<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Archives des Romántico - La Sketchothèque</title>
	<atom:link href="https://sketchotheque.net/es/category/genero/romantico/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/genero/romantico/</link>
	<description>Les sketchs de Jean-Pierre Martinez</description>
	<lastBuildDate>Sat, 24 May 2025 13:07:59 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/03/cropped-sketch_carre-32x32.png</url>
	<title>Archives des Romántico - La Sketchothèque</title>
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/genero/romantico/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>La madre Noel</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/la-madre-noel/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 13:07:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Actor]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Nicotina]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Cigarrillo]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2588</guid>

					<description><![CDATA[<p>La madre Noel, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Nicotina' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-madre-noel/">La madre Noel</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Llega una mujer, vestida como Mamá Noel. Enciende un cigarrillo o empieza a vapear. Llega un hombre a su vez. Primero ve a la mujer de espaldas y se sorprende un poco por su disfraz de Papá Noel. Está aún más sorprendido cuando la mujer se voltea y ve que es Mamá Noel.<br></em><strong>Hombre</strong> – Buenos días…<br><strong>Mamá Noel</strong> – Hola.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Tú…?<br><strong>Mamá Noel </strong>– Vengo para el árbol de Navidad.<br><strong>Hombre</strong> – ¿El árbol de Navidad…?<br><strong>Mamá Noel </strong>– El árbol de Navidad de la empresa. Supongo que para la que trabajas.<br><strong>Hombre</strong> – Ah sí, cierto… El árbol de Navidad… Ni siquiera sabía que aún existía… Ahora, con todas estas leyes sobre la laicidad…<br><strong>Mamá Noel</strong> – No tienes hijos…<br><strong>Hombre</strong> – No tengo tiempo, desafortunadamente. En veinte o treinta años, tal vez… Si la cobertura médica complementaria de mi empresa acepta reembolsarme la congelación de mis espermatozoides hasta mi jubilación. Y tú…?<br><strong>Mamá Noel</strong> – Trabajo un año de cada dos para el Comité de Empresa. El resto del año, hago teatro. Pero ya sabe, el teatro…<br><strong>Hombre</strong> – Sí… Hay que ganarse la vida… ¿Y no tienes barba?<br><strong>Mamá Noel</strong> – ¿Preferirías que tuviera barba?<br><strong>Hombre</strong> – No, no, estás… Estás encantadora así… Pero ¿por qué un año de cada dos?<br><strong>Mamá Noel</strong> – Es por la paridad.<br><strong>Hombre</strong> – ¿La paridad?<br><strong>Mamá Noel</strong> – Para luchar contra el sexismo, el Comité de Empresa decidió que un año de cada dos, Papá Noel sería una mujer.<br><strong>Hombre</strong> – Ah, sí…<br><strong>Mamá Noel </strong>– Si lo piensas bien… No hay razón para que solo los actores de sexo masculino puedan esperar encontrar un trabajo temporal durante las fiestas.<br><strong>Hombre</strong> – Debo admitir que nunca había pensado en eso.<br><strong>Mamá Noel </strong>– Para nosotras, entre los árboles de Navidad, las animaciones en los grandes almacenes, las fiestas privadas… es una actividad estacional muy importante. El año pasado, eso me permitió salvar mi empleo.<br><strong>Hombre</strong> – Como Mamá Noel…<br><strong>Mamá Noel </strong>– ¡Como actriz!<br><strong>Hombre</strong> – Claro…<br><em>El hombre comienza a vapear también.</em><br><strong>Hombre</strong> – Y tú, ¿tienes hijos?<br><strong>Mamá Noel </strong>– Tengo miles…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Ah sí? ¿Un error de manipulación durante la descongelación de tus óvulos, quizás?<br><strong>Mamá Noel </strong>– ¡Soy la Mamá Noel! Todos los niños son mis hijos.<br><strong>Hombre</strong> – De acuerdo…<br><em>Fuman un momento.</em><br><strong>Hombre</strong> – Y… ¿hay un Papá Noel?<br><strong>Mamá Noel </strong>– No me diga que a tu edad aún se hace esa pregunta…<br><strong>Hombre</strong> – Quería decir, ¿cuando llegas a casa, hay un Papá Noel que te espera en su cabaña, con quien compartes todas las tareas domésticas según las estrictas reglas de la igualdad hombre-mujer?<br><strong>Mamá Noel</strong> – Pues no. Puesto que quieres saberlo todo, nadie me espera abajo con un trineo. En cuanto a mí, Papá Noel no existe…<br><strong>Hombre</strong> – Es curioso, pero a diferencia de la primera vez que escuché eso, hoy tiendo a pensar que es una buena noticia…<br><em>Mamá Noel apaga su cigarrillo o guarda su vaporizador.</em><br><strong>Mamá Noel</strong> – Tengo que volver… Tengo que terminar de decorar el árbol… Y luego tengo una hora en tren para volver a casa…<br><strong>Hombre</strong> – Mi coche está abajo. También tengo algo que terminar y luego me voy. Puedo llevarte, si quieres. Está de camino.<br><strong>Mamá Noel</strong> – Aún no te he dicho dónde vivo.<br><strong>Hombre</strong> – Pero ya sé que está de camino.<br><strong>Mamá Noel </strong>– La magia de Navidad…<br><em>Salen juntos. Música a elección. Todos los participantes vuelven al escenario, como muertos vivientes, para una coreografía al estilo de «Thriller» de Michael Jackson, revisitada como un flash mob.</em><br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nicotina</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="437" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Nicotina" class="wp-image-1900" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b-275x300.webp 275w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-madre-noel/">La madre Noel</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Último cigarrillo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/ultimo-cigarrillo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 13:04:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Nicotina]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Adicción]]></category>
		<category><![CDATA[Cigarrillo]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<category><![CDATA[Seducción]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2585</guid>

					<description><![CDATA[<p>Último cigarrillo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Nicotina' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ultimo-cigarrillo/">Último cigarrillo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Antonio vuelve. Poco después llega Clara.<br></em><strong>Clara</strong> – ¿Todavía estás aquí?<br><strong>Antonio</strong> – Nadie me espera en casa. Parece que tú tampoco.<br><strong>Clara</strong> – No.<br><strong>Antonio</strong> – Pero esta es la última vez que hago horas extras. Hay algunos expedientes que cerrar antes de irme.<br><strong>Clara</strong> – ¿Irte?<br><strong>Antonio</strong> – Hoy he presentado mi renuncia.<br><strong>Clara</strong> – Espero que no sea por mi culpa.<br><strong>Antonio</strong> – ¿Por qué sería por tu culpa?<br><strong>Clara</strong> – ¿Para evitar que trabajemos en la misma empresa en el improbable caso de que tengamos relaciones sexuales juntos? En ese caso, es una lástima. Realmente no hacía falta.<br><strong>Antonio</strong> – ¿Estás tan segura de que nunca vamos a acostarnos juntos?<br><strong>Clara</strong> – Sobre todo porque estoy trabajando como temporal. Mi misión aquí termina esta noche de todos modos…<br><strong>Antonio</strong> – Entonces, ambos vamos a ser desempleados.<br><strong>Clara</strong> (<em>irónica</em>) – Nada se opone ya a nuestro amor…<br><em>Él la besa y ella se deja llevar.</em><br><strong>Antonio</strong> – He actualizado un poco mis métodos de seducción. Y he dejado de hacer bromas.<br><strong>Clara</strong> – Ya veo…<br><strong>Antonio</strong> – Digamos que soy un poco más directo.<br><strong>Clara</strong> – No me desagrada.<br><strong>Antonio</strong> – Ya está oscureciendo. Pronto veremos las estrellas.<br><em>Clara ve algo contra una de las paredes de la terraza, que puede permanecer invisible.</em><br><strong>Clara</strong> – ¿Qué son esas placas con esas inscripciones?<br><strong>Antonio</strong> – Ah, no estás al tanto, ¿verdad? Es cierto que estás como temporal. Son epitafios.<br><strong>Clara</strong> – ¿Epitafios?<br><strong>Antonio</strong> – Hay empresas que proporcionan guarderías para sus empleados. Bueno, los propietarios de esta torre proporcionan a los empleados un jardín del recuerdo para las cenizas de los difuntos.<br><strong>Clara</strong> – Un jardín del recuerdo…<br><strong>Antonio</strong> – Una terraza del recuerdo, si lo prefieres. Los familiares del difunto pueden esparcir sus cenizas desde lo alto de la torre. O si no, lo hace el jefe.<br><strong>Clara</strong> – Y esta terraza del recuerdo también sirve como zona para fumadores…<br><strong>Antonio</strong> – Con el precio de la vivienda en la ciudad… Y así, nuestros queridos difuntos fumadores tienen la sensación de estar un poco en pausa.<br><strong>Clara</strong> – Una pausa definitiva.<br><strong>Antonio</strong> – El tabaco ha contribuido ampliamente a la solución definitiva del problema de las pensiones…<br><strong>Clara</strong> – Y el cementerio se ha convertido en una dependencia de la oficina. ¿Qué dice en esas lápidas?<br><em>Antonio se acerca para leer algunas.</em><br><strong>Antonio</strong> – Veamos… (<em>Leyendo</em>) «No estoy aquí, pero pueden dejarme un mensaje»… «El cambio es ahora»… «Mañana dejo de fumar»…<br><strong>Clara</strong> – Edificante…<br><strong>Antonio</strong> – Escucha esto, parece un aforismo: «A diferencia de las partículas, los testículos no pueden estar en dos lugares diferentes al mismo tiempo»…<br><em>Intercambian una mirada.</em><br><strong>Clara</strong> – Es cierto que este lugar es muy romántico, pero quizás no deberíamos quedarnos mucho tiempo.<br><strong>Antonio</strong> – ¿Puedo fumar un último cigarrillo?<br><strong>Clara</strong> (<em>decidida</em>) – Si quieres seguirme, es ahora.<br><strong>Antonio</strong> – Vale. (<em>Se dirigen hacia la salida</em>) ¿Dónde vives?<br><strong>Clara</strong> – Justo al lado. ¿Quieres tomar algo en casa?<br><strong>Antonio</strong> – De acuerdo. Pero te advierto, nunca duermo en la primera cita.<br><strong>Clara</strong> – Ahí vas de nuevo con tus bromas.<br><em>Se van juntos. Llega un personaje (hombre o mujer). Vapea un momento antes de dirigirse al público.</em><br><strong>Personaje</strong> – Este es mi último cigarrillo. Se acabó. Lo dejo. No sé por qué les estoy contando esto. De todos modos, mañana será sin mí. Dudé mucho tiempo, pero al final me decidí. Nunca es el momento adecuado, ¿verdad? No todos los días es fácil encontrar una buena razón para seguir adelante. Pero créanme, es aún más difícil detenerse aquí, sin razón. No sé cómo lo hacen todas esas personas que dejan una pequeña nota detrás de ellas. Una carta de renuncia. ¿Qué esperan aún? ¿Un poco de comprensión? Me voy en silencio. ¿Qué podría decirles? ¿Qué podrían entender? Ni siquiera yo me entiendo. La vida ya no me entiende. ¿Y si me respondieran? ¿Qué se puede responder a los ausentes? Me voy sin decir una palabra. Sin previo aviso. Dejo mi lugar. Porque seré reemplazado, claro está. También ustedes. No sueñen. En la multitud, nadie es irremplazable. Cuando ya no estás aquí, llega otro. Aquí o en otro lugar. Un poco más tarde o justo después. (<em>Aplasta su cigarrillo o guarda su vaporizador.</em>) No, si pudiera decirles algo antes de irme, les diría solamente: no se preocupen, me fundiré en la multitud. Ya no estoy aquí. (<em>Una pausa</em>) No es la muerte. Es solo una nueva vida que comienza…<br><em>El personaje se va.</em><br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nicotina</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/"><img decoding="async" width="400" height="437" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Nicotina" class="wp-image-1900" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b-275x300.webp 275w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ultimo-cigarrillo/">Último cigarrillo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ligoteo pasado de moda</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/ligoteo-pasado-de-moda/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 May 2025 12:07:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Empresa]]></category>
		<category><![CDATA[Nicotina]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Cigarrillo]]></category>
		<category><![CDATA[Coqueteo]]></category>
		<category><![CDATA[Feminismo]]></category>
		<category><![CDATA[Fuego]]></category>
		<category><![CDATA[Seducción]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2559</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ligoteo pasado de moda, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Nicotina' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ligoteo-pasado-de-moda/">Ligoteo pasado de moda</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Llega un hombre. Seguido de cerca por una mujer. Se cruzan miradas, pero claramente no se conocen y rápidamente apartan la vista. El hombre saca un cigarrillo electrónico. La mujer hace lo mismo. El hombre finge buscar algo en sus bolsillos, luego se acerca a la mujer.<br></em><strong>Antonio</strong> – Disculpa, ¿tendrías fuego, por favor?<br><em>La mujer parece desconcertada.</em><br><strong>Clara</strong> – Pero, ¿es un cigarrillo electrónico, verdad?<br><strong>Antonio</strong> – Es cierto, perdón por eso. Ahora que he dejado de fumar, tendré que actualizar un poco mis métodos de ligoteo.<br><strong>Clara</strong> – Si me permites decirlo, deberías haberlos actualizado desde finales de los años 80, ¿no?<br><strong>Antonio</strong> – En realidad, solo intentaba hacerte reír. Pero parece que no ha funcionado.<br><strong>Clara</strong> – Ya veo. Entonces lo del fuego era una broma. En ese caso, bravo, es muy gracioso. Solo me faltaba… una pequeña advertencia como «Atención, broma».<br><strong>Antonio</strong> – También se me da bien ser gracioso sin querer, ¿sabes? Hacer reír es algo natural en mí. A veces, incluso entiendo mis propias bromas después de hacerlas. ¿Hace mucho que lo dejaste…?<br><strong>Clara</strong> – ¿De hacer bromas?<br><strong>Antonio</strong> – De fumar.<br><strong>Clara</strong> – Ah no, pero nunca he fumado cigarrillos. Todavía no. De hecho, solo vapeo para probar.<br><strong>Antonio</strong> – ¿Para probar?<br><strong>Clara</strong> – Para ver si realmente me gusta.<br><strong>Antonio</strong> – Ah, ya veo…<br><strong>Clara</strong> – Y si me gusta, empezaré a fumar cigarrillos de verdad, con tabaco real. ¿Te parece una tontería?<br><strong>Antonio</strong> – Para nada.<br><strong>Clara</strong> – Aunque, sí que es completamente absurdo.<br><strong>Antonio</strong> – Entonces, ¿ahora tú me estás tomando el pelo a mí?<br><strong>Clara</strong> – Exactamente. Y en mi caso, créeme, es completamente intencional. Solo soy graciosa cuando lo decido.<br><strong>Antonio</strong> – Bueno… Entonces estamos empatados. También aprecio que una mujer tenga sentido del humor, ¿sabes? Y debo admitir que al principio temí que estuvieras totalmente desprovista de él.<br><strong>Clara</strong> – Ahora estoy más tranquila. Yo temía haberte decepcionado ya. Pero dime, cuando hablas del sentido del humor en una mujer, ¿te refieres a su capacidad para reírse de tus propias bromas, ya sean intencionadas o no?<br><em>Él queda desconcertado por un momento.</em><br><strong>Antonio</strong> – ¿Y si hacemos una pausa?<br><strong>Clara</strong> – Iba a proponértelo. Después de todo, estamos aquí para eso, ¿no?<br><em>Ambos vapean por separado.</em><br><strong>Antonio</strong> – De todos modos, nunca habría funcionado entre nosotros.<br><strong>Clara</strong> – ¿Ya se ha terminado la pausa?<br><strong>Antonio</strong> – Trabajamos en la misma empresa…<br><strong>Clara</strong> – Se dice que uno de cada tres personas conoce a su pareja en el trabajo.<br><strong>Antonio</strong> – ¿Te imaginas volver juntos por la noche a nuestro pequeño apartamento en las afueras y preguntarnos cómo nos ha ido el día respectivamente? Cuando trabajamos en la misma oficina.<br><strong>Clara</strong> – ¿Trabajamos en la misma oficina?<br><strong>Antonio</strong> – No te he llamado la atención, de acuerdo. Pero si no te has dado cuenta, es que necesitas gafas.<br><strong>Clara</strong> – También te estoy tomando el pelo. Ve que aún podemos sorprendernos mutuamente, incluso después de trabajar juntos todo el día en la misma oficina durante tres meses.<br><strong>Antonio</strong> – ¿Llevas aquí tres meses?<br><strong>Clara</strong> – Prefiero tomarlo como una de tus bromas involuntarias, o sería un poco ofensivo. Pero estoy de acuerdo en que a la larga sería insoportable.<br><strong>Antonio</strong> – Bueno, entonces solo veo una solución.<br><strong>Clara</strong> – ¿Cuál?<br><strong>Antonio</strong> – Renuncio.<br><strong>Clara</strong> – No estoy segura de preferir salir con un desempleado en lugar de con un compañero de oficina. Ni siquiera tendrías para pagar el alquiler de tu pequeño apartamento en las afueras donde pensabas invitarme a pasar días felices contigo.<br><strong>Antonio</strong> – Es increíble lo prácticas que pueden llegar a ser las mujeres.<br><em>Ella le sopla ostensiblemente el vapor de su cigarrillo en la cara.</em><br><strong>Clara</strong> – Los príncipes encantadores rara vez están apuntados en el paro.<br><em>Guarda su cigarrillo electrónico.</em><br><strong>Antonio</strong> – ¿Podríamos vapear juntos alguna vez?<br><strong>Clara</strong> – Entonces, quizás en otra ocasión.<br><strong>Antonio</strong> – Te recuerdo que trabajamos en la misma oficina. Es poco probable que no nos volvamos a ver nunca.<br><strong>Clara</strong> – Esa es una buena razón para no correr el riesgo de acostarnos juntos.<br><em>Ella se va. Él queda un momento perplejo. Sigue fumando un poco y luego se va también.</em><br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nicotina</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/nicotina/"><img decoding="async" width="400" height="437" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Nicotina" class="wp-image-1900" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/nicotina-jean-pierre-martinez-b-275x300.webp 275w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ligoteo-pasado-de-moda/">Ligoteo pasado de moda</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El precio justo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-precio-justo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 May 2025 11:42:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Dinero]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Escenas callejeras]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Prostitución]]></category>
		<category><![CDATA[Prostituta]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Transegúnte]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2333</guid>

					<description><![CDATA[<p>El precio justo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Escenas callejeras' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-precio-justo/">El precio justo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una mujer está en la acera. Un hombre se acerca tímidamente.<br></em><strong>Uno</strong> – Disculpe… Usted…<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí…<br><strong>Uno</strong> – Y… ¿Cuánto cuesta?<br><strong>Dos</strong> – Yo… No lo sé…<br><strong>Uno</strong> – ¿No lo sabe?<br><strong>Dos</strong> – Es que… Para decirle la verdad, es la primera vez…<br><strong>Uno</strong> – ¿La primera vez?<br><strong>Dos</strong> – No, claro, no es la primera vez que… Quiero decir que es la primera vez que… Bueno, estoy empezando en este negocio, ya sabe… Así que obviamente no conozco bien las tarifas…<br><strong>Uno</strong> – Ya veo…<br><strong>Dos</strong> – ¿Cuánto me daría usted entonces?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé… Alrededor de veintisiete…<br><strong>Dos</strong> – ¿Veintisiete euros?<br><strong>Uno</strong> – Eh… No… Veintisiete años…<br><strong>Dos</strong> – ¡Ah, entendido!<br><strong>Uno</strong> – De hecho, yo tampoco tengo ni idea de los precios…<br><strong>Dos</strong> – Ya me lo imaginaba… Veintisiete euros es bastante preciso… Para alguien que no conoce los precios… No, quiero decir… ¿Cuánto me daría usted por…<br><strong>Uno</strong> – Perdón, nos hemos entendido mal… Yo tampoco tengo experiencia… También es la primera vez para mí…<br><strong>Dos</strong> – ¿La primera vez?<br><strong>Uno</strong> – No, no es la primera vez… Quiero decir que es la primera vez que…<br><strong>Dos</strong> – Claro… Después de todo, tiene que haber una primera vez…<br><strong>Uno</strong> – Entonces, en ese caso… No tengo ni idea de las tarifas actuales… De hecho, por eso le preguntaba por las tarifas… de sus servicios.<br><strong>Dos</strong> – En ese caso, no será fácil… Si ninguno de los dos conoce los precios… No sé, ¿cuánto me daría usted…? Así que esta vez no estoy hablando de mi edad, ¿estamos de acuerdo…?<br><strong>Uno</strong> – Claro… Disculpe…<br><strong>Dos</strong> – No se disculpe. Además, tengo treinta y dos años… Debería agradecerle su caballerosidad… Entonces…<br><strong>Uno</strong> – ¿Entonces qué?<br><strong>Dos</strong> – ¿Cuánto?<br><strong>Uno</strong> – Ah sí… Quiero decir que… Es difícil decirlo así…<br><strong>Dos</strong> – Diga un precio. ¿Cuánto estaría dispuesto a pagar?<br><strong>Uno</strong> – No sé… Ciento cincuenta… ¿?<br><strong>Dos</strong> – ¿Ciento cincuenta?<br><strong>Uno</strong> – Lo siento mucho… Obviamente, no es suficiente…<br><strong>Dos</strong> – ¿Está bromeando? ¡Pero eso es demasiado!<br><strong>Uno</strong> – ¿Lo cree?<br><strong>Dos</strong> – No conozco los precios, pero… ciento cincuenta euros es realmente tirar el dinero por la ventana. Y además le dije que no tengo experiencia…<br><strong>Uno</strong> – No estoy seguro de que en ese caso, la experiencia…<br><strong>Dos</strong> – Aun así… O me paga después.<br><strong>Uno</strong> – ¿Después?<br><strong>Dos</strong> – Me dará lo que quiera. Si está satisfecho. ¡Satisfecho o le devuelvo el dinero, por así decirlo!<br><strong>Uno</strong> – No, sinceramente, me molestaría…<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero entonces, ¿qué hacemos?<br><strong>Uno</strong> – Disculpe que le pregunte esto, pero… ¿Por qué está…?<br><strong>Dos</strong> – ¿Por qué hago la calle?<br><strong>Uno</strong> – No está obligada a responderme, por supuesto.<br><strong>Dos</strong> – Es por una vidente.<br><strong>Uno</strong> – ¿Una vidente?<br><strong>Dos</strong> – Ella me leyó los lóbulos de la oreja y… Sí, era una vidente que leía en los lóbulos de la oreja, parece ser que es muy raro. Por eso tuve tendencia a creerle…<br><strong>Uno</strong> – ¿Y qué vio en su oreja?<br><strong>Dos</strong> – Bueno… Ella me dijo que veía el amor… y una acera. Desde entonces, no sé cómo, pero todo se encadenó como una fatalidad. Hasta que… El destino, seguramente.<br><strong>Uno</strong> – Tal vez era una vidente principiante también… O tal vez lo interpretó mal…<br><strong>Dos</strong> – ¿Usted cree eso?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé… Leer en los lóbulos de la oreja es bastante delicado, después de todo…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y usted?<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué llegué a esto? Bueno, digamos que… Tuve algunas decepciones amorosas y… Llegué a preguntarme si…<br><strong>Dos</strong> – Si no era más fácil así.<br><strong>Uno</strong> – Exacto. Pero me doy cuenta de que probablemente no es una buena idea.<br><strong>Dos</strong> – ¡Ah no, no me diga que se va así! Es mi primer cliente y le encuentro bastante simpático…<br><strong>Uno</strong> – Gracias, pero… Ahora me incomoda un poco…<br><strong>Dos</strong> – ¿Ahora?<br><strong>Uno</strong> – Ahora que hemos hablado…<br><strong>Dos</strong> – ¿Piensa que hablo demasiado, verdad?<br><strong>Uno</strong> – ¡Para nada, al contrario! Pero justamente, ahora que nos hemos conocido un poco…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y si no le cobrara?<br><strong>Uno</strong> – Está bromeando… No, de verdad, me incomodaría…<br><strong>Dos</strong> – Solo considera que es una oferta de lanzamiento… Una prueba gratuita…<br><strong>Uno</strong> – Aun así, no sé si… Permítame al menos invitarla a cenar antes…<br><strong>Dos</strong> – Si insiste…<br><strong>Uno</strong> – Vamos…<br><em>Se van.</em><br><strong>Dos</strong> – Ahora que lo pienso, creo que usted tiene razón. Seguramente esa vidente también estaba empezando. De todos modos, ella tampoco me cobró…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Escenas callejeras </a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="226" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Escenas callejeras" class="wp-image-1869" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-precio-justo/">El precio justo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La calle es de todos</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/la-calle-es-de-todos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 May 2025 08:16:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Adulterio]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Divorcio]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Escenas callejeras]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Prostitución]]></category>
		<category><![CDATA[Prostituta]]></category>
		<category><![CDATA[Religioso]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Vaudeville]]></category>
		<category><![CDATA[Venganza]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2326</guid>

					<description><![CDATA[<p>La calle es de todos, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Escenas callejeras' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-calle-es-de-todos/">La calle es de todos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre vestido, como una prostituta, espera en la acera. Una monja se acerca. Parece desagradablemente sorprendida al ver al hombre travestido.<br></em><strong>Religiosa</strong> – ¿Qué estás haciendo aquí?<br><strong>Travesti</strong> – ¿No lo ves?<br><strong>Religiosa</strong> – Este no es el barrio chino. ¿No crees que te destacas un poco en este entorno?<br><strong>Travesti</strong> – ¿Eres policía?<br><strong>Religiosa</strong> – No exactamente…<br><strong>Travesti</strong> – La calle es de todos, ¿no?<br><em>La religiosa le ofrece un billete.</em><br><strong>Religiosa</strong> – Bueno, toma, aquí tienes un billete de diez. Tómalo y lárgate, ¿de acuerdo?<br><em>El travesti mira el billete, sorprendido, pero no lo toma.</em><br><strong>Travesti</strong> – Gracias, hermana, es muy generoso de tu parte. Pero me veré obligado a quedarme.<br><strong>Religiosa</strong> – ¡Solo te pido que te muevas hasta el final de la calle!<br><strong>Travesti</strong> – Sí, pero lo siento, no va a ser posible.<br><em>La religiosa reflexiona un momento, molesta, y luego decide algo.</em><br><strong>Religiosa</strong> – Bueno, ¿cuánto cuesta?<br><strong>Travesti</strong> – ¿Por qué? ¿Te interesa?<br><em>La religiosa saca dos billetes de veinte euros y se los ofrece.</em><br><strong>Religiosa</strong> – Aquí tienes dos billetes de veinte euros. Ves, mi coche está en la esquina de la calle. ¿Por qué no vas allí a ver si estoy? Puedes considerarlo como si estuvieras trabajando…<br><strong>Travesti</strong> – Pero te digo que no.<br><strong>Religiosa</strong> – ¿Y por qué no?<br><strong>Travesti</strong> – Porque tengo una buena razón para no moverme de aquí, eso es por qué.<br><strong>Religiosa</strong> – ¿Cuál es la razón?<br><strong>Travesti</strong> – ¿Te estoy haciendo preguntas acaso?<br><strong>Religiosa</strong> – No te impido que me hagas preguntas. Siempre y cuando te largues de aquí después.<br><strong>Travesti</strong> – Muy bien. Entonces, ¿por qué te molesta tanto que esté aquí? No es muy cristiano. Te recuerdo que Jesús mismo no lanzó la piedra a la mujer adúltera…<br><strong>Religiosa</strong> – Bueno, en lo que respecta a las mujeres adúlteras, yo estaría más a favor de la lapidación, ¿sabes?<br><strong>Travesti</strong> – ¿Es una amenaza?<br><strong>Religiosa</strong> – Escucha, no tengo nada en contra tuyo, ¿de acuerdo? Estoy vigilando la casa de enfrente y preferiría mantenerme discreta, ¿entiendes? Si somos dos, empieza a parecer una multitud…<br><strong>Travesti</strong> – ¿El número 13?<br><strong>Religiosa</strong> – Sí, el número 13, ¿por qué?<br><strong>Travesti</strong> – No, soy yo quien te pregunta por qué. ¿Por qué te interesa tanto lo que sucede en el número 13?<br><strong>Religiosa</strong> – Digamos que… dos personas tienen planeado encontrarse allí. Dos personas que están casadas, pero no entre ellas, si entiendes a lo que me refiero.<br><strong>Travesti</strong> – Y el cielo te envía para evitar este pecado mortal… ¿Eres una especie de ángel guardián, verdad?<br><strong>Religiosa</strong> – Más bien sería una especie de cornuda…<br><strong>Travesti</strong> – Ah, entiendo… ¿Eres la esposa de…?<br><strong>Religiosa</strong> – No se puede ocultarte nada.<br><em>El travesti se sorprende.</em><br><strong>Travesti</strong> – Ah, sí, claro, eso cambia todo…<br><strong>Religiosa</strong> – Entonces…<br><strong>Travesti</strong> – En cualquier caso, felicidades por tu disfraz. Nunca hubiera sospechado que…<br><strong>Religiosa</strong> – Gracias.<br><strong>Travesti</strong> – ¿Qué opinas del mío?<br><strong>Religiosa</strong> – No me digas que tú también…<br><strong>Travesti</strong> – Sí…<br><strong>Religiosa</strong> – Es increíble… Bueno, felicidades a ti también… Yo tampoco hubiera podido adivinar que…<br><strong>Travesti</strong> – Y ahora, ¿qué hacemos?<br><strong>Religiosa</strong> – Es cierto que nuestros disfraces son perfectos, pero…<br><strong>Travesti</strong> – Sí, lo menos que se puede decir es que nuestra combinación es bastante improbable.<br><strong>Religiosa</strong> – Y muy llamativa.<br><strong>Travesti</strong> – Realmente es una mala suerte.<br><strong>Religiosa</strong> – Terminaremos llamando la atención, eso es evidente.<br><strong>Travesti</strong> – Lástima que no hayamos podido coordinarnos.<br><strong>Religiosa</strong> – Podemos actuar como si no nos conociéramos.<br><strong>Travesti</strong> – De acuerdo… Podemos intentarlo…<br><strong>Religiosa</strong> – De todos modos, no deberían tardar en llegar.<br><em>Un momento en el que intentan ignorarse mutuamente.</em><br><strong>Travesti</strong> – Solo tomaré algunas fotos con mi teléfono y me iré. Es para mi abogado.<br><strong>Religiosa</strong> – Había pensado en contratar a un detective para las fotos, pero es tan caro.<br><strong>Travesti</strong> – Y tan cliché.<br><strong>Religiosa</strong> – Si tus fotos salen mal, te enviaré las mías. Déjame tu dirección de correo electrónico.<br><strong>Travesti</strong> – Aquí está mi tarjeta.<br><em>Le entrega una tarjeta a la otra, que la toma.</em><br><strong>Religiosa</strong> – ¿Ah, trabajas en El Corte Inglés de la Calle de Goya?<br><strong>Travesti</strong> – Sí, ¿por qué?<br><strong>Religiosa</strong> – Yo también.<br><strong>Travesti</strong> – Al menos tenemos algo en común.<br><strong>Religiosa</strong> – Es curioso que no nos hayamos cruzado antes.<br><strong>Travesti</strong> – Bueno, tal vez ya nos hemos cruzado. Pero supongo que tú tampoco vas vestida así para ir a trabajar…<br><strong>Religiosa</strong> – No, tienes razón…<br><em>Un momento.</em><br><strong>Travesti</strong> – ¿Fumas?<br><strong>Religiosa</strong> – No, gracias…<br><strong>Travesti</strong> – Ah no, pero yo tampoco fumo. Solo quería saber si tú fumabas.<br><strong>Religiosa</strong> – Ah, ¿sí? ¿Y por qué eso?<br><strong>Travesti</strong> – Mi esposa fuma. Es absolutamente insoportable.<br><strong>Religiosa</strong> – Sí, sé cómo es… Mi esposo también fuma.<br><strong>Travesti</strong> – Al menos tienen eso en común. Tal vez se conocieron en una tabaquería…<br><strong>Religiosa</strong> – Quién sabe…<br><strong>Travesti</strong> – Ah, creo que ahí están.<br><strong>Religiosa</strong> – No me atrevo a mirar… Seguro que nos descubren.<br><strong>Travesti</strong> – Solo nos queda hacerlo como en las películas.<br><strong>Religiosa</strong> – ¿En las películas?<br><em>Él la abraza y la besa largamente. Poco a poco se separan.</em><br><strong>Travesti</strong> – Creo que entraron en el número 13.<br><strong>Religiosa</strong> – ¿Estás seguro de que eran ellos?<br><strong>Travesti</strong> – No del todo, la verdad… No miré bien… Resulta que tenía la mente en otro lugar…<br><strong>Religiosa</strong> – Sí, a mí también me pasó… ¿Crees que nos reconocieron?<br><strong>Travesti</strong> – Francamente, lo dudo. Con nuestros disfraces…<br><strong>Religiosa</strong> – Bueno, creo que sería mejor que nos vayamos.<br><strong>Travesti</strong> – Me pregunto si no debería confiar este asunto a un detective privado, de todos modos.<br><strong>Religiosa</strong> – Sí, por mucho que digamos, es un trabajo.<br><strong>Travesti</strong> – Pero pensándolo bien, ¿por qué no contratar al mismo detective para nuestros dos casos? Después de todo, serán las mismas fotos, ¿no?<br><strong>Religiosa</strong> – Tienes razón, sería absurdo multiplicar los gastos. Compartiremos los costos…<br><strong>Travesti</strong> – Ni hablar… Yo se lo ofrezco…<br><strong>Religiosa</strong> – Eres un caballero como ya no se encuentran. Y ni siquiera conozco tu nombre…<br><strong>Travesti</strong> – Jerónimo. Creo que sería mejor no quedarnos mucho tiempo aquí… ¿Te invito a tomar algo en algún lugar?<br><strong>Religiosa</strong> – No sé si es muy prudente, pero…<br><strong>Travesti</strong> – Lo más difícil será encontrar un lugar donde podamos pasar desapercibidos.<br><strong>Religiosa</strong> – Sí, eso no será fácil…<br><em>Salen</em>.<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Escenas callejeras </a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/escenas-callejeras/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="226" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Escenas callejeras" class="wp-image-1869" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/escenas-callejeras-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/la-calle-es-de-todos/">La calle es de todos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los muebles</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/los-muebles/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 May 2025 12:23:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Ella y Él]]></category>
		<category><![CDATA[Matrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Mueble]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad de consumo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2277</guid>

					<description><![CDATA[<p>Los muebles, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ella y Él' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/los-muebles/">Los muebles</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El escenario está vacío. El está aquí. Ella llega desde fuera.</em><br><strong>Ella</strong> (<em>mirando alrededor, consternada</em>) – Pero… ¿dónde están los muebles?<br><strong>Él</strong> (<em>satisfecho de si mismo</em>) – Nunca adivinarás.<br><em>Ella le mira, esperando una explicación.</em><br><strong>Él</strong> – Un tipo llamó a la puerta esta mañana. Un anticuario.<br><strong>Ella</strong> (<em>inquieta</em>) – ¿Y qué?<br><strong>Él</strong> – Primero le dije que no teníamos nada que vender.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y después…?<br><strong>Él</strong> – Me dije que no costaba nada pedir una evaluación de todo esto. La estimación era gratuita. Nunca adivinarás cuánto me propuso a cambio de todas esas antiguallas.<br><strong>Ella</strong> – ¿Cuánto…?<br><strong>Él</strong> – Más de lo necesario para comprar otras.<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué venderlas entonces?<br><strong>Él</strong> – ¡Para cambiar un poco! Me habías dicho que querías comprar otro sofá.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué?<br><strong>Él</strong> – Sabes muy bien que al cambiar el sofá hubiéramos tenido también que comprar otra mesa que correspondiese. Luego cambiar la sillas también, etcétera…<br><strong>Ella</strong> – Bueno, quizás…<br><strong>Él</strong> – ¡Nos hubiera costado un montón! ¿Y qué hubiéramos hecho con nuestros muebles de antes?<br><em>Ella no contesta.</em><br><strong>Él</strong> – Así es mucho más simple.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y mientras tanto qué?<br><strong>Él</strong> – ¿Mientras qué?<br><strong>Ella</strong> – Que volvamos a comprar otros muebles…<br><em>Él mira alrededor, al escenario vacío.</em><br><strong>Él</strong> – Personalmente, nunca me han gustado mucho las habitaciones sobrecargadas.<br><strong>Ella</strong> – Pues seguro que ahora no está sobrecargado.<br><strong>Él </strong>– ¿No estás contenta?<br><strong>Ella</strong> – ¿De no tener muebles…?<br><strong>Él</strong> – ¡Pero tú me dijiste que ya no te gustaba ese viejo sofá!<br><strong>Ella</strong> – ¡No te he dicho que no quisiera muebles! ¡Ya ni siquiera tenemos una cama!<br><strong>Él</strong> – Pero acabo de explicarte que… ¡Pensé agradarte!<br><strong>Ella</strong> (<em>conciliadora</em>) – Bueno, vamos al restaurante esta noche. Dormiremos en un hotel y mañana volvemos a comprar muebles ¿De acuerdo?<br><strong>Él</strong> – De acuerdo…<br><em>Silencio.</em><br><strong>Él</strong> – Nos queda escoger el estilo.<br><strong>Ella</strong> – Si tenemos que cambiar, vamos por el moderno, ¿no?<br><strong>Él</strong> – Sí… pero en ese caso, tendremos que repintarlo todo…<br><strong>Ella</strong> – Eres demasiado perfeccionista, ¿no te parece?<br><strong>Él</strong> – Muebles modernos con estas pinturas descoloridas, va a chocar…<br><strong>Ella</strong> (<em>irónica</em>) – Y si cambiamos de piso de una vez.<br><strong>Él</strong> – ¿Tú crees? (<em>Un tiempo</em>) Mira, por lo menos, no costaría mucho mudarse… Ya no tenemos muebles. Cerramos los contadores del agua y la electricidad, nos vamos, y ni siquiera tenemos que volver.<br><em>Ella de repente tiene una duda.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Pensaste en vaciar los cajones?<br><strong>Él</strong> – Claro.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y tu alianza?<br><strong>Él</strong> – ¿Mi alianza?<br><strong>Ella</strong> – ¡La que guardabas en el cajón de la mesa de noche!<br><strong>Él</strong> – ¡Joder…!<br><em>Ella no dice nada, pero se nota que está muy afectada. El está muy mal también.</em><br><strong>Él</strong> – Hacía tanto tiempo que estaba allí. Ni siquiera me acordaba…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Ella</strong> – ¿Tienes la dirección de este anticuario?<br><strong>Él</strong> – No… Me pagó en efectivo, lo puso todo en el camión y se fue. (<em>Un tiempo, sin convicción</em>) Si la encuentra nos llamará…<br><strong>Ella</strong> (<em>amarga</em>) – Claro… Y si no la encuentra, siempre podrás cambiar de mujer… Escoger una más moderna, que se armonice mejor con las nuevas pinturas y los nuevos muebles.<br><strong>Él</strong> – Lo siento…<br><strong>Ella</strong> – ¿Y por qué nunca la llevaste, tu alianza?<br><strong>Él</strong> – ¡La llevé! (<em>Un tiempo</em>) Antes de casarnos… ¿Te acuerdas? Había comprado esos anillos en un bazar en El Cairo. Para hacer creer que ya estábamos casados. Si no, en los hoteles no querían alquilarnos una habitación.<br><strong>Ella</strong> – Ya que has vendido los muebles, incluso la cama matrimonial, sí que tendremos que ir al hotel esta noche…<br><strong>Él</strong> – No te preocupes. Aquí no nos preguntarán por la partida de matrimonio.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y después de casarnos? ¿Por qué la dejabas en la mesa de noche?<br><strong>Él</strong> – Pues… por miedo a perderla.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – ¿Sigues enfadada…?<br><em>Ella no contesta.</em><br><strong>Él</strong> – ¡Vamos!<br><strong>Ella</strong> – ¿A dónde?<br><strong>Él</strong> – ¡Al hotel! Será como otro viaje de bodas… ¡No más alianzas, no más muebles, pronto no más piso! ¡Volvemos a empezar de cero!<br><strong>Ella</strong> – Yo todavía la tengo, mi alianza…<br><strong>Él</strong> – Pues mejor quitártela.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y por qué?<br><strong>Él</strong> – Pareces casada. Yo no. En el hotel van a creer que se trata de un adulterio…<br><strong>Ella</strong> – Me dejas escoger entre la soltería y una relación ilegítima. ¿Es eso?<br><em>Se van.</em><br><strong>Ella</strong> – Tienes una idea un poco rara del matrimonio…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/">Ella y Él</a> </em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="248" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ella y Él" class="wp-image-1860" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b-300x186.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/los-muebles/">Los muebles</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Él Tiempo de las cerezas</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-tiempo-de-las-cerezas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 15:53:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Casa]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Ella y Él]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Aburrimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Arbol]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2245</guid>

					<description><![CDATA[<p>Él Tiempo de las cerezas, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ella y Él' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-tiempo-de-las-cerezas/">Él Tiempo de las cerezas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ella y él sentados en el sofá.<br></em><strong>Ella</strong> – ¿Ves? El cerezo está en flor.<br><strong>Él</strong> – Ya es otro año…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Ella</strong> – Somos felices, ¿no?<br><strong>Él</strong> – Sí… (<em>Después de un momento</em>) Nos aburrimos, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – ¿Juntos?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué te parece?<br><em>Ella lo piensa.</em><br><strong>Ella</strong> – Podríamos cambiar el sofá…<br><strong>Él</strong> – ¿Qué haríamos con el viejo?<br><strong>Ella</strong> – Ir de vacaciones…<br><strong>Él</strong> – ¿Para ir a dónde?<br><strong>Ella</strong> – ¿Invitar a los vecinos?<br><strong>Él</strong> – ¿Para celebrar qué?<br><strong>Ella</strong> – ¡la floración del cerezo!<br><strong>Él</strong> – Dicen que los japoneses hacen esto en primavera. Invitan a amigos a admirar su cerezo, beborroteando té, sin decir nada…<br><strong>Ella</strong> – Mejor no tardar. Los primeros pétalos ya se caen.<br><strong>Él</strong> – Como mis cabellos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Tus cabellos?<br><strong>Él</strong> – Empieza por uno y luego te vuelves calvo sin darte cuenta… (Después de un momento) ¿A quién podríamos invitar?<br><strong>Ella</strong> – A amigos.<br><strong>Él</strong> – La gente nunca está disponible…<br><strong>Ella</strong> – Si les avisas de antemano.<br><strong>Él</strong> – Les invitas a tomar una copa y sacan sus agendas. En vez de tomar una copa discutimos una posible fecha. A la semana siguiente te llaman para decirte que al final no pueden y fijar otra fecha… A mí cuando me da la gana de tomar algo es enseguida. Dentro de dos o tres semanas, a lo mejor ya no tengo sed ¡No hay más improvisación!<br><strong>Ella</strong> – Quizás justamente porque la gente tiene miedo de aburrirse.<br><strong>Él</strong> – ¡Ya verás! No estarán dispuestos. Te van a proponer una fecha. Mientras tanto, los pétalos del cerezo estarán por el suelo.<br><strong>Ella</strong> – Un tapiz de pétalos es muy bonito también.<br><strong>Él</strong> – Hoy hace buen tiempo. ¿Qué tiempo hará dentro de un mes? Además de hacer coincidir las agendas, tendrías que consultar el servicio meteorológico. Invitar amigos se vuelve más complicado todavía que prever un eclipse. No… en vez de tratar de divertirme con tanta gente dentro de un mes, prefiero todavía estar seguro de aburrirme en seguida contigo.<br><strong>Ella</strong> – Gracias…<br><strong>Él</strong> – Hace poco, mi mejor amigo me deja un mensaje. Hacía seis meses que no tenía noticias suyas. Lo llamo en seguida y le propongo tomar una copa. Me contesta que no está disponible, que me llamará para fijar una fecha. Todavía espero a que me llame. Ni siquiera sé porqué me llamó…<br><strong>Ella</strong> – Quizás estaba un poco deprimido…<br><strong>Él</strong> – No sé si después de su llamada se sintió mejor. Dentro de seis meses, me llamará otra vez y será lo mismo. Eso es lo que llamamos amigos ahora. ¿Internet igual, no? Nos dicen que es “amigable”. No hablas con tu vecino de al lado, pero con esto vas a charlar con los chinos en esperanto. ¿Conoces a muchos chinos tú?<br><strong>Ella</strong> – De pequeña, con mi vecino de enfrente, tratábamos de comunicarnos en Morse, de noche, con linternas de mano. Tampoco funcionaba muy bien…<br><strong>Él</strong> – La gente está siempre agobiada. ¿Qué tendrán que hacer tan interesante para no tener nunca un momento para tomar una copa con su mejor amigo de improviso? Yo trato de permanecer disponible. Pero nunca está nadie libre. Entonces me aburro… ¿No te aburres tú?<br><strong>Ella</strong> – Contigo, jamás…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Él</strong> – ¿Y si a pesar de todo la tomamos igual, esa copita?<br><strong>Ella</strong> – ¿Los dos?<br><strong>Él</strong> – ¿Estarías disponible?<br><strong>Ella</strong> – ¿Cuándo?<br><strong>Él</strong> – ¡Ahora mismo!<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué no?<br><strong>Él</strong> – Voy a buscar los vasos.<br><strong>Ella</strong> – Y yo los cacahuetes.<br><em>Llaman a la puerta.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Esperamos a alguien?<br><strong>Ella</strong> – No… ¿Quién podrá ser a esta hora? Vamos a cenar…<br><em>Él hace un gesto de que tampoco lo sabe.</em><br><strong>Él</strong> – La gente es tan mal educada. No puede uno estar tranquilo cinco minutos, ni siquiera durante el fin de semana.<br><strong>Ella</strong> – Voy a ver quién es…<br><strong>Él</strong> – No estoy para nadie.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y si es un amigo?<br><em>Él lo piensa.</em><br><strong>Él</strong> – Le dices que nuestro cerezo de Japón está floreciendo… Y que vuelva cuando haya cerezas.<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/">Ella y Él</a> </em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="248" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ella y Él" class="wp-image-1860" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b-300x186.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-tiempo-de-las-cerezas/">Él Tiempo de las cerezas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Noche de bodas</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/noche-de-bodas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 15:49:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Apartamento]]></category>
		<category><![CDATA[Dinero]]></category>
		<category><![CDATA[Matrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Parodia]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Sexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Vacaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Viaje]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2243</guid>

					<description><![CDATA[<p>Noche de bodas, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Ella y Él' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/noche-de-bodas/">Noche de bodas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ella y él se dejan caer en el sofá, agobiados.</em><br><strong>Ella</strong> – ¡Por fin! Pensé que nunca iban a marcharse…<br><strong>Él</strong> – Dicen que de cada diez parejas, siete no follan durante la noche de bodas… Ahora entiendo por qué…<br><strong>Ella</strong> (<em>cachonda</em>) – ¿Tratamos de mejorar la estadística?<br><strong>Él</strong> – Te olvidas que despegamos a las cinco de la mañana… De Girona…<br><strong>Ella</strong> – ¿De Girona?<br><strong>Él</strong> – ¡Ya te lo he dicho! Compré los billetes en una subasta de “E-Bay”…<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué las compañías “low-cost” tienen que despegar de Girona? Quizás porque cuando despegas de Girona, te hace ilusión aterrizar en cualquier parte del mundo. Incluso en Bratislava…<br><strong>Él</strong> – Dicen que es muy bonita Bratislava… Durante la primavera…<br><strong>Ella</strong> – ¿No te estás confundiendo con Praga?<br><strong>Él</strong> – Está por ahí al lado, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Las Maldivas, es bonito todo el año… Y recuerda que la primavera empieza solo en dos meses…<br><strong>Él</strong> – Las Maldivas… Todo el mundo va, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Es cierto que un viaje de bodas a Bratislava es mucho más original… No nos cruzaremos con muchos recién casados en el avión… la única pareja que había confundido Bratislava con Brasilia ha conseguido volver a vender sus billetes en “E-Bay”…<br><strong>Él</strong> – Nos pagaremos las Maldivas en unos años… Para nuestro aniversario de bodas…<br><strong>Ella</strong> – Sí… Nuestras bodas de plata… Cuando no consiga entrar en el bikini… (<em>Suspiro</em>) la vida está mal hecha. Tendríamos que heredar a los veinte, empezar a trabajar a los cincuenta al acabar la jubilación y parir a los setenta, para no envejecer solos… Y la boda haría de extremaunción…<br><strong>Él</strong> – Por otro lado, una vida sin suegra… No sé si valdría la pena…<br><strong>Ella</strong> – ¿Crees que te querré todavía dentro de veinte años?<br><strong>Él</strong> – No tendrás dónde escoger… Cuando no entres en ningún traje de baño…<br><strong>Ella</strong> – Una amiga mía dijo “no” el día de su boda. De broma. Quería decir “sí” en seguida después… Pero el cura no lo encontró divertido. la chica tuvo que esperar seis meses antes de volver a la iglesia… Parece que hay un plazo de prescripción. Como para sacar el carné de conducir. No puedes volver a presentarte en seguida después de haber fallado… ¿Lo sabías?<br><strong>Él</strong> – No…<br><strong>Ella</strong> – Son aburridas las bodas, ¿no?<br><strong>Él</strong> – Uno no se casa para divertirse…<br><strong>Ella</strong> – No me digas que es para ir de viaje a Bratislava desde Girona en medio de la noche, si no realmente no sé por qué he dicho sí… ¿En qué país queda Bratislava exactamente?<br><strong>Él</strong> – No sé… Praga era la capital de Checoslovaquia…<br><strong>Ella</strong> – Así que ni siquiera sabes dónde me llevas de viaje de bodas… Mi madre tenia razón. No sé dónde voy contigo…<br><strong>Él</strong> – Espera… Ahora Praga es capital de Chequia… Bratislava tiene que ser capital de Eslovaquia. O Eslovenia… Bueno, de todas formas, queda en la zona euro! Ni siquiera tendremos que cambiar dinero…<br><strong>Ella</strong> – Y tú… ¿ Me querrás todavía dentro de veinte años?<br><strong>Él</strong> – ¿Como no querer toda la vida a una chica que acepta seguirme a un país desconocido de la zona euro?<br><strong>Ella</strong> – Si es para ponerme a prueba, entonces…<br><em>Secuencia emocional, interrumpida por él.</em><br><strong>Él</strong> – No quiero apurarte, pero el avión despega dentro de dos horas. Y Girona no queda exactamente aquí al lado…<br><em>Negro.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/">Ella y Él</a> </em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/ella-y-el/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="248" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Ella y Él" class="wp-image-1860" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/Ella-y-e-jean-pierre-martinez-b-300x186.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/noche-de-bodas/">Noche de bodas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>No es un drama</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/no-es-un-drama/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 13:14:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Autor]]></category>
		<category><![CDATA[Carnicero]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Dramedias]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Matrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Ecología]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Mentira]]></category>
		<category><![CDATA[Veganismo]]></category>
		<category><![CDATA[Vegetarianismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2224</guid>

					<description><![CDATA[<p>No es un drama, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Dramedias' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/no-es-un-drama/">No es un drama</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Él está ahí, visiblemente incómodo. Ella llega, lista para salir.</em><br><strong>Ella</strong> – Normalmente, siempre eres tú quien me espera… ¿Todavía no estás listo?<br><strong>Él</strong> – Sí, sí, yo… Me estoy poniendo la chaqueta.<br><strong>Ella</strong> – Tu chaqueta de cuero…<br><strong>Él</strong> – La tenía antes de conocerte… Fue un regalo de mi abuela… No sirve de nada tirarla ahora, ¿no? Quiero decir… De todas formas, ella ya está muerta.<br><strong>Ella</strong> – ¿Tu abuela está muerta?<br><strong>Él</strong> – ¡No mi abuela! ¡La vaca! Es de vaca…<br><strong>Ella</strong> – Claro… La vaca que sacrificaron en un matadero para que puedas cubrirte con su piel…<br><strong>Él</strong> – Mi próxima chaqueta será de cuero vegetal, te lo prometo. Dicen que ahora hacen imitaciones muy buenas, a base de piña o champiñones.<br><em>Se pone la chaqueta sin entusiasmo.</em><br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿hoy es el gran día?<br><strong>Él</strong> – Sí, parece que sí…<br><strong>Ella</strong> – Finalmente voy a conocer a tus padres… Empezaba a preguntarme si tenías vergüenza de mí.<br><strong>Él</strong> – ¡Qué cosas dices! Sería más bien lo contrario…<br><strong>Ella</strong> – ¿Lo contrario? ¿Por qué? ¿Te avergüenzas de tus padres?<br><strong>Él</strong> – No, no, pero…<br><strong>Ella</strong> – ¿Entonces de qué tienes miedo?<br><strong>Él</strong> – De nada, te lo aseguro.<br><strong>Ella</strong> – Más bien debería ser yo la que tuviera miedo. Me presentas a tus padres… Esto se vuelve oficial. Es casi un compromiso, ¿no?<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><strong>Ella</strong> – ¡Muestra un poco de entusiasmo!<br><strong>Él</strong> – Escucha, tengo algo que decirte.<br><strong>Ella</strong> – Me estás asustando…<br><strong>Él</strong> – Es sobre mis padres, precisamente.<br><strong>Ella</strong> – ¿Tus padres? ¿Qué pasa con tus padres?<br><strong>Él</strong> – No es fácil de decir…<br><strong>Ella</strong> – Vamos, puedo escucharlo todo… En cualquier caso, si es importante, prefiero saberlo ahora. Me sentiré menos tonta…<br><strong>Él</strong> – Digamos que esta comida no va a ser exactamente lo que imaginabas. Mis padres son… ¿Cómo decirlo…?<br><strong>Ella</strong> – Son sordomudos. Se comunican en lenguaje de signos.<br><strong>Él</strong> – No…<br><strong>Ella</strong> – ¿Ciegos?<br><strong>Él</strong> – Tampoco.<br><strong>Ella</strong> – Son personas de baja estatura…<br><strong>Él</strong> – Peor que eso… Bueno, para ti, en todo caso.<br><strong>Ella</strong> – Ya veo… Votan a la derecha, y no te has atrevido a decírmelo. ¿Por eso no querías que los conociera antes?<br><strong>Él</strong> – No, no es eso.<br><strong>Ella</strong> – Claro, soy tonta. Me dijiste que eran libreros. No se puede vender libros y votar a la derecha.<br><strong>Él</strong> – Tranquila, mis padres no votan en absoluto.<br><strong>Ella</strong> – ¿Entonces qué?<br><strong>Él</strong> – Es sobre… La comida… En fin, sobre la comida en general.<br><strong>Ella</strong> – ¿La comida…?<br><strong>Él </strong>– No te he contado toda la verdad.<br><strong>Ella</strong> – Vale… Tus padres son judíos y comen kosher. ¿Cuál es el problema? ¡Se puede ser vegano y comer kosher! De hecho, es mucho más fácil. Es sobre todo la carne la que tiene que ser kosher, ¿no?<br><strong>Él</strong> – Sí… Bueno, no sé…<br><strong>Ella</strong> – Las frutas y verduras son muy ecuménicas. Estoy segura de que el veganismo podría acabar con todas las guerras religiosas. En la mesa, al menos, que ya es un comienzo… Mientras resolvemos el conflicto en Oriente Medio.<br><strong>Él</strong> – Es un poco más complicado que eso…<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué? ¿El conflicto en Oriente Medio?<br><strong>Él</strong> – No, para mis padres.<br><strong>Ella</strong> – Entiendo… Son practicantes. Para complacerles, les has dejado creer que su futura nuera era judía. Y ahora no sabes cómo decirles que sales con una chica que no es judía…<br><strong>Él</strong> – Tranquila, nadie en la familia es judío.<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué crees que eso me preocuparía? ¿Qué clase de persona crees que soy?<br><strong>Él</strong> – No, el problema es que…<br><strong>Ella</strong> – Vamos, esto empieza a dar miedo.<br><strong>Él</strong> – Mis padres no son realmente libreros.<br><strong>Ella</strong> – ¿Cómo que no son realmente? Uno es librero o no lo es. ¿Cómo se puede no ser realmente librero?<br><strong>Él</strong> – No son libreros en absoluto… y no son tan veganos como te dije.<br><strong>Ella</strong> – ¿Cómo que no tan…?<br><strong>Él</strong> – Comen verduras, claro, pero…<br><strong>Ella</strong> – ¿Son solo vegetarianos? Bueno, tampoco es un drama. ¿Piensas que soy tan sectaria? ¿Pero por qué me dijiste que eran veganos?<br><strong>Él</strong> – Lo dije así… Sabía que era importante para ti.<br><strong>Ella</strong> – ¡Es contigo con quien voy a vivir! Compartes los mismos valores que yo, eso es suficiente. No se elige a la familia, ya es bien sabido. Así que menos aún a la familia política…<br><strong>Él</strong> – No sé cómo decírtelo…<br><strong>Ella</strong> – Entonces, tus padres no son libreros. ¿Y qué? ¿A qué se dedican?<br><strong>Él</strong> – Tienen la carnicería, justo en la esquina de la calle…<br><strong>Ella</strong> (<em>sorprendida</em>) – La carnicería…<br><strong>Él</strong> – La carnicería de carne de caballo… Entre el zapatero y el estanco, ¿sabes?<br><strong>Ella</strong> – Esto es una broma, ¿no?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – Me dijiste que en tu familia todos eran veganos, excepto tu abuela, ¡y ahora me dices que voy a casarme con el hijo de un carnicero!<br><strong>Él</strong> – ¡No soy carnicero! Solo soy el hijo del carnicero…<br><strong>Ella</strong> – ¿Y pensabas decírmelo cuándo? ¿El día de la boda, durante la cena de celebración? ¿Entre el chorizo de burro y el filete de caballo?<br><strong>Él</strong> – ¡Pero no! Ya te lo estoy diciendo ahora…<br><strong>Ella</strong> – Te recuerdo que mis padres, ellos sí, son veganos. Y lo llevan muy en serio.<br><strong>Él</strong> – ¿En serio?<br><strong>Ella</strong> – Si te hace gracia, a mí no… Y ahora, ¿qué hacemos?<br><strong>Él</strong> – Yo soy realmente vegano. Bueno, lo soy desde que te conocí… No cambia nada entre nosotros, ¿verdad?<br><strong>Ella</strong> – Quizás para ti no signifique nada, pero para mí significa mucho…<br><strong>Él</strong> – ¿Estás enfadada?<br><strong>Ella</strong> – Voy a necesitar tiempo para reflexionar sobre todo esto, efectivamente. (Ella duda.) Pero no lo haré ahora. Nos han invitado, ¿no? Así que voy a ir… No soy de las que se echan atrás, que te quede claro. Hablaremos de esto después. ¿Vamos?<br><strong>Él</strong> – El problema es que…<br><strong>Ella</strong> – ¿Es que hay otro problema?<br><strong>Él</strong> – No me atreví a decirles que no comes carne.<br><strong>Ella</strong> – No, dime que no es cierto…<br><strong>Él</strong> – No estoy seguro de que lo comprendieran… Ya no son muy jóvenes… A su edad, no sirve de nada forzarlos… Podría incluso matarlos, ¿sabes? Mi padre tiene el corazón delicado…<br><strong>Ella</strong> – Podrías habérselo dicho, yendo con cuidado…<br><strong>Él</strong> – Digamos que no encontré el momento adecuado…<br><strong>Ella</strong> – Claro…<br><strong>Él</strong> – Siempre puedes comer las verduras… Solo tienes que decir que no tienes mucho apetito… Que estás enferma…<br><strong>Ella</strong> – ¿Sabes qué? Creo que el enfermo eres tú.<br><em>Ella se quita la chaqueta.</em><br><strong>Él</strong> – Así que no vienes…<br><strong>Ella</strong> (<em>horrorizada</em>) – ¿Una carnicería de carne de caballo?<br><strong>Él</strong> – Entonces, ¿prefieres abandonar a su triste suerte a un hijo de carnicero recientemente convertido al veganismo? Sin ti, corro el riesgo de recaer, ya lo sabes…<br><strong>Ella</strong> – ¿Encima me tomas el pelo?<br><strong>Él</strong> – No me mires así, siento como si fueras a matarme.<br><strong>Ella</strong> – La verdad es que… te confieso que me entran ganas de asesinarte.<br><strong>Él</strong> – ¡Cálmate, te lo ruego! Recuerda que eres vegana… y que para ti el sexto mandamiento es el más sagrado de los diez.<br><strong>Ella</strong> – ¿El sexto…?<br><strong>Él</strong> – ¡No matarás!<br><strong>Ella</strong> – Voy a estrangularte, y luego me confesaré.<br><em>Ella se acerca a él, amenazante.</em><br><strong>Él</strong> – No hagas eso, te lo ruego.<br><strong>Ella</strong> – No sé qué es lo que me detiene…<br><strong>Él</strong> – ¿Entonces realmente te creíste esa historia?<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué?<br><strong>Él</strong> – Vamos… ¡las carnicerías de carne de caballo ya no existen desde hace mucho! En la esquina de la calle, entre el estanco y el zapatero, ¡es una panadería! Si hicieras la compra más a menudo, lo sabrías…<br><strong>Ella</strong> – ¿Tus padres no son carniceros?<br><strong>Él</strong> – Mis padres son libreros, votan a la izquierda y son veganos. Como te he dicho siempre.<br><strong>Ella</strong> – ¡Estás loco! ¿Por qué me contaste una historia así?<br><strong>Él</strong> – Para ver hasta qué punto me quieres… Ahora ya lo tengo claro. ¿Entonces habrías rechazado casarte con el hijo de un carnicero?<br><strong>Ella</strong> – No sé… No, probablemente no. Pero habría terminado matándote, de eso seguro.<br><strong>Él</strong> – Entonces, ¿habría sido una tragedia? ¿Los Capuleto carniceros y los Montesco veganos…?<br><strong>Ella</strong> – Pero al final, sigue siendo una comedia de enredo.<br><strong>Él</strong> – Uno no cambia…<br><strong>Ella</strong> – No es un drama.<br><strong>Él</strong> – Bueno, ¿vamos? Vamos a llegar tarde.<br><strong>Ella</strong> – Vamos. No habrás olvidado el pastel de zanahoria…<br><strong>Él </strong>– Tranquila, cariño, ya está en el coche.<br><strong>Ella</strong> – Por cierto, ¿esto era una propuesta de matrimonio?<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><strong>Ella</strong> – Sin duda, la más sorprendente que una mujer haya oído jamás.<br><strong>Él</strong> – Soy dramaturgo, después de todo. Llevo una semana preparándola. Entonces, ¿cuál es tu respuesta?<br><strong>Ella</strong> – Creo que esperaré a ver a tus padres antes de responder.<br><em>Salen juntos.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/"><strong>Dramedias</strong></a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/dramedias/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="227" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1855" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/dramedias-jean-pierre-martinez-b-300x170.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/no-es-un-drama/">No es un drama</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Demasiado rápido</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/demasiado-rapido/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 May 2025 12:14:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Beso]]></category>
		<category><![CDATA[Consentimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Coqueteo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2199</guid>

					<description><![CDATA[<p>Demasiado rápido, un sketch humorístico extraído de la recopilación '¡Demasiado es demasiado!' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-rapido/">Demasiado rápido</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Uno personaje está allí. Llega un segundo personaje.</em><br><strong>Uno</strong> – Buenos días. ¿Puedo darte un beso?<br><strong>Dos</strong> – Es amable preguntar antes, pero… ¿no es un poco rápido?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé.<br><strong>Dos</strong> – Me vas a encontrar un poco anticuado pero, para mí es un poco demasiado rápido.<br><strong>Uno</strong> – Perdón. Seguramente tienes razón.<br><strong>Dos</strong> – Después de todo, no nos conocemos.<br><strong>Uno</strong> – Es cierto.<br><strong>Dos</strong> – Para empezar la conversación, admite que es un poco directo.<br><strong>Uno</strong> – Sí, es verdad. Pero entonces… ¿qué podría haber dicho?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé, podrías… haberme pedido fuego, por ejemplo.<br><strong>Uno</strong> – Eso está un poco desactualizado, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí… De hecho, no tengo fuego.<br><strong>Uno</strong> – Y además no fumo.<br><strong>Dos</strong> – Eso es un buen punto a tu favor.<br><strong>Uno</strong> – Ah, ¿sí?<br><strong>Dos</strong> – Pero no te entusiasmes demasiado.<br><strong>Uno</strong> – Perdona…<br><strong>Dos</strong> – Es cierto que eres muy guapo, pero… precisamente.<br><strong>Uno</strong> – ¿Precisamente qué?<br><strong>Dos</strong> – ¿Sabes lo que se dice…?<br><strong>Uno</strong> – No…<br><strong>Dos</strong> – Demasiado bueno para ser verdad.<br><strong>Uno</strong> – Me halagas, pero… Demasiado bueno… No hay que exagerar.<br><strong>Dos</strong> – Y sabes lo que se dice también.<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué?<br><strong>Dos</strong> – El que mucho abarca, poco aprieta.<br><strong>Uno</strong> – Es verdad, me había olvidado de que también se dice eso. En fin, en mi caso, sabes… No abarco mucho, te lo aseguro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Quizás porque no lo haces bien?<br><strong>Uno</strong> – Sí, probablemente.<br><em>Un momento de silencio.</em><br><strong>Dos</strong> – No, en serio, sería un poco precipitado. Pero podemos saludarnos con un beso en la mejilla si quieres…<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón, es mejor empezar despacio.<br><em>Se dan un beso.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Te parece bien, no fue demasiado…?<br><strong>Uno</strong> – No, no, estuvo bien.<br><strong>Dos</strong> – Podríamos habernos limitado a estrecharnos la mano, pero…<br><strong>Uno</strong> – Quizás no habría sido suficiente…<br><strong>Dos</strong> – La próxima vez, quizás.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><strong>Dos</strong> – Siempre me he impuesto esa regla, de todos modos. Nunca en la primera cita.<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto… Al mismo tiempo, tiene que haber una primera vez.<br><strong>Dos</strong> – Es cierto…<br><strong>Uno</strong> – No, porque nunca en la primera cita… Tampoco te estaba pidiendo que…<br><strong>Dos</strong> – Está claro.<br><strong>Uno</strong> – En fin, tú decides.<br><strong>Dos</strong> – Entonces crees que fui un poco…<br><strong>Uno</strong> – Francamente, ya no lo sé.<br><strong>Dos</strong> – Es cierto que hay que encontrar un equilibrio.<br><strong>Uno</strong> – Tienes razón, fui un poco demasiado directo.<br><strong>Dos</strong> – Aunque, por otro lado, al menos dijiste hola antes.<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Dos</strong> – Dijiste: Buenos días. ¿Puedo darte un beso? Así que, al menos dijiste hola. Antes.<br><strong>Uno</strong> – Es verdad.<br><strong>Dos</strong> – Es bastante directo pero… educado, después de todo.<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – Ahora… es verdad que eres muy guapo.<br><strong>Uno</strong> – Demasiado guapo para ser verdad…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y yo?<br><strong>Uno</strong> – ¿Tú?<br><strong>Dos</strong> – No soy un poco… ¿demasiado para ser verdad, quiero decir?<br><strong>Uno</strong> – No, estás bien. Eres… de una belleza bastante creíble.<br><strong>Dos</strong> – No sé muy bien cómo tomarlo…<br><strong>Uno</strong> – Lo siento, no era mi intención…<br><strong>Dos</strong> – Mejor nos quedamos con un beso en la mejilla al final.<br><strong>Uno</strong> – Vale.<br><strong>Dos</strong> – Quizás la próxima vez.<br><em>El segundo personaje se va.</em><br><strong>Uno</strong> – Creo que me he pasado un poco… ¿O quizás no lo suficiente?<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">¡Demasiado es demasiado!</a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-es-demasiado/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="237" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Demasiado es demasiado" class="wp-image-1850" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/demasiado-es-demasiado-jean-pierre-martinez-b-300x178.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/demasiado-rapido/">Demasiado rápido</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Memoria</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/memoria/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 May 2025 12:01:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Breves del tiempo perdido]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2091</guid>

					<description><![CDATA[<p>Memoria, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Breves del Tiempo perdido' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/memoria/">Memoria</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ella y él se abrazan durante un tiempo. Relajan su abrazo, y miran en frente.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Te recuerda de algo?<br><strong>Él</strong> – No… ¿Y tú?<br><strong>Ella</strong> – Tampoco.<br><strong>Él</strong> – Es la primera vez.<br><strong>Ella</strong> – Nada inolvidable.<br><strong>Él</strong> – La primera vez, no se puede comparar. No recuerda nada.<br><strong>Ella</strong> – La primera vez, no se recuerda. Solo se guarda en la memoria.<br><strong>Él</strong> – ¿Qué es la memoria?<br><strong>Ella</strong> – No sé…<br><strong>Él</strong> – ¿Qué es olvidar?<br><strong>Ella</strong> – No recuerdo…<br><strong>Él</strong> – ¿Otra vez?<br><strong>Ella</strong> – De acuerdo.<br><em>Se vuelven a besar, y luego relajan su abrazo.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Y ahora, te recuerda algo?<br><strong>Ella</strong> – La vaga memoria de un “déjà vu”.<br><strong>Él</strong> – Yo también.<br><strong>Ella</strong> – Ya está, lo recuerdo.<br><strong>Él</strong> – Es un principio.<br><strong>Ella</strong> – Sí.<br><strong>Él</strong> – Es la segunda vez.<br><strong>Ella</strong> – No es un principio, entonces.<br><strong>Él</strong> – La primera vez, no se sabe que es un principio, ya que no recuerda nada.<br><strong>Ella</strong> – ¿De qué sirve acordarse?<br><strong>Él</strong> – Hace pasar el tiempo.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y al final? ¿Cómo se sabe que es la última vez?<br><strong>Él</strong> – No se sabe.<br><strong>Ella</strong> – Uno tendría que ser capaz de recordarlo después.<br><strong>Él</strong> – Sólo se recuerda la penúltima.<br><strong>Ella</strong> – Es la vida.<br><strong>Él</strong> – Sí. Entre la segunda vez y la penúltima.<br><strong>Ella</strong> – La vida, es cuando se vuelve a recordar.<br><strong>Él</strong> – Es una historia sin pies ni cabeza.<br><em>Se van cada uno por su lado.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Nos volvemos a llamar?<br><strong>Él</strong> – ¿O borramos la memoria viva?<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Breves del tiempo perdido</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="241" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Breves del tiempo perdido" class="wp-image-2063" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b-300x181.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/memoria/">Memoria</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Promesas de amor</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/promesas-de-amor/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 15:45:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Breves del tiempo perdido]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Beso]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2069</guid>

					<description><![CDATA[<p>Promesas de amor, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Breves del Tiempo perdido' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/promesas-de-amor/">Promesas de amor</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Ella y él, sentados al lado uno de otro, con cariño.</em><br><strong>Ella</strong> – Se está bien así, ¿verdad?<br><strong>Él</strong>&#8211; Sí…<br><strong>Ella</strong> – ¿Me quieres?<br><strong>Él</strong> – Sí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Siempre me vas a querer?<br><strong>Él</strong> (<em>sorprendido</em>) – ¿Siempre?<br><strong>Ella</strong> – Pues, no sé… ¿50 años?<br><strong>Él</strong> (<em>espantado</em>) – ¿50 años…?<br><strong>Ella</strong> – ¿40…? (<em>Él parece dudarlo</em>) ¿20…? ¿10…? ¿Un año?<br><strong>Él</strong> – ¿Un año? (<em>Convencido</em>) ¡Claro que sí! ¿Y tú?<br><strong>Ella</strong> (<em>escéptica</em>) – ¿Un año?<br><strong>Él</strong> – Pues, no sé… ¿Un mes? (<em>Ella parece dudarlo</em>) ¿Quince días? ¿Una semana?<br><em>Ella sigue dubitativa.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Me vas a querer hasta mañana?<br><strong>Ella</strong> – ¿Mañana por la mañana? ¿A qué hora?<br><strong>Él</strong> – Bueno… Digamos… hasta las nueve.<br><em>Ella sonríe para significar su acuerdo. Se abrazan.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Pongo el despertador?<br><strong><em>Oscuro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Breves del tiempo perdido</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="241" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Breves del tiempo perdido" class="wp-image-2063" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b-300x181.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/promesas-de-amor/">Promesas de amor</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Maniobras de aproximación</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/maniobras-de-aproximacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 15:41:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Avión]]></category>
		<category><![CDATA[Breves del tiempo perdido]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Vacaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Viaje]]></category>
		<category><![CDATA[Coqueteo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2066</guid>

					<description><![CDATA[<p>Maniobras de aproximación, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Breves del Tiempo perdido' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/maniobras-de-aproximacion/">Maniobras de aproximación</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un hombre y una mujer están sentados al lado uno de otro en un avión. Ella duerme contra la espalda de él, como si fueran una pareja. Ella despierta poco a poco… y se da cuenta que estaba durmiendo contra la espalda de un desconocido.</em><br><strong>Ella</strong> (<em>confusa</em>) – Perdón, lo siento… Tendría que haberme avisado…<br><strong>Él</strong> – No quise despertarla…<br><strong>Ella</strong> – ¿He dormido mucho tiempo?<br><strong>Él</strong> – Hemos empezado los trabajos de aproximación…<br><strong>Ella</strong> – ¿Los qué…?<br><strong>Él</strong> – Digo… Las maniobras de aproximación… Para el aterrizaje…<br><strong>Ella</strong> – Claro…<br><em>Ella vuelve a ordenar un poco su cabello con un gesto de la mano.</em><br><strong><strong>Él</strong> </strong>(<em>amable</em>) – ¿Está de vacaciones?<br><strong>Ella</strong> (<em>a la defensiva</em>) – Pues… No… (<em>Después de un ligero titubeo</em>) Voy a reunirme con mi marido…<br><strong>Él</strong> (<em>decepcionado</em>) – Ah… ¿Y… qué hace su esposo?<br><strong>Ella</strong> – Es… médico… Trabaja para una ONG…<br><strong>Él</strong> – Ah, si, por supuesto… En un país como este… Fuera del turismo y del humanitario… Algo de prostitución… Y el tráfico de droga, claro…<br><em>Ella parece un poco despistada.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Y usted? ¿Está de vacaciones?<br><strong>Él</strong> – Pues, tampoco… Estoy en el… tráfico de armas.<br><strong>Ella</strong> (<em>sorprendida</em>) – Quiere decir…<br><strong>Él</strong> – Kalachnikov, tubo antitanque, minas anti-personales… Acabo de recoger media-docena de carros de asalto casi nuevos. Si está interesada…<br><strong><strong>Ella</strong></strong> – No gracias… Mi marido ya tiene un todo terreno…<br><strong>Él </strong>– Tiene razón, es mucho más cómodo. ¡Y más ecológico! Un tanque, es muy difícil de aparcar, sobre todo en la ciudad, y consume casi tanto como este avión…<br><em>Ligera sacudida que los personajes pueden marcar con un pequeño sobresalto.</em><br><strong>Él</strong> – Ya está… Acabamos de aterrizar… (<em>Se levantan los dos para salir del avión</em>) Bueno, pues… Encantado de haberla conocido…<br><strong>Ella</strong> – ¿Usted… es realmente traficante de armas…?<br><strong>Él</strong> – No… Lo decía para que me odie… Para no echarla de menos… Una mujer tan guapa… casada con un héroe… No se puede competir, ¿verdad? ¿Y usted?<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué?<br><strong>Él</strong> – ¿Está realmente casada con un médico humanitario?<br><strong>Ella</strong> – Pues… Para decir la verdad, tampoco…<br><strong>Él</strong> – Entonces, eres soltera, y de vacaciones, como yo…<br><strong>Ella</strong> – Si… Voy al Club… No me digas que tu también.<br><strong>Él</strong> – Vamos todos… Es un charter…<br><strong>Ella</strong> – ¿De verdad…?<br><em>Empiezan a marcharse.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Dormías realmente…?<br><strong>Ella</strong> – No… Afortunadamente… Suelo roncar…<br><em>Se sonríen.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Te puedo invitar a una copa esta noche en el bar?<br><strong>Ella</strong> – Escogí la formula todo incluido, con las bebidas gratis. ¿Tu no?<br><strong>Él</strong> – Sí… (<em>Se sonríen de nuevo estúpidamente</em>) Creo que ya es hora de bajarnos. El avión despegará pronto. Hace dos viajes al día… Pasa, por favor… (<em>Se dirigen hacia la salida</em>) ¿No estuviste aquí ya el año pasado?<br><strong>Ella</strong> – Sí…<br><strong>Él</strong> – Lo que me parecía…<br><em><strong>Oscuro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Breves del tiempo perdido</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/breves-del-tiempo-perdido/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="241" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Breves del tiempo perdido" class="wp-image-2063" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/breves-del-tiempo-perdido-jean-pierre-martinez-b-300x181.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/maniobras-de-aproximacion/">Maniobras de aproximación</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Carta de amor</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/carta-de-amor/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 12:07:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Aviso de paso]]></category>
		<category><![CDATA[Cartero]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Portal]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Buzón]]></category>
		<category><![CDATA[Carta]]></category>
		<category><![CDATA[Correo]]></category>
		<category><![CDATA[Recuerdo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1989</guid>

					<description><![CDATA[<p>Carta de amor, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Aviso de paso' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/carta-de-amor/">Carta de amor</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El cartero llega y busca un nombre en un buzón que no encuentra. Una inquilina se acerca.</em><br><strong>Cartero</strong> – Disculpe, señorita Lopez, ¿la conoce?<br><strong>Inquilina</strong> – Lopez, ¿no…? Bueno, sí… Ese era mi nombre de soltera. Pero nadie me llama así… Y estoy casada desde hace veinte años…<br><strong>Cartero</strong> – Sin embargo, esta es la dirección correcta…<br><strong>Inquilina</strong> – Déjeme ver…<br><em>El cartero le entrega el sobre.</em><br><strong>Inquilina</strong> – Es curioso, parece un sello de colección… Pero mira, el matasellos indica el 21 de marzo de 1985… ¡Hace casi treinta años!<br><em>El cartero mira el sobre.</em><br><strong>Cartero</strong> – Ah sí, vaya… Es increíble.<br><strong>Inquilina</strong> – ¿Qué podría ser?<br><strong>Cartero</strong> – Ábralo, ya que es para usted.<br><strong>Inquilina</strong> – ¿Usted cree?<br><strong>Cartero</strong> – Señorita Lopez, ¿es usted, verdad?<br><strong>Inquilina</strong> – Sí… Bueno, lo era…<br><em>Ella abre el sobre y lo mira.</em><br><strong>Cartero</strong> – Entonces, ¿qué dice? Si no es indiscreción, por supuesto…<br><strong>Inquilina</strong> – Se disculpa por no haber podido asistir a nuestra última cita, se fracturó la pierna. Está atrapado en el hospital…<br><strong>Cartero</strong> – Son cosas que suceden, sé de lo que hablo.<br><strong>Inquilina</strong> – Y yo que creía que me había plantado…<br><strong>Cartero</strong> – Es cierto que en aquellos tiempos no había internet. Ni siquiera había teléfonos móviles. ¿Y qué más dice?<br><strong>Inquilina</strong> – Dice que me ama… ¿Se da cuenta? Si lo hubiera sabido…<br><strong>Cartero</strong> – ¡Es increíble! Esta carta tardó 30 años en llegar hasta usted…<br><strong>Inquilina</strong> – Sí… Y no le felicito por eso.<br><strong>Cartero</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Inquilina</strong> – ¡Si esta carta me hubiera llegado a tiempo, mi vida podría haber sido muy diferente!<br><strong>Cartero</strong> – Sí, claro, pero…<br><strong>Inquilina</strong> – Quería mucho a ese chico… Estoy segura de que debe haberse convertido en alguien importante en la vida…<br><strong>Cartero</strong> – Tal vez, pero…<br><strong>Inquilina</strong> – ¿Sabía que podría presentar una queja contra usted?<br><strong>Cartero</strong> – ¿Contra mí?<br><strong>Inquilina</strong> – ¡Contra el servicio postal!<br><strong>Cartero</strong> – Es el destino, ¿no?<br><strong>Inquilina</strong> – En cualquier caso, me gustaría saber qué ha sido de él…<br><strong>Cartero</strong> – ¿Cómo se llamaba?<br><strong>Inquilina</strong> – Está escrito en la parte posterior del sobre, ¿no?<br><em>El cartero mira.</em><br><strong>Cartero</strong> – ¡No! ¡No puede ser!<br><strong>Inquilina</strong> – ¿Qué?<br><strong>Cartero</strong> – ¡Pero fui yo quien le envió esta carta! ¡No me acordaba en absoluto!<br><strong>Inquilina</strong> – ¿Usted? ¿Está seguro?<br><strong>Cartero</strong> – ¡Absolutamente! Ese es mi nombre y esa es la dirección de mis padres. Donde vivía en ese entonces…<br><strong>Inquilina</strong> – No le habría reconocido en absoluto, vaya…<br><strong>Cartero</strong> – Han pasado treinta años… No olvidé su nombre, por supuesto, pero su apellido…<br><strong>Inquilina</strong> – Entonces, así que se convirtió en cartero.<br><strong>Cartero</strong> – Sí… Estaba tan deprimido porque no respondiera a mi carta… Pensándolo bien, creo que por eso me convertí en cartero. Para tener la felicidad de llevar a los demás las respuestas que nunca recibí.<br><strong>Inquilina</strong> – Y su pierna, ¿está mejor?<br><strong>Cartero</strong> – Podemos tutearnos, ¿no?<br><strong>Inquilina</strong> – Es que… ahora mismo estoy un poco apurada. Mi esposo me espera afuera con el auto.<br><strong>Cartero</strong> – Por supuesto…<br><em>La observa alejarse casi corriendo.</em><br><strong>Cartero</strong> – Señorita Lopez…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Aviso de paso</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="215" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Aviso de paso" class="wp-image-1800" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b-300x161.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/carta-de-amor/">Carta de amor</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Código de acceso</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/codigo-de-acceso/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 10:10:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Aviso de paso]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Portal]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Cita]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Coqueteo]]></category>
		<category><![CDATA[Seducción]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1971</guid>

					<description><![CDATA[<p>Código de acceso, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Aviso de paso' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/codigo-de-acceso/">Código de acceso</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una mujer llega al vestíbulo, lo atraviesa y, perpleja, se coloca frente al código de acceso de la puerta que da acceso a las escaleras. Un hombre llega también y se dirige hacia la misma puerta para ingresar el código.<br></em><strong>Mujer</strong> – Disculpe… ¿Puedo entrar con usted? No tengo el código…<br><strong>Hombre</strong> – Eh… Sí… Bueno… ¿Quiere decir que no tiene el código?<br><strong>Mujer</strong> – Sí… Eso es lo que acabo de decir, ¿no?<br><strong>Hombre</strong> – Es decir… En principio, se debe tener el código para ingresar a este edificio. Ese es precisamente el principio…<br><strong>Mujer</strong> – ¿El principio?<br><strong>Hombre</strong> – Aquellos que tienen el código tienen derecho a entrar, los demás no. ¿De qué sirve tener un código si no?<br><strong>Mujer</strong> – Ah, entiendo…<br><strong>Hombre</strong> – Pues sí…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Entonces no quiere dejarme entrar?<br><strong>Hombre</strong> – Pues no…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Me toma por una ladrona, es eso?<br><strong>Hombre</strong> – No sé… Si viviera en este edificio, ¿por qué no tendría el código?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Por qué? El código podría haber cambiado sin que me hayan informado.<br><strong>Hombre</strong> – El código no ha cambiado en veinte años.<br><strong>Mujer</strong> – ¡Podría haberlo olvidado!<br><strong>Hombre</strong> – Ese es el tipo de código que no se olvida, créame. Muchas personas mayores viven en este edificio, así que elegimos algo fácil de recordar. Incluso un paciente con Alzheimer en estado terminal olvidaría su fecha de nacimiento antes que el código de este edificio…<br><strong>Mujer</strong> – No sé… ¿0007?<br><strong>Hombre</strong> – Entonces, no vive en este edificio…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y usted? ¿Se acuerda de su fecha de nacimiento?<br><strong>Hombre</strong> – Si no vive aquí, ¿a quién viene a visitar?<br><strong>Mujer</strong> – ¡Pero vamos, eso no es asunto suyo! ¿Es usted policía?<br><strong>Hombre</strong> – No. Pero es mi edificio.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Este edificio es suyo?<br><strong>Hombre</strong> – Soy copropietario. Cuido de la seguridad de las personas que viven aquí. Y de la integridad de sus propiedades.<br><strong>Mujer</strong> – Ya veo… Es una especie de miliciano, ¿verdad?<br><strong>Hombre</strong> – Solo dígame qué viene a hacer aquí.<br><strong>Mujer</strong> – Vengo a asesinar a alguien, ¿le parece bien?<br><strong>Hombre</strong> – ¿En qué piso?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Porque eso cambia algo?<br><strong>Hombre</strong> – Solo para verificar que no esté mintiendo.<br><strong>Mujer</strong> – La anciana del quinto.<br><strong>Hombre</strong> – En el quinto, hay una pareja homosexual y una madre soltera.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Una madre soltera? ¿Pero en qué época vive usted? ¿A finales del siglo XIX?<br><strong>Hombre</strong> – Sí, bueno, está bien… Me refería a una mujer que vive sola con su hijo….<br><strong>Mujer</strong> – Hoy en día se dice una familia monoparental, pero bueno…<br><strong>Hombre</strong> – De todos modos, ¡no se dice la anciana del quinto! ¡Así que está mintiendo!<br><strong>Mujer</strong> – Por supuesto que miento. Si hubiera venido a asesinar a alguien, ¿realmente cree que le especificaría el piso?<br><strong>Hombre</strong> – Eso no me dice qué viene usted a hacer aquí.<br><strong>Mujer</strong> – Al principio no vine a matar a nadie, es cierto. Pero debo admitir que después de conocerlo, me dan ganas de cometer un asesinato…<br><strong>Hombre</strong> – Muy bien, puede ironizar todo lo que quiera. Pero mientras no sepa qué viene a hacer aquí, no pienso dejarla entrar.<br><strong>Mujer</strong> – Vale… Vengo a ver a alguien, ¿le parece bien?<br><strong>Hombre</strong> – Ah, sí. ¿Y quién sería?<br><strong>Mujer</strong> – El dentista.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Le duelen los dientes?<br><strong>Mujer</strong> – Es más complicado que eso…<br><strong>Hombre</strong> – ¿Qué dentista? Hay al menos tres o cuatro en el edificio.<br><strong>Mujer</strong> – No conozco su nombre. Quiero decir, su verdadero nombre.<br><strong>Hombre</strong> – Qué conveniente…<br><strong>Mujer</strong> – No, precisamente, no es conveniente. Es alguien que conocí en línea. Solo sé su seudónimo.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Un seudónimo?<br><strong>Mujer</strong> – Me citó en su casa, pero se olvidó de darme el código.<br><strong>Hombre</strong> – La cita en su casa, pero no le da el código…<br><strong>Mujer</strong> – ¡Se olvidó, le digo!<br><strong>Hombre</strong> – Podrías llamarlo por teléfono.<br><strong>Mujer</strong> – No tengo su número.<br><strong>Hombre</strong> – Ah, tampoco le dio su número. Aparentemente, es alguien que valora mucho su privacidad… ¿Está usted realmente segura de que la invitó a ir a su casa? Quiero decir, no le dio el código…<br><strong>Mujer</strong> – Me dio la dirección, me dijo que vivía en el tercer piso y que era dentista. Creo que si no quisiera verme…<br><strong>Hombre</strong> – Dentista, en el tercer piso… Entonces esa es la dirección de su consultorio. No su casa.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y qué importa?<br><strong>Hombre</strong> – Eso explica por qué se olvidó de darle el código.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y por qué sería eso?<br><strong>Hombre</strong> – Porque durante el día no hay código.<br><strong>Mujer</strong> – Entonces sí hay un dentista en el tercer piso.<br><strong>Hombre</strong> – Sí.<br><strong>Mujer</strong> – Entonces usted ve que no estoy mintiendo.<br><strong>Hombre</strong> – Al mismo tiempo, está indicado en la placa.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué placa?<br><strong>Hombre</strong> – La placa que está afuera, en la entrada de este edificio.<br><strong>Mujer</strong> – De acuerdo… Entonces, ¿aún no quiere dejarme entrar?<br><strong>Hombre</strong> – Depende… ¿Cuál es su seudónimo?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Hombre</strong> – Dijo que solo conoce a este dentista por su seudónimo. Imagino que él también la conoce solo por un nombre en clave.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Y por qué le daría mi seudónimo? Es muy personal, ¿no? Más personal que el código de acceso a un edificio, al menos…<br><strong>Hombre</strong> – Digamos que es un intercambio justo.<br><strong>Mujer</strong> – Alex343.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Alex343?<br><strong>Mujer</strong> – ¿Qué? ¿Tampoco le gusta?<br><strong>Hombre</strong> – No, no… Alex343, es un nombre muy bonito. (Cambiando de tono) Para una persona muy hermosa… Da ganas de conocer a las otras 342 Alex.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Ahora me está coqueteando? ¡No tiene vergüenza!<br><strong>Hombre</strong> – Empezamos con el pie equivocado, pero permítame presentarme: Soy Domi459.<br><strong>Mujer</strong> – ¿Domi459? ¿Entonces es usted?<br><strong>Hombre</strong> – Espero que no se decepcione demasiado…<br><strong>Mujer</strong> – No, no, pero… No lo imaginaba así…<br><strong>Hombre</strong> – Disculpe por el código, pero como durante el día no hay…<br><strong>Mujer</strong> – Claro.<br><strong>Hombre</strong> – Y uno nunca sabe con quién está tratando.<br><strong>Mujer</strong> – Tiene razón. Nunca se es demasiado prudente.<br><strong>Hombre</strong> – ¿Encontró fácilmente?<br><strong>Mujer</strong> – Sí, sí… Hasta que llegué a esta puerta, al menos…<br><em>Él le muestra la puerta.</em><br><strong>Hombre</strong> – Pero adelante, por favor…<br><strong>Mujer</strong> – Eh…<br><strong>Hombre</strong> – Ah sí, cierto… No tiene el código… Espere, paso primero… 0000, es fácil de recordar…<br><strong>Mujer</strong> – Sí, es práctico…<br><strong>Hombre</strong> – Pero por cierto, olvidé presentarme… Como solo me conoce por mi seudónimo…<br><strong>Mujer</strong> – Su nombre está en la placa de entrada del edificio.<br><strong>Hombre</strong> – ¡Ah sí, cierto! Y usted, ¿cuál es su nombre real?<br><strong>Mujer</strong> – Si me permite, esperaré conocerlo un poco mejor antes de darle el código de acceso…<br><em>Salen.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Aviso de paso</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/aviso-de-paso/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="215" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Aviso de paso" class="wp-image-1800" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/avisodepaso-jean-pierre-martinez-b-300x161.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/codigo-de-acceso/">Código de acceso</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>De improviso</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/de-improviso/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 15:05:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Albán y Eva]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Interactivo]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Seducción]]></category>
		<category><![CDATA[Teléfono]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1920</guid>

					<description><![CDATA[<p>De improviso, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Albán y Eva' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/de-improviso/">De improviso</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Eva está allí, desocupada. Llega Albán, algo incómodo.<br></em><strong>Albán</strong> – Hola… ¿Vives por aquí?<br><strong>Eva</strong> – Se podría decir que sí… ¿Y tú?<br><strong>Albán</strong> – Pasaba por aquí.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Eva</strong> – Y… ¿piensas echar raíces… por aquí?<br><strong>Albán</strong> – Depende.<br><strong>Eva</strong> – ¿De qué depende?<br><strong>Albán</strong> – No sé… Aquí o en otro sitio.<br><strong>Eva</strong> – Tú haz lo que quieras. Estamos en una democracia.<br><strong>Albán</strong> – ¿Qué podría darme ganas de quedarme? Aquí, quiero decir…<br><strong>Eva</strong> (<em>señalando su frente</em>) – ¿Acaso tengo escrito «oficina de turismo»?<br><strong>Albán</strong> – No.<br><strong>Eva</strong> – Bueno. Entonces, ¿qué?<br><strong>Albán</strong> – ¿Qué de qué?<br><strong>Eva</strong> – Decídete: te quedas o te vas, pero ya. Porque, la verdad, estás empezando a ser un poco…<br><strong>Albán</strong> – Está bien, me quedo… Por ahora.<br><strong>Eva</strong> – Perfecto. Entonces, ¿qué hacemos?<br><strong>Albán</strong> – ¿Qué hacemos?<br><strong>Eva</strong> – No te vas a quedar ahí plantado mirándome, ¿no?<br><strong>Albán</strong> – Está bien, está bien… No sé, podríamos hablar…<br><strong>Eva</strong> – Te escucho.<br><strong>Albán</strong> – ¿Fumas?<br><strong>Eva</strong> – ¿Por qué? ¿Prefieres a las no fumadoras? ¿Es una entrevista de trabajo?<br><strong>Albán</strong> – ¡Para nada! Al contrario. Solo quería saber si tenías un cigarro.<br><strong>Eva</strong> – Apenas nos conocemos y ya me quieres mangar un cigarro.<br><strong>Albán</strong> – ¡Para nada! De hecho, no fumo.<br><strong>Eva</strong> – Yo tampoco. Eso ya es algo que tenemos en común.<br><em>Un silencio.</em><br><strong>Albán</strong> – Tú… ¿Tienes un número?<br><strong>Eva</strong> – ¿Un número? ¿Por qué? ¿Diriges un circo? ¿Quieres que audicione?<br><strong>Albán</strong> – ¿Un circo? Ah, sí, un… Un número de circo.<br><strong>Eva</strong> – Ya decía yo que tenías un aire de nómada.<br><strong>Albán</strong> – ¿Nómada?<br><strong>Eva</strong> – Los del viaje, ya sabes.<br><strong>Albán</strong> – No, no me refería a un número de circo. Me refería a un número de teléfono.<br><strong>Eva</strong> – Entendido…<br><strong>Albán</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Eva</strong> – Tengo un número, pero no tengo teléfono.<br><strong>Albán</strong> – ¿De qué sirve tener un número si no tienes teléfono?<br><strong>Eva</strong> – Qué listillo eres… O eres realmente tonto, todavía no lo tengo claro. Perdí mi teléfono. Por eso tengo un número, pero no un teléfono. Pero tú, déjame tu número…<br><strong>Albán</strong> – ¿Mi número? Es decir…<br><strong>Eva</strong> – No me digas que tú tienes teléfono, pero no número.<br><strong>Albán</strong> – No, pero…<br><strong>Eva</strong> – Vale… Tú no tienes teléfono, pero aun así me pides mi número. ¿Y cómo pensabas llamarme? ¿Desde una cabina?<br><strong>Albán</strong> – No sé… Yo… Bueno, sí, tengo un teléfono, pero…<br><strong>Eva</strong> – ¿Quieres un consejo?<br><strong>Albán</strong> – No… Bueno, sí…<br><strong>Eva</strong> – Deberías tener cuidado. La improvisación no es lo tuyo.<br><strong>Albán</strong> – De acuerdo. Yo…<br><strong>Eva</strong> – Prepárate un poco el texto para la próxima vez.<br><strong>Albán</strong> – Eso…<br><strong>Eva</strong> – Por lo menos un esquema… Y luego lo rellenas. Pero así, a pelo, sin red… No tienes nivel.<br><strong>Albán</strong> – De acuerdo… Un… Un esquema… Lo tendré en cuenta…<br><strong>Eva</strong> – Y, por cierto, ¿para qué querías mi número?<br><strong>Albán</strong> – ¿Tu número…? No sé… Yo…<br><strong>Eva</strong> – No, porque ya que estamos aquí los dos, si tienes algo que decirme… tal vez no haga falta que me llames.<br><strong>Albán</strong> – No, claro, pero…<br><strong>Eva</strong> – ¿Quieres otro consejo?<br><strong>Albán</strong> – No sé… Sí.<br><strong>Eva</strong> – Con o sin teléfono, intenta cerrar antes de agotar tu saldo.<br><strong>Albán</strong> – ¿Mi saldo…?<br><strong>Eva</strong> – Llevamos cinco minutos hablando y no has dicho nada. En serio, ¡das pena!<br><strong>Albán</strong> – De acuerdo…<br><strong>Eva</strong> – ¿Sabes qué? (<em>Saca un lápiz y anota algo en un papel que le tiende</em>) Aquí tienes mi número. Cuando encuentre mi teléfono, y tú encuentres una cabina, me llamas, y lo hablamos, ¿vale?<br><em>Eva se va. Albán la mira marcharse, luego echa un vistazo al papel. Parece dudar, luego se dirige a alguien del público.</em><br><strong>Albán</strong> – ¿Vives por aquí? ¿Sabes dónde hay una cabina telefónica? ¿Me prestas tu móvil un momento? (<em>Coge el teléfono que alguien le ofrece, y finge marcar el número del papel</em>) Gracias… (<em>Suena en su propio bolsillo. Sorprendido, saca otro teléfono y contesta</em>) ¿Hola? ¿Hola? (<em>Se queda perplejo un instante</em>) Creo que estoy hablando conmigo mismo… (<em>Devuelve el móvil al espectador, y le dice</em>) Es su número… Pero yo tengo su teléfono… (<em>Una pausa</em>) No pensé en decirle que acabo de encontrar uno… Y que tal vez fuera el suyo, el que había perdido… Y ya se ha ido… (<em>Se queda un momento pensativo</em>) Creo que tiene razón, La improvisación no es lo mío…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Albán y Eva</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/alban-y-eva/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="323" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Albán y Eva" class="wp-image-1788" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/albanyeva-jean-pierre-martinez-b-300x242.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/de-improviso/">De improviso</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Corazones en coro</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/corazones-en-coro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 10:03:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1704</guid>

					<description><![CDATA[<p>Corazones en coro, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazones-en-coro/">Corazones en coro</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño está detrás de la barra. Ella llega. Es la misma mujer que en la primera escena.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Ha vuelto para pedirme matrimonio?<br><strong>Ella</strong> – Aún no han pasado diez años…<br><strong>Dueño</strong> – Cinco.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y todavía se acuerda de mí?<br><strong>Dueño</strong> – Se lo dije, tengo buena memoria… Su rostro es de los que no se olvidan fácilmente. ¿Todavía no bebe coñac?<br><strong>Ella</strong> – Ya no lo necesitaré. O al menos eso espero…<br><strong>Dueño</strong> – Me alegro.<br><strong>Ella</strong> – ¿Recuerda? Me leyó mi horóscopo…<br><strong>Dueño</strong> – «Darás tu corazón a un desconocido». (<em>Muestra el periódico</em>) Aún está en el periódico de hoy.<br><strong>Ella</strong> – Siempre repiten las mismas frases.<br><strong>Dueño</strong> – Esta vez está en la sección de amor.<br><strong>Ella</strong> – No se equivocaron. Tengo una cita con él.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Aquí?<br><strong>Ella</strong> – En cinco minutos.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Conoció a un desconocido en un sitio de citas?<br><strong>Ella</strong> – Es mi exmarido. Nos divorciamos hace algunos años.<br><strong>Dueño</strong> – Ah sí… Entonces no es del todo un desconocido…<br><strong>Ella</strong> – Vivimos juntos durante diez años. Sentía que vivía con un extraño. Yo era la que no me conocía a mí misma. Yo era la que no estaba bien.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Por qué ahora?<br><strong>Ella</strong> – Hace un año se sometió a un trasplante de corazón.<br><strong>Dueño</strong> – Entonces pensaste que con un corazón completamente nuevo…<br><strong>Ella</strong> – Cuando se enteró de que estaba enfermo, no me dijo nada. Ya no iba bien entre nosotros. No quería que me quedara con él por lástima, supongo.<br><strong>Dueño</strong> – Y lo dejaste…<br><strong>Ella</strong> – Me contó que había conocido a otra mujer…<br><strong>Dueño</strong> – Pero no era cierto…<br><strong>Ella</strong> – Tenía un 50% de posibilidades de no sobrevivir. No quería convertirme en una viuda desconsolada…<br><strong>Dueño</strong> – Prefirió convertirla en una divorciada feliz… Y por lo tanto, sobrevivió…<br><strong>Ella</strong> – Trabajo en el hospital… Me enteré por casualidad de que se había sometido a un trasplante. Fui yo quien lo llamó… Le pregunté si quería volver a vernos.<br><strong>Dueño</strong> – Con la esperanza de que su corazón completamente nuevo volviera a latir por ti… Cuidado… ¡en tu jerga, podríamos llamarlo tratamiento agresivo!<br><strong>Ella</strong> – ¿Crees que no se puede amar dos veces a la misma persona?<br><strong>Dueño</strong> – En cualquier caso, se puede casar dos veces con el mismo hombre, y se puede divorciar dos veces de la misma mujer.<br><strong>Ella</strong> – Ya no es exactamente el mismo hombre. Usted lo ha dicho, tiene un corazón completamente nuevo…<br><strong>Dueño</strong> – Completamente nuevo, no del todo… Quienquiera que haya sido su dueño anteriormente, quizás ya estaba muy infeliz en el amor.<br><strong>Ella</strong> – Al final, usted es incluso más pesimista que yo.<br><strong>Dueño</strong> – Estoy celoso, eso es todo. Se lo dije, es de esas personas que no se olvidan…<br><strong>Ella</strong> – Espero que él tampoco me haya olvidado… (<em>Al borde de las lágrimas</em>) Y que me haya perdonado…<br><em>Él pone su mano sobre la suya para reconfortarla.</em><br><strong>Él</strong> – Confíe en usted.<br><em>Ella voltea su mirada hacia la ventana del café, hacia el lado público.</em><br><strong>Ella</strong> – Ahí está… Mi corazón está latiendo…<br><strong>Dueño</strong> – ¿Tan fuerte como cuando lo conoció?<br><strong>Ella</strong> – Mucho más fuerte…<br><strong>Dueño</strong> – Esperemos que el suyo no falle ahora, sería muy tonto…<br><strong>Ella</strong> – Al final, tomaría ese coñac.<br><em>Él le sirve un vaso, que ella se bebe de un trago.</em><br><strong>Dueño</strong> – Todo irá bien.<br><strong>Ella</strong> – Gracias.<br><em>Ella aprieta su mano por última vez y se aleja hacia el público para encontrarse con su exmarido.<br><strong>Negro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazones-en-coro/">Corazones en coro</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Don del corazón</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/don-del-corazon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:15:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Camarero]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Matrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Donación de órganos]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1687</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un sketch de Jean-Pierre Martinez El dueño espera detrás del mostrador, ocioso. Llega un hombre y una mujer.Ella – Hola [&#8230;]</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/don-del-corazon/">Don del corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño espera detrás del mostrador, ocioso. Llega un hombre y una mujer.</em><br><strong>Ella</strong> – Hola Manuel.<br><em>El dueño responde con un gesto de cabeza. Se sientan en una mesa. El dueño se acerca para tomar el pedido.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué les sirvo?<br><strong>Ella</strong> – Lo de siempre.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Y usted?<br><strong>Él</strong> – Lo mismo.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Lo mismo que la señorita o lo mismo de siempre?<br><strong>Él</strong> – Perdón.<br><strong>Dueño</strong> – ¡Yo no sé lo que pides siempre!<br><strong>Él</strong> – Sin embargo, vengo todas las mañanas, como ella.<br><strong>Dueño</strong> – Así es. Hay caras que recuerdo y otras que prefiero olvidar…<br><strong>Él</strong> – Digamos lo mismo que ella, entonces.<br><strong>Dueño</strong> – Y dos cafés…<br><em>El dueño se aleja.</em><br><strong>Él</strong> – Siempre tan amable…<br><strong>Ella</strong> – Hay que saber cómo tratarlo.<br><strong>Él</strong> – Qué idiota.<br><strong>Ella</strong> – ¿Sabes cómo se llama, ese idiota?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – Manuel.<br><strong>Él</strong> – Parecen muy íntimos, tú y ese… Manuel.<br><strong>Ella</strong> – Vengo todos los días a tomar un café antes de ir a trabajar…<br><strong>Él</strong> – Yo también… Pero él finge que no me conoce.<br><strong>Ella</strong> – ¿Estás celoso?<br><strong>Él</strong> – Tal vez él sea el celoso… ¿Lo conoces tan bien?<br><strong>Ella</strong> – Nunca hemos hablado realmente.<br><strong>Él</strong> – ¿Cómo sabes que se llama Manuel?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé… Todo el mundo lo sabe… En cualquier caso, todo el mundo lo llama Manuel y nunca se ha quejado.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Estás bien?<br><strong>Ella</strong> – Sí.<br><strong>Él</strong> – ¿Qué te gustaría hacer?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé…<br><strong>Él</strong> – Hace buen tiempo… No vamos a encerrarnos en una sala de cine. ¿Por qué no damos un paseo?<br><strong>Ella</strong> – Como quieras.<br><strong>Él</strong> – Oculta tu entusiasmo… ¿Hay algo que te preocupe?<br><strong>Ella</strong> – No… No especialmente.<br><strong>Él</strong> – No lo sé… Algo de lo que quieras hablar conmigo.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Ella</strong> – De acuerdo… Si me sucede algo algún día, quiero donar mis órganos.<br><em>Él se queda desconcertado por un momento.</em><br><strong>Él</strong> – ¿A quién?<br><strong>Ella</strong> – ¡No lo sé! Para alguien que los necesite.<br><strong>Él</strong> – ¿Necesite…?<br><strong>Ella</strong> – ¿Lo estás haciendo a propósito o qué? ¡Un trasplante!<br><strong>Él</strong> – Ah, sí… Muy bien…<br><strong>Ella</strong> – Tengo mi tarjeta de donante conmigo, pero por si acaso…<br><strong>Él</strong> – De acuerdo.<br><strong>Ella</strong> – Necesito decírselo a alguien. Porque cuando ya no se puede hablar…<br><strong>Él</strong> – De acuerdo.<br><strong>Ella</strong> – Y si estoy en estado de muerte cerebral, no quiero que me mantengan artificialmente con vida.<br><strong>Él</strong> – No hay problema… Pero sabes, todavía no estamos casados. Ni siquiera estoy seguro de que yo tenga voz y voto. Seguramente sería decisión de tus padres.<br><strong>Ella</strong> – Están muertos.<br><strong>Él</strong> – Ah sí, es cierto… Para tus hermanos y hermanas, entonces.<br><strong>Ella</strong> – Estoy enfadada con toda mi familia.<br><strong>Él</strong> – Bueno… Entonces solo nos queda casarnos. Así puedo disponer de todos tus órganos yo mismo.<br><strong>Ella</strong> – ¿Es una propuesta de matrimonio? Porque sería sin duda la más original de toda la historia de las propuestas de matrimonio.<br><strong>Él</strong> – ¿Quieres casarte conmigo?<br><strong>Ella</strong> – Sí… (<em>Un momento</em>) ¿Y tú?<br><strong>Él</strong> – Pues sí, ya que acabo de pedir tu mano… Bueno, tu mano, tu corazón, tus pulmones, tu hígado y todo lo demás…<br><strong>Ella</strong> – No, me refiero, ¿y tú, si te sucediera algo? Ahora que voy a poder disponer de todos tus órganos también.<br><strong>Él</strong> – Ah sí… Aquí estamos nadando en pleno romanticismo…<br><strong>Ella</strong> – Entonces…<br><strong>Él</strong> – No lo sé… No lo he pensado realmente… Yo ni siquiera dono sangre… excepto a algunos mosquitos.<br><strong>Ella</strong> – Bueno… ¿Y entonces?<br><strong>Él</strong> – Si al morir pudiera legarte mi corazón para salvarte la vida, seguramente lo haría. Pero darle mi corazón a un desconocido… Es cierto, siempre puedes encontrarte con un idiota. Los idiotas también tienen problemas cardíacos. Menos que los demás, de acuerdo, pero los tienen…<br><em>El dueño se acerca.</em><br><strong>Dueño</strong> – Y dos cafés… (<em>Dirigiéndose al hombre</em>) ¿Puedo cobrar ahora mismo?<br><em>El hombre saca algunas monedas y las coloca sobre la mesa. El dueño las recoge y se marcha sin decir una palabra.</em><br><strong>Él</strong> – Imagina que muero y que ese imbécil necesita un trasplante. Francamente, me fastidiaría mucho darle mi corazón.<br><strong>Ella</strong> – Es un riesgo que hay que correr.<br><strong>Él</strong> – Bueno… Si eso te hace feliz, también tomaré mi tarjeta…<br><strong>Ella</strong> – Sí, me hace feliz. Y ahora, tengo ganas de ir a dar un paseo por el bosque contigo.<br><strong>Él</strong> – ¿Por el bosque?<br><em>Ella se levanta.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Vamos?<br><strong>Él</strong> – ¿Puedo tomar mi café primero?<br><strong>Ella</strong> – Está bien, pero date prisa.<br><em>Él se dispone a tomar su café.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/don-del-corazon/">Don del corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Corazón disponible</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/corazon-disponible/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 03 May 2025 16:32:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Camarero]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1662</guid>

					<description><![CDATA[<p>Corazón disponible, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazon-disponible/">Corazón disponible</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un bistró. El dueño está detrás de la barra, secando vasos. Una mujer llega. No parece muy alegre. Sin mirarlo, se sienta en la barra. El dueño la observa por un momento de reojo.</em><br><strong>Dueño</strong> – Señora… ¿Qué le gustaría tomar?<br><strong>Ella</strong> – ¿Tiene arsénico?<br><strong>Dueño</strong> – ¿Para llevar o consumir aquí?<br><strong>Ella</strong> – Todavía lo estoy considerando…<br><strong>Dueño</strong> – Tome un café mientras tanto. Con un vasito de coñac, le subirá el ánimo. El coñac es para mí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Un coñac? ¿A esta hora?<br><strong>Dueño</strong> – Sepa que el coñac es conocido desde la Antigüedad por sus propiedades antidepresivas. Receto todos los días a mis clientes y hasta ahora nadie se ha suicidado.<br><strong>Ella</strong> – Es amable, pero me conformaré con el café. Trabajo en el hospital, justo enfrente.<br><em>Él prepara su café.</em><br><strong>Dueño</strong> – Auxiliar de enfermería… No debe ser divertido todos los días…<br><strong>Ella</strong> – Cirujana.<br><strong>Dueño</strong> – Ah… Disculpe, Doctora…<br><strong>Ella</strong> – Pagan un poco más, pero no necesariamente es más divertido.<br><strong>Dueño</strong> – Lo entiendo…<br><strong>Ella</strong> – Y eso que solo le hablo de mi trabajo. Afortunadamente, trabajo día y noche. No tener vida privada no solo tiene desventajas, ¿sabe? cuando una tiene una vida de mierda…<br><em>Le entrega un periódico.</em><br><strong>Dueño</strong> – Eche un vistazo a su horóscopo, tal vez pronostique una mejora temporal.<br><em>Ella echa un vistazo al periódico.</em><br><strong>Ella</strong> (<em>leyendo</em>) – «Entregará su corazón a un desconocido»…<br><em>Reposa el periódico en la barra.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¡Es una buena noticia, ¿no?!<br><strong>Ella</strong> – Depende.<br><strong>Dueño</strong> – No hay que darle el corazón a cualquiera, eso seguro.<br><strong>Ella</strong> – Y sobre todo, es mejor darlo estando vivo.<br><strong>Dueño</strong> – No estoy seguro de entender…<br><strong>Ella</strong> – «Entregarás tu corazón a un desconocido»… Mira, no está en la sección de amor, está en la sección de salud…<br><strong>Dueño</strong> – Debe de ser un error…<br><strong>Ella</strong> – Tengo un paciente que espera un trasplante de corazón. Solo nos falta un donante sano. Pero preferiblemente muerto.<br><strong>Dueño</strong> – Ah, sí…<br><strong>Ella</strong> – No podemos hacer otra cosa que esperar… Alguien tendrá que morir para que otro viva.<br><strong>Dueño</strong> – Es el destino…<br><strong>Ella</strong> – Un accidente puede suceder tan rápido. Después de todo, tal vez sea yo. Ya que está en mi horóscopo.<br><em>Él coloca el café frente a ella.</em><br><strong>Dueño</strong> – Definitivamente, no tiene una naturaleza optimista…<br><strong>Ella</strong> – No he tenido hijos, sería mi última oportunidad de dar vida…<br><strong>Dueño</strong> – ¿Está realmente segura de que no quiere ese coñac?<br><strong>Ella</strong> – Nunca durante el servicio… Si aparece un donante y debo operar en una hora…<br><strong>Dueño</strong> – Si usted es la donante, ya no habrá nadie para realizar esa operación.<br><strong>Ella</strong> – En el caso de los trasplantes de corazón, son los donantes los que faltan, no los cirujanos. Esas operaciones son excepcionales. Conozco a quienes estarían dispuestos a matar por hacer su primer trasplante.<br><strong>Dueño</strong> – Bueno, entonces seré yo quien tome ese coñac, y le ofrezco el café.<br><strong>Ella</strong> – Usted es un dueño de café muy peculiar. Así no va a ganar mucho dinero.<br><em>El dueño se sirve un coñac y se lo bebe de un trago.</em><br><strong>Dueño</strong> – Hace mucho que renuncié a la idea de hacer fortuna. Y además, no ofrezco café a todo el mundo, ¿sabe?<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué yo? No se puede decir que sea una persona agradable.<br><strong>Dueño</strong> – Siempre he desconfiado de las personas demasiado amables. Tengo mis preferencias, eso es todo. Hay quienes me caen bien y otros no.<br><strong>Ella</strong> – Entonces, supongo que tengo suerte…<br><strong>Dueño</strong> – Fíjese, no nos conocemos… Tal vez yo sea su apuesto desconocido…<br><strong>Ella</strong> – Quién sabe… Bueno, tengo que irme…<br><strong>Dueño</strong> – ¿Otra vida que salvar?<br><strong>Ella</strong> – No, pero estacioné en un lugar para discapacitados.<br><strong>Dueño</strong> – Con su emblema en el parabrisas, puedes estacionar en cualquier lugar sin recibir una multa, ¿no? Solo por eso, me habría gustado estudiar medicina.<br><strong>Ella</strong> – Gracias por el café…<br><strong>Dueño</strong> – Ten cuidado al cruzar la calle.<br><strong>Ella</strong> – Apenas nos conocemos y ya es como una madre para mí. Si aún estoy soltera dentro de diez años, recuérdeme que le case.<br><strong>Dueño</strong> – Lamentablemente… ¿quién querría casarse con su madre? (<em>Ella sale.</em>) Ese es el drama de mi vida…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazon-disponible/">Corazón disponible</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
