<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Archives des Sicario - La Sketchothèque</title>
	<atom:link href="https://sketchotheque.net/es/category/personaje/sicario/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/personaje/sicario/</link>
	<description>Les sketchs de Jean-Pierre Martinez</description>
	<lastBuildDate>Fri, 09 May 2025 09:53:23 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/03/cropped-sketch_carre-32x32.png</url>
	<title>Archives des Sicario - La Sketchothèque</title>
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/personaje/sicario/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Demasiado ocupado</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/demasiado-ocupado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 09:52:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[¡Demasiado es demasiado!]]></category>
		<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Amigo]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilación]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilado]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Viejo]]></category>
		<category><![CDATA[Cerebro]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Lengua]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2177</guid>

					<description><![CDATA[<p>Demasiado ocupado, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Demasiado es demasiado!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-ocupado/">Demasiado ocupado</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes, bastante mayores, se cruzan. El primero está vestido de manera deportiva y parece lleno de energía. El segundo está vestido de manera más clásica para su edad y parece más apagado. El primero reconoce inmediatamente al segundo.<br></em><strong>Uno</strong> – ¿Pero qué veo? ¿Qué haces aquí?<br><em>El otro parece sorprendido.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Nos conocemos?<br><strong>Uno</strong> – ¿Que si nos conocemos? (<em>Presentándose</em>) ¡Gabi! ¡Trabajamos juntos en la misma empresa durante cuarenta años!<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Uno</strong> – Entonces, viejo, ¿cómo va la jubilación?<br><strong>Dos</strong> – Va bien… ¿Y tú?<br><strong>Uno</strong> – ¿Yo? Pensaba que me iba a aburrir. Pero nada de eso… No tengo ni un minuto libre.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Uno</strong> – Bueno, el lunes tengo mi club de senderismo. La semana pasada escalamos un volcán.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un volcán?<br><strong>Uno</strong> – Un antiguo volcán. Extinto, obviamente. Para bajar bien, pero para subir…<br><strong>Dos</strong> – Sí, es como con las escaleras…<br><strong>Uno</strong> – El martes, doy clases de alfabetización.<br><strong>Dos</strong> – ¿En el instituto?<br><strong>Uno</strong> – En la prisión.<br><strong>Dos</strong> – Ah, ya…<br><strong>Uno</strong> – Hay muchos extranjeros entre los presos, así que, claro, también hay muchos analfabetos…<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí… Como en el instituto, al final.<br><strong>Uno</strong> – Es muy enriquecedor, ¿sabes?<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, porque te pagan?<br><strong>Uno</strong> – Enriquecedor… humanamente, quiero decir. Es voluntariado, obviamente. Les damos mucho, pero nos lo devuelven bien, te lo aseguro. Algunos vienen de países de los que ni siquiera conocía la existencia. Bueno, es un intercambio, eso es. Aprendemos tanto como ellos, ¿sabes? Sobre su idioma… sobre su cultura… Me cuentan su vida… Compartimos recuerdos… Incluso recetas de cocina, a veces…<br><strong>Dos</strong> – Vaya… Debe ser fascinante.<br><strong>Uno</strong> – ¿Dónde me quedé?<br><strong>Dos</strong> – En el miércoles, creo…<br><strong>Uno</strong> – Entonces el miércoles, ¡es sagrado! Cuido de mis nietos. Como los dos padres trabajan. Una verdadera alegría. Tengo suerte, viven justo enfrente de nuestra casa. ¿Tienes nietos tú?<br><strong>Dos</strong> – Tres. Viven en Australia.<br><strong>Uno</strong> – Vaya, qué lástima…<br><strong>Dos</strong> – Sí, bueno…<br><strong>Uno</strong> – Ayer los llevé al zoológico. Te vas a reír, pero nunca habían visto monos en la vida real. ¡Tendrías que haber visto sus caras! Bueno, no nos quedamos mucho tiempo. Eran bonobos…<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí… Y además es primavera.<br><strong>Uno</strong> – Después fuimos al Mac Donald&#8217;s… No es muy de mis principios, pero bueno. Si no queremos alejarnos de los jóvenes, hay que hacer algunos compromisos.<br><strong>Dos</strong> – Seguro…<br><strong>Uno</strong> – El jueves… tengo mi clase de chino.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás aprendiendo chino?<br><strong>Uno</strong> – Es realmente fascinante, te lo juro. Y además no es tan complicado como parece.<br><strong>Dos</strong> – Si tú lo dices…<br><strong>Uno</strong> – ¿Sabes cómo se dice hola en chino?<br><strong>Dos</strong> – Confieso que hasta ahora he logrado sobrevivir sin saberlo.<br><strong>Uno</strong> – Ni hao.<br><strong>Dos</strong> – ¿Miau?<br><strong>Uno</strong> – ¡Ni hao!<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí? ¿Pero por qué chino? ¿Piensas ir a China?<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué no? Si no, siempre podría charlar un rato con el dueño del restaurante chino que acaba de abrir en la ciudad. Las Delicias de Pekín. Ya sabes, justo enfrente del ayuntamiento.<br><strong>Dos</strong> – Las Delicias de Saigón… Creo que es vietnamita.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah sí? Los viernes tengo mi club de lectura…<br><strong>Dos</strong> – ¿Aún tienes tiempo para leer, con todo eso? Bueno, siempre quedan los fines de semana.<br><strong>Uno</strong> – ¿Los fines de semana? ¡Estás bromeando! El sábado tengo mi clase de teatro y el domingo es el coro.<br><strong>Dos</strong> – Vaya… No te aburres, en efecto.<br><strong>Uno</strong> – Eso lo puedes decir… A veces me pregunto si no debería aflojar un poco. Ya no tenemos veinte años, después de todo.<br><strong>Dos</strong> – Es verdad… Aunque yo, a los veinte años, ya no hacía mucho.<br><strong>Uno</strong> – Hay que mantenerse activo si queremos estar en forma. Y sobre todo mantener las neuronas en funcionamiento, porque si no… ¿Has visto? ¡Hace un rato ni siquiera me reconociste!<br><strong>Dos</strong> – Es que…<br><strong>Uno</strong> – ¿Sabías que a partir de los sesenta años, nuestro cerebro pierde 100,000 neuronas al día?<br><strong>Dos</strong> – Entonces no deben quedarme muchas…<br><strong>Uno</strong> – Bueno, y tú, ¡cuéntame!<br><strong>Dos</strong> – ¿Yo?<br><strong>Uno</strong> – ¡Qué haces con tus días!<br><strong>Dos</strong> – ¿Yo…? Nada.<br><strong>Uno</strong> – ¿Nada?<br><strong>Dos</strong> – Me aburro.<br><strong>Uno</strong> – No puede ser… Pero si te apetece, ya sabes…<br><strong>Dos</strong> – No, gracias.<br><strong>Uno</strong> – ¿No, qué?<br><strong>Dos</strong> – No, no me apetece.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah, no?<br><strong>Dos</strong> – Sinceramente, prefiero seguir aburriéndome.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah sí…?<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Cuando me encuentre con los antiguos compañeros de la RENFE, les daré noticias tuyas. ¿Sabes qué me regalaron esos cabrones cuando me jubilé?<br><strong>Dos</strong> – No…<br><strong>Uno</strong> – ¡Un tren eléctrico!<br><strong>Dos</strong> – Ah, esos cabrones…<br><strong>Uno</strong> – Nos reunimos una vez al año en junio para una buena comida y hablar de los viejos tiempos. ¡Podrías venir!<br><strong>Dos</strong> – Eh, sí, ¿por qué no…? Pero sabes, yo hice toda mi carrera en Iberia.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Dos</strong> – Fui piloto de línea.<br><strong>Uno</strong> – OK… No te retengo más. Y además tengo que irme. También ayudo al mediodía en la Cruz Roja. No tengo ni tiempo para comer. Te digo: ¡no tengo ni un minuto libre!<br><strong>Dos</strong> – Sí, debe ser diferente de la RENFE.<br><strong>Uno</strong> – Bueno… Pues… Adiós Alex…<br><strong>Dos</strong> – Me llamo Dani.<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, disfruta de tu jubilación.<br><strong>Dos</strong> – Sí, tú también. Entonces… Tam biêt.<br><strong>Uno</strong> – ¿Tam biêt…?<br><strong>Dos</strong> – Significa adiós en vietnamita.<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto…<br><em>El primero se aleja, todavía lleno de energía, mientras que el segundo se queda perplejo.<br><strong>Oscuro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">¡Demasiado es demasiado!</a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="237" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Demasiado es demasiado" class="wp-image-1850" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b-300x178.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-ocupado/">Demasiado ocupado</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La trampa</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/la-trampa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 15:47:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[De verdad y de broma]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<category><![CDATA[Ratón]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2144</guid>

					<description><![CDATA[<p>La trampa, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'De verdad y de broma' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-trampa/">La trampa</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes se enfrentan.</em><br><strong>Uno</strong> – Entonces, ¿está decidido? ¿Quieres deshacerte de ella?<br><strong>Dos</strong> – No veo otra solución. Lo he intentado todo, te lo aseguro.<br><strong>Uno</strong> – Estamos hablando de matar, ¿eh? No hay vuelta atrás. Es definitivo.<br><strong>Dos</strong> – Lo sé.<br><strong>Uno</strong> – ¿Te ves capaz de vivir con eso en la conciencia por el resto de tus días?<br><strong>Dos</strong> – Asumo la responsabilidad, pero no soy capaz de hacerlo. ¿Estarías dispuesto a encargarte tú?<br><strong>Uno</strong> – No será gratis, obviamente.<br><strong>Dos</strong> – Obviamente.<br><strong>Uno</strong> – Cuando no quieres ensuciarte las manos, hay un precio que pagar.<br><strong>Dos</strong> – ¿Cuánto?<br><strong>Uno</strong> – Te haré un precio de amigo, no te preocupes.<br><strong>Dos</strong> – OK. ¿Y cómo piensas hacerlo?<br><strong>Uno</strong> – ¿Estás seguro de que quieres saberlo?<br><strong>Dos</strong> – Preferiría que no sufriera.<br><strong>Uno</strong> – Le voy a tender una trampa.<br><strong>Dos</strong> – Bueno… Si crees que es lo más eficaz…<br><strong>Uno</strong> – ¿En qué pensabas? ¿Un arma de fuego?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé…<br><strong>Uno</strong> – Yo también tengo mis principios. Con un arma, sería realmente un crimen. La trampa es una especie de compromiso entre el accidente y el asesinato. Entre el suicidio involuntario y el homicidio fortuito.<br><strong>Dos</strong> – Pero la trampa implica una intención de matar…<br><strong>Uno</strong> – Sí, pero también requiere la colaboración de la víctima. Si no es su aprobación tácita, al menos su participación fortuita.<br><strong>Dos</strong> – ¿De verdad?<br><strong>Uno</strong> – Cuando disparas a alguien con un revólver, no le dejas ninguna oportunidad. Con una trampa, la víctima siempre tiene la posibilidad de evitarla. El asesino hace la mitad del camino, y la víctima la otra mitad.<br><strong>Dos</strong> – Sin saberlo.<br><strong>Uno</strong> – Al menos de forma inconsciente.<br><strong>Dos</strong> – Bueno… ¿Y cuál es tu trampa, exactamente?<br><em>El otro saca de su bolsillo una ratonera y se la muestra.</em><br><strong>Uno</strong> – Esto.<br><strong>Dos</strong> – ¿Una ratonera?<br><strong>Uno</strong> – Más grande, obviamente.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y la vas a construir tú?<br><strong>Uno</strong> – Tampoco es una tecnología muy sofisticada, siempre que respetes las proporciones.<br><strong>Dos</strong> – Bueno…<br><strong>Uno</strong> – Obviamente, habrá algunos gastos adicionales…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y cómo piensas atraerla? No será con queso, supongo…<br><strong>Uno</strong> – Depende… ¿Qué tipo de ratita es?<br><strong>Dos</strong> – Del tipo ratita de lujo, más bien.<br><strong>Uno</strong> – En ese caso, habrá también un pequeño suplemento para el cebo.<br><strong>Dos</strong> – Bueno… Mientras te encargues de deshacerte de ella.<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">De verdad y de broma</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/de-verdad-y-de-broma/"><img decoding="async" width="400" height="297" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1845" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/de-verdad-y-de-broma-jean-pierre-martinez-b-300x223.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-trampa/">La trampa</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Firmas</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/firmas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:58:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Prostituta]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1967</guid>

					<description><![CDATA[<p>Firmas, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/firmas/">Firmas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre y una mujer están sentados a una mesa, de cara al público, cada uno con una pila de libros, como en una sesión de firmas. El título del libro del hombre es Memorias de un asesino a sueldo, y el de la mujer, Memorias de una escort.</em><br><strong>Él</strong> – Podrías haber al menos buscado otro título…<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué yo?<br><strong>Él</strong> – ¡Porque yo realmente fui un asesino a sueldo!<br><strong>Ella</strong> – ¿Y tú qué sabes? Tal vez yo también fui escort…<br><strong>Él</strong> – Claro, claro.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué me asegura que tú realmente fuiste un asesino a sueldo?<br><strong>Él</strong> – De todos modos, fui yo quien tuvo la idea de escribir mis memorias primero.<br><strong>Ella</strong> – Veremos cuál de nuestros libros se vende mejor.<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Él</strong> – Por ahora, no hay mucha gente.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Ella</strong> – ¿Lo has leído, al menos?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué?<br><strong>Ella</strong> – ¡Mi libro!<br><strong>Él</strong> – No. No creerás que voy a comprarlo, ¿verdad?<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Ella</strong> – Anda, te lo regalo.<br><strong>Él</strong> – Vaya regalo. De todos modos, no se vende.<br><strong>Ella</strong> – Mira, hasta te lo dedico.<br><em>Escribe unas palabras en la portada y firma. Él toma el libro y lee la dedicatoria.</em><br><strong>Él</strong> – Qué detalle…<br><strong>Ella</strong> – Es lo que pienso. ¿Y tú?<br><strong>Él</strong> – ¿Yo qué?<br><strong>Ella</strong> – ¿Me dedicas tu libro?<br><em>Él toma uno de sus libros de la pila y le dedica unas palabras. Le pasa el libro, y ella lo abre.</em><br><strong>Ella</strong> – También es bonito…<br><strong>Él</strong> – Pero yo no lo pienso… (<em>Ella frunce el ceño.</em>) ¡Que sí, boba!<br><em>Cada uno se pone a leer el libro del otro.</em><br><strong>Ella</strong> – Es curioso. Después de todos estos años de vida en común, tengo la impresión de que no hemos vivido la misma vida.<br><strong>Él</strong> – Sí, tengo exactamente la misma impresión…<br><strong>Ella</strong> – La tuya parece apasionante.<br><strong>Él</strong> – Menos que la tuya.<br><strong>Ella</strong> – En realidad, habremos vivido juntos una vida apasionante… pero no la misma.<br><strong>Él</strong> – Al menos, tendremos cosas que contarnos hasta el final de nuestros días.<br><strong>Ella</strong> – Sí…<br><em>Música.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/firmas/">Firmas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Lola</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/lola/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:54:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Animal]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Ética]]></category>
		<category><![CDATA[Paranoia]]></category>
		<category><![CDATA[Perro]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1965</guid>

					<description><![CDATA[<p>Lola, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/lola/">Lola</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado a una mesa. Otro llega, con gafas de sol, y se dirige a él.</em><br><strong>Uno</strong> – Volverán las oscuras golondrinas<br><strong>Dos</strong> – En tu ventana sus nidos a colgar…<br><strong>Uno</strong> – Está bien. Pero no es ventana, es balcón.<br><strong>Dos</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Uno</strong> – En tu balcón sus nidos a colgar<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí…<br><strong>Uno</strong> – Siéntese.<br><em>El otro se sienta.</em><br><strong>Dos</strong> – De todos modos, es un poco tonto como contraseña.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y por qué?<br><strong>Dos</strong> – Todo el mundo conoce la segunda parte.<br><strong>Uno</strong> – Al parecer, usted no…<br><strong>Dos</strong> – Perdón, no sabía que los asesinos a sueldo eran tan exigentes con la poesía de Lorca.<br><strong>Uno</strong> – Es de Bécquer.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – Le escucho.<br><strong>Dos</strong> – Quisiera hacer desaparecer a alguien.<br><strong>Uno</strong> – Sí, en general, para eso me llaman… ¿Cómo se llama esa persona?<br><strong>Dos</strong> – Lola.<br><strong>Uno</strong> – ¿Lola?<br><strong>Dos</strong> – Es una perra.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, eso no es asunto mío…<br><strong>Dos</strong> – No, quiero decir que… es realmente una perra.<br><strong>Uno</strong> – ¿Una perra? ¿Quiere decir un animal?<br><strong>Dos</strong> – Sí. Una perra. La hembra del perro.<br><em>El otro se levanta para irse.</em><br><strong>Uno</strong> – Lo siento, pero tenemos cierta ética en nuestro trabajo. Nunca matamos animales.<br><strong>Dos</strong> – Espere… Le ofrezco el doble.<br><em>Intrigado, el otro se sienta de nuevo.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué quiere matarla, para empezar?<br><strong>Dos</strong> – Si la conociera, no diría esa pobre criatura, créame.<br><strong>Uno</strong> – Cuénteme…<br><strong>Dos</strong> – Era la perra de mi esposa.<br><strong>Uno</strong> – ¿Era?<br><strong>Dos</strong> – Ella murió.<br><strong>Uno</strong> – ¿La perra?<br><strong>Dos</strong> – ¡Mi esposa!<br><strong>Uno</strong> – Lo siento.<br><strong>Dos</strong> – No lo sienta… Fui yo quien la mató.<br><strong>Uno</strong> – Y… ¿por qué, si se puede saber?<br><strong>Dos</strong> – En realidad… fue más bien un accidente.<br><strong>Uno</strong> – ¿Un homicidio involuntario, quiere decir?<br><strong>Dos</strong> – Digamos… un acto fallido.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo.<br><strong>Dos</strong> – Estábamos los tres caminando al borde de un acantilado y…<br><strong>Uno</strong> – ¿Los tres?<br><strong>Dos</strong> – Con Lola.<br><strong>Uno</strong> – Ah, claro…<br><strong>Dos</strong> – La empujé un poco, accidentalmente, ella resbaló y se estrelló abajo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y la policía no lo molestó?<br><strong>Dos</strong> – La policía, no. Pero Lola vio todo. Y desde entonces…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – Me mira.<br><strong>Uno</strong> – ¿Lo mira?<br><strong>Dos</strong> – Con una mirada acusadora.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Conoce ese episodio de la Biblia? El ojo estaba en la tumba y miraba a Caín.<br><strong>Uno</strong> – Me suena vagamente. Aunque, ya sabe, en mi trabajo la Biblia no es precisamente mi libro de cabecera.<br><strong>Dos</strong> – Pues para mí es Lola. Todo el día, me clava la mirada. Se ha vuelto insoportable.<br><strong>Uno</strong> – Entiendo.<br><strong>Dos</strong> – No creo que pueda entenderlo. Si esto sigue, acabaré haciendo una tontería.<br><strong>Uno</strong> – Podría deshacerse de ella usted mismo. Al fin y al cabo, mató a su esposa.<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero tengo miedo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Miedo?<br><strong>Dos</strong> – Hay algo sobrenatural en todo esto, se lo aseguro. No es solo un animal. Es…<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – Esa mirada… La mirada de Lola… Es la de mi esposa.<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Uno</strong> – Me ha conseguido dar escalofríos, también a mí. Y, con el trabajo que hago, créame que he visto de todo…<br><strong>Dos</strong> – Deshágase de Lola, se lo ruego.<br><strong>Uno</strong> – Lo siento de verdad, pero… No me dedico a la reencarnación.<br><strong>Dos</strong> – ¿Entonces qué será de mí?<br><strong>Uno</strong> – No sé… ¿Un perro?<br><em>Se levanta y se va. El otro se queda en silencio un momento.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Un perro…? Guau… Guau, guau…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/lola/">Lola</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Memorias</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/memorias/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:51:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Prostituta]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Celos]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Secreto]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1962</guid>

					<description><![CDATA[<p>Memorias, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/memorias/">Memorias</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Él está sentado en una mesa, con un cuaderno frente a él. Parece pensativo. Ella llega.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Estás bien? Tienes cara rara…<br><strong>Él</strong> – Estaba pensando.<br><strong>Ella</strong> – Ah… Debe ser por eso… (<em>Pausa</em>) ¿Y en qué estabas pensando?<br><strong>Él</strong> – Me preguntaba si… no debería escribir mis memorias.<br><strong>Ella</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Él</strong> – Mis memorias…<br><strong>Ella</strong> – ¿Tus memorias?<br><strong>Él</strong> – Pues sí, mis memorias. La historia de mi vida, vamos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Te encuentras bien?<br><strong>Él</strong> – Sí, estoy bien, ¿por qué?<br><strong>Ella</strong> – No sé… Como hablas de escribir tus memorias…<br><strong>Él</strong> – No he dicho que quiera escribir mi testamento, he dicho que quiero escribir mis memorias.<br><strong>Ella</strong> – De acuerdo…<br><strong>Él</strong> – Se puede querer escribir sus memorias sin estar en las últimas. También el testamento, de hecho.<br><strong>Ella</strong> – Pero… Sigues siendo joven para escribir tus memorias, ¿no?<br><strong>Él</strong> – ¿Cuándo quieres que las escriba? ¿Cuando esté muerto? ¿O con Alzheimer?<br><strong>Ella</strong> – ¿Tienes problemas de memoria?<br><strong>Él</strong> – ¡No he dicho que tenga problemas de memoria! ¡He dicho que quiero escribir mis memorias!<br><strong>Ella</strong> – Como has mencionado el Alzheimer…<br><strong>Él</strong> – Lo que digo es que para escribir tus memorias, tienes que tener memoria.<br><strong>Ella</strong> – Claro, pero hace falta tener recuerdos interesantes para contar.<br><strong>Él</strong> – ¿Y tú crees que no los tengo?<br><strong>Ella</strong> – Digamos… ¿Y crees que eso le interesará a alguien?<br><strong>Él</strong> – Gracias por tu apoyo…<br><strong>Ella</strong> – Lo que quiero decir es que… Tú no eres Neil Armstrong. Tú no pisaste la Luna.<br><strong>Él</strong> – Vale, no pisé la Luna, pero me han pasado algunas cosas.<br><strong>Ella</strong> – ¿Ah sí? ¿Cuándo?<br><strong>Él</strong> – No sé… Quizás antes de conocerte.<br><strong>Ella</strong> – De acuerdo.<br><strong>Él</strong> – Claro que depende de cómo se cuente. Incluso si son solo anécdotas, si están bien contadas…<br><em>Pausa.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Y… vas a hablar de mí?<br><strong>Él</strong> – No sé… No necesariamente.<br><strong>Ella</strong> – ¿Vas a escribir tus memorias y no vas a hablar de mí?<br><strong>Él</strong> – Pues claro que hablaré de ti.<br><strong>Ella</strong> – Entonces, vas a hablar de mí.<br><strong>Él</strong> – Sí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué vas a contar de mí?<br><strong>Él</strong> – Eso no lo sé aún.<br><strong>Ella</strong> – Pues a mí me gustaría saberlo, fíjate.<br><strong>Él</strong> – Ni siquiera he empezado a escribir y ya quieres censurarme.<br><strong>Ella</strong> – Es mi vida, ¿no? ¿Y si lo que cuentas de mí no me gusta?<br><strong>Él</strong> – En ese caso, ¡escribe tú también tus memorias! Así la gente podrá comparar y formarse su propia opinión.<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué? ¿Es que crees que no soy capaz de escribir mis memorias?<br><strong>Él</strong> – No he dicho eso.<br><strong>Ella</strong> – Pero lo insinúas. Y también insinúas que mi vida no es tan interesante como la tuya.<br><strong>Él</strong> – ¿Tu vida? ¡Si llevamos años juntos!<br><strong>Ella</strong> – Sí, pero dices que lo más interesante que te ha pasado fue antes de conocerme.<br><strong>Él</strong> – Quizás sí.<br><strong>Ella</strong> – A mí también me pasaron cosas interesantes antes de conocerte, ¿sabes?<br><strong>Él</strong> – ¿Ah sí? ¿Cómo qué, por ejemplo?<br><strong>Ella</strong> – Ahora mismo no sé decirte, pero estoy segura de que, pensándolo bien…<br><strong>Él</strong> – Claro, claro…<br><strong>Ella</strong> – Eres tú quien quiere escribir sus memorias, has tenido tiempo de pensarlo, yo no.<br><strong>Él</strong> – Pues adelante… Piensa. Y cuando te acuerdes, me lo dices. Yo, mientras, me iré a escribir mis memorias en otro sitio, porque aquí no hay manera de concentrarse.<br><em>Se levanta.</em><br><strong>Ella</strong> – Concentrarse. Pobre de ti… (<em>Mira la hoja que él ha dejado en la mesa y lee</em>.) «Memorias de un asesino a sueldo»… ¿Qué significa esto?<br><strong>Él</strong> – Es el título.<br><strong>Ella</strong> – Pero tú no eres un asesino a sueldo.<br><strong>Él</strong> – Pues sí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Durante todos estos años que hemos vivido juntos, eras un asesino a sueldo?<br><strong>Él</strong> – Pues sí.<br><strong>Ella</strong> – Yo pensaba que eras fontanero.<br><strong>Él</strong> – Eso era solo una tapadera…<br><strong>Ella</strong> – ¿Y hay más cosas así que no me has contado?<br><strong>Él</strong> – Solo tendrás que leer mis memorias…<br><strong>Ella</strong> – Claro… ¡Y tú las mías!<br><em>Él sale. Ella se sienta en su lugar, saca una hoja y un bolígrafo y empieza a pensar.</em><br><strong>Ella</strong> – A ver, ¿por dónde empiezo…? Ah, sí, esto no está mal. «Memorias de una escort»…<br><em>Se pone a escribir.</em><br><em><strong>Negro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/memorias/">Memorias</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El Día de los Inocentes</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-dia-de-los-inocentes/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:46:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Hormiga]]></category>
		<category><![CDATA[Malentendido]]></category>
		<category><![CDATA[Máscara]]></category>
		<category><![CDATA[Veneno]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1960</guid>

					<description><![CDATA[<p>El Día de los Inocentes, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-dia-de-los-inocentes/">El Día de los Inocentes</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos sillas y una mesa, con una jarra y un vaso. Un personaje llega con una mascarilla sanitaria. Otro llega también con mascarilla. Tras un momento de duda, el segundo se dirige al primero con aire de conspirador.</em><br><strong>Uno</strong> – Yo soy un hombre sincero.<br><strong>Dos</strong> – De donde crece la palma.<br><strong>Uno</strong> – ¡Que contraseña más estúpida…!<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Bueno. Como le dije, se paga por adelantado.<br><em>El otro le entrega un sobre.</em><br><strong>Dos</strong> – Aquí tiene.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cuál es el nombre de la víctima?<br><strong>Dos</strong> – Juan Martín.<br><strong>Uno</strong> – Vaya, qué curioso.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué pasa?<br><strong>Uno</strong> – No, nada… Bueno, sí… No debería decírselo porque no está supuesto a saber mi nombre, pero… Es un homónimo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un homónimo?<br><strong>Uno</strong> – Yo también me llamo Juan Martín. En fin, es un nombre bastante común…<br><strong>Dos</strong> – No es un homónimo.<br><strong>Uno</strong> – Le digo que yo también me llamo Juan Martín.<br><strong>Dos</strong> – Sí. Y es a usted a quien hay que eliminar.<br><strong>Uno</strong> – ¿A mí?<br><strong>Dos</strong> – Sí, a usted.<br><strong>Uno</strong> – ¿Me contrata para que me mate a mí mismo?<br><strong>Dos</strong> – Exactamente.<br><strong>Uno</strong> – ¿Pero por qué?<br><strong>Dos</strong> – Un contrato es un contrato, ¿no? Y yo ya le he pagado…<br><strong>Uno</strong> – OK.<br><strong>Dos</strong> – Aquí tiene, hasta le traigo el veneno.<br><em>Le pasa una bolsita.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Qué es esto?<br><strong>Dos</strong> – Veneno para hormigas.<br><strong>Uno</strong> – OK.<br><strong>Dos</strong> – ¿Puedo contar con usted?<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto…<br><em>Se marcha. El otro se queda un momento desconcertado. Se sienta en la silla, reflexiona un instante, luego vierte el contenido de la bolsa en el vaso, añade agua, mezcla y está a punto de beber. El otro vuelve, riéndose, sin mascarilla.</em><br><strong>Uno</strong> – ¡Inocente!<br><em>El que está sentado sale de su estupor y lo reconoce.</em><br><strong>Dos</strong> – Eres un auténtico idiota, Toni.<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-dia-de-los-inocentes/">El Día de los Inocentes</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mala suerte</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/mala-suerte/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:41:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1958</guid>

					<description><![CDATA[<p>Mala suerte, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/mala-suerte/">Mala suerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado en una mesa frente a un vaso lleno y otro vacío. Al lado, hay una cubitera con una botella de champán. Otro personaje llega.</em><br><strong>Uno</strong> – Bond. James Bond.<br><strong>Dos</strong> – I know who you are.<br><strong>Uno</strong> – Es una contraseña para cinéfilos…<br><strong>Dos</strong> – Goldfinger, mi película favorita. Te sirvo un poco.<br><strong>Uno</strong> – Con mucho gusto.<br><em>El otro le sirve. Brindan.</em><br><strong>Dos</strong> – Por nuestro contrato.<br><strong>Uno</strong> – Aún no he dicho que sí. ¿De qué se trata exactamente?<br><strong>Dos</strong> – De matar a alguien.<br><strong>Uno</strong> – Soy asesino a sueldo. Por lo general, para eso me llaman. ¿Pero de quién quieres deshacerte?<br><strong>Dos</strong> – De mí mismo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Dos</strong> – Sí, ya sé, es inusual, pero al fin y al cabo, para ti, ¿qué cambia?<br><strong>Uno</strong> – Nada, es verdad.<br><strong>Dos</strong> – Incluso tiene ventajas. La víctima es voluntaria, nadie vendrá a quejarse, así que tienes la garantía de que no habrá problemas.<br><strong>Uno</strong> – En nuestro trabajo, nunca hay garantías, ¿sabes? La pregunta es… ¿por qué no hacerlo tú mismo?<br><strong>Dos</strong> – Porque simplemente no tengo el valor.<br><strong>Uno</strong> – Lo entiendo. Matar a alguien es una cosa. Quitarse la vida, es otra. Yo mismo, si algún día quisiera acabar, creo que recurriría a un colega.<br><strong>Dos</strong> – Además, no quiero causar dolor a mis seres queridos. Un suicidio siempre es un peso para los que quedan. ¿Por qué no vi las señales? Si lo hubiera sabido, ¿podría haberlo evitado?<br><strong>Uno</strong> – Claro.<br><strong>Dos</strong> – Un accidente, o incluso un asesinato, es mucho más llevadero.<br><strong>Uno</strong> – Debo admitir que cada vez recibimos más solicitudes como la tuya. Al principio me costaba un poco, pero… Cuando puedes ayudar…<br><strong>Dos</strong> – Te aseguro que me harás un gran favor.<br><strong>Uno</strong> – Si se me permite… ¿Por qué?<br><strong>Dos</strong> – Simplemente por agotamiento… La sensación de que lo que tenía que hacer en esta vida ya quedó atrás.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y si cambiaras de opinión?<br><strong>Dos</strong> – Lamentablemente, cada día que pasa me confirma en esta decisión.<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, si cambias de opinión, solo envíame un SMS.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo.<br><em>Saca un sobre de su bolsillo y lo coloca sobre la mesa.</em><br><strong>Dos</strong> – Aquí tienes, como acordamos.<br><strong>Uno</strong> – Muy bien.<br><strong>Dos</strong> – ¿No lo cuentas?<br><strong>Uno</strong> – ¿Allí a donde vas, para qué te servirían unos euros que no me hayas dado?<br><strong>Dos</strong> – Es cierto.<br><strong>Uno</strong> – Pareces buena persona. Me dará pena…<br><strong>Dos</strong> – Tú también me caes bastante bien. Y ya que estamos, me alegra que seas tú quien lo haga…<br><strong>Uno</strong> – Como te dije, me doy un mes para ejecutar el contrato. Puede ser mañana o el mes que viene. No sabrás ni el día, ni la hora, ni el lugar…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y si te pasa algo antes?<br><strong>Uno</strong> – ¿Algo?<br><strong>Dos</strong> – Que mueras antes que yo.<br><strong>Uno</strong> – Es poco probable, pero en ese caso, me temo que tendrás que seguir viviendo un poco más.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, cuídate bien.<br><em>El otro se levanta, hace un gesto de despedida y se va. El que queda termina su copa. Se oye el chirrido de unos neumáticos seguido de un choque.</em><br><strong>Dos</strong> – Vaya. Es el tercero esta semana…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/mala-suerte/">Mala suerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Batalla</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/batalla/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:29:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<category><![CDATA[Máscara]]></category>
		<category><![CDATA[Pandemia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1954</guid>

					<description><![CDATA[<p>Batalla, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/batalla/">Batalla</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una mesa y dos sillas. Un personaje entra por el lado derecho, en guardia. Otro entra por el lado izquierdo, también con cautela. Ambos llevan mascarillas sanitarias.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Es usted el señor Martín?<br><strong>Dos</strong> – Eh… Sí.<br><em>El otro saca una pistola.</em><br><strong>Uno</strong> – Soy asesino a sueldo, y tengo la misión de eliminarle. Lo siento…<br><em>Su interlocutor también saca una pistola.</em><br><strong>Dos</strong> – Batalla. Yo también soy asesino a sueldo, y tengo un contrato para matarte a ti.<br><em>Sorprendido, el otro se quita la mascarilla.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Manolo?<br><strong>Dos</strong> (<em>quitándose la mascarilla también</em>) – ¿Paco?<br><strong>Uno</strong> – Me parecía que había reconocido tu voz.<br><em>Bajan sus armas y se dan un beso en la mejilla.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo estás?<br><strong>Uno</strong> – Bien, me mudé al sur. Ahora vivo en Alicante. Pero de vez en cuando hago algunos trabajos en Madrid.<br><strong>Dos</strong> – Ah, claro… Así que por eso ya no se te ve mucho por aquí. ¿Y cómo va el negocio en Alicante? Es un buen mercado, ¿no?<br><strong>Uno</strong> – Sí, hay bastante trabajo. Pero también mucho amateurismo. La gente prefiere resolver las cosas en familia o entre amigos. Es raro que recurran a un verdadero profesional.<br><strong>Dos</strong> – Resultado, la mitad de las veces acaban en la cárcel.<br><strong>Uno</strong> – Así es… ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – No me puedo quejar. Ahora mismo el trabajo está un poco muerto, pero bueno…<br><strong>Uno</strong> – La gente cuenta con esta epidemia para hacer el trabajo por ellos, sin que les cueste nada.<br><strong>Dos</strong> – Claro, el mercado de las residencias de ancianos y las rentas vitalicias está en crisis.<br><strong>Uno</strong> – Sí… También para nuestra profesión es una época difícil.<br><strong>Dos</strong> – Y no recibimos ninguna ayuda del Estado.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, eso está muy bien, pero ¿qué hacemos?<br><strong>Dos</strong> – Si empezamos a matarnos entre nosotros, ¿a dónde vamos a parar?<br><strong>Uno</strong> – Sí, pero de momento, un contrato es un contrato.<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón.<br><em>Ambos apuntan sus armas de nuevo el uno al otro.</em><br><strong>Uno</strong> – Me alegro de haberte visto una última vez, viejo amigo.<br><strong>Dos</strong> – Yo también…<br><em>Presionan el gatillo al mismo tiempo, y se oyen dos disparos con silenciador. Ambos se desploman juntos.</em><br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/batalla/">Batalla</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El salvador</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-salvador/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 08:17:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1952</guid>

					<description><![CDATA[<p>El salvador, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-salvador/">El salvador</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado en una mesa, frente a una jarra y un vaso. Parece despreocupado. Abre un periódico. Otro personaje llega, con una pistola en la mano, tratando de no ser visto. Mastica chicle. El primero no lo nota, ya que tiene el periódico frente a los ojos. El hombre con la pistola lo apunta, todavía masticando su chicle. Está a punto de disparar cuando se atraganta y empieza a toser, asfixiándose. El otro baja el periódico, lo ve y va en su ayuda. Le da unas palmadas en la espalda.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Estás bien?<br>El hombre con la pistola no responde y sigue asfixiándose. El otro le hace la maniobra de Heimlich, colocándose detrás de él y ejerciendo presión en su pecho. El hombre con la pistola finalmente escupe el chicle y empieza a recuperar el aliento.<br><strong>Uno</strong> – ¿Mejor?<br><strong>Dos</strong> – Me he atragantado con el chicle.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, lo importante es que ya estás bien.<br><strong>Dos</strong> – Si no hubieras estado aquí… (<em>Tose un poco.</em>) Y no hubieras sabido qué hacer…<br><strong>Uno</strong> – Es la maniobra de Heimlich. Dicen que es lo que hay que hacer en estos casos. Lo vi en la tele. Es la primera vez que lo hago, pero parece que funciona.<br><strong>Dos</strong> – En cualquier caso, me has salvado la vida.<br><strong>Uno</strong> – No exageres.<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí…<br><strong>Uno</strong> – ¿Quieres beber algo para recuperarte?<br><strong>Dos</strong> – Intentaré no atragantarme otra vez…<br><em>El otro le sirve un vaso de la jarra. El hombre, que aún tiene la pistola en la mano derecha, toma el vaso con la izquierda y bebe con avidez.</em><br><strong>Dos</strong> – Esto sienta bien.<br><strong>Uno</strong> – Me alegro… (<em>Pausa</em>) Pero si me permites… ¿qué haces con una pistola en la mano?<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, la pistola… Yo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Venías a atracar este bar?<br><strong>Dos</strong> – Es que…<br><strong>Uno</strong> – Un bar de barrio, así… No creo que haya mucho en la caja… ¿Arriesgarte a acabar en la cárcel por unos cuantos euros?<br><strong>Dos</strong> – Claro…<br><strong>Uno</strong> – Si estás pasando por un mal momento, puedo ayudarte.<br><strong>Dos</strong> – ¿Harías eso? Es decir… No, no puedo aceptar, pero…<br><strong>Uno</strong> – ¿Pero qué? Lo hago de buen corazón, ¿sabes?<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Dos</strong> – En realidad soy un asesino a sueldo. Venía para matarte.<br><strong>Uno</strong> – Vaya… ¿Y por qué?<br><strong>Dos</strong> – No es nada personal, te lo aseguro… Es solo mi trabajo.<br><strong>Uno</strong> – Lo entiendo…<br><strong>Dos</strong> – Sí… Pero ahora que me has salvado la vida… Me pone en un aprieto, claro…<br><strong>Uno</strong> – Siento mucho causarte problemas… Quizás no debería haberlo hecho…<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí, pero… (<em>Pausa</em>) Eres una buena persona, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Cuando puedo hacer algo para ayudar al prójimo…<br><strong>Dos</strong> – ¿Por qué alguien querría matar a alguien como tú?<br><strong>Uno</strong> – Contaba un poco con que tú me lo dijeras.<br><strong>Dos</strong> – Nuestros clientes no siempre nos dicen sus motivos. Lo que les importa es el resultado… Y para nosotros, lo que cuenta es que nos paguen. <em>A veces, es mejor no saber, además.</em><br><strong>Uno</strong> – No debe ser un trabajo fácil.<br><strong>Dos</strong> – Eres tan amable… Entiendo que, a la larga, eso pueda molestar a algunos… Pero de ahí a poner un contrato sobre ti…<br><strong>Uno</strong> – No quisiera causarte problemas. Haz lo que tengas que hacer…<br><strong>Dos</strong> (<em>molesto</em>) – Pues sí, pero ahora que me has salvado la vida…<br><strong>Uno</strong> – Lo siento.<br><strong>Dos</strong> – Repite una vez más que lo sientes y te meto una.<br><strong>Uno</strong> – Perdón, es que… ¿Y ahora qué hacemos?<br><strong>Dos</strong> – No sé… Tengo que pensarlo… Un contrato es un contrato…<br><em>Deja la pistola sobre la mesa y empieza a masajearse el brazo derecho.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Estás bien?<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero no sé qué me pasa… Desde esta mañana tengo un poco de dolor en el brazo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo que dolor en el brazo?<br><strong>Dos</strong> – Como… un entumecimiento.<br><strong>Uno</strong> – ¿No tienes problemas de erección?<br><strong>Dos</strong> – ¿De erección?<br><strong>Uno</strong> – Perdón, quería decir de elocución…<br><strong>Dos</strong> – No más de lo habitual.<br><strong>Uno</strong> – ¿Problemas de visión?<br><strong>Dos</strong> – Ahora que lo dices, es verdad que llevo un tiempo viendo un poco borroso…<br><strong>Uno</strong> – No hay que bromear con eso. Puede que estés teniendo un ictus.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un ictus?<br><strong>Uno</strong> – Un accidente cerebrovascular. Los síntomas coinciden. Espero que no sea eso, pero no hay que correr riesgos. Voy a llamar a emergencias…<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás seguro?<br><strong>Uno</strong> – Los ictus son una de las principales causas de mortalidad en nuestro país. Y las primeras horas son decisivas. Si se detecta a tiempo, puedes salir sin secuelas. (<em>Marca un número.</em>) Tengo un mensaje de espera… ¿Estás bien?<br><strong>Dos</strong> – Estoy bien… Vine para matarte y en cinco minutos es la segunda vez que me salvas la vida…<br><strong>Uno</strong> – Ah… (<em>Mira algo bajo la mesa</em>.) Nunca hay dos sin tres… No te muevas…<br><em>Da un golpe con el tacón bajo la mesa, se agacha y levanta una serpiente que muestra al otro.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Qué es eso?<br><strong>Uno</strong> – Una víbora. En la ciudad, es muy raro. Pero podría haberte matado…<br><em>El otro está completamente atónito.</em><br><strong>Dos</strong> – No sé qué decirte…<br><strong>Uno</strong> – No me des las gracias, es lo mínimo.<br><strong>Dos</strong> – No tengo ninguna intención de agradecerte… En cambio, cada vez tengo más ganas de matarte…<br><em>El otro finalmente tiene a alguien en la línea.</em><br><strong>Uno</strong> – Disculpa un momento… ¿Hola, emergencias?<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-salvador/">El salvador</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Elogio fúnebre</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/elogio-funebre/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 08:11:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Ética]]></category>
		<category><![CDATA[Hormiga]]></category>
		<category><![CDATA[Veneno]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1950</guid>

					<description><![CDATA[<p>Elogio fúnebre, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/elogio-funebre/">Elogio fúnebre</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes están sentados a la mesa, con expresión sombría. Silencio.<br></em><strong>Uno</strong> – Y así es. Otro que se nos va.<br><strong>Dos</strong> – Lo vamos a echar de menos.<br><strong>Uno</strong> – Los mejores son los primeros en irse.<br><strong>Dos</strong> – Sí… (<em>Pausa</em>) Aunque en su caso, no sé si se puede decir que formaba parte de los mejores…<br><strong>Uno</strong> – Es cierto, pero bueno… Un compañero es un compañero. Tenemos un trabajo tan difícil.<br><strong>Dos</strong> – Y tan poco reconocido.<br><strong>Uno</strong> – Y además era un tipo entrañable, a pesar de todo.<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – No entendí muy bien. ¿Exactamente cómo murió?<br><strong>Dos</strong> – Accidente laboral.<br><strong>Uno</strong> – ¿Un accidente?<br><strong>Dos</strong> – Se tragó por error el veneno que tenía destinado para una de sus víctimas.<br><strong>Uno</strong> – Vaya… ¿Qué tipo de veneno?<br><strong>Dos</strong> – No te lo vas a creer, pero según me dijeron… veneno para hormigas.<br><strong>Uno</strong> – ¿Hormigas?<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – No, definitivamente, no era el mejor.<br><strong>Dos</strong> – Se puede decir que empañaba la imagen de profesionalismo que queremos que se asocie a nuestro oficio.<br><strong>Uno</strong> – Sí, ya era hora de que lo dejara.<br><strong>Dos</strong> – Le dije tantas veces que cambiara de rumbo. No estaba hecho para esto, era evidente.<br><strong>Uno</strong> – No tienes idea de las tonterías que hizo.<br><strong>Dos</strong> – Me contaron que un día, cuando tenía que asesinar al marido de una mujer, envenenó a su amante.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo terminó eso?<br><strong>Dos</strong> – Pues culparon al cornudo de haber matado a su rival y lo metieron en la cárcel.<br><strong>Uno</strong> – En cierto sentido, logró librarla de su marido.<br><strong>Dos</strong> – Sí… pero su amante estaba muerto.<br><strong>Uno</strong> – Ese tipo era una vergüenza para nuestro oficio.<br><strong>Dos</strong> – No sé, la verdad. Debería haber algún tipo de formación.<br><strong>Uno</strong> – Validada con un diploma.<br><strong>Dos</strong> – Y un Colegio Profesional, para excluir a las ovejas negras.<br><strong>Uno</strong> – En fin, ya no hará daño a nadie.<br><strong>Dos</strong> – No.<br><em>Pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – Aunque, es verdad, era amable.<br><strong>Dos</strong> – Amable, pero idiota.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><em>Vacían sus copas.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/elogio-funebre/">Elogio fúnebre</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Sindicalismo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/sindicalismo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 08:07:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Justicia]]></category>
		<category><![CDATA[Policía]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1948</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sindicalismo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/sindicalismo/">Sindicalismo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está tomando una copa en una mesa. Otro personaje llega.</em><br><strong>Uno</strong> – Hola. ¿Estás solo?<br><strong>Dos</strong> – Al parecer, somos los primeros.<br><strong>Uno</strong> – No sé si vendrá mucha gente. Te confieso que yo mismo dudé un poco en venir.<br><strong>Dos</strong> – Es la primera reunión. Quizás no lograron avisar a todos a tiempo.<br><strong>Uno</strong> – Espero que la policía no haya sido informada.<br><strong>Dos</strong> – No te falta razón… Un Sindicato de Asesinos a Sueldo… No sé si es una buena idea.<br><strong>Uno</strong> – Es cierto que, juntos, seríamos más fuertes para defender nuestros intereses, pero…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué intereses?<br><strong>Uno</strong> – Por ejemplo, armonizar nuestras tarifas. Así evitamos hacer competencia desleal entre nosotros rebajando los precios.<br><strong>Dos</strong> – Sí… Pero tampoco queremos que nos acusen de colusión ilegal.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ilegal?<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón. En ese sentido… ya trabajamos en la ilegalidad.<br><strong>Uno</strong> – Como las prostitutas.<br><strong>Dos</strong> – Ellas, creo que consiguieron que las afiliaran a la Seguridad Social y cotizan para la jubilación.<br><strong>Uno</strong> – ¿Crees que algún día nuestro oficio podría ser reconocido por el Estado?<br><strong>Dos</strong> – ¿Y por qué no también de utilidad pública? Al fin y al cabo… El crimen siempre ha existido. Siempre existirá.<br><strong>Uno</strong> – Es incluso el oficio más antiguo del mundo. Más antiguo que la prostitución.<br><strong>Dos</strong> – Es cierto. ¿Alguien hacía la calle cuando Caín mató a Abel?<br><strong>Uno</strong> – Debería haber contratado a un profesional, le habría evitado muchos problemas.<br><strong>Dos</strong> – Matar es un oficio, así que, ¿por qué no regular nuestra actividad mediante leyes?<br><strong>Uno</strong> – Sí… Pero nos dirán que no es democrático. Que solo los ricos pueden permitirse matar a los que les molestan.<br><strong>Dos</strong> – A menos que esté cubierto por la Seguridad Social.<br><strong>Uno</strong> – ¿Por la Seguridad Social, dices?<br><strong>Dos</strong> – No sé…<br><em>Pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – Y, bueno, ¿cómo van los negocios?<br><strong>Dos</strong> – Un poco parados en este momento.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cuál fue tu último encargo?<br><strong>Dos</strong> – Una mujer que no tenía el valor de suicidarse. Quería que yo me encargara.<br><strong>Uno</strong> – Eso es fácil. Al menos nadie vendrá a quejarse.<br><strong>Dos</strong> – Pues no te creas. A última hora, cambió de opinión. Como tenía un bono, me pidió que matara a su marido en su lugar. Ahora parece que le va mejor… (<em>Pausa</em>.) ¿Y tú?<br><strong>Uno</strong> – Tenía que acabar con una anciana. El tipo había comprado su casa en renta vitalicia y ella ya tenía cien años.<br><strong>Dos</strong> – Mala suerte… Pero es en casos como esos cuando nuestra profesión tiene una verdadera utilidad social.<br><strong>Uno</strong> – Justo después de firmar el contrato para ayudarla a morir con dignidad, murió haciendo puenting.<br><strong>Dos</strong> – ¿Haciendo puenting?<br><strong>Uno</strong> – Sus nietos le regalaron eso para su cumpleaños número cien.<br><strong>Dos</strong> – Y la cuerda se rompió…<br><strong>Uno</strong> – No. Fue el corazón el que falló.<br><strong>Dos</strong> – Vaya, qué pena.<br><strong>Uno</strong> – Así que el cliente quiso que le devolviera el dinero.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué hiciste?<br><strong>Uno</strong> – Un contrato es un contrato.<br><strong>Dos</strong> – Al fin y al cabo, está muerta.<br><strong>Uno</strong> – No quiso entenderlo. En lugar de matar a la vieja, tuve que deshacerme del cliente.<br><strong>Dos</strong> – Matar a los clientes no es bueno para los negocios.<br><strong>Uno</strong> – Por eso, en estos casos, un sindicato para resolver disputas comerciales…<br><em>Pausa. Se oye una sirena de policía.</em><br><strong>Dos</strong> – Ah, creo que finalmente no estaremos solos…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/sindicalismo/">Sindicalismo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Regalo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/regalo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 08:01:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Amigo]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Vaudeville]]></category>
		<category><![CDATA[Venganza]]></category>
		<category><![CDATA[Champán]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<category><![CDATA[Cumpleaños]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Regalo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1945</guid>

					<description><![CDATA[<p>Regalo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/regalo/">Regalo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado en una mesa. Sobre la mesa hay una botella de champán en una cubitera y dos copas. Otro personaje llega.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Llevas mucho tiempo aquí?<br><em>El otro se levanta.</em><br><strong>Dos</strong> – Cinco minutos. ¿Todo bien?<br><em>Se dan un beso en la mejilla y vuelven a sentarse.</em><br><strong>Uno</strong> – Muy bien. ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – Bien.<br><strong>Uno</strong> – ¿Champán? ¿Qué celebramos?<br><strong>Dos</strong> – ¿No lo adivinas?<br><strong>Uno</strong> – Claro… Entonces, ¿qué se siente al tener un año más?<br><strong>Dos</strong> – Te acordaste… Qué detalle.<br><strong>Uno</strong> – Más que eso… (<em>Saca un sobre de su bolsillo y se lo da.</em>) Toma, no sabía qué regalarte, así que… aquí tienes.<br><em>El otro parece un poco a la defensiva.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Un sobre? ¿Qué es?<br><strong>Uno</strong> – Ábrelo y lo verás…<br><strong>Dos</strong> – Brindemos primero, mientras está bien frío.<br><em>Llena las dos copas. Brindan.</em><br><strong>Uno</strong> – ¡Vamos! ¡Feliz cumpleaños!<br><strong>Dos</strong> – ¡Gracias! ¡A tu salud!<br><em>Beben</em>.<br><strong>Uno</strong> – ¿Entonces, abres el sobre?<br><em>El otro sigue sin estar muy emocionado.</em><br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, claro… Me tienes intrigado… ¿Qué puede ser?<br><em>Abre el sobre.</em><br><strong>Uno</strong> – No sabía qué podría gustarte, así que pensé que, al menos, esto sería un regalo original.<br><strong>Dos</strong> – No me digas que es otro bono para un salto en paracaídas o algo parecido…<br><em>Saca un papel del sobre y lo mira.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Y bien?<br><strong>Dos</strong> – Un vale… para un asesino a sueldo.<br><strong>Uno</strong> – Te lo dije… es original.<br><strong>Dos</strong> (<em>siguiendo leyendo</em>) – Elimina a quien quieras…<br><strong>Uno</strong> – Solo tienes que poner el nombre del destinatario en la casilla vacía.<br><strong>Dos</strong> – ¿El destinatario…?<br><strong>Uno</strong> – La persona de la que siempre has soñado librarte.<br><strong>Dos</strong> – Ah, claro…<br><strong>Uno</strong> – Y para asegurarte de que no haya errores, también puedes añadir la dirección y adjuntar una foto.<br><strong>Dos</strong> – Entendido…<br><strong>Uno</strong> – ¿Te gusta?<br><strong>Dos</strong> – Pues sí, es… Es verdad que es original, como regalo.<br><strong>Uno</strong> – Y… ¿ya tienes una idea?<br><strong>Dos</strong> – ¿Una idea?<br><strong>Uno</strong> – ¡El nombre de la persona que vas a poner en la casilla!<br><strong>Dos</strong> – Ah, yo… No, todavía no… Tendré que pensarlo…<br><strong>Uno</strong> – Ojo, solo tienes derecho a un solo nombre. Y no podrás repetirlo nunca. Está claramente especificado en el contrato.<br><strong>Dos</strong> – Ah, claro…<br><strong>Uno</strong> – Después, podría resultar sospechoso, ya sabes.<br><strong>Dos</strong> – Por supuesto. Bueno… Sí, lo pensaré…<br><strong>Uno</strong> – Pero no demasiado, ¿eh? Ya viste que solo es válido durante un año.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – Se comprometen a ejecutar el contrato en los seis meses siguientes a la entrega del formulario. ¡Satisfacción garantizada o te devuelven el dinero!<br><strong>Dos</strong> – No, no, es… Es un gran regalo.<br><strong>Uno</strong> – Seguro que tienes alguna idea… Si solo pudieras eliminar a una persona en este mundo…<br><strong>Dos</strong> – Tengo un nombre en mente, pero…<br><strong>Uno</strong> – Mira, está bien especificado que debe ser una persona común, ¿eh? Nada de un presidente en ejercicio, un presentador de televisión o alguna celebridad. No, alguien de la familia, por ejemplo. Un amigo o…<br><strong>Dos</strong> – ¿Un amigo?<br><strong>Uno</strong> – Un amigo que te haya traicionado.<br><strong>Dos</strong> – ¿Traicionado?<br><strong>Uno</strong> – Un tipo que se haya acostado con tu esposa, por ejemplo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás insinuando que mi esposa me engaña?<br><strong>Uno</strong> – ¡Para nada! Es solo un ejemplo. Puede ser… No sé… Tu suegra, tu jefe, el inspector de hacienda… O tu esposa, vaya.<br><strong>Dos</strong> – ¿Porque me engaña?<br><strong>Uno</strong> – Porque ya no la soportas. Quieres recuperar tu libertad, pero tampoco quieres pagarle una pensión alimenticia el resto de tu vida.<br><strong>Dos</strong> – Me llevo muy bien con mi esposa.<br><strong>Uno</strong> – No me digas que no hay nadie en tu entorno sin el cual tu vida sería más agradable.<br><strong>Dos</strong> – ¿Hasta el punto de matarlo? No, no se me ocurre nadie…<br><strong>Uno</strong> – Qué pesado eres a veces… No sé, alguien que simplemente te saque de quicio.<br><em>El otro empieza a perder la paciencia.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Alguien que me saca de quicio… porque cada año me hace regalos de mierda para mi cumpleaños, por ejemplo?<br><strong>Uno</strong> – ¿Te parece que siempre te hago regalos de mierda?<br><strong>Dos</strong> – El año pasado fue un bono para diez sesiones de prueba con un psicoanalista. ¡Y el año anterior, era para organizar mi propia desaparición!<br><strong>Uno</strong> – Además, ese ni siquiera lo usaste.<br><em>Pausa.</em><br><strong>Dos</strong> – Voy a poner tu nombre…<br><em>El otro lo observa escribir en el papel, con expresión inquieta.</em><br><strong>Uno</strong> – No, pero aún puedes pensarlo un poco… ¿Te sirvo otra copa?<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/regalo/">Regalo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Bloody Mary</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/bloody-mary-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 16:01:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Parodia]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Coqueteo]]></category>
		<category><![CDATA[Hormiga]]></category>
		<category><![CDATA[Veneno]]></category>
		<category><![CDATA[Vino]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1941</guid>

					<description><![CDATA[<p>Bloody Mary, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/bloody-mary-2/">Bloody Mary</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una mujer bastante sofisticada está sentada sola en una mesa con un vaso de cóctel vacío. Un hombre se acerca.</em><br><strong>Él</strong> – Hola, ¿puedo invitarte a una copa?<br><strong>Ella</strong> – Incluso a dos o tres, si quieres.<br><strong>Él</strong> – Ahí no estoy seguro de tener suficiente efectivo encima.<br><strong>Ella</strong> – Empecemos con una, entonces. ¿Cómo te llamas?<br><strong>Él</strong> – Francisco, pero puedes llamarme Paco. ¿Y tú?<br><strong>Ella</strong> – Mary. Pero puedes llamarme como quieras.<br><strong>Él</strong> – Bueno… ¿Y qué te apetecería, Mary?<br><strong>Ella</strong> – Lo mismo. Un Bloody Mary.<br><strong>Él</strong> – Un cóctel… Eso es caro, ¿no? ¿Cuánto cuesta?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé. (<em>Señalando a un hombre en la sala</em>) Ese caballero allí fue quien me lo invitó.<br><strong>Él</strong> – Ah, claro…<br><em>Ella le hace un pequeño gesto al hombre con una sonrisa seductora, antes de volverse de nuevo hacia su interlocutor.</em><br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿qué?<br><strong>Él</strong> – Ah, sí, perdón… (<em>Rebusca en sus bolsillos.</em>) Estoy tan acostumbrado a que me digan que no, que ni siquiera estoy seguro de tener suficiente. Me gasté las pocas monedas que me quedaban en veneno.<br><strong>Ella</strong> – Es verdad que pareces un poco desesperado, pero no creo que el suicidio sea la solución, ¿sabes?<br><strong>Él</strong> – Ah, no, pero… No es para mí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Quieres envenenar a alguien?<br><strong>Él</strong> – Sí, bueno… No… Es veneno para hormigas.<br><strong>Ella</strong> – Ya veo… Puedo pedir un café… si eso se ajusta más a tu presupuesto.<br><strong>Él</strong> – En realidad, creo que no tengo nada de dinero encima.<br><strong>Ella</strong> – ¿Es esa tu técnica para que te inviten a una copa?<br><strong>Él</strong> – A veces funciona.<br><strong>Ella</strong> – Pues digamos que hoy es tu día de suerte. ¿Qué vas a tomar?<br><strong>Él</strong> – Lo mismo que tú.<br><strong>Ella</strong> – Tienes gustos caros para alguien que no puede invitar a una mujer a una copa.<br><strong>Él</strong> – También tengo dinero de vez en cuando, ¿sabes? Pero en mi trabajo, hay altibajos.<br><strong>Ella</strong> – Y… ¿cuál es tu trabajo?<br><strong>Él</strong> – Soy asesino a sueldo.<br><strong>Ella</strong> – Entiendo… Y entonces, ahora mismo, es más bien temporada baja.<br><strong>Él</strong> – Eso es.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y has matado a mucha gente en tu vida?<br><strong>Él</strong> – Unos cuantos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y ahora estás trabajando en algo? Aparte de esas hormigas…<br><strong>Él</strong> – Entenderás que no puedo decirte nada sobre eso.<br><strong>Ella</strong> – Claro… Secreto profesional…<br><strong>Él</strong> – Lo siento.<br><strong>Ella</strong> – No veo al camarero…<br><strong>Él</strong> – Me ocupo de ello.<br><em>Se levanta.</em><br><strong>Ella</strong> – Me tomaré otro contigo… Dile al camarero que ponga todo en la cuenta del señor…<br><em>Ella le indica al hombre en la sala que supuestamente le había invitado. Él se aleja detrás de escena. Ella aprovecha para coquetear un poco con el hombre en la sala. Él regresa con dos Bloody Mary y se sienta.</em><br><strong>Él</strong> – Aquí tienes.<br><strong>Ella</strong> – ¡A tu salud!<br><strong>Él</strong> – ¡A la tuya!<br><em>Él se dispone a beber.</em><br><strong>Ella</strong> – Ah, creo que has llamado la atención.<br><strong>Él</strong> – ¿Perdón?<br><em>Ella le señala una mujer en el público.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿No te has dado cuenta? No deja de mirarte…<br><strong>Él</strong> – ¿Estás segura?<br><em>Él mira a la mujer en el público. Ella aprovecha para intercambiar sus vasos.</em><br><strong>Ella</strong> – Si no funciona conmigo, siempre puedes intentarlo con ella… Parece más de tu nivel.<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué no…?<br><strong>Ella</strong> – Vamos, a la salud de tu próxima víctima.<br><em>Brindan y beben.</em><br><strong>Él</strong> – Gracias por el cóctel.<br><strong>Ella</strong> – Perdona que insista, pero obviamente estoy un poco intrigada. Es la primera vez que conozco a un asesino a sueldo…<br><strong>Él</strong> – Cuando conoces a un asesino a sueldo, sabes que la primera vez suele ser la última…<br><strong>Ella</strong> – ¡Es verdad! No había pensado en eso.<br><em>Él vuelve a beber.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Qué quieres saber?<br><strong>Ella</strong> – Si tuvieras que matar a una mujer, ¿cómo lo harías?<br><strong>Él</strong> – Hay varios métodos, pero para una mujer… Hay que saber ser elegante. Un poco de estricnina en su copa, tal vez…<br><em>Ella sonríe.</em><br><strong>Ella</strong> – Sé para quién trabajas.<br><strong>Él</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Ella</strong> – Y sé que te han contratado para matarme.<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué alguien querría matarte?<br><strong>Ella</strong> – Yo también soy asesina a sueldo. Me llaman Bloody Mary.<br><strong>Él</strong> – Ya veo…<br><strong>Ella</strong> – Eres el tercer asesino a sueldo que me envían. Admito que los otros dos eran menos divertidos que tú.<br><strong>Él</strong> – Y… ¿qué les pasó?<br><strong>Ella</strong> – Murieron. De repente…<br><strong>Él</strong> – Y tú sigues viva…<br><strong>Ella</strong> – Como puedes ver. Estoy en plena forma.<br><strong>Él</strong> – No por mucho tiempo.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué te hace decir eso?<br><strong>Él</strong> – He echado estricnina en tu copa.<br><strong>Ella</strong> – Cambié nuestras copas mientras mirabas a esa fulana.<br><strong>Él</strong> – Ah…<br><strong>Ella</strong> – Tranquilo, será muy rápido.<br><em>Él rebusca en sus bolsillos y saca dos sobres que compara.</em><br><strong>Él</strong> – Mierda…<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué?<br><strong>Él</strong> – Me equivoqué de sobre. Lo que puse en tu copa, bueno, en la que bebí yo, no era estricnina. Era el veneno para hormigas…<br><strong>Ella</strong> – ¿Así que era verdad? ¿También tienes un contrato con un hormiguero?<br><strong>Él</strong> – No, pero tengo muchas hormigas en casa, y es muy molesto, te lo aseguro.<br><strong>Ella</strong> – Por suerte para ti, no eres una hormiga.<br><strong>Él</strong> – Y parece que ni siquiera las hormigas sienten mucho efecto.<br><strong>Ella</strong> – Así que, puedes terminar tu cóctel envenenado.<br><strong>Él</strong> – Me siento un poco raro, de todos modos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Raro, quieres decir… aún más raro de lo habitual?<br><strong>Él</strong> – Siento como… hormigueo en los brazos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Hormigueo?<br><strong>Él</strong> – Al parecer, también es bastante laxante. Perdón, voy a tener que dejarte.<br><strong>Ella</strong> – Ha sido un placer tomar una copa contigo. Hasta la próxima, tal vez…<br><em>Él sonríe y se va apresuradamente.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/bloody-mary-2/">Bloody Mary</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Contrato</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/contrato/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 15:55:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Parodia]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1938</guid>

					<description><![CDATA[<p>Contrato, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/contrato/">Contrato</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes están sentados en la mesa de un bar, cada uno con una copa de vino tinto.</em><br><strong>Uno</strong> – ¡Venga, a tu salud!<br><strong>Dos</strong> – ¡Salud!<br><em>Beben un sorbo. El primero hace una mueca. El otro parece disfrutarlo.</em><br><strong>Uno</strong> – Esto está realmente asqueroso, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero para mí tiene sabor a libertad.<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué? ¿Acabas de salir de la cárcel?<br><strong>Dos</strong> – Casi. Tengo a mis suegros en casa de vacaciones. Logré escapar una hora.<br><strong>Uno</strong> – Vaya, qué mal.<br><strong>Dos</strong> – Les dije que iba a revisar el nivel de aceite del coche.<br><strong>Uno</strong> – ¿No tienes un coche eléctrico?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Ya ves hasta dónde he llegado…<br><strong>Uno</strong> – Ah, claro…<br><strong>Dos</strong> – Solo llevan dos días y ya no los aguanto. Especialmente a mi suegro…<br><em>Silencio.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Quieres que te libre de ellos?<br><strong>Dos</strong> – ¿Quieres llevártelos a tu casa, es eso? Si mi mujer está de acuerdo, te los paso ahora mismo. Estoy dispuesto a pagar, ¿sabes? Llegaría a ofrecerte el doble del precio de una habitación en una casa rural. Porque te aseguro que no es un regalo.<br><strong>Uno</strong> – No, quería decir… hacerlos desaparecer.<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo que desaparecer? ¿Eres ilusionista? Lamentablemente, cuando un ilusionista hace desaparecer a alguien, siempre reaparece al cabo de unos minutos. ¿De qué me serviría? Y tú no eres mago, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – No, claro… No, lo que te propongo es hacerlos desaparecer… definitivamente.<br><em>El otro se queda un momento desconcertado.</em><br><strong>Dos</strong> – Muy gracioso.<br><strong>Uno</strong> – No estoy bromeando.<br><strong>Dos</strong> – ¿Definitivamente…?<br><strong>Uno</strong> – Conozco a alguien que puede encargarse, si quieres.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás de broma?<br><strong>Uno</strong> – Para nada.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un asesino a sueldo, dices?<br><strong>Uno</strong> – Lo haría solo por hacer un favor. Aunque no gratuitamente, claro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tú conoces asesinos a sueldo?<br><strong>Uno</strong> – No, no conozco… asesinos a sueldo. Pero conozco a uno.<br><strong>Dos</strong> – Pues yo no conozco a ninguno, ¿sabes? ¿Dónde conociste a ese tipo?<br><strong>Uno</strong> – En la cárcel.<br><strong>Dos</strong> – ¿En la cárcel?<br><strong>Uno</strong> – Compartimos la misma celda durante tres años.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estuviste en la cárcel?<br><strong>Uno</strong> – Pues sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y por qué?<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué?<br><strong>Dos</strong> – ¿Por qué te metieron en la cárcel? ¿Qué habías hecho?<br><strong>Uno</strong> – Intento de asesinato.<br><strong>Dos</strong> – ¿Intento?<br><strong>Uno</strong> – Fallé. No era muy bueno en eso. Pero él es un profesional, te lo aseguro. Ya ha enfriado a más de uno, te lo garantizo.<br><strong>Dos</strong> – Me estás tomando el pelo…<br><strong>Uno</strong> – Para nada.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás hablando en serio?<br><strong>Uno</strong> – Muy en serio.<br><em>El otro digiere la información.</em><br><strong>Dos</strong> – Esto es una locura. No sabía que existían los asesinos a sueldo, salvo en las películas. Entonces haces un pedido, como si fuera una pizza, y…<br><strong>Uno</strong> – Sí. Se llama contrato.<br><em>El otro vuelve a reflexionar.</em><br><strong>Dos</strong> – Un contrato… ¿Y cuánto costaría? No, lo digo solo por curiosidad, ¿eh?<br><strong>Uno</strong> – Depende…<br><strong>Dos</strong> – ¿Depende de qué?<br><strong>Uno</strong> – Para empezar, ¿es solo uno o los dos? Porque dices que es sobre todo tu suegro el que…<br><strong>Dos</strong> – No sé. ¿Cuánto sería por persona?<br><strong>Uno</strong> – Tendría que preguntarle… Alrededor de 8500 euros, quizá.<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, es bastante preciso, ¿eh?<br><strong>Uno</strong> – Si son los dos, seguro que te hace un descuento.<br><strong>Dos</strong> – ¿Cuánto?<br><strong>Uno</strong> – Para una pareja… unos quince mil.<br><strong>Dos</strong> – Hablamos de IVA incluido, supongo.<br><strong>Uno</strong> – Si no necesitas factura, lo pagas en efectivo, es más sencillo.<br><strong>Dos</strong> (<em>pensativo</em>) – De acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Quieres que le hable de ti?<br><strong>Dos</strong> – No, no, para nada… Dije de acuerdo como podría haber dicho… ya veo. Obviamente, no estoy de acuerdo. (Pausa) Aunque hay que reconocer que es bastante tentador…<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – Y es arriesgado, ¿no? Quiero decir… el crimen perfecto no existe.<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué te hace decir eso?<br><strong>Dos</strong> – No sé… Eso es lo que dicen.<br><strong>Uno</strong> – Por definición, los crímenes perfectos no se clasifican como crímenes. Se hacen pasar por accidentes, muertes naturales, suicidios… Así que un crimen perfecto, no se puede saber si existe. Por eso se dice que no existe.<br><strong>Dos</strong> – Ya veo… Para no despertar vocaciones.<br><strong>Uno</strong> – A lo mejor, de cada cien personas que mueren, diez han sido víctimas de un crimen perfecto y no lo sabemos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, he conocido a bastante gente que ha cometido crímenes perfectos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah sí? ¿Y dónde los conociste?<br><strong>Uno</strong> – En la cárcel.<br><strong>Dos</strong> – Si habían cometido crímenes perfectos, ¿qué hacían en la cárcel?<br><strong>Uno</strong> – No, pero estaban en la cárcel por otra cosa.<br><strong>Dos</strong> – Ya… No es muy tranquilizador, todo esto. Creo que voy a pensarlo un poco más. Además, quince mil euros es una suma, ¿eh?<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y tus suegros, piensan venir de vacaciones a tu casa todos los años?<br><strong>Dos</strong> – Sí… por eso no te digo que no de inmediato…<br><strong>Uno</strong> – Como quieras.<br><strong>Dos</strong> – Por otro lado, no tengo ganas de acabar en la cárcel, como tú.<br><em>Pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – También está el secuestro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un secuestro?<br><strong>Uno</strong> – Es menos definitivo, pero… si te pillan, la condena es menor. Y además, puedes pedir un rescate.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un rescate?<br><strong>Uno</strong> – Y con el rescate, puedes pagar al encargado del secuestro. No te cuesta nada. Si te manejas bien, hasta puedes ganar algo de dinero.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un rescate…? ¿A quién le pediríamos un rescate?<br><strong>Uno</strong> – Eso no lo sé…<br><strong>Dos</strong> – ¿Quién estaría dispuesto a pagar un rescate para liberar a mi suegro? Mi suegra, quizá, y tampoco es seguro. Además, ella no tiene dinero.<br><strong>Uno</strong> – ¿No tienen otros hijos?<br><strong>Dos</strong> – Sí, mi cuñado. Y mi cuñada. Llegan la semana que viene.<br><strong>Uno</strong> – ¿También pasan las vacaciones en tu casa?<br><strong>Dos</strong> – Sí, lamentablemente.<br><strong>Uno</strong> – Vaya…<br><strong>Dos</strong> – Ya lo dices tú.<br><em>Pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – No me digas que también quieres librarte de ellos.<br><strong>Dos</strong> – Depende. Para cuatro, ¿crees que tu amigo me haría una gran rebaja?<br><strong>Uno</strong> – No sé… ¿Hay mucha gente más de la que querrías librarte así?<br><strong>Dos</strong> – A mis padres tampoco los soporto… Sin hablar de mis dos hermanas y sus imbéciles de maridos.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ellos también vienen de vacaciones a tu casa?<br><strong>Dos</strong> – Ah, no. A ellos no los he invitado. Pero aun así me fastidian. Y cuando se acaben las vacaciones, está mi jefe…<br><strong>Uno</strong> – Bueno, mi amigo es solo un asesino a sueldo. No se dedica a las matanzas, como en Estados Unidos.<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón, de todas formas, mientras quede alguien para fastidiarme… No, no voy a meterme en este lío, no acabaría nunca. Y además, no tengo los medios…<br><em>El otro se levanta.</em><br><strong>Uno</strong> – En ese caso, voy a irme.<br><strong>Dos</strong> – Sí, yo también. Tengo gente esperándome en casa…<br><strong>Uno</strong> – Bueno, pues… Que tengas unas buenas vacaciones.<br><strong>Dos</strong> – Gracias…<br><strong>Uno</strong> – Y si cambias de opinión, tienes mi número.<br><strong>Dos</strong> – OK… ¿Tú con quién pasas las vacaciones?<br><strong>Uno</strong> – Solo con mi esposa.<br><strong>Dos</strong> – No me digas que los otros…<br><strong>Uno</strong> – Si te lo dijera… ya no sería el crimen perfecto.<br><em>Se va. El otro se queda un instante pensativo y se va también.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/contrato/">Contrato</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
