<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Archives des Bistró - La Sketchothèque</title>
	<atom:link href="https://sketchotheque.net/es/category/escenografia/bistro-es/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/escenografia/bistro-es/</link>
	<description>Les sketchs de Jean-Pierre Martinez</description>
	<lastBuildDate>Tue, 27 May 2025 16:04:31 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.1</generator>

<image>
	<url>https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/03/cropped-sketch_carre-32x32.png</url>
	<title>Archives des Bistró - La Sketchothèque</title>
	<link>https://sketchotheque.net/es/category/escenografia/bistro-es/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Una bella muerte</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/una-bella-muerte/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 May 2025 16:04:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Entierro]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Interactivo]]></category>
		<category><![CDATA[La Barra]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2616</guid>

					<description><![CDATA[<p>Una bella muerte, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'La Barra' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/una-bella-muerte/">Una bella muerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un bar. Una mesa en la que está sentada una mujer. No hay ninguna consumición delante de ella. Llega otra mujer.<br></em><strong>Una</strong> (<em>levantándose</em>) – Ah, has venido…<br><strong>Dos</strong> – ¿Tenía elección?<br><em>Incómodas, dudan en besarse, pero desisten. Se sientan.</em><br><strong>Una</strong> – ¿Quieres algo?<br><strong>Dos</strong> – Pedí un café de paso.<br><strong>Una</strong> – Aunque sepamos que no estamos aquí para siempre… Te afecta…<br><strong>Dos</strong> – A su edad… Sabíamos que estaba en período de preaviso, ¿verdad?<br><strong>Una</strong> – Aparentemente, ocurrió mientras dormía.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah, sí…?<br><strong>Una</strong> – Al menos no sufrió… Ni siquiera se dio cuenta de que se iba.<br><strong>Dos</strong> – Una muerte hermosa, como dicen… No reemplaza una vida hermosa, pero siempre es mejor que nada…<br><strong>Una</strong> – Siempre hizo lo que quiso…<br><strong>Dos</strong> – ¿Eso es suficiente para tener una vida hermosa…?<br><strong>Una</strong> – Era otra época.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Silencio incómodo. La segunda se levanta.</em><br><strong>Dos</strong> – Voy a ver qué hacen con mi café… Parece que me olvidaron… ¿Quieres algo más?<br><strong>Una</strong> – Todavía no me trajeron lo que pedí…<br><em>La segunda se acerca a la barra. La primera se retoca el maquillaje. La otra vuelve con dos tazas de café.</em><br><strong>Dos</strong> – Las tenían preparadas, pero se olvidaron de traérnoslas…<br><strong>Una</strong> – Espero que todavía esté caliente…<br><strong>Dos</strong> (<em>dando un sorbo</em>) – En todo caso, está fuerte… Despertaría a un muerto…<br><em>La otra le lanza una mirada sorprendida, preguntándose si es una broma o no.</em><br><strong>Una</strong> – Ni siquiera pudimos despedirnos de él.<br><strong>Dos</strong> – ¿Despedirnos?<br><strong>Una</strong> – Decirle adiós, si prefieres…<br><strong>Dos</strong> – No sé qué prefiero, pero bueno…<br><strong>Una</strong> – Aun así… Si hubiéramos sabido…<br><strong>Dos</strong> – Incluso si hubiéramos sabido la fecha y la hora… Entre nosotras, ¿qué habría cambiado?<br><strong>Una</strong> – Podríamos haberle dicho una última palabra…<br><strong>Dos</strong> – ¿Una última palabra? ¿Como qué, por ejemplo?<br><strong>Una</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – En lo que a mí respecta, no estoy seguro de que la última palabra que le podría haber dicho le habría sido de gran consuelo…<br><strong>Una</strong> – Ya no sirve de nada rumiar el pasado… Ahora que ya no está…<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón… Miremos resueltamente hacia el futuro… Entonces, ¿qué hacemos con el cuerpo?<br><strong>Una</strong> – Hablas como si fuéramos nosotros quienes lo hubiéramos asesinado…<br><strong>Dos</strong> – Estaba pensando en la cremación…<br><strong>Una</strong> – ¿Crees que eso es lo que él hubiera querido?<br><strong>Dos</strong> – Bueno… No recuerdo haber tenido ese tipo de conversación con él… De hecho, no recuerdo haber tenido nunca una conversación real con él… ¿Y tú?<br><strong>Una</strong> – No, yo tampoco…<br><strong>Dos</strong> – En ese caso, nos toca decidir a nosotros. Personalmente, nunca he sido muy fan del lado mausoleo. Excepto para los grandes hombres, por supuesto. No vamos a embalsamarlo como a Stalin… Y como no tengo la intención de ir a dejarle flores todos los años en el Día de Todos los Santos.<br><strong>Una</strong> – No lo sé…<br><strong>Dos</strong> – Hablo por mí… Pero sobre todo no quiero privarte del placer de ir a poner flores en su tumba una vez al año… Si crees que es mejor invertir en la piedra… Haremos lo que tú quieras.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Una</strong> – ¿Y qué haríamos con las cenizas?<br><strong>Dos</strong> – Las compartimos. Como es todo lo que nos dejó.<br><strong>Una</strong> – No podemos hacer eso…<br><strong>Dos</strong> – Si prefieres esparcirlo todo en tu césped entre la barbacoa y la piscina, estoy dispuesta a dejarte mi parte, tranquila…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Una</strong> – ¿Cómo puedes ser tan dura…?<br><em>La emoción se apodera de ella.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo hemos llegado a esto? Esa es la pregunta…<br><strong>Una</strong> – Así es… No es culpa de nadie…<br><strong>Dos</strong> – ¡Es culpa de alguien, necesariamente!<br><strong>Una</strong> – Ya es demasiado tarde, de todos modos.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Una</strong> – ¿Y tú, cómo estás?<br><strong>Dos</strong> – Estoy bien.<br><strong>Una</strong> – ¿Eso es todo?<br><strong>Dos</strong> – Sería demasiado largo…<br><em>Su teléfono suena, ella responde.</em><br><strong>Dos</strong> – Sí… Ah, eres tú… No, no… Sí, sí, pero… Escucha, estoy en una reunión ahora. Bueno… más bien, una reunión familiar. No, tampoco es realmente una fiesta familiar, te contaré. ¿Puedo llamarte después? Vale, nos vemos luego… Yo también…<br><em>Guarda su teléfono.</em><br><strong>Dos</strong> – Perdona… ¿Y tú, cómo estás?<br><strong>Una</strong> – Ha pasado tanto tiempo… No sé por dónde empezar…<br><em>El teléfono de la otra suena de nuevo.</em><br><strong>Dos</strong> – Perdón… (<em>Contesta la llamada.</em>) Sí… Ah, entendido. No, no, no es grave. ¿No? Pero te dije que… Vale, estaré allí en una hora.<br><em>Guarda su teléfono.</em><br><strong>Dos</strong> – Lo siento mucho… ¿De qué estábamos hablando?<br><strong>Una</strong> – No importa.<br><strong>Dos</strong> – Mira, sinceramente, si puedes ocuparte de eso por… A mí me supera… Haz lo que creas conveniente, para mí no hay problema… Y por supuesto, compartimos los gastos…<br><em>Se levanta.</em><br><strong>Dos</strong> – Realmente tengo que irme ahora… No había planeado… Pero podemos almorzar juntas uno de estos días…<br><strong>Una</strong> – Por qué no.<br><em>Comienza a sacar un billete de su bolso para pagar.</em><br><strong>Dos</strong> – Déjalo, pagaré cuando me vaya. Tienes mi número, ¿me mantienes informada?<br><strong>Una</strong> – De acuerdo…<br><em>Esta vez se besan, torpemente. La segunda se va. La primera vuelve a sentarse y termina su café.</em><br><strong>Dos</strong> – Y ahí lo tienes, ahora está frío…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/">La Barra</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="352" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1875" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b-300x264.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/una-bella-muerte/">Una bella muerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El coxis</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-coxis/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 May 2025 15:53:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[La Barra]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Arbol]]></category>
		<category><![CDATA[Estación]]></category>
		<category><![CDATA[Infancia]]></category>
		<category><![CDATA[Memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía cotidiana]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2611</guid>

					<description><![CDATA[<p>El coxis, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'La Barra' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-coxis/">El coxis</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>En la barra, dos mujeres miran fijamente a lo lejos. La segunda lleva un gorro en la cabeza del que no sobresale ningún cabello.<br></em><strong>Una</strong> – ¿Viste ese árbol, qué bonito es?<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Una</strong> – Es tan parte del paisaje… que terminamos por no verlo.<br><strong>Dos</strong> – Mmm…<br><strong>Una</strong> – Es un roble. No habíamos nacido aún, y ya estaba aquí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo lo sabes? Ya que no habíamos nacido…<br><strong>Una</strong> – Colgamos una cuerda para columpiarnos de una de sus ramas cuando éramos pequeñas. Ya era tan grande. ¿No recuerdas?<br><strong>Dos</strong> – No.<br><strong>Una</strong> – Yo sí. Me rompí el brazo al caerme de ese maldito columpio.<br><strong>Dos</strong> – Te has roto tantas cosas. ¿Cómo quieres que me acuerde…? Una vez, incluso te rompiste el culo.<br><strong>Una</strong> – El cóccix.<br><strong>Dos</strong> – Al caer de una silla. Es increíble. Me pregunto qué hueso no te has fracturado. (<em>Una pausa</em>) El cóccix… Ni siquiera sabía que existía en ese momento. Y aun ahora, no estoy segura de cómo se escribe.<br><strong>Una</strong> – Lo único que puedo decirte es que suma un montón de puntos en el Scrabble…<br><strong>Dos</strong> – Cuando te imagino de pequeña, te veo con un yeso… Incluso en las fotos de clase, siempre tienes un brazo en cabestrillo, muletas o un gran vendaje. Es de preguntarse cómo lograste llegar aquí entera.<br><strong>Una</strong> – Tú nunca te has roto nada. Como ese árbol, allí…<br><strong>Dos</strong> – Sin embargo, hice las mismas tonterías que tú… También he vivido peligrosamente. Incluso he abierto ostras en Navidad. Y nunca me he atravesado la mano con el cuchillo…<br><strong>Una</strong> – Siempre has tenido más suerte que yo. Te lo he reprochado muchas veces por eso…<br><strong>Dos</strong> – ¿Realmente crees que he tenido suerte…?<br><strong>Una</strong> – Sí, eso es, llámame torpe.<br><strong>Dos</strong> – ¿A dónde quieres llegar con tu árbol?<br><strong>Una</strong> – Ha resistido a todas las tormentas. Ni una rama rota. Como tú. En cien años, seguirá estando aquí.<br><strong>Dos</strong> – Incluso si está en pie, tal vez ya esté carcomido por dentro. Mira, ya no tiene ni una hoja en la cabeza. Como yo, precisamente.<br><strong>Una</strong> – Es normal. Estamos en otoño…<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, es verdad. No me di cuenta de que pasó el verano… Desde mi ventana, en el hospital, tenía vista al estacionamiento de Alcampo.<br><strong>Una</strong> – Las hojas volverán a crecer en primavera, ya verás.<br><em>Un tiempo.</em><br><strong>Dos</strong> – Y mi pelo, ¿crees que volverá a crecer en primavera?<br><strong>Una</strong> (<em>extendiéndole la mano</em>) – En esto me juego el brazo…<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/">La Barra</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/"><img decoding="async" width="400" height="352" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1875" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b-300x264.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-coxis/">El coxis</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El miedo a ganar</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-miedo-a-ganar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 May 2025 15:50:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[La Barra]]></category>
		<category><![CDATA[Lotería]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2609</guid>

					<description><![CDATA[<p>El miedo a ganar, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'La Barra' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-miedo-a-ganar/">El miedo a ganar</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un bar. Dos mujeres están sentadas a una mesa. La primera mira fijamente hacia adelante.<br></em><strong>Mujer 1</strong> – ¿Qué estás mirando?<br><strong>Mujer 2</strong> – Estoy esperando los resultados de la lotería. Pronto los mostrarán en la pantalla, allí…<br><strong>Mujer 1</strong> – ¿Juegas a la lotería?<br><strong>Mujer 2</strong> – Me dio ganas de probar.<br><strong>Mujer 1 </strong>– ¿Por qué no…? (<em>Silencio</em>) ¿Cuánto es el Gordo?<br><strong>Mujer 2</strong> – 115 millones.<br><strong>Mujer 1</strong> – 115 millones…<br><strong>Mujer 2</strong> – Te estás preguntando que podrías hacer con 115 millones.<br><strong>Mujer 1</strong> – A partir de cierta cantidad, ya no tenemos referencia de todos modos. Cuando te dicen que una estrella está a 115 millones de años luz, no te preguntas cuánto es en kilómetros.<br><strong>Mujer 2</strong> – Ni cuánto te costaría de gasolina llegar allí con tu coche…<br><strong>Mujer 1</strong> – ¿Qué números jugaste?<br><strong>Mujer 2</strong> – Mi número de la seguridad social.<br><strong>Mujer 1</strong> – La suerte favorece a los valientes… ¿Te das cuenta de lo que significaría si ganamos…<br><strong>Mujer 2</strong> – Me cuesta un poco imaginarlo.<br><strong>Mujer 1</strong> – Ya no tendríamos que levantarnos los lunes para ir a trabajar. 365 días de días libres por año…<br><strong>Mujer 2</strong> – Sí… Dejarlo todo…<br><strong>Mujer 1 </strong>– ¿Todo? ¿Qué harías tú, si tuvieras 115 millones ahora mismo? Bueno, 57 millones y medio… (<em>La segunda la mira.</em>) Espera, ¿no estamos emparejadas, verdad? Para lo bueno y lo malo…<br><strong>Mujer 2</strong> – No lo sé… Ganas 10,000 euros, estás contenta. Te das un pequeño extra. Quiero decir, no te cambia la vida. Pero 115 millones… Hay un antes y un después. Ahí te conviertes en alguien completamente diferente. Es como un segundo nacimiento. Da un poco de miedo, ¿no?<br><strong>Mujer 1 </strong>– Yo empezaría diciéndole a mi jefe todo lo que pienso de él… y después iría directo al concesionario de Mercedes para comprarme un coche más grande que el suyo. Ganar la lotería es otra forma de establecer la dictadura del proletariado… a nivel individual…<br><strong>Mujer 2</strong> – Debe ser impactante, de todos modos. Ya no tener límites en tus deseos de la noche a la mañana. Ninguna restricción más. Poder hacer lo que quieras. Todo lo que quieras…<br><strong>Mujer 1</strong> – Creo que podría manejarlo.<br><strong>Mujer 2 </strong>– No estoy tan segura… Solo hay que leer los periódicos. La cantidad de ganadores de la lotería que terminan completamente arruinados…<br><strong>Mujer 1 </strong>– Si todo lo que arriesgas al ganar la lotería es terminar arruinado… No tienes mucho que perder…<br><strong>Mujer 2</strong> – Sin mencionar los divorcios… ¿Crees que nuestra relación lo resistiría?<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Mujer 1</strong> – Al mismo tiempo, no lo sé muy bien… ¿Cómo darle sentido a una vida de multimillonario que te cae así, de repente?<br><strong>Mujer 2</strong> – ¿Crees que las hijas de los multimillonarios se hacen este tipo de preguntas metafísicas?<br><strong>Mujer 1</strong> – Sí, pero ellas ya nacieron así. Tuvieron tiempo de acostumbrarse. No conocen nada más. Cuando ganas en la lotería, te cae de repente. Una oportunidad entre 20 millones, ¿te das cuenta…<br><strong>Mujer 2</strong> – El promedio de espermatozoides durante una eyaculación es de 300 millones.<br><strong>Mujer 1</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Mujer 2 </strong>– Entonces, si estamos aquí las dos, ya somos bastante afortunadas. Nuestra vida de proletarias también nos cayó por casualidad. Digamos que aquí estamos dando una segunda oportunidad en la lotería. Para corregir el destino, que no nos hizo nacer con una cuchara de plata en la boca.<br><strong>Mujer 1 </strong>– No lo sé… Me da un poco de miedo… Y también significaría que nuestra vida actual no vale nada… Que no valió la pena vivirla… ¿Es eso lo que piensas? ¿Por eso juegas a la lotería?<br><strong>Mujer 2</strong> – Pero, ¿qué estás diciendo…? Y además, es la primera vez que juego. Es solo por diversión.<br><strong>Mujer 1 </strong>– La mayoría de los ganadores son personas que jugaban por primera vez. Se conoce como la suerte del principiante…<br><em>De repente, ambas parecen casi preocupadas.</em><br><strong>Mujer 2</strong> (<em>tensa</em>) – Ahí van a dar los resultados…<br><em>Miran, pegadas, el sorteo.</em><br><strong>Mujer 1</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Mujer 2</strong> (<em>verificando su boleto</em>) – No tenemos ningún número correcto. Es muy raro, sabes. Olvidé un poco mis clases de estadística en la escuela, pero me pregunto si la probabilidad de no tener ningún número no es casi tan alta como la de tenerlos todos.<br><strong>Mujer 1 </strong>– Entonces, en cierto sentido, podríamos decir que tuvimos suerte…<br><em>Se miran con complicidad y tienen un gesto de ternura.</em><br><strong>Mujer 2</strong> – Y pensar que toda esta felicidad podría habernos pasado por alto de repente…<br><strong>Mujer 1 </strong>– Pone los pelos de punta…<br><em>Negro</em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/">La Barra</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/"><img decoding="async" width="400" height="352" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1875" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b-300x264.webp 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-miedo-a-ganar/">El miedo a ganar</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Friday wear</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/friday-wear-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 May 2025 16:19:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Director]]></category>
		<category><![CDATA[Ejecutivo]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[La Barra]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2606</guid>

					<description><![CDATA[<p>Friday wear, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'La Barra' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/friday-wear-2/">Friday wear</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un bar. Una mujer, tipo ejecutiva en un atuendo elegante pero con jeans, se sienta en una mesa. Abre su maletín y saca un catálogo que hojea mientras toma su café. Su teléfono suena y responde.</em><br><strong>Ejecutiva</strong> – Sí… ¿Ah, sí…? Sí, sí, los espero. No, no, creo que soy un poco temprano. ¿A qué hora exactamente tenemos la cita?<br><em>Una mujer llega, su directora, de traje, tipo mujer ejecutiva, con el teléfono pegado a la oreja. Parece muy apurada, como si hubiera tomado cocaína. Se sienta en la misma mesa.</em><br><strong>Directora</strong> – A las diez cuarenta y cinco. ¿Tienes las imágenes de la nueva campaña?<br><em>Continúan hablando a través de sus teléfonos como si no estuvieran sentadas una frente a la otra.</em><br><strong>Ejecutiva</strong> – Sí, sí, por supuesto. Verás, es magnífica…<br><em>La mujer pasa una nueva página del catálogo. Su directora le quita el catálogo de las manos y lo examina a su vez.</em><br><strong>Directora</strong> – Ah, sí, es…<br><strong>Ejecutiva</strong> – Cambia…<br><strong>Directora</strong> – Sí…<br><strong>Ejecutiva</strong> – Los creativos realmente hicieron un buen trabajo.<br><strong>Directora</strong> – Por una vez, mostraron creatividad.<br><em>La mujer ejecutiva se da cuenta primero de lo ridículo de la situación, pareciendo ver finalmente a su directora frente a ella.</em><br><strong>Ejecutiva</strong> – ¿Quieres un café?<br><em>Al levantar los ojos del catálogo, la directora también ve a su interlocutora.</em><br><strong>Directora</strong> – Eh, no, gracias. Dejé el café. Me oscurece los dientes y me dan ganas de mear.<br><em>La directora examina a la otra mujer, como si algo en su atuendo la sorprendiera, sin poder descifrar de inmediato qué.</em><br><strong>Directora</strong> – ¿No llevas sujetador…?<br><strong>Ejecutiva</strong> – Eh… No. ¿Es un problema?<br><strong>Directora</strong> – No, no… Bueno… Normalmente, ¿sueles llevar uno?<br><strong>Ejecutiva</strong> – Como es viernes, pensé que… Sería más relajado…<br><strong>Directora</strong> – ¿Más relajado?<br><strong>Ejecutiva</strong> – El… El «Friday wear», ¿sabes…?<br><strong>Directora</strong> – ¿El «Friday wear»…?<br><strong>Ejecutiva</strong> – El viernes informal… En Estados Unidos, los viernes, todos los ejecutivos se visten así. De manera un poco menos formal. Limpia, pero relajada…<br><strong>Directora</strong> – En Estados Unidos…?<br><strong>Ejecutiva</strong> – Sin sujetador.<br><strong>Directora</strong> (<em>incómoda</em>) – Bueno…<br><em>Silencio un tanto incómodo.</em><br><strong>Ejecutiva</strong> – ¿Puedo hablarte francamente?<br><strong>Directora</strong> (<em>un poco preocupada</em>) – ¿Hablarme francamente? Me pregunto si no prefería cuando llevabas sujetador, al final<br><strong>Ejecutiva</strong> – Nuestra empresa tiene una imagen un poco anticuada entre sus clientes, ya lo sabes. Todos los estudios lo demuestran. Un poco desfasada, ¿entiendes? Además del nuevo catálogo, pensé que al adoptar el «Friday wear»… estaríamos más… en onda.<br><em>La directora parece totalmente sorprendida. Vacila un momento antes de decidirse.</em><br><strong>Directora</strong> – Oh, y después de todo, tienes razón. Vamos…<br><em>Se voltea de espaldas al público, se contorsiona un momento y luego se enfrenta de nuevo sosteniendo su sujetador.</em><br><strong>Directora</strong> – Si es lo suficientemente bueno para los americanos…<br><em>La otra parece un poco sorprendida.</em><br><strong>Directora</strong> – Ah… Es cierto que se respira mejor… ¿Crees que parezco más relajada así?<br><strong>Ejecutiva</strong> – Mucho más relajada.<br><strong>Directora</strong> – La próxima vez, me quitaré las bragas también…<br><em>Pero la directora parece aún un poco preocupada.</em><br><strong>Directora</strong> – Pero… ¿no es un poco…? En cuanto a nuestro cliente, quiero decir…<br><strong>Ejecutiva</strong> – No, ¿por qué…?<br><strong>Directora</strong> – Bueno, después de todo… Lencería… ¿Es lo que venden, verdad?<br><strong>Ejecutiva</strong> – ¡Ah…! ¡Oh, no! ¿Por qué? Y además, solo es los viernes.<br><em>La directora parece resignarse.</em><br><strong>Directora</strong> – Bueno, de todos modos, tendré que llevarte al cliente… Como la granjera lleva la vaca al toro…<br><em>La ejecutiva parece un poco desconcertada. Ambas se levantan para ir a su cita.</em><br><strong>Directora</strong> – ¿Con quién tenemos la cita?<br><strong>Ejecutiva</strong> – Con la nueva directora ejecutiva.<br><strong>Directora</strong> – ¿La nueva?<br><strong>Ejecutiva</strong> – La anterior se suicidó el viernes pasado. ¿No estabas al tanto?<br><strong>Directora</strong> – Dios mío, no… Qué idea tan extraña.<br><strong>Ejecutiva</strong> – Se colgó del balcón de su oficina. Con la tira de su sujetador, precisamente…<br><strong>Directora</strong> – Como sea, es resistente… Para soportar semejante peso…<br><em>La ejecutiva parece un poco sorprendida e inquieta de ver a su directora tan relajada.</em><br><strong>Directora</strong> – Bromeo. Dijimos que éramos cool, ¿no?<br><em>Salen.<br><strong>Negro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/">La Barra</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="352" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1875" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b-300x264.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/friday-wear-2/">Friday wear</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Entrevista de trabajo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/entrevista-de-trabajo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 May 2025 16:15:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Director]]></category>
		<category><![CDATA[La Barra]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Pobreza]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Racismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2604</guid>

					<description><![CDATA[<p>Entrevista de trabajo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'La Barra' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/entrevista-de-trabajo/">Entrevista de trabajo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>En un bar, una mesa en la que está sentada una mujer de tipo ejecutiva comercial. Llega una chica rubia con estilo de estudiante. La mujer se levanta y le da la mano.<br></em><strong>Mujer</strong> – Siéntate, por favor… (<em>Un poco sorprendida</em>) ¿Entonces eres la señorita…?<br><strong>Joven</strong> – Ben Salah. Fatima Ben Salah…<br><strong>Mujer</strong> – Eso es… Y… eres rubia…<br><strong>Joven</strong> – Sí, lo sé, me lo dicen a menudo… En realidad, es mi bisabuelo que… Pero normalmente, tranquiliza a mis empleadores. Cuando logro llegar a la entrevista de trabajo, por supuesto… ¿Hay algún problema?<br><strong>Mujer</strong> – En absoluto…<br><strong>Joven</strong> – La oferta decía que estaban buscando a una vendedora…?<br><strong>Mujer</strong> – De primas de seguros, sí… Vendemos pólizas de seguros funerarios. Un mercado ya muy saturado… Estamos buscando a alguien para prospectar en los suburbios…<br><strong>Joven</strong> – ¿Por qué no una rubia?<br><strong>Mujer</strong> – Para puerta a puerta en los barrios… Pensamos que una rubia… Bueno, causaría menos empatía…<br><strong>Joven</strong> (<em>entregándole una hoja</em>) – Tengo antecedentes, ¿sabes? Quiero decir, un currículum…<br><strong>Mujer</strong> – Hay que ser muy hábil para colocar este tipo de productos. Cuando no sabes cómo vas a pagar el alquiler a fin de mes, obviamente, no piensas todas las mañanas al beber tu café en tomar un crédito a 50 años para financiar tu última morada…<br><strong>Joven</strong> – Es cierto…<br><strong>Mujer</strong> – Al principio, estábamos en la edición. Tampoco fue fácil. Vender una enciclopedia en 28 volúmenes a personas que en su mayoría no saben leer. Al menos que no saben leer español…<br><strong>Joven</strong> – Aún hay ilustraciones en las enciclopedias…<br><strong>Mujer</strong> – Después, probamos un poco con el seguro de salud complementario. Pero con la competencia… No, la póliza de seguro funerario, hoy en día, es lo más rentable… Es el futuro…<br><strong>Joven</strong> – No estamos seguros de enfermarnos, pero estamos seguros de morir algún día… Todos… Incluso los analfabetos…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Esto no es una operación de prueba, verdad?<br><strong>Joven</strong> – ¿Perdón…?<br><strong>Mujer</strong> – ¿No te has teñido de rubia para luego acusarnos de discriminación?<br><strong>Joven</strong> – Tranquilícese, soy una rubia de verdad…<br><strong>Mujer</strong> – No somos racistas, ¿sabes? Es solo que en este caso… Planeábamos confiarte el desarrollo de un nuevo mercado – lo que llamamos en nuestra jerga el seguro funerario halal. Un sector en fuerte expansión. La consecuencia lógica del gran flujo de inmigración de los años 50.<br><strong>Joven</strong> – Puedo ponerme el acento árabe…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Sabrías hacer eso?<br><strong>Joven</strong> – Con un pequeño curso de actualización…<br><strong>Mujer</strong> – ¿Crees que funcionaría?<br><strong>Joven</strong> – Si me pongo una burka…<br><em>La mujer reflexiona.</em><br><strong>Mujer</strong> – Bueno… Me has convencido… Cuando solicitas un puesto de vendedora, debes empezar por saber venderte… Y créeme, venderme una rubia no fue fácil. (<em>Levantándose</em>) ¡Bravo! Te tomo a prueba.<br><strong>Joven</strong> – Gracias.<br><strong>Mujer</strong> – Y si funcionas, en tres meses, pasarás a tener una concesión perpetua…<br><strong>Joven</strong> – ¿Quieres decir un contrato a tiempo indefinido?<br><strong>Mujer</strong> (<em>levantándose con una sonrisa satisfecha</em>) – Es agradable ver a jóvenes que aún tienen ganas de trabajar.<br><em>Salen</em>.<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/">La Barra</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="352" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1875" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b-300x264.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/entrevista-de-trabajo/">Entrevista de trabajo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Aprobado raspado</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/aprobado-raspado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 May 2025 16:12:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Camarero]]></category>
		<category><![CDATA[Cliente]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[La Barra]]></category>
		<category><![CDATA[Prostitución]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Examen de selectividad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2602</guid>

					<description><![CDATA[<p>Aprobado raspado, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'La Barra' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/aprobado-raspado/">Aprobado raspado</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>En la barra, la dueña y una clienta.<br></em><strong>Dueña</strong> – ¿Y usted lo aprobó?<br><strong>Cliente</strong> – Sí… Aprobado raspado.<br><strong>Dueña</strong> – Sus padres debieron estar contentos.<br><strong>Cliente</strong> – En todo caso, no me dijeron nada.<br><strong>Dueña</strong> – Hay gente callada.<br><strong>Cliente</strong> – Hubiera querido al menos una vez en mi vida que mi padre me dijera que estaba orgulloso de mí. Incluso si no era cierto. ¿Y usted no?<br><strong>Dueña</strong> – Lo que hubiera querido es poder decirles a mis padres que estaba orgullosa de ellos…<br><strong>Cliente</strong> – ¿Tiene hijos?<br><strong>Dueña</strong> – No. Y no estoy segura de que hubieran estado orgullosos de mí…<br><strong>Cliente</strong> – ¿Por qué?<br><strong>Dueña</strong> – Entonces, sus padres no la echaron de casa…<br><strong>Cliente</strong> – No. Pero después es cuando empezaron los problemas.<br><strong>Dueña</strong> – ¿No encontró trabajo al terminar los estudios?<br><strong>Cliente</strong> – Sí. Un trabajito, como se dice.<br><strong>Dueña</strong> – Siempre es mejor que hacer la calle.<br><strong>Cliente</strong> – Aunque… El bachillerato es el fin de la inocencia, pero el primer trabajo es como una desfloración. Te das cuenta de que realmente estás jodido. Sabes que solo la primera vez duele un poco y que te acostumbrarás. Pero sospechas que necesitarás mucha imaginación para disfrutar un poco… ¿Cómo fue para usted?<br><strong>Dueña</strong> – ¿Mi desfloración?<br><strong>Cliente</strong> – ¡Su primer trabajo! ¿Qué hacía antes de empezar su propio negocio?<br><strong>Dueña</strong> – Hacía la calle.<br><strong>Cliente</strong> – Ah… Entonces sabe de lo que hablo…<br><em><strong>Negro</strong></em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/">La Barra</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="352" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1875" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b-300x264.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/aprobado-raspado/">Aprobado raspado</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Las palomas</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/las-palomas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 May 2025 16:09:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[Joven]]></category>
		<category><![CDATA[Adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[Examen de selectividad]]></category>
		<category><![CDATA[París]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2600</guid>

					<description><![CDATA[<p>Las palomas, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'La Barra' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/las-palomas/">Las palomas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una mesa en la que están sentadas dos chicas jóvenes. Las dos chicas miran a través de la vitrina del bar situada del lado del público.<br></em><strong>Una</strong> – ¿Qué están haciendo aquí todas estas palomas…?<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Una</strong> – ¡Las palomas! ¿Por qué solo están en la ciudad? No son realmente mascotas. Quiero decir, como perros o gatos. Son pájaros. Son libres, no están en jaulas y pueden volar. Podrían largarse.<br><strong>Dos</strong> – ¿A dónde quieres que vayan?<br><strong>Una</strong> – No sé. Al campo. ¿Por qué todas estas palomas no se van al campo?<br><strong>Dos</strong> – ¿Al campo…? No tendrían nada que picotear…<br><strong>Una</strong> – Me dan ganas de vomitar al verlas.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Una</strong> – Mira, son coprófilas.<br><strong>Dos</strong> – ¿Eh?<br><strong>Una</strong> – ¿No has visto lo que comen…?<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué?<br><strong>Una</strong> – Excrementos de perros…<br><strong>Dos</strong> (<em>mirando sin mucho interés</em>) – Ah, sí…<br><strong>Una</strong> – Debe ser esto lo que llaman un ecosistema.<br><strong>Dos</strong> – ¿Por qué se quedan aquí comiendo mierda cuando en el campo podrían comer cerezas?<br><strong>Una</strong> – El tiempo de las cerezas no es todo el año. (<em>Su teléfono suena, ella responde</em>) Sí… Sí… Sí… Vale.<br><em>Ella cuelga.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Entonces?<br><strong>Una</strong> – Todavía no está publicado…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y si hubiéramos fallado?<br><strong>Una</strong> – Prefiero no pensarlo… ¿Por qué hubiéramos fallado?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé. Miedo a ganar. El caballo de salto que se niega al obstáculo en el último momento. Les pasa a los mejores campeones.<br><strong>Una</strong> – Espera, no somos caballos. Y además, este examen no es una competencia. Es como el permiso de conducir. No porque muchos lo tengan significa que tienes menos posibilidades de obtenerlo.<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero bueno… El permiso ya lo he suspendido dos veces…<br><strong>Una</strong> – Si fallo, estoy muerta. Mis padres me matarían. Me metieron en ese internado de monjas porque tenían un 100% de éxito. Les cuesta un sueldo mínimo al mes. Si no les doy para su dinero…<br><strong>Dos</strong> – Sin embargo, ha habido años en los que era 99%. Eso significa que uno de vez en cuando lo suspende. Es raro, pero puede pasar.<br><strong>Una</strong> – No sé… Tal vez el tipo haya perdido su tren…<br><em>El teléfono suena. La primera contesta de inmediato.</em><br><strong>Una</strong> – Sí… Sí… Sí… Vale…<br><em>Ella cuelga con una expresión imperturbable.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Y bien?<br><strong>Una</strong> – Ya lo han publicado, acaban de mostrar los resultados.<br><strong>Dos</strong> (<em>tenso</em>) – ¿Y entonces?<br><em>Dejando de fingir, la segunda estalla de alegría.</em><br><strong>Una</strong> – ¡Y entonces, lo hemos logrado! Maldición, lo hemos logrado, te digo.<br><em>Ambas se abrazan.</em><br><strong>Dos</strong> – Mi corazón late a cien por hora.<br><strong>Una</strong> – Querrás decir por minuto, porque cien pulsaciones por hora ya estarías muerta.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué mención?<br><strong>Una</strong> – Espera, ya es una buena noticia… No pidas un milagro. Oh, maldición… Tendremos que celebrarlo…<br><strong>Dos</strong> – Sí… Al mismo tiempo, todo el mundo tiene el bachillerato ahora…<br><strong>Una</strong> – Mmm… Es el comienzo de los problemas.<br><strong>Dos</strong> – Vamos… Por ahora… ¡La vida es bella! ¡Es verano!<br><em>Se van.<br><strong>Negro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/">La Barra</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="352" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1875" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b-300x264.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/las-palomas/">Las palomas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ganas</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/ganas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 May 2025 16:06:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Camarero]]></category>
		<category><![CDATA[Cliente]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Íntimo]]></category>
		<category><![CDATA[La Barra]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Cerveza]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2598</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ganas, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'La Barra' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ganas/">Ganas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>La dueña está detrás del mostrador. Llega una clienta.<br></em><strong>Dueña</strong> – ¿Qué le sirvo?<br><strong>Cliente</strong> – No lo sé… No tengo ganas de nada…<br><strong>Dueña</strong> – ¿Nada…?<br><strong>Cliente</strong> – Solo tengo ganas de tirarme bajo un tren.<br><strong>Dueña</strong> – Ah, sí… Pero aquí no está en el lugar correcto para eso. Verá, no tengo un gorro de jefa de estación. Entonces, si quiere quedarse, tendrá que consumir.<br><strong>Cliente</strong> – Muy bien, ¿que me aconseja?<br><strong>Dueña</strong> – Si le apetece, tengo sangría de la casa.<br><strong>Cliente</strong> – No sé… ¿Que más tiene?<br><strong>Dueña</strong> – Hace un rato, no sabía qué tomar, y ahora ¿encuentra que no hay suficiente elección?<br><strong>Cliente</strong> – Una sangría, perfecto… Cuando se tienen ideas suicidas, una sangría me parece bastante apropiada, ¿no?<br><strong>Dueña</strong> – La gente no viene aquí para beber, ¿sabe? Si tienen sed o ganas de emborracharse, tienen todo lo que necesitan en casa.<br><strong>Cliente</strong> (<em>con ironía</em>) – Tiene razón. Seguramente vienen aquí en busca de un poco de calor humano…<br><em>La dueña le sirve su sangría.</em><br><strong>Cliente</strong> – Póngame otra.<br><strong>Dueña</strong> – ¿Espera a alguien?<br><strong>Cliente</strong> – Si esperara a mi media naranja, me sentaría en una de esas mesas y me arreglaría. No estaría aquí, de pie, despeinada, hablando sola.<br><strong>Dueña</strong> – Hablando sola… Gracias.<br><em>La cliente empuja la segunda copa hacia la dueña.</em><br><strong>Cliente</strong> – Para usted no es lo mismo… (<em>Brindan</em>.) Una dueña de bistró es un poco como un psicoanalista, un cura o una puta. Se le puede decir todo, pero no hay que esperar una respuesta de su parte.<br><strong>Dueña</strong> – ¿Vino aquí buscando problemas?<br><strong>Cliente</strong> – Vine a buscar inspiración.<br><strong>Dueña</strong> – Ah, ¿sí…?<br><strong>Cliente</strong> – Los poetas van a menudo al bistró en busca de inspiración. ¿No lo sabía?<br><strong>Dueña</strong> (<em>irónica</em>) – Sí, por supuesto. Todos mis clientes son poetas.<br><strong>Cliente</strong> – Se dice que cada día, en nuestro país, dos bares cierran sus puertas. Estaba en el periódico de esta mañana.<br><strong>Dueña</strong> – No leo periódicos.<br><strong>Cliente</strong> – Sin embargo, ¡los vende!<br><strong>Dueña</strong> – También vendo cigarros. Y no fumo.<br><strong>Cliente</strong> – ¿A dónde irán los poetas a buscar inspiración cuando todos los bares hayan sido reemplazados por McDonald&#8217;s?<br><strong>Dueña</strong> – Que vayan al diablo.<br><strong>Cliente</strong> – Créame, cuando solo haya comida rápida en cada esquina, los poetas solo escribirán literatura de aeropuerto.<br><strong>Dueña</strong> – ¿Es por eso que quiere tirarse bajo un tren?<br><strong>Cliente</strong> – O tal vez porque tengo miedo de no encontrar la inspiración.<br><strong>Dueña</strong> – ¿Y realmente cree que aquí encontrará algo para contar?<br><strong>Cliente</strong> – Si las barras pudieran hablar, tendrían muchas cosas que contar, ¿no?<br><strong>Dueña</strong> – Claro… Pero no sé a quién podría interesarle.<br><strong>Cliente</strong> – Mire, en un café como este es donde me enteré de mis resultados en el bachillerato.<br><strong>Dueña</strong> – ¿En serio?<br><strong>Cliente</strong> – El bachillerato, el permiso de conducir… Son hitos en la vida, ¿verdad? Ritos de paso…<br><strong>Dueña</strong> – No sé… Ni siquiera tengo el permiso de conducir… Creo que el único permiso que tendré en mi vida será el permiso de entierro…<br><strong>Cliente</strong> – Siempre puedo contar mi vida… ¿O la suya…?<br><strong>Dueña</strong> – ¿Se puede ganar dinero contando su vida? Todos mis clientes hacen eso gratis…<br><strong>Cliente</strong> – ¿Dinero? No mucho…<br><strong>Dueña</strong> – ¿Quiere cacahuetes?<br><em>Negro</em>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/">La Barra</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="352" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1875" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b-300x264.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/ganas/">Ganas</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Noche de poesía</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/noche-de-poesia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 May 2025 16:01:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[4 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Camarero]]></category>
		<category><![CDATA[Cliente]]></category>
		<category><![CDATA[Comedia de lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[La Barra]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Equívoco]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Vino]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=2593</guid>

					<description><![CDATA[<p>Noche de poesía, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'La Barra' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/noche-de-poesia/">Noche de poesía</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos mujeres entran en el bar. Echan un vistazo a la sala y se acercan con ciertas dudas a la barra detrás de la cual la dueña se encuentra de pie, impasible, limpiando copas.<br></em><strong>Una</strong> – ¿Qué vas a tomar?<br><strong>Dos</strong> – No lo sé…<br><strong>Una</strong> – ¿Tinto? ¿Blanco?<br><strong>Dos</strong> – Blanco…<br><strong>Una</strong> – Dos copas de vino blanco, por favor.<br><strong>Dueña</strong> – No me queda<br><strong>Una</strong> – Pues de tinto, entonces…<br><strong>Dueña</strong> – Y dos copitas de vino tinto.<br><em>La dueña les sirve las dos copas.</em><br><strong>Una</strong> – Tal vez deberíamos ir a sentarnos mientras todavía hay mesas libres…<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo.<br><em>Las dos mujeres se sientan en una mesa con sus copas. La primera da un sorbo y hace una mueca.</em><br><strong>Una</strong> – No sé si hicimos la elección correcta…<br><strong>Dos</strong> – ¿Para el espectáculo?<br><strong>Una</strong> – No para el vino, en cualquier caso…<br><em>La segunda moja los labios en su copa.</em><br><strong>Dos</strong> – Ah, sí… Esto no es un gran cosecha…<br><strong>Una</strong> – ¿Qué es exactamente este evento?<br><strong>Dos</strong> – No entendí muy bien… (<em>Saca un folleto de su bolsillo</em>) «Pequeños Vasos y buen vino»… Era gratis. Debe ser una noche de cabaret…<br><strong>Una</strong> – ¿Cabaret? Ni siquiera hay un escenario…<br><strong>Dos</strong> – Será un one man show, supongo.<br><strong>Una</strong> – En buen español, deberíamos decir «unipersonal».<br><strong>Dos</strong> – Aparentemente, también somos las únicas en la sala.<br><strong>Una</strong> – «Pequeños vasos y buen vino»… A ver… (<em>Revisa el folleto</em>.) Espera, ¡pero no es vasos, es versos! ¿No sabes leer, o qué?<br><strong>Dos</strong> – ¿Versos?<br><strong>Una</strong> – ¡Es una noche de poesía!<br><strong>Dos</strong> (<em>le quita el folleto y le echa otro vistazo</em>) – Mierda, tienes razón.<br><strong>Una</strong> – Hasta qué trágicas confusiones puede llevar la dislexia…<br><strong>Dos</strong> – No me extraña que fuera gratis…<br><strong>Una</strong> – Poesía… Maldición, es una trampa.<br><strong>Dos</strong> – Creo que es el momento de largarnos…<br><em><strong>Negro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación<em> <a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/">La Barra</a></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/la-barra/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="352" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="" class="wp-image-1875" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/labarra-jean-pierre-martinez-b-300x264.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/noche-de-poesia/">Noche de poesía</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mala suerte</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/mala-suerte/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 09:41:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Código]]></category>
		<category><![CDATA[Existencialismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1958</guid>

					<description><![CDATA[<p>Mala suerte, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/mala-suerte/">Mala suerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado en una mesa frente a un vaso lleno y otro vacío. Al lado, hay una cubitera con una botella de champán. Otro personaje llega.</em><br><strong>Uno</strong> – Bond. James Bond.<br><strong>Dos</strong> – I know who you are.<br><strong>Uno</strong> – Es una contraseña para cinéfilos…<br><strong>Dos</strong> – Goldfinger, mi película favorita. Te sirvo un poco.<br><strong>Uno</strong> – Con mucho gusto.<br><em>El otro le sirve. Brindan.</em><br><strong>Dos</strong> – Por nuestro contrato.<br><strong>Uno</strong> – Aún no he dicho que sí. ¿De qué se trata exactamente?<br><strong>Dos</strong> – De matar a alguien.<br><strong>Uno</strong> – Soy asesino a sueldo. Por lo general, para eso me llaman. ¿Pero de quién quieres deshacerte?<br><strong>Dos</strong> – De mí mismo.<br><strong>Uno</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Dos</strong> – Sí, ya sé, es inusual, pero al fin y al cabo, para ti, ¿qué cambia?<br><strong>Uno</strong> – Nada, es verdad.<br><strong>Dos</strong> – Incluso tiene ventajas. La víctima es voluntaria, nadie vendrá a quejarse, así que tienes la garantía de que no habrá problemas.<br><strong>Uno</strong> – En nuestro trabajo, nunca hay garantías, ¿sabes? La pregunta es… ¿por qué no hacerlo tú mismo?<br><strong>Dos</strong> – Porque simplemente no tengo el valor.<br><strong>Uno</strong> – Lo entiendo. Matar a alguien es una cosa. Quitarse la vida, es otra. Yo mismo, si algún día quisiera acabar, creo que recurriría a un colega.<br><strong>Dos</strong> – Además, no quiero causar dolor a mis seres queridos. Un suicidio siempre es un peso para los que quedan. ¿Por qué no vi las señales? Si lo hubiera sabido, ¿podría haberlo evitado?<br><strong>Uno</strong> – Claro.<br><strong>Dos</strong> – Un accidente, o incluso un asesinato, es mucho más llevadero.<br><strong>Uno</strong> – Debo admitir que cada vez recibimos más solicitudes como la tuya. Al principio me costaba un poco, pero… Cuando puedes ayudar…<br><strong>Dos</strong> – Te aseguro que me harás un gran favor.<br><strong>Uno</strong> – Si se me permite… ¿Por qué?<br><strong>Dos</strong> – Simplemente por agotamiento… La sensación de que lo que tenía que hacer en esta vida ya quedó atrás.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y si cambiaras de opinión?<br><strong>Dos</strong> – Lamentablemente, cada día que pasa me confirma en esta decisión.<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, si cambias de opinión, solo envíame un SMS.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo.<br><em>Saca un sobre de su bolsillo y lo coloca sobre la mesa.</em><br><strong>Dos</strong> – Aquí tienes, como acordamos.<br><strong>Uno</strong> – Muy bien.<br><strong>Dos</strong> – ¿No lo cuentas?<br><strong>Uno</strong> – ¿Allí a donde vas, para qué te servirían unos euros que no me hayas dado?<br><strong>Dos</strong> – Es cierto.<br><strong>Uno</strong> – Pareces buena persona. Me dará pena…<br><strong>Dos</strong> – Tú también me caes bastante bien. Y ya que estamos, me alegra que seas tú quien lo haga…<br><strong>Uno</strong> – Como te dije, me doy un mes para ejecutar el contrato. Puede ser mañana o el mes que viene. No sabrás ni el día, ni la hora, ni el lugar…<br><strong>Dos</strong> – ¿Y si te pasa algo antes?<br><strong>Uno</strong> – ¿Algo?<br><strong>Dos</strong> – Que mueras antes que yo.<br><strong>Uno</strong> – Es poco probable, pero en ese caso, me temo que tendrás que seguir viviendo un poco más.<br><strong>Dos</strong> – Entonces, cuídate bien.<br><em>El otro se levanta, hace un gesto de despedida y se va. El que queda termina su copa. Se oye el chirrido de unos neumáticos seguido de un choque.</em><br><strong>Dos</strong> – Vaya. Es el tercero esta semana…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/mala-suerte/">Mala suerte</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El salvador</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-salvador/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 08:17:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Sociabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1952</guid>

					<description><![CDATA[<p>El salvador, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-salvador/">El salvador</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado en una mesa, frente a una jarra y un vaso. Parece despreocupado. Abre un periódico. Otro personaje llega, con una pistola en la mano, tratando de no ser visto. Mastica chicle. El primero no lo nota, ya que tiene el periódico frente a los ojos. El hombre con la pistola lo apunta, todavía masticando su chicle. Está a punto de disparar cuando se atraganta y empieza a toser, asfixiándose. El otro baja el periódico, lo ve y va en su ayuda. Le da unas palmadas en la espalda.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Estás bien?<br>El hombre con la pistola no responde y sigue asfixiándose. El otro le hace la maniobra de Heimlich, colocándose detrás de él y ejerciendo presión en su pecho. El hombre con la pistola finalmente escupe el chicle y empieza a recuperar el aliento.<br><strong>Uno</strong> – ¿Mejor?<br><strong>Dos</strong> – Me he atragantado con el chicle.<br><strong>Uno</strong> – Bueno, lo importante es que ya estás bien.<br><strong>Dos</strong> – Si no hubieras estado aquí… (<em>Tose un poco.</em>) Y no hubieras sabido qué hacer…<br><strong>Uno</strong> – Es la maniobra de Heimlich. Dicen que es lo que hay que hacer en estos casos. Lo vi en la tele. Es la primera vez que lo hago, pero parece que funciona.<br><strong>Dos</strong> – En cualquier caso, me has salvado la vida.<br><strong>Uno</strong> – No exageres.<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí…<br><strong>Uno</strong> – ¿Quieres beber algo para recuperarte?<br><strong>Dos</strong> – Intentaré no atragantarme otra vez…<br><em>El otro le sirve un vaso de la jarra. El hombre, que aún tiene la pistola en la mano derecha, toma el vaso con la izquierda y bebe con avidez.</em><br><strong>Dos</strong> – Esto sienta bien.<br><strong>Uno</strong> – Me alegro… (<em>Pausa</em>) Pero si me permites… ¿qué haces con una pistola en la mano?<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, la pistola… Yo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Venías a atracar este bar?<br><strong>Dos</strong> – Es que…<br><strong>Uno</strong> – Un bar de barrio, así… No creo que haya mucho en la caja… ¿Arriesgarte a acabar en la cárcel por unos cuantos euros?<br><strong>Dos</strong> – Claro…<br><strong>Uno</strong> – Si estás pasando por un mal momento, puedo ayudarte.<br><strong>Dos</strong> – ¿Harías eso? Es decir… No, no puedo aceptar, pero…<br><strong>Uno</strong> – ¿Pero qué? Lo hago de buen corazón, ¿sabes?<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Dos</strong> – En realidad soy un asesino a sueldo. Venía para matarte.<br><strong>Uno</strong> – Vaya… ¿Y por qué?<br><strong>Dos</strong> – No es nada personal, te lo aseguro… Es solo mi trabajo.<br><strong>Uno</strong> – Lo entiendo…<br><strong>Dos</strong> – Sí… Pero ahora que me has salvado la vida… Me pone en un aprieto, claro…<br><strong>Uno</strong> – Siento mucho causarte problemas… Quizás no debería haberlo hecho…<br><strong>Dos</strong> – Sí, sí, pero… (<em>Pausa</em>) Eres una buena persona, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – Cuando puedo hacer algo para ayudar al prójimo…<br><strong>Dos</strong> – ¿Por qué alguien querría matar a alguien como tú?<br><strong>Uno</strong> – Contaba un poco con que tú me lo dijeras.<br><strong>Dos</strong> – Nuestros clientes no siempre nos dicen sus motivos. Lo que les importa es el resultado… Y para nosotros, lo que cuenta es que nos paguen. <em>A veces, es mejor no saber, además.</em><br><strong>Uno</strong> – No debe ser un trabajo fácil.<br><strong>Dos</strong> – Eres tan amable… Entiendo que, a la larga, eso pueda molestar a algunos… Pero de ahí a poner un contrato sobre ti…<br><strong>Uno</strong> – No quisiera causarte problemas. Haz lo que tengas que hacer…<br><strong>Dos</strong> (<em>molesto</em>) – Pues sí, pero ahora que me has salvado la vida…<br><strong>Uno</strong> – Lo siento.<br><strong>Dos</strong> – Repite una vez más que lo sientes y te meto una.<br><strong>Uno</strong> – Perdón, es que… ¿Y ahora qué hacemos?<br><strong>Dos</strong> – No sé… Tengo que pensarlo… Un contrato es un contrato…<br><em>Deja la pistola sobre la mesa y empieza a masajearse el brazo derecho.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Estás bien?<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero no sé qué me pasa… Desde esta mañana tengo un poco de dolor en el brazo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo que dolor en el brazo?<br><strong>Dos</strong> – Como… un entumecimiento.<br><strong>Uno</strong> – ¿No tienes problemas de erección?<br><strong>Dos</strong> – ¿De erección?<br><strong>Uno</strong> – Perdón, quería decir de elocución…<br><strong>Dos</strong> – No más de lo habitual.<br><strong>Uno</strong> – ¿Problemas de visión?<br><strong>Dos</strong> – Ahora que lo dices, es verdad que llevo un tiempo viendo un poco borroso…<br><strong>Uno</strong> – No hay que bromear con eso. Puede que estés teniendo un ictus.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un ictus?<br><strong>Uno</strong> – Un accidente cerebrovascular. Los síntomas coinciden. Espero que no sea eso, pero no hay que correr riesgos. Voy a llamar a emergencias…<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás seguro?<br><strong>Uno</strong> – Los ictus son una de las principales causas de mortalidad en nuestro país. Y las primeras horas son decisivas. Si se detecta a tiempo, puedes salir sin secuelas. (<em>Marca un número.</em>) Tengo un mensaje de espera… ¿Estás bien?<br><strong>Dos</strong> – Estoy bien… Vine para matarte y en cinco minutos es la segunda vez que me salvas la vida…<br><strong>Uno</strong> – Ah… (<em>Mira algo bajo la mesa</em>.) Nunca hay dos sin tres… No te muevas…<br><em>Da un golpe con el tacón bajo la mesa, se agacha y levanta una serpiente que muestra al otro.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Qué es eso?<br><strong>Uno</strong> – Una víbora. En la ciudad, es muy raro. Pero podría haberte matado…<br><em>El otro está completamente atónito.</em><br><strong>Dos</strong> – No sé qué decirte…<br><strong>Uno</strong> – No me des las gracias, es lo mínimo.<br><strong>Dos</strong> – No tengo ninguna intención de agradecerte… En cambio, cada vez tengo más ganas de matarte…<br><em>El otro finalmente tiene a alguien en la línea.</em><br><strong>Uno</strong> – Disculpa un momento… ¿Hola, emergencias?<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-salvador/">El salvador</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Elogio fúnebre</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/elogio-funebre/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 08:11:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Compañero de trabajo]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Ética]]></category>
		<category><![CDATA[Hormiga]]></category>
		<category><![CDATA[Veneno]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1950</guid>

					<description><![CDATA[<p>Elogio fúnebre, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/elogio-funebre/">Elogio fúnebre</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes están sentados a la mesa, con expresión sombría. Silencio.<br></em><strong>Uno</strong> – Y así es. Otro que se nos va.<br><strong>Dos</strong> – Lo vamos a echar de menos.<br><strong>Uno</strong> – Los mejores son los primeros en irse.<br><strong>Dos</strong> – Sí… (<em>Pausa</em>) Aunque en su caso, no sé si se puede decir que formaba parte de los mejores…<br><strong>Uno</strong> – Es cierto, pero bueno… Un compañero es un compañero. Tenemos un trabajo tan difícil.<br><strong>Dos</strong> – Y tan poco reconocido.<br><strong>Uno</strong> – Y además era un tipo entrañable, a pesar de todo.<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – No entendí muy bien. ¿Exactamente cómo murió?<br><strong>Dos</strong> – Accidente laboral.<br><strong>Uno</strong> – ¿Un accidente?<br><strong>Dos</strong> – Se tragó por error el veneno que tenía destinado para una de sus víctimas.<br><strong>Uno</strong> – Vaya… ¿Qué tipo de veneno?<br><strong>Dos</strong> – No te lo vas a creer, pero según me dijeron… veneno para hormigas.<br><strong>Uno</strong> – ¿Hormigas?<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>Pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – No, definitivamente, no era el mejor.<br><strong>Dos</strong> – Se puede decir que empañaba la imagen de profesionalismo que queremos que se asocie a nuestro oficio.<br><strong>Uno</strong> – Sí, ya era hora de que lo dejara.<br><strong>Dos</strong> – Le dije tantas veces que cambiara de rumbo. No estaba hecho para esto, era evidente.<br><strong>Uno</strong> – No tienes idea de las tonterías que hizo.<br><strong>Dos</strong> – Me contaron que un día, cuando tenía que asesinar al marido de una mujer, envenenó a su amante.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cómo terminó eso?<br><strong>Dos</strong> – Pues culparon al cornudo de haber matado a su rival y lo metieron en la cárcel.<br><strong>Uno</strong> – En cierto sentido, logró librarla de su marido.<br><strong>Dos</strong> – Sí… pero su amante estaba muerto.<br><strong>Uno</strong> – Ese tipo era una vergüenza para nuestro oficio.<br><strong>Dos</strong> – No sé, la verdad. Debería haber algún tipo de formación.<br><strong>Uno</strong> – Validada con un diploma.<br><strong>Dos</strong> – Y un Colegio Profesional, para excluir a las ovejas negras.<br><strong>Uno</strong> – En fin, ya no hará daño a nadie.<br><strong>Dos</strong> – No.<br><em>Pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – Aunque, es verdad, era amable.<br><strong>Dos</strong> – Amable, pero idiota.<br><strong>Uno</strong> – Sí…<br><em>Vacían sus copas.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/elogio-funebre/">Elogio fúnebre</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Sindicalismo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/sindicalismo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 08:07:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Burlesco]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Justicia]]></category>
		<category><![CDATA[Policía]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[Vejez]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1948</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sindicalismo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/sindicalismo/">Sindicalismo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está tomando una copa en una mesa. Otro personaje llega.</em><br><strong>Uno</strong> – Hola. ¿Estás solo?<br><strong>Dos</strong> – Al parecer, somos los primeros.<br><strong>Uno</strong> – No sé si vendrá mucha gente. Te confieso que yo mismo dudé un poco en venir.<br><strong>Dos</strong> – Es la primera reunión. Quizás no lograron avisar a todos a tiempo.<br><strong>Uno</strong> – Espero que la policía no haya sido informada.<br><strong>Dos</strong> – No te falta razón… Un Sindicato de Asesinos a Sueldo… No sé si es una buena idea.<br><strong>Uno</strong> – Es cierto que, juntos, seríamos más fuertes para defender nuestros intereses, pero…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué intereses?<br><strong>Uno</strong> – Por ejemplo, armonizar nuestras tarifas. Así evitamos hacer competencia desleal entre nosotros rebajando los precios.<br><strong>Dos</strong> – Sí… Pero tampoco queremos que nos acusen de colusión ilegal.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ilegal?<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón. En ese sentido… ya trabajamos en la ilegalidad.<br><strong>Uno</strong> – Como las prostitutas.<br><strong>Dos</strong> – Ellas, creo que consiguieron que las afiliaran a la Seguridad Social y cotizan para la jubilación.<br><strong>Uno</strong> – ¿Crees que algún día nuestro oficio podría ser reconocido por el Estado?<br><strong>Dos</strong> – ¿Y por qué no también de utilidad pública? Al fin y al cabo… El crimen siempre ha existido. Siempre existirá.<br><strong>Uno</strong> – Es incluso el oficio más antiguo del mundo. Más antiguo que la prostitución.<br><strong>Dos</strong> – Es cierto. ¿Alguien hacía la calle cuando Caín mató a Abel?<br><strong>Uno</strong> – Debería haber contratado a un profesional, le habría evitado muchos problemas.<br><strong>Dos</strong> – Matar es un oficio, así que, ¿por qué no regular nuestra actividad mediante leyes?<br><strong>Uno</strong> – Sí… Pero nos dirán que no es democrático. Que solo los ricos pueden permitirse matar a los que les molestan.<br><strong>Dos</strong> – A menos que esté cubierto por la Seguridad Social.<br><strong>Uno</strong> – ¿Por la Seguridad Social, dices?<br><strong>Dos</strong> – No sé…<br><em>Pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – Y, bueno, ¿cómo van los negocios?<br><strong>Dos</strong> – Un poco parados en este momento.<br><strong>Uno</strong> – ¿Cuál fue tu último encargo?<br><strong>Dos</strong> – Una mujer que no tenía el valor de suicidarse. Quería que yo me encargara.<br><strong>Uno</strong> – Eso es fácil. Al menos nadie vendrá a quejarse.<br><strong>Dos</strong> – Pues no te creas. A última hora, cambió de opinión. Como tenía un bono, me pidió que matara a su marido en su lugar. Ahora parece que le va mejor… (<em>Pausa</em>.) ¿Y tú?<br><strong>Uno</strong> – Tenía que acabar con una anciana. El tipo había comprado su casa en renta vitalicia y ella ya tenía cien años.<br><strong>Dos</strong> – Mala suerte… Pero es en casos como esos cuando nuestra profesión tiene una verdadera utilidad social.<br><strong>Uno</strong> – Justo después de firmar el contrato para ayudarla a morir con dignidad, murió haciendo puenting.<br><strong>Dos</strong> – ¿Haciendo puenting?<br><strong>Uno</strong> – Sus nietos le regalaron eso para su cumpleaños número cien.<br><strong>Dos</strong> – Y la cuerda se rompió…<br><strong>Uno</strong> – No. Fue el corazón el que falló.<br><strong>Dos</strong> – Vaya, qué pena.<br><strong>Uno</strong> – Así que el cliente quiso que le devolviera el dinero.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y qué hiciste?<br><strong>Uno</strong> – Un contrato es un contrato.<br><strong>Dos</strong> – Al fin y al cabo, está muerta.<br><strong>Uno</strong> – No quiso entenderlo. En lugar de matar a la vieja, tuve que deshacerme del cliente.<br><strong>Dos</strong> – Matar a los clientes no es bueno para los negocios.<br><strong>Uno</strong> – Por eso, en estos casos, un sindicato para resolver disputas comerciales…<br><em>Pausa. Se oye una sirena de policía.</em><br><strong>Dos</strong> – Ah, creo que finalmente no estaremos solos…<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/sindicalismo/">Sindicalismo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Regalo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/regalo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 08:01:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Amigo]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Vaudeville]]></category>
		<category><![CDATA[Venganza]]></category>
		<category><![CDATA[Champán]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<category><![CDATA[Cumpleaños]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Regalo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1945</guid>

					<description><![CDATA[<p>Regalo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/regalo/">Regalo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un personaje está sentado en una mesa. Sobre la mesa hay una botella de champán en una cubitera y dos copas. Otro personaje llega.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Llevas mucho tiempo aquí?<br><em>El otro se levanta.</em><br><strong>Dos</strong> – Cinco minutos. ¿Todo bien?<br><em>Se dan un beso en la mejilla y vuelven a sentarse.</em><br><strong>Uno</strong> – Muy bien. ¿Y tú?<br><strong>Dos</strong> – Bien.<br><strong>Uno</strong> – ¿Champán? ¿Qué celebramos?<br><strong>Dos</strong> – ¿No lo adivinas?<br><strong>Uno</strong> – Claro… Entonces, ¿qué se siente al tener un año más?<br><strong>Dos</strong> – Te acordaste… Qué detalle.<br><strong>Uno</strong> – Más que eso… (<em>Saca un sobre de su bolsillo y se lo da.</em>) Toma, no sabía qué regalarte, así que… aquí tienes.<br><em>El otro parece un poco a la defensiva.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Un sobre? ¿Qué es?<br><strong>Uno</strong> – Ábrelo y lo verás…<br><strong>Dos</strong> – Brindemos primero, mientras está bien frío.<br><em>Llena las dos copas. Brindan.</em><br><strong>Uno</strong> – ¡Vamos! ¡Feliz cumpleaños!<br><strong>Dos</strong> – ¡Gracias! ¡A tu salud!<br><em>Beben</em>.<br><strong>Uno</strong> – ¿Entonces, abres el sobre?<br><em>El otro sigue sin estar muy emocionado.</em><br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, claro… Me tienes intrigado… ¿Qué puede ser?<br><em>Abre el sobre.</em><br><strong>Uno</strong> – No sabía qué podría gustarte, así que pensé que, al menos, esto sería un regalo original.<br><strong>Dos</strong> – No me digas que es otro bono para un salto en paracaídas o algo parecido…<br><em>Saca un papel del sobre y lo mira.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Y bien?<br><strong>Dos</strong> – Un vale… para un asesino a sueldo.<br><strong>Uno</strong> – Te lo dije… es original.<br><strong>Dos</strong> (<em>siguiendo leyendo</em>) – Elimina a quien quieras…<br><strong>Uno</strong> – Solo tienes que poner el nombre del destinatario en la casilla vacía.<br><strong>Dos</strong> – ¿El destinatario…?<br><strong>Uno</strong> – La persona de la que siempre has soñado librarte.<br><strong>Dos</strong> – Ah, claro…<br><strong>Uno</strong> – Y para asegurarte de que no haya errores, también puedes añadir la dirección y adjuntar una foto.<br><strong>Dos</strong> – Entendido…<br><strong>Uno</strong> – ¿Te gusta?<br><strong>Dos</strong> – Pues sí, es… Es verdad que es original, como regalo.<br><strong>Uno</strong> – Y… ¿ya tienes una idea?<br><strong>Dos</strong> – ¿Una idea?<br><strong>Uno</strong> – ¡El nombre de la persona que vas a poner en la casilla!<br><strong>Dos</strong> – Ah, yo… No, todavía no… Tendré que pensarlo…<br><strong>Uno</strong> – Ojo, solo tienes derecho a un solo nombre. Y no podrás repetirlo nunca. Está claramente especificado en el contrato.<br><strong>Dos</strong> – Ah, claro…<br><strong>Uno</strong> – Después, podría resultar sospechoso, ya sabes.<br><strong>Dos</strong> – Por supuesto. Bueno… Sí, lo pensaré…<br><strong>Uno</strong> – Pero no demasiado, ¿eh? Ya viste que solo es válido durante un año.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – Se comprometen a ejecutar el contrato en los seis meses siguientes a la entrega del formulario. ¡Satisfacción garantizada o te devuelven el dinero!<br><strong>Dos</strong> – No, no, es… Es un gran regalo.<br><strong>Uno</strong> – Seguro que tienes alguna idea… Si solo pudieras eliminar a una persona en este mundo…<br><strong>Dos</strong> – Tengo un nombre en mente, pero…<br><strong>Uno</strong> – Mira, está bien especificado que debe ser una persona común, ¿eh? Nada de un presidente en ejercicio, un presentador de televisión o alguna celebridad. No, alguien de la familia, por ejemplo. Un amigo o…<br><strong>Dos</strong> – ¿Un amigo?<br><strong>Uno</strong> – Un amigo que te haya traicionado.<br><strong>Dos</strong> – ¿Traicionado?<br><strong>Uno</strong> – Un tipo que se haya acostado con tu esposa, por ejemplo.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás insinuando que mi esposa me engaña?<br><strong>Uno</strong> – ¡Para nada! Es solo un ejemplo. Puede ser… No sé… Tu suegra, tu jefe, el inspector de hacienda… O tu esposa, vaya.<br><strong>Dos</strong> – ¿Porque me engaña?<br><strong>Uno</strong> – Porque ya no la soportas. Quieres recuperar tu libertad, pero tampoco quieres pagarle una pensión alimenticia el resto de tu vida.<br><strong>Dos</strong> – Me llevo muy bien con mi esposa.<br><strong>Uno</strong> – No me digas que no hay nadie en tu entorno sin el cual tu vida sería más agradable.<br><strong>Dos</strong> – ¿Hasta el punto de matarlo? No, no se me ocurre nadie…<br><strong>Uno</strong> – Qué pesado eres a veces… No sé, alguien que simplemente te saque de quicio.<br><em>El otro empieza a perder la paciencia.</em><br><strong>Dos</strong> – ¿Alguien que me saca de quicio… porque cada año me hace regalos de mierda para mi cumpleaños, por ejemplo?<br><strong>Uno</strong> – ¿Te parece que siempre te hago regalos de mierda?<br><strong>Dos</strong> – El año pasado fue un bono para diez sesiones de prueba con un psicoanalista. ¡Y el año anterior, era para organizar mi propia desaparición!<br><strong>Uno</strong> – Además, ese ni siquiera lo usaste.<br><em>Pausa.</em><br><strong>Dos</strong> – Voy a poner tu nombre…<br><em>El otro lo observa escribir en el papel, con expresión inquieta.</em><br><strong>Uno</strong> – No, pero aún puedes pensarlo un poco… ¿Te sirvo otra copa?<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/regalo/">Regalo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Bloody Mary</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/bloody-mary-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 16:01:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Parodia]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Coqueteo]]></category>
		<category><![CDATA[Hormiga]]></category>
		<category><![CDATA[Veneno]]></category>
		<category><![CDATA[Vino]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1941</guid>

					<description><![CDATA[<p>Bloody Mary, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/bloody-mary-2/">Bloody Mary</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Una mujer bastante sofisticada está sentada sola en una mesa con un vaso de cóctel vacío. Un hombre se acerca.</em><br><strong>Él</strong> – Hola, ¿puedo invitarte a una copa?<br><strong>Ella</strong> – Incluso a dos o tres, si quieres.<br><strong>Él</strong> – Ahí no estoy seguro de tener suficiente efectivo encima.<br><strong>Ella</strong> – Empecemos con una, entonces. ¿Cómo te llamas?<br><strong>Él</strong> – Francisco, pero puedes llamarme Paco. ¿Y tú?<br><strong>Ella</strong> – Mary. Pero puedes llamarme como quieras.<br><strong>Él</strong> – Bueno… ¿Y qué te apetecería, Mary?<br><strong>Ella</strong> – Lo mismo. Un Bloody Mary.<br><strong>Él</strong> – Un cóctel… Eso es caro, ¿no? ¿Cuánto cuesta?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé. (<em>Señalando a un hombre en la sala</em>) Ese caballero allí fue quien me lo invitó.<br><strong>Él</strong> – Ah, claro…<br><em>Ella le hace un pequeño gesto al hombre con una sonrisa seductora, antes de volverse de nuevo hacia su interlocutor.</em><br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿qué?<br><strong>Él</strong> – Ah, sí, perdón… (<em>Rebusca en sus bolsillos.</em>) Estoy tan acostumbrado a que me digan que no, que ni siquiera estoy seguro de tener suficiente. Me gasté las pocas monedas que me quedaban en veneno.<br><strong>Ella</strong> – Es verdad que pareces un poco desesperado, pero no creo que el suicidio sea la solución, ¿sabes?<br><strong>Él</strong> – Ah, no, pero… No es para mí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Quieres envenenar a alguien?<br><strong>Él</strong> – Sí, bueno… No… Es veneno para hormigas.<br><strong>Ella</strong> – Ya veo… Puedo pedir un café… si eso se ajusta más a tu presupuesto.<br><strong>Él</strong> – En realidad, creo que no tengo nada de dinero encima.<br><strong>Ella</strong> – ¿Es esa tu técnica para que te inviten a una copa?<br><strong>Él</strong> – A veces funciona.<br><strong>Ella</strong> – Pues digamos que hoy es tu día de suerte. ¿Qué vas a tomar?<br><strong>Él</strong> – Lo mismo que tú.<br><strong>Ella</strong> – Tienes gustos caros para alguien que no puede invitar a una mujer a una copa.<br><strong>Él</strong> – También tengo dinero de vez en cuando, ¿sabes? Pero en mi trabajo, hay altibajos.<br><strong>Ella</strong> – Y… ¿cuál es tu trabajo?<br><strong>Él</strong> – Soy asesino a sueldo.<br><strong>Ella</strong> – Entiendo… Y entonces, ahora mismo, es más bien temporada baja.<br><strong>Él</strong> – Eso es.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y has matado a mucha gente en tu vida?<br><strong>Él</strong> – Unos cuantos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y ahora estás trabajando en algo? Aparte de esas hormigas…<br><strong>Él</strong> – Entenderás que no puedo decirte nada sobre eso.<br><strong>Ella</strong> – Claro… Secreto profesional…<br><strong>Él</strong> – Lo siento.<br><strong>Ella</strong> – No veo al camarero…<br><strong>Él</strong> – Me ocupo de ello.<br><em>Se levanta.</em><br><strong>Ella</strong> – Me tomaré otro contigo… Dile al camarero que ponga todo en la cuenta del señor…<br><em>Ella le indica al hombre en la sala que supuestamente le había invitado. Él se aleja detrás de escena. Ella aprovecha para coquetear un poco con el hombre en la sala. Él regresa con dos Bloody Mary y se sienta.</em><br><strong>Él</strong> – Aquí tienes.<br><strong>Ella</strong> – ¡A tu salud!<br><strong>Él</strong> – ¡A la tuya!<br><em>Él se dispone a beber.</em><br><strong>Ella</strong> – Ah, creo que has llamado la atención.<br><strong>Él</strong> – ¿Perdón?<br><em>Ella le señala una mujer en el público.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿No te has dado cuenta? No deja de mirarte…<br><strong>Él</strong> – ¿Estás segura?<br><em>Él mira a la mujer en el público. Ella aprovecha para intercambiar sus vasos.</em><br><strong>Ella</strong> – Si no funciona conmigo, siempre puedes intentarlo con ella… Parece más de tu nivel.<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué no…?<br><strong>Ella</strong> – Vamos, a la salud de tu próxima víctima.<br><em>Brindan y beben.</em><br><strong>Él</strong> – Gracias por el cóctel.<br><strong>Ella</strong> – Perdona que insista, pero obviamente estoy un poco intrigada. Es la primera vez que conozco a un asesino a sueldo…<br><strong>Él</strong> – Cuando conoces a un asesino a sueldo, sabes que la primera vez suele ser la última…<br><strong>Ella</strong> – ¡Es verdad! No había pensado en eso.<br><em>Él vuelve a beber.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Qué quieres saber?<br><strong>Ella</strong> – Si tuvieras que matar a una mujer, ¿cómo lo harías?<br><strong>Él</strong> – Hay varios métodos, pero para una mujer… Hay que saber ser elegante. Un poco de estricnina en su copa, tal vez…<br><em>Ella sonríe.</em><br><strong>Ella</strong> – Sé para quién trabajas.<br><strong>Él</strong> – ¿Ah, sí?<br><strong>Ella</strong> – Y sé que te han contratado para matarme.<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué alguien querría matarte?<br><strong>Ella</strong> – Yo también soy asesina a sueldo. Me llaman Bloody Mary.<br><strong>Él</strong> – Ya veo…<br><strong>Ella</strong> – Eres el tercer asesino a sueldo que me envían. Admito que los otros dos eran menos divertidos que tú.<br><strong>Él</strong> – Y… ¿qué les pasó?<br><strong>Ella</strong> – Murieron. De repente…<br><strong>Él</strong> – Y tú sigues viva…<br><strong>Ella</strong> – Como puedes ver. Estoy en plena forma.<br><strong>Él</strong> – No por mucho tiempo.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué te hace decir eso?<br><strong>Él</strong> – He echado estricnina en tu copa.<br><strong>Ella</strong> – Cambié nuestras copas mientras mirabas a esa fulana.<br><strong>Él</strong> – Ah…<br><strong>Ella</strong> – Tranquilo, será muy rápido.<br><em>Él rebusca en sus bolsillos y saca dos sobres que compara.</em><br><strong>Él</strong> – Mierda…<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué?<br><strong>Él</strong> – Me equivoqué de sobre. Lo que puse en tu copa, bueno, en la que bebí yo, no era estricnina. Era el veneno para hormigas…<br><strong>Ella</strong> – ¿Así que era verdad? ¿También tienes un contrato con un hormiguero?<br><strong>Él</strong> – No, pero tengo muchas hormigas en casa, y es muy molesto, te lo aseguro.<br><strong>Ella</strong> – Por suerte para ti, no eres una hormiga.<br><strong>Él</strong> – Y parece que ni siquiera las hormigas sienten mucho efecto.<br><strong>Ella</strong> – Así que, puedes terminar tu cóctel envenenado.<br><strong>Él</strong> – Me siento un poco raro, de todos modos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Raro, quieres decir… aún más raro de lo habitual?<br><strong>Él</strong> – Siento como… hormigueo en los brazos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Hormigueo?<br><strong>Él</strong> – Al parecer, también es bastante laxante. Perdón, voy a tener que dejarte.<br><strong>Ella</strong> – Ha sido un placer tomar una copa contigo. Hasta la próxima, tal vez…<br><em>Él sonríe y se va apresuradamente.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/bloody-mary-2/">Bloody Mary</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Contrato</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/contrato/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 May 2025 15:55:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[Absurdo]]></category>
		<category><![CDATA[Asesinos de bromas]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Parodia]]></category>
		<category><![CDATA[Sátira]]></category>
		<category><![CDATA[Sicario]]></category>
		<category><![CDATA[Crimen]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1938</guid>

					<description><![CDATA[<p>Contrato, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'Asesinos de bromas' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/contrato/">Contrato</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Dos personajes están sentados en la mesa de un bar, cada uno con una copa de vino tinto.</em><br><strong>Uno</strong> – ¡Venga, a tu salud!<br><strong>Dos</strong> – ¡Salud!<br><em>Beben un sorbo. El primero hace una mueca. El otro parece disfrutarlo.</em><br><strong>Uno</strong> – Esto está realmente asqueroso, ¿no?<br><strong>Dos</strong> – Sí, pero para mí tiene sabor a libertad.<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué? ¿Acabas de salir de la cárcel?<br><strong>Dos</strong> – Casi. Tengo a mis suegros en casa de vacaciones. Logré escapar una hora.<br><strong>Uno</strong> – Vaya, qué mal.<br><strong>Dos</strong> – Les dije que iba a revisar el nivel de aceite del coche.<br><strong>Uno</strong> – ¿No tienes un coche eléctrico?<br><strong>Dos</strong> – Sí… Ya ves hasta dónde he llegado…<br><strong>Uno</strong> – Ah, claro…<br><strong>Dos</strong> – Solo llevan dos días y ya no los aguanto. Especialmente a mi suegro…<br><em>Silencio.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Quieres que te libre de ellos?<br><strong>Dos</strong> – ¿Quieres llevártelos a tu casa, es eso? Si mi mujer está de acuerdo, te los paso ahora mismo. Estoy dispuesto a pagar, ¿sabes? Llegaría a ofrecerte el doble del precio de una habitación en una casa rural. Porque te aseguro que no es un regalo.<br><strong>Uno</strong> – No, quería decir… hacerlos desaparecer.<br><strong>Dos</strong> – ¿Cómo que desaparecer? ¿Eres ilusionista? Lamentablemente, cuando un ilusionista hace desaparecer a alguien, siempre reaparece al cabo de unos minutos. ¿De qué me serviría? Y tú no eres mago, ¿verdad?<br><strong>Uno</strong> – No, claro… No, lo que te propongo es hacerlos desaparecer… definitivamente.<br><em>El otro se queda un momento desconcertado.</em><br><strong>Dos</strong> – Muy gracioso.<br><strong>Uno</strong> – No estoy bromeando.<br><strong>Dos</strong> – ¿Definitivamente…?<br><strong>Uno</strong> – Conozco a alguien que puede encargarse, si quieres.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás de broma?<br><strong>Uno</strong> – Para nada.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un asesino a sueldo, dices?<br><strong>Uno</strong> – Lo haría solo por hacer un favor. Aunque no gratuitamente, claro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tú conoces asesinos a sueldo?<br><strong>Uno</strong> – No, no conozco… asesinos a sueldo. Pero conozco a uno.<br><strong>Dos</strong> – Pues yo no conozco a ninguno, ¿sabes? ¿Dónde conociste a ese tipo?<br><strong>Uno</strong> – En la cárcel.<br><strong>Dos</strong> – ¿En la cárcel?<br><strong>Uno</strong> – Compartimos la misma celda durante tres años.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estuviste en la cárcel?<br><strong>Uno</strong> – Pues sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y por qué?<br><strong>Uno</strong> – ¿Por qué?<br><strong>Dos</strong> – ¿Por qué te metieron en la cárcel? ¿Qué habías hecho?<br><strong>Uno</strong> – Intento de asesinato.<br><strong>Dos</strong> – ¿Intento?<br><strong>Uno</strong> – Fallé. No era muy bueno en eso. Pero él es un profesional, te lo aseguro. Ya ha enfriado a más de uno, te lo garantizo.<br><strong>Dos</strong> – Me estás tomando el pelo…<br><strong>Uno</strong> – Para nada.<br><strong>Dos</strong> – ¿Estás hablando en serio?<br><strong>Uno</strong> – Muy en serio.<br><em>El otro digiere la información.</em><br><strong>Dos</strong> – Esto es una locura. No sabía que existían los asesinos a sueldo, salvo en las películas. Entonces haces un pedido, como si fuera una pizza, y…<br><strong>Uno</strong> – Sí. Se llama contrato.<br><em>El otro vuelve a reflexionar.</em><br><strong>Dos</strong> – Un contrato… ¿Y cuánto costaría? No, lo digo solo por curiosidad, ¿eh?<br><strong>Uno</strong> – Depende…<br><strong>Dos</strong> – ¿Depende de qué?<br><strong>Uno</strong> – Para empezar, ¿es solo uno o los dos? Porque dices que es sobre todo tu suegro el que…<br><strong>Dos</strong> – No sé. ¿Cuánto sería por persona?<br><strong>Uno</strong> – Tendría que preguntarle… Alrededor de 8500 euros, quizá.<br><strong>Dos</strong> – Ah, sí, es bastante preciso, ¿eh?<br><strong>Uno</strong> – Si son los dos, seguro que te hace un descuento.<br><strong>Dos</strong> – ¿Cuánto?<br><strong>Uno</strong> – Para una pareja… unos quince mil.<br><strong>Dos</strong> – Hablamos de IVA incluido, supongo.<br><strong>Uno</strong> – Si no necesitas factura, lo pagas en efectivo, es más sencillo.<br><strong>Dos</strong> (<em>pensativo</em>) – De acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – ¿Quieres que le hable de ti?<br><strong>Dos</strong> – No, no, para nada… Dije de acuerdo como podría haber dicho… ya veo. Obviamente, no estoy de acuerdo. (Pausa) Aunque hay que reconocer que es bastante tentador…<br><strong>Uno</strong> – Sí.<br><strong>Dos</strong> – Y es arriesgado, ¿no? Quiero decir… el crimen perfecto no existe.<br><strong>Uno</strong> – ¿Qué te hace decir eso?<br><strong>Dos</strong> – No sé… Eso es lo que dicen.<br><strong>Uno</strong> – Por definición, los crímenes perfectos no se clasifican como crímenes. Se hacen pasar por accidentes, muertes naturales, suicidios… Así que un crimen perfecto, no se puede saber si existe. Por eso se dice que no existe.<br><strong>Dos</strong> – Ya veo… Para no despertar vocaciones.<br><strong>Uno</strong> – A lo mejor, de cada cien personas que mueren, diez han sido víctimas de un crimen perfecto y no lo sabemos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Tú crees?<br><strong>Uno</strong> – En cualquier caso, he conocido a bastante gente que ha cometido crímenes perfectos.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ah sí? ¿Y dónde los conociste?<br><strong>Uno</strong> – En la cárcel.<br><strong>Dos</strong> – Si habían cometido crímenes perfectos, ¿qué hacían en la cárcel?<br><strong>Uno</strong> – No, pero estaban en la cárcel por otra cosa.<br><strong>Dos</strong> – Ya… No es muy tranquilizador, todo esto. Creo que voy a pensarlo un poco más. Además, quince mil euros es una suma, ¿eh?<br><em>Pausa</em>.<br><strong>Uno</strong> – ¿Y tus suegros, piensan venir de vacaciones a tu casa todos los años?<br><strong>Dos</strong> – Sí… por eso no te digo que no de inmediato…<br><strong>Uno</strong> – Como quieras.<br><strong>Dos</strong> – Por otro lado, no tengo ganas de acabar en la cárcel, como tú.<br><em>Pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – También está el secuestro.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un secuestro?<br><strong>Uno</strong> – Es menos definitivo, pero… si te pillan, la condena es menor. Y además, puedes pedir un rescate.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un rescate?<br><strong>Uno</strong> – Y con el rescate, puedes pagar al encargado del secuestro. No te cuesta nada. Si te manejas bien, hasta puedes ganar algo de dinero.<br><strong>Dos</strong> – ¿Un rescate…? ¿A quién le pediríamos un rescate?<br><strong>Uno</strong> – Eso no lo sé…<br><strong>Dos</strong> – ¿Quién estaría dispuesto a pagar un rescate para liberar a mi suegro? Mi suegra, quizá, y tampoco es seguro. Además, ella no tiene dinero.<br><strong>Uno</strong> – ¿No tienen otros hijos?<br><strong>Dos</strong> – Sí, mi cuñado. Y mi cuñada. Llegan la semana que viene.<br><strong>Uno</strong> – ¿También pasan las vacaciones en tu casa?<br><strong>Dos</strong> – Sí, lamentablemente.<br><strong>Uno</strong> – Vaya…<br><strong>Dos</strong> – Ya lo dices tú.<br><em>Pausa.</em><br><strong>Uno</strong> – No me digas que también quieres librarte de ellos.<br><strong>Dos</strong> – Depende. Para cuatro, ¿crees que tu amigo me haría una gran rebaja?<br><strong>Uno</strong> – No sé… ¿Hay mucha gente más de la que querrías librarte así?<br><strong>Dos</strong> – A mis padres tampoco los soporto… Sin hablar de mis dos hermanas y sus imbéciles de maridos.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ellos también vienen de vacaciones a tu casa?<br><strong>Dos</strong> – Ah, no. A ellos no los he invitado. Pero aun así me fastidian. Y cuando se acaben las vacaciones, está mi jefe…<br><strong>Uno</strong> – Bueno, mi amigo es solo un asesino a sueldo. No se dedica a las matanzas, como en Estados Unidos.<br><strong>Dos</strong> – Tienes razón, de todas formas, mientras quede alguien para fastidiarme… No, no voy a meterme en este lío, no acabaría nunca. Y además, no tengo los medios…<br><em>El otro se levanta.</em><br><strong>Uno</strong> – En ese caso, voy a irme.<br><strong>Dos</strong> – Sí, yo también. Tengo gente esperándome en casa…<br><strong>Uno</strong> – Bueno, pues… Que tengas unas buenas vacaciones.<br><strong>Dos</strong> – Gracias…<br><strong>Uno</strong> – Y si cambias de opinión, tienes mi número.<br><strong>Dos</strong> – OK… ¿Tú con quién pasas las vacaciones?<br><strong>Uno</strong> – Solo con mi esposa.<br><strong>Dos</strong> – No me digas que los otros…<br><strong>Uno</strong> – Si te lo dijera… ya no sería el crimen perfecto.<br><em>Se va. El otro se queda un instante pensativo y se va también.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <em><strong><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Asesinos de bromas</a></strong></em><br><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/asesinos-de-bromas/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="229" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="Asesinos de bromas" class="wp-image-1794" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/asesinosdebromas-jean-pierre-martinez-b-300x172.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/contrato/">Contrato</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Corazones en coro</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/corazones-en-coro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 10:03:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1704</guid>

					<description><![CDATA[<p>Corazones en coro, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazones-en-coro/">Corazones en coro</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño está detrás de la barra. Ella llega. Es la misma mujer que en la primera escena.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Ha vuelto para pedirme matrimonio?<br><strong>Ella</strong> – Aún no han pasado diez años…<br><strong>Dueño</strong> – Cinco.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y todavía se acuerda de mí?<br><strong>Dueño</strong> – Se lo dije, tengo buena memoria… Su rostro es de los que no se olvidan fácilmente. ¿Todavía no bebe coñac?<br><strong>Ella</strong> – Ya no lo necesitaré. O al menos eso espero…<br><strong>Dueño</strong> – Me alegro.<br><strong>Ella</strong> – ¿Recuerda? Me leyó mi horóscopo…<br><strong>Dueño</strong> – «Darás tu corazón a un desconocido». (<em>Muestra el periódico</em>) Aún está en el periódico de hoy.<br><strong>Ella</strong> – Siempre repiten las mismas frases.<br><strong>Dueño</strong> – Esta vez está en la sección de amor.<br><strong>Ella</strong> – No se equivocaron. Tengo una cita con él.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Aquí?<br><strong>Ella</strong> – En cinco minutos.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Conoció a un desconocido en un sitio de citas?<br><strong>Ella</strong> – Es mi exmarido. Nos divorciamos hace algunos años.<br><strong>Dueño</strong> – Ah sí… Entonces no es del todo un desconocido…<br><strong>Ella</strong> – Vivimos juntos durante diez años. Sentía que vivía con un extraño. Yo era la que no me conocía a mí misma. Yo era la que no estaba bien.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Por qué ahora?<br><strong>Ella</strong> – Hace un año se sometió a un trasplante de corazón.<br><strong>Dueño</strong> – Entonces pensaste que con un corazón completamente nuevo…<br><strong>Ella</strong> – Cuando se enteró de que estaba enfermo, no me dijo nada. Ya no iba bien entre nosotros. No quería que me quedara con él por lástima, supongo.<br><strong>Dueño</strong> – Y lo dejaste…<br><strong>Ella</strong> – Me contó que había conocido a otra mujer…<br><strong>Dueño</strong> – Pero no era cierto…<br><strong>Ella</strong> – Tenía un 50% de posibilidades de no sobrevivir. No quería convertirme en una viuda desconsolada…<br><strong>Dueño</strong> – Prefirió convertirla en una divorciada feliz… Y por lo tanto, sobrevivió…<br><strong>Ella</strong> – Trabajo en el hospital… Me enteré por casualidad de que se había sometido a un trasplante. Fui yo quien lo llamó… Le pregunté si quería volver a vernos.<br><strong>Dueño</strong> – Con la esperanza de que su corazón completamente nuevo volviera a latir por ti… Cuidado… ¡en tu jerga, podríamos llamarlo tratamiento agresivo!<br><strong>Ella</strong> – ¿Crees que no se puede amar dos veces a la misma persona?<br><strong>Dueño</strong> – En cualquier caso, se puede casar dos veces con el mismo hombre, y se puede divorciar dos veces de la misma mujer.<br><strong>Ella</strong> – Ya no es exactamente el mismo hombre. Usted lo ha dicho, tiene un corazón completamente nuevo…<br><strong>Dueño</strong> – Completamente nuevo, no del todo… Quienquiera que haya sido su dueño anteriormente, quizás ya estaba muy infeliz en el amor.<br><strong>Ella</strong> – Al final, usted es incluso más pesimista que yo.<br><strong>Dueño</strong> – Estoy celoso, eso es todo. Se lo dije, es de esas personas que no se olvidan…<br><strong>Ella</strong> – Espero que él tampoco me haya olvidado… (<em>Al borde de las lágrimas</em>) Y que me haya perdonado…<br><em>Él pone su mano sobre la suya para reconfortarla.</em><br><strong>Él</strong> – Confíe en usted.<br><em>Ella voltea su mirada hacia la ventana del café, hacia el lado público.</em><br><strong>Ella</strong> – Ahí está… Mi corazón está latiendo…<br><strong>Dueño</strong> – ¿Tan fuerte como cuando lo conoció?<br><strong>Ella</strong> – Mucho más fuerte…<br><strong>Dueño</strong> – Esperemos que el suyo no falle ahora, sería muy tonto…<br><strong>Ella</strong> – Al final, tomaría ese coñac.<br><em>Él le sirve un vaso, que ella se bebe de un trago.</em><br><strong>Dueño</strong> – Todo irá bien.<br><strong>Ella</strong> – Gracias.<br><em>Ella aprieta su mano por última vez y se aleja hacia el público para encontrarse con su exmarido.<br><strong>Negro</strong>.</em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazones-en-coro/">Corazones en coro</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un corazón nuevo</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/un-corazon-nuevo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:59:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Artista]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Destino]]></category>
		<category><![CDATA[Divorcio]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro dentro del teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Tabaco]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<category><![CDATA[Veganismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1702</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un corazón nuevo, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/un-corazon-nuevo/">Un corazón nuevo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño está detrás del mostrador, el cliente (o la cliente) llega.</em><br><strong>Dueño</strong> – Señor, ¿qué le sirvo?<br><strong>El otro</strong> – ¿No me reconoce?<br><strong>Dueño</strong> – Se ve tanta gente… ¿Qué le pongo?<br><strong>El otro</strong> – No un Licor de las Carmelitas Descalzas, eso seguro…<br><strong>Dueño</strong> – ¿En serio…? No le había reconocido. Vaya… Parece que ese licor le ha hecho bien después de todo. Parece veinte años más joven.<br><strong>El otro</strong> – Sí… el licor. Y también el corazón completamente nuevo que me trasplantaron hace unos meses.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Por fin encontró un donante?<br><strong>El otro</strong> – Tenía razón, esta calle es realmente peligrosa…<br><strong>Dueño</strong> – Vamos, invito yo. ¿Qué le sirvo?<br><strong>El otro</strong> – Un refresco de limón…<br><strong>Dueño</strong> – Ya no puede tomar alcohol…<br><strong>El otro </strong>– Sí… pero he decidido renunciar. Es un sacrificio que me impongo… para agradecer al destino.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Al destino?<br><strong>El otro</strong> – Alguien murió para que yo pudiera vivir. Debo cuidar su corazón.<br><strong>Dueño</strong> – Pero ni siquiera sabe quién es…<br><strong>El otro</strong> – No… y no estoy seguro de querer saberlo. Pero después de todo, podría haber sido un musulmán. Razón de más para dejar de beber alcohol.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Entonces ya no come jamón tampoco?<br><strong>El otro</strong> – Me hice vegano, es aún más sencillo. Y usted, ¿cómo está?<br><strong>Dueño</strong> – Mi esposa acaba de dejarme.<br><strong>El otro </strong>– ¿Murió? No me diga que es su corazón el que late en mi pecho…<br><strong>Dueño</strong> – Preferiría eso. Me costaría menos. Viudo, se es dos veces más rico. Divorciado, se es dos veces más pobre.<br><strong>El otro</strong> – Eso son cuatro buenas razones para preferir la viudez…<br><strong>Dueño</strong> – Tendré que vender el café para darle su parte.<br><strong>El otro</strong> – Lo siento…<br><strong>Dueño</strong> – En el fondo, es mejor así. Vender alcohol y tabaco… El tabaco ya me costó un pulmón.<br><strong>El otro</strong> – Entonces, ¿qué va a hacer?<br><strong>Dueño</strong> – No lo sé…<br><strong>El otro </strong>– Debería dedicarse al teatro.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Al teatro?<br><strong>El otro</strong> – ¿Nunca le han dicho que tiene cara de actor de teatro?<br><strong>Dueño</strong> – No… Aunque, para quedarse detrás de un mostrador todo el día y responder a todo tipo de clientes, uno ya tiene que ser un poco actor…<br><strong>El otro</strong> – Es cierto… Yo mismo voy al café a menudo para escribir.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué es lo que escribe?<br><strong>El otro</strong> – Obras de teatro.<br><strong>Dueño</strong> – He escuchado tantas historias. Habría mucho material. Comedias, dramas, tragedias…<br><strong>El otro</strong> – Tendrá que contármelo.<br><em>Un momento de silencio.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Todavía hay algo que le preocupe?<br><strong>El otro </strong>– Éramos dos esperando un trasplante. Solo había un donante disponible. Me enteré de que el otro murió unos días después de mi operación…<br><strong>Dueño</strong> – Ah sí…<br><strong>El otro </strong>– Parece que yo tenía un expediente mejor.<br><strong>Dueño</strong> – Como dices… Es el destino.<br><strong>El otro</strong> – Sí… Tal vez era un buen tipo.<br><strong>Dueño</strong> – O tal vez un sinvergüenza… Quién sabe…<br><em>El otro se levanta para irse.</em><br><strong>El otro</strong> – Gracias por la limonada… Toma, aquí tienes mi tarjeta. Estoy buscando a alguien como tú para un pequeño papel en mi próxima obra. Un dueño de bar. Serán tus primeros pasos en el escenario…<br><em>Se va. El dueño mira la tarjeta.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/un-corazon-nuevo/">Un corazón nuevo</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>De buen corazón</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/de-buen-corazon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:56:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Camello]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Donación de órganos]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1700</guid>

					<description><![CDATA[<p>De buen corazón, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/de-buen-corazon/">De buen corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño espera detrás de su mostrador. Llega un hombre de apariencia mafiosa o traficante y se sienta en el bar.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué le sirvo?<br><strong>El otro</strong> – Un descafeinado. Largo. Con una gota de leche, por favor.<br><em>El dueño echa un vistazo al cliente, cuya apariencia no coincide bien con su pedido.</em><br><strong>Dueño</strong> – Veré qué puedo hacer…<br><em>Prepara su café.</em><br><strong>El otro</strong> – Esta calle es peligrosa. Casi me atropella un autobús.<br><strong>Dueño</strong> – Sí… Ayer una mujer fue atropellada…<br><strong>El otro</strong> – ¿Está grave?<br><strong>Dueño</strong> – Murió… Bueno, es casi lo mismo.<br><strong>El otro</strong> – ¿La conocía usted?<br><strong>Dueño</strong> – Era una clienta… Acababa de salir de aquí y, según los análisis, tenía tres gramos de alcohol en la sangre.<br><strong>El otro</strong> – Tanto en su trabajo como en el mío, es mejor no apegarse demasiado a los clientes.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Es nuevo en el barrio?<br><strong>El otro </strong>– Estoy de paso.<br><strong>Dueño</strong> – Todos estamos de paso en la Tierra…<br><strong>El otro </strong>– Temo que el mío termine antes de lo previsto.<br><strong>Dueño</strong> – Si tiene cuidado al cruzar la calle…<br><strong>El otro</strong> – Acabo de salir del hospital. Estoy esperando un trasplante de corazón…<br><strong>Dueño</strong> – Ah, usted también…<br><strong>El otro</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Dueño</strong> – Nada, es una historia que escuché… Espero que haya encontrado al cirujano adecuado…<br><em>El Dueño coloca el café en el mostrador.</em><br><strong>Dueño</strong> – Aquí tiene, su descafeinado.<br><strong>El otro</strong> – ¿Cómo van los negocios?<br><strong>Dueño</strong> – Está tranquilo. ¿Y usted?<br><strong>El otro</strong> – Yo también… En este momento está bastante tranquilo…<br><strong>Dueño</strong> – ¿En qué rubro está usted?<br><strong>El otro</strong> – Tráfico de drogas. Heroína, más bien.<br><strong>Dueño</strong> – Ah, entiendo… Entonces sabe lo que es perder un cliente.<br><strong>El otro</strong> – Afortunadamente, las donaciones de órganos son anónimas, porque no sé quién estaría dispuesto a donar su corazón a un traficante.<br><strong>Dueño</strong> – O a un estanquero.<br><strong>El otro</strong> – Tiene razón. Al final, ambos hacemos un poco el mismo trabajo…<br><strong>Dueño</strong> – Mmm…<br><strong>El otro </strong>– Acaban de ingresar un donante en el hospital.<br><strong>Dueño</strong> – Entonces es su día de suerte.<br><strong>El otro</strong> – No lo sé… Hay otro interesado en el asunto.<br><strong>Dueño</strong> – Ah…<br><strong>El otro</strong> – ¿Usted me daría su corazón? Si estuviera muerto, quiero decir… Y sabiendo lo que hago.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Por qué no? Entre traficantes, si no nos ayudamos un poco.<br><strong>El otro</strong> – Le prometí una maleta llena de billetes a mi cirujano si encontraba un corazón nuevo para mí. Billetes usados y en pequeños cortes. ¿Cree que eso puede ayudar?<br><strong>Dueño</strong> – Depende del cirujano, supongo.<br><strong>El otro</strong> – Este tiene la reputación de saltar sobre todo lo que se mueve.<br><strong>Dueño</strong> – Ya veo… ¿Le sirvo otro descafeinado? Lo invito yo.<br><strong>El otro</strong> – Vamos… Solo se vive una vez…<br><strong>Dueño</strong> – Y si su corazón falla al salir, no será por lo que haya bebido aquí.<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/de-buen-corazon/">De buen corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El corazón en la mano</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/el-corazon-en-la-mano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:51:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Donación de órganos]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1697</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un sketch de Jean-Pierre Martinez El dueño cabecea adormilado detrás de su mostrador. Dos personajes (hombres o mujeres) llegan y [&#8230;]</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-corazon-en-la-mano/">El corazón en la mano</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño cabecea adormilado detrás de su mostrador. Dos personajes (hombres o mujeres) llegan y se sientan en una mesa.</em><br><strong>Uno</strong> – También parece estar en un coma profundo…<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué hacemos? ¿Lo despertamos?<br><strong>Uno</strong> – Vamos a esperar a que se despierte por sí solo.<br><strong>Dos</strong> – Un milagro siempre es posible.<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Uno</strong> – Y respecto a ella, ¿qué hacemos?<br><strong>Dos</strong> – Sinceramente… no sé qué pensar al respecto.<br><strong>Uno</strong> – Tendremos que tomar una decisión. El médico dijo que debíamos actuar rápido.<br><strong>Dos</strong> – Sí.<br><strong>Uno</strong> – Por supuesto, la lógica diría que digamos que sí.<br><strong>Dos</strong> – ¿La lógica? Es nuestra hermana, después de todo…<br><strong>Uno</strong> – Sí… ¿La has oído alguna vez hablar de este tema delante de nosotros?<br><strong>Dos</strong> – Hace años que no nos vemos… e incluso antes, no solíamos tener ese tipo de conversaciones.<br><strong>Uno</strong> – Así que nos toca decidir. Como si fuera para nosotros.<br><strong>Dos</strong> – ¿Quieres decir… como si necesitáramos un trasplante?<br><strong>Uno</strong> – ¡Como si estuviéramos en su lugar! En lugar del fallecido… ¿Qué harías tú? Si pudieras decidir donar tus órganos o llevarlos contigo a la tumba…<br><strong>Dos</strong> – Por supuesto, en principio… Si vamos a morir, si podemos salvar una vida…<br><strong>Uno</strong> – Por otro lado…<br><strong>Dos</strong> – Imaginar que le abriremos el pecho y le tomaremos el corazón para ponerlo en el pecho de alguien más…<br><strong>Uno</strong> – Alguien a quien ni siquiera conocemos.<br><strong>Dos</strong> – Menos mal… No nos faltaría más conocerlo. ¿Tú preferirías conocerlo?<br><strong>Uno</strong> – Preferiría que ella no estuviera muerta.<br><em>Un momento de silencio.</em><br><strong>Dos</strong> – Además, ¿podemos decir realmente que está muerta?<br><strong>Uno</strong> – Según los médicos, está en estado de muerte cerebral.<br><strong>Dos</strong> – ¿Qué significa exactamente? ¿Lo sabes tú?<br><strong>Uno</strong> – Básicamente, la casa aún está en pie, la calefacción aún no se ha apagado, pero no hay nadie adentro. El propietario se fue, tiró la llave y nunca volverá.<br><strong>Dos</strong> – Entiendo.<br><strong>Uno</strong> – Entonces se trata de recuperar la caldera para instalarla en otra casa donde la caldera esté averiada, para que el propietario pueda seguir viviendo adentro sin pasar frío.<br><strong>Dos</strong> – ¿Ya has terminado con tus metáforas de fontanero?<br><strong>Uno</strong> – Te lo explico…<br><strong>Dos</strong> – Entonces, ¿tú estás a favor?<br><strong>Uno</strong> – Tú también, ¿no? Sabías que eventualmente llegaríamos a esto.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><em>El otro saca un papel.</em><br><strong>Uno</strong> – Vamos, terminemos esto… (<em>Le ofrece el papel</em>) Hay que firmar aquí.<br><strong>Dos</strong> – Firma tú… Yo no podré hacerlo…<br><strong>Uno</strong> – No, pero se necesitan nuestras dos firmas.<br><strong>Dos</strong> – Finge la mía entonces.<br><strong>Uno</strong> – Pero será una falsificación…<br><strong>Dos</strong> – ¿De qué tienes miedo? ¿Que te demande por imitar mi firma?<br><strong>Uno</strong> – Pero si estás de acuerdo, ¿por qué no firmas?<br><strong>Dos</strong> – Estoy de acuerdo, pero no podré firmar, eso es todo. ¿Puedes entender eso, no? (<em>Se levanta para salir</em>) ¡Por una vez que te pido algo!<br><strong>Uno</strong> – Pero vamos… la odiabas.<br><strong>Dos</strong> – Justamente… Si fuera un gesto de amor, aún… Sería más fácil para mí. Pero así… no me siento capaz de decidir por ella. (<em>El dueño emerge detrás de su mostrador.</em>) Mira, él se despertó… ¡Nunca se está a salvo de un milagro!<br><em>El personaje sale, dejando al otro perplejo. El dueño se acerca.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué les sirvo?<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/el-corazon-en-la-mano/">El corazón en la mano</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un corazón para dos</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/un-corazon-para-dos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:47:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Venganza]]></category>
		<category><![CDATA[Celos]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Donación de órganos]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1694</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un corazón para dos, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/un-corazon-para-dos/">Un corazón para dos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño lee el periódico detrás del mostrador. Dos hombres llegan y se sientan en una mesa.</em><br><strong>Uno</strong> – ¿Café? (<em>El otro asiente.</em>) ¡Manolo! Dos cafés.<br><strong>Dos</strong> – ¿Se llama Manolo?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé… A todos los dueños de bistrós les llamo Manolo. Así me aseguro de no equivocarme.<br><strong>Dos</strong> – De acuerdo…<br><strong>Uno</strong> – Es uno de mis pacientes. Le extirpé el apéndice hace diez años, las hemorroides hace cinco, la tiroides hace tres y un pulmón el año pasado.<br><strong>Dos</strong> – Vaya… Te debe ser agradecido. Gracias a ti, ha perdido algunos tres kilos.<br><em>El dueño trae los cafés.</em><br><strong>Dueño</strong> – Aquí tiene, doctor…<br><strong>Dos</strong> – Al menos, te reconoció.<br><strong>Uno</strong> – Ni siquiera estoy seguro. A todos sus clientes les llama «doctor». Como estamos enfrente del hospital… En el peor de los casos, si no son médicos, los halaga (<em>Revuelven su café en silencio antes de beberlo.</em>) Entonces, ¿tenemos un donante?<br><strong>Dos</strong> – Parece que sí…<br><strong>Uno</strong> – Una mujer que se arrojó debajo de las ruedas de un camión, justo delante del hospital.<br><strong>Dos</strong> – ¿Se arrojó?<br><strong>Uno</strong> – No se sabe muy bien… Tal vez fue un accidente… Su cabeza se llevó todo. Muerte cerebral. El resto está en perfecto estado. Estamos esperando la decisión de la familia.<br><strong>Dos</strong> – Muy bien.<br><strong>Uno</strong> – Sí, excepto que tenemos dos pacientes esperando un trasplante…<br><strong>Dos</strong> – Ah, ¿tú también?<br><strong>Uno</strong> – Lo sabes muy bien.<br><strong>Dos</strong> – Pensé que para ti era un hígado…<br><strong>Uno</strong> – Es un corazón.<br><strong>Dos</strong> – Un corazón para dos… Con dos pacientes que tienen expedientes muy similares. No va a ser fácil decidir.<br><strong>Uno</strong> – Entonces, ¿qué hacemos? ¿Tiramos cara o cruz?<br><strong>Dos</strong> – ¡Acepto el desafío!<br><em>El otro saca una moneda.</em><br><strong>Uno</strong> – Solo uno de nuestros dos pacientes estará vivo en un mes. Cara es el tuyo, cruz es el mío.<br><em>Lanza la moneda, la atrapa y mira en su palma antes de guardarla.</em><br><strong>Dos</strong> – Pero sabemos que no funciona así…<br><strong>Uno</strong> – No. (<em>Pausa</em>) ¿Cuánto tiempo llevamos conociéndonos?<br><strong>Dos</strong> – Desde la universidad…<br><strong>Uno</strong> – Creo que desde el segundo año.<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Estábamos enamorados de la misma chica.<br><strong>Dos</strong> – Una estudiante de primer año.<br><strong>Uno</strong> – Que se convirtió en tu esposa.<br><strong>Dos</strong> – No sé qué pudo haber encontrado en mí… más que en ti.<br><strong>Uno</strong> – Corrías el rumor en la universidad de que tenía un micropene. Incluso creo que circulaste un montaje de fotos…<br><strong>Dos</strong> – Ah sí, es verdad. Olvidé eso.<br><strong>Uno</strong> – Lo supe mucho tiempo después.<br><strong>Dos</strong> – No pensé que se tragaría algo tan grande.<br><strong>Uno</strong> – ¿Siempre hablamos de mi micropene?<br><strong>Dos</strong> – ¿De verdad crees que eso es por lo que me eligió?<br><strong>Uno</strong> – Debe haber influido… Estaba realmente enamorado de ella, ¿sabes?<br><strong>Dos</strong> – Un corazón para dos… Uno de los dos siempre queda fuera.<br><strong>Uno</strong> – Esa vez fui yo.<br><strong>Dos</strong> – Ella me dejó unos años después. ¿Nunca la volviste a ver?<br><strong>Uno</strong> – Sí… Una vez… Acababa de divorciarme también… Cenamos juntos… Y luego nada…<br><strong>Dos</strong> – ¿Pero ella sabía sobre…?<br><strong>Uno</strong> – No lo sé… No me atreví a preguntarle… ¿Te imaginas, entre el café y la cuenta, susurrarle al oído que a diferencia de lo que decía su ex, tengo un pene de tamaño normal?<br><strong>Dos</strong> – Sí…<br><strong>Uno</strong> – Creo que sobre todo era demasiado tarde… No sé si la venganza es un plato que se sirve frío, pero el amor no es un plato que se sirva recalentado.<br><strong>Dos</strong> – ¿Entonces quieres vengarte?<br><strong>Uno</strong> – No, pero me parece que me debes un corazón.<br><strong>Dos</strong> – Tienes una interpretación muy personal del juramento de Hipócrates… ¿Qué te motiva tanto para salvar a tu paciente?<br><strong>Uno</strong> – Digamos que he establecido una relación… muy especial con ella.<br><strong>Dos</strong> – Pero sabes que tampoco funciona así.<br><strong>Uno</strong> – ¿Ah no?<br><strong>Dos</strong> – ¿Me estás pidiendo que condene a mi paciente de antemano?<br><strong>Uno</strong> – Lo has dicho. Un corazón para dos… Uno de los dos siempre queda fuera.<br><strong>Dos</strong> – No solo depende de mí, lo sabes bien. Es una decisión colegiada.<br><strong>Uno</strong> – Pero podrías cargar un poco el expediente de tu paciente para que el mío parezca más convincente.<br><strong>Dos</strong> – ¿Y si me niego?<br><strong>Uno</strong> – Yo también podría correr un rumor. Pero no estoy seguro de que este sea falso.<br><strong>Dos</strong> – ¿Por ejemplo?<br><strong>Uno</strong> – Las enfermeras nunca duran mucho tiempo en tu servicio, ambos sabemos por qué. Y la chica que acaba de ser atropellada frente al hospital, voluntariamente o no, trabajaba para ti.<br><strong>Dos</strong> – Voy a ver qué puedo hacer…<br><em>Está a punto de sacar un billete.</em><br><strong>Uno</strong> – Déjalo, el café corre por mi cuenta.<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/un-corazon-para-dos/">Un corazón para dos</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Latidos del corazón</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/latidos-del-corazon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:42:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Niño]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Embarazo]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1691</guid>

					<description><![CDATA[<p>Latidos del corazón, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/latidos-del-corazon/">Latidos del corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño está limpiando vasos detrás del mostrador. Una pareja llega y se sienta. Silencio. El dueño se acerca.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué les sirvo?<br><strong>Ella</strong> (<em>en tono decidido</em>) – Nada por ahora. Estamos esperando al tercero…<br><strong>Dueño</strong> – Bueno…<br><em>El hombre muestra sorpresa. El dueño se retira.</em><br><strong>Él</strong> – No sabía que esperábamos a alguien…<br><strong>Ella</strong> – Yo tampoco.<br><strong>Él</strong> – ¿Cómo? ¿Quién es?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé… Aún no tiene nombre…<br><strong>Él</strong> – ¿Me estás tomando el pelo?<br><em>Un momento de silencio.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Qué dirías si te dijera que estoy embarazada?<br><em>Él tarda en asimilar la pregunta.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Estás embarazada?<br><strong>Ella</strong> – No dije eso…<br><strong>Él</strong> – Entonces es una suposición.<br><strong>Ella</strong> – Si tú lo dices…<br><strong>Él</strong> – ¿No estás segura?<br><strong>Ella</strong> – ¿Quieres una prueba?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué prueba?<br><strong>Ella</strong> – No sé… ¿Una prueba de embarazo?<br><strong>Él</strong> – No deberías bromear con eso.<br><strong>Ella</strong> – No estoy bromeando. Solo quería hablar de ello. ¿Y bien?<br><strong>Él</strong> – Un hijo… siempre comienza conjugándose en condicional, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Solo depende de nosotros convertir ese condicional en indicativo.<br><strong>Él</strong> – Mientras no lo conjugues en imperativo…<br><strong>Ella</strong> – No me has respondido…<br><strong>Él</strong> – ¿Qué?<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué dirías si te dijera que estoy embarazada?<br><strong>Él</strong> – No lo sé, te diría… ¡genial!<br><strong>Ella</strong> – ¿Genial?<br><strong>Él</strong> – Genial… Pero estamos de acuerdo, no estás embarazada…<br><em>El dueño vuelve.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Seguimos esperando al tercero?<br><em>Ella pone su mano en su vientre.</em><br><strong>Ella</strong> – Ya está aquí… Podemos hacer nuestros pedidos…<br><em>El hombre la mira sorprendido.</em><br><strong>Dueño</strong> – Genial.<br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/latidos-del-corazon/">Latidos del corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Dolor de corazón</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/dolor-de-corazon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:36:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Camarero]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Donación de órganos]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1689</guid>

					<description><![CDATA[<p>Dolor de corazón, , un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/dolor-de-corazon/">Dolor de corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño está detrás del mostrador. El hombre (o la mujer) llega distraído/a.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué le sirvo?<br><strong>La otra persona</strong> – No sé… Lo que quiera…<br><strong>Dueño</strong> – ¿Lo que yo quiera? ¿Está seguro/a?<br><strong>La otra persona </strong>– En el punto en el que estoy… ¿Qué riesgo corro? Sorpréndame…<br><strong>Dueño</strong> – Entonces le sirvo un Licor de las Carmelitas Descalzas. Tiene el rostro pálido, le hará bien.<br><em>Prepara la bebida.</em><br><strong>La otra persona</strong> – ¿Un Licor de las Carmelitas Descalzas? Ni siquiera sabía que existiera?<br><strong>Dueño</strong> – Le confieso que no lo vendo muy a menudo… y no tengo intención de volver a pedirlo.<br><strong>La otra persona</strong> – Suponiendo que todavía hayan Carmelitas Descalzas para fabricarla. No habrá pasado la fecha de caducidad, ¿verdad?<br><strong>Dueño</strong> – Me dijo «lo que quiera», ¡hay que decidirse! ¿Entonces lo toma o no?<br><strong>La otra persona</strong> – Si puedo ayudarle a liquidar su inventario…<br><em>El dueño le sirve el licor.</em><br><strong>Dueño</strong> – No parece estar muy bien…<br><strong>La otra persona</strong> – No… Estoy buscando un corazón disponible.<br><strong>Dueño</strong> – Todos estamos en eso, ¿sabe? A partir de cierta edad… hay más demandas que ofertas.<br><strong>La otra persona</strong> – No sabe lo cierto que está.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Es viudo/a?<br><strong>La otra persona</strong> – Pronto lo será mi esposa/o… si no encuentro rápidamente a alguien que me done su corazón.<br><strong>Dueño</strong> – No estoy seguro de entenderle…<br><strong>La otra persona</strong> – Acabo de salir del hospital. Estoy esperando un trasplante. Por ahora, no hay donante.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Un donante? Ah sí…<br><strong>La otra persona</strong> – Por supuesto, no se dona el corazón como se dona sangre. El donante tiene que estar muerto y todas las condiciones deben cumplirse.<br><strong>Dueño</strong> – Lo entiendo…<br><strong>La otra persona</strong> – Que el donante sea joven, por lo tanto, más probablemente muerto en un accidente. Que el corazón esté en buen estado. Que la familia esté de acuerdo.<br><em>Se prepara para beber.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Está seguro/a de que quiere beber eso?<br><strong>La otra persona</strong> – Hay que morir de algo…<br><em>Prueba el licor y hace una mueca.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Y bien?<br><strong>La otra persona</strong> – Sí, es mejor tener un corazón fuerte… ¿Usted nunca lo ha probado?<br><strong>Dueño</strong> – Estaba esperando ver el efecto que tenía en un conejillo de indias.<br><strong>La otra persona</strong> – Si todavía estoy vivo mañana por la mañana, vendré a decírselo.<br><strong>Dueño</strong> – Si lo hubiera sabido, le habría servido otra cosa. Debería haberme dicho, ahora me voy a preocupar.<br><strong>La otra persona</strong> – Me pregunto si no sería más fácil así. Ya veo mi foto en la sección de noticias: desesperado/a por no encontrar un corazón compatible con el suyo, pone fin a su vida al ingerir un Licor de las Carmelitas Descalzas caducado desde… (<em>Mirando la etiqueta de la botella vacía</em>) ¡1984!<br><strong>Dueño</strong> – Vaya, eso sí que es mucho tiempo… Aunque, hay que reconocer que estamos ante un gran añada… Venga, no hay que perder la esperanza. Un accidente puede suceder rápidamente.<br><strong>La otra persona </strong>– ¿Un accidente?<br><strong>Dueño</strong> – ¡Para su donante! La calle de enfrente es muy peligrosa. Con todos esos camiones. Hay un proyecto de rotonda, pero bueno… Casi todos los meses alguien es atropellado en el paso de peatones. Y como el hospital está justo al frente…<br><strong>La otra persona</strong> – Gracias… Me ha levantado un poco el ánimo hablar con usted.<br><strong>Dueño</strong> – Así es la vida… La rueda gira… La desgracia de unos…<br><strong>La otra persona</strong> – Creo que al final no voy a terminar esto. ¿Cuánto le debo?<br><strong>Dueño</strong> – Es por mi cuenta. ¿Quiere tomar algo más? Para quitar el sabor del licor…<br><strong>La otra persona</strong> – Gracias, está bien.<br><strong>Dueño</strong> – Bueno, hasta la próxima…<br><strong>La otra persona</strong> – ¿Quién sabe?<br><em>Se levanta para irse.</em><br><strong>Dueño</strong> – Tenga cuidado al cruzar la calle.<br><em>Sale. El dueño toma la taza y huele el aroma que sale de ella. Arruga la nariz con expresión de disgusto.</em><br><strong>Dueño</strong> – Ah sí, definitivamente…<br><em>Se escucha el sonido de frenos seguido de un estruendo de chapas abolladas. Levanta la cabeza y mira hacia la cuarta pared, representando la ventana del café que da a la calle.</em><br><strong>Dueño</strong> – Ah sí, definitivamente…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/dolor-de-corazon/">Dolor de corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Don del corazón</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/don-del-corazon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 09:15:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Camarero]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Matrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Donación de órganos]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1687</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un sketch de Jean-Pierre Martinez El dueño espera detrás del mostrador, ocioso. Llega un hombre y una mujer.Ella – Hola [&#8230;]</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/don-del-corazon/">Don del corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Un sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño espera detrás del mostrador, ocioso. Llega un hombre y una mujer.</em><br><strong>Ella</strong> – Hola Manuel.<br><em>El dueño responde con un gesto de cabeza. Se sientan en una mesa. El dueño se acerca para tomar el pedido.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué les sirvo?<br><strong>Ella</strong> – Lo de siempre.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Y usted?<br><strong>Él</strong> – Lo mismo.<br><strong>Dueño</strong> – ¿Lo mismo que la señorita o lo mismo de siempre?<br><strong>Él</strong> – Perdón.<br><strong>Dueño</strong> – ¡Yo no sé lo que pides siempre!<br><strong>Él</strong> – Sin embargo, vengo todas las mañanas, como ella.<br><strong>Dueño</strong> – Así es. Hay caras que recuerdo y otras que prefiero olvidar…<br><strong>Él</strong> – Digamos lo mismo que ella, entonces.<br><strong>Dueño</strong> – Y dos cafés…<br><em>El dueño se aleja.</em><br><strong>Él</strong> – Siempre tan amable…<br><strong>Ella</strong> – Hay que saber cómo tratarlo.<br><strong>Él</strong> – Qué idiota.<br><strong>Ella</strong> – ¿Sabes cómo se llama, ese idiota?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – Manuel.<br><strong>Él</strong> – Parecen muy íntimos, tú y ese… Manuel.<br><strong>Ella</strong> – Vengo todos los días a tomar un café antes de ir a trabajar…<br><strong>Él</strong> – Yo también… Pero él finge que no me conoce.<br><strong>Ella</strong> – ¿Estás celoso?<br><strong>Él</strong> – Tal vez él sea el celoso… ¿Lo conoces tan bien?<br><strong>Ella</strong> – Nunca hemos hablado realmente.<br><strong>Él</strong> – ¿Cómo sabes que se llama Manuel?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé… Todo el mundo lo sabe… En cualquier caso, todo el mundo lo llama Manuel y nunca se ha quejado.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Estás bien?<br><strong>Ella</strong> – Sí.<br><strong>Él</strong> – ¿Qué te gustaría hacer?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé…<br><strong>Él</strong> – Hace buen tiempo… No vamos a encerrarnos en una sala de cine. ¿Por qué no damos un paseo?<br><strong>Ella</strong> – Como quieras.<br><strong>Él</strong> – Oculta tu entusiasmo… ¿Hay algo que te preocupe?<br><strong>Ella</strong> – No… No especialmente.<br><strong>Él</strong> – No lo sé… Algo de lo que quieras hablar conmigo.<br><em>Un momento.</em><br><strong>Ella</strong> – De acuerdo… Si me sucede algo algún día, quiero donar mis órganos.<br><em>Él se queda desconcertado por un momento.</em><br><strong>Él</strong> – ¿A quién?<br><strong>Ella</strong> – ¡No lo sé! Para alguien que los necesite.<br><strong>Él</strong> – ¿Necesite…?<br><strong>Ella</strong> – ¿Lo estás haciendo a propósito o qué? ¡Un trasplante!<br><strong>Él</strong> – Ah, sí… Muy bien…<br><strong>Ella</strong> – Tengo mi tarjeta de donante conmigo, pero por si acaso…<br><strong>Él</strong> – De acuerdo.<br><strong>Ella</strong> – Necesito decírselo a alguien. Porque cuando ya no se puede hablar…<br><strong>Él</strong> – De acuerdo.<br><strong>Ella</strong> – Y si estoy en estado de muerte cerebral, no quiero que me mantengan artificialmente con vida.<br><strong>Él</strong> – No hay problema… Pero sabes, todavía no estamos casados. Ni siquiera estoy seguro de que yo tenga voz y voto. Seguramente sería decisión de tus padres.<br><strong>Ella</strong> – Están muertos.<br><strong>Él</strong> – Ah sí, es cierto… Para tus hermanos y hermanas, entonces.<br><strong>Ella</strong> – Estoy enfadada con toda mi familia.<br><strong>Él</strong> – Bueno… Entonces solo nos queda casarnos. Así puedo disponer de todos tus órganos yo mismo.<br><strong>Ella</strong> – ¿Es una propuesta de matrimonio? Porque sería sin duda la más original de toda la historia de las propuestas de matrimonio.<br><strong>Él</strong> – ¿Quieres casarte conmigo?<br><strong>Ella</strong> – Sí… (<em>Un momento</em>) ¿Y tú?<br><strong>Él</strong> – Pues sí, ya que acabo de pedir tu mano… Bueno, tu mano, tu corazón, tus pulmones, tu hígado y todo lo demás…<br><strong>Ella</strong> – No, me refiero, ¿y tú, si te sucediera algo? Ahora que voy a poder disponer de todos tus órganos también.<br><strong>Él</strong> – Ah sí… Aquí estamos nadando en pleno romanticismo…<br><strong>Ella</strong> – Entonces…<br><strong>Él</strong> – No lo sé… No lo he pensado realmente… Yo ni siquiera dono sangre… excepto a algunos mosquitos.<br><strong>Ella</strong> – Bueno… ¿Y entonces?<br><strong>Él</strong> – Si al morir pudiera legarte mi corazón para salvarte la vida, seguramente lo haría. Pero darle mi corazón a un desconocido… Es cierto, siempre puedes encontrarte con un idiota. Los idiotas también tienen problemas cardíacos. Menos que los demás, de acuerdo, pero los tienen…<br><em>El dueño se acerca.</em><br><strong>Dueño</strong> – Y dos cafés… (<em>Dirigiéndose al hombre</em>) ¿Puedo cobrar ahora mismo?<br><em>El hombre saca algunas monedas y las coloca sobre la mesa. El dueño las recoge y se marcha sin decir una palabra.</em><br><strong>Él</strong> – Imagina que muero y que ese imbécil necesita un trasplante. Francamente, me fastidiaría mucho darle mi corazón.<br><strong>Ella</strong> – Es un riesgo que hay que correr.<br><strong>Él</strong> – Bueno… Si eso te hace feliz, también tomaré mi tarjeta…<br><strong>Ella</strong> – Sí, me hace feliz. Y ahora, tengo ganas de ir a dar un paseo por el bosque contigo.<br><strong>Él</strong> – ¿Por el bosque?<br><em>Ella se levanta.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Vamos?<br><strong>Él</strong> – ¿Puedo tomar mi café primero?<br><strong>Ella</strong> – Está bien, pero date prisa.<br><em>Él se dispone a tomar su café.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/don-del-corazon/">Don del corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Corazón de buey</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/corazon-de-buey/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 08:48:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Amistad]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Carnicería]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Vecino]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Vegetarianismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1685</guid>

					<description><![CDATA[<p>Corazón de buey, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazon-de-buey/">Corazón de buey</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño recoge vasos del mostrador y los sumerge en un fregadero que no se ve. Llega un hombre y una mujer. El hombre echa una mirada sospechosa y un poco asqueada hacia el bar. Se sientan en una mesa.</em><br><strong>Él</strong> – Es realmente asqueroso. Me pregunto por qué sigo viniendo aquí.<br><strong>Ella</strong> – Es el único bar en frente del hospital…<br><strong>Él</strong> – Cuando ves las normas de higiene que nos imponen en nuestro trabajo… Si un paciente contrae una infección nosocomial en tu servicio, incluso un resfriado, te demanda. Luego viene aquí a tomar su vinito en una copa apenas enjuagada entre dos clientes, uno de los cuales podría tener hepatitis y el otro el virus del Ébola.<br><strong>Ella</strong> – Sí…<br><strong>Él</strong> – ¿Viste eso? Los platos sucios se remojan en el fregadero de mañana a noche. No te cuento el caldo de cultivo… Al final del día, has compartido tus microbios con la mitad de la ciudad. Infecciones nosocomiales, vaya tontería. ¿Y una enfermedad que contraes en un bar, cómo se llama?<br><strong>Ella</strong> – ¿Cirrosis hepática?<br><em>Se acerca el dueño.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Y para los señores y señoras, qué será?<br><strong>Él</strong> – No lo sé… Un jugo de tomate.<br><strong>Ella</strong> – Un café.<br><em>El dueño se aleja.</em><br><strong>Él</strong> – No sé por qué tomo jugo de tomate, lo detesto.<br><strong>Ella</strong> – Ya no sabemos qué pedir, al final.<br><strong>Él</strong> – Debería haber tomado un jugo de frutas.<br><strong>Ella</strong> – Aún estás a tiempo…<br><strong>Él</strong> – No lo sé… ¿Viste la cara del dueño? No parece amigable.<br><strong>Ella</strong> – ¿Quieres que vaya yo?<br><strong>Él</strong> – Demasiado tarde, acaba de abrir la botella. Eso es típico de mí. Tendré que beberme un jugo de tomate aunque lo deteste. Además, el tomate me provoca acidez estomacal. ¿No te pasa a ti?<br><strong>Ella</strong> – No.<br><strong>Él</strong> – Qué lástima, entonces no lo beberé…<br><strong>Ella</strong> (<em>para cambiar de tema</em>) – ¿Qué planes tienes para el verano?<br><strong>Él</strong> – No lo sé todavía… Probablemente pasaré una o dos semanas en casa de mis padres, como todos los años.<br><strong>Ella</strong> – Pareces estar muy unido a tus padres.<br><strong>Él</strong> – No especialmente. Son molestos, pero tienen una villa con piscina en Cadaqués.<br><strong>Ella</strong> – Cuando eres molesto, si quieres seguir viendo a tus hijos después de que se vayan de casa, tienes que invertir en una piscina. Deberías considerarlo para los tuyos, cuando llegue el momento…<br><strong>Él</strong> – Sí… A menos que no quiera verlos demasiado seguido.<br><strong>Ella</strong> – Y aparte de eso, ¿cómo estás?<br><strong>Él</strong> – Bien, aunque… mi esposa invitó de nuevo a los vecinos a cenar.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y qué?<br><strong>Él</strong> – No es que no sean amables, pero… también son un poco molestos.<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué los invitó?<br><strong>Él</strong> – Acabamos de llegar al vecindario. Fueron amables al invitarnos a su casa para conocernos. Así que nos sentimos obligados a devolverles la invitación. Temo que se convierta en una costumbre, ¿entiendes?<br><strong>Ella</strong> – Entiendo perfectamente.<br><strong>Él</strong> – Ahora que metimos el dedo en la llaga…<br><strong>Ella</strong> – Tal vez tenga una solución.<br><strong>Él</strong> – Una solución.<br><strong>Ella</strong> – Para asegurarte de que nunca vuelvan a comer en tu casa.<br><strong>Él</strong> – ¿Cómo sería eso?<br><strong>Ella</strong> – Me pasó lo mismo hace unos años, cuando compré la casa.<br><strong>Él</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Ella</strong> – Los vecinos nos invitaron. Profesores, ¿sabes? Izquierdistas, obviamente. Ecologistas, tendencia vegetariana, pero que de vez en cuando comen carne si es orgánica.<br><strong>Él</strong> – Entiendo perfectamente. Amables, pero totalmente abrumadores. ¿Y cómo te libraste de ellos?<br><strong>Ella</strong> – Cuando les devolvimos la invitación, les serví un plato un tanto especial.<br><strong>Él</strong> – Especial.<br><strong>Ella</strong> – Un corazón.<br><strong>Él</strong> – ¿Un corazón? ¿Cómo un corazón?<br><strong>Ella</strong> – Un corazón de buey. Directo. Solo con una ensalada.<br><strong>Él</strong> – ¿Un corazón de buey? Ni siquiera sabía que se comía eso… ¿Dónde lo conseguiste?<br><strong>Ella</strong> – En la carnicería de la esquina.<br><strong>Él</strong> – No sabía que se vendía.<br><strong>Ella</strong> – Ah no, pero no me lo vendieron. Me lo regalaron.<br><strong>Él</strong> – ¿En serio? ¿Y se lo comieron?<br><strong>Ella</strong> – Son personas educadas, ¿entiendes? Te dije, profesores, ¿sabes? Entonces, tolerancia, respeto a la diferencia, no se atrevieron a decir nada, ya lo imaginas. Del tipo «respeto las costumbres de cada uno, incluso si son diferentes a las mías, y hago un esfuerzo por compartir algo con ellos, aunque no sea exactamente lo que yo valoro». Se taparon la nariz y se lo comieron todo.<br><strong>Él</strong> – ¿Y después?<br><strong>Ella</strong> – Nunca más los volvimos a ver.<br><strong>Él</strong> – ¿Nunca más?<br><strong>Ella</strong> – Nos encontramos ocasionalmente, obviamente, somos vecinos. Pero nunca se atrevieron a invitarnos de nuevo, por miedo a que les devolviéramos la invitación y les sirviéramos algo aún peor que la última vez… Los traumatizamos por completo, te lo digo.<br><strong>Él</strong> – Es increíble…<br><strong>Ella</strong> – Ah, no, deberías haber visto sus caras cuando puse eso en la mesa… Debería haber tomado una foto. De hecho, creo que lo hice…<br><strong>Él</strong> – Maldita sea… Pero entonces, tú también tuviste que comerlo.<br><strong>Ella</strong> – Hay que saber lo que se quiere, amigo. Es solo un mal momento pasajero. Pero después, estás tranquilo el resto de tu vida.<br><strong>Él</strong> – De acuerdo… Sí, no estoy seguro… Voy a hablarlo con mi esposa…<br><strong>Ella</strong> – ¡Sobre todo no, desgraciado!<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué?<br><strong>Ella</strong> – ¡Por supuesto que no estaría de acuerdo!<br><strong>Él</strong> – Sí… Es probable.<br><strong>Ella</strong> – No, hazle la sorpresa. Le dices «Esta noche, cariño, soy yo quien cocina».<br><strong>Él</strong> – Ah sí, eso seguro que la sorprenderá…<br><em>Ella se levanta.</em><br><strong>Ella</strong> – Bueno, tengo que dejarte.<br><strong>Él</strong> – Vale.<br><strong>Ella</strong> – Me contarás cómo fue tu cena, ¿verdad?<br><strong>Él</strong> – Espera, ni siquiera me ha servido mi jugo de tomate todavía…<br><strong>Ella</strong> – Verás, siempre funciona. Si no quieres volver a invitarlos a cenar sin pelearte con ellos, es la única solución, te lo aseguro… Hay una carnicería justo enfrente.<br><strong>Él</strong> – ¡Gracias por el consejo! Tienes razón, lo haré…<br><strong>Ella</strong> – Cuando se puede ayudar…<br><em>Ella sale.</em><br><em><strong>Negro.</strong></em></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazon-de-buey/">Corazón de buey</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un peso en el corazón</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/un-peso-en-el-corazon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 08:21:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[3 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Adulterio]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Divorcio]]></category>
		<category><![CDATA[Dramático]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Mentira]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1683</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un peso en el corazón, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/un-peso-en-el-corazon/">Un peso en el corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño del establecimiento limpia su mostrador con un trapo. Una pareja llega y se sienta en una mesa.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Estás segura de que es una buena idea?<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué?<br><strong>Él</strong> – Tomar una última copa juntos.<br><strong>Ella</strong> – Hemos estado casados durante diez años. No vamos a separarnos así, en la oficina de un juez. Sería demasiado triste.<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><em>El dueño se acerca.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Y para los señores?<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué vas a tomar?<br><strong>Él</strong> – No sé… (<em>Irónico</em>) ¿Champán?<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué no…?<br><strong>Él</strong> – Entonces, dos copas, por favor.<br><strong>Dueño</strong> – Lo siento, pero no tengo. Ya saben, aquí estamos frente a un hospital y el crematorio está justo al lado. La clientela no tiene muchas oportunidades para celebrar algo.<br><strong>Él</strong> – Bueno… Entonces un café.<br><strong>Ella</strong> – Yo también.<br><strong>Dueño</strong> – Y dos cafés.<br><em>El dueño se aleja.</em><br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿es esto? ¿Esta vez es realmente el final?<br><strong>Él</strong> – Es lo que queríamos, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Claro. Eso no impide…<br><strong>Él</strong> – ¿No te arrepientes?<br><strong>Ella</strong> – Un divorcio siempre es un fracaso. Lamento que no haya funcionado.<br><strong>Él</strong> – Yo también…<br><em>Un momento.</em><br><strong>Ella</strong> – Al mismo tiempo, fuiste tú quien me engañó.<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><strong>Ella</strong> – Perdóname, no quería volver a eso… Estamos divorciados, no me debes ninguna explicación.<br><strong>Él</strong> – No… (<em>Un momento</em>) Y tú, ¿nunca me engañaste? Ahora puedes decírmelo.<br><strong>Ella</strong> – No.<br><strong>Él</strong> – ¿Solo un desliz sin consecuencias?<br><strong>Ella</strong> – No.<br><strong>Él</strong> – ¿Un pequeño beso furtivo, una noche, después de tomar unas copas de más?<br><strong>Ella</strong> – No.<br><strong>Él</strong> – No, por supuesto… Eres tan perfecta…<br><strong>Ella</strong> – Entiendo que eso no es un cumplido viniendo de ti…<br><em>El dueño trae los dos cafés.</em><br><strong>Dueño</strong> – Aquí tienen…<br><strong>Ella</strong> – Gracias.<br><em>El dueño se marcha.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Puedo preguntarte algo? Ahora que todo ha terminado de todos modos…<br><strong>Ella</strong> – ¿Otra vez?<br><strong>Él</strong> – Hasta ahora, no has confesado nada…<br><strong>Ella</strong> – Si esto es un interrogatorio, entonces… Adelante, te escucho…<br><strong>Él</strong> – ¿Alguna vez, al menos una vez, durante todos estos años que pasamos juntos, me mentiste?<br><strong>Ella</strong> – ¿Mentir?<br><strong>Él</strong> – Incluso por omisión. Algo importante que me hayas ocultado. Algo de lo que no estarías orgullosa, obviamente. De lo contrario, no tendría sentido…<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué me preguntas esto ahora?<br><strong>Él</strong> – No lo sé… Saber que al final no eras tan perfecta… Eso me ayudaría a superarlo.<br><strong>Ella</strong> – Aún así no estoy muerta.<br><strong>Él</strong> – Me refiero a superar nuestra relación. Nuestro amor, si me permites decirlo.<br><strong>Ella</strong> – Puedes.<br><strong>Él</strong> – Entonces… ¿hay algo?<br><strong>Ella</strong> – Si eso puede ayudarte…<br><strong>Él </strong>– Te escucho.<br><strong>Ella</strong> – No es tan fácil…<br><strong>Él</strong> – No me digas que tienes muchas opciones.<br><strong>Ella</strong> – No, justamente. Estoy pensando…<br><strong>Él</strong> – Tengo todo el tiempo del mundo.<br><strong>Ella</strong> – ¿Recuerdas nuestro primer coche?<br><strong>Él</strong> – Sí.<br><strong>Ella</strong> – Una mañana, lo encontramos en la calle con un guardabarros completamente abollado.<br><strong>Él</strong> – Sí.<br><strong>Ella</strong> – Por supuesto, nadie dejó una nota para el parte.<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – Fui yo. Choqué con el pilar de la puerta al salir marcha atrás. El coche era nuevo, no me atreví a decírtelo. Tenía tanta vergüenza. Aparqué el coche en la calle y no dije nada.<br><strong>Él</strong> – Lo sé.<br><strong>Ella</strong> – ¿Sabes?<br><strong>Él</strong> – Había una marca de pintura en el pilar de la puerta. Todavía debe estar allí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Y no dijiste nada?<br><strong>Él</strong> – Parecía que te importaba tanto esa mentira… ¿Qué hubiera cambiado?<br><strong>Ella</strong> – Probablemente nada. Pero ¿por qué no dijiste nada?<br><strong>Él</strong> – Destrozas nuestro coche nuevo. Mientes de una manera completamente patética. No soy un policía. ¿Qué podía haber dicho?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé. Podrías haber… ganado un punto.<br><strong>Él</strong> – Así no veía nuestra relación. Era una mentira tan infantil. Casi conmovedora. Pensé que debía ser importante para ti. Preferí dejarte tu dignidad…<br><strong>Ella</strong> – Gracias… es amable de tu parte.<br><strong>Él</strong> – Sí… (<em>Un momento</em>) Y tú, tú te burlas de mí.<br><strong>Ella</strong> – Para nada. Es verdad, te lo aseguro.<br><strong>Él</strong> – Cuando me preguntaste si alguna vez te había engañado, fui honesto contigo. Podría haberlo negado. Tal vez todavía estaríamos casados. Ahora te toca jugar el juego. Seguramente hay algo más… Algo más serio…<br><em>Silencio</em>.<br><strong>Ella</strong> – De acuerdo… ¿Recuerdas cuando te fuiste tres días a Barcelona para una conferencia?<br><strong>Él</strong> – Sí.<br><strong>Ella</strong> – Te dije que iría al hospital para un examen de rutina.<br><strong>Él</strong> – Ah sí… recuerdo.<br><strong>Ella</strong> – Fue para un aborto.<br><strong>Él</strong> – Un aborto…<br><strong>Ella</strong> – Si lo prefieres, interrupción voluntaria del embarazo…<br><strong>Él</strong> – Habíamos decidido tener un hijo… Habías dejado las pastillas anticonceptivas…<br><strong>Ella</strong> – Sí…<br><strong>Él</strong> – No lo entiendo.<br><strong>Ella</strong> – Yo tampoco…<br><strong>Él</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Ella</strong> – No lo sé… Tuve miedo.<br><strong>Él</strong> – ¿Miedo?<br><strong>Ella</strong> – Miedo de no poder hacerlo. Miedo de que me dejaras… Entre nosotros, no estaba completamente equivocada.<br><strong>Él</strong> – No inviertas los roles… Si hubiéramos tenido ese hijo, las cosas tal vez hubieran sido diferentes.<br><strong>Ella</strong> – Tal vez…<br><em>Un momento.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Cómo pudiste hacer eso?<br><strong>Ella</strong> – Gracias por no decir «hacerme eso»… No se puede explicar. No me sentí capaz. Capaz de asumir eso.<br><strong>Él</strong> – ¿Eso?<br><strong>Ella</strong> – Dar vida. Convertirme en madre.<br><strong>Él</strong> – Podrías haberlo hablado conmigo. Compartir eso conmigo.<br><strong>Ella</strong> – Nunca me atreví a decírtelo… Tenía demasiada vergüenza…<br><strong>Él</strong> – Como con el coche.<br><strong>Ella</strong> – Lo siento de verdad. Tuve miedo…<br><strong>Él</strong> – ¿Te daba tanto miedo? Incluso por el coche…<br><strong>Ella</strong> – Tenía miedo de mí misma. (<em>Un momento</em>) ¿Realmente crees que las cosas podrían haber sido diferentes?<br><strong>Él</strong> – Las cosas son como son. No tiene sentido imaginarlas de otra manera. Debe ser que entre nosotros dos no era posible.<br><em>Silencio.</em><br><strong>Ella</strong> – Creo que deberíamos irnos.<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><em>Se levantan para irse.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿La sigues viendo?<br><strong>Él</strong> – ¿Quién?<br><strong>Ella</strong> – La persona con la que me engañaste.<br><strong>Él</strong> – Ah, esa…<br><strong>Ella</strong> – Nunca me dijiste quién era. ¿Me lo puedes decir ahora? ¿La conozco?<br><strong>Él</strong> – ¿Para qué serviría…?<br><em>Un momento.</em><br><strong>Ella</strong> – Nunca me engañaste.<br><strong>Él</strong> – No…<br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿por qué…?<br><strong>Él</strong> – Era más fácil así.<br><strong>Ella</strong> – ¿Quieres decir más fácil para mí?<br><strong>Él</strong> – Más fácil para los dos… Creo que deberíamos irnos ahora…<br><strong>Ella</strong> – Vamos.<br><em>Se van.</em><br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/un-peso-en-el-corazon/">Un peso en el corazón</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Corazón sensible</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/corazon-sensible/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 08:14:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Carnicería]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica social]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Restaurante]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Defensa animal]]></category>
		<category><![CDATA[Veganismo]]></category>
		<category><![CDATA[Vegetarianismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1679</guid>

					<description><![CDATA[<p>Corazón sensible, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazon-sensible/">Corazón sensible</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>El dueño está detrás de su mostrador. Lee el periódico. Llega un hombre y una mujer. Se sientan en una mesa.</em><br><strong>Ella</strong> – Te advierto que no tengo mucho tiempo… Vuelvo a trabajar en una hora. Y mi jefe solo espera una oportunidad para despedirme…<br><strong>Él</strong> – Gracias por sacrificarme tu hora del almuerzo.<br><strong>Ella</strong> – No, pero no te sacrifico nada… (<em>Mirando el menú</em>) Voy a pedir algo de comer. ¿Y tú?<br><strong>Él</strong> – Sí, sí, claro, quiero decir… Gracias por aceptar almorzar conmigo.<br><em>Ella vuelve a colocar el menú. Un momento de silencio.</em><br><strong>Ella</strong> – Entonces, tenías algo que decirme…<br><strong>Él</strong> – Sí…<br><em>Incómodo silencio.</em><br><strong>Ella</strong> – Te escucho…<br><em>El dueño les lanza una mirada intrigada.</em><br><strong>Él</strong> – No sé muy bien cómo decirte esto…<br><strong>Ella</strong> – Como no tenemos mucho tiempo, te ayudaré un poco… ¿Quieres salir conmigo, verdad?<br><strong>Él</strong> (<em>sorprendido</em>) – Sí, bueno…<br><em>El dueño llega, interrumpiendo esta escena un tanto patética.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¿Qué les sirvo?<br><strong>Ella</strong> – Una ensalada nizarda… sin anchoas ni atún.<br><strong>Él</strong> – Para mí… un bocadillo de jamón… (<em>Bromeando</em>) Sin pan ni jamón… (<em>La mujer no se ríe y el dueño le lanza una mirada fría.</em>) No, estoy bromeando. Un bocadillo de jamón, por favor.<br><strong>Dueño</strong> – Un ensalada nizarda y un bocadillo de jamón. Enseguida.<br><em>El dueño se va.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Comes carne?<br><strong>Él</strong> – Eh… sí. Bueno, no.<br><strong>Ella</strong> – Pero comes jamón…<br><strong>Él</strong> – Sí, pero… El jamón no es realmente carne, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – ¿Has visto las últimas investigaciones sobre la cría de cerdos en jaulas?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – Creo que si lo hubieras visto, ya no comerías jamón…<br><strong>Él</strong> – Perdona, yo… No lo sabía…<br><strong>Ella</strong> – Eso es lo que decían los alemanes después de la guerra sobre los campos de concentración.<br><strong>Él</strong> – ¿Qué decían?<br><strong>Ella</strong> – No lo sabía…<br><strong>Él</strong> – De acuerdo… entonces… eres vegetariana.<br><strong>Ella</strong> – Vegana.<br><strong>Él</strong> – Vale…<br><strong>Ella</strong> – No conoces la diferencia, ¿verdad?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – No como ningún producto de origen animal. Tampoco uso cuero. Y, obviamente, no uso pieles.<br><strong>Él</strong> – Bueno… Pieles… Con el tiempo que hace…<br><strong>Ella</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Él </strong>– No, quiero decir… Yo tampoco uso pieles. Es un comienzo, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Escucha, seré sincera contigo, nunca podría salir con un chico que se come jamón. Pero podemos ser amigos, si quieres… No somos sectarios, después de todo.<br><strong>Él</strong> – ¿Es tan grave? Quiero decir… Es solo una loncha de jamón.<br><strong>Ella</strong> – ¿Sabes en qué condiciones fue criado ese cerdo? ¿Cómo vivió? ¿En qué condiciones fue sacrificado?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – ¿Alguna vez has visitado una granja de cerdos?<br><strong>Él</strong> – No.<br><strong>Ella</strong> – ¿Alguna vez has visitado un matadero?<br><strong>Él</strong> – No… y tú?<br><strong>Ella</strong> – Yo tampoco, pero he visto muchos videos al respecto.<br><strong>Él</strong> – De acuerdo… No, pero… No me importa tanto el jamón… Quiero decir… la carne en general.<br><strong>Ella</strong> – Entonces, ¿podrías volverte vegano solo para salir conmigo?<br><strong>Él</strong> – ¿Por qué no? ¡Claro! Absolutamente…<br><strong>Ella</strong> – Y si fuera musulmana o judía, y te pidiera que dejaras de comer cerdo y te convirtieras a mi religión, ¿lo harías?<br><strong>Él</strong> – ¿Eres musulmana?<br><strong>Ella</strong> – Es solo una suposición. ¿Y qué?<br><strong>Él</strong> – No lo sé… Tal vez… Soy católico, pero… Es como con la carne, no me importa tanto…<br><strong>Ella</strong> – En realidad eres muy influenciable.<br><strong>Él</strong> – O tal vez… me importa mucho salir contigo.<br><strong>Ella</strong> – Sí… pero no sería por convicción.<br><strong>Él</strong> – ¿Que saldría contigo?<br><strong>Ella</strong> – ¡Que dejarías de comer carne! Sería solo para salir conmigo.<br><strong>Él</strong> – Sí, bueno…<br><strong>Ella</strong> – Y en cuanto te dejara, volverías a comer carne.<br><strong>Él</strong> – Aún no estamos saliendo y ya estás considerando dejarme?<br><em>Un momento.</em><br><strong>Ella</strong> – ¿Cuál ha sido tu peor experiencia culinaria?<br><strong>Él</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Ella</strong> – La peor comida de tu vida, si prefieres.<br><strong>Él</strong> (<em>bromeando</em>) &#8211; Espero que no sea esta… (<em>Ella sigue impasible.</em>) No, no lo sé…<br><strong>Ella</strong> – Bueno, yo puedo decirte la mía.<br><strong>Él</strong> – De acuerdo.<br><em>Eventualmente, una música melodramática acompaña el relato de este episodio traumático.</em><br><strong>Ella</strong> – Debía tener unos diez años. Fuimos invitados con mis padres a casa de unos amigos suyos. Un médico y su esposa. En realidad, no eran realmente amigos. Eran solo nuestros nuevos vecinos. Mi madre los invitó una primera vez para darles la bienvenida al vecindario, y ellos nos devolvieron la invitación. Mis padres son personas muy sencillas. Probablemente les halagaba ser invitados a cenar con un cirujano. Probablemente esperaban que estos grandes burgueses pusieran todo el lujo en la mesa. Así que tomamos el aperitivo, charlamos un poco y nos sentamos a la mesa. Es cierto que la vajilla era de porcelana y el mantel era de un blanco inmaculado. Había tantos cubiertos en la mesa que no sabíamos cuál tomar primero. Llega el plato principal, después de una ensalada verde, ¿y qué pone el cirujano en la mesa?<br><em>La música se detiene abruptamente.</em><br><strong>Él</strong> – Me estás asustando…<br><strong>Ella</strong> – ¡Un corazón!<br><em>Blanco.</em><br><strong>Él</strong> – ¿Un corazón humano?<br><strong>Ella</strong> – No… Humano, no… Bueno, al menos no creo. Supongo que sería un corazón de vaca.<br><strong>Él</strong> – Un corazón de vaca… Ni siquiera sabía que se podía comer… Lo blando, tal vez… Para los gatos… Creo que es pulmón… ¡Pero un corazón!<br><strong>Ella</strong> – Y esos dos sádicos todavía tuvieron el descaro de preguntarnos si nos gustaba.<br><strong>Él</strong> – ¿Y entonces?<br><strong>Ella</strong> – Mis padres son personas extremadamente educadas… Así que invitados a casa de un médico, ya te puedes imaginar… Entonces mi madre responde cortésmente: «Por supuesto. Nunca lo hemos comido, pero bueno. Tiene que haber una primera vez, ¿verdad?»<br><strong>Él</strong> – ¡Joder…<br><strong>Ella</strong> – Y mi padre añade: «Ah sí, corazón de vaca, eso es original, cambia un poco. Es cierto, nunca se nos ocurre, deberíamos hacerlo más a menudo, ¿no crees, cariño?» Yo siento náuseas, obviamente. Digo que no me gusta. Mi madre insiste: «¡Hasta que no lo pruebas, no puedes decir que no te gusta!» Y el médico nos da una lección: «¿Sabían que en las tribus primitivas, los guerreros se comían el corazón de sus enemigos para apropiarse de su fuerza?» Y la esposa del médico añade: «En cualquier caso, el corazón de vaca es muy bueno para la salud. Está lleno de proteínas. Y no decimos &#8216;fuerte como un buey&#8217;… Y ahí estaba yo con un enorme trozo de corazón en mi plato.<br><strong>Él</strong> – ¿No había nada más para comer?<br><strong>Ella</strong> – Ensalada verde.<br><strong>Él</strong> – Corazón con ensalada…<br><strong>Ella</strong> – No es fácil de cortar, te lo digo. Como una suela de goma, ¿sabes? ¿Alguna vez has comido algo así?<br><strong>Él</strong> – ¿Una suela de goma…?<br><strong>Ella</strong> – Y todos mascando su corazón de vaca antes de forzarse a tragarlo. Todo mientras se habla del tiempo, como si todo esto fuera perfectamente normal.<br><strong>Él</strong> – ¿Y sabe bien? Bueno, quiero decir… ¿Cómo sabe?<br><strong>Ella</strong> – Nada. Tiene la consistencia de un chicle. Desde entonces, nunca más mastiqué chicle. Y sobre todo, de la noche a la mañana, me hice vegana. Incluso antes de que existiera la palabra. Incluso me pregunto si no fui yo quien inventó el concepto…<br><strong>Él</strong> – Ah sí… Definitivamente es suficiente para traumatizar a alguien para siempre…<br><strong>Ella</strong> – Espera… ¿y si tú tenías razón…?<br><strong>Él</strong> – ¿Perdón?<br><strong>Ella</strong> – Ahora me pregunto si realmente era un corazón de vaca.<br><strong>Él</strong> – ¿No?<br><strong>Ella</strong> – Bueno, era un cirujano, ¿sabes? Cuando trasplantan un nuevo corazón a un paciente, no sabemos realmente qué hacen con el antiguo. Supongo que no hay muchos enfermos que pidan recuperarlo para guardarlo como recuerdo en un frasco.<br><strong>Él</strong> – ¿Crees que hay cirujanos caníbales?<br><em>El camarero vuelve con el sándwich y la ensalada.</em><br><strong>Camarero</strong> – Un bocadillo de jamón y una ensalada nizarda… sin anchoas ni atún. Le he puesto caballa en su lugar. (<em>La chica le lanza una mirada asesina y él continúa con cara seria</em>.) Es broma. ¡Buen provecho!<br><em>El hombre mira su sándwich antes de apartarlo.</em><br><strong>Él</strong> – No, tienes razón. No sería honesto de mi parte.<br><strong>Ella</strong> – ¿Qué?<br><strong>Él</strong> – Dejar de comer carne solo para salir contigo. Tengo que creer en ello.<br><strong>Ella</strong> – Claro…<br><strong>Él</strong> – El problema es que dejar la carne es como dejar de fumar. Cuando estás enganchado…<br><strong>Ella</strong> – ¿Entonces renuncias a…<br><strong>Él</strong> – Sé lo que tengo que hacer.<br><strong>Ella</strong> – Ahora eres tú quien me da miedo.<br><strong>Él</strong> – Voy a ir a la carnicería justo enfrente. Voy a comprar un corazón de vaca y me lo voy a comer entero. Después, creo que estaré definitivamente asqueado de la carne. Como tú.<br><strong>Ella</strong> – ¿Harías eso por mí? ¿Te comerías un corazón de vaca?<br><strong>Él</strong> – ¿Qué crees?<br><em>Se levanta. Sorprendida, ella se levanta también.</em><br><strong>Ella</strong> – Pero… ¿vas ahora mismo?<br><strong>Él</strong> – Si pienso demasiado, es posible que no lo logre.<br><strong>Ella</strong> – Y… ¿tienes una receta?<br><strong>Él</strong> – Lo voy a comer crudo. Soy un guerrero, ¿no?<br><strong>Ella</strong> – Bueno…<br><strong>Él</strong> – Vamos, deséame suerte.<br><em>Él la abraza y, jugando con el efecto sorpresa, la besa larga y apasionadamente en los labios. Se va. Ella lo mira partir, desconcertada. El camarero, que ha visto todo, vuelve.</em><br><strong>Camarero</strong> – ¿No le gustó el bocadillo de jamón?<br><strong>Ella</strong> – Decidió volverse vegano.<br><strong>Camarero</strong> – En cualquier caso, parece estar realmente motivado…<br><strong>Ella</strong> – Sí…<br><strong><em>Negro.</em></strong></p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazon-sensible/">Corazón sensible</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Corazón disponible</title>
		<link>https://sketchotheque.net/es/corazon-disponible/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jean-Pierre Martinez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 03 May 2025 16:32:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2 personajes]]></category>
		<category><![CDATA[A corazón abierto]]></category>
		<category><![CDATA[Bistró]]></category>
		<category><![CDATA[Camarero]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Hospital]]></category>
		<category><![CDATA[Humor negro]]></category>
		<category><![CDATA[Médico]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>
		<category><![CDATA[Romántico]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad]]></category>
		<category><![CDATA[Accidente]]></category>
		<category><![CDATA[Corazón]]></category>
		<category><![CDATA[Transplante]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://sketchotheque.net/?p=1662</guid>

					<description><![CDATA[<p>Corazón disponible, un sketch humorístico extraído de la recopilación 'A corazón abierto' de Jean-Pierre Martinez</p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazon-disponible/">Corazón disponible</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><em>Sketch de Jean-Pierre Martinez</em></h2>



<p><em>Un bistró. El dueño está detrás de la barra, secando vasos. Una mujer llega. No parece muy alegre. Sin mirarlo, se sienta en la barra. El dueño la observa por un momento de reojo.</em><br><strong>Dueño</strong> – Señora… ¿Qué le gustaría tomar?<br><strong>Ella</strong> – ¿Tiene arsénico?<br><strong>Dueño</strong> – ¿Para llevar o consumir aquí?<br><strong>Ella</strong> – Todavía lo estoy considerando…<br><strong>Dueño</strong> – Tome un café mientras tanto. Con un vasito de coñac, le subirá el ánimo. El coñac es para mí.<br><strong>Ella</strong> – ¿Un coñac? ¿A esta hora?<br><strong>Dueño</strong> – Sepa que el coñac es conocido desde la Antigüedad por sus propiedades antidepresivas. Receto todos los días a mis clientes y hasta ahora nadie se ha suicidado.<br><strong>Ella</strong> – Es amable, pero me conformaré con el café. Trabajo en el hospital, justo enfrente.<br><em>Él prepara su café.</em><br><strong>Dueño</strong> – Auxiliar de enfermería… No debe ser divertido todos los días…<br><strong>Ella</strong> – Cirujana.<br><strong>Dueño</strong> – Ah… Disculpe, Doctora…<br><strong>Ella</strong> – Pagan un poco más, pero no necesariamente es más divertido.<br><strong>Dueño</strong> – Lo entiendo…<br><strong>Ella</strong> – Y eso que solo le hablo de mi trabajo. Afortunadamente, trabajo día y noche. No tener vida privada no solo tiene desventajas, ¿sabe? cuando una tiene una vida de mierda…<br><em>Le entrega un periódico.</em><br><strong>Dueño</strong> – Eche un vistazo a su horóscopo, tal vez pronostique una mejora temporal.<br><em>Ella echa un vistazo al periódico.</em><br><strong>Ella</strong> (<em>leyendo</em>) – «Entregará su corazón a un desconocido»…<br><em>Reposa el periódico en la barra.</em><br><strong>Dueño</strong> – ¡Es una buena noticia, ¿no?!<br><strong>Ella</strong> – Depende.<br><strong>Dueño</strong> – No hay que darle el corazón a cualquiera, eso seguro.<br><strong>Ella</strong> – Y sobre todo, es mejor darlo estando vivo.<br><strong>Dueño</strong> – No estoy seguro de entender…<br><strong>Ella</strong> – «Entregarás tu corazón a un desconocido»… Mira, no está en la sección de amor, está en la sección de salud…<br><strong>Dueño</strong> – Debe de ser un error…<br><strong>Ella</strong> – Tengo un paciente que espera un trasplante de corazón. Solo nos falta un donante sano. Pero preferiblemente muerto.<br><strong>Dueño</strong> – Ah, sí…<br><strong>Ella</strong> – No podemos hacer otra cosa que esperar… Alguien tendrá que morir para que otro viva.<br><strong>Dueño</strong> – Es el destino…<br><strong>Ella</strong> – Un accidente puede suceder tan rápido. Después de todo, tal vez sea yo. Ya que está en mi horóscopo.<br><em>Él coloca el café frente a ella.</em><br><strong>Dueño</strong> – Definitivamente, no tiene una naturaleza optimista…<br><strong>Ella</strong> – No he tenido hijos, sería mi última oportunidad de dar vida…<br><strong>Dueño</strong> – ¿Está realmente segura de que no quiere ese coñac?<br><strong>Ella</strong> – Nunca durante el servicio… Si aparece un donante y debo operar en una hora…<br><strong>Dueño</strong> – Si usted es la donante, ya no habrá nadie para realizar esa operación.<br><strong>Ella</strong> – En el caso de los trasplantes de corazón, son los donantes los que faltan, no los cirujanos. Esas operaciones son excepcionales. Conozco a quienes estarían dispuestos a matar por hacer su primer trasplante.<br><strong>Dueño</strong> – Bueno, entonces seré yo quien tome ese coñac, y le ofrezco el café.<br><strong>Ella</strong> – Usted es un dueño de café muy peculiar. Así no va a ganar mucho dinero.<br><em>El dueño se sirve un coñac y se lo bebe de un trago.</em><br><strong>Dueño</strong> – Hace mucho que renuncié a la idea de hacer fortuna. Y además, no ofrezco café a todo el mundo, ¿sabe?<br><strong>Ella</strong> – ¿Por qué yo? No se puede decir que sea una persona agradable.<br><strong>Dueño</strong> – Siempre he desconfiado de las personas demasiado amables. Tengo mis preferencias, eso es todo. Hay quienes me caen bien y otros no.<br><strong>Ella</strong> – Entonces, supongo que tengo suerte…<br><strong>Dueño</strong> – Fíjese, no nos conocemos… Tal vez yo sea su apuesto desconocido…<br><strong>Ella</strong> – Quién sabe… Bueno, tengo que irme…<br><strong>Dueño</strong> – ¿Otra vida que salvar?<br><strong>Ella</strong> – No, pero estacioné en un lugar para discapacitados.<br><strong>Dueño</strong> – Con su emblema en el parabrisas, puedes estacionar en cualquier lugar sin recibir una multa, ¿no? Solo por eso, me habría gustado estudiar medicina.<br><strong>Ella</strong> – Gracias por el café…<br><strong>Dueño</strong> – Ten cuidado al cruzar la calle.<br><strong>Ella</strong> – Apenas nos conocemos y ya es como una madre para mí. Si aún estoy soltera dentro de diez años, recuérdeme que le case.<br><strong>Dueño</strong> – Lamentablemente… ¿quién querría casarse con su madre? (<em>Ella sale.</em>) Ese es el drama de mi vida…<br><strong><em>Negro</em></strong>.</p>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0"></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p style="padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0">Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), <strong>debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra</strong>. En España <a href="https://www.sgae.es/">SGAE</a>, en Argentina <a href="https://argentores.org.ar/">ARGENTORES</a>, en Uruguay <a href="https://www.agadu.org/">AGADU</a>, en México <a href="https://www.sogem.org/">SOGEM</a>.</p>



<p><strong>Contactar con el autor </strong>: <a href="https://sketchotheque.net/es/formulario-de-contacto/">FORMULARIO DE CONTACTO</a></p>



<p>Sketch extraído de la recopilación <a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><em><strong>A corazón abierto</strong></em></a><br><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/">Enlace a la recopilación para comprarla o descargarla gratuitamente (PDF).</a></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><a href="https://sketchotheque.net/es/a-corazon-abierto/"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="234" src="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp" alt="A corazón abierto de Jean-Pierre Martinez" class="wp-image-1658" style="width:204px;height:auto" srcset="https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b.webp 400w, https://sketchotheque.net/wp-content/uploads/2025/05/acorazonabierto-jean-pierre-martinez-b-300x176.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a></figure>



<p class="has-text-align-left">Encuentra todas las obras de teatro de Jean-Pierre Martinez en su sitio web:<br><a href="https://jeanpierremartinez.net/es/accueil-espanol/">https://jeanpierremartinez.net</a></p>



<p></p>
<p>L’article <a href="https://sketchotheque.net/es/corazon-disponible/">Corazón disponible</a> est apparu en premier sur <a href="https://sketchotheque.net/es/accueil-espanol">La Sketchothèque</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
