¿No podías elegir el 1492 o 0007 como todos los demás? Ah, es la fecha de defunción de tu suegra… Sí, tienes razón, para un ladrón, obviamente es más difícil de adivinar… Pero ¿puedes repetírmelo más despacio? Solo un segundo, me acomodo un poco más…<br><em>Ella se contorsiona tratando de escribir en el cartón con una mano mientras sostiene el teléfono con la otra, pero luego decide poner el cartón en el borde de la basura amarilla, dejando la tapa abierta. El cartón cae al fondo y al intentar atraparlo, deja caer también su teléfono en la basura vacía.</em><br><strong>Mujer 1</strong> – Oh, no, no puede ser verdad… (<em>Dirigiéndose hacia el fondo de la basura</em>) ¿Hola? ¿Juan? ¿Me escuchas? (<em>Se inclina hacia el fondo de la basura para intentar recuperar el teléfono.</em>) ¿Hola? Te escucho muy mal…<br><em>Finalmente, ella cae dentro del contenedor. Solo sus dos piernas sobresalen, agitándose y emitiendo gritos sofocados. Un hombre llega con un teléfono móvil en la mano.</em><br><strong>Hombre</strong> – ¿Hola? ¿Hola? ¿Me escuchas?<br><em>Su esposa llega por detrás de él.</em><br><strong>Mujer 2</strong> – ¿Juan? ¿Qué estás haciendo aquí?<br><em>Juan guarda inmediatamente su teléfono. Temiendo ser sorprendido en esa posición embarazosa, la mujer atrapada en el contenedor vuelve a meter sus piernas y se calma.</em><br><strong>Hombre</strong> – Bueno, yo… Venía a recoger el contenedor para subirlo… ¿El peluquero no pudo atenderte finalmente?<br><strong>Mujer 2</strong> (<em>secamente</em>) – Sí. Acabo de salir.<br><strong>Hombre</strong> – Ah, muy bien…<br><strong>Mujer 2 </strong>– ¿No olvidaste que esta noche voy a la despedida de mi jefe de servicio?<br><strong>Hombre</strong> – No, no, tranquila… Aprovecharé para ponerme al día con mi contabilidad en la oficina.<br><em>La mujer ve la caja de cereales en el suelo.</em><br><strong>Mujer 2 </strong>– La gente es muy sucia… (<em>Recoge el envase para ponerlo de nuevo en el contenedor</em>) Y tengo la impresión de que los recién llegados son los peores… A propósito, ¿conociste a la nueva vecina?<br><strong>Hombre</strong> – ¿Qué vecina?<br><strong>Mujer 2 </strong>– No me digas que no la has notado… La de pechos grandes…<br><strong>Hombre</strong> – Ah, esa…<br><strong>Mujer 2 </strong>– Ves, que sí te acuerdas.<br><strong>Hombre</strong> – Es cierto que es bastante guapa.<br><strong>Mujer 2</strong> – Yo la encuentro bastante vulgar, pero bueno…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Vulgar?<br><strong>Mujer 2 </strong>– Creo que está divorciada…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Te lo dijo ella?<br><strong>Mujer 2 </strong>– Una mujer que saca ella misma la basura, obviamente vive sola… Y como es demasiado mayor para ser soltera, concluyo que está divorciada… o viuda.<br><strong>Hombre</strong> – No es tan mayor…<br><strong>Mujer 2</strong> – Debe tener más o menos mi edad.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Ah, sí? No se nota…<br><strong>Mujer 2</strong> – Cuando saca la basura por la mañana en bata antes de maquillarse, se nota, créeme… Pero oye, parece que realmente te ha impresionado…<br><strong>Hombre</strong> – Fuiste tú quien me habló de ella… (<em>Pausa</em>) Y además, hoy llamó a la oficina para una limpieza dental…<br><strong>Mujer 2 </strong>– ¿Una limpieza dental? ¿Cuándo?<br><strong>Hombre</strong> – Esta noche.<br><strong>Mujer 2</strong> – Ah, vale… Debe ser una urgencia. Debía tener mucha placa dental…<br><strong>Hombre</strong> – Tal vez tiene una cita importante…<br><strong>Mujer 2</strong> – Sí, claro… En fin… Mientras no la traigas a casa… Porque te advierto, soy capaz de cualquier cosa…<br><strong>Hombre</strong> – Traerla a casa… ¿De dónde sacas eso?<br><em>Comienzan a alejarse.</em><br><strong>Mujer 2</strong> – Bueno, ¿no subes el contenedor?<br><strong>Hombre</strong> – Sí, sí… (<em>Toma el contenedor con ruedas por el asa y sigue a su esposa</em>.) Pero cuando dices capaz de cualquier cosa… No te refieres a matar, ¿verdad?<br><em>Se escucha el timbre de un teléfono procedente del contenedor.</em><br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Aviso de paso</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="215" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Aviso de paso" class="wp-image-1800" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b-300x161.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/los-trastos-viejos/">Los trastos viejos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El corazón en la mano</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-corazon-en-la-mano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:51:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Donación de órganos]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1697</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un sketch de Jean-Pierre Martinez El dueño cabecea adormilado detrás de su mostrador. Dos personajes (hombres o mujeres) llegan y [&#8230;]</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-corazon-en-la-mano/">El corazón en la mano</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño cabecea adormilado detrás de su mostrador. Dos personajes (hombres o mujeres) llegan y se sientan en una mesa.</em><br><strong>Uno</strong> – También parece estar en un coma profundo…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué hacemos? ¿Lo despertamos?<br><strong>Uno</strong> – Vamos a esperar a que se despierte por sí solo.<br><strong>Dos</strong> – Un milagro siempre es posible.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Uno</strong> – Y respecto a ella, ¿qué hacemos?<br><strong>Dos</strong> – Sinceramente… no sé qué pensar al respecto.<br><strong>Uno</strong> – Tendremos que tomar una decisión. El médico dijo que debíamos actuar rápido.<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto, la lógica diría que digamos que sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿La lógica? Es nuestra hermana, después de todo…<br><strong>Uno</strong> – Sí… ¿La has oído alguna vez hablar de este tema delante de nosotros?<br><strong>Dos</strong> – Hace años que no nos vemos… e incluso antes, no solíamos tener ese tipo de conversaciones.<br><strong>Uno</strong> – Así que nos toca decidir. Como si fuera para nosotros.<br><strong>Dos</strong> – ¿Quieres decir… como si necesitáramos un trasplante?<br><strong>Uno</strong> – ¡Como si estuviéramos en su lugar! En lugar del fallecido… ¿Qué harías tú? Si pudieras decidir donar tus órganos o llevarlos contigo a la tumba…<br><strong>Dos</strong> – Por supuesto, en principio… Si vamos a morir, si podemos salvar una vida…<br><strong>Uno</strong> – Por otro lado…<br><strong>Dos</strong> – Imaginar que le abriremos el pecho y le tomaremos el corazón para ponerlo en el pecho de alguien más…<br><strong>Uno</strong> – Alguien a quien ni siquiera conocemos.<br><strong>Dos</strong> – Menos mal… No nos faltaría más conocerlo. ¿Tú preferirías conocerlo?<br><strong>Uno</strong> – Preferiría que ella no estuviera muerta.<br><em>Un momento de silencio.</em><br><strong>Dos</strong> – Además, ¿podemos decir realmente que está muerta?<br><strong>Uno</strong> – Según los médicos, está en estado de muerte cerebral.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué significa exactamente? ¿Lo sabes tú?<br><strong>Uno</strong> – Básicamente, la casa aún está en pie, la calefacción aún no se ha apagado, pero no hay nadie adentro. El propietario se fue, tiró la llave y nunca volverá.<br><strong>Dos</strong> – Entiendo.<br><strong>Uno</strong> – Entonces se trata de recuperar la caldera para instalarla en otra casa donde la caldera esté averiada, para que el propietario pueda seguir viviendo adentro sin pasar frío.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ya has terminado con tus metáforas de fontanero?<br><strong>Uno</strong> – Te lo explico…<br><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿tú estás a favor?<br><strong>Uno</strong> – Tú también, ¿no? Sabías que eventualmente llegaríamos a esto.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>El otro saca un papel.</em><br><strong>Uno</strong> – Vamos, terminemos esto… (<em>Le ofrece el papel</em>) Hay que firmar aquí.<br><strong>Dos</strong> – Firma tú… Yo no podré hacerlo…<br><strong>Uno</strong> – No, pero se necesitan nuestras dos firmas.<br><strong>Dos</strong> – Finge la mía entonces.<br><strong>Uno</strong> – Pero será una falsificación…<br><strong>Dos</strong> – ¿De qué tienes miedo? ¿Que te demande por imitar mi firma?<br><strong>Uno</strong> – Pero si estás de acuerdo, ¿por qué no firmas?<br><strong>Dos</strong> – Estoy de acuerdo, pero no podré firmar, eso es todo. ¿Puedes entender eso, no? (<em>Se levanta para salir</em>) ¡Por una vez que te pido algo!<br><strong>Uno</strong> – Pero vamos… la odiabas.<br><strong>Dos</strong> – Justamente… Si fuera un gesto de amor, aún… Sería más fácil para mí. Pero así… no me siento capaz de decidir por ella. (<em>El dueño emerge detrás de su mostrador.</em>) Mira, él se despertó… ¡Nunca se está a salvo de un milagro!<br><em>El personaje sale, dejando al otro perplejo. El dueño se acerca.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué les sirvo?<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-corazon-en-la-mano/">El corazón en la mano</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Latidos del corazón</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/latidos-del-corazon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:42:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Niño]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Embarazo]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1691</guid>

					<description><![CDATA[<p>Latidos del corazón, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/latidos-del-corazon/">Latidos del corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño está limpiando vasos detrás del mostrador. Una pareja llega y se sienta. Silencio. El dueño se acerca.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué les sirvo?<br><strong>Ella</strong> (<em>en tono decidido</em>) – Nada por ahora. Estamos esperando al tercero…<br><strong>Dueño</strong> – Bueno…<br><em>El hombre muestra sorpresa. El dueño se retira.</em><br><strong>Él</strong> – No sabía que esperábamos a alguien…<br><strong>Ella</strong> – Yo tampoco.<br><strong>Él</strong> – ¿Cómo? ¿Quién es?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé… Aún no tiene nombre…<br><strong>Él</strong> – ¿Me estás tomando el pelo?<br><em>Un momento de silencio.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Qué dirías si te dijera que estoy embarazada?<br><em>Él tarda en asimilar la pregunta.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Estás embarazada?<br><strong>Ella</strong> – No dije eso…<br><strong>Él</strong> – Entonces es una suposición.<br><strong>Ella</strong> – Si tú lo dices…<br><strong>Él</strong> – ¿No estás segura?<br><strong>Ella</strong> – ¿Quieres una prueba?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué prueba?<br><strong>Ella</strong> – No sé… ¿Una prueba de embarazo?<br><strong>Él</strong> – No deberías bromear con eso.<br><strong>Ella</strong> – No estoy bromeando. Solo quería hablar de ello. ¿Y bien?<br><strong>Él</strong> – Un hijo… siempre comienza conjugándose en condicional, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Solo depende de nosotros convertir ese condicional en indicativo.<br><strong>Él</strong> – Mientras no lo conjugues en imperativo…<br><strong>Ella</strong> – No me has respondido…<br><strong>Él</strong> – ¿Qué?<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué dirías si te dijera que estoy embarazada?<br><strong>Él</strong> – No lo sé, te diría… ¡genial!<br><strong>Ella</strong> – ¿Genial?<br><strong>Él</strong> – Genial… Pero estamos de acuerdo, no estás embarazada…<br><em>El dueño vuelve.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Seguimos esperando al tercero?<br><em>Ella pone su mano en su vientre.</em><br><strong>Ella</strong> – Ya está aquí… Podemos hacer nuestros pedidos…<br><em>El hombre la mira sorprendido.</em><br><strong>Dueño</strong> – Genial.<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/latidos-del-corazon/">Latidos del corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Don del corazón</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/don-del-corazon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:15:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Camarero]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Matrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Donación de órganos]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1687</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un sketch de Jean-Pierre Martinez El dueño espera detrás del mostrador, ocioso. Llega un hombre y una mujer.Ella – Hola [&#8230;]</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/don-del-corazon/">Don del corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño espera detrás del mostrador, ocioso. Llega un hombre y una mujer.</em><br><strong>Ella</strong> – Hola Manuel.<br><em>El dueño responde con un gesto de cabeza. Se sientan en una mesa. El dueño se acerca para tomar el pedido.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué les sirvo?<br><strong>Ella</strong> – Lo de siempre.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Y usted?<br><strong>Él</strong> – Lo mismo.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Lo mismo que la señorita o lo mismo de siempre?<br><strong>Él</strong> – Perdón.<br><strong>Dueño</strong> – ¡Yo no sé lo que pides siempre!<br><strong>Él</strong> – Sin embargo, vengo todas las mañanas, como ella.<br><strong>Dueño</strong> – Así es. Hay caras que recuerdo y otras que prefiero olvidar…<br><strong>Él</strong> – Digamos lo mismo que ella, entonces.<br><strong>Dueño</strong> – Y dos cafés…<br><em>El dueño se aleja.</em><br><strong>Él</strong> – Siempre tan amable…<br><strong>Ella</strong> – Hay que saber cómo tratarlo.<br><strong>Él</strong> – Qué idiota.<br><strong>Ella</strong> – ¿Sabes cómo se llama, ese idiota?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – Manuel.<br><strong>Él</strong> – Parecen muy íntimos, tú y ese… Manuel.<br><strong>Ella</strong> – Vengo todos los días a tomar un café antes de ir a trabajar…<br><strong>Él</strong> – Yo también… Pero él finge que no me conoce.<br><strong>Ella</strong> – ¿Estás celoso?<br><strong>Él</strong> – Tal vez él sea el celoso… ¿Lo conoces tan bien?<br><strong>Ella</strong> – Nunca hemos hablado realmente.<br><strong>Él</strong> – ¿Cómo sabes que se llama Manuel?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé… Todo el mundo lo sabe… En cualquier caso, todo el mundo lo llama Manuel y nunca se ha quejado.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Estás bien?<br><strong>Ella</strong> – Sí.<br><strong>Él</strong> – ¿Qué te gustaría hacer?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé…<br><strong>Él</strong> – Hace buen tiempo… No vamos a encerrarnos en una sala de cine. ¿Por qué no damos un paseo?<br><strong>Ella</strong> – Como quieras.<br><strong>Él</strong> – Oculta tu entusiasmo… ¿Hay algo que te preocupe?<br><strong>Ella</strong> – No… No especialmente.<br><strong>Él</strong> – No lo sé… Algo de lo que quieras hablar conmigo.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Ella</strong> – De acuerdo… Si me sucede algo algún día, quiero donar mis órganos.<br><em>Él se queda desconcertado por un momento.</em><br><strong>Él</strong> – ¿A quién?<br><strong>Ella</strong> – ¡No lo sé! Para alguien que los necesite.<br><strong>Él</strong> – ¿Necesite…?<br><strong>Ella</strong> – ¿Lo estás haciendo a propósito o qué? ¡Un trasplante!<br><strong>Él</strong> – Ah, sí… Muy bien…<br><strong>Ella</strong> – Tengo mi tarjeta de donante conmigo, pero por si acaso…<br><strong>Él</strong> – De acuerdo.<br><strong>Ella</strong> – Necesito decírselo a alguien. Porque cuando ya no se puede hablar…<br><strong>Él</strong> – De acuerdo.<br><strong>Ella</strong> – Y si estoy en estado de muerte cerebral, no quiero que me mantengan artificialmente con vida.<br><strong>Él</strong> – No hay problema… Pero sabes, todavía no estamos casados. Ni siquiera estoy seguro de que yo tenga voz y voto. Seguramente sería decisión de tus padres.<br><strong>Ella</strong> – Están muertos.<br><strong>Él</strong> – Ah sí, es cierto… Para tus hermanos y hermanas, entonces.<br><strong>Ella</strong> – Estoy enfadada con toda mi familia.<br><strong>Él</strong> – Bueno… Entonces solo nos queda casarnos. Así puedo disponer de todos tus órganos yo mismo.<br><strong>Ella</strong> – ¿Es una propuesta de matrimonio? Porque sería sin duda la más original de toda la historia de las propuestas de matrimonio.<br><strong>Él</strong> – ¿Quieres casarte conmigo?<br><strong>Ella</strong> – Sí… (<em>Un momento</em>) ¿Y tú?<br><strong>Él</strong> – Pues sí, ya que acabo de pedir tu mano… Bueno, tu mano, tu corazón, tus pulmones, tu hígado y todo lo demás…<br><strong>Ella</strong> – No, me refiero, ¿y tú, si te sucediera algo? Ahora que voy a poder disponer de todos tus órganos también.<br><strong>Él</strong> – Ah sí… Aquí estamos nadando en pleno romanticismo…<br><strong>Ella</strong> – Entonces…<br><strong>Él</strong> – No lo sé… No lo he pensado realmente… Yo ni siquiera dono sangre… excepto a algunos mosquitos.<br><strong>Ella</strong> – Bueno… ¿Y entonces?<br><strong>Él</strong> – Si al morir pudiera legarte mi corazón para salvarte la vida, seguramente lo haría. Pero darle mi corazón a un desconocido… Es cierto, siempre puedes encontrarte con un idiota. Los idiotas también tienen problemas cardíacos. Menos que los demás, de acuerdo, pero los tienen…<br><em>El dueño se acerca.</em><br><strong>Dueño</strong> – Y dos cafés… (<em>Dirigiéndose al hombre</em>) ¿Puedo cobrar ahora mismo?<br><em>El hombre saca algunas monedas y las coloca sobre la mesa. El dueño las recoge y se marcha sin decir una palabra.</em><br><strong>Él</strong> – Imagina que muero y que ese imbécil necesita un trasplante. Francamente, me fastidiaría mucho darle mi corazón.<br><strong>Ella</strong> – Es un riesgo que hay que correr.<br><strong>Él</strong> – Bueno… Si eso te hace feliz, también tomaré mi tarjeta…<br><strong>Ella</strong> – Sí, me hace feliz. Y ahora, tengo ganas de ir a dar un paseo por el bosque contigo.<br><strong>Él</strong> – ¿Por el bosque?<br><em>Ella se levanta.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Vamos?<br><strong>Él</strong> – ¿Puedo tomar mi café primero?<br><strong>Ella</strong> – Está bien, pero date prisa.<br><em>Él se dispone a tomar su café.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/don-del-corazon/">Don del corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Corazón de buey</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/corazon-de-buey/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 08:48:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Carnicería]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Vecino]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Vegetarianismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1685</guid>

					<description><![CDATA[<p>Corazón de buey, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazon-de-buey/">Corazón de buey</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño recoge vasos del mostrador y los sumerge en un fregadero que no se ve. Llega un hombre y una mujer. El hombre echa una mirada sospechosa y un poco asqueada hacia el bar. Se sientan en una mesa.</em><br><strong>Él</strong> – Es realmente asqueroso. Me pregunto por qué sigo viniendo aquí.<br><strong>Ella</strong> – Es el único bar en frente del hospital…<br><strong>Él</strong> – Cuando ves las normas de higiene que nos imponen en nuestro trabajo… Si un paciente contrae una infección nosocomial en tu servicio, incluso un resfriado, te demanda. Luego viene aquí a tomar su vinito en una copa apenas enjuagada entre dos clientes, uno de los cuales podría tener hepatitis y el otro el virus del Ébola.<br><strong>Ella</strong> – Sí…<br><strong>Él</strong> – ¿Viste eso? Los platos sucios se remojan en el fregadero de mañana a noche. No te cuento el caldo de cultivo… Al final del día, has compartido tus microbios con la mitad de la ciudad. Infecciones nosocomiales, vaya tontería. ¿Y una enfermedad que contraes en un bar, cómo se llama?<br><strong>Ella</strong> – ¿Cirrosis hepática?<br><em>Se acerca el dueño.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Y para los señores y señoras, qué será?<br><strong>Él</strong> – No lo sé… Un jugo de tomate.<br><strong>Ella</strong> – Un café.<br><em>El dueño se aleja.</em><br><strong>Él</strong> – No sé por qué tomo jugo de tomate, lo detesto.<br><strong>Ella</strong> – Ya no sabemos qué pedir, al final.<br><strong>Él</strong> – Debería haber tomado un jugo de frutas.<br><strong>Ella</strong> – Aún estás a tiempo…<br><strong>Él</strong> – No lo sé… ¿Viste la cara del dueño? No parece amigable.<br><strong>Ella</strong> – ¿Quieres que vaya yo?<br><strong>Él</strong> – Demasiado tarde, acaba de abrir la botella. Eso es típico de mí. Tendré que beberme un jugo de tomate aunque lo deteste. Además, el tomate me provoca acidez estomacal. ¿No te pasa a ti?<br><strong>Ella</strong> – No.<br><strong>Él</strong> – Qué lástima, entonces no lo beberé…<br><strong>Ella</strong> (<em>para cambiar de tema</em>) – ¿Qué planes tienes para el verano?<br><strong>Él</strong> – No lo sé todavía… Probablemente pasaré una o dos semanas en casa de mis padres, como todos los años.<br><strong>Ella</strong> – Pareces estar muy unido a tus padres.<br><strong>Él</strong> – No especialmente. Son molestos, pero tienen una villa con piscina en Cadaqués.<br><strong>Ella</strong> – Cuando eres molesto, si quieres seguir viendo a tus hijos después de que se vayan de casa, tienes que invertir en una piscina. Deberías considerarlo para los tuyos, cuando llegue el momento…<br><strong>Él</strong> – Sí… A menos que no quiera verlos demasiado seguido.<br><strong>Ella</strong> – Y aparte de eso, ¿cómo estás?<br><strong>Él</strong> – Bien, aunque… mi esposa invitó de nuevo a los vecinos a cenar.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué?<br><strong>Él</strong> – No es que no sean amables, pero… también son un poco molestos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué los invitó?<br><strong>Él</strong> – Acabamos de llegar al vecindario. Fueron amables al invitarnos a su casa para conocernos. Así que nos sentimos obligados a devolverles la invitación. Temo que se convierta en una costumbre, ¿entiendes?<br><strong>Ella</strong> – Entiendo perfectamente.<br><strong>Él</strong> – Ahora que metimos el dedo en la llaga…<br><strong>Ella</strong> – Tal vez tenga una solución.<br><strong>Él</strong> – Una solución.<br><strong>Ella</strong> – Para asegurarte de que nunca vuelvan a comer en tu casa.<br><strong>Él</strong> – ¿Cómo sería eso?<br><strong>Ella</strong> – Me pasó lo mismo hace unos años, cuando compré la casa.<br><strong>Él</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Ella</strong> – Los vecinos nos invitaron. Profesores, ¿sabes? Izquierdistas, obviamente. Ecologistas, tendencia vegetariana, pero que de vez en cuando comen carne si es orgánica.<br><strong>Él</strong> – Entiendo perfectamente. Amables, pero totalmente abrumadores. ¿Y cómo te libraste de ellos?<br><strong>Ella</strong> – Cuando les devolvimos la invitación, les serví un plato un tanto especial.<br><strong>Él</strong> – Especial.<br><strong>Ella</strong> – Un corazón.<br><strong>Él</strong> – ¿Un corazón? ¿Cómo un corazón?<br><strong>Ella</strong> – Un corazón de buey. Directo. Solo con una ensalada.<br><strong>Él</strong> – ¿Un corazón de buey? Ni siquiera sabía que se comía eso… ¿Dónde lo conseguiste?<br><strong>Ella</strong> – En la carnicería de la esquina.<br><strong>Él</strong> – No sabía que se vendía.<br><strong>Ella</strong> – Ah no, pero no me lo vendieron. Me lo regalaron.<br><strong>Él</strong> – ¿En serio? ¿Y se lo comieron?<br><strong>Ella</strong> – Son personas educadas, ¿entiendes? Te dije, profesores, ¿sabes? Entonces, tolerancia, respeto a la diferencia, no se atrevieron a decir nada, ya lo imaginas. Del tipo «respeto las costumbres de cada uno, incluso si son diferentes a las mías, y hago un esfuerzo por compartir algo con ellos, aunque no sea exactamente lo que yo valoro». Se taparon la nariz y se lo comieron todo.<br><strong>Él</strong> – ¿Y después?<br><strong>Ella</strong> – Nunca más los volvimos a ver.<br><strong>Él</strong> – ¿Nunca más?<br><strong>Ella</strong> – Nos encontramos ocasionalmente, obviamente, somos vecinos. Pero nunca se atrevieron a invitarnos de nuevo, por miedo a que les devolviéramos la invitación y les sirviéramos algo aún peor que la última vez… Los traumatizamos por completo, te lo digo.<br><strong>Él</strong> – Es increíble…<br><strong>Ella</strong> – Ah, no, deberías haber visto sus caras cuando puse eso en la mesa… Debería haber tomado una foto. De hecho, creo que lo hice…<br><strong>Él</strong> – Maldita sea… Pero entonces, tú también tuviste que comerlo.<br><strong>Ella</strong> – Hay que saber lo que se quiere, amigo. Es solo un mal momento pasajero. Pero después, estás tranquilo el resto de tu vida.<br><strong>Él</strong> – De acuerdo… Sí, no estoy seguro… Voy a hablarlo con mi esposa…<br><strong>Ella</strong> – ¡Sobre todo no, desgraciado!<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué?<br><strong>Ella</strong> – ¡Por supuesto que no estaría de acuerdo!<br><strong>Él</strong> – Sí… Es probable.<br><strong>Ella</strong> – No, hazle la sorpresa. Le dices «Esta noche, cariño, soy yo quien cocina».<br><strong>Él</strong> – Ah sí, eso seguro que la sorprenderá…<br><em>Ella se levanta.</em><br><strong>Ella</strong> – Bueno, tengo que dejarte.<br><strong>Él</strong> – Vale.<br><strong>Ella</strong> – Me contarás cómo fue tu cena, ¿verdad?<br><strong>Él</strong> – Espera, ni siquiera me ha servido mi jugo de tomate todavía…<br><strong>Ella</strong> – Verás, siempre funciona. Si no quieres volver a invitarlos a cenar sin pelearte con ellos, es la única solución, te lo aseguro… Hay una carnicería justo enfrente.<br><strong>Él</strong> – ¡Gracias por el consejo! Tienes razón, lo haré…<br><strong>Ella</strong> – Cuando se puede ayudar…<br><em>Ella sale.</em><br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazon-de-buey/">Corazón de buey</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un peso en el corazón</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/un-peso-en-el-corazon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 08:21:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Adulterio]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Divorcio]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Mentira]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1683</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un peso en el corazón, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/un-peso-en-el-corazon/">Un peso en el corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño del establecimiento limpia su mostrador con un trapo. Una pareja llega y se sienta en una mesa.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Estás segura de que es una buena idea?<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué?<br><strong>Él</strong> – Tomar una última copa juntos.<br><strong>Ella</strong> – Hemos estado casados durante diez años. No vamos a separarnos así, en la oficina de un juez. Sería demasiado triste.<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><em>El dueño se acerca.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Y para los señores?<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué vas a tomar?<br><strong>Él</strong> – No sé… (<em>Irónico</em>) ¿Champán?<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué no…?<br><strong>Él</strong> – Entonces, dos copas, por favor.<br><strong>Dueño</strong> – Lo siento, pero no tengo. Ya saben, aquí estamos frente a un hospital y el crematorio está justo al lado. La clientela no tiene muchas oportunidades para celebrar algo.<br><strong>Él</strong> – Bueno… Entonces un café.<br><strong>Ella</strong> – Yo también.<br><strong>Dueño</strong> – Y dos cafés.<br><em>El dueño se aleja.</em><br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿es esto? ¿Esta vez es realmente el final?<br><strong>Él</strong> – Es lo que queríamos, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Claro. Eso no impide…<br><strong>Él</strong> – ¿No te arrepientes?<br><strong>Ella</strong> – Un divorcio siempre es un fracaso. Lamento que no haya funcionado.<br><strong>Él</strong> – Yo también…<br><em>Un momento.</em><br><strong>Ella</strong> – Al mismo tiempo, fuiste tú quien me engañó.<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><strong>Ella</strong> – Perdóname, no quería volver a eso… Estamos divorciados, no me debes ninguna explicación.<br><strong>Él</strong> – No… (<em>Un momento</em>) Y tú, ¿nunca me engañaste? Ahora puedes decírmelo.<br><strong>Ella</strong> – No.<br><strong>Él</strong> – ¿Solo un desliz sin consecuencias?<br><strong>Ella</strong> – No.<br><strong>Él</strong> – ¿Un pequeño beso furtivo, una noche, después de tomar unas copas de más?<br><strong>Ella</strong> – No.<br><strong>Él</strong> – No, por supuesto… Eres tan perfecta…<br><strong>Ella</strong> – Entiendo que eso no es un cumplido viniendo de ti…<br><em>El dueño trae los dos cafés.</em><br><strong>Dueño</strong> – Aquí tienen…<br><strong>Ella</strong> – Gracias.<br><em>El dueño se marcha.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Puedo preguntarte algo? Ahora que todo ha terminado de todos modos…<br><strong>Ella</strong> – ¿Otra vez?<br><strong>Él</strong> – Hasta ahora, no has confesado nada…<br><strong>Ella</strong> – Si esto es un interrogatorio, entonces… Adelante, te escucho…<br><strong>Él</strong> – ¿Alguna vez, al menos una vez, durante todos estos años que pasamos juntos, me mentiste?<br><strong>Ella</strong> – ¿Mentir?<br><strong>Él</strong> – Incluso por omisión. Algo importante que me hayas ocultado. Algo de lo que no estarías orgullosa, obviamente. De lo contrario, no tendría sentido…<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué me preguntas esto ahora?<br><strong>Él</strong> – No lo sé… Saber que al final no eras tan perfecta… Eso me ayudaría a superarlo.<br><strong>Ella</strong> – Aún así no estoy muerta.<br><strong>Él</strong> – Me refiero a superar nuestra relación. Nuestro amor, si me permites decirlo.<br><strong>Ella</strong> – Puedes.<br><strong>Él</strong> – Entonces… ¿hay algo?<br><strong>Ella</strong> – Si eso puede ayudarte…<br><strong>Él </strong>– Te escucho.<br><strong>Ella</strong> – No es tan fácil…<br><strong>Él</strong> – No me digas que tienes muchas opciones.<br><strong>Ella</strong> – No, justamente. Estoy pensando…<br><strong>Él</strong> – Tengo todo el tiempo del mundo.<br><strong>Ella</strong> – ¿Recuerdas nuestro primer coche?<br><strong>Él</strong> – Sí.<br><strong>Ella</strong> – Una mañana, lo encontramos en la calle con un guardabarros completamente abollado.<br><strong>Él</strong> – Sí.<br><strong>Ella</strong> – Por supuesto, nadie dejó una nota para el parte.<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – Fui yo. Choqué con el pilar de la puerta al salir marcha atrás. El coche era nuevo, no me atreví a decírtelo. Tenía tanta vergüenza. Aparqué el coche en la calle y no dije nada.<br><strong>Él</strong> – Lo sé.<br><strong>Ella</strong> – ¿Sabes?<br><strong>Él</strong> – Había una marca de pintura en el pilar de la puerta. Todavía debe estar allí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y no dijiste nada?<br><strong>Él</strong> – Parecía que te importaba tanto esa mentira… ¿Qué hubiera cambiado?<br><strong>Ella</strong> – Probablemente nada. Pero ¿por qué no dijiste nada?<br><strong>Él</strong> – Destrozas nuestro coche nuevo. Mientes de una manera completamente patética. No soy un policía. ¿Qué podía haber dicho?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé. Podrías haber… ganado un punto.<br><strong>Él</strong> – Así no veía nuestra relación. Era una mentira tan infantil. Casi conmovedora. Pensé que debía ser importante para ti. Preferí dejarte tu dignidad…<br><strong>Ella</strong> – Gracias… es amable de tu parte.<br><strong>Él</strong> – Sí… (<em>Un momento</em>) Y tú, tú te burlas de mí.<br><strong>Ella</strong> – Para nada. Es verdad, te lo aseguro.<br><strong>Él</strong> – Cuando me preguntaste si alguna vez te había engañado, fui honesto contigo. Podría haberlo negado. Tal vez todavía estaríamos casados. Ahora te toca jugar el juego. Seguramente hay algo más… Algo más serio…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Ella</strong> – De acuerdo… ¿Recuerdas cuando te fuiste tres días a Barcelona para una conferencia?<br><strong>Él</strong> – Sí.<br><strong>Ella</strong> – Te dije que iría al hospital para un examen de rutina.<br><strong>Él</strong> – Ah sí… recuerdo.<br><strong>Ella</strong> – Fue para un aborto.<br><strong>Él</strong> – Un aborto…<br><strong>Ella</strong> – Si lo prefieres, interrupción voluntaria del embarazo…<br><strong>Él</strong> – Habíamos decidido tener un hijo… Habías dejado las pastillas anticonceptivas…<br><strong>Ella</strong> – Sí…<br><strong>Él</strong> – No lo entiendo.<br><strong>Ella</strong> – Yo tampoco…<br><strong>Él</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé… Tuve miedo.<br><strong>Él</strong> – ¿Miedo?<br><strong>Ella</strong> – Miedo de no poder hacerlo. Miedo de que me dejaras… Entre nosotros, no estaba completamente equivocada.<br><strong>Él</strong> – No inviertas los roles… Si hubiéramos tenido ese hijo, las cosas tal vez hubieran sido diferentes.<br><strong>Ella</strong> – Tal vez…<br><em>Un momento.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Cómo pudiste hacer eso?<br><strong>Ella</strong> – Gracias por no decir «hacerme eso»… No se puede explicar. No me sentí capaz. Capaz de asumir eso.<br><strong>Él</strong> – ¿Eso?<br><strong>Ella</strong> – Dar vida. Convertirme en madre.<br><strong>Él</strong> – Podrías haberlo hablado conmigo. Compartir eso conmigo.<br><strong>Ella</strong> – Nunca me atreví a decírtelo… Tenía demasiada vergüenza…<br><strong>Él</strong> – Como con el coche.<br><strong>Ella</strong> – Lo siento de verdad. Tuve miedo…<br><strong>Él</strong> – ¿Te daba tanto miedo? Incluso por el coche…<br><strong>Ella</strong> – Tenía miedo de mí misma. (<em>Un momento</em>) ¿Realmente crees que las cosas podrían haber sido diferentes?<br><strong>Él</strong> – Las cosas son como son. No tiene sentido imaginarlas de otra manera. Debe ser que entre nosotros dos no era posible.<br><em>Silencio.</em><br><strong>Ella</strong> – Creo que deberíamos irnos.<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><em>Se levantan para irse.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿La sigues viendo?<br><strong>Él</strong> – ¿Quién?<br><strong>Ella</strong> – La persona con la que me engañaste.<br><strong>Él</strong> – Ah, esa…<br><strong>Ella</strong> – Nunca me dijiste quién era. ¿Me lo puedes decir ahora? ¿La conozco?<br><strong>Él</strong> – ¿Para qué serviría…?<br><em>Un momento.</em><br><strong>Ella</strong> – Nunca me engañaste.<br><strong>Él</strong> – No…<br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿por qué…?<br><strong>Él</strong> – Era más fácil así.<br><strong>Ella</strong> – ¿Quieres decir más fácil para mí?<br><strong>Él</strong> – Más fácil para los dos… Creo que deberíamos irnos ahora…<br><strong>Ella</strong> – Vamos.<br><em>Se van.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/un-peso-en-el-corazon/">Un peso en el corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
